EXAMEN ÓLIVER SOTO 2017, Ejercicios de Relaciones Internacionales. Universidad Complutense de Madrid (UCM)
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EXAMEN ÓLIVER SOTO 2017, Ejercicios de Relaciones Internacionales. Universidad Complutense de Madrid (UCM)

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Asignatura: Política Comparada, Profesor: Óliver Soto Sainz, Carrera: Relaciones Internacionales, Universidad: UCM
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1. La Política Comparada: definición, objeto y método comparado.

Draghi apuesta por una política monetaria expansiva, mientras que Cataluña se encuentra dividida por una

pugna política y el Ministerio del Interior aprueba una nueva política en aras de prevenir la radicalización

yihadista en España.

Cuando política hoy día parece ser e impregnarlo todo, ¿cómo no confundirla con la nada? Sin embargo, si

analizamos retrospectivamente la conceptualización de política, podemos observar que, desde tiempos

platónicos hasta el presente, se ha intentado definir su esencia. Es por ello, que la confusión no viene dada por

la carencia de definiciones teóricas, sino que, paradójicamente, esta multiplicidad ha desembocado en un río

conceptual difuso de lo que es la política.

Como elemento añadido, es reseñable la connotación negativa que la política ha ido adquiriendo a lo largo de

los años, degenerándose en el imaginario social ciudadano, obstaculizándose, de esta forma, el consenso

definitorio del término que nos permita navegar en el contexto socioeconómico actual, crecientemente

complejo e impredecible.

Con esta empresa, para tratar de definir la política de la forma más precisa y con un enfoque sistemático, se

ha adoptado una perspectiva científica, la cual nos emplaza la política en un marco empírico y comprobable

donde poder operar, aproximarnos y hacer proyecciones sobre la realidad social.

Este método científico, el cual observa, clasifica, hipotetiza, corrobora y predice los fenómenos sociales, ha

permitido instaurar una disciplina con la política como objeto de análisis, teorizando, por tanto, que la política

es aquella actividad humana en la que el colectivo toma una serie de decisiones de obligado cumplimiento y

de las que el individuo no se puede sustraer sin dejar de formar parte de la comunidad.

Paralelamente, la Ciencia Política no se circunscribe únicamente a una sola área de estudio, sino que esta se

mueve entre una pluralidad de ámbitos de investigación, pudiendo adoptar la forma de polity (estudio del

corpus funcional e institucional de un Estado), policy (formulación de políticas públicas) o politics (lucha por

el poder).

Asimismo, no todos los campos de conocimiento de la Ciencia Política pueden ser delimitados por un formato

único, destacando la Política Comparada como disciplina multiforme. Tal es así, que su amplitud y diversidad

ha originado en ocasiones, que la parte sea tomada por el todo. Sin embargo, el espacio de la Política

Comparada puede ser acotado siempre y cuando se delimite el objeto y el método; es en la combinación de

ambos donde la Política Comparada encuentra su identidad.

Pese a esta última afirmación, para muchos teóricos de la Política Comparada la subdisciplina se caracteriza

por una metodología específica aplicada al análisis e investigación de los fenómenos políticos. Según esto, la

Política Comparada sería un campo definido por su método y no por su objeto o contenido, al contrario de lo

que ocurre en la mayoría de las ramas de saber y también en la Ciencia Política; cuando citamos el ámbito de

las Relaciones Internacionales, de la Administración Pública, de las Políticas Públicas o de la Teoría Política,

estamos haciendo referencia a distintos objetos de estudio, sean cuales sean los métodos empleados en su

conocimiento. Empero, no fue así como se abordaron los primeros estudios de Política Comparada, nacidos

en EE. UU en las décadas de los 50-60 del siglo XX.

En aquellos trabajos, la Política Comparada se entendía como el estudio de los fenómenos políticos en uno o

en varios países extranjeros, es decir, los “comparatistas” eran los que estudiaban países diferentes al propio.

Se trataba, por lo tanto, de un sector o un área sustantiva de conocimiento, identificado por su objeto de

estudio. Hoy la expresión “Política Comparada” abarca más y variados contenidos, es decir, es más amplia,

plural y flexible en su objeto, y también es más metodológica.

