Derecho Mercantil II, Ejercicios de Derecho Mercantil. Universidad Complutense de Madrid (UCM)
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Derecho Mercantil II, Ejercicios de Derecho Mercantil. Universidad Complutense de Madrid (UCM)

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Asignatura: Derecho Mercantil II, Profesor: , Carrera: Doble Grado en Derecho - Ciencias Políticas, Universidad: UCM
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Derecho mercantil II

Bloque I: Derecho de los valores................................................................................................. 2 Lección 1: Teoría general del título-valor.................................................................................. 2

Lección 2: La letra de cambio.................................................................................................... 5

Lección 3: El cheque y el pagaré............................................................................................. 12

Bloque II: Contratación mercantil........................................................................................... 17 Lección 4: Introducción a la contratación mercantil................................................................17

Lección 5. Contrato de compraventa mercantil. Compraventas especiales y contratos afines.21

Lección 6: Contratos de colaboración e intermedíación: comisión mercantil......................... 23

Lección 7: Contratos de distribución comercial: agencia, concesión y franquicia.................. 26

Lección 8: Contratos de depósitos mercantiles y de transporte............................................... 30

Lección 12 El contrato de seguro............................................................................................. 34

Lección 9: Contratos de garantía en la contratación mercantil................................................41

Lección 10 Contratos bancarios............................................................................................... 43

(La lección 11 no entra)............................................................................................................46

Bloque III: Derecho concursal.................................................................................................. 46 Lección 13: Derecho concursal................................................................................................46

Lección 14: Efectos de la declaración del concurso................................................................ 53

Lección 15: Soluciones del concurso y calificación de éste.................................................... 58

Bloque I: Derecho de los valores

Lección 1: Teoría general del título-valor Que es un título-valor

No está definido por el ordenamiento, no hay una regulación sobre títulos-valores en general, que lo defina a títulos jurídicos. Es un documento esencialmente transmisible

que incorpora un derecho de crédito a favor del poseedor legítimo y que es imposible hacer valer el derecho de crédito o transmitirlo sin el documento.

Siempre va a haber un elemento corporal, el papel, el documento, lo que pasa que incorpora un derecho inmaterial de crédito, que forman un todo.

Los derechos como bienes inmateriales tienen o pueden tener dificultades para probar o mostrar que existen, por lo que la prueba la tenemos que basar en cualquier elemento para su demostración, como sería un contrato.

Gracias al título-valor es muy sencillo ejercer el derecho, simplemente mostrándolo, es un mecanismo muy ágil, ya que seriamos el acreedor de ese derecho y el deudor quien emite ese título.

La transmisión del derecho se transmite con la transmisión del documento, por lo que se facilita a través del documento la transmisión de las 2 cosas. Como cualquier derecho de crédito, un título-valor tiene una vertiente activa y una pasiva, normalmente el poseedor va a ser el acreedor, el activo, y el pasivo será el deudor, el que emite el documento y al emitirlo incorpora ese derecho de crédito del cual él es el deudor.

La función económica de los títulos-valores es la función principal es agilizar, simplificar, la circulación de los derechos de crédito. El titulo valor, tiene la función de facilitar el ejercicio del derecho, pero la función principal es que nace para circular, para ser transmitido, para agilizar esa circulación.

El derecho civil prevé la técnica de cesión de créditos, que es la forma que históricamente se utilizaba era de la transmisión de los derechos, que es más lenta y segura. Genera bastante incertidumbre sobre todo sobre la subsistencia del crédito en el momento de la cesión, y sobre la legitimidad del cedente. Pues hay que realizar una investigación para saber lo del crédito. Coste económico y también coste jurídico, porque su posición como adquirente podría no ser una posición muy segura en muchos casos. La idea es que cuando el adquiriente se va a convertir en nuevo acreedor del acreedor de un crédito, el acreedor cede el crédito, que sería el cesionario y este sería el nuevo acreedor con respecto al deudor originario. En estas cesiones son cesiones onerosas, y los que tienen detrás casi siempre son los bancos, que son acreedores profesionales.

En esa relación trilateral (acreedor-cesionario-deudor) hay 2 circunstancias que pueden perjudicar al nuevo acreedor, la 1ª es que hay que comunicar la cesión al deudor, porque si no se comunica el deudor puede pagar al acreedor original y quedar eximido del crédito, y en ese caso el cesionario no puede reclamar contra el deudor, tendrá que repetir contra el acreedor original. Si se notifica, no hace falta que lo acepte, el deudor debe pagar al nuevo acreedor, y el pago al acreedor original no le liberal y seguirá siendo deudor del nuevo acreedor, aunque luego pueda exigir lo pagado al acreedor original. Una 2ª circunstancia que puede perjudicar es la aceptación o no del deudor de la cesión. Si el deudor no acepta expresamente la cesión del crédito, si guarda silencio vamos, puede oponer al cesionario las excepciones que tuviera contra el acreedor original, esto quiere decir que si se acuerdan circunstancias, o que el cesionario no acepte si no acepta 1ª el deudor.

En un título-valor, en una letra de cambio, el derecho de crédito que es acreedor el poseedor es tal y como lo dice la letra, es el contenido de ese derecho, no importa si pagó el otro ni nada, si en la letra de cambio pone X me tienes que pagar X.

Otras características de los títulos propios. Frente a los impropios: si están las 3 decimos que ese título-valor es un título propio, por lo que tiene una posibilidad completa de exigir ese derecho:

1. Legitimación por la posesión. La posesión del documento es imprescindible para ejercer el derecho. En algunos casos, la legitimación por la posesión es suficiente pero no en todos, en algunos casos hará falta algo más, en los títulos al portador valdrá la posesión, en los títulos nominativos, tiene que constar nombre y apellidos y el poseedor se tiene que identificar.

2. Literalidad o abstracción. El contenido completo del derecho depende de la letra del documento, de la literalidad, de la expresión que conste en el documento, las relaciones entre el acreedor y el deudor se regulan por l oque expresa el documento con independencia de la naturaleza, contenido de la relación subyacente.

3. Autonomía. La posición jurídica de los sucesivos adquirientes del título es independiente respecto entre el deudor y los anteriores acreedores o transmitentes.

Incorporación del derecho al titulo

Normalmente es una prestación dineraria, pero no siempre es así, hay muchos títulos que no tienen eso, que por lo general son derechos impropios, aparte puede haber derecho de naturaleza compleja, que incorporen un conjunto de derechos, como las acciones en la SA.

Normalmente el derecho nace antes de crear el título, por lo que ese título nace a raíz de un negocio jurídico.

Titulo valor impropio: son títulos en los que faltan las características fundamentales que hemos visto antes, normalmente los títulos cambiarios son títulos propios, y luego hay otros como las entradas de cine, el guardarropa… hay un contrato de depósito detrás, un billete de tren… son títulos valores, pero impropios.

Títulos-valores impropios

• No son creados para circular, no tienen una finalidad de circulación los impropios, su virtud no está en la circulación,

• No hay una vinculación del derecho al documento de forma estricta.

• La legitimación no es por la posesión, no es imprescindible.

• Falta la literalidad, está casi al margen de ese documento el derecho.

• En relación a las sucesivas transmisiones, se les aplica las normas de la cesión de créditos, y ahí se percibe que falta esa autonomía en la relación de los transmitentes con los adquirientes.

En definitiva, lo que pasa con los títulos impropios, es que no hay una regulación concreta, lo más fácil sería hacer una equiparación los propios.

Lo que nos preocupa es como ejerzo el derecho y la transmisión del derecho.

Con respecto a la transmisión ya hemos visto que es como la cesión de créditos, la legitimación es siendo el poseedor, pero puede tener problemas, y el problema sería si no se tiene esa posesión si se puede ejercer ese derecho, la respuesta es sí pero hay que demostrarlo.

