El Madrid del Movimimiento Moderno - Historia de la arquitectura - Apuntes, Apuntes de Historia de la Arquitectura. Universidade da Coruña (UDC)
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El Madrid del Movimimiento Moderno - Historia de la arquitectura - Apuntes, Apuntes de Historia de la Arquitectura. Universidade da Coruña (UDC)

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Apuntes del curso de Historia de la Arquitectura acerca del Madrid del Movimiento Moderno para el curso de Arquitectura
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17 de Marzo, Martes

El Madrid del Movimiento Moderno

El Movimiento Moderno está estructurado a través de los CIAM, y el representante español

en ellos es F. G. Mercadal. El Movimiento Moderno Internacional es introducido en España a

través de una conferencia de Le Corbusier en Madrid en mayo de 1928, tras la invitación de

Mercadal; ésta misma conferencia será impartida por Le Corbusier en Barcelona, y seguida

con una visión más ortodoxa por J. L. Sert.

Protagonistas del Movimiento Moderno en Madrid

Después de distintas generaciones de arquitectos titulados a principios de siglo como el caso

de Antonio Palacios (1874-1945), creador de formas potentes y de espacios interesantes,

contemporáneo del arquitecto catalán Puig i Cadafalch. Aparece por este tiempo la visión

“Art Nouveau”, que en la arquitectura madrileña se expresa como una arquitectura

regionalista, una arquitectura que se contrapone a la huella de la Secesión durante 20-25

años. Existen un conjunto de ellos que nos permiten ver las vanguardias que se están

realizando en otros países europeos en España. Esto provoca que la gente que se gradúa en

los años 20, la generación del 25 considere que España tiene un atraso grande respecto al

resto de Europa, debido al ensimismamiento en ellos mismos. Entre los años 1925 – 1927

se encuentran en Madrid los últimos movimientos de la Secesión y el origen del Movimiento

Moderno.

La introducción en el Movimiento Moderno será muy rápida y muy efectiva, precedidas por

las conferencias de Le Corbusier (1928); aparecen las primeras obras, generando las 3

variantes del Movimiento Moderno. En 1936 el grupo español se encuentra en el conjunto

de cabeza del Movimiento Moderno Internacional, gracias a avances en términos sociales y

políticos.

Final de periodo en mayo de 1936, existe una comida de grupo tras la construcción de

Centro Clavé de Construcción, en la que se observan las distintas generaciones por el

avance de una arquitectura moderna.

Entre los asistentes están:

- Mariano García Morales (sentado 4º por izda.): persona que organiza la comida.

No muy importante, será presidente del Colegio de Arquitectos más tarde.

- Luís Sainz de los Terreros (sentado 3º): decano del Colegio de arquitectos de

Madrid. Su construcción moderna es antivanguardias; es fusilado en 1936 por los

rojos. Diría que la arquitectura moderna es cosa del marxismo.

- Luís Bellido (sentado 2º): arquitecto jefe del ayuntamiento de Madrid, es el más

mayor aunque permite construir a arquitectos jóvenes. Es el autor del Matadero de

Madrid. Dirigía la revista “La Construcción Moderna”. Fue compañero de Antonio

Palacios. Profesional serio y eficaz comprometido con la política. A su izquierda está

el decano de aparejadores.

- Secundino Zuazo (de pie 5º): elabora el Plan General de Madrid con la colaboración

de Hermann Jansen, colabora con Antonio Palacios (aunque es más sobrio que este).

Tiene la edad de Le Corbusier; y la mayoría de la generación del 25 lo reconocerá

como maestro aunque no de clase en la escuela. Mercadal se lo reconmedará a

Jansen como el mejor arquitecto de Madrid.

- Modesto López Otero (de pie 6º): director de la Escuela de Arquitectura de Madrid

y catedrático de Proyectos. Recibe el encargo particular de la Ciudad Universitaria en

la cual entran arquitectos jóvenes a participar con él (como Bellido pero desde la

universidad). Es de la edad de Gropius, pero establece un puente generacional entre

el pasado y el Movimiento Moderno. Siendo el secesionista permite a los jóvenes el

racionalismo.

- Manuel Sánchez Arcas (de pie 4º): es de los arquitectos más serios, responsable,

comprometido y científico del grupo. Considera que el compromiso social es la base

de la arquitectura y después de la Guerra Civil emigra a la URSS. Uno de los que

podrá trabajar por López Otero.