Este sector de la Ciencia Política no se ocupa de un objeto de estudio único, en muchos de sus estudios se

suele abordar la comparación sistemática entre países, pero también entre instituciones o, respecto a un mismo

fenómeno político ocurrido en distintos países. Por eso para algunos estudiosos, esta subdisciplina no es una

parte de la Ciencia Política sino la metodología básica de toda la disciplina, lo cual no significa que todos los

autores de Política Comparada aborden sus investigaciones del mismo modo.

Arend Lijphart, desde sus primeros trabajos, y aun habiendo escrito y definido el método comparativo, ha

dedicado sus mayores esfuerzos al análisis de las democracias y sus principales componentes en Perspectiva

Comparada; igualmente, los estudios de Morlino se han centrado en las democratizaciones y el cambio de

régimen.

Otros estudios, sin embargo, ponen el énfasis en el método, en describir sus pasos, requisitos y estrategias de

investigación, sin por ello descuidar el objeto. Nohlen sostiene que el método comparativo, de ya larga

tradición, es el método propio de las Ciencias Sociales y, sobre todo, el método de la Ciencia Política.

Hoy en día la comparación de países se centra en cuatro grandes objetivos:

1. La descripción contextual que permite conocer cómo son otros países.

2. La construcción de clasificaciones y tipologías que permite reducir la complejidad de la realidad

política y organizar el trabajo empírico.

3. La verificación de hipótesis de la comparación que permite descartar explicaciones rivales o

alternativas.

4. La comparación de países y las generalizaciones derivadas de ella que permiten la predicción de

resultados probables en otros países no incluidos en el estudio.

En resumen, la Política Comparada es una ciencia social no experimental o cuasi experimental, por su

inviabilidad práctica y contingencia, y se centra en generalizar, basándose en evidencias para estudiar

fenómenos políticos observables que necesitan una explicación.

2. Metodología en Política Comparada: de la teoría a la hipótesis, del concepto a la variable.

Mientras el refrán popular difama las comparaciones, la Ciencia Política hace una apuesta a su favor; las

comparaciones no son odiosas. Comparamos precios, ciudades, servicios, países y todo tipo de objetos y

hechos que suceden a lo largo de nuestra vida.

Pero ¿qué decir de la comparación cómo método científico? Sí -como afirmaba Giovanni Sartori- el individuo

en su papel de científico social es un animal comparante, ¿es posible hablar de un método comparado cómo

algo distintivo de otros métodos de las Ciencias Sociales? De ser así ¿cuál es la línea que divide esa

comparación que realiza el hombre cotidiano de la comparación que efectúa el politólogo o el sociólogo?

Las respuestas a estas preguntas han ocupado un lugar central dentro de la Sociología y la Ciencia Política

desde finales del siglo XIX hasta nuestros días.

Hablar de método es hablar de la búsqueda de un conocimiento cada vez más riguroso. Existen posturas que

entienden la comparación no sólo como un método, sino también como una subdisciplina dentro de las

Ciencias Sociales. Esto se entrelaza con las diferentes preguntas que plasma el investigador como telón de

fondo a la hora de realizar su análisis; posturas que privilegian el “cómo comparar” centrarán su atención en

la comparación cómo método, en contraposición de aquellos que se pregunten “qué comparar”, quienes

buscarán un objeto de estudio específico que le otorgue el carácter de subdisciplina.

Enmarcando así la metodología de la Política Comparada dentro del campo de actuación del método científico,

constatamos que, como anhelación compartida con las Ciencias Naturales, el método comparado pretende

observar la compleja y poliédrica realidad social y analizarla para, en última instancia, generar inferencias

empíricas y establecer relaciones causales entre los fenómenos comparados.

Sin embargo, por la inviabilidad práctica inherente a la metodología de la Política Comparada, por tanto,

tratarse de un método cuasiexperimental o no experimental, se opera con el objeto de análisis bajo el proceso

de deducción lógica (operacionalización), en sus componentes referenciales intermedios y empíricos del

fenómeno a estudiar.

Pese a esto, a priori, en todo análisis social se ha de partir de una teoría o hipótesis referida como el marco

contextual (conjugando tanto los factores influyentes en el fenómeno como la situación espaciotemporal) que

nos permita preconcebir la dirección que el estudio tomará, estableciendo en todo momento una ruptura

epistemológica que no sesgue el desarrollo investigatorio.

