FUNDAMENTOS TEMA 1, Apuntes de Geografía. Universidad de Sevilla (US)
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FUNDAMENTOS TEMA 1, Apuntes de Geografía. Universidad de Sevilla (US)

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Asignatura: Fundamentos de Ordenación del Territorio, Profesor: Juan Carlos Rodriguez Mateos, Carrera: Geografía y Gestión del Territorio + Historia, Universidad: US
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TEMA 1

MARCO GENERAL DE LA ORDENACIÓN DEL TERRITORIO /ORÍGENES / TRAYECTORIA Y PROCESO DE IMPLANTACIÓN DE LA ORDENACIÓN DEL TERRITORIO

Modalidades de la planificación: son territorial, urbanística y sectorial 0 0 9 7F 0 9 7 La planificación territorial tiene como ámbito la región o subregión. Compete a la

ordenación general de las principales estructuras del territorio. Se dice que realiza una aproximación horizontal, lo cual es discutible 0 0 9 7F 0 9 7 La planificación sectorial puede entenderse en un doble sentido. La dirigida a la

planificación territorial de las actividades económicas o aquella que persigue la ordenación de amplias franjas del territorio. Esta será la acepción de la asignatura de

LA EXPERIENCIA PIONERA EN LOS ESTADOS UNIDOS EN LOS AÑOS 30

Durante los años 30 se produce una recesión económica a nivel mundial llamada la “Gran Depresión”. Concretamente en este periodo, surge en los Estados Unidos la dimensión territorial de la política de desarrollo económico-social y regional, la OT con la puesta en marcha del Plan de la gestión del Valle del Tennessee, creado durante la presidencia de Roosevelt en el año 1933. Por lo tanto los objetivos que debía resolver esta política eran varios entre los que se encontraba la recuperación de los suelos y demás recursos naturales, suministro regulado de agua para la industria, la agricultura y el uso doméstico, crear áreas de recreo y reservas naturales, programas de construcción masiva de viviendas y de financiamiento para acceder a los complejos habitacionales y el desarrollo urbanístico de áreas metropolitanas y aglomeraciones urbanas.

En Europa, la ordenación del territorio surge asociada a la planificación urbanística en países como Gran Bretaña o Francia, construyendo grandes complejos urbanos y planes masivos de viviendas para los trabajadores como las ciudades igualitarias en las que encontramos la Ciudad Jardín de Howard y en España tenemos el caso de la Ciudad Lineal de Arturo Soria. En países como Francia fue una respuesta para poder reconstruir de una manera organizada todas aquellas poblaciones que se habían visto afectadas por la II Guerra Mundial, pero fue distinta en países como Suiza donde se preocupaban más de solucionar los problemas de accesibilidad y conectividad. Por lo tanto lo que buscan estos países es un interés por los aspectos ambientales, se crea por primera vez el concepto de desarrollo sostenible, definido como el nivel de desarrollo alcanzable sin hipotecar las condiciones de vida de las generaciones futuras, utilizándose alternativamente el término sostenibilidad.

POLÍTICA DE POLOS DE DESARROLLO EN FRANCIA (AÑOS 50)

En Francia, la OT surgió como una política de Estado pero a finales del siglo XX, con el proceso de reforma administrativa del Estado por lo tanto se recurre a la descentralización, de este modo la OT se transforma en un campo de competencias compartidas entre el Estado y las diferentes entidades territoriales. La política de desarrollo aparece después de la II Guerra Mundial, centrándose en la planificación económica y en la corrección de los desequilibrios regionales. El territorio pasará a ser el centro de atención y dio lugar en Francia a los polos de desarrollo que servían para promocionar la descentralización de la industria, dentro de un modelo espacial al servicio de la planificación económica nacional. La política pública trata de influir sobre la ordenación del espacio sobre las relaciones existentes entre el funcionamiento de la economía y la estructura territorial que soporta y relaciona con el sistema económico. En el V plan de desarrollo se establece la política de regionalización, los sistemas de ciudades de estructuras jerárquicas, los Esquemas Directores de Ordenación y Urbanismo y los Planes de Ocupación del suelo.