- Luís Lacasa: trabaja junta a M. Sánchez Arcas; y ambos desarrollan una

arquitectura vinculada a las bases del Movimiento Moderno alemán. No aparece en la

foto.

- Amós Salvador Carrera (de pie 7º): compromiso político (diputado y ministro en la

República) y estilístico (teoría de la Secesión). Participó en los CIAM de hábitat y

vivienda (no en la lingüística, sí en la investigación) y después de la Guerra Civil se

exilió en América. El más vinculado a la secesión, introduce a Otto Wagner en

española, se recicla a sí mismo y participa en los CIAM. Es una muestra de que el

Movimiento Moderno cala en capas más amplias,

- Luís Gutiérrez Soto (de pie 3º): el más brillante arquitecto de la época, el más

frívolo y de magnífico lápiz, destacando la composición de sus obras. Sus edificios se

visten (¿qué se lleva en Madrid este año?) de épocas distintas debido a que

considera el lenguaje formal como una anécdota, aunque es el más brillante dentro

del racionalismo español. Citado en la 1ª edición del Neufert.

Pese a su frivolidad será emblema máximo durante 50 años. También fue presidente

del COAG porque lo consideraban el mejor pese a que “es como es”. El lenguaje

formal siempre lo consideró una anécdota, lo veremos también en el tercer parcial.

- Pedro Muguruza (de pie 11º): dimite de la cátedra de Proyectos debido a las

presiones republicanas. Sigue ejerciendo la profesión, catedrático sin cátedra. No es

un hombre del Movimiento Moderno. Escapará a la zona nacional y será el elegido

por Franco para dirigir la arquitectura de los 40. Arquitecto serio, responsable y

conservador, del estilo de Terreros o López Otero.

El resto de arquitectos que aparecen nos los saltamos.

Esta pluralidad caracteriza el movimiento moderno español, diferente pues a lo que sucede

en el resto de Europa.

Arquitectura del Movimiento Moderno

En España no existe una arquitectura racionalista como aparece en Alemania o en Francia;

aparecen ecos o reflejos del Movimiento Moderno. Las vanguardias aparecen muy poco.

Podemos hablar de una dialéctica entre vanguardias y experimentalismos. En Madrid será

sobre todo experimental.

En este campo está Zuazo. Será considerado por los modernos como su maestro. Se olvidan

de Palacios. Zuazo dirá que él “pasaba la goma a los planos de Palacios”.

El ejemplo de arquitectura experimental arranca con el y su propuesta de ciudad. Los

bloques de Jansen serán sustituidos finalmente por manzanas.

Nuevos Ministerios. Secundino Zuazo, 1932 (proyecto)

(Paseo de la Castellana, 63)

Gran actuación conjunta entre los tres poderes del estado; los Nuevos Ministerios como

elemento articulador entre el Ensanche, extrarradio y la Nueva Castellana, en los terrenos

liberados del hipódromo.

Para el nuevo Madrid de la República. Indalecio Prieto le encarga que si no se ejecuta su

plan, al menos realice esta obra emblemática de la república.

Cuando se terminen los Nuevos Ministerios (1932-1950) observamos que no caben todos, a

pesar de ser un edificio plural. Secundino Zuazo juega con articulaciones diversas que

permiten usos distintos englobados en un cuerpo nuevo: espacio central con varios patios y

otro cuerpo transversal. Dos grandes fachadas monumentales. Composición unitaria en

material, estructura, etc, pero para varias funciones.

Los Nuevos Ministerios se sitúan en la antigua ubicación del hipódromo. Se intentó la

colocación en la Castellana de todos los ministerios que fuera posible aportando un gran

espacio vacío cerrado por un pórtico, hoy cegado por el intercambiador del metro. Es una

lonja. Zuazo estudia el Escorial. No lo reproduce pero sí sus principios. La uniformidad del

material es una característica del edificio que a pesar de disponer de estructura de

hormigón es revestido de piedra y ladrillo.

La obra propia de Zuazo corresponde de 1932 a 1936, un edificio respetuoso como padres

del Estado y no como oficinas.

De la Guía del COAM:

Tras la realización del proyecto para el "Concurso Internacional de Ordenación de Madrid" junto con Jansen en

1929, Zuazo presenta el "Proyecto de Prolongación de la Castellana" en 1930 y el de "Enlaces y Accesos a la

Capital" en 1931. Todos los conceptos vertidos por Zuazo en los proyectos anteriores se comienzan a plasmar

cuando Indalecio Prieto -ministro de Obras Públicas y amigo personal suyo- le encarga en 1932 la realización de los

Nuevos Ministerios sobre los terrenos del antiguo hipódromo, marcando así el comienzo del nuevo eje que

prolongaba la Castellana hacia el norte.