Seguidamente, una vez establecido el sistema hipotético descriptivo, -en el cual diferenciamos entre

normativas (basadas en valores e ideales) y empíricas (descriptivas)- procedemos a construir los conceptos,

constructos cognitivos por medio de los cuales describimos el mundo que nos rodea para comprenderlo mejor.

Una vez transitado por los elementos más abstractos del corpus teórico, se realiza la traducción operacional

hasta el nivel más concreto, pasando por las dimensiones e indicadores del hecho social, para finalmente

formular las variables, es decir, aquellas representaciones de la realidad que pueden tomar más de un valor

reflejar fácticamente algunos de los aspectos recogidos por los conceptos.

A su vez, las variables pueden ser clasificadas según diferentes criterios:

- Según su nivel de medición:

1. Cualitativas: nominales y ordinales.

2. Cuantitativas: continua, discreta (sin valores intermedios), de intervalo (existe una referencia con

la que comparar) y de razón (0=ninguno)

- Según su función en la investigación:

1. Dependiente: la situación legal de la prostitución

2. Independiente: la cultura, la religión (factores que consideramos que pueden explicar el proceso)

3. Interviniente: es una variable que parece que interviene en el estudio, pero no es la causa explicativa

principal.

Y deben seguir siempre el criterio de exhaustividad, exclusión y precisión.

En síntesis, la operacionalización nos permite, grosso modo, llevar a cabo nuestro fin último, que es desarrollar

una Teoría explicativa del mundo tan complejo en el que se dan los procesos sociales.

3. Los métodos de investigación en Política Comparada: máxima semejanza y máxima diferencia.

Origen y caracterización.

La pluralidad de prismas bajo los que se puede observar la realidad no es un elemento que únicamente se

adscribe a la teorización ideológica, sino que la Política Comparada también se nutre de los diferentes filtros

-llamados métodos- con los que se puede analizar el escenario social.

A lo largo de la historia se han dado diferentes modos de clasificar la realidad social; Aristóteles comparó

diferentes "constituciones", introduciendo una famosa tipología basada en dos criterios: el número de

gobernantes (uno, pocos, muchos) y la naturaleza del régimen político (puros o corrupto). Así, distingue seis

tipos diferentes de "constituciones": monarquía, aristocracia y política (tipos puros), versus tiranía, oligarquía

y democracia (tipos corruptos).

Debemos tener presente que existe una lógica general de método científico que comprende un conjunto de

pasos dirigidos a comprobar hipótesis planteadas en base a datos de la realidad. Es, por tanto, necesario

precisar que esta lógica general tiene aplicaciones particulares, siendo tres las más utilizadas en Ciencia

Política: el método estadístico, el método comparativo (propiamente dicho) y el método experimental. Cada

uno de estos métodos presenta características propias sobre todo cuando forman sus conceptos, eligen y

seleccionan su población bajo estudio, y emplean técnicas de contrastación de hipótesis explicativas.

El método experimental es el que brinda un mayor control para la contrastación de hipótesis, si bien su

aplicación sigue siendo infrecuente, gracias a diseños estáticos los análisis cuasiexperimentales han

comenzado a realizarse en Ciencia Política.

En segundo orden, (en cuanto a la posibilidad de control) encontramos al método estadístico, cuya aplicación

es cada vez más usual en la disciplina, aunque el hecho de que se necesite una gran cantidad de casos sigue

siendo un obstáculo para determinadas investigaciones. Cuando hablamos de que, tanto el método

experimental como el estadístico poseen una gran capacidad de control nos referimos a que las variables

externas (o intervinientes) a la relación causal pueden ser parametrizadas y por lo tanto “aisladas” de la

relación causal. Esto nos permite tener un mayor control sobre las variables que, en un primer momento, son

externas a la relación causal que pretende demostrarse.

En tercer lugar, se halla el método comparado, caracterizado por su frecuente empleo en la Ciencia Política.

