Libro educar emociones, Monografías de Gestión del Conocimiento. Universidad Autónoma de San Luis Potosí
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Libro educar emociones, Monografías de Gestión del Conocimiento. Universidad Autónoma de San Luis Potosí

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Educación Emocional
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CONTENIDOS TEMÁTICOS. La Inteligencia Emocional

Educar las emociones

Mireya Vivas /Domingo Gallego /Belkis González

EDUCAR LAS EMOCIONES. Mireya Vivas / Domingo Gallego / Belkis González

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EDUCAR LAS EMOCIONES ©Mireya Vivas, Domingo Gallego y Belkis González

2da edición 2007

Diseño Gráfico: Lic. Fredy Calle Ilustración de Portada: Samba (seresta),1928. Emiliano Di Cavalcanti. Óleo sobre tela, 63 x 49 cm. Colección: Sergio Fadel, Río de Janeiro

Cuidado de la edición: José Gregorio Vásquez

Impreso en: Producciones Editoriales C. A. produccioneseditoriales@yahoo.com Mérida, Venezuela

Hecho el Depósito de Ley: Depósito Legal: ISBN:

Reservados todos los derechos

Impreso en Mérida, Venezuela

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A manera de presentación

Agradecemos profundamente la colaboración de todos aquellos que permitieron la concreción de este esfuerzo.

Especialmente a los alumnos de la Universidad de Los Andes (ULA) en el Táchira, Venezuela, con quienes lo

fuimos construyendo. A la profesora Dámaris Díaz por las sugerencias aportadas. A la Coordinación de Desarrollo

Científico, Humanístico y Tecnológico de la ULA, organismo que financia un proyecto de investigación

(NUTA-H-233-06-04-B) relacionado con este producto.

Los autores

EDUCAR LAS EMOCIONES. Mireya Vivas / Domingo Gallego / Belkis González

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Blanca

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A manera de presentación

A MANERA DE PRESENTACIÓN

Este libro forma parte de una experiencia formativa que hemos organizado con mucho entusias- mo para quienes se encuentran en un proceso de profesionalización y requieren crecer emocionalmente. Fue concebido como una "carpeta de trabajo" para que cada futuro profesional tenga la oportunidad de sentirlo, vivirlo, reconstruirlo y descubrir desde sus distintas aplicaciones, la riqueza de sus propias emociones.

"Educar las emociones" constituye uno de los recursos didácticos del programa de educación emocional creado para ofrecerle a los estudiantes de hoy, profesionales de mañana, una doble experiencia pedagógica: adquirir conocimientos acerca de la inteligencia emocional y desarrollar sus propias habilidades emocionales.

Particularmente, esta "carpeta de trabajo" es un apoyo a las diversas actividades que se pueden realizar en un programa de educación emocional, por ello se estructuró en cuatro segmentos:

I. Contenidos temáticos, dedicado a exponer, en forma breve, algunos conceptos básicos rela- cionados con la inteligencia emocional.

II. Actividades para la educación emocional, con sugerencias de ejercicios para el desarrollo de las habilidades de la inteligencia emocional, así como cuestionarios para la auto-evaluación.

III. Propuestas para reflexionar, en el que se recopilan algunos textos que invitan a profundizar sobre aspectos inherentes al desarrollo personal como son: el sentido de la enseñanza, la comu- nicación personal, la autenticidad, la perseverancia, el trabajo en equipo, el control de la ira, el temor a fracasar y el sentido del esfuerzo.

IV. Referencias, incluye información para localizar distintas fuentes, tanto de libros como de sitios en la Internet, sobre el tema de la inteligencia y la educación emocional.

EDUCAR LAS EMOCIONES. Mireya Vivas / Domingo Gallego / Belkis González

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Deseamos que esta propuesta sea útil para ayudarlos a profundizar en el autoconocimiento, punto de partida del programa de educación emocional que hemos diseñado y en el que se conside- ra el desarrollo emocional como un proceso auto-constructivo, que se logra a través de la implica- ción del propio estudiante; en ese sentido, el papel del facilitador del programa es promover las mejores oportunidades y condiciones para que cada uno de los participantes en el programa cons- truya su propio conocimiento y se eleve a la condición de protagonista de su proceso de forma- ción, teniendo también como norte su futura salud emocional y la calidad de las relaciones que modelarán y promoverán como profesionales y como personas.

Mireya Vivas Domingo Gallego

Belkis González

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Tabla de Contenido

A manera de presentación....................................................................................................

I. CONTENIDOS TEMÁTICOS 1. La inteligencia emocional............................................................................................... 2. Las emociones y el proceso emocional...........................................................................

Una nueva mirada al mundo de las emociones....................................................................... Concepto de emoción...................................................................................................... Elementos constitutivos de la emoción............................................................................. El proceso emocional..........................................................................................................