Clasificación de títulos-valores

Títulos constitutivos y declarativos: ¿la emisión del título hace nacer el derecho incorporado (constitutivo) o existe antes (declarativo)? El titulo constitutivo sería el pagaré por ejemplo y los declarativos las acciones de una SA.

Títulos emitidos individualmente o en serie: Hay algunos que se emiten de forma aislada o particular, derechos concretos y determinados, como podrían ser los títulos cambiarios. Otras veces se emiten en serie o en masa, las acciones, por ejemplo, todas con las mismas condiciones, o los billetes de transporte.

Títulos cambiarios, títulos de participación y de tradición, en función de la naturaleza del derecho incorporado.

• Incorporan un derecho de crédito de carácter pecuniario

• Acciones, conceden al poseedor una posición jurídica concreta en una organización

• Conceden al poseedor el derecho a la entrega de determinadas mercancías.

Títulos nominativos, a la orden y al portador: el criterio de clasificación es por la forma de legitimación del poseedor y también la forma de circular del título y el derecho incorporado. El titulo nominativo identifica al titular, es decir, para ejercer el derecho incorporado hay que estar en posesión del título, pero además hay que identificar el titular. La transmisión es más complicada porque tiene unas características similares a la cesión de créditos, requiere una notificación al deudor para que el deudor quede obligado frente al nuevo acreedor. Los títulos a la orden son nominativos, pero con un matiz, que permite una transmisión sencilla, incorpora el nombre y apellidos del titular, pero incorpora una cláusula que se denomina endoso, que es una forma de transmisión de los títulos distinta a la cesión de créditos, estos designan como titular a una persona pero en virtud de esa cláusula se permite endosar el titulo dejando constancia siempre quien es el adquiriente del título. La letra de cambio, el cheque y el pagaré son títulos a la orden, aunque algunos de ellos se pueden constituir como títulos al portador. Los de al portador legitiman únicamente al portador. Aquí el riesgo principal es la transmisión ilegitima.

Lección 2: La letra de cambio Concepto y caracteres de la letra de cambio

Hay un aspecto de la letra de cambio muy importante que son los sujetos de la letra de cambio.

Están regulados por una ley 19/1985 de 16 de julio, ley cambiaria y del cheque.

Es un título-valor que incorpora una orden incondicionada del emisor a otra persona de pagar una suma determinada de dinero, a un tercero designado en el documento. Los caracteres de la letra de cambio serían los siguientes:

• Es una orden que incorpora un mandato de pago de dinero, no puede tener un mandato de pago no dinerario

• Aparecen al menos 3 sujetos: 1 ordena a 2 que paga a 3. Con esa finalidad el 1 emite la letra. El librador ordena al librado que page al tomador.

• Es un título formal, MUY formal. Su plena validez y eficacia depende de los requisitos formales.

• Existe un lapso entre la emisión de la letra y la ejecución de la orden de pago, porque las letras tienen un plazo o fecha de vencimiento y en función de cuando sea, la letra será a la vista (cuando se presente en el momento que se presente), a plazo desde la vista,

Función económica de la letra y situación actual.

Ha tenido una importancia histórica muy relevante. Hoy en día no tiene tanto. Era un medio de pago que se utilizaba muchas veces tanto en el tráfico mercantil como en el civil. Hay otros medios de pago que han ganado presencia frente a la letra de cambio.

Los títulos cambiarios tienen fuerza ejecutiva.

Hoy en día se utiliza como forma de financiación, cada vez menor, para el aplazamiento de los pagos.

Elementos personales de la letra de cambio

Los sujetos de la letra de cambio son 3 que responden al esquema de: acreedor, deudor y pagado. (en esquema muy MUY general). Uno coincide en posición de acreedor y deudor de los 2.

Una persona ordena a otra que pague a un 3º dinero por ello emite una letra de cambio. La ley cambiaria del cheque dice que el librador emite la letra, y ordena al librado que pague al tomador. Los sujetos esenciales:

Librador: quien emite la letra, dirige la orden incondicional de pago y garantiza el cumplimiento de la letra.

Librado: destinatario de la orden de pago, y queda obligado al pago solo si acepta. Si acepta le llamaremos librado-aceptante, o aceptante simplemente y obligado-cambiario.

Tomador: es el 1º poseedor de la letra, el beneficiario de la letra. Si transmite la letra, él es endosante, el nuevo poseedor de la letra sería el tenedor. También aparece la figura del avalista en cada una de estas transmisiones.

La causa subyacente a la emisión de la letra no viene explicada en la misma letra, solamente puede que haya un pago al tomador. El librador pide la emisión de la letra porque ha habido un pago de algún servicio, un aplazamiento del pago de un bien… todo esto porque el librador es deudor del tomador.

Habría que incorporar la figura de los futuros tenedores, endosantes y endosatarios, y los avalistas.

La estructura personal en la letra de cambio se complica por la posibilidad de que dos de esos elementos personales, pueden ser desempeñados por la misma persona. Normalmente son 3, pero puede suceder que dos de ellos sean la misma persona. El librador y el tomador, o bien puede coincidir la condición de librador y librado. La 1ª estamos ante una letra a la propia orden, la 2ª se denominaría letra al propio cargo, sería un título similar al pagaré porque formaliza un pago aplazado.

Requisitos formales de emisión de la letra de cambio

El art. 1 enumera una lista de requisitos formales que debe contener una declaración original de la letra de cambio por parte del librador. La mayoría son esenciales, si no figuran la letra no es válida como letra y no tendrá fuerza ejecutiva.

Además de requisitos podemos incluir cláusulas.

Si faltan los requisitos formales, la letra no tiene esa fuerza ejecutiva, pero no significa que no pueda utilizarse como medio de prueba en un juicio declarativo y pierda su contenido.

Requisitos:

La expresión “Letra de cambio”: las personas que suscriban el documento deben saber la fuerza y eficacia de la naturaleza del documento

Mandato incondicional de pagar una cantidad de dinero determinada. Si figura la cantidad en letras y números de forma discrepante, tiene prioridad la cantidad en letras.

El nombre del librado que es el destinatario de la orden de pago, solo si acepta. Si se indican varios librados se presume solidaridad entre ellos.

El nombre del tomador, que es el beneficiario al pago. La letra de cambio no puede ser al portador, por ello el nombre del tomador siempre debe aparecer.

Fecha en la que la letra se emite

• La firma del librador. Si es legible, si no deberá incorporar nombre y apellidos.

Requisitos no esenciales:

• Indicación del vencimiento. Si no se incorpora el vencimiento se entiende que es a la vista, cuando se presenta.

• Lugar en el que debe realizarse el pago. Equivale a donde se ha presentado la letra. Si no se indica, el lugar será el que se indica al lado del librado.

• Lugar de emisión de la letra. Si no se indica será el lugar que figura al lado del librador.

Clausulas potestativas de la letra de cambio:

1. Cláusula de interéses. Art. 6. De la ley cambiaria. El librador fija los interéses que devengan de la deuda principal, indicándose junto a la cantidad en que consiste el pago. Al vencimiento de la letra, el librado deberá pagar la cantidad y los interéses que haya generado hasta el mismo. Solo tiene sentido en dos tipos de vencimiento: letras a la vista y a un plazo desde la vista

2. Clausula no a la orden. Art. 14. La letra de cambio es una a la orden por naturaleza, pero si no es a la orden no se puede transmitir por endoso. Digamos que es nominativa, se puede transmitir, pero a través de la cesión de créditos.

3. Clausula sin gastos o sin protesto. Art. 56. el librador, el endosante o sus avalistas podrán dispensar al tenedor de hacer que se levante protesto por falta de aceptación o par falta de pago para poder ejercitar sus acciones de regreso. tanto por la vía ordinaria como ejecutiva

Aspectos formales:

El modelo formal tiene una larga trayectoria en nuestro país. El modelo tiene una finalidad fiscal porque sirve para base imponible sobre el impuesto sobre actos jurídicos y elementos patrimoniales. Se compra en correos. Es posible un documento distinto al oficial.

