accion pauliana para analizar, Monografías, Ensayos de Derecho Civil
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estudio de la accion pauliana como estudio juridico
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UNIVERSIDAD ANDINA DEL CUSCO FILIAL PEM

FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS POLITICAS ESCUELA PROFESIONAL DE DERECHO

DOCENTE:

Rosa Candia Serapio

TEMA:

Acción Pauliana

ESTUDIANTE:

Espinoza Mollo Elizabeth

SEMESTRE:

IV

DERECH O CIVIL II - 2017

PRESENTACIÓN

La siguiente monografía a presentar para el curso de civil II, fue

realizado con la mejor de las intenciones, así mismo la mejor

compilación y recopilación de datos referidos al tema de ACCION

PAULIANA O LLAMADA TAMBIEN REVOCATORIA, al mismo

tiempo, la monografía contiene análisis del tema antes referido, así

como la conclusión respectiva. Sin más que decir espero la

monografía presente sea de su total agrado, caso contrario de tener

errores, gustosos esperaremos las correcciones respectivas del caso

para mejorar ya que para eso estamos en formación.

GRACIAS

ACCIÓN PAULIANA

Artículo 195.-

El acreedor, aunque el crédito este sujeto a condición o a plazo, puede pedir que se declaren ineficaces respecto de él los actos gratuitos del deudor por los que renuncie a derechos o con los que disminuya su patrimonio conocido y perjudiquen el cobro del crédito, Se presume la existencia de perjuicio cuando del acto del deudor resulta la imposibilidad de pagar íntegramente la prestación debida o se dificulta la posibilidad de cobro.

Tratándose de acto a título oneroso deben concurrir además los siguientes requisitos:

1.- Si el crédito es anterior al acto de disminución patrimonial que el tercero haya tenido conocimiento del perjuicio a los derechos del acreedor o que según las circunstancias, haya estado en razonable situación de conocer o de no ignorarlos y el perjuicio eventual de los mismos.

2.- Si el acto cuya ineficacia se solicita fuera anterior al surgimiento del crédito que el deudor y el tercero lo hubiesen celebrado con el propósito de perjudicar la satisfacción del crédito del futuro acreedor. Se presume dicha intención en el deudor cuando ha dispuesto de bienes de cuya existencia había informado por escrito al futuro acreedor. Se presume la intención del tercero cuando conocía o estaba en aptitud de conocer el futuro crédito y que el deudor carece de otros bienes registrados.

Incumbe al acreedor la prueba sobre la existencia del crédito y en su caso la concurrencia de los requisitos indicados en los incisos 1 y 2 de este artículo. Corresponde al deudor y al tercero la carga de la prueba sobre la inexistencia del perjuicio sobre la existencia de bienes libre suficientes para garantizar la satisfacción del crédito.

EL CREDITO

El crédito como parte fundamental de nuestro sistema económico es uno de los derechos subjetivos patrimoniales de relevancia constitucional más discutidos y defendidos en el medio jurídico por su utilidad y beneficio para el país. Así, vemos que diariamente a través de intercambios de naturaleza contractual se dinamiza la economía y opera el mercado.

En efecto, de acuerdo al Ministerio de Relaciones Exteriores y PROINVERSIÓN, más del 90 % del PBI nacional es generado por servicios, que no son otra cosa que relaciones obligatorias nacidas de contratos, y actividades industriales y comerciales. De este modo, es necesario que el Estado y los propios particulares provean mecanismos de

protección del crédito frente al incumplimiento contractual, que brinden seguridad jurídica a los operadores económicos y den predictibilidad al sistema jurídico en general, para asegurar el intercambio o asignación óptima de recursos a través de la cooperación.

Entre los mecanismos de tutela otorgados por el ordenamiento jurídico para proteger el crédito se encuentra la acción pauliana o acción revocatoria por fraude a los acreedores, que se dirige a conservar actual o preventivamente la garantía patrimonial del deudor frente a actos de disposición que puedan mermar la integridad de su patrimonio y por ello impedir o dificultar el cobro del crédito. No obstante su gran importancia, su regulación y aplicación práctica es confusa, pues, como veremos más adelante, sus fundamentos y elementos no han sido abordados de manera unánime a nivel doctrinario ni jurisprudencial, lo que en aras de proteger el crédito ha terminado desnaturalizando, en ocasiones, la figura jurídica a lo largo de los años.