A Zuazo no se le suministró ningún programa para la realización del proyecto, proponiéndosele únicamente la

ejecución de un conjunto de edificios monumentales para albergar diversos departamentos oficiales esparcidos por

Madrid, que la propuesta realizada concretaba en los Ministerios de Obras Públicas y Gobernación, con el Patio de

Honor al fondo, y la Dirección General de Seguridad unida a aquélla. A pesar de sus dimensiones el arquitecto

insistía en que "los Nuevos Ministerios no me parecen tan apabullantes, sus valores son dignidad y grandeza. Su

lenguaje pretende estar en la misma línea que la Casa de las Flores. El Escorial fue mi inspiración".

Al comenzar la Guerra Civil se paralizan las obras, y al concluir ésta Zuazo es depurado por el nuevo régimen, que

encarga la conclusión de las obras a un gabinete de profesionales que siguen el proyecto inicial pero introducen

algunas variaciones acordes con la nueva ideología, que llevan a Zuazo a comentar su disgusto por la falta de

unidad con el otro lado de la Castellana y por la utilización para aparcamiento de las lonjas, que tendrían que haber

sido un lugar remansado y tranquilo.

Bajo la galería porticada del paseo de la Castellana -acristalada parcialmente en 1982 para su utilización como sala

de exposiciones- se encuentra la estación subterránea abovedada más grande del mundo, con sus dos cañones

gemelos de 320 m de longitud por 20 m de luz que ideó el ingeniero Torroja y que han sido en parte seccionados

en 2001 para la implantación de una nueva estación de Metro.

La Casa de las Flores. Secundino Zuazo, 1930-1932

(Hilarión Eslava, Gaztambide, Meléndez Valdés, y Rodríguez San Pedro)

Reestudio de las tipologías del ensanche. En material cerámico, utiliza las posibilidades

retóricas del ladrillo, aportando mayor expresividad. El uso del ladrillo con un uso no

convencional, aporta una nueva lección arquitectónica en la tipología edificatoria. En ciertas

partes no los usa (revocos) para realzar donde sí lo hace. Al final el cliente obligará que

todo sea de ladrillo.

Viviendas para clases burguesas.

De la Guía del COAM:

Es uno de los conjuntos más representativos de la modernidad racionalista de los años treinta, que, con profundas

raíces en las vanguardias contemporáneas, marca un hito en la concepción de la arquitectura de la ciudad.

Partiendo de una crítica radical al modelo de manzana preconizado por Castro para el ensanche de Madrid, y a su

progresiva degradación que atentaba contra los principios higienistas básicos, Zuazo, en colaboración con Miguel

Fleischer, plantea, en discrepancia con las ordenanzas municipales vigentes, una reinterpretación alternativa que

busca un tipo de vivienda más funcional, ventilada e iluminada. Planifica así, como derivación del patio de manzana

cerrado, un gran patio-jardín abierto - calle interior privada, que, sin embargo, tiene capacidad de incorporarse a la

imagen urbana; a ambos lados, y en dirección norte-sur, dispone dos cuerpos edificatorios paralelos de cinco casas

cada uno, resolviendo a su vez el bloque con dos alineaciones de viviendas separadas por un amplio patio

longitudinal de luces fracturado por núcleos centrales de comunicación, que prefigura el futuro y consagrado

bloque en H y genera unidades residenciales de forma regular y luces directas.

El tipo responde al presentado con Jansen en 1930 al Concurso del Ensanche Norte de Madrid, donde se logra el

clímax definitivo del urbanismo racionalista madrileño. Los tratamientos exteriores alcanzan elevadas cotas de rigor

constructivo, con gran calidad de texturas y rica exhibición de sintaxis del ladrillo visto, apreciándose una

minuciosa preocupación por el detalle.

Viviendas en la Plaza de Toros (Goya). Secundino Zuazo.

Donde hoy se ubica el Palacio

de Deportes.

Su tercer gran estudio de los

años 30, esta vez para clases

económicas.

La Ciudad Universitaria. López Otero, 1927

Imágenes: proyecto y zona de la maqueta del

Paraninfo con los conjuntos de humanidades y

ciencias.