A pesar de que el grado de control es inferior a los otros dos métodos referidos, es, sin dudas, el punto

intermedio entre confiabilidad y aplicabilidad. No es casualidad que la comparación sea un recurso constante

de politólogos y sociólogos, ya que con el empleo del método comparado lo que se busca es un equilibrio

entre la imposibilidad de leyes generales y el análisis ideográfico de datos empíricos sin una orientación

teórica. La dificultad de aplicar el método experimental o estadístico con la misma frecuencia que el

comparado, está íntimamente ligado a la imposibilidad de realizar teorías generales en las CCSS. De todas

formas, esa imposibilidad no significa que en la comparación uno no pueda utilizar como herramienta datos

estadísticos, pero la lógica de la investigación sigue siendo comparativa

En cuanto al método comparado debemos advertir que existen diversos métodos que han sido etiquetados

como “método comparado” por diversos autores. Así por ejemplo Landman sostiene que “si la investigación

se esfuerza por hacer inferencias más grandes acerca de la política a través de alguna forma de comparación

y utiliza conceptos aplicables a más de un país bajo estudio, luego esto es comparativo. Así, los tres métodos

[comparar muchos países, comparar pocos países y los estudios de caso] son considerados comparativos”. De

igual manera, Mackie y Marsch sostienen que: “existen tres formas principales de abordar este tipo de análisis

(comparativo): mediante estudios de caso que sitúan un determinado país dentro de un marco comparativo;

estudios sistemáticos de un número limitado de países y comparaciones globales basadas en análisis

estadísticos”.

Así, para estos autores –entre otros- el método estadístico, el método de estudio de caso y el método

comparado sistemático comprenden el método comparado. Estos se sustentan en la idea que todos los métodos

científicos comparan de alguna manera, y por ende todos son métodos comparados. En otras palabras, para

estos autores no existe el método comparado sino existen los métodos comparados.

Hubo épocas de la historia de la política comparada, en el que el método comparado tenía un status científico

inferior frente al método estadístico, hoy en día el orden se ha invertido y esto se propició por el cambio de

paradigma metodológico: del conductismo generalista al comparativismo reductivo.

En el año 1843, el filósofo inglés John Stuart Mill publicó su libro “Sistema de Lógica” donde planteó las dos

técnicas comparativas mayormente utilizadas en Política Comparada: el método de la máxima semejanza y el

método de la máxima diferencia.

El método de la máxima semejanza sigue el siguiente planteamiento lógico: si dos o más instancias de un

fenómeno tienen una o varias circunstancias causales posibles en común, entonces las circunstancias en las

cuales todas las instancias concuerdan son las causas del fenómeno de interés, aunque ellas varíen en otros

aspectos que pudieron haber parecido causalmente relevantes.

Por contra, el método de la máxima diferencia consiste en que las diferencias no pueden explicar las

similitudes, por tanto, si un caso en que se presenta el fenómeno que investigamos y otro en que no se presenta

tienen las mismas circunstancias en común excepto una, que ocurre sólo en el primero, esa circunstancia sola

en la que los dos casos difieren es (probablemente) el efecto o la causa o una parte indispensable de la causa

del fenómeno. El método necesita de un caso positivo y uno negativo, con las circunstancias antecedentes que

difieren en un solo aspecto.

No obstante la creciente popularidad de estas dos técnicas, Mill también postuló el método de la concordancia

(basado en la búsqueda de las causas necesarias), el método de las variaciones concomitantes (cuando un

fenómeno varía en proporción directa o inversa a la variación de una circunstancia dada, ésta es su causa) y el

método de los residuos (cuando en un fenómeno pueden separarse algunos elementos, por saber que no lo

determinan, en el resto de las circunstancias debe estar la causa del efecto producido).

Pero, con la contraposición de los dos métodos comparativos de Mill, surge el interrogante: ¿cuándo emplear

uno y bajo qué circunstancias?

Schmidt considera el diseño de máxima diferencia como especialmente adecuado “para identificar el efecto

de las diferencias en las estructuras básicas”. Schmidt atribuye al diseño de máxima semejanza una adecuación

especial para aquellos análisis que «buscan registrar diferencias en los casos respecto de las tendencias de

evolución social y política que varían de modo relativamente independiente de las estructuras básicas».

Como conclusión podemos resaltar que el método comparativo puede dar un margen significativo de libertad

para que el investigador haga su diseño de investigación. No hay nunca una realidad totalmente homogénea o

heterogénea con otra. Está en manos del investigador optar por uno u otro método, atendiendo a los casos que

se le presenten y a la estrategia que maximice su investigación.

4. El binomio autocracia-democracia. Definición empírica y contraposición de los conceptos. Tipos de

definición de democracia y autocracia. Modos de clasificar las autocracias y las democracias.