3. Los diferentes tipos de emociones................................................................................. Descripción de algunas emociones......................................................................................

4. La autoconciencia emocional........................................................................................ 5. El manejo de las emociones y estrategias para su control...........................................

a. La respiración............................................................................................................... b. La relajación................................................................................................................ c. La visualización............................................................................................................ d. La meditación.............................................................................................................. e. El control del pensamiento o terapia cognitiva................................................................

6. El arte como un medio para la expresión de las emociones.......................................... 7. Las habilidades sociales..................................................................................................

Elementos de las habilidades sociales.................................................................................... La comunicación interpersonal y emocional.......................................................................... La escucha atenta................................................................................................................ La comunicación asertiva..................................................................................................... Tipos de asertividad.............................................................................................................. Recomendaciones para desarrollar la comunicación asertiva.............................................. La empatía......................................................................................................................... La comprensión de los demás........................................................................................... La orientación hacia el servicio........................................................................................... El aprovechamiento de la diversidad.................................................................................. La conciencia política......................................................................................................

II. ACTIVIDADES PARA LA EDUCACIÓN EMOCIONAL 1. Auto y co-evaluación de la inteligencia emocional................................................................. 2. Test para evaluar la inteligencia emocional......................................................................... 3. Test para evaluar los estados emocionales /TMMS-24......................................................

TABLA DE CONTENIDO

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Pág.

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4. El diario emocional................................................................................................................ 5. Frases para promover la autoconciencia emocional................................................................ 6. Lo positivo y lo mejorable de mí mismo (autoconciencia)..................................................... 7. Ejercicio de identificación de emociones en expresiones no verbales.................................... 8. Ejercicio para la identificación de las emociones (en sí mismo)........................................... 9. Orientaciones para mejorar la respiración........................................................................... 10. Ejercicio de identificación de respuestas agresivas, inhibidas y asertivas a determinadas

situaciones.......................................................................................................................... 11. Ejercicio para el desarrollo de la asertividad........................................................................ 12. Inventario de pensamientos automáticos............................................................................ 13. Ejercicio sobre pensamientos automáticos o distorsiones cognitivas.................................... 14. Ejercicio de relajación para la liberación de la ira.................................................................. 15. Auto y co-evaluación de mi capacidad de escuchar.................................................................. 16. Ejercicio para la relajación.................................................................................................. 17. Ejercicio de respiración, relajación y visualización.............................................................. 18. Orientaciones para la meditación......................................................................................

III. PROPUESTAS PARA REFLEXIONAR El sabio y el rey...................................................................................................................... El sentido de la enseñanza: el maestro...................................................................................... Asamblea en la carpintería...................................................................................................... ¡Ah... si entre amigos fuéramos gansos!.................................................................................... Las cicatrices de los clavos..................................................................................................... Grita pero con lentitud.......................................................................................................... El sentido del esfuerzo........................................................................................................... El bambú japonés (sobre la perseverancia).............................................................................. Abriendo puertas (acerca del miedo).......................................................................................... Por qué las personas se gritan cuando están enojadas? (acerca del manejo de la ira).................. Sé tú mismo............................................................................................................................. Temor a fracasar.................................................................................................................... Canciones y Poesías selecccionadas.....................................................................................

IV. MATERIAL BIBLIOGRÁFICO DE APOYO Acerca de la inteligencia emocional.............................................................................................. Acerca de la educación emocional........................................................................................... Acerca de las emociones y el cerebro..................................................................................... Algunas páginas web sobre el tema de la inteligencia emocional................................................

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CONTENIDOS TEMÁTICOS. La Inteligencia Emocional

I. CONTENIDOS TEMÁTICOS

EDUCAR LAS EMOCIONES. Mireya Vivas / Domingo Gallego / Belkis González

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CONTENIDOS TEMÁTICOS. La Inteligencia Emocional

1. La inteligencia emocional

La inteligencia emocional (IE) es el uso inteligente de las emociones: hacer que, intencionalmente, las emociones trabajen para nosotros, utilizándolas de manera que nos ayuden a guiar la conducta y los procesos de pensamiento, a fin de alcanzar el bienestar personal. Peter Salovey y John Mayer, de las universidades de New Hampshire y de Yale fueron de los primeros investigadores en utilizar el término “Inteligencia emocional” con el mismo sentido de uso actual, pero el concepto adqui- rió mayor notoriedad a partir de la publicación del libro “La inteligencia Emocional” escrito por Daniel Goleman, en 1995.

El concepto de inteligencia emocional es quizás la gran revelación de la psicología del siglo XX, en cuanto a los nuevos elementos que aporta para la comprensión de la inteligencia huma- na. Estos nuevos conocimientos permiten una visión más realista y válida de los factores que conducen a la eficacia y adaptación personal, ayudando a tener una visión más equilibrada del papel que juegan la cognición y la emoción en la vida de las personas. Es tal el auge de las investigaciones en este campo, que se puede afirmar que la inteligencia emocional es un concep- to en amplia expansión.