La Ciudad universitaria no es racionalista, pero

obedece a un seguimiento para serlo. Se

considera la ciudad universitaria como un

parque urbanizado. Se ceden terrenos de propiedad real en la Moncloa y M. López Otero en

1927 es elegido por un comité como encargado de realizar su urbanización que se

desarrollará entre 1927 y 1929, determinando su arquitectura general. Encargada antes de

la república, se continuará durante y después de ella, siendo las primeras inauguraciones en

el 36. Uno de los frentes de la guerra sería aquí lo que produjo cuantiosos daños. Se

continuaría su construcción durante los 40.

López Otero, catedrático, compone muy bien pero clásicamente. En la elaboración de los

edificios participarán antiguos alumnos suyos con bastante libertad proyectiva, a través de

la base experimental del Movimiento Moderno, sin alcanzar las cotas a las que se llega en

Europa.

La composición unitaria del campus como un campus amplio se basa en el modelo

americano, diferente del modelo alemán (Humboldt) o en el modelo francés (Napoleón). El

modelo alemán se asemeja al de un laboratorio de investigadores; mientras que el francés

se basa fabricar titulados habilitados (el estado contrata directamente a muchos recién

titulados). Para los americanos la universidad es un centro de vida reuniendo facultades y

laboratorios, residencias, campos de deportes, parques, etc. Este modelo se elige para

Madrid: facultades a la francesa más laboratorio alemán más un lugar donde vivir.

La composición global es en subespacios organizados a través de un corredor con una

composición vertebral, los 3 grandes campus (Ciencias Técnicas, Humanidades y Ciencias

Biológicas) se articulan a través del corredor. Los ejes compositivos de los distintos campus

son secuenciales, colocando en el centro el Paraninfo.

La organización se establece en un eje longitudinal y otro transversal que articula 3

campus: humanidades, ciencias y medicina. Tres grandes áreas a su vez con sus ejes

compositivos.

Al final del eje el Paraninfo (que no se llegará a construir). A su derecha ciencias y a su

izquierda humanidades. A la derecha del eje en su parte central medicina con su hospital.

Ya sin el eje, abajo a la izquierda campos deportivos y dependencias secundarias.

El esquema de arquitectura monumentalista se expresa en una arquitectura de pabellones.

La situación de la ciudad universitaria es cerca de Moncloa, el Parque del Oeste y el Parque

Urbanizado II.

Conjunto de Humanidades

El conjunto compuesto por Derecho al

norte y Filosofía al Sur. No se llegarían a

construir historia al oeste y el decanato

al este.

Tampoco se construirá el Paraninfo

quedando su zona abierta.

De la Guía del COAM:

En torno a esta gran plaza rectangular, concebida

a la vez como virtual claustro y jardín

semicerrado, debían situarse perimetralmente,

según la inicial concepción de Modesto López

Otero, más compleja que la actual, cuatro

edificios: la Facultad de Filosofía y Letras que

conocemos y la de Derecho -que se realizaría con

posterioridad a la Guerra Civil-, más el del

Decanato y servicios generales y el dedicado a

otras secciones de Filosofía con sus correspondientes museos, enlazados ambos a la existente por galerías y no

llegando a ejecutarse ninguno de los dos. Al conjunto casi gemelo y en posición enfrentada, constituido por

Filosofía y Derecho, vino a sumarse en los años setenta, si bien en ubicación excéntrica, la Biblioteca de esta

última Facultad. En el centro de los jardines se ha erigido recientemente un busto en acero cortén del Nobel

español Camilo José Cela.

Facultad de Filosofía y Letras. Agustín Aguirre, 1932-1936

(Situación)

En 1936 se encuentra completamente terminada y en funcionamiento. La composición en

pabellones, formada por un cuerpo longitudinal y dos cuerpos extremos; separando la zona

de docencia de la zona de investigación (despachos y departamentos). Los Decanatos que

cerrarían el espacio interior nunca se llegaran a realizar, ya que cada uno estará dentro de

su propio edificio. Todas las estructuras de la ciudad universitaria serán realizadas por

Eduardo Torroja (ingeniero); las estructuras son muy repetitivas, fáciles y eficaces

(económicas), mientras que la piel exterior es de ladrillo, industria cerámica típica de

Madrid, muy expresivo y elemento con un peso industrial importante.

