Apuntes de Introducción a la Antropología Social 1º, Ejercicios de Ciencia de la administración. Universidad Complutense de Madrid (UCM)
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Apuntes de Introducción a la Antropología Social 1º, Ejercicios de Ciencia de la administración. Universidad Complutense de Madrid (UCM)

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Asignatura: introducciona a la antropologia social, Profesor: Andrés Barrera González, Carrera: Ciencias Políticas, Universidad: UCM
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Introducción a la Antropología Social. Curso 2017-18 Prof. Andrés Barrera González 1

Tema 1: ACERCA DE LA NATURALEZA HUMANA

LA POSICION DEL HOMBRE EN LA NATURALEZA

De acuerdo con las definiciones que se han dado, la Antropología Socio-Cultural es una ciencia que se interesa por el hombre como ser social, y como portador de una cultura que se transmite de una generación a otra mediante el proceso de enculturación o socialización. Lo cual solamente ocurre así, de manera sobresaliente, en la especie humana. Aunque ciertos estudios recientes sobre los primates superiores (los póngidos) ponen esta premisa en cuestión, en la medida en que se ha demostrado que estos seres también poseen comportamientos aprendidos que podrían calificarse al menos de para-culturales, transmitidos de una a otra generación mediante procesos análogos a los que se dan entre los humanos.

En cualquier caso, estas constataciones sobre la especificidad del homo sapiens no pueden llevarnos a considerar que el hombre se ubique en un plano existencial radicalmente distinto al de las demás especies, ajeno en cierto modo a las leyes de la Naturaleza. Considerando, por ejemplo, que ha sido fruto de una especial intervención divina, en los términos que narra el Génesis. [i.e. la controversia suscitada en numerosos estados norteamericanos por las actitudes de sectores de fundamentalistas religiosos frente a las teorías científicas sobre la evolución del hombre (evolucionistas vs. creacionistas)].

Hoy ya nadie discute en el ámbito de la ciencia --aunque si desde ciertas posiciones religiosas, como se ha señalado-- que el hombre es, al igual que el resto de las especies, fruto de la evolución biológica. Un proceso de extraordinaria envergadura y profundidad temporal --unos 600 millones de años al menos-- que a partir de las formas de vida más simples condujo a la culminación de maravillosa complejidad que es el homo sapiens sapiens entre las formas superiores de la vida animal. Sin embargo, la prepotencia con la que los humanos acostumbran a comportarse respecto a otros seres de la Naturaleza, tratando de ponerla a su servicio sin reparar en límites, no es una actitud que se corresponda con esa enseñanza básica de la ciencia. Superado el etnocentrismo en parte, o al menos desprestigiado por completo Introducción a la Antropología Social. Curso 2017-18 Prof. Andrés Barrera González 2

desde el punto de vista científico y ético-moral, aún estamos dominados por visiones antropocéntricas, actuando como si en efecto el hombre fuese el centro del universo, el Rey de la Naturaleza!

El concepto de evolución, tal como fue formulado y elaborado por Wallace y Darwin (independientemente), ha ejercido una influencia radical en el desarrollo de la Antropología, sobre todo en sus primeras etapas. El concepto de evolución sigue siendo central a la disciplina. Sin embargo, si nos ubicamos en el plano de lo socio-cultural ha de dársele otras connotaciones. Los procesos de la evolución socio-cultural tienen una naturaleza análoga pero no idéntica a los procesos de evolución biológica. Por lo demás, la evolución biológica se entiende hoy en día de manera algo distinta a como fue formulada por Charles Darwin hace ya más de un siglo. Me refiero, por ejemplo, a la constatación de que la evolución tiene un carácter más radial que lineal; que el azar juega un papel más importante de lo que se pensaba; y que existen otras fuerzas o factores evolutivos aparte la selección natural.

En lo que toca a la constitución biológica de la especie humana (y de otras especies igualmente! ) es importante distinguir dos conceptos básicos: genotipo y fenotipo. La combinación azarosa de genes en el acto sexual reproductivo (los aportados por el espermatozoide masculino y el óvulo femenino) da lugar a un particular genotipo, o constitución genético-hereditaria particular de cada individuo, prácticamente irrepetible (excepto mediante técnicas de clonación, aplicadas con éxito recientemente!). Ahora bien, desde el primer momento de la concepción, y a lo largo de proceso de maduración del cigoto, así como a partir del alumbramiento y en el proceso de

crecimiento del nuevo organismo, los caracteres genéticos fruto de esa azarosa recombinación primordial, interactúa con el entorno medioambiental en que el organismo se ubica (el vientre de la madre primero, el medio ambiente externo una vez que sale de éste). La interacción del genotipo con el medio ambiente da lugar a un particular fenotipo. El fenotipo es la manifestación externa de la herencia o bagaje genético de cada ser. Lo que quiere decir que organismos con genotipos similares pueden desarrollar fenotipos diferentes; y a la inversa, a fenotipos con ciertas similaridades (aunque superficiales) pueden subyacer genotipos bien distintos [De ahí, incidentalmente, la radical inadecuación del intento de definir las ‘razas’ a partir exclusivamente de rasgos fenotípicos, los más ‘visibles’ y casi siempre superficiales, que son habitualmente resultado de la adaptación a particulares climas o eco-nichos]. Introducción a la Antropología Social. Curso 2017-18 Prof. Andrés Barrera González 3

“La lección importante de todo esto (como dice muy bien Marvin Harris) es que ningún organismo es producto exclusivo de su naturaleza puramente hereditaria; pero tampoco únicamente de su experiencia vital y adaptación a un medio ambiente concreto. Antes bien, los individuos son producto de la interacción entre el bagaje genético recibido y el medio ambiente en que se desenvuelven y desarrollan.”

Cada organismo vivo es resultado de un sutil equilibrio entre herencia biológica e influencia del medio ambiente --entendido éste en su significado más extenso. Con mucho mayor motivo en el caso de las personas humanas, pues en ellas la herencia genética no sólo resulta modificada o encauzada por los condicionantes del entorno físico-natural, sino también --y de maneras más y más decisivas a medida que avanza la ‘civilización’-- por un particular entorno adicional propio, el entorno sociocultural e histórico. Más aún, el hombre --ayudado de la ciencia y la tecnología-- gana continuamente posibilidades de controlar en mayor grado e incluso modificar a su medida ciertos procesos naturales, incluido el proceso de reproducción biológica de las especies animales y de la propia especie humana. ¡Es decir, se están abriendo al hombre posibilidades ciertas (y sustantivas) de guiar socio-culturalmente su propia evolución biológica! Introducción a la Antropología Social. Curso 2017-18 Prof. Andrés Barrera González 4

FACTORES DE LA EVOLUCIÓN ORGÁNICA

a) Deriva de genes

. por azar recombinatorio

. por procesos migratorios

b) Flujo de genes

. intercambios genéticos entre poblaciones (mestizajes)

c) Mutaciones

. alteraciones en la estructura molecular:

por factores físico-químicos externos

por ‘errores mecánicos’

d) Selección natural

. supervivencia del más apto

(o del más afortunado!)Introducción a la Antropología Social. Curso 2017-18 Prof. Andrés Barrera González 5

Las fuerzas o factores de la evolución biológica de las especies

Cada población de seres vivos --en este caso humanos-- posee un particular stock o provisión genética, del cual toman su particular constitución genética los individuos que forman parte de esa población. Ahora bien, debido a factores azarosos difíciles de precisar o bien por influencia de factores externos, medioambientales, la configuración de ese stock varía a lo largo del tiempo o historia de cada población. Las fuerzas que actúan en los procesos de alteración de la frecuencia y distribución de los genes que constituyen la provisión de una determinada población se denominan ‘fuerzas evolutivas’. Se identifican habitualmente cuatro grandes tipos de fuerzas evolutivas.

1.- Deriva de genes.

Las proporciones de distintos genes en individuos de generaciones consecutivas de una población pueden diferir notablemente, a consecuencia de la forma azarosa en que se transmite el bagaje genético en el proceso reproductivo. Estas proporciones pueden también cambiar significativamente a causa de factores migratorios, tanto en la población que queda tras sufrir una pérdida migratoria, como en la nueva población conformada en otro lugar con los individuos migrantes, que no tienen que ser perfectamente representativos del conjunto originario. Todos los cambios de frecuencias de genes en una población que derivan sencillamente de la naturaleza estadísticamente no representativa de los disponibles en generaciones sucesivas --sean debidos a los azares que afectan al proceso reproductivo o a procesos migratorios-- constituyen ejemplos de lo que se conoce como deriva de genes.

2.- Flujo de genes.

El flujo de genes guarda relación con procesos de mestizaje, o cruzamiento sexual reproductor entre individuos pertenecientes a poblaciones genéticamente diferenciadas. Las diferentes poblaciones de una determinada especie, con sus particulares identidades genéticas (los límites entre ellas son relativamente arbitrarios), nunca están completamente aisladas unas de otras, pues siempre se da un grado de mezcla o mestizaje. En las últimas centurias los procesos de cruzamiento o mestizaje entre individuos de poblaciones de distinta identidad genética no ha hecho sino intensificarse y profundizarse, sobre todo en ciertos lugares del planeta.Introducción a la Antropología Social. Curso 2017-18 Prof. Andrés Barrera González 6

[A propósito, se ha de advertir que el concepto de población o grupo genético ha ido desplazando, en los usos científicos, al equívoco concepto de raza, tal como es entendido vulgarmente]

El mestizaje o entrecruzamiento de individuos de diferente población variará el bagaje génico de esa población, pues como resultado acumulativo presentará distribuciones y frecuencias distintas a las de la población originaria antes del mestizaje.

3.- Mutaciones.

Las mutaciones son alteraciones anormales de la estructura molecular --de las moléculas de ADN en particular-- que dan lugar a cromosomas de nueva configuración. Estas mutaciones pueden ser ventajosas desde un punto de vista evolutivo, acelerando entonces el proceso en un sentido progresivo; o bien perniciosas, conllevando una pérdida de eficacia biológica en esa población o grupo si los factores deletéreos no son eliminados en el proceso de selección natural

[algunas mutaciones, como la que da lugar a la bien conocida ‘anemia de células falciformes’, pueden implicar ambas cosas a la vez (algunas ventajas y ciertas desventajas), dependiendo de si el organismo se encuentra ubicado en un entorno donde se da la malaria o no] .