¿QUÉ ES FRAUDE?

La palabra fraude indica astucia o artificio, otras el engaño y en una acepción más amplia una conducta desleal, toda acción contraria a lo que es la verdad y a la rectitud que perjudica a la persona contra quien se comete.

Para entender los alcances de la acción pauliana se requiere previamente analizar la figura del fraude. “el planteamiento para el estudio de la acción pauliana es, obviamente, indesligable de la figura del fraude, pues esta, le sirve de presupuesto”

Antes de ello es bueno recordar los conceptos de obligación y responsabilidad dentro de una relación jurídica de carácter patrimonial. Cuando hay una relación de este tipo vamos a encontrar a dos personas a los extremos de la misma, por un lado el acreedor y por otro el deudor quien tiene la obligación de pagar la acreencia debida

Una vez que surge la relación entre acreedor y deudor se generan una serie de obligaciones por ambas partes. La obligación principal del deudor consiste en

el cumplimiento (es decir en el pago) de su acreencia. Ahora bien amigos, el no cumplimiento de esta obligación acarrea una responsabilidad por parte del deudor.

Sucede sin embargo, que el deudor sabiendo de la existencia de una deuda se desprende de sus bienes, creando con esta situación un estado de insolvencia que perjudica directamente a su acreedor.

Ese desprendimiento de bienes, el deudor lo hace mediante la celebración de actos jurídicos (que son perfectamente validos). Así tenemos que el deudor celebra con un tercero un acto jurídico, mediante el cual el primero se desprende de un bien, bien que garantizaba el pago de una deuda anterior.

En términos generales la acción pauliana rescisoria o revocatoria es entendido como un mecanismo de defensa de los acreedores, mediante el cual éstos pueden solicitar la revocación de los actos de su deudor que, aunque reales y perfectos en sí mismos, han sido otorgados por éste de mala fe (consilium fraudes) y en perjuicio de los derechos de los mismos acreedores (eventos damni).

Para poder ejercer la acción pauliana, el deudor tiene que estar en estado de insolvencia, pues de lo contrario, este puede disponer de sus bienes a su antojo, siempre que conserve la capacidad de honrar las obligaciones que ha contraído.

Es el patrimonio del deudor (y no la persona del deudor) la garantía con que cuentan los acreedores para el cobro de sus créditos.

Recordemos también que cuando el deudor carece de bienes, la responsabilidad patrimonial no funciona, diciendo por lo tanto que el deudor es insolvente.

¿PUEDE EL DEUDOR DISPONER LIBREMENTE DE SUS BIENES?

Cifuentes dice al respecto, el derecho del deudor de libre administración y disposición de su patrimonio

Esta limitado por la obligación de no provocar o agravar con sus actos su insolvencia en perjuicio de sus acreedores.

Muchas veces el deudor toma la actitud de enajenar su patrimonio para perjudicar al acreedor. Esta enajenación es lo que se conoce en la doctrina como fraude mediante el acto jurídico.

Recordemos amigos que el deudor debe responder ante el acreedor por el cumplimiento de una obligación con todos sus bienes (no solamente presentes, sino también con los bienes futuros). Así la totalidad de los bienes constituirán una garantía por los créditos otorgados.

EL DEUDOR PARA NO CUMPLIR CON SU OBLIGACION PUEDE RECURRIR A TRES COMPORTAMIENTOS:

A) Vender su patrimonio solo en apariencia (simulación).

B) Abdicar (es decir renunciar) a sus derechos que permitan incrementar su patrimonio para el pago de su deuda.

C) Disponer de manera real de su patrimonio

Las tres situaciones señaladas en la transparencia anterior están reguladas en el código civil.