Letra en blanco

En el momento de la emisión está incompleto. Se ha ido permitiendo a lo largo del tiempo, pero genera muchos problemas. Está incompleta y se deja para completar en un momento posterior conforme a las partes. Existe un pacto paralelo entre las partes de como rellenarlo. Normalmente los elementos que faltan no se conocen. Se emite por voluntad del emisor y será subsanada posteriormente. A veces se deja esa subsanación a cargo del tomador, para que rellene los espacios en blanco (por ejemplo, rellenar el domicilio del librado).

Se llega a un acuerdo de complementación, por lo que hay 2 supuestos:

Si se completa la letra contraviniendo los pactos de complementación, el obligado puede negarse a pagar al tomador. Lo que no podría negarse es a pagar a un tomador posterior, aun cuando esos pactos se contraviniesen si el tenedor posterior es de buena fe. Podrá exigir su pago al obligado cambiario que sea y este no podrá negarse. Una vez se transmite la letra, la liberalidad abstracción de la letra es total.

Si la letra se completa siguiendo los pactos de complementación, el obligado cambiario debe pagar.

Aceptación

La aceptación es un momento de la dinámica de la letra muy importante. No siempre tiene que estar presente. Es una declaración incondicionada del librado que estampa en el propio título por la que asume el librado aceptar la obligación de pagar la letra a su vencimiento.

La aceptación implica que la letra gana valor, porque tiene más obligados cambiarios y al principal obligado cambiario (librado aceptante). Dentro de esto vemos:

Presentación a la aceptación

Es una facultad del tenedor y es voluntaria (art. 25) en cualquier momento anterior al vencimiento. Hay algunos casos en los que la presentación es necesario (obligatoria), como cuando el librado lo haya establecido (art. 26). Cuando la letra se haya emitido a un plazo desde la vista, es imprescindible presentarla a la vista.

El librado podría tener varias posturas:

1. Aceptar de forma incondicional la letra por todo su importe. En este caso se convierte en el principal obligado cambiario.

2. Aceptar la letra parcialmente, una parte de la cantidad total. Según el art. 30 es perfectamente posible y producirá efectos.

3. Solicitar que se le vuelva a presentar la letra al día siguiente.

4. Negarse a aceptar, dejando constancia en la letra. Al realizar esto, tenemos un medio de prueba de que ha sido presentada la aceptación.

5. Negarse a aceptar sin dejar constancia en la propia letra la negativa. Necesitaremos demostrar que la letra ha sido presentada, para llevarla por otros caces para realizar su obligación. Al no constar en la letra existen problemas, tendremos que probar su presentación medíante el protesto.

6. Cancelar su propia aceptación. El efecto es el mismo que negarse y dejar constancia.

Requisitos formales para aceptar

1. La tiene que realizar el librado o su representante legal.

2. La aceptación debe constar en el título, en la propia letra. No tiene valor si se acepta fuera del documento.

3. La forma de emitir esa aceptación es abierta (conforme, acepto…) acompañado de la firma. A veces la simple firma equivale a la aceptación.

4. La fecha de la aceptación será necesaria cuando se haya previsto la modalidad de vencimiento de a un plazo desde la vista.

Consecuencias de una falta de aceptación

1. El librado no aceptante no será obligado cambiario. Art. 33. Aunque ello no implica que no pueda surgir responsabilidad extracambiaria civil. La falta de aceptación del librado habiéndose presentado la letra genera una consecuencia directa en los obligados subsidíarios: esto hace nacer responsabilidad del resto de obligados cambiarios. Hace nacer su responsabilidad puesto que la letra no ha vencido y el obligado cambiario no ha aceptado, nace la responsabilidad subsidíaria de los obligados cambiarios en vías de regreso.

Si el librado no la acepta, se presume que no va a pagar la letra, aunque después si la pague. Esto implica que el tenedor, sabiendo que el librado no le va a pagar la letra porque la ha rechaza, puede dirigirse a los obligados cambiarios en vías de regreso antes del vencimiento de la letra. Se puede exigir ese pago anticipado. Si la rechaza antes del plazo del vencimiento, se podrá ejercer una acción de regreso contra el librador.

Acreditación de esa negativa:

1. Si se dejó constancia de la negativa o parcialmente. En este caso la excepción (hacer algo más) se dará cuando haya una cláusula de obligue a levantar el protesto.

2. Será también sencillo su acreditación si consta en la cláusula sin gastos sin protesto. Si se aceptara de forma oral y no quedase constancia en la letra de la negativa, si hubiese una clausula sin gastos o sin protesto no habría que hacer nada más.

3. Que no consta la negativa en la letra y no exista clausula. La forma de acreditarla es levantar el protesto notarial, es decir, el protesto por falta de aceptación. El librado si no acepta la letra, incluso con el protesto, el notario levantará acto notarial que se adjunta a la letra. Si a pesar del protesto el librado no acepta, se levantará esa acta. Si se paga al levantar el acta notarial, el librado deberá correr con los gastos del notario (en otro caso. Correrán a cargo del tenedor). La cláusula sin protesto se denomina “sin gasto” por eso.

Endoso

Es la forma de circulación de los títulos-valores. Aunque veremos que la letra de cambio no puede ser al portador, por lo que circula de otra manera. Es la forma de transmitir la letra, el documento y el derecho incorporado.

Es una declaración incondicional por el que el tenedor de la letra la transmite a otra persona, es decir, el tenedor de la letra. Se habla también de descuento de la transmisión de la letra. Porque la transmites descontando una parte. (vendo ese título de 10.000€ a otro antes de cobrarlo del deudor, por 9.000€ por ejemplo y bueno, pues lo recibo antes pero menos).

El endoso incorpora nuevos sujetos a la letra. El tomador puede transmitir la letra, si la transmite el adquiriente lo denominamos tenedor. Al que transmite la letra se denomina endosante y el que la adquiere endosatario (y tenedor vamos). La letra, conforme se va

endosando, gana valor porque son obligados cambiarios en vía de regreso. Los tenedores que transmiten pasan a ser endosantes.

El endoso se practica en la parte de detrás de la letra. El endoso es total, no se admite transmitir la letra parcialmente.

Si se incluye alguna condición, no será válido.

Es relativamente abierta, en el modelo oficial pone “páguese a” o “páguese a la orden de” seguido del nombre del endosatario.

El que endosa la letra solo puede ser el tenedor, solo es tenedor el ultimo que tiene la letra, hasta la transmisión los demás son endosantes. Quien endosa la letra pierde su condición de tenedor y mantiene la posición de garante de la letra.

Clases y efectos del endoso

Produce 2 efectos:

Transmisión y legitimación. Este efecto doble implica lo siguiente: el endosatario será el nuevo propietario de la letra y consecuentemente titular de los derechos de la letra. El nuevo tenedor. Para obtener la legitimación se debe probar, para el nuevo tenedor, la cadena de endoso para ver si es válida, esto implica (art. 19.): 1. demostrar que es el último endosatario. 2. Deberá demostrar que los anteriores endosos se han realizado de forma correcta, es decir, demostrar que los endosantes eran en su momento tenedores de la letra, por tanto, los facultados para endosar la letra. Si se demuestra que un endoso es irregular en una cadena afecta a los endosos posteriores no a los anteriores, el tenedor sería el que endoso la letra mal.

Garantía. El endosante será el responsable del éxito de la letra, del pago de la letra en vía de regreso, igual que el librador. Esta responsabilidad del endosante puede excluirse por voluntad del propio endosante, aquí hablamos del endoso limitado, el endosante debería dejar constancia en el propio endoso la literalidad de la situación, es decir, tiene que dejar constancia de que el endoso es sin garantía o sin responsabilidad. Los demás endosantes, si todos han incluido esta cláusula, deberán especificar si quieren o no tener la responsabilidad sino recae en el librador.