De acuerdo con Goleman (2001), las personas emocionalmente desarrolladas, es decir, las personas que gobiernan adecuadamente sus emociones y que también saben interpretar y relacio- narse efectivamente con las emociones de los demás, disfrutan de una situación ventajosa en todos los dominios de la vida. Estas personas suelen sentirse más satisfechas, son más eficaces y más capaces de dominar los hábitos mentales que determinan la productividad. Quienes, por el contra-

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rio, no pueden controlar su vida emocional, se debaten en constantes luchas internas que socavan su capacidad de trabajo y les impiden pensar con suficiente claridad.

Inteligencia emocional: un concepto en expansión

La inteligencia emocional se refiere a la capacidad de identificar, comprender y manejar las emociones en uno mismo y en los demás. La inteligencia emocional es la base de la competencia emocional, entendida como una capacidad adquirida que puede desarrollarse a través del modelamiento y la educación.

Para Fernández Berrocal y Ramos (2002:20) una definición general y breve de la IE es: “la capacidad para reconocer, comprender y regular nuestra emociones y las de los demás”. Desde esta perspectiva, la IE es una habilidad que implica tres procesos:

1. Percibir: reconocer de forma consciente nuestras emociones e identificar qué sentimos y ser capaces de darle una etiqueta verbal.

2. Comprender: integrar lo que sentimos dentro de nuestro pensamiento y saber considerar la comple- jidad de los cambios emocionales.

3. Regular: dirigir y manejar las emociones tanto positivas como negativas de forma eficaz.

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CONTENIDOS TEMÁTICOS. La Inteligencia Emocional

Inteligencia emocional

Para Goleman (1996) la inteligencia emocional se refleja en la manera en que las personas interactúan con el mundo. Las personas emocionalmente inteligentes toman muy en cuenta sus pro- pios sentimientos y los de los demás; tienen habilidades relacionadas con el control de los impulsos, la autoconciencia, la valoración adecuada de uno mismo, la adaptabilidad, motivación, el entusias- mo, la perseverancia, la empatía, la agilidad mental, que configuran rasgos de carácter como la autodisciplina, la compasión o el altruismo, indispensables para una buena y creativa adaptación.

Las personas emocionalmente inteligentes

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De acuerdo con lo planteado por Goleman (1996, 1999, 2001), la inteligencia emocional tiene un componente intrapersonal y un componente interpersonal. Lo intrapersonal comprende las capa- cidades para la identificación, comprensión y control de las emociones en uno mismo, que se mani- fiestan en la autoconciencia y el autocontrol. El componente interpersonal, comprende a su vez la capacidad de identificar y comprender las emociones de las otras personas, lo que en psicología se denomina ser empático; y la capacidad de relacionarnos socialmente de una manera positiva; es decir, poseer habilidades sociales.

Fuentes consultadas:

- Cooper, R. y Sawaf, A. (1998). La inteligencia emocional aplicada al liderazgo y a las organizaciones.

Bogotá: Norma.

- Fernández-Berrocal, P. y Ramos, N. (2002). Corazón y razón. En Fernández-Berrocal, P. y Ramos, N. (Eds.).

Corazones inteligentes. (pp. 17-34). Barcelona: Kairós.

- Goleman, D. (1996). La inteligencia emocional. Buenos Aires: Javier Vergara Editor.

- Goleman, D. (1999). La práctica de la inteligencia emocional. Barcelona: Kairós.

- Goleman, D. (2001). Emotional Intelligence: Issues in Paradigm Building. En Cherniss, C. y Goleman, D.

(Eds.). The emotionally intelligent workplace.(pp.13-26). San Francisco: Jossey-Bass

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CONTENIDOS TEMÁTICOS. Las emociones y el proceso emocional

2. Las emociones y el proceso emocional

El interés científico por las emociones ha tenido gran impulso en la última década del pasado siglo. La emoción se ha convertido en un tema de interés para distintas disciplinas. Resulta difícil definir en un sentido estricto lo que significa la palabra emoción. Investigadores como Palmero, Fernández-Abascal, Martínez-Sánchez y Chóliz (2002) exponen que la investigación básica sobre las emociones aún no proporciona una base firme donde apoyar muchos de los resultados parciales que continuamente provee la investigación, y afirman que, por sorprendente que parezca, actual- mente se carece de una definición y hasta de un concepto de emoción que sea aceptado por todos. A pesar de estas limitaciones y dificultades conceptuales, destacamos lo siguiente:

a) La emoción es un proceso complejo, multidimensional, en el que están integradas respuestas de tipo neuro-fisiológico, motor y cognitivo.