Pero en el año 1975, la OT francesa entra en una profunda crisis, como sucederá en el resto de los países de la UE, transformándose la política en una protección y creación de empleos en las zonas más devastadas por el paro

LA POLÍTICA DE POLOS DE DESARROLLO EN ESPAÑA (AÑOS 60)

La política regional tiene ya una larga tradición en España y ha sido objeto de una atención especial durante bastantes décadas. La política regional se ha movido entre unos planteamientos predominantemente económicos y en los que el tema central continúa siendo el desarrollo socioeconómico de las regiones atrasadas. La política regional corresponde básicamente a la esfera de competencias de la administración central, la más interesada en corregir los desequilibrios regionales, pero en los últimos tiempos han irrumpido también, las medidas de desarrollo económico tomadas en el ámbito autonómico o local. Distinguimos la política regional desarrollada a escala estatal, que tiene como objetivo básico corregir las disparidades económicas interterritoriales; las medidas de desarrollo económico impulsadas a escala autonómica o local.

En el año 1959 el régimen franquista autorizó medidas de liberalización económica que permitieron subir al tren del desarrollo económico que en aquellos años estaba experimentando el mundo avanzado. Hasta aquel momento los desequilibrios regionales dentro de España eran muy acusados, alternándose áreas fuertemente industrializadas y con una aureola de modernidad, como Cataluña y el País Vasco, con otras de un enorme atraso económico y social. El fuerte desarrollo económico de este periodo sirvió para poner en evidencia los desequilibrios regionales existentes y para constatar que el crecimiento tendía a concentrarse en las zonas con mayores ventajas comparativas acumuladas a lo largo de la década y quizá de siglos.

El Primer Plan de Desarrollo (1964-1967) establecía el desarrollo regional como uno de sus objetivos prioritarios y lo definía como la acción del Estado a favor de la elevación del nivel de vida de las regiones o zonas económicas de baja renta.

Los Polos de desarrollo industrial y de promoción fueron la figura emblemática de la política regional de aquellos años. El polo de desarrollo era un instrumento tomado de la planificación francesa, donde había empezado a utilizarse unos años antes. Se pensaba que este era un buen camino, ya que consolidaba polos en regiones atrasadas, a la que podría seguir un proceso de difusión de desarrollo dentro de estas regiones a partir de polos consolidados. En el primer plan se aprobaron 7 polos, cinco de ellos calificados como Polos de desarrollo industrial como eran La Coruña, Sevilla, Valladolid, Vigo y Zaragoza más los otros dos calificados como Polos de Promoción que fueron Burgos y Huelva. El tipo de ayudas que se prestaba eran subvenciones que recibían las empresas, la diferencia entre los dos tipos de polos estaba sobre todo el tope máximo de las subvenciones. Los incentivos destinados a atraer capitales foráneos eran los clásicos de la política regional, las desgravaciones fiscales, suelo industrial relativamente barato y ayudas para la formación profesional. Todas estas ayudas tenían carácter discrecional y se adjudicaban en concursos, las empresas habían de ajustarse al tipo de actividades industriales que se quería atraer a cada polo.

El Segundo Plan de Desarrollo (1969-1972) tuvo un cierto retraso, no introdujo cambios substanciales ni en la estrategia territorial de la política regional ni en el tipo de instrumentos. La continuidad de la política regional se tradujo en un incremento del número de polos de desarrollo y de polígonos industriales de localización preferente. Se amplía el número de Polos de Desarrollo con los de Granada, Córdoba, Oviedo, Logroño que fueron designados en el año 1969, por lo tanto las áreas urbanas declaradas polos de desarrollo se elevaron a 12.

El Tercer Plan de Desarrollo (1972-1975) representó un alto en la política de polos de desarrollo y un replanteamiento tanto de la estrategia territorial como de los instrumentos. En cuanto a los instrumentos, se empezaba a dudar de la efectividad de las ayudas directas a los agentes económicos y se ponía el acento en la creación de un entorno apto para el desarrollo económico como son las mejoras en las infraestructuras, en la formación, en la calidad de vida. Aunque la estrategia de los Polos de Desarrollo había tocado fondo, algunos de ellos mantuvieron su vigencia durante este periodo.