Aval cambiario

Es una garantía personal. Es un término que se ha desarrollado a raíz del aval cambiario. Es una declaración de nuevo que se hace constar en la letra por la que el avalista garantiza el cumplimiento de la obligación cambiaria correspondiente a uno de los obligados cambiarios, da igual quien sea, puede haber tantos avalistas como obligados cambiarios. El librado aceptante es el principal obligado cambiario y los otros obligados cambiarios son endosantes si los hubiera y librador.

El avalista garantiza la obligación de alguno de ellos. Cuando el avalista lo es del librado aceptante, responde en vía directa como si fuera el propio librado y cuando lo es del librador o del endosante responde en vía de regreso.

En la letra se tiene que indicar quien es el avalado, aunque el aval no es para todos se tiene que indicar quien es el avalado, si solo consta el aval y ni a quien ha sido avalado

se entiende que será el librado aceptante. Si no hay aceptante y consta un aval que no indica quien es el avalado y el librado no aceptó la letra se entiende que el avalado será el librador.

La forma de dejar constancia del aval es abierta, la simple firma en la parte de atrás de la letra que sea distinta al librado o librador se entiende como la expresión de un aval.

El avalista es un obligado cambiario solidario con el avalado correspondiente.

El aval puede garantizar la obligación de forma completa o parcialmente. Se puede indicar en el aval que se garantiza la mitad, por ejemplo.

Pago de la letra

Vencimiento y presentación al pago

El vencimiento es un requisito formal y natural de los no esenciales, que si no consta la regla supletoria lo cubre.

Es la fecha que debe efectuarse el pago en la que la obligación se hace exigible.

Modalidades del vencimiento son 4:

A fecha fija. Se incorpora la fecha exacta

A un plazo desde la fecha. Se concreta un plazo desde la fecha de emisión. La letra vence transcurrido el plazo.

A la vista. No sabes exactamente nada de la fecha de vencimiento. Hay una incertidumbre y la letra vence cuando el tenedor de turno la presenta al librado. Arts. 38.e y 39. En los plazos a la vista se suelen incluir la cláusula de interéses. Cuando es fija o a un plazo desde la fecha, lo que hace el librador es determinar en la cantidad de la letra los interéses incluidos. Ahora bien, en las letras a la vista, como no sabemos la fecha del vencimiento no podemos incorporar la cantidad directamente el interés que hayamos negociado. Si incorporan los interéses en la cláusula de interéses, si el tenedor tarda en presentar a la vista la letra más cantidad tendrá que pagar el obligado cambiario en concepto de interéses. Para reducir la incertidumbre, sobre todo del deudor cambiario (sobre todo del librador), el legislador establece un límite máximo de 1 año (art. 39). Aunque el librador podrá establecer otro plazo más amplio o más breve para presentarla a la vista.

A un plazo desde la vista. Se indica el plazo, pero mantenemos la incertidumbre porque empieza a contar desde la presentación de la aceptación. Si la letra fuera aceptada a los 90 días comienzan desde el día de la aceptación, su fue aceptada si no se aceptó habría que ver las conductas. Art. 40. Hay un límite de 1 año desde su emisión. El librador puede aumentar el plazo o reducirlo.

Cuando la letra vence, el tenedor la presenta al librado para su pago el mismo día del vencimiento o dos días después. (art. 43). El librado en este caso puede adoptar las conductas correspondientes a la aceptación y tiene efectos similares:

1. Puede pagar el importe íntegro de la letra, por lo que se extinguen las relaciones de obligación con los demás obligados cambiarios.

2. Pagar parcialmente el importe de la letra, aquí no puede oponerse a ello el librado, el pagador presenta la letra con unos interéses y el librado puede pagar parcialmente la letra de cambio. No puede oponerse a ello el tenedor, ya que reduce la responsabilidad de los obligados en vía de regreso.

3. Negarse a pagar dejando en constancia en la letra, lo que figura que fue presentada el pago y esto facilita las acciones posteriores para el tenedor porque no tendrá que levantar el protesto salvo que existe una clausula.

4. Negarse a pagar sin dejar constancia de la negativa y eso implica que tendrá que demostrar la falta de pago.

La falta de pago

Si el librado se niega a pagar total o parcialmente, el librado, tiene 2 clases de acciones cambiarias según la ley cambiaria.

Acción directa: se dirige contra el aceptante o cualquiera de sus avalistas frente al librado. Debe de haber aceptado la letra y prescribe a los 3 años (art. 88) desde el vencimiento de la letra.

Acción de regreso: se dirige a cualquiera de los demás obligados cambiarios, (librador, endosantes y avalistas) que responden solidariamente entre sí siempre que la letra haya vencido y no hubiera sido pagada por el librado. La acción de regreso se puede ejercer antes del vencimiento de la letra contra cualquiera de los responsables en vía de regreso siempre que el librado no haya aceptado total o parcialmente la letra y se acredite que se presentó la aceptación. Para ejercitar la acción habrá que acreditar que la letra se ha presentado al pago y no fue pagada.

Para levantar el protesto, tras comunicárselo al notario la falta de pago este presenta la letra de pago al librado, se le da un plazo para que pague y si no lo hace, se levanta un acta anexa a la letra de cambio para que el tenedor se pueda dirigir contra los otros obligados en vía de regreso.

La acción de regreso prescribe al año desde el levantamiento del protesto o declaración equivalente.

En las letras sin gasto, sin protesto, en este caso el tomador se va al librador para decirle que ha presentado la letra y no se la pagan, por lo que no podemos acreditar una fecha

Lección 3: El cheque y el pagaré El cheque

Regulada en la ley cambiaria y del cheque. El cheque es muy similar a la letra el cambio. Es una orden incondicionada de pago de su librador dirigida a un banco (librado) a la vista una determinada cantidad concreta para que pague al tenedor legitimo del documento (cheque).

Siempre es a la vista, por lo que no se pueden aplazar pagos.

Está muy ligado a los depósitos bancarios.

El cheque era una letra de cambio que emitía un cliente de un banco, para que su banco pagara inmedíatamente al tenedor legítimo.

La relación entre librados y librado es un contrato bancario (casi siempre de depósito).

El librado es un banco.

La función económica del cheque es la de un medio de pago. El cheque puede circular como endoso.

El término “talón” o “talonario” no existe en la ley cambiaria, pero se utiliza mucho, en la propia terminología bancaria sí que existe una diferencia que no es jurídica. La noción de cheque bancario o cheque conformado frente a talón. La diferencia es que se emplea en ese contexto bancario “cheque” cuando el librador también es un banco, es decir, cuando un banco emite un cheque contra otro banco y talón cuando el librador es un particular. Cuando hablamos de cheque bancario, el cliente le pide a su banco que emita un cheque a favor de un tenedor para que lo cobre en otro banco. Cuando el librador es un banco, se entiende que siempre habrá fondos, por lo que si no hay fondos no se emite directamente y hasta que no se cobre el cheque esos fondos están apartados.

Caracteres del cheque

1. Es una orden de pago de dinero incondicionada, es necesario que sea un mandato de contenido pecuniario y se necesita literalidad y abstracción

2. Tiene tres sujetos: librador, librado y tenedor

3. Titulo formal cuya validez necesita cumplir requisitos formales

4. El vencimiento es siempre a la vista. Si constara alguna mención sobre el vencimiento se tiene por no puesta.

5. Es una orden de pago sobre fondos disponibles en una entidad de crédito, esto lo diferencia de la letra.

Requisitos formales del cheque

1. Denominación de cheque expresada en el documento para la seguridad del trafico

2. Mandato puro y simple de pagar de una cantidad de dinero concreta. Si está escrito entre letras y números prevalece la letra.