b) En los seres humanos emoción y cognición están integrados. Ser solamente racionales nos niega el acceso a una fuente compleja de conocimiento emocional, que informa adaptativamente a la acción y contribuye a la resolución de problemas y a la toma de decisiones. Las emociones son indispensables para la toma de decisiones porque orientan en la dirección adecuada.

c) Nuestro bagaje emocional tiene un extraordinario valor de supervivencia y esta importancia se ve confirmada por el hecho de que las emociones han terminado integrándose en el sistema nervioso en forma de tendencias innatas y automáticas (Goleman, 2001).

d) En un sentido real, todos tenemos dos mentes, una mente que piensa y otra que siente, y estas dos formas de conocimiento interactúan para construir nuestra vida mental. La mente racional es la modalidad de comprensión de la que solemos ser más conscientes, nos permite ponderar

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y reflexionar. El otro tipo de conocimiento, más impulsivo y más poderoso –aunque a veces ilógico- es la mente emocional (Goleman, 2001).

e) Existe una razón para que seamos emocionales. Nuestras emociones son parte de nuestra inte- ligencia. Es necesario resolver la división entre emocional y racional, dando un nuevo paso evolutivo cultural. (Greenberg, 2000).

f) Las emociones son importantes para el ejercicio de la razón. El cerebro emocional se halla tan implicado en el razonamiento como lo está el cerebro pensante. La emoción guía nuestras decisiones instante tras instante, trabajando mano a mano con la mente racional y capacitando, o incapacitando, al pensamiento mismo. Evans (2002) sostiene, incluso, que un ser que carecie- ra de emociones no sólo sería menos inteligente, sino que también sería menos racional.

Una nueva mirada al mundo de las emociones

En la tradición occidental, la reflexión e investigación sobre la emoción y la cognición se ha desarrollado de manera paralela, e incluso, se han considerado estos conceptos como opuestos. Ya desde los antiguos griegos, los filósofos destacaron el lado racional de la mente en detrimento del emocional y concibieron ambas partes por separado, y argumentaron que la inteligencia era necesa- ria para dominar y reprimir las pasiones más primarias.

Debido a esta dicotomía, nuestra cultura está profundamente impregnada por la creencia fundamental que la razón y la emoción son nociones separadas entre sí e irreconciliables y que, en una sociedad civilizada, la racionalidad debe prevalecer. Investigaciones más recientes co- mienzan a perfilar una nueva mirada al mundo emocional y proporcionan evidencias con respec- to al importante papel que han jugado las emociones en la génesis de las capacidades mentales más elevadas como la inteligencia, el sentido de la moralidad y de sí mismo. En tal sentido, Greenspan (1998:15), sostiene: “Las emociones, y no la estimulación cognitiva, constituyen los cimientos de la arquitectura mental primaria”. Este autor va mucho más allá en su planteamiento acerca de la importancia de las emociones cuando argumenta que el papel más decisivo de las emociones consiste en crear, organizar y coordinar muchas de las más importantes funciones cerebrales. La tesis de Greenspan (1998:15), se resume en la siguiente afirmación:

La afectividad, la conducta y el pensamiento deben entenderse como componentes

inextricables de la inteligencia. Para que la acción y el pensamiento tengan sentido,

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CONTENIDOS TEMÁTICOS. Las emociones y el proceso emocional

deben ser guiados por la finalidad o el deseo (a saber, el afecto). Sin afecto, ni la conducta

ni los símbolos tienen sentido alguno.

Goleman (1996) afirma que emoción e inteligencia actúan en armonía con las otras inteligencias y no son, en absoluto, incongruentes. Salovey y Mayer (1990) destacan que a menudo las emocio- nes son presentadas como interrupciones que desorganizan la actividad mental. Argumentan que esta visión es equivocada por cuanto las situaciones emocionales intensas en ocasiones estimulan la inteligencia, ayudando a los individuos a priorizar los procesos del pensamiento. Por tanto, más que interrumpir el pensamiento lógico, las emociones ayudan a un mejor pensamiento.

Concepto de emoción

Con fines didácticos, a continuación exponemos el concepto de emoción elaborado por Bisquerra (2000: 63), no sin señalar como se hizo al principio de este trabajo que aún está por realizarse una definición que sea ampliamente aceptada:

Las emociones son reacciones a las informaciones (conocimiento) que recibimos en

nuestras relaciones con el entorno. La intensidad de la reacción está en función de las

evaluaciones subjetivas que realizamos sobre cómo la información recibida va a afectar

nuestro bienestar. En estas evaluaciones subjetivas intervienen conocimientos previos,

creencias, objetivos personales, percepción de ambiente provocativo, etc. Una emoción

depende de lo que es importante para nosotros. Si la emoción es muy intensa puede produ-

cir disfunciones intelectuales o trastornos emocionales (fobia, estrés, depresión)

Elementos constitutivos de la emoción

En una emoción se dan los siguientes elementos:

a. Una situación o estímulo que reúne ciertas características, o cierto potencial, para generar tal emoción.

b. Un sujeto capaz de percibir esa situación, procesarla correctamente y reaccionar ante ella.

c. El significado que el sujeto concede a dicha situación, lo que permite etiquetar una emoción, en función del dominio del lenguaje con términos como alegría, tristeza, enfado, entre otros.

