Literaturas precolombinas, Ejercicios de Literatura Clásica. Universitat d'Alacant (UA)
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Literaturas precolombinas, Ejercicios de Literatura Clásica. Universitat d'Alacant (UA)

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Asignatura: Literatura Espanyola, Profesor: Monica Sempere, Carrera: Humanitats, Universidad: UA
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LITERATURAS PRECOLOMBINAS 1. LA INFLUENCIA DE LAS LITERATURAS PRECOLOMBINAS

Es importante en primer lugar señalar la importancia de las vinculaciones, íntimas, espirituales y expresivas, entre una buena parte de la literatura hispanoamericana y las literaturas indígenas de América. Se trata de vínculos que se manifiestan a lo largo de todo el curso de la literatura de la que tratamos: desde el Inca Garcilaso hasta Sor Juana Inés de la cruz, y otros.

Estos vínculos se afirman en el curso de los siglos, en personajes, en escritores de todos los tipos y estilos. La verdadera función misionera de España fue la conservación esencial y la valorización de un inmenso patrimonio cultural indígenas. Este mérito le corresponde a las órdenes religiosas, a cuya obra debemos los conocimientos del mundo precolombino.

El proceso de conquista, interrupción violenta y repentina de civilizaciones en pleno desarrollo, con la sustitución forzada de la cultura propia por una nueva cultura, es cosa corriente en nuestros días. Sin embargo, no cambia lo esencial de la realidad. Lo que importa en el caso que nos ocupa es poner de relieve que gran aporte de la esencia cultural del mundo aborigen se ha salvado y acabó confluyendo como componente decisivo en la espiritualidad hispanoamericana, manifestándose en una lengua que sirvió para unificar la expresión del continente.

Por ello, Francisco López de Gómara, en Hispania Vitrix; Historia general de las Indias, afirmaba que “la mayor cosa […] es el descubrimiento de las Indias”. Este descubrimiento y la colonización permitieron echar las bases para una vital proyección americana en el ámbito mundial. La identidad de América no fue eliminada con la conquista, ni con la sustitución del vehículo lingüístico. Las grandes civilizaciones aborigen siguen actuando íntimamente. En la actualidad, la exaltación del pasado indígena no puede significar otra que la afirmación consciente de la influencia que el indigenismo tiene en la identidad americana. Se trata de remotas raíces que se hunden en la cultura, tanto como las puramente peninsulares. Si el descubrimiento de Quevedo y Valle-Inclán fue fundamental para Neruda, actuarán igualmente las voces de las grandes culturas precolombinas.

Por esto, José Martí solía decir que no importaba el color de la piel de los hispanoamericanos, ni que en sus venas corriese sangre árabe, porque el espíritu de los hombres aleteaba sobre la tierra en la que habían vivido y se podía respirar. Por esto sentían correr por su sangre también la de aquellos que se habían opuesto a la conquista.

Las grandes expresiones en la literatura precolombina las encontramos en zonas de civilización superior, que son básicamente tres: el mundo “náhuatl”, el mundo “maya” y el mundo “quechua”.

2. LA CULTURA NÁHUATL

La cultura Náhuatl se edificó sobre la base de pueblos diferentes, entre los cuales los toltecasfueron los primeros. En México se elevan grandes ciudades santuario, debido a que la expresión artística de estos pueblos se encuentra muy vinculada a la religión. Teotihuacán es la ciudad más antigua, e imponente por sus estructuras religiosas, de los toltecas, adoradores del sol y de la luna y, sobre todo, de Queztalcoatl, dios del aire.

Posteriormente, harían aparición los aztecas, en torno al siglo XIII. Después de establecerse, siguieron hacia el Sur, conducidos por su divinidad principal, Huitzilopóchotli, dios de la Guerra, y acabaron fundando Tenochtitlán, sobre la laguna. No fue hasta comienzos del siglo XV cuando fortalecieron su presencia, después de asimilar la creencia de que eran un pueblo elegido y predestinado a grandes logros. Estos avances pronto llevaron a una fusión cultural, que llevaría a los Náhuatl a su época de máximo esplendor.