Las mutaciones pueden ser debidas a factores externos físico-químicos, entre los que son bien conocidos las radiaciones nucleares, causa directa de mutaciones en muchas especies. También

se producen mutaciones debido al azar combinatorio, es decir, por fallos ‘mecánicos’ en el proceso de duplicación de las secuencias de nucleótidos del ADN.

4.- Selección natural.

O ‘éxito reproductor diferencial’ [‘supervivencia del más apto’ en términos darwinianos.. que otros autores han etiquetado alternativamente como ‘supervivencia del más afortunado’]. Tal vez se trate de la fuerza más vigorosa entre las que fomentan el cambio evolutivo, la más ubicua y continua. Además, a diferencia de las otras fuerzas, tiene una orientación particular. Este impulso para el cambio evolutivo se relaciona con la variable de la eficacia biológica de distintos genes y alelos (formas alternativas del gen en el mismo ‘locus’ del cromosoma). Los genes que tienen que ver con más altas eficacias biológicas irán ganando terreno --es decir, aumentando sus frecuencias relativas-- a costa de los menos eficaces. Este proceso de éxito reproductor es lo que se denomina ‘selección natural’. La selección natural acaba en cierto modo integrando al resto de las fuerzas evolutivas, imprimiendo al proceso una orientación progresiva. Introducción a la Antropología Social. Curso 2017-18 Prof. Andrés Barrera González 7

En cualquier caso, debe tenerse siempre en cuenta el hecho de la interacción entre los organismos individuales y el medio ambiente, con las limitaciones y las oportunidades que éste ofrece en cada momento. Cambios importantes en determinados factores medioambientales pueden interferir decisivamente en el proceso de selección natural: configuraciones genéticas que en un particular momento y lugar resultaban más eficaces, favorables para la supervivencia, pueden dejar de serlo e incluso resultar desfavorables tras un cambio en los factores medioambientales (de ahí el sentido de la expresión ‘supervivencia del más afortunado / oportunista’). Ocurre que los organismos necesitan de espacio, energía, sustancias químicas, etc. --que se encuentran en el medio-- para desarrollarse. De manera que cambios significativos en éste (debido a variables incluso cósmicas!) pueden tener consecuencias muy importantes sobre la dirección y el ritmo de la evolución de los organismos vivos, y su constitución genética.

La eficacia biológica no es entonces algo puramente orgánico, que obedezca a factores intrínsecos únicamente, sino que guarda también relación con factores como la capacidad del organismo para resistir nuevas enfermedades con un origen externo, la capacidad de conquistar o defender espacios vitales, de obtener mayor cantidad de energía y recursos, etc. A este respecto cuentan mucho tanto las formas de competencia entre individuos o grupos, como las alternativas fórmulas de cooperación desarrolladas. Es decir, pueden entrar en juego factores sociales y culturales que influyen el proceso evolutivo.

En definitiva, no existe un nivel absoluto o fijo de eficacia biológica, tal que por ejemplo garantice la perpetuación o dominio de una población o de una especie para siempre. Los organismos deben adaptarse a las exigencias y oportunidades que se ofrecen en el medio ambiente, el cual cambia obedeciendo leyes o a causa de factores que escapan al control de las poblaciones de seres vivos, en este caso las humanas. Así es que, ciertos caracteres que eran altamente adaptativos en un momento dado pueden perder esa virtud e incluso convertirse en no adaptativos con algún cambio significativo en el contexto medioambiental.

De manera que local y puntualmente sobresale a veces el factor de la fortuna u oportunidad, un tanto aleatorio. Si la aleatoriedad caracterizase de manera dominante el proceso evolutivo, éste tendría un carácter errático, sin dirección discernible. No obstante, desde una perspectiva global, y a largo plazo, se disciernen en la evolución de las especies pautas más constantes, orientadas. Es lo que se conoce con el nombre de evolución general. Introducción a la Antropología Social. Curso 2017-18 Prof. Andrés Barrera González 8

Efectivamente, en el proceso evolutivo globalmente considerado se ha dado un sentido o dirección general discernible. Tal proceso ha ido de lo más simple a lo más complejo, de menor

a mayor versatilidad. Con el correlato de que siempre los organismos más complejos y versátiles han demostrado una superior capacidad adaptativa.

De ahí el progresivo dominio del ‘homo sapiens’ sobre las restantes especies, su multiplicación numérica y su expansión por todos los rincones del planeta. Al hecho de la mayor complejidad y versatilidad del cuerpo humano, debe sumarse el efecto multiplicador de la cultura. Cultura que entre otras cosas supone un arsenal de tecnologías, el almacenamiento y transmisión de una generación a otra de un conjunto de saberes y capacidades organizativas, la sofisticación que el lenguaje permite en los procesos de comunicación, etc. La cuestión de las ventajas adaptativas que reportan niveles más altos de complejidad no solamente tiene su aplicación respecto al problema de la evolución general de las especies en el nivel biológico. Por extensión tiene aplicación igualmente en lo que toca a la evolución de las culturas y civilizaciones, explicando el dominio y desplazamiento de unas por otras. De manera que bien podríamos sustituir los términos equívocos de sociedades ‘primitivas’ o ‘civilizadas’ por los más precisos de sociedades más o menos complejas, especializadas y jerarquizadas. Haciendo uso de tales criterios de complejidad y versatilidad funcional, el hombre aparece sin duda en el pináculo de la escala evolutiva. Se comprende así por qué las sociedades europeas pudieron dominar y desplazar sin dificultad, a partir del siglo XVI, a las menos complejas y versátiles de América, el Pacífico o el África subsahariana. Introducción a la Antropología Social. Curso 2017-18 Prof. Andrés Barrera González 9

LA GENEALOGIA DEL HOMO SAPIENS (Taxonomías)

De acuerdo con las taxonomías de biólogos y zoólogos, el hombre tiene su lugar en, someramente: el reino de los animales, el subfilo de los vertebrados, la clase de los mamíferos, el orden de los primates, la superfamilia de los hominoideos, la familia de los homínidos y el género Homo. Los seres humanos contemporáneos, de cualesquiera de los stocks raciales/ poblacionales extendidos por el planeta, somos parte de una misma especie: Homo Sapiens, culminación de una rama evolutiva que se separó hace cinco millones de años de aquella que a su vez condujo a nuestros más cercanos parientes desde el punto de vista filogenético, los chimpancés.

El Homo Sapiens --que siguió al Homo Habilis y al Homo Erectus -- hizo su aparición sobre el planeta, muy probablemente en tierras del noreste de Africa, hace no más de un cuarto de millón de años. Una de las ramas del HS, el Homo Sapiens Sapiens, se extendió desde Africa al resto de los continentes, desplazando por completo a las demás especies o subespecies del género Homo que habían sobrevivido, hace tal vez unos cien mil años. Un lapso de tiempo cortísimo si tenemos en cuenta la edad de la Tierra (5.000 millones de años) y el largo proceso de evolución de las formas vivas sobre el suelo del planeta (600 millones de años). [Check estas taxonomías, fechas y cronologías!!]

No obstante, lo que debe comprenderse es que desde el punto de vista biológico-evolutivo --en el contexto global de la evolución de las formas vivas y las especies animales-- no se da ninguna discontinuidad sustantiva con la aparición del HS. El hombre por tanto tiene --como el resto de los seres vivientes-- un lugar bien determinado en el reino de la Naturaleza. Una lección de humildad para todos nosotros, y a la vez motivo para maravillarse. Sobran las visiones estrechamente doctrinarias, ideológicas, sobre el origen del hombre, al menos en la medida que interfieran y supongan una usurpación del campo propio Introducción a la Antropología Social. Curso 2017-18 Prof. Andrés Barrera González 10

de la ciencia. Sobran igualmente actitudes temerosas o agresivamente antropocéntricas. El hombre forma parte de la Naturaleza, y es bueno que lo entendamos así.

Tal como nos advierte el etólogo y premio Nobel Konraz Lorenz en su conocida obra Sobre la agresión, el pretendido mal: “Es necesario que el hombre abandone esa estúpida complacencia

que le lleva a considerarse el centro del Universo, radicalmente distinto de todo lo demás que existe sobre la superficie de la Tierra, algo esencial y superior. Existen aún muchos prejuicios, escrúpulos y preceptos genéricamente religiosos que impiden a los hombres ver en sí mismos una parte más del Cosmos, y reconocer que su propio comportamiento obedece también, en último término, a las leyes de la Naturaleza, o que en todo caso no puede ir en contra de ellas.”

El hombre es un resultado más --eso sí, especialmente destacable y asombroso-- de la evolución de las especies, y ha evolucionado de acuerdo a las mismas leyes que los demás seres... “lo que no hace sino poner de relieve cuán grande y bellos es ese Universo, y cuán respetables las leyes que lo rigen”, concluye Konrad Lorenz.

Todo esto para nada debe entenderse como degradación del proceso de la Creación, del propio ser humano, o de la idea de Dios. Al contrario, lo hace tanto más misterioso --en último término-- y grandioso. Del mismo modo, el desvelamiento de ciertas relaciones causales no debe suponerse que vaya en menoscabo de la capacidad volitiva del hombre, de sus valores ético-morales progresivos, de su libertad en suma. Causalidad y finalidad, necesidad y libertad, no se excluyen mutuamente, sino que adquieren sentido la una por la otra, o si se prefiere, la una dentro de los límites de la otra.

Parafraseando de nuevo a K. Lorenz: “El hecho de que yo tengo una voluntad es tan innegable como el hecho de mi existencia. Y comprender mejor el encadenamiento de las causas fisiológicas no puede modificar en nada el hecho de que yo quiera algo, aunque sí puede cambiar lo querido por mí... Las relaciones causales naturales siempre resultan más grandiosas y respetables que la más hermosa interpretación mística. El sabio conocedor de la Introducción a la Antropología Social. Curso 2017-18 Prof. Andrés Barrera González 11

Naturaleza no necesita de lo inexplicable o inefable y de lo sobrenatural para sentirse penetrado de respeto (por ella). Para él sólo hay un milagro, y es que todo cuanto existe en el Universo, desde la más pequeña flor hasta los seres vivos más complejos, se ha producido sin necesidad de milagro en el sentido convencional del término.” (pp. 255 y ss).

El mismo autor desarrolla más adelante en su libro la idea de que las leyes morales, las creencias religiosas --algo propio y exclusivo de los seres humanos-- no deben entenderse como algo dado o infundido desde el exterior, sino como un efecto o resultado más del proceso de la evolución [biológica + sociocultural... i.e. investigaciones en torno a las bases bioquímicas de las emociones, los fundamentos estéticos de la moral, las bases neurofisiológicas de la percepción y apreciación del arte y la armonía... etc. Véase: Frederick Turner Natural Classicism y otros].