LAS GRANDES ÁREAS DE EXPANSIÓN INDUSTRIAL

Los cambios en la estrategia territorial se tradujeron en la creación de Grandes Áreas de Expansión Industrial. Las áreas que se beneficiaron de las medidas políticas regionales no se limitarían a un nombre reducido de polos y de zonas, y polígonos industriales de la localización preferente, sino que se ampliarían a todo el territorio de las regiones atrasadas. Durante unos años convivieron los dos planteamientos, el de los Polos de Desarrollo y el Regional, pero los primeros tendieron a ser integrados dentro de las estrategias territoriales de la GAEI (Grandes Áreas de Expansión Industrial). En definitiva, la estrategia territorial adoptada se adaptaba al concepto emergente en aquel momento de eje de desarrollo: sucesión de núcleos urbanos e industriales interrelacionados mediante redes de comunicaciones.

En años posteriores se crearon las GAEI de Andalucía, Extremadura, Castilla-León y Castilla- La Mancha, con unos planteamientos similares. En la práctica, el funcionamiento de las GAEI supuso la ampliación a una gran cantidad de poblaciones de los incentivos económicos que anteriormente habían estado circunscritos a unos polos y zonas determinado, diluyéndose así su capacidad para contribuir al desarrollo económico de las áreas atrasadas.

POLÍTICA DE COLONIZACIÓN Y GRANDES ZONAS REGABLES

Los primeros pasos de la política regional van asociadas al desarrollo de áreas especialmente atrasadas en las que se esperaba que la inversión pública produjera una transformación profunda de su economía y de sus condiciones de vida. Un primer paso en esta dirección fue la Ley de Colonización de Grandes Zonas en el año 1939, que puede considerarse pionera ya que fue un intento de planificación económica sectorial, pues se intentaba mejorar el sector agrario, pero con un fuerte componente territorial, ya que se contemplaba su desarrollo global como la mejora de las dotaciones en infraestructuras. Esta ley preveía la declaración de Zonas de Colonización de Interés Nacional.

En el marco de esta política se realizó el Plan de Obras, Colonización, Industrialización de Badajoz conocido como Plan Badajoz que fue aprobado en el año 1952, el Plan Jaén aprobado en 1953. La ley de Suelos de 1956 establecía la figura del Plan Nacional y de los Planeas Provinciales. Todas estas iniciativas legislativas apenas tuvieron una mínima repercusión en los objetivos que se querían alcanzar.

Para la conversión de esas amplias tierras de secano en zonas de regadío, se emprendió la realización de pantanos o importantes canales que cambiaron y configuraron en gran medida el paisaje rural, principalmente Andalucía y Extremadura. En todos estos canales cabe hacer mención el Canal del Bajo Guadalquivir, con el que se quiso llevar agua a las zonas de marisma y secano del Bajo Guadalquivir.

Los criterios y políticas estuvieron marcados por la ley de Bases de Colonización de Grandes Zonas Regables de 1939 y por la ley de Colonización de Interés Local de 1940 que permitía que el Estado financiase aquellos proyectos de transformación de zonas de secano a regadío

INCENTIVOS REGIONALES PARA LA CORRECCIÓN DE DESEQUILIBRIOS ECONÓMICOS INTERTERRITORIALES Los incentivos a las empresas que se instalan en áreas a potenciar es un instrumento clásico de la política regional y se ha utilizado en España y muchos otros países. La ley de Incentivos regionales para la corrección de desequilibrios económicos regionales no introducía por primera vez los incentivos regionales, que ya existían anteriormente, pero racionalizaba y uniformizaba el sistema de incentivación existente.

La ley establecía que los incentivos regionales podían aplicarse a las zonas de menor nivel de desarrollo, a las zonas industrializadas que se encuentran en declive o a aquellas que sus especificas circunstancias así lo aconsejen, se creará un consejo rector.