2.1 El arte Náhuatl Muchos son los estudiosos que han tratado el arte de este colectivo, y las bases que permiten su estudio son amplias, entre las que conviene destacar los Anales históricos de la Nación Mexicana (1528) o la Leyenda de los Soles. Las aportaciones son tardías pero significativas, ya que solo podemos concer las posteriores a 1430, época en la que se quemaron los documentos por orden del monarca del momento, Itzocoatl.

Las expresiones del mundo náhuatl se manifiestan en el marco de una visión religiosa propia. Los aztecas interpretaron el mundo, como el resultado de violentas luchas divinas, y el tiempo de manera cíclica, con el denominado ciclo de las edades. La tradición oral y la representación a base de “glifos” permitía transmitir esta visión religiosa del mundo, la ciencia del calendario, la historia o la propia poesía.

2.2 La poesía Por lo que se refiere a la poesía, representa la parte más importante de la literatura náhuatl: poemas sacros, poemas épico-religiosos y poemas líricos la componen. Los cantos náhuatl son la expresión del pensamiento, y están fuertemente vinculados a la danza. A nivel de estilo, presentan presentan el paralelismo, el difrasismo, el uso frecuente del estribillo o el uso de palabras broches. En ocasiones, las composiciones tienen una importante oscuridad, que se ve reforzada por metáforas cruentas.

Las composiciones siempre tienen un doble significado, un trasfondo esotérico y casi siniestro. En ellas, los temas son la creación del mundo, la aparición de los dioses, sus luchas y la creación del hombre. En todo ello se observa una profunda sensación de abandono por parte de los dioses, con la salvedad de Quetzalcoatl, divinidad protectora y germen de la vida.

Se trata de unas composiciones de gran belleza poética, marcadas por finos cromatismos de un mundo lleno de pájaros, ríos y plantas. La poesía narra los orígenes de este mundo fantástico de dioses y héroes, con flores y maíz en los versos. Sin embargo, hay un tono amargo, y es la insignificancia del hombre, su condición mortal. El hombre está limitado, y eso le confiere un tinte dramático a la composición. Domina, por tanto, la presencia de la muerte ante la que solo queda buscar a la divinidad, creadora de un más allá feliz.

Frente a este tema de la muerte, la amistad es un ancla, ya que constituye la esperanza de que la muerte provoque dolor en algún ser amado. La poesía náhuatl expresa la triste conciencia de que la vida es como un sueño, y el despertar es imprevisible, lo que habla de la brevedad de las vidas en un tono que, en determinadas composiciones, hace recordar a las coplas de Jorge Manrique.

2.2.1 Los cantares mexicanos Los Cantares mexicanos son la obra más importante dentro de la literatura náhuatl. Se trata de una colección de poemas cantados, recopilados por fray Bernardino de Sahagún. Dado que no aparece su autor, se piensa que son un compendio de cantos precolombinos. Su temática es amplísima, e incluye aspectos de la naturaleza, la vida cotidiana, la guerra, la existencia, la muerte, la belleza del canto y de las flores, y la sexualidad. Por otra parte, la crítica reconoce que es de gran belleza formal y que puede considerarse poesía culta. Se piensa que podrían haber sido acompañados por música, pero no se sabe. También pensamos que fueron escritos o recopilados con posterioridad a la conquista, puesto que hay frases en latín insertadas en el texto en lengua náhuatl, y también referencias a Dios.

Hay una amplia sección que no puede dejarse de lado en los cantares: los cantos de los otomíes. Se trata de cantos antiguos. El cancionero revela un elevado sentido de la poesía y muestra una problemática no menos atormentada que la azteca. Se trata por lo general de composiciones breves, eficazmente sintéticas, que se adentran en el problema esencial de la existencia por medio de imágenes sugestivas. Se caracterizan por la delicadeza de las imágenes y la riqueza de las metáforas.

