Internacional Medio Ambiente, Apuntes de Derecho Internacional Público. Universidad Antonio de Nebrija
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Internacional Medio Ambiente, Apuntes de Derecho Internacional Público. Universidad Antonio de Nebrija

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Asignatura: Derecho Internacional Público, Profesor: , Carrera: Derecho, Universidad: Nebrija
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TEMA 22: LA PROTECCIÓN INTERNACIONAL DEL MEDIO AMBIENTE.

1. ORIGEN Y EVOLUCIÓN DEL DERECHO INTERNACIONAL DEL MEDIO AMBIENTE: DE ESTOCOLMO A RÍO.

El Derecho Internacional del Medio ambiente es un sector que se ocupa de la protección del medio ambiente resultado de la interacción entre el ser humano y el ecosistema global a través de un conjunto de normas, destinadas a solventar los problemas ambientales de una sociedad internacional políticamente compartimentada, pero ecológicamente unida.

La noción de medio ambiente humano comprende tanto su dimensión artificial como su dimensión natural.

La adopción de los primeros tratados internacionales en esta materia se remonta a principios del siglo XX, con una regulación marcada por el interés en la conservación de aquellos elementos del medio ambiente natural con utilidad económica y comercial. A pesar de la creciente preocupación internacional sobre estas cuestiones, la Carta de las Naciones Unidas no incluyó disposición alguna relativa a protección medioambiental, circunstancia que no ha impedido a esta organización realizar una importante labor de impulso y promoción en el ámbito de la protección internacional del medio ambiente.

En la inmediata posguerra mundial cabe situar algunos pronunciamientos de órganos jurisdiccionales internacionales con una clara proyección sobre este incipiente sector del ordenamiento internacional (asunto de la fundición de Trail (1) o asunto del Estrecho de Corfú (2)).

1. «Ningún Estado tiene derecho a usar o permitir que se use su territorio de modo que se causen daños por emanaciones en o al territorio de otro o a la propiedad de las personas que allí se encuentren, cuando se trata de un supuesto de consecuencias graves y el daño quede establecido por medio de una prueba clara y convincente».

2. CIJ: Deber de los Estados de impedir que en su territorio se realicen actividades contrarias a los intereses de otros Estados. Idea reiterada en la Sentencia arbitral de 19 de noviembre de 1956 en el asunto del Lago Lanós.

Con todo, el origen del Derecho Internacional del Medio Ambiente cabe situarlo a finales de los años 60 como resultado de una serie de factores:

• La decisiva actuación de organizaciones internacionales de ámbito universal y regional en este ámbito;

• La aparición de los primeros informes científicos donde se alertaba sobre el progresivo deterioro de la biosfera resultado de un desarrollo económico sin precedentes;

• La alarma provocada por la contaminación masiva del medio marino tras el accidente del Torrey Canyon en 1967, que desembocó en el nacimiento de una fuerte corriente en el seno de la sociedad civil internacional especialmente interesada en la protección del medio ambiente.

Este cúmulo de circunstancias propició el éxito alcanzado por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Humano, celebrada en Estocolmo en 1972, donde se abordaron los problemas y las diferentes soluciones a las principales cuestiones medioambientales que afectan a nuestro planeta. Los instrumentos adoptados en esta Conferencia, en especial la Declaración sobre el Medio Humano, aunque de carácter meramente recomendatorio, abrieron el camino hacia desarrollos normativos posteriores que reflejan la posición de los Estados miembros de la sociedad internacional sobre estas cuestiones.

Una práctica internacional marcada en las últimas décadas por la necesidad de armonizar las exigencias del desarrollo económico con la preservación del medio ambiente, como se puso de manifiesto durante la celebración de la Conferencia de Río de Janeiro sobre medio ambiente y desarrollo en 1992. Los diferentes compromisos adoptados en su seno perseguían lograr la reorientación de las políticas económicas de los Estados hacia la consecución de un desarrollo compatible con la preservación del medio ambiente, en el que deben asumir una mayor responsabilidad los países desarrollados a través de mecanismos internacionales de financiación global.

Los escasos resultados conseguidos por el Programa de Acción para el desarrollo sostenible en el siglo XXI, aprobado en Rio y supervisado por la Asamblea General de las Naciones Unidas y la Comisión sobre el Desarrollo Sostenible, se pusieron de manifiesto durante la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible, celebrada en Johannesburgo en 2002. Motivo por el cual cobra importancia la adopción, al término de la misma, del denominado «Plan de Implementación», cuyos objetivos se acompañan de indicaciones sobre los medios de aplicación más adecuados así como de los plazos necesarios para su desarrollo.