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d. La experiencia emocional que el sujeto siente ante esa situación.

e. La reacción corporal o fisiológica: respuestas involuntarias: cambios en el ritmo cardíaco o respiratorio, aumento de sudoración, cambios en la tensión muscular, sudoración, sequedad en la boca, presión sanguínea.

f. La expresión motora-observable: expresiones faciales de alegría, ira, miedo, entre otras; tono y volumen de voz, movimientos del cuerpo, sonrisa, llanto y otros.

El proceso emocional

La investigación sobre el cerebro emocional tiene sus antecedentes en las investigaciones de Sperry y MacLean. Roger Sperry fue el investigador que ganó el Premio Nobel de Medicina en 1981 al descubrir que el hemisferio derecho de nuestro cerebro contribuye a la inteligencia tanto como lo hace el hemisferio izquierdo. Por su parte, Paul MacLean (1949), estableció que la totali- dad del cerebro está conformada por tres estructuras diferentes: el sistema neocortical, el sistema límbico y el sistema reptil. Estos sistemas, según MacLean, son física y químicamente diferentes, pero están entrelazados en uno solo que denominó cerebro triuno. Las emociones se localizan, de acuerdo con esta teoría, en el sistema límbico.

El sistema límbico, también llamado cerebro emocional, asocia diferentes partes del sistema cerebral (amígdala, hipotálamo, hipocampo y tálamo) con las emociones. Goleman (2001) explica que la amígdala en los seres humanos es una estructura relativamente grande en comparación con la de los primates. Existen en realidad dos amígdalas que forman parte de un conglomerado de estructuras interconectadas organizadas en forma de almendra. Se hallan encima del tallo encefálico, cerca de la base del anillo límbico, ligeramente desplazadas hacia adelante. El hipocampo y la amíg- dala fueron dos piezas claves del primitivo “cerebro olfativo” que, a lo largo del proceso evolutivo, terminó dando origen al córtex y posteriormente al neocórtex. La amígdala está especializada en las cuestiones emocionales y en la actualidad se entiende que es una estructura límbica muy ligada a los procesos de aprendizaje y memoria. La amígdala compone una especie de depósito de la memoria emocional y, en consecuencia, también se puede considerar como un depósito de significado.

LeDoux (1999), neurocientífico del Center for Neural Science de la Universidad de Nueva York, fue el primero en descubrir el importante papel que desempeña la amígdala en el cerebro

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CONTENIDOS TEMÁTICOS. Las emociones y el proceso emocional

emocional. Este investigador encontró que junto a la larga vía neuronal que va al córtex, existe una pequeña estructura neuronal que comunica directamente al tálamo con la amígdala. Esta vía secun- daria y más corta (una especie de atajo) permite que la amígdala reciba algunas señales directa- mente de los sentidos y emita una respuesta antes de que sean registradas por el neocórtex, lo que explica la forma en que la amígdala asume el control cuando el cerebro pensante, el neocórtex, todavía no ha llegado a tomar ninguna decisión.

Este descubrimiento ha dejado obsoleta la antigua noción que la amígdala depende de las seña- les procedentes del neocórtex para formular su respuesta emocional, a causa de la existencia de esta vía de emergencia capaz de desencadenar una respuesta emocional. Por ello, la amígdala puede llevarnos a actuar incluso antes que el neocórtex despliegue sus también más refinados planes de acción. LeDoux (1999) afirma que, anatómicamente hablando, el sistema emocional puede actuar independientemente del neocórtex. Existen ciertas reacciones y recuerdos emocionales que tienen lugar sin la menor participación cognitiva consciente. La investigación sugiere que el hipocampo (que durante mucho tiempo se había considerado como la estructura clave del sistema límbico) no tiene tanto que ver con la emisión de respuestas emocionales como con el hecho de registrar y dar sentido a las percepciones, es decir con la memoria emocional. La principal actividad del hipocampo consiste entonces en proporcionar una aguda memoria del contexto, algo que es vital para el signi- ficado emocional de los acontecimientos.