K. Lorenz cita a propósito de estas reflexiones científico-filosóficas unas bellas palabras de I. Kant: “Dos cosas llenan el alma de una admiración nueva y creciente: el cielo estrellado que tengo encima y la ley moral que llevo dentro”.

Por lo que puede apreciarse, en los argumentos aparentemente materialistas de Lorenz se descubre un cierto misticismo, de bella factura, que no tiene que ver con misticismos al uso, ciegos y estrechos, constreñidos hasta la deformación por el dogma y las actitudes retrógradas y obscurantistas de ciertos poderes y jerarquías, interesadas en mantener a las gentes dócilmente sometidas a su poder. Introducción a la Antropología Social. Curso 2017-18 Prof. Andrés Barrera González 12

El orden de los primates

Las especies más cercanas a nosotros desde el punto de vista evolutivo son los demás miembros del orden de los primates. En particular los del suborden de los antropoides, monos superiores y simios. Con los primates compartimos los siguientes rasgos fisiológicos.

1.- Manos y pies prensiles.

Los cuales facilitan la vida arborícola. La articulación y flexibilidad de los dedos permite a los primates agarrar objetos con manos y pies. La capacidad prensil se hace susceptible de mayor delicadeza cuando el pulgar de la mano, del pie o ambos, se hace oponible, como es el caso en algunas especies de primates.

2.- Especialización de las extremidades delanteras en distintas funciones.

Tal especialización es más acentuada en el caso de los humanos. Lo cual facilita, entre otras cosas, una alimentación a base de frutas, bayas y pequeños animales o insectos... haciendo uso de las extremidades delanteras, que quedan progresivamente liberadas del sostenimiento del cuerpo.

3.- Agudeza visual.

Que se complementa con una visión de carácter estereoscópico; es decir, la capacidad de ver en dos dimensiones. Aparte de la capacidad para distinguir los colores. En contraste con su bien desarrollado sentido de la vista, el olfato de los primates es relativamente pobre. Introducción a la Antropología Social. Curso 2017-18 Prof. Andrés Barrera González 13

4.- Un número reducido de crías por parto.

No más de dos, o tres en algunos contados casos. En la mayor parte de las especies de primates la regla es una sola cría por parto. Y es que a un activo mamífero arborícola le resultaría muy complicado tener que cuidar de dos o más crías a la vez.

5.- Prolongación de la gestación y de la etapa de dependencia de las crías respecto a la madre. Los primates, las hembras-madres en particular, concentran sus atenciones en una sola criatura a la vez, proporcionándole grandes cuidados hasta que se desarrolla lo suficiente para valerse por sí misma. En comparación con el resto de las especies del reino animal, las madres primates miman incluso en exceso a sus crías!

6.- Complejidad creciente e intensificación de la conducta social.

Lo que en principio deriva de la prolongada e intensa relación de las hembras-madres con sus crías. La mayor parte de los primates pasa su vida como miembro de un grupo, que coopera en la búsqueda de alimentos y en la defensa contra los depredadores. El instrumento característico de los primates a este respecto es la ‘banda de composición variable’ (cambios estacionales y funcionales).

La vida en grupo conlleva la necesidad de desarrollar sistemas de comunicación cada vez más complejos y sofisticados. La comunicación tiene que ver con tareas de búsqueda de alimentos, sistemas de alerta frente a peligros externos, la actividad sexual, el establecimiento de jerarquías y relaciones de dominio/sumisión, etc. Los primates necesitas de la relación íntima con los otros miembros de su especie, los más cercanos. No sólo para sobrevivir físicamente, sino también para madurar emocionalmente. Los monos o simios criados en cautividad y aislamiento manifiestan habitualmente graves síntomas neuróticos, timidez o bien agresividad exageradas.Introducción a la Antropología Social. Curso 2017-18 Prof. Andrés Barrera González 14

Jane Goodall, en un fascinante libro en el que describe sus investigaciones y experiencias con los chimpancés del valle del Gombe (Tanzania), narra interesantes historias de verdaderos celos entre hermanos que compiten por las atenciones de la madre o de otros miembros de la banda; e incluso casos de agudas depresiones, debidas a la muerte de la madre, por ejemplo. Uno de estos últimos casos acaba en muerte por inanición.

7.- Cerebros de gran tamaño en relación con el tamaño del cuerpo.

Lo que tiene que ver sin duda con el modo de vida arborícola de los primates, y sobre todo con la intensificación de la vida social. La relación es sin duda recíproca, un cerebro más grande y complejo neurofisiológicamente hablando es lo que hace posible una vida social más desarrollada, que depende de formas de comunicación más sofisticadas. Se da un efecto de retroalimentación positiva entre el tamaño del cerebro y la intensificación de la vida social. Todo lo cual guarda relación con:

- La dependencia prolongada de la cría respecto a la madre, que conlleva un intercambio continuo de un gran volumen de información auditiva, visual y táctil (a monos y simios, como a los hombres aún no corrompidos por un falso sentido del pudor y las buenas maneras, les encanta arrascarse mútuamente, espulgarse y revolcarse unos sobre otros!).

- Destaca igualmente la importancia que entre los adolescentes de la mayor parte de las especies de primates tienen los juegos entre pares en la infancia y adolescencia, o las prácticas de mutuo acicalamiento entre adultos.

Los biólogos han demostrado la fuerte correlación existente entre la intensificación de la sociabilidad y el crecimiento del tamaño del cerebro. De manera que el mayor tamaño del cerebro humano puede entenderse como resultado de nuestra excepcional sociabilidad. Introducción a la Antropología Social. Curso 2017-18 Prof. Andrés Barrera González 15

La aparición de las especies de antropoides (monos superiores, seres humanos) supone un salto cualitativo en la escala evolutiva. Dentro de los antropoides, los póngidos: gorilas, orangutanes y chimpancés son sin duda los seres filogenéticamente más cercanos a los homínidos (el hombre actual y todos sus antepasados directos). Las distintas especies de homínidos debieron compartir un antepasado común que desarrolló notablemente la especialización de sus extremidades delanteras, pudiendo entonces alimentarse en suspensión y más adelante desarrollar modos especializados de andar por el suelo.

La mayor parte de los rasgos fisiológicos distintivos de los homínidos respecto a los Hominoides (o los póngidos en particular) se relacionan con el desarrollo del bipedismo y el caminar erecto. Lo que sin duda tuvo que ver a su vez con una progresiva adaptación a un medio más abierto, tipo sabana, y al abandono progresivo de los lugares más boscosos. Lo cual trajo consigo también importantes cambios en los hábitos alimenticios. La dieta de los homínidos pasó a componerse en mayor medida de semillas, raíces, etc que de carne o frutos selváticos. El cambio de dieta se refleja en el desarrollo de grandes molares y la disminución del tamaño de los incisivos delanteros.

Las adaptaciones más características y distintivas que conlleva para los homínidos la vida en habitats no boscosos tipo sabana son los siguientes:

1.- Especialización de las extremidades traseras, y el pie en concreto, para andar y para correr. El pulgar del pie pierde progresivamente su capacidad oponible, y en general los dedos de los pies se atrofian, perdiéndose la capacidad de asir objetos con ellos.

2.- La gran ventaja del bipedismo es que deja libres brazos y manos, permite recorrer grandes distancias en posición erecta y transportar objetos pesados. Además hace posibles Introducción a la Antropología Social. Curso 2017-18 Prof. Andrés Barrera González 16

grandes progresos en la destreza manual. La longitud y fuerza del pulgar humano permite asir objetos con extraordinaria precisión a la vez que fuerza, y si es necesario con delicadeza. Así pudieron desarrollarse las capacidades artesanales y tecnológicas, de importancia decisiva para el avance de la evolución sociocultural.

Otros cambios anatómicos correlativos:

3.- Desarrollo en longitud y fortaleza de las extremidades inferiores. Prominentes musculaturas glúteas y de la zona de la pantorrilla, lo que mejora la capacidad para caminar por planos inclinados, levantarse y agacharse, correr y saltar.

4.- Transformación del cinturón pélvico, adquiriendo la forma de cuenca, a la que se acoplan sólida y eficazmente los fuertes músculos glúteos que controlan las piernas, incrementando su fuerza efectiva.

5.- La curva lumbar permite mantener la postura erecta de tronco y cabeza sin fatiga; a la vez que procura un desplazamiento un desplazamiento del centro de gravedad del cuerpo a la zona pélvica.

6.- Manteniendo la cabeza una posición equilibrada sobre su asentamiento cervical, no necesitamos de voluminosos y fuertes músculos para su control motor. Esto proporciona a los humanos un cuello distintivamente largo y grácil, en comparación con los simios, particularmente el gorila, cuya zona cervical es una masa enorme de músculos. Introducción a la Antropología Social. Curso 2017-18 Prof. Andrés Barrera González 17

7.- El cráneo humano adquiere progresivamente una forma globular y su superficie es lisa. Y aunque es el más grande y pesado cerebro entre los primates, se balancea grácilmente sobre el cuello.

8.- Ausencia de crestas sagitales. Toro supraorbitario menos sobresaliente. Perfil ortognato. Maxilares más pequeños y músculos masticadores menos poderosos, lo que tiene que ver con la progresiva mayor proporción de alimentos cocinados (cultura!).

9.- Un aparato masticador de rasgos bien distintivos: reducción del tamaño de los dientes delanteros, caninos planos, molares desarrollados y especializados en moler y triturar, etc. Todo esto tiene que ver con específicas adaptaciones al cambio de la dieta humana; y conlleva una pérdida de capacidad ofensiva. Somos criaturas anatómicamente inofensivas!....

Pero con nuestra capacidad mejorada para el manejo de instrumentos y armas (de manera compensatoria!) resultamos temibles, irresistibles de hecho.

SEXUALIDAD:

En las manifestaciones de la sexualidad se dan también importantes contrastes entre el hombre y sus primos hominoideos. En todas las especies de primates, salvo los seres humanos, la hembra sólo se muestra receptiva sexualmente, y a la vez atractiva para los machos, durantes unos días antes y después de que el óvulo maduro pasa del ovario al útero. Este período ‘de celo’ se manifiesta somáticamente en hinchazones polícromas e intensos colores corporales que atraen a los machos. Entonces tiene lugar un breve período de intensa y hasta donde conocemos bastante promiscua copulación con los machos de la banda.Introducción a la Antropología Social. Curso 2017-18 Prof. Andrés Barrera González 18

Entre los humanos en cambio los ritmos biológico-sexuales resultan muy atenuados. Lo que permite establecer relaciones sexuales de manera regular y no esporádica, o prescindir de ellas durante largos períodos de tiempo. El hombre ejerce un notable control sobre sus impulsos sexuales. Esto hace que la sexualidad evolucione en el sentido de convertirse en gran medida en un vínculo de carácter social, regulable cultural y emocionalmente. La mitigación de los ritmos biológico-sexuales permite que las relaciones varón/hembra sean más fácilmente moldeables por convenciones culturales.