2. LOS PRINCIPIOS INSPIRADORES DEL DERECHO INTERNACIONAL DEL MEDIO AMBIENTE.

El medio ambiente es una realidad compleja e indivisible, por lo que el conjunto de normas al respecto suele carecer de fuerza jurídica vinculante y está formulado en recomendaciones o declaraciones adoptadas por organizaciones y conferencias internacionales, o grupos de expertos. Son textos que necesitan un posterior desarrollo normativo para establecer obligaciones de comportamientos. De igual modo, existe un predominio de instrumentos convencionales, tanto bilaterales como multilaterales, aunque vinculados a objetivos y sectores específicos, lo que no facilita la adopción de tratados destinados a regular la protección del medio ambiente en su conjunto, así como la consolidación de normas consuetudinarias.

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Sin embargo, de acuerdo con el profesor Juste Ruíz, hay una serie de elementos comunes a todos los convenios sobre medio ambiente:

• La diversificación de las obligaciones y derechos de las partes.

• El predominio de disposiciones meramente recomendatorias.

• La continuidad del proceso normativo a través de la elaboración de un convenio.

Debemos, igualmente, señalar la progresiva consolidación de principios generales en este sector del ordenamiento internacional, respecto de los cuales debe conformarse la actuación de todos los sujetos y su actividad normativa:

1. La prohibición general de causar daños en el territorio de otro Estado.

1.a.Con los recientes pronunciamientos de la Corte Internacional de Justicia en el dictamen relativo a la legalidad de la amenaza o el uso de armas nucleares (1996) y el asunto relativo al Proyecto Gabcikovo-Nagymaros (1997), en efecto, se ha superado la perspectiva tradicional de responsabilidad por daños para configurar un auténtico deber de protección o prevención de la contaminación del medio ambiente.

1.b. La Declaración de Río de 1992 señala la responsabilidad de los Estados «de velar para que las actividades realizadas dentro de su jurisdicción o bajo su control no causen daños al medio ambiente de otros Estados o de zonas que estén fuera de los límites de la jurisdicción nacional».

2. Deber de cooperación entre los Estados, como única vía para afrontar los problemas globales relativos a la preservación del medio ambiente humano.

1.c.Formulado en el Principio 24 de la Declaración de Estocolmo, este principio ha adquirido una formulación más amplia tras la Declaración de Rio, donde se afirma la obligación de los Estados de cooperar para el logro del desarrollo sostenible asumiendo responsabilidades comunes pero diferenciadas.

1.d. Esta obligación general de cooperación encuentra, por otro lado, manifestaciones concretas en el deber de intercambiar información y realizar consultas, al que se refiere el Principio 21 de la Carta Mundial de la Naturaleza aprobada por la Asamblea General en 1982 y, una década más tarde, en el Principio 19 de la Declaración de Rio.

1.e.De igual modo, ha cobrado especial relevancia como consecuencia de accidentes como el ocurrido en la central nuclear de Chemobil (1996), el deber de notificar con rapidez y prestar asistencia a otros Estados en situaciones que puedan ocasionar un deterioro grave al medio ambiente, recogido en diferentes convenios internacionales así como en el Principio 18 de la Declaración de Rio.

3. Principio de precaución o de cautela, según el cual la incertidumbre científica en tomo a las consecuencias dañosas de ciertas actividades sobre el medio ambiente no exime de la adopción por los Estados de medidas de prevención.

1.f. Tras ser recogido en diversas declaraciones internacionales y convenios internacionales para la protección de la atmósfera, encontró su expresión más acabada en el Principio 15 de la Declaración de Río, al establecer que «dos Estados deberán aplicar ampliamente el criterio de precaución conforme a sus capacidades. Cuando haya peligro de daño grave o irreversible, la falta de certeza científica absoluta no deberá utilizarse como razón para postergar la adopción de medidas eficaces en función de los costos para impedir la degradación del medio ambiente».

3. LA PROTECCIÓN CONVENCIONAL DEL MEDIO AMBIENTE.

Entre el destacado número de convenios internacionales que conforman el Derecho Internacional del Medio Ambiente no existe ningún convenio multilateral de ámbito universal destinado a la protección general del medio ambiente humano; por el contrario, predominan los tratados internacionales destinados a preservar parcelas o sectores específicos de esta realidad.

• Las primeras actuaciones internacionales en este sentido cabe situarlas en el marco de la protección del medio ambiente marino frente a la contaminación derivada del desarrollo industrial y tecnológico.

Convenio Londres 12/05/1954, completado y modificado en 1873 y 1978 a través del llamado Convenio MARPOL 73/78

Prevenir contaminación marina resultante del transporte de hidrocarburos y otras sustancias perjudiciales.