¿Es el referéndum el máximo exponente de la democracia? ¿Es la mayoría la que debe legitimar las decisiones

políticas? ¿Por qué se le ha tildado al 1-O como golpe a la democracia? Con la coyuntura de tensión política

en Catalunya, se ha (re)abierto el debate acerca de qué es la democracia.

El dualismo autocracia-democracia ha sido objeto de estudio desde Maquiavelo hasta nuestros días, llegando

a erigirse como lo evitable y lo deseable, respectivamente, viéndolo históricamente en la Guerra Fría como

EE. UU era la democracia a seguir, mientras que la Unión Soviética, el mal encarnado en dictadura comunista.

Vemos, así como la democracia ha adquirido, según Morlino, un carácter normativo generalizado y se ha

convertido en una ideal a conseguir, una aspiración de justicia social e igualdad.

Esta contraposición terminológica -en su sentido más etimológico- entraña implícitamente la conjunción de

las formas de no democracia (monarquía absoluta, dictadura tanto militar como civil, partido único,

totalitarismo, autoritarismo, sistema sin participación, neopatrimonialismo o sultanismo) en un único vocablo:

autocracia. Este concepto, aunque no se ha fijado todavía en la bibliografía especializada y su uso es indistinto

para algunos autores, designa a aquel sistema político en el que quienes toman las decisiones se proclaman

como tales a sí mismos o se encuentran en tal situación por sus propias características personales.

Antagónicamente, la democracia es aquel sistema político en el que las decisiones se toman por el criterio de

la mayoría, pero con el respeto de la minoría a seguir existiendo y eventualmente convertirse en el futuro en

mayoría. Este criterio distintivo de la democracia frente a otros sistemas políticos del voto por la mayoría,

puede adquirir la forma de:

- Mayoría reforzada: cuando tenemos una cantidad cualificada para tomar una decisión 2/3, 3/5…

- Mayoría simple: hay más gente a favor de hacer algo que de no hacerlo.

- Mayoría absoluta: la mitad más uno de todo el conjunto está a favor de hacer algo.

- Unanimidad: todo el mundo está de acuerdo

- Consenso: que se llega a un acuerdo en todas las partes, que todos ceden un poco pero en términos de

votación el consenso se caracteriza con que en el consenso nadie vota en contra en cambio en la

unanimidad todo el mundo vota que sí.

La multiplicidad de acepciones dadas por diferentes autores del binomio autocracia-democracia, ha confluido

en diferentes visiones de ambas caras de la dicotomía, destacando el criterio de democracia según Duverger,

quien expresa que las democracias descansan en el concepto de legitimidad del poder que se abrió camino en

el siglo XVIII y que se impuso en el siglo XIX con:

o Las libertades públicas;

o Elecciones libres;

o Separación de funciones;

o Existencia de oposición.

Por lo que afirma, que son regímenes establecidos y estáticos; desde la perspectiva de la estructura económica

social, las democracias corresponden a sociedades estables o relativamente estables; es decir que evolucionan

de manera lenta y sin un desacuerdo fundamental con las estructuras existentes.

Paralelamente, Arend Lijphart distingue entre dos tipos de democracia: la democracia mayoritaria y la

democracia consensual; identifica al sistema mayoritario como un sistema basado en la concepción clásica de

democracia, en el que el gobierno representa al pueblo o a la mayoría de éste. Sin embargo, se cerciora de que

este modelo, independientemente del contexto social en el que se aplique, puede ser extremadamente injusto,

de manera que llegue a excluir a las minorías sociales.

En comparación con este sistema deficitario, Lijphart nos plantea el sistema consensual, basado en la

proporcionalidad como característica principal de la representación política, la coalición de los líderes

políticos de todos los sectores, un veto mutuo de cada uno de los sectores aplicable a las cuestiones de su

comunidad e importante autonomía para el manejo de asuntos de cada comunidad.

Por tanto, la clasificación de los sistemas democráticos puede venir en función del foco de interés, Modo en

el que se elige el Ejecutivo ( Presidencialismo  Parlamentarismo), Modo de funcionamiento del sistema

( Democracia consensual  Democracia mayoritaria)  Grado en el que se respetan los derechos 

(Poliarquías  Democracias vs Democraduras )

Por la otra parte, las autocracias para Linz y Sthepan son sistemas no democráticos, donde algunos son

totalitarios y otros que no encajan en esta definición. De modo que empiezan a crear una serie de categorías

- Pluralismo económico y social.