Corolario: El progreso de la cultura conlleva la atenuación o domesticación de los impulsos biológicos, su reconducción a otras funciones.

Por otro lado, entre los humanos aparecen dos formas de cooperación entre el varón y la hembra que no estaban presentes entre los otros primates, ni siquiera entre los póngidos:

a) Ambos, hombre y mujer, acarrean alimentos para su distribución y consumo en común, sea en el ámbito de la familia o de grupos más amplios.

b) Ambos proporcionan o colaboran para proporcionar comida y cobijo a las crías dependientes, y no sólo la hembra, como entre los primates. Así es que, en este sentido, algo hemos progresado! (Aunque el camino por recorrer para acceder a una situación de plena igualdad entre hombres y mujeres sea aún largo).

LENGUAJE Y CULTURA:

Algunas especies animales poseen lo que podríamos calificar como tradiciones aprendidas, incluso transmitidas de generación a generación en pautas análogas a las humanas. Es decir, formas rudimentarias de cultura. Los chimpancés, por ejemplo, pueden aprender a fabricar y usar --por observación de sus congéneres-- ciertos útiles y Introducción a la Antropología Social. Curso 2017-18 Prof. Andrés Barrera González 19

herramientas, no importa si burdos o rudimentarios. Y después pueden enseñar lo que han aprendido a otros individuos.

Ahora bien, es sólo entre los homínidos que lo cultural se convierte en fuente primordial de conducta adaptativa, cada vez en mayor grado y de forma más conspicua, obscureciendo la incidencia de los factores estrictamente biológicos, que actúan como hemos visto mediante cambios en las frecuencias y distribuciones génicas, haciéndose significativos por lo tanto solamente con el paso de muchas generaciones.

Los homínidos, antiguos y modernos, probablemente hayan dependido desde el primer momento de alguna forma de cultura (es decir, aprendizaje transmitido) para su supervivencia. En cierto modo, se vieron forzados a ello al extenderse por medios más hostiles, menos paradisíacos que los selváticos de origen, debido a cambios climáticos o a la propia presión demográfica en sus poblaciones o grupos de origen.

Dentro de lo cultural y sus valores adaptativos, destaca la capacidad exclusivamente humana para el lenguaje articulado y conceptual --que conlleva la capacidad correlativa de simbolizar y manejar significados-- y todos los sistemas de comunicación, pensamiento y raciocinio directamente dependientes del lenguaje. La adquisición progresiva del lenguaje articulado sin duda se relaciona con ciertas adaptaciones genéticas y anatómicas (un aparato fonal adecuado). Estos avances genético-anatómicos recibieron un fuerte impulso de la creciente dependencia de los homínidos primitivos de formas de cooperación social, de modos de subsistencia socioculturalmente adquiridos y mejorados.

El hombre se convierte así en una criatura que necesita almacenar y transmitir a otros gran cantidad de información en formas precisas, no ya en y a través de los genes e impulsos instintivos solamente, sino en la memoria y a través de las convenciones e instituciones culturales externas. Introducción a la Antropología Social. Curso 2017-18 Prof. Andrés Barrera González 20

Tal como resume Marvin Harris: “El rasgo más característico de los homínidos, o al menos del Homo Sapiens, es su capacidad lingüística y cultural. En tanto que otros primates poseen ciertas tradiciones aprendidas, y por consiguiente culturas rudimentarias, es sólo entre los homínidos que la cultural eclipsa (progresivamente) a la herencia genética como fuente de cambios adaptativos. Esta dependencia de la cultura está estrechamente relacionada con la singular capacidad humana para el lenguaje, y ambas están a su vez relacionadas con la destreza manual conseguida gracias al bipedismo, la sustitución de maxilares y dientes por útiles e instrumentos,

y formas de cooperación social cada vez más intensas y a largo plazo, basadas primordialmente en los vínculos sexuales (en el seno de la familia).” (1971, pp. 51)

El Homo Sapiens desde una perspectiva evolutiva:

El hombre se distingue del resto de los seres vivos porque:

a) Toda su experiencia, que gana por el conocimiento de la realidad externa, la organiza en pensamiento, en experiencia comunicable a otros por medio de la palabra. (De ahí el significado profundo de esa bonita frase bíblica: “Y en el principio fue el Verbo, y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros.”)

b) Interactúa con un entorno en lo fundamental organizado por la propia actividad social humana y por el uso de medios tecnológicos por él creados. De manera que en gran medida el Medio del hombre es la Sociedad, el sistema socio-cultural en que se inserta, la particular cosmovisión que implica.

Y aunque las fuerzas evolutivas continúan actuando en el homo sapiens al igual que en el resto de los seres vivos, todo cambia de significado y proporción con la introducción y el desarrollo exponencial de la cultural y la tecnología. Lo cual tiene consecuencias fundamentales no sólo respecto a la especie humana, sino respecto a todas las demás Introducción a la Antropología Social. Curso 2017-18 Prof. Andrés Barrera González 21

también, por la radical interferencia que supone la acción propiamente humana sobre la Naturaleza.

La aparición del homo sapiens culmina (y en cierta medida bloquea) el proceso evolutivo de las especies entendido en el sentido biológico estricto. La aparición de las sociedades y culturas humanas (con sus valores sociales y creencias religiosas) obstaculiza o perturba en buena medida la actuación de la selección natural, desde luego en lo que concierne a la propia especie. Y respecto a otras especies en contacto con el hombre, los efectos propios de la interferencia humana llegan a tener efectos más trascendentales que la acción de las fuerzas evolutivas clásicas. Las especies dejan de evolucionar cada una en función de su interacción con las demás para hacerlo todas en función del hombre. Este, con su capacidad de creación cultural progresivamente acelerada, interfiere con intensidad creciente en la evolución de las especies, poniéndolas a su servicio, dislocando todo el sistema de la vida no humana, provocando la extinción o desplazamiento de múltiples especies, en particular aquellas que no tienen para él un interés económico.

En definitiva, resumiendo:

a) El hombre deja de evolucionar en términos de su interacción con la Naturaleza y con otras especies, pasando a hacerlo en mayor medida cada vez en función de sus propias creaciones culturales.

b) Con el progreso de la cultura y la comunicación el hombre, lejos de tender a diferenciarse en especies nuevas (‘razas’) [como tal vez esperan los defensores de nociones racistas], tiende a una integración génica y racial cada vez mayor, debido a la creciente incidencia de los procesos de mestizaje, rompiéndose cualquier tipo de barreras que impidan el intercambio sexual y reproductivo (flujo de genes) entre poblaciones diferenciadas. Introducción a la Antropología Social. Curso 2017-18 Prof. Andrés Barrera González 22

Secuencias principales de la evolución del hominoideo al homínido y al homo sapiens. (Faustino Cordón)

a) Postura erecta:

- Progresivo descenso de la floresta al suelo. Paso de la fronda tropical (el ‘crisol de la vida’) a medios más abiertos tipo sabana [tal vez debido a cambios climáticos, presiones demográficas].

- La vista sustituye progresivamente al oído como órgano o sentido rector de la conducta en el campo abierto. Necesidad de permanecer erguido para mejor avistar posibles peligros de parte de enemigos depredadores.

b) Uso de útiles e instrumentos:

- Propiciado por la liberación funcional de las extremidades delanteras. La mano en particular se especializa en el uso de útiles-objetos.

- Mientras las extremidades traseras se especializan para permanecer en pie, andar y correr.

- Desarrollo progresivo de la capacidad manual para el manejo de útiles y la manipulación de alimentos.

c) Cooperación:

- La vida en el campo abierto exige una cooperación más estrecha entre los miembros de la banda u horda, con lo que se intensifican las actividades gregarias, tanto en la búsqueda de alimento como en la defensa frente a los depredadores.

d) Auto-trofismo:

- Es decir, capacidad para obtener alimento en una gama cada vez más amplia de formas. Lo cual tiene que ver con el uso de instrumentos para su consecución. Aparte del uso del agua, fuego, calor para su elaboración y adecuación al aparato digestivo.

- Así el hominideo invade los medios alimentarios de un número creciente de especies, ensancha y diversifica su base alimentaria, lo que le permite adaptarse a latitudes, medios y nichos ecológicos muy distintos.

- La localización y elaboración culinaria de una variedad de alimentos cada vez mayor conlleva la intensificación y perfeccionamiento de la capacidad de cooperar con los demás, y por lo tanto de comunicarse con ellos.Introducción a la Antropología Social. Curso 2017-18 Prof. Andrés Barrera González 23

Se produce así un crucial cambio de orientación en el proceso evolutivo. El hombre consigue una adaptación al medio que se basa no tanto en las modificaciones de su organismo como en las transformaciones del medio debidas a su propia acción. Ha conquistado una cierta libertad frente a los condicionantes adversos del medio ambiente, mediante tecnologías y saberes acumulativos, es decir, procesos inequívocamente culturales.

e) Adquisición de la palabra:

- Culminación de esa capacidad de comunicarse, no sólo para fines de alerta, sino también para coordinar y anticipar la acción individual y colectiva.

- Mediante la palabra, y el pensamiento que en ella se fundamenta, el homínido convertido ya en hombre pleno domina el mundo en su entorno.

- La palabra acelera en términos exponenciales el progreso de la cultura, entendida en su sentido extenso. Así se llega a la conquista de la libertad, al liberarse el hombre de la más estricta necesidad que guía las acciones de los demás seres vivos.

Dice Faustino Cordón: “La acción y experiencia humana, aunque no se reduzca a lenguaje y pensamiento, lo cierto es que este componente de ella, privativo del hombre, preside sobre los

demás, de modo que el lenguaje coordina la actividad muscular, y el pensamiento parece presidir los componentes sensoriales.”