A. En el primer caso el acreedor puede plantear la nulidad del acto jurídico simulado.

B. En esta situación el acreedor puede plantear la acción subrogatoria (conocida también como acción oblicua) el cual permite que un acreedor pueda accionar una pretensión a nombre de su deudor, para que el patrimonio de su deudor se incremente y pueda así lograr el cobro de su crédito.

C. En este caso el acreedor puede interponer la acción revocatoria llamado también acción pauliana.

Hemos precisado que cuando se produce el fraude al acreedor (por parte del deudor) mediante la disposición de su patrimonio, es posible que el acreedor plantee la acción revocatoria o pauliana el cual tiene como objeto declarar la ineficacia de ese acto jurídico.

La acción pauliana, desde esa perspectiva, es vista como un remedio jurídico acertado para proteger el derecho de crédito del acreedor.

La acción pauliana es conocido también en la doctrina como fraude en el acto jurídico, lo que genera un primer problema ya que gran número de tratadistas como lohmann, vidal ramirez, romero montes, juan espinoza, entre otros, cuestionan la denominación utilizado por nuestro código civil

Argumentando la no existencia de fraude de los actos jurídicos, sino más bien fraude mediante los actos jurídicos, por lo que nuestra doctrina prefiera hablar de actos jurídicos fraudulentos o fraude mediante los actos jurídicos.

¿QUE ES LA ACCION PAULIANA? Leon barandiaran precisa que por la acción pauliana el acreedor obra en nombre propio y demanda que quede sin efecto el acto realizado por su deudor por el que disminuye su patrimonio convirtiéndolo en insolvente y por lo tanto careciendo de medios para pagar la deuda.

Para otros es la acción a favor de cualquier acreedor interesado para revocar los actos que el deudor hubiese realizado fraudulentamente en su perjuicio. De ahí que un requisito para interponer la acción pauliana es probar la imposibilidad del cobro. En otras palabras, probar que el deudor no dispone de otros medios para hacer efectivo el cobro del crédito.

En la acción pauliana el demandante es el acreedor y los demandados son el deudor y el tercero.

SUJETOS EN LA ACCION PAULIANA A) acreedor: es el titular de la acción, en la práctica son las personas víctimas que no pueden hacer efectivo su derecho de crédito sin la utilización de la acción. Se encuentran en la posición perjudicada, ya que por la insolvencia del deudor no han podido hacer efectivo su crédito. Es la parte que demanda.

B) fraudator: deudor doloso que ha caído en insolvencia o ha enajenado la prestación que iba a serle frente a su acreedor con la intención de no pagarle. Es la parte demandada.

C) tercer adquirente o bonorum emptor: persona que adquiere los bienes del fraudator podía bien ser doloso o no, resultando ser comprador de los bienes o donatario del deudor.

CONCLUSIONES

A partir de lo desarrollado se puede concluir que la acción pauliana es mas un medio de salvación en beneficio del acreedor en caso este no haya garantizado su deuda y el deudor se encuentre deshaciéndose de sus bienes patrimoniales. La acción pauliana busca que el juez declare sin eficacia los actos de disposición celebrados por el deudor, cuando se plantea una acción pauliana el acreedor solicita al juez una sentencia por la que se considera como si la enajenación del bien no hubiera tenido lugar. Tal situación solo beneficia al acreedor accionante y hasta por la cuantía del crédito.

Interpuesta la acción pauliana, el juez puede, mediante sentencia, ordenar que al acto jurídico por el cual el deudor dispone de sus bienes se le quite los efectos naturales. En tal sentido los bienes retornan a poder del deudor y salen del dominio del tercero adquiriente hasta que el acreedor cobre su crédito. Pagado el crédito el acto jurídico recobra sus efectos.

BIBLIOGRAFIA

• ROMERO MONTES, Ramiro. Derecho Civil. Ediciones Grijley. , 2007. Capturado online https://es.scribd.com/presentation/239760172/ CLASE-ACCION-PAULIANA-ppt.

• Moisset de Espanés, Luis. “Fraude: Derecho peruano y argentino”. En Libro de Ponencias del XI Congreso Nacional de Derecho Civil. Lima: Lex & Iuris, 2016, pp. 22.

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