- Pluralismo político.

- Ideología.

- Movilización.

- Liderazgo (número).

- Liderazgo (carácter)

Evolución tiempo  guerras mundiales cambiaron la concepción de la clasificacion

5. El concepto de sistema político frente al de régimen político. Similitudes y diferencias.

Un sistema político es un conjunto de interacciones políticas. Lo que distingue las interacciones políticas del

resto de interacciones sociales es que se orientan hacia la asignación autoritaria de valores de una sociedad.

(Easton, 1969)

Pero también, está formada por unas determinadas instituciones políticas, que tienen unas determinadas

expresiones formales identificables en el régimen jurídico, en relación con un cierto nivel de participación que

se manifiesta en conductas observables empíricamente y referidas al ejercicio del poder político por medio de

las instituciones y los actos del gobierno (Phillips Huntington, 1968)

(Dennis y Easton, 1967) añaden que un sistema político es un medio a través del cual las necesidades de los

miembros de una sociedad se convierten en decisiones vinculantes. Para sostener un proceso de conversión

de este tipo una sociedad debe proporcionar un contexto relativamente estable para la interacción política, un

conjunto de reglas básicas para la participación en todas las partes del proceso político. Podemos describir

este contexto de diversas maneras como un orden constitucional, un conjunto de normas fundamentales, o los

procedimientos habituales para la solución de diferencias. Pero independientemente de cómo se define este

contexto, por lo general incluye tres elementos: algunas restricciones mínimas sobre los objetivos generales

de sus miembros, las reglas o normas que rigen el comportamiento y estructuras de autoridad a través del cual

los miembros del sistema actúan para confeccionar e implementar los resultados políticos. A estos objetivos,

normas y estructuras podemos darle el nombre tradicional de “régimen político” o de orden constitucional en

el sentido más amplio y no jurídico de la frase. Podemos suponer que si un sistema político persiste, una de

sus principales tareas es proporcionar la aportación de al menos un nivel mínimo de apoyo para un régimen

de algún tipo.

Un sistema político es un conjunto de interacciones que se orientan hacia la asignación con autoridad de

valores a una sociedad. Lo caracteriza:

• Es dinámico y adaptativo

• Incluye a instituciones, actores y procesos

• Tipos de sistemas políticos:

- Uno – tradicional:oligárquico o monárquico

- Unos pocos – carismático:militar / unos pocos – uno:personalista - Unos pocos con una legitimidad entre legal racional y carismático: ejercito partido, donde la

burocracia militar funciona como un partido único, pero teniendo el elemento añadido de que su

funcionamiento se basa en los propios del ejército.

- Unos pocos – casi legal racional: partido único - Muchos – cierta pluralidad política: autoritarismo

- Muchos – legal racional:democracia mínima

- Todos – legal racional:democracia

Por otro lado, un régimen político es el conjunto de objetivos globales, reglas básicas de funcionamiento y

estructuras para la toma de decisiones. Lo caracteriza:

• Es estático y con vocación de permanencia, aunque mutable.

• Incluye a las instituciones y las reglas del juego.

• Tipos de régimenes (Linz y Stepan):

- Democracia.

- Autoritarismo. - Totalitarismo.

- Post-Totalitarismo.

- Sultanismo

Por lo tanto, teniendo en cuenta todo esto, podemos decir, que el régimen político es el conjunto de normas y

leyes que rigen el comportamiento político de una sociedad concreta. Es específicamente la autoridad de un

país, la manera como se ejerce el poder en el mismo. Mientras que el sistema político, es una construcción de

órdenes y comportamientos políticos. Los sistemas no se refieren a las realidades específicas de una sociedad,

por lo que estos pueden ser adoptados por diferentes regímenes. En cuanto a semejanzas, ambos términos

tienen en cuenta a la sociedad, tanto por sus comportamientos y organizaciones como por sus interacciones

con las instituciones públicas. Siendo esta última otra de las similitudes entre ambos términos, ya que las

tienen presentes para determinar un tipo u otro.

PREGUNTAS:

1. ¿QUÉ ES EL ESTUDIO DE CASO? TIPOS SEGÚN LIJPHART.

