ASPECTOS RELIGIOSOS Y CULTUALES DE LA SOCIEDAD ASIRIA Y BABILÓNICA, Apuntes de Literatura Hebrea. Universidad de Salamanca (USAL)
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ASPECTOS RELIGIOSOS Y CULTUALES DE LA SOCIEDAD ASIRIA Y BABILÓNICA, Apuntes de Literatura Hebrea. Universidad de Salamanca (USAL)

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Asignatura: Legado asirio-caldeo, Profesor: Efren Yildiz, Carrera: Estudios Hebreos y Arameos, Universidad: USAL
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-ASPECTOS RELIGIOSOS Y CULTUALES DE LA SOCIEDAD ASIRIA Y BABILÓNICA-

En sus principios la religión mesopotámica era de tipo naturalista. Similar a los primigenios cultos indoeuropeos, se sustentaba en divinidades relacionadas a recursos (grano, bosque, fuentes...) y en espíritus inferiores (demonios) para dar un sentido al mal acaecido. El contacto con la religión sumeria arcaica añadió nuevos aspectos que se reflejaron en un panteón mucho más poblado. En esta segunda etapa se conjugan el culto naturalista con la adoración de divinidades con un cariz más esotérico. Debido a la inmensidad y complicación de este panteón, los sacerdotes optaron por varios sistemas clasificatorios; entre los que destacan las “tríadas”.

1ª TRÍADA (ANU, ENLIL, EA):

• ANU: Dios supremo que habita en el cielo. Adorado en Sumer en las ciudades de Der, Akad y Uruk. Su culto fue sustitido paulatinamente por el de su hija Ishtar y su figura decayó con la llegada de Marduk al panteón.

• ENLIL: Señor de la tierra. Adorado en Nippur. “El sabio” o “el prudente” (que no lo fue). Al ocupar Marduk en trono del Olimpo tornó su nombre en “Bel el Antiguo”.

• EA: Señor de la tierra profunda (abismo líquido sobre el que flota el mundo).

Con ellos se dan por cubiertos los elementos del cielo, la tierra y el agua.

2ª TRÍADA (SIN, SHAMASH, ISHTAR):

• SIN: Señor del saber, dios-luna. Sus virtudes son el orden y la sabiduría. Regula el curso de los meses (que son lunares).

• SHAMASH: El sol. Es hijo del dios-luna (menos importante por tanto). Es ante todo un dios de justicia que con su luz ahuyenta a la noche (relacionada con la maldad).

• ISHTAR: Auna la fertilidad, fecundidad, el amor y las batallas bajo su figura. Su adoración es una reminiscencia del culto a las fuerzas de la naturaleza de épocas arcáicas. Se la considera tanto hija de Sin como de Anu y es a su vez hermana de Shamash y de Ereshkigal (diosa de los infiernos).

INURTA, NUSKU, NERGAL, ADAD:

INURTA: En época sargónida, dios de los combates. Ya en época sumeria arcaica se le coronó dios

de la fertilidad y de las crecidas. Era el señor de Girsu; el barrio santo de Lagash. • NUSKU: Nusku en semita o Gibil en sumerio era el dios de la llama. • EL RÍO: Es de por sí un dios al que se atribuye la capacidad de administrar

justicia. Distingue al inocente del culpable. • NERGAL: Dios de los infiernos. • ADAD: Señor de las tempestades, del relámpago, del rayo y de la lluvia. Nos

es no obstante ni un dios sumerio ni un dios semítico sino de procedencia asiánida.

• TAMMUZ: Dios pastor ,de la fertilidad y de la floración primaveral. Su culto pervivió hasta el primer milenio antes de cristo, cuando ya en el periodo grecorromano se reconvirtió en Adonis.

LOS DEMONIOS:

Primeramente se distinguen los “buenos” (toros alados, seres invisibles, etc que conforman la guardia de Ishtar) de los “malos” (más numerosos; tenidos por monstruos deformes y espantosos a los que se les califica como “bilis de Ea”). Dentro de los segundos se abren dos subgrupos:

• UTUKKU (“los siete”): Su influencia no va más allá que la de generar ruidos en los hogares y sembrar discordia entre los familiares.

• EDIMMU (“los aparecidos”): Espíritus errantes de individuos con muertes desgraciadas.