3. Nombre del librado que es quien debe pagar que tiene que ser necesariamente un banco.

4. Fecha de emisión que es decisiva a efectos de computo de plazo de presentación del cheque.

Requisitos formales no esenciales:

1. Lugar de pago. Si falta se puede suplir con el lugar que figura al lado del librado y además si falta, el del lugar de emisión. Art. 107. Si no se indica ya ninguno se entenderá justo al lado de lo que pone al lado del librador y si también falta ya no es válido.

2. No hay que dejar constancia del vencimiento porque el cheque siempre es a la vista y no es imprescindible que conste el nombre del tenedor.

Elementos personales

Existen 3 sujetos que no sea necesario que conste el nombre del tenedor no que decir que no exista, siempre tiene que existir la posición del tenedor porque es a quien tiene que pagar el librador. La relación entre el tenedor y el librador puede ser cualquiera, puede ser que el arrendatario será el librador y pague a través del cheque al arrendador. Por otro lado, la relación entre librador y librado es siempre un contrato bancario, en esta relación que se da sobre una orden de pago de fondos disponibles, característica esencial del cheque. Lo normal es que se dé por un contrato de depósito. Pero también puede haber un contrato de apertura de crédito y de manera que cuando se paga con un cheque una compraventa, el librado paga emitiendo ese cheque y cuando el tenedor va a cobrar ese cheque el banco le da dinero del banco que le concede un crédito a través un de un contrato de financiación con su cliente. En el caso de que fuera apertura de crédito es distinto porque se pide una apertura de crédito y eso significa que cuando se necesite dinero el banco lo concede como cliente, pero no también nos concede un talonario, que no son fondos disponibles estrictamente hablando (aunque si lo están por ser de crédito). Por tanto, son dos relaciones. La del librador con el tenedor y la del librador con el banco, pero son relaciones completamente autonomías. Esto implica que el cheque será válido si reúne los requisitos formales vistos, aunque en la relación subyacente entre el librador y el banco (librado), falle algo. El art. 108 señala que el título es válido aunque no haya fondos suficientes, en este caso se genera una responsabilidad concreta a cargo del librador que deberá pagar el importe del cheque y además un 10% del importe no cubierto. La emisión de un cheque sin fondos es una forma del delito de estafa.

Transmisión del cheque

Dependerá de la forma en la que ha sido emitido en relación a su tenedor. Puede emitirse de 3 formas distintas según el art 11:

Al portador: son aquellos en los que consta expresamente “al portador” pero también serán aquellos en los que no aparece el nombre del tenedor o bien consta el nombre de una persona y se añade la expresión “o al portador”. La simple entrega equivale al a transmisión del cheque. Aquí la legitimación por la posesión adquiere todo su sentido porque la simple posesión legitima a su poseedor para exigir al deudor el cobro. Puede haber una ilicitud en la transmisión: si el tenedor del cheque lo ha adquirido de buena fe no está obligado a devolver, esto, aunque lo haya adquirido en una pérdida o sustracción

por otra persona anterior (art. 127). El librador, en caso de pérdida o sustracción, es quien debe solicitar al banco la revocación del cheque.

Nominativo: en este caso al nombre del tenedor hay que añadir algo, porque si no añadimos nada, es un cheque a la orden. Requiere por tanto la indicación la persona del tenedor y expresar que es “nominativo” o “no a la orden”. Si es nominativo no es transmisible por endoso. (art. 120.3)

A la orden: en realidad el cheque es un título a la orden por naturaleza, aunque en realidad esto es cuestionable, porque hemos visto que no es imprescindible que aparezca el nombre del tenedor. Se tiene que añadir la persona titular, no es necesario que aparezca “a la orden” y con incluir quien es el tenedor permite que pueda transmitirse por endoso, por tanto, para que no sea a la orden habrá que negar esa posibilidad de endoso. (arts. 121)

El pago

Como es al a vista, va a ser pagado en el momento de la presentación por su tenedor legitimo en el lugar de pago que indique el propio cheque. Cualquier indicación distinta de modalidad de vencimiento tiene por no hecha. La ley cambiaria establece un plazo breve de presentación del cheque para el cobro: desde la fecha de emisión 15 días, el tenedor, por tanto, tiene estos días para presentar al banco librado el cheque a cobro.

El principal problema es la presentación tardía porque puede tener una serie de consecuencias negativas para el tenedor que es quien tiene la carga de saber que se encuentra frente a un cheque.

Consecuencias negativas:

1. Revocación del cheque por el librador. (art. 138). Si no hay revocación, el banco librado puede pagar un cheque si no ha sido revocado.

2. El tenedor presenta el cheque tarde y pierde la acción de regreso frente a los endosantes y los avalistas. (art. 146.1). en principio no pierde la acción de regreso frente al librador con la excepción de un supuesto:

3. También pierde la acción de regreso contra el librador, pero solo únicamente cuando el banco librado no disponga de fondos disponibles (art. 146.2) por haber sido declarado en concurso de acreedores. No habiendo revocación, el banco podrá pagar, la pregunta es si en una representación tardía el banco está obligado a pagar teniendo fondos disponibles, en el caso de que el librador, retire los fondos disponibles del depósito, o bien , cancela la disponibilidad de fondos a su favor, o el crédito, el banco librado no está obligado al pago si el pago s tardío pero si permanecen fondos disponibles del librador y sí que deberá pagar.

Implicaciones del pago:

Cuando el pago se produce se extinguen las obligaciones creadas con la emisión del cheque, la consecuencia directa es una reducción de los fondos disponibles para el librador en el banco librado. Si hay un cheque irregular que carece de alguno de los requisitos esenciales y el banco paga el cheque no podrán reducirse los fondos disponibles del librador.

Falta de pago

Las causas en los que el librado se niega a pagar son cuando no haya fondos suficientes en la cuenta del librador, porque duda de la autenticidad de la firma del librador, o porque perciba algún defecto formal en el cheque.

En los casos en definitiva en falta de pago nace una acción cambiaria a favor del tenedor del cheque. Nunca se da contra el banco librado, solo frente a los obligados en vía de regreso. Nace la acción cambiaria, pero supeditada a la presentación al pago y la falta de pago, y al levantamiento de un protesto por falta de pago, que acreditase los 2 presupuestos básicos, que fue presentada y no pagada, salvo que contuviera una acción sin gastos o sin protesto (art. 147) o que constara la propia negativa del banco a pagar en el cheque.

En la presentación al pago, el plazo de pago y el protesto, se presentan particularidades en el art. 56.2.

En el cheque la falta de presentación al pago en plazo solo perjudica la acción cambiaria que es de regreso a los endosantes y sus avalistas, pero no frente al librador, salvo que se produzca el concurso del banco librado.

En el cheque si no se levanta protesto por falta de pago, solo se perjudica a la acción cambiara frente a endosantes y avalistas, no frente al librador, salvo en caso de concurso del librado.

Si hubiera acción cambiaria y varias relaciones, la responsabilidad seria solidaria.

Art. 148 -> igual que la letra

El procedimiento judicial para exigir el pago,

El importe que se puede reclamar comprenderían los siguientes conceptos:

Art. 149 -> conceptos de la demanda:

• Importe del cheque

• Interéses que se calculan desde la fecha de presentación del cheque (interés legal del dinero, que camia cada año, se ve aumentado un 2%)

• Gastos, incluidos los del protesto o los que se hubieran podido ocurrir

• Una indemnización que prevé la norma es el 10% del importe impagado.

• Daños y perjuicios

La prescripción del plazo del cheque es de 6 meses el plazo que se computa desde la finalicen del plazo para la presentación del cheque (art. 157) (en la letra era 1 año)

El pagaré

Es un título valor por el que una persona, firmante, por el que se obliga a pagar a otra persona (tenedor) o bien a la orden de otra persona, a un endosatario, una determinada cantidad de dinero al vencimiento del título.