La política de incentivos regionales clasifica las zonas beneficiables según dos criterios distintos, por un lado en función de la naturaleza de los problemas que se han de resolver, se distinguen tres tipos de zonas: las zonas de promoción económica, las zonas industrializadas en declive y las zonas especiales. Las zonas de Promoción económica corresponden a las áreas geográficas con menor nivel de desarrollo, las zonas industriales en declive son aquellas que se vean singularmente afectadas por procesos de ajuste industrial.

La delimitación de las zonas beneficiables debe determinar los siguientes parámetros: el ámbito geográfico y, en su caso, las zonas prioritarias; el tipo en que queda clasificada la zona y el tope máximo que podrá concederse; los objetivos que pretenden conseguir; los incentivos regionales que podrán concederse; los sectores económicos promocionables; los criterios de valoración de los proyectos o la dimensión mínima de los mismos.

FONDOS DE COMPENSACIÓN INTERTERRITORIAL

Uno de los instrumentos clásicos para combatir los desequilibrios económicos regionales y promover el desarrollo económicos de las regiones más atrasadas es la inversión pública, básicamente la inversión que suponga una mejora de los factores de desarrollo de estos territorios por medio de las infraestructuras productivas, la formación, la mejora de la calidad de vida y ambiental.

El instrumento vigente en España desde principios de la década de los ochenta es el FCI cuyo origen se basa en la redistribución territorial de la inversión pública que se encuentra en la propia Constitución y el Estado de las Autonomías.

La ley orgánica de Financiación de las Autonomías de las Comunidades Autónomas definía el FCI como un recurso financiero de las CC.AA, esta ley establecía sus características generales pero sin entrar a fondo en su regulación.

En 1984 la distribución territorial todas las CC.AA aunque las principales destinatarias habían de ser lógicamente las menos desarrolladas, se ha de tener en cuenta 5 criterios.

• La Renta per Cápita: el 70% de los FCI se repartía de forma inversamente proporcional a la renta per cápita de cada comunidad

• La emigración: el 20% del FCI se repartía en forma directamente proporcional al saldo migratorio.

• El paro: un 5% del FCI se distribuía en función del nivel de paro. • La Superficie territorial: el restante 5% del FCI se repartía de forma directamente

proporcional a la superficie de cada comunidad. • El Hecho insular: un último criterio era la valoración del hecho insular, aplicable a las

Baleares, las Canarias y a las ciudades de Ceuta y Melilla, que implicaba un 5% de incremento sobre la cantidad resultante de los parámetros anteriores, más un 1% por cada 50km de lejanía respecto del territorio peninsular.

En 1990 se rompe con su doble carácter de instrumento financiero de la solidaridad interterritorial y de mecanismo de financiación. A partir de la nueva legislación las CC.AA beneficiarias son solamente las que tienen una renta per cápita inferior a la de la media nacional, por lo tanto estas comunidades son Andalucía, Galicia o Castilla- La Mancha.

El hecho de destinar los recursos del FCI a la financiación exclusiva de proyectos de desarrollo regional y su concentración en las CC.AA menos desarrolladas ha supuesto, en principio, una mejora sustancial de su papel como instrumento de solidaridad interregional.

FONDOS DE COHESIÓN

Los Fondos de Cohesión fue creado en 1994 permite financiar proyectos medioambientales y redes transeuropeas. Desde 2007, también puede financiar proyectos en sectores vinculados al desarrollo sostenible, tales como la eficiencia energética y las energías renovables.

Los objetivos de estos fondos, el fondo se crea con el objetivo de reforzar la cohesión económica, social y territorial de la Unión con vistas a fomentar el desarrollo sostenible. Para el periodo de programación 2014-2020, el Fondo de Cohesión financia:

• Las inversiones en medio ambiente, incluidos los ámbitos relacionados con el desarrollo sostenible y la energía que presenten beneficios para el medio ambiente

• Las redes transeuropeas en materia de infraestructura de transporte. • La asistencia técnica.