ANIMA/CONCIENCIA: “Un campo físico unitario (en el que radica la individualidad de todo animal, y por lo tanto de todo hombre), campo que resulta ciertamente del proceso de las células del soma animal pero como algo distinto de ellas y capaz de gobernarlas.”Se acentúa la conciencia del Yo y de los demás, así como del entorno. Es el ‘ánima’ o experiencia interiorizada, que a su vez gobierna la acción.

Por la PALABRA entramos definitivamente en el campo de lo CULTURAL, en el mundo de las NORMAS y códigos ético-morales, en la CIVILIZACI´ON. Y si bien el punto de partida es una diferencia biológica y bioquímica corta respecto a otras especies, el resultado final nos separa radicalmente de ellas. Introducción a la Antropología Social. Curso 2017-18 Prof. Andrés Barrera González 24

EL CHIMPANCE Y LOS ORÍGENES DE LA CULTURA

El objetivo de esta lección es --siguiendo el interesante estudio divulgativo de J. Sabater Pi-- proporcionar una visión general y a grandes trazos de la posición de los póngidos (los chimpancés en particular) en la escala evolutiva, haciendo referencia a su identidad biológica y conductual.

El chimpancé es la especie animal contemporánea que mejor ha retenido las pautas conductuales (o ‘facies’) primarias de los hominoideos, aunque quizá en cierto grado recesivo. Por otro lado, el hombre contemporáneo es el único representante superviviente, aunque muy evolucionado, de los homínidos. De ahí la importancia que tiene el conocimiento tanto fisiológico como etológico de esta especie para el esclarecimiento de la siempre candente y apasionante problemática de la naturaleza del hombre, su identidad dentro del reino animal, la significación precisa de lo cultural, y en definitiva de lo humano. Ahora se sabe con certeza que el esquema o estructura psicobiológica del chimpancé se fundamenta en unas capacidades análogas a las que se consideraban exclusivas del hombre.

* * *

El chimpancé es una especie euritópica --es decir, con capacidad para vivir en biotopos (nichos ecológicos) muy distintos. En la actualidad, no obstante, sólo se encuentran pequeñas poblaciones de chimpancés en libertad en la región ecuatorial de África; en zonas de bosque primario denso, en selvas secundarias y en algunas galerías forestales en la sabana húmeda. Se distinguen tres regiones principales en el hábitat de los chimpancés contemporáneos en libertad, las cuales pueden en cierto modo ser tomadas como verdaderas ‘áreas culturales’ [según el parecer, discutible, del etólogo Sabater Pi!], ya que cada una de estas poblaciones se caracteriza por el uso y dominio de ciertos útiles instrumentales, es decir, elementos de ‘cultura material’ distintivos. Por otro lado, cada una de las mencionadas regiones está habitada por una subespecie distinta de chimpancés.

a) Región del África Occidental (actuales Costa de Marfil, Liberia y Mali).

Las poblaciones de chimpancés de esta región se caracterizan por el uso de piedras como instrumentos para romper el hueso de frutos silvestres, o bien para desbastar el pericarpio de Introducción a la Antropología Social. Curso 2017-18 Prof. Andrés Barrera González 25

otros. Es por eso que se la conoce como ‘área cultural del uso de piedras’. Los chimpancés de esta zona pertenecen a la subespecie Pan Troglodytes Verus.

b) Región del África Centro-Occidental

Los chimpancés de esta región se caracterizan por el uso sistemático de rudimentarios bastones, confeccionados a partir de pequeñas ramitas, con diversos fines prácticos. De ahí que se la conozca como ‘área cultural de los bastones’. Las poblaciones de chimpancés de esta zona pertenecen a la subespecie Pan Troglodytes Troglodytes.

c) Región del África Centro-Oriental

Los chimpancés de esta región se caracterizan por el uso habitual de hojas para confeccionar una suerte de esponjas que les sirven para extraer agua de las cavidades en los árboles o las rocas, así como otros tipos de ‘herramientas’ o útiles instrumentales. Se la identifica como ‘área cultural de las hojas/esponja’. Las poblaciones de chimpancés de esta zona pertenecen a la subespecie Pan Troglodytes Schweinfurthi.

¿Por qué se le da esta importancia primordial al uso de útiles instrumentales o rudimentarias ‘herramientas’? En primer lugar por ser una cuestión de crucial importancia en el contexto de la evolución, en particular en el despegue de los homínidos respecto a los hominoideos. Y en segundo lugar por la importancia crítica que este rasgo tiene para la definición del concepto antropológico de cultura como conducta aprendida y transmitida en el proceso de socialización.

El uso de objetos como herramientas aparece en especies ampliamente separadas en la escala filogenética; por ejemplo, en algunas especies de vertebrados, aves, mamíferos.

Está bien documentado el uso por ciertos invertebrados (moluscos) de piezas del exo-esqueleto de otros moluscos muertos para su defensa o ‘atrincheramiento’ frente a depredadores, conducta que se conoce como ‘tanatocresis’. Igualmente están bien documentadas conductas análogas en ciertas especies de aves. El pinzón de Las Galápagos, por ejemplo, usa púas para extraer insectos que le sirven de alimento de la corteza de los árboles. El buitre egipcio o alimoche recoge del suelo grandes piedras para, lanzadas al vuelo, romper la dura cáscara de los huevos de avestruz que le sirven de alimento. Entre los mamíferos no primates, se ha observado a la nutria marina de California --mientras flota plácidamente sobre manojos de algas para mejorar la sustentación-- usar piedras para abrir Introducción a la Antropología Social. Curso 2017-18 Prof. Andrés Barrera González 26

los caracoles que recoge del fondo del agua, aprovechando así una importante fuente de proteínas. Ahora bien, los biólogos y zoólogos entienden que se trata en todos estos casos de conductas innatas, inscritas en el código genético de la especie.

Este tipo de capacidades y conductas adquiere una importancia grande entre los chimpancés de la especie Pan Troglodytes. La cuestión crítica, todavía no bien dilucidada por los etólogos, es saber cuando tales conductas instrumentales obedecen a impulsos inscritos en el código genético, formando parte entonces del instinto heredado de la especie; y cuando por el contrario son conductas aprendidas por observación y transmitidas en el proceso de socialización o ‘enculturación’. Después de prolijas y pacientes observaciones de chimpancés en libertad, el asunto parece haberse dilucidado en lo que a estos seres se refiere en el sentido último: son conductas aprendidas. Primatólogos británicos, americanos, japoneses y algún solitario héroe español como el autor del libro, han estudiado con detenimiento la conducta instrumental de los chimpancés en libertad en las selvas de África. Y ha sido documentado sobradamente el uso de artefactos como armas, para obtener alimentos, para el aseo corporal, para obtener agua como bebida, etc.

a) En la primera de las regiones identificadas se han hecho observaciones en la Selva de Tai (Costa de Marfil) de varios chimpancés empleando piedras par romper el duro hueso de la coula edulis y de la panda oleosa, frutos muy apreciados también por las poblaciones humanas de estas regiones, que al igual que los chimpancés los rompen con piedras. No existe evidencia empírica de que tales piedras hubieran sido retocadas, aunque si se observa una notable homogeneidad en cuanto a su dureza, forma y tamaño. En algún caso consta que las piedras

fueron acarreadas desde una cierta distancia. Así, no puede hablarse de la existencia de una ‘industria lítica’, pero si de elementos de lo que podría calificarse como ‘para-cultura’ o cultura elemental.

b) En las selvas del África Central-Occidental (zonas de bosque denso en el Camerún meridional, en concreto) se han hecho observaciones de chimpancés obteniendo miel de unas colmenas subterráneas mediante el empleo de pequeños bastoncitos. El autor, en colaboración con otros primatólogos, ha descrito y analizado sistemáticamente cerca de doscientos bastones fabricados por chimpancés de áreas ubicadas en Río Muni (antigua Guinea española), además de otros 49 bastones encontrados en la región montañosa de Okorobikó, comparándolos por su tamaño, grosor, forma y procedencia. Se trata de bastones rígidos o con escasa flexibilidad, de unos 6 a 12 mm de grosor, y de una longitud entre 30 y Introducción a la Antropología Social. Curso 2017-18 Prof. Andrés Barrera González 27

60 cm, con preferencia rectos, que han sido acarreados desde distancias variables respecto al lugar en que son usados.

[Otros primatólogos han realizado en los últimos años observaciones repetidas de chimpancés en libertad haciendo uso de bastones de este tipo. Destacan por su minuciosidad y perfecta contextualización las llevadas a cabo por Jane Goodall en el valle del Gombe (Tanzania). ]

c) En efecto, en el Centro de Investigación del Río Gombe, a las orillas del lago Tanganika (centro dependiente de las Universidades de Cambridge y Stanford), se han llevado a cabo interesantísimos estudios científicos, a partir del trabajo pionero de J. Goodall. Después de laboriosos esfuerzos para superar el temor de los chimpancés esta investigadora logró acceder a la observación directa de un amplio abanico de conductas entre los chimpancés en libertad.

[La americana Dian Fossey consiguió igualmente ganarse la confianza de los gorilas tras una larga estancia en solitario en los Montes Virunga, en la frontera entre Zaire, Ruanda y Uganda. Lamentablemente no pudo concluir su trabajo, ya que fue asesinada por un grupo de cazadores furtivos]

Jane Goodall observó a los chimpancés del valle del Gombe:

- Fabricando ramitas para la ‘pesca’ de termitas, verdadera golosina para los chimpancés, que por ello se toman grandes molestias en conseguirlas.

- Extrayendo agua acumulada en pequeñas oquedades en los troncos de los árboles mediante hojas que, masticadas convenientemente, cumplían la función de esponja.

- Asimismo se observó el uso habitual de manojos de hojas para la higiene corporal.

- En fin, es bien conocido el uso de grandes ramas en los despliegues intimidatorios de los machos, con el fin de establecer pautas de jerarquía y dominio dentro del grupo.

Científicos japoneses han trabajado también en esta zona, y han documentado la práctica de extraer miel de unas colmenas con la ayuda de finas ramas y de hojas coriáceas; así como el uso de piedras como objetos ofensivos.