Cuerpo longitudinal con Aula Magna y dos cuerpos perpendiculares. Composición académica

pero formalizada con formas nuevas. El Aula Magna con rotonda escalonada en el medio.

Cadenas horizontales de ladrillo que horizontalizan el edificio.

Se integra en el proyecto la escala interior, diseñándose hasta el mobiliario.

Su provocativa modernidad (paño de vidrio ocupando el frente) provocará airadas

reacciones. El propio decano hablará en su favor desmintiendo ese supuesto carácter

industrial del que la acusaban.

De la Guía del COAM: Desbordada la capacidad del viejo caserón universitario de la calle San Bernardo, y ante la creación de la sección

de Pedagogía en 1932, se abordó con urgencia la construcción de lo que debía ser una de las secciones de esta

Facultad integrada en el conjunto de Humanidades, con un acceso principal situado en el eje central y a través de

un pórtico monumental, como es usual en otros edificios coetáneos de la Ciudad Universitaria.

Se organiza sobre un bloque longitudinal con sendos pabellones rectangulares en sus flancos, un enfático y axial

cuerpo representativo central rematado en la fachada posterior por un gran tambor semicilíndrico contenedor de

servicios comunitarios (cafetería, salón de actos, etc.), modulación interior de 3x6 metros por su susceptibilidad

para modificar y ampliar el espacio, y composición exterior de huecos corridos en horizontales trazas entre finos

impostados de piedra caliza.

Racionalidad y anhelos vanguardistas, según el espíritu de la modernidad arquitectónica republicana, se conjugan

con los esquemas compositivos clasicistas del Museo del Prado en una moderna construcción de ladrillo visto sobre

estructura de hormigón y acero para configurar este edificio iniciático del recinto universitario.

Facultad de Derecho. Agustín Aguirre, 1931 (proyecto), 1943-1956

(Situación)

No expuesta en clase. De la Guía del COAM:

La Facultad de Derecho, levantada frente a la de Filosofía, completa el segundo lateral del inacabado conjunto

integrador de López Otero en torno a la plaza aglutinadora del grupo de Humanidades; proyectada a la par que

aquélla, con similar factura y formalización, no se construyó hasta después de la Guerra Civil, tras realizarse un

segundo proyecto que la modernizaba y adaptaba a las nuevas necesidades.

Se concibe como una agrupación compacta y unitaria de un bloque longitudinal con dos alas laterales y un

desarrollado cuerpo axial que alberga un transversal y enfático vestíbulo, prolongado hasta el volumen

semicilíndrico del aula magna, a modo de columna vertebral a la que se conectan dos nuevos cuerpos cúbicos; el

acceso tiene lugar por un pórtico abierto bajo el frontal paño acristalado que, en virtual galería, perfora el bloque

axial, iluminando el hall.

Funcionalidad, representatividad y sobriedad se conjugan en un lenguaje serenamente expresivo, a base de bandas

corridas de huecos entre finos impostados de caliza alternadas con paños horizontales continuos de ladrillo visto. El

diseño, todavía imbuido del aliento de modernidad de anteguerra, tuvo en cuenta la más actualizada información

bibliográfica y, entre otras, las modélicas facultades de Basilea, Friburgo y Praga.

Conjunto de Ciencias

De la Guía del COAM:

En el proyecto inicial de la Ciudad Universitaria

dirigido por Modesto López Otero, la Facultad

de Ciencias figuraba como un complejo formado

por cuatro edificios situados en torno a una

gran plaza y destinados a Físicas, Químicas,

Naturales y Exactas; el recinto quedaba así

enfrentado al ámbito constituido por las

facultades de Humanidades, con las que

compartía similar esquema compositivo, en el

que dos bloques de disposición paralela (Físicas

y Ciencias) se unían por un tercero, transversal

a ellos (Químicas), cerrándose el conjunto con

el pabellón de Exactas y el Decanato.

No pudo, sin embargo, llevarse a efecto

entonces, pues, al comenzar la guerra civil

española, aunque los edificios de Físicas y

Químicas se encontraban en avanzado estado

de construcción, para el de Naturales sólo se

había ejecutado el vaciado general, iniciándose

la estructura de hormigón, y el de Exactas aún

no se había comenzado.