En el marco de los proyectos cuya finalidad es lograr los objetivos de protección del medio ambiente de la Unión, también podrán concederse ayudas con cargo al Fondo de Cohesión en ámbitos relacionados con el desarrollo sostenible, como la eficiencia energética y las energías renovables, y, en lo que respecta a los transportes no vinculados a las redes transeuropeas, el transporte ferroviario, fluvial y marítimo, los sistemas intermodales de transporte y su interoperabilidad, la gestión del tráfico marítimo, aéreo y por carretera, el transporte urbano limpio y el transporte público.

Desde 2014, el Fondo de Cohesión financia, con 11.300 millones de euros, proyectos de infraestructura de transporte con valor añadido europeo en el marco del nuevo mecanismo Conectar Europa.

El Fondo de Cohesión está reservado a los Estados miembros cuya renta nacional bruta per cápita no supere el 90% de la RNB media de la Unión. Durante el periodo de programación 2014-2020, el Fondo de Cohesión proporciona financiación a 15 Estados miembros: Bulgaria, Chipre, Croacia, Grecia, Hungría. Portugal o Rumanía.

FONDOS ESTRUCTURALES

Los fondos estructurales son los instrumentos básicos de la política regional comunitaria; tienen objetivos complementarios encaminados a combatir las raíces estructurales del atraso socioeconómico de regiones y áreas comunitarias que padecen problemas de renta bajo, declive industrial, éxodo rural.

Fondo Europeo de Desarrollo Regional: fue creado en 1975 es el principal instrumento financiero de la política regional comunitaria, encargado de dar soporte a las inversiones productivas, a la creación o modernización de infraestructuras y al desarrollo del potencial endógeno de las zonas afectadas.

Fondo Social Europeo: creado en 1960 su objetivo básico es la formación y el fomento de la ocupación.

Fondo Europeo de Orientación y Garantía Agraria: creado en 1962 y dividido en dos secciones, el FEOGA- garantía, destinado a intervenir en los mercados agrarios, y

el FEOGA- orientación, con objetivos más estructurales, bien encaminados a la mejora de las explotaciones agrarias, bien a la mejora del mundo rural en general.

Instrumento Financiero de Orientación Pesquera: creado en 1993 para atender a la reconversión de las zonas con un peso específico importante del sector pesquero.

Los fondos estructurales tienen dos destinaciones básicas, una parte se destina a las diversas iniciativas comunitarias, creadas por la Comisión Europea y que también tienen como objetivo final el desarrollo socioeconómico de las regiones con problemas. Los objetivos de la política regional para el periodo 1994-1999 quedaron de la siguiente manera:

• Objetivo 1: Fomentar el desarrollo y el ajuste estructural de las regiones menos desarrolladas.

• Objetivo 2: reconvertir las regiones, regiones fronterizas o partes de regiones gravemente afectados por el declive industrial.

• Objetivo 3: combatir el paro de larga duración y facilitar la inserción de ciertos colectivos.

• Objetivo 4: facilitar la adaptación de los trabajadores a las mutaciones industriales y a la evolución de los sistemas de producción

• Objetivo 5A: acelerar la adaptación de las estructuras agrarias y pesqueras. • Objetivo 5B: fomentar el desarrollo y el ajuste estructural de las zonas rurales. • Objetivo 6: Facilitar el desarrollo de las regiones árticas con baja densidad de

población.

La aplicación de los fondos estructurales se hace a partir de cuatro grandes principios fijados en la reforma de 1988 y conservados en la revisión de 1993: los principios de concentración, cooperación, programación y adicionalidad.

• Principio de concentración: consiste en concentrar los esfuerzos en las regiones más necesitadas de ayuda.

• Principio de cooperación: la asignación de fondos se hace en el marco de una cooperación estrecha entre la Comisión Europea y las autoridades y los organismos competentes de cada Estado miembro.

• Principio de Programación: las aportaciones de los fondos se hacen en el marco de programas operativos de carácter plurianual.