¿Debe considerarse el empleo de estos útiles instrumentales como peculiar saber tecnológico, no importa si rudimentario?Introducción a la Antropología Social. Curso 2017-18 Prof. Andrés Barrera González 28

El imperativo biológico es menos estricto, por lo tanto moldeable, a medida que se asciende en la escala filogenética. Cito a Sabater Pi literalmente: “En los primates se inicia una liberación sustancial de los imperativos del instinto, si bien existe una predisposición genética, y una necesaria incidencia ecológica. El aprendizaje proporciona a la especie un panel de opciones entre las que el animal va escogiendo las que tienen más valor adaptativo, tanto en el espacio

como en el tiempo.” (pág. 75). Y más adelante, en relación con el uso de piedras como objetos ofensivos, Sabater Pi argumenta: “La ontogénesis de esta conducta deber haber seguido una línea cuyo esquema sería: un ejemplar de uno de los grupos descubriría, ocasionalmente, esa conducta; refuerzos sucesivos aumentarían la probabilidad de que la misma se repitiera y a la vez mejorarían la técnica; posteriormente pasaría al repertorio conductual del grupo si éste la estimara interesante y efectiva; finalmente esta conducta pasa a engrosar el acervo de la unidad social, siendo transmitida a sucesivas generaciones y, a través de individuos periféricos o migrantes, puede alcanzar a otros grupos.” (pág. 77).

En fin, retornando al tipo de argumentación que nos ocupa ¿debe entenderse la fabricación y uso de este tipo de objetos-herramientas como una forma, aunque sea rudimentaria, de cultura? Esto depende, claro, de la definición que se dé del término. Tomemos una, lo más elemental posible: “Cultura es el conjunto de conductas aprendidas cuyo conocimiento y uso se transmite socialmente”. Pues bien, como se ha visto, entre los chimpancés (y en mayor o menor grado entre los otros póngidos) los componentes aprendidos de la conducta ocupan un lugar notablemente destacado.

Respecto al interrogante arriba planteado conviene tener presente la diferencia que existe entre las formas de adaptación con una base filogenética (relativas al proceso evolutivo de una población-especie) y las formas de adaptación de base ontogenética (que aparecen en el curso de desarrollo de un organismo individual). Las primeras operan mediante lentas y graduales modificaciones del genoma de la especie, pues lo aprendido no se inscribe en los genes, que son el vehículo que mantiene filogenéticamente unidas a las generaciones dentro de una población. Las segundas, las adaptaciones de base ontogenética, pueden obedecer a dos tipos de causas:

a) Cambios climáticos, geológicos, presiones demográficas o predatorias. Introducción a la Antropología Social. Curso 2017-18 Prof. Andrés Barrera González 29

b) Modificaciones introducidas por individuos innovadores del grupo, las cuales eventualmente son aceptadas y difundidas y se perpetúan por varias generaciones. Pues bien, sólo en el caso de estas segundas podríamos hablar de formas de cultura, de acuerdo con la definición propuesta.

Si se acepta la línea de argumentación desarrollada deberíamos concluir que los chimpancés poseen al menos ‘protoculturas’. Estas protoculturas deberían clasificarse, al igual que en el caso de las humanas, en sus aspectos materiales por una parte y sociales por la otra. Las protoculturas materiales de los chimpancés incluirían todo lo referente a la modificación y uso de objetos naturales como herramientas o útiles. Las protoculturas sociales incluirían las pautas de conducta cooperativa, ciertos patrones de comunicación interindividual, hábitos alimenticios compartidos por los miembros de un grupo, estrategias de caza más o menos elaboradas, etc.

En lo que a la protocultura material se refiere, como ya se ha visto anteriormente, los chimpancés emplean objetos-herramientas para machacar alimentos o materiales sólidos, romper huesos o caparazones, examinar objetos, para apalancar y abrir termiteros u otras cavidades, hurgar para extraer insectos, cavar hoyos, recoger agua, ahuyentar insectos molestos, limpiar el propio cuerpo, en fin, para intimidar y agredir a rivales o enemigos.

En cuanto a las dimensiones sociales de tales protoculturas, destacan los trabajos de los japoneses con los macacos. Los macacos observados por los investigadores japoneses aprendían tareas tales como lavar patatas antes de comerlas o limpiar de arena el trigo que se les dejaba en la playa. Tales aprendizajes eran después transmitidos por ‘difusión’ a otras colonias de macacos, y de generación a generación. Pero se ha de advertir que en este caso no eran animales viviendo en libertad, y que se daba una inicial intervención instructiva del hombre, lo que resta relevancia al experimento.

En cuanto a la dinámica de estos aprendizajes se observó que de individuos por lo general infantiles que descubrían ciertas conductas en actividades exploratorias pasaban a sus

compañeros de juegos, después a las madres de los mismos y a las hembras adultas. Los machos adultos eran los últimos en aprender, si es que lo hacían alguna vez. Esto refleja con fidelidad patrones básicos del proceso de socialización entre los primates: la importancia de las actividades lúdicas entre individuos no adultos, el papel fundamental de la diada madre/hijos, etc. Introducción a la Antropología Social. Curso 2017-18 Prof. Andrés Barrera González 30

Todos estos experimentos y observaciones ponen de relieve que en los procesos de aprendizaje operan tres factores diferenciados. Los primates efectivamente aprenden tanto por observación, como por discernimiento y por medio del ‘ensayo y error’. Los distintos factores se combinan en cada caso de manera distinta y en grado variable.

* * *

REGIONES HABITADAS POR CHIMPANCES

Región del África Occidental:

‘area cultural del uso de piedras’

Pan Troglodytes Verus.

Región del África Centro-Occidental

‘área cultural de los bastones’

Pan Troglodytes Troglodytes.

Región del África Centro-Oriental

‘área cultural de las hojas/esponja’

Pan Troglodytes SchweinfurthiIntroducción a la Antropología Social. Curso 2017-18 Prof. Andrés Barrera González 31

ESQUEMA PSICOLOGICO-CONDUCTUAL DEL CHIMPANCÉ:

1.- Capacidad para el conocimiento del propio cuerpo. Noción de la muerte.

2.- Capacidad comunicativa a nivel emocional y proposicional.

3.- Capacidad para la fabricación y uso de herramientas simples.

4.- Capacidad para la actividad cooperativa (caza, distribución de alimentos).

5.- Capacidad para mantener relaciones familiares estables (madres/hijos sobre todo) y para el reconocimiento de patrones distintivos de relación.

6.- Capacidad para mantener relaciones sexuales no promiscuas (sólo en cierto grado!). Evitación relación sexual madre/hijos.

7.- Capacidad estética (colores, elementos armónicos).

1.- Aunque con dificultad, el chimpancé llega a autorreconocerse ante un espejo que refleja su propia imagen; capacidad que no tienen otros primates, ni siquiera el gorila. Tal capacidad es un primer paso de importancia crucial en el camino hacia la conciencia del Yo, que por tanto aparece en cierto grado en el chimpancé, y de manera plena sólo en el hombre.

La idea de la muerte guarda una relación directa con la mencionada capacidad de auto- consciencia. Diversas observaciones y experimentos muestran que el chimpancé tiene capacidad para comprender el cambio que ocurre con la muerte de un individuo de su especie y grupo. Y la demuestran de manera dramática con sus gritos ululantes, extremo desasosiego y

manifestaciones de intensa emoción o dolor. Estas demostraciones son más intensas y prolongadas entre los germanos del individuo fallecido.

2.- Capacidad comunicativa: A este respecto son de importancia decisiva los experimentos llevados a cabo, entre otros, por el matrimonio Gardner con el chimpancé-hembra Washoe. Dada la incapacidad fisiológica de la especie para la articulación fonal, los Gardner se propusieron enseñarle a Washoe el lenguaje gestual que aprenden los sordomudos Introducción a la Antropología Social. Curso 2017-18 Prof. Andrés Barrera González 32

americanos (ASL). En efecto, la chimpancé aprendió a usar un notable repertorio de gestos y señales, incluidos algunos que guardan relación con conceptos abstractos y proposicionales. De esta manera, se demostró en Washoe la existencia de una cierta capacidad ‘lingüística’ y sintáctica, que además pudo transmitir a otros individuos en un grupo de chimpancés jóvenes en el que más adelante fué integrada. [Escepticismo: grandes esfuerzos para conseguir limitados logros; el repertorio que se transmitía efectivamente a otros individuos, sin la intervención directa del hombre, se reducía drásticamente].

Experimentos análogos al anterior fueron llevados a cabo por el Dr. Premack con otra chimpancé-hembra, Sara, de seis años de edad. Y por el Dr. Rumbaugh con Lana, a quien se enseñó un lenguaje original, simplificado y lógico, llamado Yerkish, que se usaba mediante un teclado de ordenador:

“A los siete meses de entrenamiento, Lana dependía casi completamente del uso del lenguaje Yerkish para su alimentación, estímulos sociales y ambientales, etc. Y era capaz de iniciar conversaciones con cualquier interlocutor entrenado en el uso del mismo lenguaje y medio.”

Para los más optimistas, estos experimentos demuestran la capacidad de los chimpancés para utilizar sistemas de comunicación similares a los humanos. En cualquier caso, dan pie a una trascendental controversia acerca de lo que deba entenderse por lenguaje (humano) y comunicación (animal). Lo que los mencionados experimentos y observaciones sobre el terreno de la conducta de los chimpancés ponen de relieve, sin duda, es que entre las distintas formas de comunicación animal y el lenguaje exclusivo de los humanos existe una gradación continua. Lo que obliga a desechar la noción antropocéntrica de que se da un corte o discontinuidad radical entre ambos sistemas de comunicación, y en definitiva entre lo humano y lo no-humano o animal.

3.- Respecto al uso y fabricación de herramientas ya se ha hablado largo y tendido con anterioridad.

4.- Capacidad para la actividad cooperativa. Los chimpancés-machos realizan un despliegue coordinado --mientras las hembras observan desde cierta distancia-- en el cerco y caza de presas animales. Si bien, en contraste con el hombre, desconocen el uso de cualquier tipo de trampas, armas o útiles instrumentales análogos. En la distribución de la carne de la presa se respetan ciertas prioridades, jerarquías y modales... aunque eventualmente todos los miembros de la banda consiguen su parte de la carne. La Introducción a la Antropología Social. Curso 2017-18 Prof. Andrés Barrera González 33

cooperación en la caza es un aspecto de crucial importancia en el proceso de hominización y evolución de las sociedades humanas. En las pautas de caza se observan algunas analogías con las técnicas usadas por los cazadores-recolectores humanos (pigmeos Mbuti del Rio Ituri, bosquimanos del Kalahari)

5.- Capacidad para mantener relaciones estables y duraderas.

Los chimpancés se organizan en grupos temporales o bandas de composición variable, según circunstancias cotidianas y condiciones estacionales. [En esto se observan también analogías

con los sistemas de organización de los cazadores-recolectores humanos]. No se da entre los chimpancés un concepto de territorialidad en sentido estricto, pero si lo que podría denominarse un concepto de home range o espacio trófico-económico. Es decir, el econicho en el que la banda obtiene los recursos necesarios para su subsistencia. La organización social de los chimpancés --a diferencia de otros animales-- es un tipo de organización flexible, abierta, tolerante con las diversas capacidades y ‘voluntad’ de los individuos.