La conexión con la amígdala es muy rápida, una conexión directa, pero no muy precisa, puesto que la mayor parte de la información sensorial va a través del otro camino hacia el neocórtex, donde es analizada en varios circuitos mientras se formula una respuesta. Entre tanto, la amígdala valora rápidamente los datos para ver si tienen un significado emocional y puede dar una respuesta mientras el neocórtex todavía está ordenando las cosas. Las emociones pueden ser muy difíciles de controlar porque la amígdala conecta otras partes del cerebro antes de que lo haga el cerebro pensante, el neocórtex. Puesto que la amígdala tiene distintas conexiones con las partes del cerebro que contro- lan el sistema nervioso autónomo, así como conexiones con el córtex, que es el responsable de la experiencia consciente, existe la hipótesis que la amígdala sirve de lugar de convergencia, lo que le confiere un papel principal en la vida emocional, de modo que puede movilizar el cuerpo para responder con una emoción fuerte, especialmente el miedo, antes que el cerebro sepa exactamente lo que está pasando.

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Goleman (2001) sostiene que lasconexiones existentes entre la amígdala y el neocórtex cons- tituyen el centro de gravedad de las luchas y de los tratados entre los pensamientos y los sentimien- tos. Explica esta relación entre el córtex y la amígdala de la siguiente manera: mientras la amígdala prepara una reacción ansiosa e impulsiva, otra parte del cerebro emocional se encarga de elaborar una respuesta más adecuada. El regulador cerebral que desconecta los impulsos de la amígdala parece encontrarse en el lóbulo prefrontal, que se halla inmediatamente detrás de la frente. Habitual- mente las áreas prefrontales gobiernan nuestras reacciones emocionales. En el neocórtex, una serie de circuitos registra y analiza la información, la comprende y organiza gracias a los lóbulos prefrontales, y si, a lo largo de ese proceso, se requiere de una respuesta emocional, es el lóbulo prefrontal quien la dicta, trabajando en equipo con la amígdala y otros circuitos del cerebro emocional. Éste suele ser el proceso normal de la elaboración de una respuesta que, con la sola excepción de las urgencias emocionales, tiene en cuenta el discernimiento. Cuando una emoción se dispara, los lóbulos prefrontales ponderan los riesgos y los beneficios de las diversas acciones posibles y apuestan por la que consi- dera más adecuada. El tiempo cerebral invertido en la respuesta neocortical es mayor que el que requiere el mecanismo de las urgencias emocionales porque las vías nerviosas implicadas son más largas. Pero no debemos olvidar que también se trata de una respuesta más juiciosa y considerada porque, en este caso, el pensamiento precede al sentimiento.

Fuentes consultadas:

- Bisquerra, R. (2000). Educación emocional y bienestar. Barcelona: Praxis.

- Evans, D. (2002). Emoción: La ciencia del sentimiento. Madrid: Taurus.

- Goleman, D. (1996). La inteligencia emocional. Buenos Aires: Javier Vergara Editor.

- Goleman, D. (2001). Emotional Intelligence: Issues in Paradigm Building. En Chemiss, C. y Goleman, D. (Eds.).

The emotionally intelligent workplace.(pp.13-26). San Francisco: Jossey-Bass

- Greenberg, L. (2000). Emociones: una guía interna. Bilbao: Desclée De Brouwer.

- Greenspan, S (1998). El crecimiento de la mente. Barcelona: Paidós.

- LeDoux, J. (1999). El cerebro emocional. Barcelona: Ariel/Planeta.

- Mora, F. (2000). El cerebro sintiente. Barcelona: Ariel Neurociencia.

- Palmero, F., Fernández-Abascal, E., Martínez, F. y Chóliz, M. (Coords.) (2002). Psicología de la Motivación y

la Emoción. Madrid: McGraw-Hill.

- Salovey y Mayer (1990). Emotional Intelligence. Imagination, Cognition and Personality, 9, 185-211.

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CONTENIDOS TEMÁTICOS. Los diferentes tipos de emociones

3. Los diferentes tipos de emociones

Muchos autores han intentado realizar una tipología de las emociones; sin embargo, aún no se ha podido llegar a un consenso; al respecto, Goleman (2001: 419) asegura que “La verdad es que en este terreno no hay respuestas claras y el debate científico sobre la clasificación de las emociones aún se halla sobre el tapete”.

Una de las clasificaciones más empleadas es la de distinguir entre emociones básicas y emo- ciones complejas o secundarias. Las emociones básicas, también denominadas primarias, puras o elementales, se reconocen por una expresión facial característica. El argumento sobre la existencia de al menos algunas emociones que no son aprendidas sino universales e innatas se debe en cierta medida a Paul Ekman (1992) de la Universidad de California, quien descubrió que las expresiones faciales de estas emociones son reconocidas por personas de distintas culturas, lo cual les otorga un carácter de universal.

Las emociones básicas se inician con rapidez y duran unos segundos cada vez. Los investiga- dores discrepan en lo que concierne al número de ellas, pero en general se reconocen como tales: la alegría, la aflicción o tristeza, la ira, el miedo, la sorpresa y el asco. No existe cultura alguna de la que estén ausentes estas emociones. No son aprendidas sino que forman parte de la configura- ción del ser humano. Esto se evidencia en la presencia de las mismas expresiones faciales en los ciegos congénitos. Se pueden usar palabras o conceptos distintos para describir una determinada emoción, pero la expresión facial es la misma. Las emociones básicas están grabadas en los circuitos nerviosos de los genes y no a través de la cultura. Sólo una vez activada la conciencia,

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transcurridos unos cientos de milisegundos, las reglas de exhibición culturalmente determinadas se imponen sobre la respuesta biológica elemental.