• Principio de adicionalidad: la ayuda comunitaria no puede hacerse en detrimento de las inversiones públicas de carácter estructurante realizadas por las diversas administraciones de los Estados miembros.

VINCULOS ENTRE LA UNIÓN EUROPEA Y LOS ESTADOS MIEMBROS

Las actividades del Consejo de Europa relativas a la planificación territorial empezaron en 1970 en la primera Conferencia Europea de Ministros responsables de Ordenación del Territorio (CEMAT) celebrada en Bonn. La CEMAT se ha consolidado desde entonces como el foro de encuentro y discusión sobre el desarrollo territorial del continente europeo.

Para el Consejo de Europa el concepto de planificación regional/territorial es la expresión geográfica de las políticas económicas, sociales, culturales y ecológicas de la sociedad. Es al mismo tiempo una disciplina científica, una técnica administrativa y una política de responsabilidad pública a desarrollar con un enfoque interdisciplinar e integrado y dirigida tanto al desarrollo regional equilibrado como a la organización física del territorio de acuerdo a una estrategia de conjunto.

Las Conferencias CEMAT se celebran cada tres años y son preparadas por un comité de altos funcionarios. Además, cada año se organizan uno o dos seminarios temáticos. Son destacables los siguientes documentos adoptados en el seno de la CEMAT:

Carta Europea de Ordenación del Territorio, adoptada en la conferencia de Torremolinos en 1983. Principios Directores para el Desarrollo Territorial Sostenible del Continente Europeo, adoptados en Hannover en 2000 Declaración de Liubliana sobre la Dimensión Territorial del Desarrollo Sostenible, de 2003. La última CEMAT se celebró en Lisboa en octubre de 2006.

Respecto al futuro de la CEMAT, cuya continuidad apoya el MARM pese al actual contexto global recesivo que afecta a las reformas en el seno de la UE; y habida cuenta del acervo de conocimiento y de procesos operativos adquirido en su larguísima y fructífera trayectoria, el Consejo de Europa es favorable a la persistencia de la CEMAT en calidad “pro memoria” a efectos financieros hasta 2013, en paralelo con el trabajo de su Dirección General IV, de Educación, Cultura y. Patrimonio, Juventud y Deportes, hacia el establecimiento de una estrategia sostenible de futuro para la Conferencia, a cuya viabilidad se insta a contribuir a los Estados Miembros.

En 1999, los Estados miembros, apoyados por la Comisión Europea, aprobaron la Estrategia Territorial Europea (ETE): Hacia un desarrollo equilibrado del territorio de la UE, que impulsó la armonización y coordinación de las políticas nacionales de ordenación del territorio. Las sucesivas revisiones y adaptaciones de la ETE culminaron en la Agenda Territorial Europea (ATE) en el 2007. En este sentido, desde el 2007, se establece una política compartida entre la UE y los Estados miembros sobre cohesión económica, social y territorial, a través de los fondos estructurales y de cohesión, con importantes impactos territoriales.

CARTA EUROPEA DE ORDENACIÓN DEL TERRITORIO

Este documento fue aprobado el 20 de mayo de 1983 en la localidad malagueña de Torremolinos.

En dicha reunión lo que se establece en primer lugar es una definición de Ordenación del Territorio, que es a la vez una disciplina científica, una técnica administrativa y una política que es concebida como un enfoque interdisciplinario y global cuyo objetivo es un desarrollo equilibrado de las regiones y la organización física del espacio.

Sus objetivos más importantes son:

El desarrollo socioeconómico equilibrado de las regiones: Las regiones periféricas que tienen exigencias específicas y disponen de un potencial estructural de reequilibrio socio-económico deben estar mejor conectadas con los centros industriales y económicos de Europa.

La mejora de la calidad de vida: favoreciendo la mejora de la vida, ya se trate de la vivienda, el trabajo, la cultura o el ocio; el crecimiento del bienestar individual por la creación de empleos y de equipamientos económicos, sociales y culturales que respondan a las distintas capas de población.