En fin, la relación primaria madre/hijos/nietos es de importancia radical, como ya se ha señalado en otras ocasiones (patrones de matrilinealidad!). Las hembras permanecen habitualmente con la madre, mientras que los machos, o algunos de ellos, suelen dejar la banda materna a cierta edad, incorporándose a otras vecinas. No obstante, los machos siguen reconociendo a la propia madre (y a los germanos) y acuden a visitarla de vez en cuando. La solidez y permanencia del vínculo madre/hijos es el fundamento básico (la piedra angular) de las relaciones sociales, y por lo tanto de la continuidad digamos ‘cultural’ de los grupos.

6.- Capacidad para mantener relaciones sexuales en ciertas circunstancias no promiscuas (tal vez, evitación del incesto primario). Esta es una cuestión más controvertida, pues no existe un fundamento empírico tan sólido y una certeza en este tipo de aseveraciones. La relación sexual madre/hijo es muy rara, no suele ocurrir. Y también es rara la relación sexual entre germanos. Lo cual tiene que ver en buena medida con las diferencias de edad, pautas de separación de los machos adultos de la banda materna (factores ‘preventivos’). También pueden intervenir factores ‘inhibidores’: falta de motivación o deseo por la cosocialización en edad temprana, incompatibilidad entre las pautas de relación establecidas con la madre y la agresividad que comporta la relación sexual (imprimación negativa). La relación sexual entre los primates tiene un importante componente agresivo inherente. Por otro lado, entre Introducción a la Antropología Social. Curso 2017-18 Prof. Andrés Barrera González 34

madre e hijo se da una relación de dependencia emocional y material. Lo cual conlleva un obstáculo importante (digamos psicológico) para la realización de la cópula.

[La evitación de las relaciones ‘incestuosas’ parece pues ir adquiriendo una expresión más o menos definida entre los chimpancés. Si bien sólo se hace esto explícito y riguroso entre los humanos (aparte de aparecer las ‘prohibiciones’ por motivos morales-culturales) . ¡Lo que por otro lado no es obstáculo absoluto, infranqueable, para que de hecho ocurran relaciones incestuosas, transgresiones del ‘tabú’!]

7.- Capacidad estética. Los chimpancés muestran una preferencia evidente por las formas simétricas, rítmicas, armoniosas. Y de acuerdo con los experimentos realizados las aprecian y saben también crearlas. Tienen un sentido del equilibrio y la armonía. Demuestran capacidad para completar figuras inacabadas simples. En fin, muestran preferencia, al igual que los humanos, por los colores primarios y brillantes, los más contrastados.

Todos estos estudios y experimentos (y sus diversas interpretaciones!) que tratan de la naturaleza real y precisa de la separación entre póngidos y homínidos resultan muy problemáticos. Entre otras razones porque es cuestión muy cargada de emoción y prejuicios. El intento de delimitar científicamente las fronteras entres los humanos y otros seres cercanos en la escala filogenética será siempre cuestión muy controvertida. En cualquier caso, antiguas certezas en cuanto a la naturaleza radical y esencialmente distinta de los humanos, y la existencia de una nítida frontera entre la Naturaleza y la Cultura, no encuentran hoy un claro fundamento científico.

[Los prejuicios frente a los hominoideos no son compartidos por ciertos pueblos tribales, en contacto directo con poblaciones de chimpancés en libertad. Por ejemplo, los pigmeos Mbuti del Africa ecuatorial --que se identifican a si mismos como ‘Los Hombres de los Bosques’-- se refieren a la conducta y relaciones de los chimpancés, entre sí y respecto a ellos mismos, con

palabras y conceptos análogos a los que usan para referirse a sus relaciones con otras etnias humanas. Buena demostración de que conocen los patrones de la conducta hominoidea, y de que para ellos el lindero entre lo humano y lo no humano es sutil y tenue. De la misma manera, en el folklore tradicional japonés, por ejemplo, el mono ocupa un lugar central, en muchas ocasiones suplantando a los humanos, ocupando su lugar y roles. Lo que vendría a reflejar una actitud frente a los primates muy distinta a la que prevalece entre los occidentales, tal vez debido a la falta de contacto directo con poblaciones de aquellos.]

Introducción a la Antropología Social. Curso 2017-18 Prof. Andrés Barrera González 1

Tema 2: Acerca de la naturaleza de lo social y de lo cultural

- Antropología General y Antropología Socio-Cultural

- El concepto antropológico de Cultura

- Notas sobre la historia de la disciplina

- Más en torno al concepto de CULTURA:

. Naturaleza vs. Cultura, según C. Lévi-Strauss (1949)

. La cuestión del Tabú del Incesto

. Una teoría socio-biológica sobre el incesto (J. Shepher, 1983)

- Clifford Geertz, 1985 vs C. Lévi-Strauss, 1984

. Raza y Cultura

. El problema del etnocentrismo

. Usos e implicaciones de la diversidad cultural

Civilización vs Culturas

. ¿Es posible el diálogo intercultural?

(sobre la ‘antropología recíproca’ y la ‘transcultura’)

. El concepto de cultura de C. Geertz, 1966

- A vueltas con el concepto de cultura, y el futuro de la Antropología

(Josep Llobera, 2001)Introducción a la Antropología Social. Curso 2017-18 Prof. Andrés Barrera González 2

QUÉ ES LA ANTROPOLOGÍA

El diccionario de la Real Academia da la siguiente definición de la palabra Antropología: “Ciencia que trata del hombre, física y moralmente considerado”. En la misma línea, en el diccionario de María Moliner se dice: “(Es la) Ciencia que estudia al hombre como ser animal y

social”. Ambas definiciones se atienen a la simple etimología de la palabra: anthropos, logos. Es decir, el rotundo y sonoro ‘estudio del hombre’.

Sin embargo, muchas otras ciencias y disciplinas podrían legítimamente reclamar como propio el mismo objeto de estudio: la filosofía, la teología, la biología, la sicología, la medicina.. ¿Desde qué perspectiva específica y distintiva estudia al hombre cada una de estas disciplinas? Podríamos decir, sin excesivo afán de precisión definitoria, que la Teología se interesa por el Hombre como criatura de Dios, portador de un alma inmortal --cualquier cosa que se entienda por tal concepto--; en definitiva, estudia al hombre en tanto que relacionado con un Ser Divino y trata de explicar su afán por conocerlo en las realidades del Mundo. A la Filosofía en cambio le interesa el hombre como ser autónomo reflexivo y pensante, racional, y por lo tanto también radicalmente separado de los demás seres de la Naturaleza. La Medicina aborda en cambio el estudio del hombre en su anatomía, como organismo sujeto de patologías primordialmente somáticas. En fin, la Psicología busca entender al hombre en su individualidad, en su radical especificidad, sus pasiones y motivaciones, sus conflictos emocionales, incluso los fundamentos bio-sociales de su conducta. A diferencia de la Sociología, que concibe al individuo como ser social, miembro de grupos, clases sociales, partidos políticos o asociaciones de cualquier carácter, simple eslabón en definitiva de una estructura compleja en la que se inserta.

Entonces, ¿qué es lo que distingue a la Antropología de las disciplinas enumeradas? Hay en el mercado muchas clases distintas de Antropología. O mejor dicho, numerosas disciplinas que hacen uso de ese término para definir su objeto. La palabra Antropología es una suerte de ‘comodín’, con una semántica extensa de contornos por tanto ambiguos. Bajo el paraguas de lo que podríamos denominar Antropología General se incluyen toda una constelación de disciplinas, que compartiendo el objetivo de conocer al Hombre en toda su complejidad y Introducción a la Antropología Social. Curso 2017-18 Prof. Andrés Barrera González 3

diversidad, han desarrollado métodos y técnicas muy particulares, congruentes con las diferentes fuentes de evidencia empírica que manejan:

ANTROPOLOGÍA GENERAL

Paleontología humana

Antropología evolutiva

- Antropología físico-biológica Primatología

Genética de las poblaciones humanas

( Bio-arqueología )

- Arqueología (Arqueología social)

- Antropología Lingüística (etno-lingüística, etno-semántica)

- Antropología social y cultural (Etnología)

No obstante, en este curso de Antropología Social (y Cultural) vamos a limitar básicamente nuestra atención --salvo durante las primeras lecciones-- al área de la Antropología General que en la tradición francesa y alemana ha venido recibiendo el nombre de Etnología. En los calificativos añadidos se pone de relieve la particularidad de la disciplina: el estudio del hombre en cuanto miembro de grupos e integrado en diversas culturas. Y pondremos un énfasis particular en algo que se entiende como característico --aunque probablemente no sea exclusivo-- de la especie humana: el hecho de que sus individuos sean creadores, portadores y transmisores de un cúmulo de conocimientos y experiencias (comunicables a los demás), de elementos culturales.

Hemos topado con uno de los conceptos centrales de la Antropología, CULTURA. Sobre el significado de este concepto tal como es usado en la disciplina, tendremos ocasión de profundizar más adelante. Valga de momento advertir que el uso antropológico riguroso del término cultura no se corresponde con el uso coloquial de la palabra, o para el caso el uso que se da incluso entre gente ilustrada con formación en otras disciplinas, al menos en el contexto español. En el habla común un hombre culto es alguien que se mueve con soltura en ciertos campos del conocimiento, las artes o la literatura; o más prosaicamente, alguien que Introducción a la Antropología Social. Curso 2017-18 Prof. Andrés Barrera González 4

respeta en su porte y actitud convencional las reglas de la buena o alta sociedad! Culto sería así sinónimo de persona instruida (privilegiada con una educación formal; o ‘barnizada’ por una panoplia de triviales convenciones clasistas de trato y maneras); mientras que inculto es otra manera de decir ignorante, rústico, sin los modales que se consideran apropiados en la buena sociedad, en fin, una persona que no ha recibido una educación formal en la escuela o la universidad.

El significado que tiene el término cultura en Antropología es mucho más extenso y a la vez más fundamental o básico. Tal como fue definido por E.B. Taylor hace ya más de un siglo: “Cultura o civilización, en un sentido etnográfico amplio, es ese todo complejo que incluye el conocimiento, las creencias, el arte, la moral, el derecho, las costumbres y cualesquiera otros hábitos y capacidades adquiridos por el hombre en cuanto miembro de una sociedad.” O siguiendo a Alfred L. Kroeber, quien aborda la cuestión desde una perspectiva diferente, pero complementaria: “(Cultura es) el conjunto de cosas relativas al hombre que son más que meramente biológicas u orgánicas, y más que meramente psicológicas.”