Sólo en los años ochenta se edificaría, cerrando

una U, al modo del conjunto médico, pero en composición más cerrada por el escaso solar disponible, un edificio

propio para la Facultad de Matemáticas (Francisco Fernández Longoria, 1990), que combina similares texturas

y ritmos con elementos posmodernos de más difícil imbricación, en tanto que en los últimos sesenta se creó, de

espaldas al recinto, la Facultad de Ciencias Biológicas y Geológicas, recientemente desdoblada con una segunda

edificación, un tanto manierista, que viene a colmatar en exceso el complejo resultante.

Facultad de Ciencias. Miguel de los Santos, 1932-1936

(Situación)

Es más radical en su planimetría porque se quedó a medias. Inicialmente para Física,

Química, Biología y Exactas, sólo se construyeron las dos primeras. Composición similar a la

facultad de Letras aunque posee más elementos de investigación: se separan las aulas de

investigación quedando conectadas por las aulas magnas. Las cuatro conformarían un patio

interior.

Tras la Guerra Civil tuvo que ser reconstruida por los propios arquitectos que se quedan

(Aguirre y de los Santos no se exiliarían).

La plástica del edificio se consigue a través del volumen y ladrillo. En este caso sin la

cadena horizontal presente en Filosofía. En la entrada se produce un cambio de material.

La estructura también es de Torroja.

De la Guía del COAM:

De acuerdo con el planteamiento de limitar el campus con los alzados principales de los edificios, el de Químicas se

desarrolla según una planta en U, que se vuelve H en el de Físicas; en ambos, las dos alas laterales y paralelas se

unen mediante otra central que recoge las entradas principales, centrada en la sección de Físicas y desplazadas a

los ejes de los cuerpos laterales en el de Químicas. También en ambos se acopla en la fachada posterior, y a eje de

planta, un aula magna, de mayor envergadura y complejidad en Físicas. Finalmente, las dos secciones se enlazan

con un "puente-galería" a la altura del primer piso.

Las fachadas, de ladrillo visto y marcada horizontalidad, tan sólo quedan rotas por los sencillos aplacados de piedra

de los accesos, confiriendo a las edificaciones un aspecto formal de gran plasticidad y premonitorias resonancias

aaltianas, que, no obstante, sufrieron por ello fuertes críticas.

Pese a las diversas ampliaciones que, con más o menos acierto, se han ido incorporando al conjunto a lo largo del

tiempo, todavía se mantiene su intensa capacidad de sugerencia inicial.

Conjunto Médico

De la Guía del COAM: En el plan inicial de la Ciudad Universitaria, las

Facultades de Medicina, Farmacia y Odontología

debían construirse encuadrando una plaza que

fue la primera levantada en el recinto, abierta

por su lado oeste al eje principal del mismo. Su

entorno ajardinado circunda el monumento "Los

portadores de la antorcha", obra realizada entre

1950 y 1955 por Anna Hyatt Huntington, que

viene a representar el relevo generacional propio

de la Universidad y es punto de referencia

neurálgico de alumnos y profesores.

En la actualidad, y desde su última rehabilitación

en febrero de 1997, se denomina "Plaza de

Ramón y Cajal", y se adorna también con dos

esculturas en su parte frontal, a ambos lados de

la entrada principal de la Facultad de Medicina, la

derecha dedicada a Gregorio Marañón (P.

Serrano, 1970), y la izquierda a Severo Ochoa (V. Ochoa, 1992). Ligado a las Facultades, en el cerro que se alzaba

tras ellas de cara a la ciudad, se levantó el Hospital Clínico, en palabras de Justo F. Isasi, "el edificio universitario

más moderno de la nueva universidad en la Moncloa".

Facultad de Medicina. López Otero que delega en Miguel de los Santos, 1930-1935

(Situación)

Planta absolutamente americana: espina con distintos pabellones (8 a 10 pabellones)

acompañados de pabellones menores de aula magna.

Aparece la verticalidad del edificio gracias a los huecos verticales.

Intervención estelar de Torroja. El edificio se terminará muchos años más tarde, pero las

partes frontales y estructura ya estaban realizadas.

El Edificio más grande de Madrid.

De la Guía del COAM:

De los edificios proyectados inicialmente en la Ciudad Universitaria, éste es el de mayor tamaño y complejidad, y el

más influido por la arquitectura de las universidades norteamericanas y el palacio ginebrino de la Sociedad de

Naciones.