No es una orden de pago dirigida a otra persona, sino una promesa de pagar por sí mismo el firmante promete que pagará, queda obligado al pago directa y personalmente. Por eso en el pagaré no tiene sentido una 3ª persona como en los anteriores títulos. Solo hay firmante y tenedor. (no hay “librado”). En el pagaré además no cabe aceptación, pues no existe librado y por tanto no tiene sentido la figura.

El vencimiento es distinto al del cheque, es normalmente aplazado, aunque existen los pagarés a la vista. En cuanto a la modalidad del vencimiento es más similar a la letra que al cheque.

En cuanto a la función económica, históricamente la letra era el instrumento más utilizado, el pagaré se utilizaba poco.

Requisitos formales

El requisito esencial primero es el vencimiento, que deberá constar en el título. Si no consta, se presumirá que es un título a la vista, pero puede ser si se expresa un título a la orden. Lo que no podrá ser nunca es un título al portador. Además, constaran el lugar de pago y emisión, que se suplirán del mismo modo que se suplen en el caso del cheque y al letra del cambio.

Bloque II: Contratación mercantil

Lección 4: Introducción a la contratación mercantil

Contratación mercantil

Hay que diferenciar entre contrato civil y contrato mercantil. Esto responde a 2 motivos.

Si el contrato está regulado en sí mismo el contrato, necesitamos saber cuál de los 2 se aplica en contrato (la legislación). Con intendencia o no de si está regulado, la parte general del contrato será distinta dependiendo de si el contrato es mercantil o civil la mora y todo eso.

Hay que ver como delimita la materia el código de comercio. Hay 2 criterios fundamentales:

• Noción de acto de comercio

• Noción de comerciante (empresario)

Características especiales de los contratos mercantiles (reguladas en el CCom 50 y 53 y 942 y siguientes):

Prohibición de los términos de gracia. Art. 61. El juez no puede diferir el cumplimiento de las obligaciones. 1124.3 CC

Los tribunales pueden fijar plazo para las obligaciones que no señalen plazo de cumplimiento.

En el caso de las obligaciones sin plazo, si no se hubiera dispuesto un plazo de cumplimiento, la obligación será exigible a los 10 días desde que se contrajo. Si lleva aparejada ejecución, la obligación es exigible desde el día inmedíato en que se contrajo.

Especialidad en materia de mora. Art. 63?? -> comenzarán:

• En los contratos con días a su vencimiento, de forma automática al día siguiente del vencimiento. (mora automática)

• En los que no haya días señalados para su cumplimiento, desde la reclamación judicial al deudor, o bien haga una reclamación extrajudicial, pero en documento público.

En materia de prescripción, tenemos esta especificad: en caso de reclamación judicial al deudor, se interrumpe la prescripción judicial, de modo que la reclamación extrajudicial no lo hará. La jurisprudencia ha subsanado esto, aplicando el TS el criterio civil sobre el mercantil. El criterio civil si prevé que las reclamaciones extrajudiciales interrumpen el computo de la prescripción.

En materia de solidaridad: si tenemos una pluralidad de deudores, la norma civil presume la mancomunidad entre esos deudores, salvo que se pacte solidaridad (1138 cc). En la regulación mercantil no dispone nada, pero se ha entendido históricamente, que lo más adecuado es la solidaridad, pues se favorece la contratación.

Contratos atípicos

Se admiten los contratos atípicos, el código de comercio da pie a ello cuando establece que serán reputados contratos mercantiles los descritos en este código, en las leyes especiales y, cualquiera no recogido en otra normativa, es decir, los atípicos de naturaleza análoga. El problema es que la ley no nos especifica si son contratos mercantiles o no. Cuáles son, por tanto, esas condiciones para establecer la analogía. El criterio más razonable es establecer que los contratos son mercantiles si se realizan en el marco de una actividad empresarial, por ejemplo, los contratos bancarios la mayoría de las veces son atípicos porque a nadie se le ocurre pensar que es civil, sino mercantil. En los atípicos de forma general se aplica la regulación mercantil. Otro de los problemas sería el régimen aplicable al contrato atípico que no estén regulados por una norma, en cuanto a su mercantilidad habría que acudir a un criterio que no existe, pero que así han establecido los tribunales. El otro problema es el régimen aplicable específicamente al contrato, hay una solución muy sencilla que es acudir a la voluntad de las partes, pero como en la mayoría de los contratos hay lagunas hay que solventarlas y para ello hay dos teorías, que no se usan en sentido único:

1. Teoría de la combinación. Se crea un contrato mezclando varios, como es el contrato de distribución que es una mezcla de un contrato de agencia con un contrato de compraventa. Esta teoría es más adecuada porque es más lógica, se aplica en cada caso lo que conviene.

2. Teoría de la absorción. Coge el elemento principal del contrato (prestación principal), se identifica con el contrato del que proviene y se aplica por completo a la normativa del contrato de donde proviene la prestación principal.

Hay un problema con los contratos atípicos puros que son los que se crean sin acudir a ningún otro contrato, como es el caso del contrato de franquicia, pero como es tan similar al de concesión se equipara al de agencia más que como uno único.

Contratación medíante condiciones generales

La existencia de una parte fuerte en el contrato y una débil implica que las condiciones del contrato no se negocian, sino que se imponen por lo que si no hay contrato te quedas sin lo que contrates, por esto, se termina imponiendo el criterio del más fuerte. La contratación en masa hoy en día es una realidad necesaria por la masificación de las relaciones mercantiles, si tuviéramos que negociar cada cláusula de los contratos de servicios habría un problema de agilidad en su celebración y como consumidor no tenemos tiempo pa´ tonterías. Al principio no había regulación sobre esto. La contratación implica una estandarización de las cláusulas de los contratos porque es posible porque no se discuten ni negocian las cláusulas de los contratos, se preredactan y son redactadas o preredactadas por los oferentes de los servicios. La otra parte del contrato, es decir, quien tiene ya preredactadas las condiciones es el oferente, mientras que la otra parte del contrato solo se adhiere, es el adherente, acepta las condiciones, se llaman también contratos de adhesión, con esto también se reducen los costes y se produce también la anticipación del coste en bienes y servicios, esto desde un punto de vista económico. Desde el punto de vista jurídica esa imposición e impersonalizarían de la relación contractual plantea un problema en la libertad contractual, sobre todo desde la libertad del aceptante.

Esto implica jurídicamente que hay presupuestos de la contratación que se ven afectados de manera significativa, en concreto el concepto de autonomía de la voluntad queda muy afectado porque lo único que tiene de libertad es la de elegir a otro oferente, por tanto, la única autonomía de la voluntad es la de la competencia de los oferentes, todos los oferentes imponen cláusulas de mercado, por ello, desde el punto de vista jurídico el concepto de la autonomía de la voluntad cede, llegando incluso a desaparecer dejando paso a un elemento que es el de la buena fe que cobra más protagonismo porque va a primar ante la “autonomía de la voluntad”. La buena fe está regulada en el art 7 del CC y el 1258 del CC y el 57 del CCom, no es que antes no existiera, ahora es más importante.

La regulación tradicional entendía la autonomía de la voluntad como elemento fundamental en la contratación porque el consentimiento, siempre que fuera libre por las partes, era condición suficiente para que el contenido del contrato obligara a la parte que había consentido, la otra parte le podía exigir el contenido completo del contrato, hoy no es tan decisivo prestar el libre consentimiento. Hay que entender que ha habido un límite a la imposición de la voluntad de contratar, de modo que los sujetos de mayor poder económico (y jurídico) se les aplica un contraste esencial sobre la buena o la mala

fe en la contratación y si hay, o no, equidad. Esos contratos pueden ser declarados nulos a pesar de la aceptación voluntaria del consumidor, el más claro ejemplo es la cláusula suelo de las hipotecas.

Régimen legal

Está regulado en dos leyes; 1. Ley de condiciones generales de contratación 7/1998; 2. Real decreto legislativo 1/2007 de 10 de noviembre que aprueba la ley general por la defensa de consumidores y usuarios. Estas dos normas han sido modificadas recientemente, su conexión es relevante para el régimen de las cláusulas abusivas, las cláusulas serán declaradas abusivas cuando sea una contratación contra consumidores y no usuarios.