Cultura por tanto, en su sentido antropológico estricto, no se refiere a un conjunto de conocimientos especializados a los que sólo accede una minoría de individuos en virtud de una instrucción escolar prolongada, o por su pertenencia a una determinada clase social con los privilegios que ello implica. Cultura es el conjunto de creencias y valores, de conceptos morales, sobre lo que es bueno y lo que es malo, apropiado e inapropiado hacer en determinadas circunstancias, justo o injusto. Tales creencias, valores y reglas de conducta (principios éticos y morales en definitiva), en tanto son compartidos por los miembros de una sociedad determinada (¡y todas se sustentan en una constelación de creencias, valores y principios ético-morales!), constituyen lo que aquí denominamos Cultura. En este sentido es evidente que todo individuo humano es --o llegará a ser plenamente en el proceso de crecimiento y maduración, en tanto se convierta en persona y se incorpore efectivamente a un sistema social particular-- un individuo culto. Es un portador de los patrones de una cultura, es decir: valores, creencias, normas ético- morales, lenguaje y todo lo que esto implica en la modulación de una visión particular del mundo y de las cosas. Y en principio todas las sociedades/culturas tienen complejos sistemas de creencias, valores y normas éticas en que sustentarse (de lo contrario no podrían simplemente funcionar como tales); más aún, tales sistemas son análogos y tienen en principio la misma dignidad. Introducción a la Antropología Social. Curso 2017-18 Prof. Andrés Barrera González 5

El proceso mediante el que se asegura la permanencia de una determinada cultura (sociedad) frente al carácter pasajero de los individuos que la componen y sostienen se conoce como enculturación (o socialización). Es decir, ese vasto proceso de adiestramiento y aprendizaje, formal e informal, expreso o tácito, por el que un niño se convierte en miembro de pleno derecho de la sociedad que le rodea, es decir, el proceso por el que se convierte en persona. La eficaz enculturación de un individuo en un particular sistema cultural implica su básica conformación con los valores y normas que rigen la vida del grupo. Esto se consigue por ‘imposición’ o emulación de las generaciones maduras --y en buena medida también por el contacto con los miembros de la propia generación--, mediante la aplicación continua y más o

menos sistemática de sanciones positivas y negativas, desde las más informales a las, por ejemplo, codificadas en las normativas jurídicas en las sociedades con escritura.

Pues bien, precisamente el objetivo de la Antropología Social y Cultural es desvelar y explicar los sistemas de normas y valores que guían las conductas en cada sociedad, las reglas más o menos explícitas que subyacen a la acción de individuos y grupos. Para ello, el antropólogo profesional debe desarrollar una capacidad específica que le permita acceder al conocimiento de culturas ajenas, de sociedades a veces fundamentadas sobre valores y normas diametralmente distintas a las de la propia. Y este camino de conocimiento deber recorrerlo sin dejarse llevar por prejuicios en contra de quienes son y se comportan de manera distinta a la de la propia sociedad-cultura de la que proviene; superando (o manteniendo bajo control) el etnocentrismo que tiñe los juicios y la acción del hombre de la calle. Mediante un laborioso empeño de observación y participación, el antropólogo podrá llegar a entender culturas ajenas y describirlas con precisión, comparándolas con otras para poner de relieve sus semejanzas y diferencias. Aunque no acabaría ahí la labor del antropólogo. Tan necesario como la inmersión empática es el distanciamiento, ya que se trata no sólo de describir sino también de explicar los sistemas culturales. Pues si bien es cierto que hay muchas cosas que el antropólogo nunca llegaría a entender a no ser que se zambulla radicalmente en el universo cultural autóctono, otras muchas jamás podría explicarlas si las viese únicamente como lo hace un individuo común de ese universo cultural.

De alguna manera, el antropólogo es un estudioso que tiende puentes entre culturas, la propia y otra ajena que ha elegido como objeto de estudio. Pero ha de hacer algo más, traducir cualquier cultura a la jerga y los términos relevantes del ámbito académico del que forma parte. Esto sólo lo podrá conseguir mediante la aplicación de métodos, técnicas y Introducción a la Antropología Social. Curso 2017-18 Prof. Andrés Barrera González 6

conocimientos especializados que no están al alcance de los legos en la disciplina, sea en la sociedad objeto de estudio o en la propia a la que pertenece por nacimiento.

Dejando de lado consideraciones abstractas acerca del concepto de cultura, o sobre la delimitación teórica y metodológica del campo de la disciplina, la identidad de la Antropología se desvela en buena medida mirando a su desarrollo histórico. La reflexión sobre el hombre en su radical diversidad socio-cultural ha recibido impulsos decisivos en las épocas de los grandes descubrimientos geográficos, que conllevaban a la vez el descubrimiento del radicalmente Otro, de otras culturas y sociedades fundamentadas sobre presupuestos éticos, morales, religiosos, económicos que chocaban con los de los descubridores. Desde Herodoto hasta Colón y los cronistas hispano-portugueses del XVI, observamos en acción al hombre reflexionando sobre el Otro, que le fascinaba y horrorizaba otras veces. No obstante, la Antropología Social no se consolida como disciplina científica, en el ámbito académico, hasta bien entrada la segunda mitad del siglo XIX, en la Inglaterra victoriana, entonces cabeza de un vastísimo imperio colonial que se extendía por los cinco continentes.

La fascinación que producía el descubrimiento del radicalmente Otro queda reflejada en los relatos, que han llegado a nosotros, de los soldados, misioneros y administradores españoles y portugueses que se adentraron en las recién descubiertas Indias. Y asimismo, en los menos conocidos relatos de los autóctonos que, asombrados y temerosos, veían llegar a una suerte de semidioses o demonios, barbudos y violentos, sin poder oponer resistencia efectiva a su desmedida codicia y afán de conquista, ¡ni a sus armas de fuego! Entonces se trataba de entender al Otro para mejor dominarlo, ‘civilizarlo’ y convertirlo a la única y verdadera religión. Más adelante, los británicos, con una actitud pragmática, trataron en algún caso de fomentar de una manera sistemática e informada la labor del conocimiento de otras culturas y organizaciones sociales de los pueblos bajo su dominio colonial, como medio para el desarrollo de una sofisticada política de ‘gobierno indirecto’ (indirect rule).

(Los gobernantes y administradores españoles y portugueses habían puesto en práctica también políticas de este carácter, aunque fuese sin un fundamento académico sistemático). Y es por eso que la Antropología y disciplinas afines alcanzaron un notable desarrollo en Gran Bretaña a finales del siglo XIX, y se consolidaron como disciplinas académicas. En un proceso análogo, lo mismo ocurría en los Estados Unidos, y en otros países europeos con dominios coloniales en menor medida. Introducción a la Antropología Social. Curso 2017-18 Prof. Andrés Barrera González 7

De esta manera, en sus orígenes, la Antropología socio-cultural (o Etnología) se distingue por su interés en el conocimiento de sociedades y culturas diferentes de las occidentales, ajenas a la Europa ‘civilizada’. Mediante esta aportación novedosa se proponía hacer contribuciones originales de gran trascendencia a la ciencia sociológica, entendida en su sentido más extenso, en términos Comtianos. Como bien advertía el antropólogo británico A.R. Radcliffe-Brown: “Si alguna vez hemos de alcanzar un conocimiento científico de la sociedad humana, sólo podrá ser mediante el examen y la comparación sistemática del mayor número posible de diversas formas de sociedad” (en Llobera, ed., 1975: 52) Tan ambicioso empeño correspondía abordarlo a la Antropología Social, cuyo objeto debía ser: “investigar la naturaleza de la sociedad humana por medio de la comparación sistemática de sociedades de tipos diversos” (en Llobera, 1975: 47) El objeto propio de la Antropología había sido identificado anteriormente por J. Frazer de una manera más modesta: “ (la Antropología pretende) el estudio sociológico de las formas primitivas de sociedad”. E igualmente B. Malinowski, que definió con actitud menos grandilocuente la Antropología como “una rama de la Sociología, aplicada a las tribus primitivas”.

En este curso de Antropología para Sociólogos nos proponemos precisamente enfatizar ese campo común de la Antropología con otras Ciencias Sociales, la Sociología en particular. Por otro lado, se hará hincapié en poner de relieve lo que la Antropología puede aportar al conocimiento no sólo de las sociedades ‘primitivas’ sino también de las autodenominadas ‘civilizadas’, las sociedades más complejas de Occidente, con ‘historia’, como es el caso de la sociedad española. En el diseño del programa se ha tratado de propiciar una reflexión de carácter transcultural, o intercultural, por el sencillo procedimiento de poner en contraste los conceptos, instituciones, valores... de las sociedades ‘tribales’ o ‘primitivas’ con las de sociedades ‘modernas’ o ‘civilizadas’. En el contraste, es de esperar, se hará más luz sobre lo que significa ser hombre, y vivir en sociedad. Introducción a la Antropología Social. Curso 2017-18 Prof. Andrés Barrera González 8

NATURALEZA Y CULTURA

Otras especies, además de la humana, poseen lo que podríamos entender como tradiciones aprendidas, es decir, formas (aunque sea rudimentarias y elementales) de cultura. Ahora bien, es sólo entre los homínidos donde lo cultural se convierte en fuente primordial de conducta adaptativa, superando a los factores estrictamente biológicos.

Dentro de lo cultural y sus valores adaptativos destaca la capacidad exclusivamente humana del lenguaje articulado; el uso de la palabra y todos los sistemas de pensamiento y raciocinio del mismo dependientes. El lenguaje sin duda es posible debido a ciertas adaptaciones genéticas (en el aparato fonal y vocal), que a su vez recibieron un fuerte impulso de la creciente dependencia de los homínidos primitivos respecto a formas de cooperación social y modos de subsistencia culturalmente elaborados.

El hombre es una criatura que necesita almacenar y transmitir gran cantidad de información en formas precisas, no exclusivamente en y a través de los genes, sino en la memoria; así como en las instituciones culturales externas. Así, entre los homínidos lo cultural va eclipsando progresivamente a la herencia genética como fuente de cambios adaptativos. Y lo cultural resulta potenciado de forma casi ilimitada por esa singular capacidad del hombre para el

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