Situado en el eje principal del Campus de Medicina, se desarrolla sobre planta simétrica donde se intenta paliar lo

excesivo de la construcción fraccionándola. Con plantas bajas dedicadas a la enseñanza y las superiores a

investigación, se compone fundamentalmente de ocho volúmenes unidos por galerías, situándose entre cada dos

de ellos un anfiteatro. En el centro, otros tres cuerpos, también enlazados con los anteriores por galerías, albergan

los servicios generales, mientras paraninfo y biblioteca, iluminada por patio inglés, ocupan la zona posterior.

La estructura es de hormigón armado y los cerramientos de ladrillo visto, con huecos recogidos en bandas

verticales enmarcadas por una línea de piedra blanca, contrastando con la clásica horizontalidad del conjunto.

A destacar la entrada principal en el eje, singularizada con monumental pórtico clasicista de columnas de doble

altura en un intento de contrarrestar las críticas despertadas por la sencillez racionalista de la Facultad de Ciencias.

Reconstruido en la posguerra, en la actualidad alberga otros servicios como el Instituto Anatómico Forense, el

Instituto Nacional de Medicina y Seguridad en el Trabajo y la Escuela Universitaria de Enfermería.

Hospital Clínico. Manuel Sánchez Arcas, 1935-1956

(Situación)

Es el edificio más interesante y se establece como laboratorio propio de la Facultad de

Medicina, próximo pero separado. Está intervención es reflejo de la grandes investigaciones

de Sánchez Arcas en hospitales (en España e incluso México). Es uno de los prototipos de la

arquitectura moderna española, aunque fue uno de los más dañados en la Guerra Civil. Casi

destruido por completo, un mito para ambos bandos. Reconstruido por Miguel de los Santos

siguiendo la idea original. Casi no varía nada, podemos seguir atribuyéndoselo a Arcas.

Dos grandes láminas verticales de 8 o 10 plantas con pabellones perpendiculares

albergando cada uno una especialidad clínica, y pabellones secundarios que se encuentran

en los laterales y cabecera.

Complejidad técnica tremenda. Hoy en día solo especialistas en arquitectura hospitalaria los

construyen, lo que arranca de esta época. Mercadal se especializaría también en esto.

Trasciende la Ciudad Universitaria por ser prototipo.

De la Guía del COAM:

Aunque prevista su construcción desde 1920 para sustituir al primitivo caserón de la calle Atocha en una ubicación

similar a la actual, aquélla sólo será abordada en el plan de conjunto de la Ciudad Universitaria.

El edificio, de enormes proporciones, se desarrolla sobre una planta rectangular con un amplísimo patio central,

rematándose al exterior en los ángulos de uno de sus bordes menores por cuatro grandes cuerpos de planta

cuadrada, en disposición transversal dos a dos, destinados a quirófanos y cátedras.

Los dos bloques laterales de mayor longitud alojaban las secciones de Medicina y Cirugía y a ellos se acoplan

perpendicularmente, según un trazado en peine, una serie de estrechos brazos ocupados por habitaciones los del

lado sur y por despachos en el norte. Los servicios generales se centralizaban en el semisótano, servidos por

montacargas, situándose en planta baja los diferentes servicios policlínicos de las respectivas secciones médicas de

los pisos superiores.

Al exterior, el edificio se manifiesta como un conjunto de bloques de ladrillo visto de sencillas líneas racionalistas,

donde elementos importantes, como el acceso, se resuelven con sobriedad, huyendo de las connotaciones más

monumentalistas de Medicina u Odontología.

Tras la guerra civil, el inacabado hospital hubo de someterse a una interminable reconstrucción, tardía y con pocos

medios, inaugurándose, casi obsoleto, en los últimos años cincuenta.

Un Plan Director, de finales de los ochenta y actualmente en ejecución, intenta recomponer, según criterios

contemporáneos, la estructura hospitalaria y docente perdida en sucesivas y laberínticas intervenciones.

Escuela de Arquitectura. Pascual Bravo, 1933-1936

(Situación)

También edificio muy dañado, no lo

realizará uno de los miembros del equipo

habitual. Se encargará Pascual Bravo, gran

colaborador de López Otero. Catedrático de

proyectos será más tarde director de la

Escuela.

Se planteó en un principio como ejercicio de

proyectos a los alumnos de la un escuela

situada en el antiguo Colegio Imperial. 15 o

20 alumnos trabajando juntos, un proyecto

colectivo que refleja más cosas que los

anteriores. No se va a establecer en ningún

campus específico, pero sí cerca de los museos y campus deportivos.