Convenio Internacional relativo a la intervención en alta mar en casos de accidentes que causen una contaminación por hidrocarburo (Bruselas el 29/11/1969)

Eje principal de la regulación internacional en materia de responsabilidad civil y reparación de los daños causados; con ellos se establece un sistema que canaliza la responsabilidad objetiva, sin culpa, sobre el propietario del buque, al tiempo que se crea un fondo internacional complementario para indemnizar a las víctimas de los daños de contaminación que no resultaran cubiertos de modo suficiente por aquél.Convenio de 1971 por el que se establece un Fondo

Internacional de Indemnización para estos supuestos, enmendados por sendos Protocolos de 27 de noviembre de 1992 Adopción en el marco de la Organización Marítima Internacional, el 16/05/2003, de un nuevo Protocolo al Convenio internacional

Constitución de un fondo internacional de indemnización de daños debidos a contaminación por hidrocarburos

Junto a la protección del medio marino en ámbitos geográficos concretos y particulares que ha propiciado la adopción de numerosos tratados de ámbito regional, la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar ha mostrado una especial atención al fenómeno de la contaminación del medio marino. En este sentido, además de ofrecer una definición de este concepto en su artículo 1.4, establece las obligaciones generales de los Estados en la Parte XII, relativa a la protección y preservación del medio marino.

Asimismo, se ha ocupado de regular el régimen de pesca en los diferentes espacios marítimos con vistas a preservar sus recursos vivos, cuyas lagunas han tratado de colmarse con la adopción del Acuerdo sobre la aplicación de las disposiciones de la Convención de las Naciones Unidas

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sobre el Derecho del Mar relativas a la conservación y ordenación de las poblaciones de peces transzonales y altamente migratorias, de 4 de diciembre de 1995.

• Otro ámbito de convenios son los continuos cambios dentro del equilibrio atmosférico del planeta derivados de las emisiones de gases contaminantes a gran escala al final del siglo pasado.

Convenio sobre contaminación transfronteriza a larga distancia en 1979

Lluvia ácida

Convención para la protección de la capa de ozono, firmada en Viena el 22 de marzo de 1985

Obligaciones generales de cooperar y adoptar medidas legislativas para los Estados partes.

Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el cambio climático en el seno de la Conferencia de Rio de 1992

Estabilizar el nivel de concentración de los gases invernaderos a través del cumplimiento por los Estados de obligaciones relativas a la reducción de la emisión de gases de efecto invernadero.

Protocolo de Kyoto, el 11 de diciembre 1997, cuya entrada en vigor internacional se produjo finalmente el 16 de febrero de 2005, a pesar del rechazo de Estados Unidos y China.

Reducción total de las emisiones de gases de efecto invernadero de los países industrializados en un nivel inferior al 5 por 100 de las calculadas para 1990, en un primer período que va del año 2008 al 2012.

Para alcanzar este último, se prevé la aplicación de novedosos mecanismos como el previsto por la Directiva 2003/87/CE del Parlamento Europeo y el Consejo, de 13 de octubre de 2003, donde se establece un régimen para el comercio de derechos de emisión de gases de efecto invernadero en la Comunidad, en cumplimiento de la cual se adoptó en nuestro país la ley 1/2005, de 9 de marzo.

• Por último, cabe mencionar los numerosos tratados internacionales cuyo objetivo principal la protección y conservación de la Naturaleza y de su flora y fauna.

Convenio internacional para la regulación de la pesca de la ballena de 1946 Convenio sobre la Diversidad Biológica adoptado en Río de Janeiro el 5 de junio de 1992, completado por el Protocolo de Cartagena, de 29 de enero de 2000.

4. DESARME, DESARROLLO SOSTENIBLE Y DESARROLLO HUMANO.

Las actividades militares tienen claramente graves repercusiones sobre el medio ambiente. Como consecuencia de algunos conflictos bélicos, se ha producido una destrucción intencional del medio ambiente a través de la inundación por medio del destrozo de diques y presas, la defoliación de bosques por sustancias químicas diseñadas para tal fin, o la contaminación del aire por incendios producidos en combates o dentro de los pozos de petróleo. Sin embargo, si

consideramos también las armas nucleares, reconocemos que sus efectos serían absolutamente devastadores.

Dentro de las Naciones Unidas se han firmado algunos tratados para frenar la proliferación de las armas nucleares y para evitar las pruebas de las mismas.

En cuanto al desarrollo sostenible, podemos definirlo como la necesidad de lograr en un avance económico que a su vez no impida a las generaciones futuras satisfacer sus necesidades.

El desarrollo sostenible está descrito en la Declaración de Río de 1992 como aquel desarrollo que satisface las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las generaciones futuras para tender sus propias necesidades.

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