LOS DIOSES EN LA NUMEROLOGÍA Y LOS ASTROS:

Los mesopotamios se valieron del sistema sexagesimal y decimal para representar a sus dioses en la numerología. Anu era el 60, Nin-Girsu el 50, Ea el 40 (llamado “shanabi” que significa dos tercios, por ser el 40 dos tercios de 60). Sin es el 30 (los días del mes); Ishtar el 15, y sus guardianes el 5 y el 10. Las propias medidas de un templo (véase el de Esagil) llevan intrínsecas interrelaciones con los poderes derivados de los astro; cuyo conocimiento se reservaba a unos pocos iniciados.

En material cabe decir que tanto el sol como la luna se considetraban dioses de por sí. A otros en cambio se los vinculaba a cuerpos celestes (Ishtar al planeta Venus, Marduk a Júpiter; Ea a la estrella Dilgan, a la estrella Piscis austrinus, Aquarius, Argo y Vela). El caso de Marduk es peculiar. Durante la primera dinastía babilónica (c.a. 1830-1817 a.C.), era incluído en desparecido poema sobre la Creación como artícife de la tierra, ordenador del cielo y regulador de los astros. Mismamente lo es vincularlo al planeta Júpiter. Es el más estable en cuanto a la eclíptica (plano que genera el movimiento de traslación de la Tierra en torno al Sol). Las estrellas por otro lado eran dominio de Anu; eran su “ejército”.

CONSOLIDADCIÓN COMO “RELIGIÓN”:

El paso del tiempo permitió hacerse mayor al culto sumerio original. Ya en el primer Imperio babilónico surge una idea que se afianzará en la mentalidad popular; y ésta es que todo hombre es hijo de “su dios” (refiriéndose a la divinidad que adora). Dios que intercede por él ante el resto de dioses y en especial ante el gran dios. Le guarda de influencias malévolas y del alcance de demonios o aparecidos. Esta tendencia no fue exclusiva de los reyes ni potentados, sino que se extendió a todos los estamentos. Esta nueva mentalidad permitió dotar a los dioses de aspectos de los que carecían hasta entonces. Adquirieron pues la misericordia para con sus fieles.

Quizá más importante sea aún el enraizamiento de la idea que supone una salvación al alcance de todos, muy distinto a lo que ocurría en Egipto por ejemplo; donde la vida eterna era algo reservado al linaje real y sus allegados. Este proceso de maduración se refleja en la vertiente naturalista. Los dioses dejan de estar vinculados a procesos cíclicos de vida y muerte; son eternos, constantes y sin embargo son más humanos que nunca. Gozan de poderes sobrenaturales, pero también sufren y se dejan llevar por la ira cual común de los mortales. Prueba de ello es la Epopeya de Gilgamesh:

Un día cualquiera Gilgamesh, rey de Uruk sale de palacio para dar una vuelta seguido de su cohorte. En ello que al paso le sale Ishtar proveniente de su templo y seguida de sus sacerdotes. Ishtar de repente se queda prendada de Gilgamesh mas éste la rechaza de malas maneras mediando insultos varios. Ishtar encoleriza y acude a su padre Anu, dios del cielo, para que le proporcione una bestia que destroce a sus ofensor. Anu le envía un toro celeste con una fuerza inabarcable para culminar su venganza. Ishtar regresa a Uruk y se aposta en una balconada para disfrutar de la masacre, pero su plan hace aguas. Gilgamesh vence a la bestia; su amigo Endiku despieza al animal y se permite el lujo de amenazar a la diosa con estrangularla con las entrañas de ésta.

ARQUITECTURA RELIGIOSA

LOS TEMPLOS (TRES MODELOS TIPO):

Templo de Ishtar en Assur: De época sumeria arcaica. De forma rectangular con un podio en el que se alza la figura de la diosa en uno de sus extremos.

Templo sirio: Espacio consagrado al aire libre u ocupado por una edificación similar a la anterior, salvo en que la puerta está situada en el centro de uno de los pequeños lados del rectángulo (en vez del podio del anterior). En el exterior frente a la entrada se sitúa el altar de sacrificios.

El “Emah” (el templo sublime):

Consagrado a la diosa Nin Mah (una de las derivaciones locales de Ishtar). Medía unos 50 metros

de largo por 35 de ancho y estaba orientado hacia puntos cardinales intermedios (sudoeste y nordeste). El patio central se hizo desviado hacia la derecha para evitar que desde la puerta principal se viese el fondo del santuario. Dicho patio albergaba una antecella con un pozo de agua para rituales, tras la que estaba la cella con el podio y la imagen de la diosa.