De piedra y monumentalista tras la reconstrucción, más barato un chapeado de piedra que

volverla a hacer de ladrillo. La fachada principal está formada por un tetrástilo apilastrado

jónico, ya desde el original. Olvidándonos de él, vemos que es un edificio muy distinto,

mucho más cercano al Movimiento Moderno.

Composición brillantísima. Dos ejes con el principal marcado por el acceso, coronados por

una cúpula en la intersección. En un lateral los elementos singulares: aula magna, el

museos de escultura y de construcción, y biblioteca. Se diferenciarían aulas teóricas o

docentes, y técnicas o talleres de arquitectura. Las docentes, pocas, a la izquierda y las

gráficas en el cuarto brazo con vida propia: cadena infinita que se quiebra ocupando la

esquina despachos y aulas teóricas. Estos talleres de arquitectura estarían formados por

pequeños boxes dedicados al trabajo individual de los alumnos, mostrándose en la

estructura repetitiva de ventanas. Mientras que en los pasillos la fenestración es más

espaciada. Composición moderna por tanto. La sola presencia de los boxes le confiere una

dinámica propia.

Se inaugura justo antes de la guerra civil.

Tres vistas, la última con la Casa Velázquez en primer plano.

Vestíbulo, Hall y Escalera.

Aula de Dibujo antes de dividir en boxes, Pasillo Boxes, un Box.

De la Guía del COAM: Planteado como conjunto de varios bloques según distintos usos y orientaciones, se desarrolla sobre planta

asimétrica y libre en la que el volumen principal alberga el acceso y las circulaciones generales, quedando del lado

sur el brazo con las dependencias dedicadas a biblioteca y sala de conferencias, y al norte, el de las clases y

laboratorios; al fondo del cuerpo central se adosa un alargado volumen en forma de L donde se sitúan las aulas de

proyectos, de modo que mientras en la disposición de las plantas destaca la funcionalidad, en la solución

compositiva de las fachadas se significan los distintos tratamientos de huecos y materiales.

La estructura de hormigón armado se cerró con gran sencillez con fábrica de ladrillo, en contraste con la

organización de la portada principal, de traza más academicista y monumental, chapada en piedra y ubicada en el

eje del bloque central tras gran escalinata. Después, en la reconstrucción de posguerra, las fachadas se revistieron

de piedra de Almorquí, perdiéndose así el aspecto original.

En los años setenta se ampliaría el conjunto con un nuevo y seco bloque longitudinal paralelo a la calle Paul

Guinnard.

Residencia de Estudiantes. Luis Lacasa, 1935-1936

(Situación)

Luis Lacasa hará más residencias e instalaciones deportivas.

De la Guía del COAM: Este complejo de edificios e instalaciones, situado junto a la Fundación del Amo, fue el primer conjunto de Colegios

Mayores de la Universidad de Madrid construido en la Ciudad Universitaria.

En el proyecto original, el programa se desarrollaba levantando una agrupación de bloques lineales y geométricos,

de disposición ortogonal e independiente, en torno a una serie de jardines y espacios libres y deportivos, con unos

volúmenes transversales en T dedicados a servicios generales, dos pabellones longitudinales y laterales de

dormitorios, con pasillos al norte y habitaciones al sur, la residencia del director, la sala de conferencias y otras

dependencias complementarias.

En el aspecto constructivo, Lacasa optó por un sistema modular que, mediante ejes de simetría perpendiculares, le

permitía aquella repetición de volúmenes en ladrillo visto dentro de la más pura ortodoxia racionalista, con

fachadas perforadas por huecos de inexistentes recercados y cuya horizontalidad quedaba remarcada por las finas

impostas que separaban las plantas.

Tras la guerra, el conjunto hubo de reedificarse, introduciéndose en él importantes modificaciones. Se eligió

entonces, para los bloques de dormitorios, una organización con habitaciones a ambos lados estructurada por un

pasillo central, a la vez que se introducía un sistema de galerías de enlace con los pabellones de servicios, de

forma que, aunque se conservó el espíritu funcionalista original y la volumetría exterior de sencillas líneas, resultó

una agrupación más rígida y sujeta a cánones de ordenación clasicista.

Residencia Fundación del Álamo. Luis Blanco Soler y Rafael Bergamín, 1929

Otra residencia de

estudiantes. Diseñan

absolutamente todo, desde el

edificio hasta el mobiliario.

Bonus: multitud de imágenes de la Ciudad Universitaria antes, durante y después de la

Guerra Civil en madrid1936

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