Según Liphart, un estudio de caso generador de hipótesis empieza con una noción más o menos vaga de

hipótesis posibles y trata de formular hipótesis definidas para ser probadas posteriormente entre un mayor

número de casos. Su objetivo es desarrollar generalizaciones teóricas en áreas donde todavía no existe ninguna

teoría. Estos estudios de caso son de gran valor teórico. Pueden ser particularmente valiosos si el caso

seleccionado para el análisis proporciona el “experimento crucial” (en el que ciertas variables de interés pasan

a estar presentes de una manera especial).

Tipos de estudios de caso:

1. Ateórico: que son los estudios de un único país, descripticos, que se mueven sin una vocación teórica

y que no tienen intención de confirmar o refutar hipótesis.

2. Interpretativos: son estudios de un país en los que el interés se centra en el país y no en la teoría,

aunque si se sirven de las teorías establecidas para arrojar luz sobre la explicación encontrada al caso.

3. Generadores de hipótesis: Son estudios de caso en los que se busca formular una hipótesis en campos

en los que no hay teorías solidas al respecto, como paso previo a un estudio más amplio en la materia

con otros casos.

4. Tendentes a confirmas teorías: son estudios de caso en los que hay un desarrollo teórico que se

quiere poner a prueba con el objetivo de confirmar una teoría

5. Tendentes a refutar teorías: son estudios de caso en los que hay un desarrollo teórico que se quiere

poner a prueba con el objetivo de refutar una teoría.

6. Desviados: son estudios de caso que se conocen por salirse de las explicaciones generalmente

establecidas por una teoría.

Presidencialismo:

El sistema presidencial (o presidencialismo) es una forma de gobierno en la que el jefe del Ejecutivo es elegido

directamente por los ciudadanos. De esta manera, el Ejecutivo no depende del Legislativo para su

nombramiento, por lo que la Constitución establece una rígida división de poderes entre el poder ejecutivo, el

poder legislativo y el poder judicial.

Como características principales podemos notar una doble legitimidad de la soberanía (presidente y

Parlamento). Además, podemos notar la existencia de un poder ejecutivo monista elegido mediante sufragio

universal (Jefe de gobierno, ejerciendo así una doble función, porque le corresponden facultades propias del

Gobierno, siendo elegido de forma directa por los votantes y no por el Congreso o el Parlamento). Por fin el

presidencialismo se caracteriza por su funcionamiento institucional basado en una separación rígida de los

poderes, con total ausencia de mecanismos recíprocos de control. Puede por tanto definirse al presidencialismo

como aquella forma de gobierno en la que prima el principio de división de poderes y el papel del Jefe del

Estado, que es a la vez Jefe del Gobierno. El ejemplo el más significativo de un régimen presidencial es el de

Los Estados Unidos.

En resumen, el presidencialismo se caracteriza por:

- El jefe del Estado es también jefe de gobierno. - Hay una clara y rígida separación de poderes. - Hay una legitimidad democrática directa tanto del Ejecutivo como del Legislativo.

2. ¿QUÉ ES EL PARLAMENTARISMO?

El parlamentarismo, también llamado democracia parlamentaria, es un tipo de forma de gobierno o sistema

político democrático en el que el líder del Ejecutivo es elegido por el Legislativo. Así, en este sistema político

la elección del Gobierno proviene del Parlamento. Suele ser habitual en los sistemas parlamentarios que el

líder del Ejecutivo sea al mismo tiempo el líder del partido y, por tanto, del grupo parlamentario, haciendo

que, con tal disciplina, el Ejecutivo predomine sobre el Legislativo. No obstante, en condiciones de

parlamentos sin mayorías claras, éste no tiene por qué ser el caso.

Las principales características del parlamentarismo son las siguientes:

- Legitimidad democrática indirecta del Ejecutivo. Los ciudadanos eligen directamente a sus representantes y éstos luego a su vez eligen al primer ministro. En la práctica política los primeros

ministros suelen ser a su vez también.

- El líder del Ejecutivo depende de la confianza del Parlamento, es decir, de tener una mayoría parlamentaria.

- Principio de colaboración entre poderes. Dada la relación entre la mayoría parlamentaria y el gobierno, el poder Ejecutivo y el Legislativo colaboran en el desarrollo de la legislación si existe una mayoría

suficiente que respalde al Gobierno. Si el Gobierno se encuentra en minoría, puede afrontar la

aprobación y desarrollo de leyes que no han sido respaldadas por su grupo parlamentario.