Evans (2002: 35) propone un cambio de perspectiva en la discusión acerca de los tipos de emociones. Argumenta que más que pensar en las emociones básicas y las culturalmente especí- ficas (también llamadas secundarias) como dos clases completamente diferentes, deberíamos concebirlas como los extremos de un mismo espectro. De tal manera que: “Dependiendo de cuántas condiciones específicas se precisen para el desarrollo de una emoción determinada, y dependiendo asimismo de su grado de especificidad, la emoción se aproximará más al extremo “básico” o al polo “culturalmente específico” del espectro”. Esto significa que la distinción entre emociones básicas y emociones culturalmente específicas es una discusión de grado más que de clase. Por consiguiente, existiría todo un espectro de innatismo en las emociones básicas ubica- das en el polo de lo muy innato y las emociones culturalmente específicas en el extremo de lo menos innato.

Evans (2002) también apoya la propuesta de incluir una tercera categoría denominada emo- ciones cognoscitivas superiores, las cuales serían menos innatas que las emociones básicas, pero más innatas que las culturalmente específicas. Las emociones cognoscitivas superiores difieren de las emociones básicas en que no son tan rápidas y automáticas ni se hallan asociadas universal- mente a una única expresión facial. Se cree que estas emociones se procesan en áreas del neocórtex, por lo que estarían más expuestas a la influencia de los pensamientos conscientes y por lo tanto, más susceptibles de variación cultural. Esta propuesta considera que esas emociones son univer- sales porque forman parte de la naturaleza humana, presentan una mayor variabilidad cultural, su desarrollo y extinción toman más tiempo que en las emociones básicas. Entre las emociones cognoscitivas superiores se incluyen las siguientes: amor, culpabilidad, vergüenza, desconcierto, orgullo, envidia y celos.

Por su parte, autores como Fernández-Abascal, Martín y Domínguez (2001: 308), clasifican las emociones en primarias, secundarias, positivas, negativas y neutras. Las describen de la siguien- te manera:

Emociones primarias: parecen poseer una alta carga genética, en el sentido que presentan respuestas emocionales preorganizadas que, aunque son modeladas por el aprendizaje y la expe- riencia, están presentes en todas las personas y culturas.

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CONTENIDOS TEMÁTICOS. Los diferentes tipos de emociones

Emociones secundarias: emanan de las primarias, se deben en gran grado al desarrollo indivi- dual y sus respuestas difieren ampliamente de unas personas a otras.

Emociones negativas: implican sentimientos desagradables, valoración de la situación como dañina y la movilización de muchos recursos para su afrontamiento. Ej.: el miedo, la ira, la tristeza y el asco.

Emociones positivas: son aquellas que implican sentimientos agradables, valoración de la si- tuación como beneficiosa, tienen una duración temporal muy corta y movilizan escasos recursos para su afrontamiento. Ej.: felicidad.

Emociones neutras: son las que no producen intrínsicamente reacciones ni agradables ni des- agradables, es decir que no pueden considerarse ni como positivas ni como negativas, y tienen como finalidad el facilitar la aparición de posteriores estados emocionales. Ej.: la sorpresa.

Descripción de algunas emociones

A partir de los aportes realizados por Marina y López (1996), Fernández-Abascal, Mar- tín y Domínguez (2001), Greenberg (2000) se presenta a continuación la descripción de algu- nas emociones:

El miedo Es una emoción primaria negativa que se activa por la percepción de un peligro presente e

inminente, por lo cual se encuentra muy ligada al estímulo que la genera. Es una señal emocional de advertencia que se aproxima un daño físico o psicológico. El miedo también implica una inseguridad respecto a la propia capacidad para soportar o manejar una situación de amenaza. La intensidad de la respuesta emocional de miedo depende de la incertidumbre sobre los resultados. El miedo es una de las emociones más intensas y desagradables. Genera aprensión, desasosiego y malestar. Su característica principal es la sensación de tensión nerviosa, de preocupación y recelo por la propia seguridad o por la salud, habitualmente acompañada por la sensación de pérdida de control. Otro de sus efectos subjetivos más típicos es la sensación de cierta tendencia a la acción evitativa. Se asocia al miedo los siguientes términos: alarma, terror, nerviosismo, pánico, tensión, pavor, desaso- siego, susto, temor, preocupación, horror, ansiedad.