Concepto, art. 1 Ley condiciones generales: son, básicamente, las no negociadas individualmente con la finalidad de ser incorporadas en masa a una multitud de contratos, estos contratos están compuestos por una parte especial (donde se recogen las condiciones particulares del contrato, casi siempre son los datos de la parte contratante, aquí se remite a unas condiciones generales) y otra general. En las condiciones particulares se mete contenido del contrato y se entiende que ese contenido deroga la parte general, a esta parte sí que se le aplica el régimen de contratos, solo la que no sea negociada se guiara por el régimen de las condiciones generales.

Régimen jurídico

Se establece en la ley de condiciones generales de contratación con una serie de leyes que favorecen al adherente;

1. Interpretación de los contratos, art. 6. Se interpretan como el resto de contratos, pero con dos reglas especiales:

• Si hubiera contradicción entre las generales y las particulares, prevalecen las particulares como regla general, salvo que las generales sean más favorables.

• En el caso de que alguna clausula sea oscura, se resuelve siempre a favor del adherente, son clausulas ambiguas que no ofrecen un único significado en su interpretación. El art. 1288 del CC es el principio general de esto.

2. La información al adherente sobre la incorporación de las condiciones generales. Se exige que el adherente conozca siempre que se están incorporando unas condiciones generales. Tiene que aceptar esa incorporación y tiene que ofrecérsele el contenido completo de las condiciones antes de aceptarla, de hecho, el art. 7 establece que no se entienden incorporadas al contrato las condiciones generales que no tuvo oportunidad de conocer al momento de firmar el contrato.

3. Condiciones generales no incorporadas al contrato, art. 7. No se consideran incorporadas al contrato las condiciones generales ilegibles, ambiguas, oscuras e incomprensibles. En este caso se tiene por no puesta la cláusula. Si el contrato puede subsistir sin la cláusula afectada subsiste, art. 10.

4. Nulidad de las condiciones generales, art. 8. Son nulas las condiciones generales contrarias a normas imperativas que perjudiquen al adherente y, sobre todo, se reputan nulas las cláusulas abusivas en la contratación con

consumidores, para ello la ley se remite a la ley de la defensa de los consumidores y usuarios. Sucede lo mismo que en el caso anterior, si subsiste el contrato sin la cláusula se da por valido, sino no.

Cláusulas abusivas en la contratación con consumidores

En el art. 8 se declara nulas a las cláusulas abusivas bajo la contratación de condiciones generales con consumidores. Para conocer el alcance de esa nulidad tendremos que acudir a la ley de los consumidores del 2007.

El ar. 82 de la ley de 2007 regula el concepto de cláusula abusiva: son las no negociadas individualmente que, en contra de las exigencias de la buena fe, generen un desequilibrio significativo en los derechos y obligaciones de cada una de las partes del contrato, en perjuicio del consumidor. Estas cláusulas son nulas de pleno derecho, se entienden por no puestas y el contrato sigue siendo eficaz, se valora si un contrato aceptado libremente por un consumidor podría ser declarado invalido o nulo si afecta al consumidor por un claro desequilibrio en las cláusulas del contrato. Además de este concepto general la ley de 2007 establece una lista abierta de cláusulas que se consideran en todo caso abusivas, el art. 82 también establece la lista y también viene regulado en el 85 y ss.

En la relación entre ambas leyes la categoría de cláusula abusiva solo se aplica a la contratación entre un empresario y un consumidor, se remite a la definición de clausula abusiva y consumidor de la ley general, por tanto, no se aplica este régimen cuando la contratación es entre dos particulares o dos empresarios, aquí tenemos el problema porque en el caso de los pequeños empresarios se puede producir abusos y no se tiene capacidad de negociación. En estos casos se puede instar la nulidad del contrato o la cláusula, pero tendríamos que ir al régimen concreto del código civil de la nulidad de los contratos y defender la falta de la autonomía de la voluntad.

Lección 5. Contrato de compraventa mercantil. Compraventas especiales y contratos afines Delimitación de la compraventa mercantil

Es esencial en el tráfico no solo por su papel directo, sino también porque si historia y desarrollo a lo largo del tiempo.

La compraventa es el 1º contrato para la distribución de bienes. Desde el productor hasta el consumidor puede revestir muchas formas, pero la más sencilla seria que el productor vendería el producto a un consumidor final. No existiría ningún intermedíario. Cuando va ganando presencia el productor y necesita más clientes que está centrado en la producción y no está especializado en la búsqueda de clientes aparecen los contratos de colaboración o también conocidos como distribución. Se basan en un principio de especialización. El intermedíario se especializa en buscar clientes.

La primera posibilidad en la que aparecen intermedíarios es realizar sucesivos contratos de compraventa; el productor vende un producto a un intermedíario que no lo quiere y lo venderá a un 3º que puede ser otro intermedíario o el consumidor final. Esta compraventa sería mercantil salvo la última que sería civil (la de consumo).

Otras modalidades han ido naciendo con la práctica, una de ellas es a través de un contrato de comisión, en el que hay un intermedíario, pero no compra el bien, no sería comprador, el intermedíario busca el cliente e incluso puede llegar a celebrar el contrato en nombre del productor. El productor (comitente) contrata con un comisionista que busque clientes y celebre contratos con esos clientes; es un mandato.

Otra opción sería un intermedíario que solo busca clientes y que no puede celebrar contratos, simplemente aproxima a las partes; contrato de medíación.

Estos son como la compraventa de tracto único, es decir, se extingue en cuanto se realiza ese mandato.

Sobre la base de estos contratos, sobre todo en el de comisión, se desarrollaron históricamente otros contratos de tracto sucesivo, como el contrato de agencia, que es una forma de colaboración de tracto sucesivo, una “comisión de tracto sucesivo”. Es un contrato regulado. Aparece otro contrato, una evolución del contrato de agencia, el contrato de concesión, que, si se ha pensado para evitar esas compraventas sucesivas, pensado directamente en la distribución de bienes en la que el intermedíario se constituye como intermedíario oficial para ofrecer el producto del productor; muy parecido a la compraventa sucesiva pero con duración. (ejemplo -> concesionario de coches), este es atípico. La franquicia es un paso más, que también es atípico, que viene a distribuir bienes y servicios.

La regulación en el ordenamiento es dual, tanto en el código civil como en el mercantil. El concepto de compraventa se define en el CC 1445 -> cambio de cosa por precio. Lo importante es la distinción entre la compraventa mercantil y el carácter civil de la compraventa. En el código de comercio se describe el acto de comercio, por lo que se describe cuando va a ser el contrato mercantil o civil, no define la compraventa, sino la mercantilidad de la compraventa. 325 CCom requisitos de carácter objetivo, es decir, no tiene en cuenta la condición de empresario de las partes y el 326, excepciones.

Requisitos del 325:

• Que el objeto del contrato sea una cosa mueble

• Que el comprador tenga intención de revender posteriormente el bien

• Que el comprador tenga ánimo de lucro en la reventa

Exclusiones del 326:

Compraventas de productos artesanos, agrícolas o ganaderos.

La empresa que compra productos para su consumo (ordenadores, maquinaria… es civil, no cabe duda) pero en algunos casos el TS ha llegado a considerar que el consumo empresarial es mercantil, con la crítica de toda la doctrina, pues crea inseguridad jurídica.

La compraventa de un bien mueble para lucrarnos después con otro negocio jurídico que no sea la compraventa (alquiler) la compraventa del bien debe ser civil. (Hertz que compra a mercedes camiones y los arrienda porque el 325 dice solo “revender”).

Entrega de la cosa

Lo que forma parte de la obligación de entregar la cosa es respetar la cantidad y calidad pactada y entregar en el lugar y momento pactado.