2.3 La prosa y el teatro La literatura náhuatl presenta, además, composiciones en prosa. Los textos de este estilo son en gran parte didácticos, pero también históricos y religiosos. Con frecuencia, la historia se anima y se convierte en relato, en tanto que la prosa didáctica presenta una seriedad y unos acentos morales que se imponen al lector.

Por lo que se refiere al teatro, existía en el mundo náhuatl, bajo la forma de baile y de canto, de pantomima. Por medio de estas formas el indígena solemnizaba los momentos importantes de su vida, honraba a los dioses e impetraba sus favores, rendía homenaje a la tierra solicitando cosechas abundantes y alegraba su existencia. No han llegado textos dramáticos del mundo náhuatl, pero hay una serie de poemas que hacen pensar en la intervención de varias voces y personas.

3. LA CULTURA MAYA

En Yucatán y en Centroamérica los maya-quiché crearon una civilización todavía más avanzada que la del mundo náhuatl. Es notorio que los mayas poseían profundos conocimientos matemáticos y astronómicos que se reflejan en el exacto calendario que tenían. Al parecer, también habrían llegado a inventar signos parcialmente fonéticos.

3.1 El arte maya

En el arte, los maya superaron con mucho a los aztecas, tanto en lo referido a la escultura, como a la arquitectura. Los contactos que existieron con los itza, de cultura tolteca, resultaron decisivos para la creación y desarrollo de la civilización maya. La historia de estos pueblos se envuelve entre guerras de conquista y desmembramiento de imperios, sucesos sangrientos y movimientos telúricos. Finalmente, Pedro de Alvarado destruye, en 1525, la unidad del mundo maya de Guatemala e impone en el territorio la soberanía española.

3.2 La literatura y la poesía

Resulta evidente la dificultad de tratar la literatura maya si se piensa en la variedad de idiomas que la caracteriza y en el hecho de que falta, como consecuencia, esa homogeneidad que dio vigor a la expresión literaria en el mundo náhuatl. De los libros antiguos escritos con jeroglíficos pocos han llegado hasta nosotros después de la destrucción inicial provocada por la conquista.

Fray Diego de Landa escribe que usaban también ciertos caracteres o letras con los cuales escribían en sus libros, y así podían transmitir el conocimiento. Desgraciadamente, en el caso concreto de la poesía, es poco lo que nos ha llegado.

3.3 La prosa

El fruto más importante de la literatura maya es la prosa. Su finalidad era conservar la memoria de lo que pertenecía al pasado indígena. Nos referimos a los distintos Chilam Balam, crónicas históricas de carácter enciclopédico. EL más importante de estos libros es el Chilam Balam de Chumayel, compilado por un indio culto, Juan José Mail, según se cree.

Los Anales de los Xabil, o Memorial de Tecpán Atitlán recogen tradiciones, leyendas, relaciones cronológicas de reyes, acontecimientos históricos, guerras y conquistas, hasta el momento de la llegada de los españoles capitaneados por Alvarado. La lectura del texto permite adentrarse en características profundas, en zonas interiores del alma indígena, sometida al impacto de la conquista: no se trata tan solo de la historia general de un mundo, sino de un continuo ocaso de pueblos, expuesto rápidamente. La descripción se hace con solemne sencillez, entre la realidad y el mito.

Sin embargo, la obra de más relieve de la literatura maya es el Popol-Vub, o libro de las antiguas

leyendas del pueblo quiché. La historia nos ha transmitido la desafortunada y heroica resistencia de los quiché frente al avance de Alvarado, cuando el conquistador entró en su territorio. También nos cuenta la destrucción de Utatlán, la capital, con la consiguiente dispersión de sus habitantes

En esta localidad descubrió el manuscrito Francisco Ximénez. Estaba redactado por un indio culto, uno de los primeros que aprendieron de los frailes el alfabeto latino. Ximénez hizo una transcripción del mismo y a continuación realizó la traducción al español. La iniciativa sirvió para salvar un texto fundamental, pues no ha llegado hasta nosotros el manuscrito original. Se calcula que se redactó entre 1554 y 1558, por un autor anónimo. El libro arranca con el origen del mundo, y cuenta la creación de la flora, la fauna y de los hombres, para a continuación hacer referencia a los mitos más famosos. Se funden en él los elementos sagrados con los mitológicos, y la historia con la leyenda. Tiene una atmósfera poética, que nos transporta al momento misterioso de la creación.