El “Esagil” (el templo de la cabeza erguida, dedicado a Marduk): Era con mucha diferencia el más ambicioso de todos (formaba un cuadrilátero de 550 metros de largo por 450 de ancho). Emplazado al sur del zigurat Etemenanki, que según la tradición juedo-cristiana era la Torre de Babel. Estaba delimitado al oeste por el Eúfrates y en su parte oriental se situaba la puerta de Ishtar. Constuido durante la primera dinastía; fue saqueado por los hititas en tiempos de Jerjes I (482a.C.), que se llevó las estatuas del mismo Marduk y de Zarapnit. El rey casita Agumkakrim se encargó de recuperarlas y reponer su antiguo esplendor. Durante siete siglos hubo de ser reconstruido varias veces debido a las guerras entre Asiria y Babilonia incluso Senaquerib mandó destruirlo en el 689 a.C. Nabucodonosor II se ocupó de reconstruírlo a toda costa.

LA TORRE ESCALONADA:

Conocida como Etemenanki (asiento de cielo y tierra); estaba junto al templo y era considerada la conexión entre ambos. Para su construcción se empleó adobe revestido de ladrillos unidos por betún. Las excavaciones nos han descubierto dos tipos de éstos:

Zona norte: Sobre la terraza base se levantas sucesivas terrazas de base cuadrada a cada cual más estrecha; con un camino exterior que trepa de una a otra hasta la capilla de la cumbre. Normalmente se componía de siete planta pintadas cada una de un color distinto. En Korsabad se conserva la torre hasta el cuarto piso (43 metros de lado de base por 6 de altura cada piso).

Zona sur: El prototipo es el zigurat de Ur fundado por el rey Ur Nammu hacia el 2000 a.C. Que dependía del templo de Sin. Con forma de cuadrilátero (60 metros de largo por 45 de ancho); de uno de sus lados mayores sube una escalera perpendicular a la terraza, con otras dos que se le juntan al final (unos 15 metros de altura). En ese punto se levantan otras dos terrazas cuadrangulares interconectadas por otra escalera. La altura total sería de 21 metros.

CULTO Y ADIVINACIÓN:

EL REY Y LOS GRANDES SACERDOTES:

Es el sumo sacerdote. Entre sus títulos contaba con los de “sacerdote de Assur” y “abastecedor del

Esagil y Ezida”. Por tanto está capacitado para realizar sacrificios y ceremonias bajo asesoramiento de sacerdotes profesionales. Ya que no podían dedicarse a esta labor a tiempo completo, solían delegar en sus hijos o en un gran sacerdote.

CLERO ORDINARIO:

Por debajo del rey y de los grandes sacerdotes están los “shangu”. Sus atribuciones se pueden resumir en dos funciones: Conocer e interpretar los designios divinos y mantener la paz espiritual.

LOS ADIVINOS (BARU):

Realizan la primera función. Son herederos de la tradición iniciada por el monarca prediluviano Emmeduranki, rey de Sippar. Los requisitos para acceder a su aprendizaje incluía largos años de estudios e iniciación. Solían llevar la cabeza afeita o tonsura en su defecto, y actuaban como auténticos funcionarios al servicio del rey.

LOS CHANTRES (KALU):

Encargados del segundo punto. Salmodiaban las plegarias y acompañaban los cantos con música, buscando la purificación y protección divina.

CLERO INFERIOR Y OTRO PERSONAL DEL TEMPLO:

Porteros, guardianes, matarifes, portadores de imágenes durante las procesiones, confiteros y pasteleros sagrados.

OFICIOS:

Las oraciones se salmodiaban con los brazos en alto. Los himnos y plegarias públicos marcaban de vez en cuando una pausa en la que los asistentes lanzaban un gemido. Las procesiones alrededor de los templos y a través de las ciudades eran frecuentes, contando a menudo con la presencia del monarca.

Las ofrendas eran muy importantes. Las había muy variopintas como derramar leche, vino o miel ante el dios; más allá de los animales. Valían para ello desde pájaros hasta toros, aunque por lo general eran empleados cabritillos; de los que se consumía una parte (el resto era para los sacerdotes). Las meticulosidad de los rituales se multiplicaba si lo presidia el rey; sobre todo por temor a adquirir impureza.

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