- El jefe del Estado no coincide necesariamente con el jefe de gobierno. La figura de primer ministro y jefe de Estado generalmente no coinciden.

1. ¿Qué es una variable dependiente?: La variable dependiente es aquella variable cuyos valores intentamos explicar o predecir. La variable dependiente varía en función de la variable independiente

en la medida en que depende de ella.

2. ¿Qué es una variable independiente?: La variable independiente es la variable que causa variación en la independiente, es decir, aquella que va a afectar a la variable objeto de la investigación.

3. ¿Qué es una hipótesis?: una hipótesis es un enunciado sujeto a posterior verificación, que responde a una pregunta de investigación en el que se afirma o niega como funciona o se relacionan algunos

aspectos de la realidad.

4. ¿Qué es una investigación sincrónica?: la investigación sincrónica se produce cuando comparamos muchos casos en un momento dado. Se aíslan los factores ambientales, además evita los factores de

contagio entre casos. No proporciona recorrido histórico.

5. ¿Qué es una comparación diacrónica?: la investigación diacrónica se produce cuando tenemos un

único caso a lo largo del tiempo o múltiples casos en distintos momentos de tiempo. La comparación

diacrónica no aísla los factores ambientales, sino que aísla factores culturales. Un elemento positivo,

es que tiene en cuenta las relaciones a lo largo del tiempo. Aumenta los casos de estudio comparables.

6. ¿Cómo define Easton el sistema político?: Un sistema político es un conjunto de interacciones

políticas. Lo que distingue las interacciones políticas del resto de interacciones sociales es que se

orientan hacia la asignación autoritaria de valores de una sociedad. Un sistema políticoes, por tanto,

un conjunto de interacciones que se orientan hacia la asignación con autoridad de valores a una

sociedad.

7. Define régimen político: el régimen político es el conjunto de normas y leyes que rigen el

comportamiento político de una sociedad concreta. Es específicamente la autoridad de un país, la

manera como se ejerce el poder en el mismo.

8. ¿Qué es una poliarquía según Dahl?: Dahl describe la democracia empírica (poliarquía) como la

proposición empírica de la democracia. Se trata de determinar el carácter de verdad de la definición

normativa de democracia respecto a los hechos reales, ya que nunca coinciden en su totalidad con la

definición exacta. Ésta reúne las siguientes características: derecho a voto, igualdad de voto,

subordinación de los funcionarios no elegidos a los elegidos, posibilidad de alternativa en el Gobierno,

pluralidad de fuentes de información y oportunidad de políticas y candidatos alternativos.

9. Concepto de estado según Max Weber: Es una relación de dominación de hombres sobre hombres,

que se sostiene por medio de la violencia legítima (es decir, de la que es considerada como tal). Para

subsistir necesita, por tanto, que los dominados acaten la autoridad que pretenden tener quienes en ese

momento dominan. ¿Cuándo y por qué hacen esto? ¿Sobre qué motivos internos de justificación y

sobre qué nexos externos se apoya esta dominación? En principio (para comenzar) existen tres tipos

de justificaciones internas, para fundamentar la legitimidad de una dominación. En primer lugar, la

legitimidad del eterno ayer, de la costumbre consagrada por su inmemorial validez y por la

consuetudinaria orientación de los hombres hacia su respeto. Es la legitimidad tradicional, como la

que ejercían los patriarcas y los príncipes patrimoniales antiguos. En segundo término, la autoridad de

la gracia (Carisma) personal y extraordinaria, la entrega puramente personal y la confianza, igualmente

personal, en la capacidad para las revelaciones, el heroísmo u otras cualidades de caudillo que un

individuo posee. Es esta autoridad carismática la que detentaron los Profetas o, en el terreno político,

los jefes guerreros elegidos, los gobernantes plebiscitarios, los grandes demagogos o los jefes de los

partidos políticos. Tenemos, por último, una legitimidad basada en la legalidad, en la creencia en la

validez de preceptos legales y en la competencia objetiva fundada sobre normas racionalmente creadas,

es decir, en la orientación hacia la obediencia a las obligaciones legalmente establecidas; una

dominación como la que ejercen el moderno servidor público y todos aquellos titulares del poder que

se asemejan a él. Es evidente.

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