En cuanto a la cantidad y calidad es para alegar vicios o incumplimiento directo de la obligación de entrega de la cantidad pactada en el contrato, y sobre todo en la calidad en los productos. Es diferente a entregar un producto con un defecto, el vicio. En el caso del incumplimiento de la entrega de un numero distinto, el comprador puede optar por la doble opción del 1124cc, exigir el cumplimiento del contrato o resolver el contrato y se le pueden añadir daños y perjuicios. El plazo que tiene el comprador para reclamar es amplísimo, porque se aplica el plazo general del 1964cc para las cosas que no tienen plazo, que sería de 15 años desde la entrega. Aquí habría que ver si es incumplimiento de la cantidad, vicio o defecto.

El lugar de entrega no hay especialidades en el derecho mercantil, se entrega la cosa si no hay pacto donde se perfeccionó el contrato.

En cuanto al momento de entrega, a falta de pacto se da en 24 horas a la perfección del contrato. Art. 337cc.

Una segunda obligación del vendedor es el saneamiento, está obligado a responder de los defectos que sufre la mercancía. Los vicios si tienen regulación en el CCom, pero los defectos no. Los vicios son defectos o anomalías que disminuyen su capacidad de uso o disfrute que si hubiesen conocidos por el comprador no se hubiese celebrado el contrato o se hubiese hecho de otra manera. Para reclamar el saneamiento de un vicio hay que denunciar la existencia de un vicio en un plazo muy corto, que hay que distinguir entre vicio aparente u oculto. En los aparentes se distingue si se examinó o no la mercancía a su entrega, si se examinó tiene que ser en el mismo acto de entrega, sino lo hace pierde ese derecho al saneamiento y si no de examina, tiene 4 días desde que recibe la entrega; en cambio si son ocultos, el comprador tiene un plazo de 30 días desde la entrega para denunciar esa existencia de vicios. Art. 342 CCom. El plazo de 6 meses desde la entrega, para el saneamiento es para si has denunciado la existencia de vicios en plazo. Si el vicio es muy grave hay que tutelar al comprador según algunas sentencias por lo que habría que ver cada caso.

Lección 6: Contratos de colaboración e intermedíación: comisión mercantil Contrato de comisión

Tiene un perfil bastante mercantil,

Colaboración empresarial, es el denominador común de estos tipos de contratos. El empresario necesita auxiliares colaboradores que le ayuden en su actividad empresarial y pueden ser colaboradores dependientes o independientes. El colaborador dependiente clásico era el factor, que sería un contrato de carácter laboral y de la estructura interna.

El contrato de comisión

Responde a una contraprestación a cambio de una ayuda. También son contratos basados en la confianza entre partes.

Es un contrato regulado del 244 CCom. Tenemos una regulación dual puesto que hay mandado civil y mandato mercantil. El art. 1709 y ss. CC regulan el mandato y lo define como el contrato por el que se obligado a una persona a prestar algún servicio o hacer alguna cosa por cuenta o encargo de otra.

Art. 244 CCom señala que se reputará comisión mercantil el mandato cuando tenga por objeto un acto u operación de comercio y sea comerciante o agente medíador del comercio el comitente o el comisionista. El Código en su día huía de los criterios subjetivos para determinar la mercantilidad pero en este caso establece una literalidad mixta. Requiere que:

• El acto sea un acto de comercio

• El comitente o comisionista sean empresarios (bastaría con 1)

Los elementos personales del contrato con el comitente y el comisionista.

El comitente es quine solicita el encargo o dicta el mandato y el comisionista quien ejecuta el mandato. Aparece un tercer sujeto: cruzamos dos contratos, puesto que la orden de mandato es realizar un contrato mercantil con terceros o un tercero concreto. Hay un interés común de las partes en llegar a una consecuencia idéntica: la finalidad del contrato es celebrar un contrato mercantil con el mayor lucro posible para el comitente, porque de eso se va a beneficiar igual el comisionista.

Es un contrato de confianza porque el encargo se pone en manos de una persona que confía el comitente. Una de las consecuencias de esta relación de confianza es la prohibición de delegación. El comisionista no puede delegar el encargo en una tercera persona, no puede subcontratarlo sin autorización del comitente (261 CCom). Si lo hace, responde de los daños y perjuicios. Contrasta con la regulación del mandato, que también es un contrato de confianza, puesto que el mandatario puede relevar el cargo salvo que lo haya prohibido el mandante.

Es un contrato de tracto único, puesto que en cuanto se cumple la obligación el contrato se extingue. No es un cumplimiento continuado de obligaciones. Estaríamos ante un contrato de agencia si se alarga en el tiempo, pero realmente es difícil diferenciar entre esto y varios contratos de comisión.

Llega un momento en que el comitente no necesita del comisionista y puede realizar los encargos con la facilidad que le ha otorgado este. Deja de celebrar estos contratos de comisión reiterados. Si fuera un agente y tuviera una duración indefinida de su contrato de agencia, probablemente recibiría una indemnización. En la comisión no recibes indemnizaciones por no celebrar contratos posteriores.

Es un contrato consensual puesto que se perfecciona con el mero consentimiento, sea expreso o tácito. El art. 249 CCom alude a una forma de prestar consentimiento tactito en el contrato de comisiones. Cuando realice cualquier movimiento o gestión orientada a la ejecución del encargo.

Históricamente el contrato de comisión surgió para la compraventa, donde un comerciante se la encargaba a otro comerciante en una ciudad distinta. Actualmente ha perdido esta función debido a la existencia de contratos duraderos para vínculos

establecidos entre colaborador y empresario. La función económica actual del contrato de comisión es ampliar la red de distribución en otras áreas geográficas, valiéndose de colaboradores para ello.

Las formas de actuar del comisionista:

Puede actuar en nombre del comitente o en nombre propio. Siempre actúa en interés del comitente, pero esto es distinto (245 CCom). Cuando actué en nombre del comitente, según el 247 CCom, deberá tener capacidad de representación y tener atribuido un poder para ello, sea legal o voluntario. El comitente otorgará un poder de representación de tal forma que los contratos celebrados con terceros podrá celebrarlos directamente el comisionista, pero en todo caso se entiende atribuidos al comitente. El comisionista no se obliga frente al tercero, es solo un representante. Si no se puede probar la representación o simplemente que lo exhibo, se presume que no existe.

Puede actuar en nombre propio (246CCom). Es la regla general porque para actuar en nombre de otra persona se necesita el poder de representación. Es decir, con el simple contrato de comisión no se concede un poder de representación al comisionista para actuar en nombre del comitente, se le tiene que otorgar un poder expreso. No tiene necesidad de indicar al tercero que actúa en interéses de un comitente. Tiene derechos y obligaciones frente al tercero puesto que como el actúa en nombre propio, puede ejercitarlos, aunque actúa en interés de otro.

Contenido del contrato

Obligaciones de las partes

Obligaciones del comisionista:

Ejecución del encargo. Puede demorarlo si necesita una provisión de fondos, salvo que el comisionista se haya comprometido a anticipar los gastos. (250CCom)

También se dice que debe seguir las instrucciones del comitente (254CCom). Debe seguir el tipo de mercancía, precio, tipo e comprador, área geografía de venta… si no hay instrucciones previas debe consultar al comitente y si no es posible la consulta o si la duda no era sustantiva, siempre, el comisionista, debe actuar con la diligencia que exige la ley: actuar como el negocio fuese propio (255CCom).

Obligación de informar y rendir cuentas al comitente, con carácter general, sobre cualquier cuestión relevante en relación con la ejecución del encargo.

Prohibición de autoentrada. El negocio encargado debe realizarse con un tercero, es decir, realizar ese encargo consigo mismo. Salvo que el comitente lo autorice, y también se admite la autorización tacita. Se prohíbe por los conflictos de interéses, puesto que se puede disminuir el lucro del comitente.

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