EDUCAR LAS EMOCIONES. Mireya Vivas / Domingo Gallego / Belkis González

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La ira Es una emoción primaria negativa que se desencadena ante situaciones que son valoradas como

injustas o que atentan contra los valores morales y la libertad personal; situaciones que ejercen un control externo o coacción sobre nuestro comportamiento, personas que nos afectan con abusos verbales o físicos, y situaciones en las cuales consideramos que se producen tratamientos injustos y el bloqueo de metas.

La ira produce efectos subjetivos o sentimientos de irritación, enojo, furia y rabia. También va acompañada de obnubilación, incapacidad o dificultad para la ejecución eficaz de los procesos cognitivos. La ira a su vez produce una sensación de energía o impulsividad, de necesidad subjetiva de actuar física o verbalmente de forma intensa e inmediata, para solucionar de forma activa la situación problemática. Se aprecia como una experiencia aversiva, desagradable e intensa. Es la emoción potencialmente más peligrosa ya que su propósito funcional es el de destruir las barreras que se perciben. Desde una perspectiva evolutiva, la ira moviliza la energía hacia la autodefensa. Se asocian a ella los siguientes términos: enfado, enojo, malhumor, indignación, amargura, venganza, desprecio, irritación, exasperación, furia, odio, desagrado, cólera, aversión, resentimiento, celos, hostilidad, menosprecio, violencia, rencor.

La tristeza Es una emoción que se produce en respuesta a sucesos que son considerados como no placen-

teros. Denota pesadumbre o melancolía. La tristeza es una forma de displacer que se produce por la frustración de un deseo apremiante, cuya satisfacción se sabe que resulta imposible. Los desencadenantes de la tristeza son la separación física o psicológica, la pérdida o el fracaso; la decepción, especialmente si se han desvanecido esperanzas puestas en algo. Los efectos subjetivos se caracterizan por sentimientos de desánimo, melancolía, desaliento y pérdida de energía. Se aso- cian a la tristeza los siguientes términos: pesimismo, pesar, decepción, remordimiento, rechazo, bochorno, sufrimiento, añoranza, depresión, aislamiento, melancolía, vergüenza, abandono, desáni- mo, infelicidad, desaliento, condolencia.

El asco Es la respuesta emocional causada por la repugnancia que se tiene a alguna cosa o por una

impresión desagradable causada por algo. Es una emoción compleja que implica una respuesta de rechazo a un objeto deteriorado, a un acontecimiento psicológico o a valores morales repug-

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CONTENIDOS TEMÁTICOS. Los diferentes tipos de emociones

nantes. Los desencadenantes del asco son los estímulos desagradables, fundamentalmente los químicos, los potencialmente peligrosos o los molestos como, por ejemplo, comida descompues- ta, los olores corporales o la contaminación ambiental. El suceso es valorado como muy desagra- dable. Los efectos subjetivos del asco se caracterizan por la necesidad de evitar o alejarse del estímulo desencadenante.

La felicidad Es el estado de ánimo que se complace en la posesión de algún bien. La felicidad facilita la

empatía, lo que promueve la aparición de conductas altruistas. Asimismo, contribuye al rendimiento cognitivo, la solución de problemas, la creatividad, el aprendizaje y la memorización. Los desencadenantes de la felicidad son los éxitos o los logros, la consecución de los objetivos que se pretenden. Igualmente se produce por la congruencia entre lo que se desea y lo que se posee, entre las expectativas y las condiciones actuales, y en la comparación con las demás personas. Se asocia a la felicidad los siguientes términos: jovialidad, contento, triunfo, dicha, alegría, júbilo, entusiasmo, alborozo, deleite, regocijo, buen humor, gozo, embeleso.

La sorpresa Es la más breve de las emociones. Es una reacción causada por algo imprevisto o extraño,

como un trueno o una celebración no anunciada. Los acontecimientos cognitivos también provocan sorpresa. La sorpresa también se da cuando se producen consecuencias o resultados inesperados o interrupciones de la actividad en curso. El significado funcional de la sorpresa es preparar al indivi- duo para afrontar de forma eficaz los acontecimientos repentinos e inesperados y sus consecuen- cias. La sorpresa suele convertirse rápidamente en otra emoción. Se asocian a la sorpresa los si- guientes términos: asombro, pasmo, estupefacción, extrañeza.

La ansiedad Es un estado de agitación, inquietud y zozobra, parecida a la producida por el miedo. La ansie-

dad es desproporcionalmente intensa con relación a la supuesta peligrosidad del estímulo. La ansie- dad, como todas las emociones, es en principio un conjunto de procesos adaptativos, reacciones defensivas innatas garantes de la supervivencia de las personas. Hay dos tipos de ansiedad: la ansie- dad inespecífica, que no está asociada a estímulos determinados y la ansiedad específica, que está suscitada por un estímulo concreto que puede ser real o simbólico. La ansiedad es, a su vez, el componente patológico de los llamados “trastornos por ansiedad”, los cuales están relacionados

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