La gestión responsable de los recursos naturales y la protección del medio ambiente: promoviendo estrategias que permitan reducir al máximo los conflictos que surgen entre las crecientes necesidades de recursos naturales y la exigencia de su conservación, trata de asegurar una administración responsable del marco natural, de los recursos del suelo y subsuelo.

La utilización racional del territorio: trata en particular, de controlar la implantación, la organización y el desarrollo de los grandes complejos urbanos e industriales y de las grandes infraestructuras, así como la protección de las zonas agrícolas y forestales.

LA ESTRATEGIA TERRITORIAL EUROPEA

Se aprueba en la reunión de ministros responsables de la ordenación del territorio de la Unión Europea celebrada en Potsdam, en mayo de 1999. La ETE pretende ofrecer diagnósticos y objetivos territoriales comunes para el desarrollo futuro del territorio de la UE. La ETE no establece nuevas competencias a nivel de la Comunidad, sino que sirve como marco de orientación a los Estados Miembros, a sus autoridades regionales y locales y a la Comisión Europea en sus respectivos ámbitos de competencia.

Es un documento orientador de la política territorial de la UE en ordenación del territorio dirigido a reforzar la cohesión económica y social del territorio para lograr un sistema territorial europeo equilibrado y sostenible.

El documento de la Estrategia Territorial Europea ha sido adoptado por los Ministros responsables de la ordenación del territorio de la Unión Europea y la Comisión Europea como un modelo común para el futuro desarrollo territorial de la UE. Constituye un marco de orientación para las políticas sectoriales con impacto territorial de la Comunidad, los Estados miembros y las autoridades regionales y locales, y está orientado a conseguir un desarrollo equilibrado y sostenible del territorio europeo.

Como su propio texto indica, teniendo en cuenta las disparidades de desarrollo territorial existentes y los efectos territoriales de las políticas comunitarias, a veces contradictorios, todos los agentes responsables en materia de desarrollo territorial deberían considerar ciertas directrices orientadoras, de acuerdo con unos objetivos fundamentales. La Estrategia Territorial Europea se ajusta al objetivo comunitario de procurar un desarrollo equilibrado y sostenible, especialmente mediante el refuerzo de la cohesión económica y social. El desarrollo sostenible incluye no sólo un desarrollo económico respetuoso con el medio ambiente y que conserve para las generaciones futuras los recursos actuales, sino también un desarrollo territorial equilibrado. Esto implica especialmente armonizar las exigencias sociales y económicas del desarrollo con las funciones ecológicas y culturales del territorio, y contribuir de esta forma a un desarrollo territorial sostenible y equilibrado a gran escala. Así, la UE evolucionará paulatinamente desde una Unión económica a una Unión ambiental y a una Unión social, respetando la diversidad regional.

Según los Ministros, es importante asegurar que los tres siguientes objetivos fundamentales de la política europea se alcancen por igual en todas las regiones de la UE:

• Cohesión económica y social. • Conservación y gestión de los recursos naturales y del patrimonio cultural. • Competitividad más equilibrada del territorio europeo.

Además, la ETE proporciona una visión del futuro del territorio de la UE. Con sus propuestas de objetivos y principios, supone un marco general de referencia para las actuaciones con efectos territoriales importantes, que corresponde adoptar a las instancias públicas y privadas. Además, trata de promover una amplia participación pública en el debate político sobre las decisiones a nivel europeo y sus efectos sobre las ciudades y regiones de la UE

La orientación de las políticas públicas: la gran variedad de los efectos de las políticas comunitarias sobre las diferentes regiones, junto con las diferencias de desarrollo territorial, explican que los municipios y regiones de la U.E no se estén convirtiendo automáticamente, con el proceso de la UEM, en un espacio territorialmente equilibrado. Por el contrario, será necesario tomar medidas espacialmente diferenciadas, a fin de poder aprovechar mejor la oportunidad que supone la integración europea para conseguir un desarrollo sostenible y, por tanto, territorialmente equilibrado de la U.E

Para conseguir un desarrollo territorial equilibrado, dentro de una integración completa en la economía mundial, ha de seguirse un modelo de desarrollo policéntrico, que debe contribuir a

evitar que continúe concentrándose excesivamente la riqueza y la población en el núcleo central de la UE. Las actuales tendencias territoriales de la UE indican la continuidad de la acumulación de funciones globales y de un alto valor en el núcleo central de la comunidad, junto a unas escasas metrópolis adicionales, polarización.

El desarrollo territorial policéntrico viene dado por las medidas políticas de desarrollo territorial hasta el momento se han centrado especialmente en la mejora de la conexión entre la periferia y el núcleo central mediante proyectos de infraestructuras. Sin embargo, es necesariamente una política que ofrezca nuevas perspectivas para las zonas periféricas mediante una conformación más policéntrica del espacio de la comunidad. Para mejorar el equilibrio territorial de Europa: creación de varias zonas dinámicas de integración en la economía mundial, bien distribuidas por la UE y formadas por regiones metropolitanas de fácil acceso internacional, enlazadas entre sí y bien conectadas con las regiones rurales y las ciudades, de distinto tamaño, de sus áreas de influencia.

También debemos destacar el acceso equivalente a las infraestructuras Aunque por sí solas no pueden lograr los objetivos de la cohesión económica y social, las infraestructuras de transportes y telecomunicación desempeñan un importante papel en la consecución de tales objetivos. Permiten las interconexiones entre los territorios y, especialmente, entre zonas centrales y periféricas y centros urbanos y su entorno circundante. La extensión futura de las redes transeuropeas debería ajustarse al concepto de desarrollo policéntrico. Conviene garantizar prioritariamente los servicios de comunicación de las zonas económicas de integración mundial y prestar una gran atención a las regiones con desventajas geográficas y a las conexiones secundarias internas. Además todas las regiones deben poder beneficiarse de un acceso equilibrado a los nudos intercontinentales (puertos y aeropuertos).

La gestión prudente de la naturaleza y el patrimonio cultural: La riqueza del patrimonio y de los paisajes culturales de Europa es la expresión de su identidad y reviste una importancia universal. Para invertir las posibles tendencias al abandono y a la degradación y transmitir este patrimonio a las generaciones futuras en las mejores condiciones, se impone un enfoque creativo que pasa por la definición de estrategias integradas de conservación y rehabilitación y por campañas de sensibilización de la población acerca de la contribución de las políticas de ordenación territorial para la defensa de la herencia de las generaciones futuras.

Se aplica de la siguiente forma:

Los Estados miembros desean que produzca resultados a largo plazo. La cooperación entre los distintos niveles de protagonistas que participarán en la ordenación territorial permitirá evitar las contradicciones o la neutralización mutua de las intervenciones.

Los Estados miembros han elaborado las siguientes recomendaciones:

A escala comunitaria: Se recomienda a la Comisión evaluar de manera sistemática y periódica los impactos territoriales de las políticas comunitarias. Con vistas a una aplicación coherente, se fomenta la cooperación en organizaciones e instituciones internacionales.

Cooperación transnacional: En el marco de la Iniciativa comunitaria INTERREG III, se propone a los Estados miembros y a la Comisión proseguir la cooperación transnacional centrada en proyectos de desarrollo territorial. Con este objetivo, es importante contar con espacios apropiados de cooperación, fomentar la creación de estructuras administrativas comunes a pesar de los obstáculos jurídicos, reforzar la participación de las colectividades territoriales y fomentar la cooperación con los países no miembros, con vistas a la ampliación, a través de los instrumentos existentes.

En los Estados miembros: Se propone a los Quince tener aún más en cuenta la dimensión europea de la ordenación territorial en sus políticas nacionales e informar a los ciudadanos acerca de la cooperación europea en el ámbito del desarrollo territorial.

Cooperación transfronteriza e interregional: Se propone a los Estados miembros y a las colectividades territoriales regionales y locales proseguir la realización de proyectos de carácter transfronterizo, tales como la elaboración de planes de ordenación territorial y de utilización del suelo, una mejor articulación de los sistemas de transporte regionales con los nudos nacionales e internacionales

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