3.4 El teatro

Al igual que entre los pueblos del mundo náhuatl, también entre los mayas existió un teatro primitivo de danza y canto, que recurría a la pantomima y muy condicionado por el ritual religioso. No os han llegado documentos directos, pero existen entre las poblaciones indígenas representaciones que seguramente tienes sus orígenes antes de la Conquista.

Solo se puede hablar de teatro a la luz de lo que ha llegado hasta nosotros, si se toma como punto de partida el mundo maya-quiché, del que conocemos la Rabinal Acbí, la obra de mayor relieve del teatro anterior a la conquista española. La obra consta de cuatro actos, cuya acción se desarrolla alternativamente frente a una fortaleza y dentro de ella. El “Barón de Rabinal” es desafiado por el “barón de los Queché”, guerrero sanguinario que ha sembrado la ruina y la muerte en varias aldeas de los contornos. Los caracteres están bien definidos, y se manifiestan en los diálogos, con muchas formas de cortesía.

Es posible que se escape el significado esotérico del Rabinal, pero no el encanto que emana de los grandes sentimientos. Sobre una trama que no tiene en sí misma demasiado interés para el lector ajeno al mundo indígena, y que no presenta, además, grandes complicaciones, se impone la desgarradora elegía a la vida elevada por el Barón, a punto de morir, quien lamenta la pérdida de un mundo natural maravilloso y sencillo.

4. LA CULTURA INCA

Las civilizaciones del ámbito maya y náhuatl alcanzaron incluso la meseta andina de Cundinamarca. Las diferentes civilizaciones del centro y del sur del continente americano no tuvieron, a pesar de todo, un desarrollo artístico y civil semejante. Solo en el imperio de los incas encontramos una civilización que pueda igualarse a las del mundo mexicano y maya.

En el norte, florecía una cultura avanzada, la de los chimus, mientras que al sur florecía la de los chinchas. Los primeros hablaban “quechua”, y los segundos, “mochicha”. Ambas culturas pronto entablarían lucha, y vivirían constamentemente aliadas, peleadas o sometidas la una a la otra. El origen de los incas fue rodeado de mágicas leyendas: ellos se decían hijos del Sol, y por lo tanto reivindicaban un origen divino.

4.1 El arte y la literatura

La organización político-religiosa y social del Imperio Inca fue perfecta, tanto que superó en muchos aspectos la de los estados mexicanos y centro americanos. Por lo que se refiere a la literatura, en cambio, no dejaron documentos. No conocían la escritura, ni fonética ni pictográfica. Su conocimiento se transmitía de forma oral y se guardaba en la memoria.

4.2 La poesía Se aprecia una rica cosecha de poesía y de leyendas. Se subdividía en “jaili”, “arawi”, “wawaki”, “taki”, “waynu”, “qhashwa”, “arauway”, “wanka”. La forma poética más importante era el “jaili”, himno de argumento religioso, guerrero y agrícola predominante en un pueblo esencialmente religioso, conquistador y dedicado al trabajo de la tierra. Se trataba de himnos sagrados a Wiracocha, al sol, a la luna, a la tierra y otros tantos. Pretendía evocar la protección del Dios. Era un himno centrado sobre su omnipotencia.

La poesía amorosa, por su parte, debió haber sido abundante en el pueblo inca. El “arawi” estaba exento de contaminaciones exóticas y pecaminosas. Se trata de un género de muy elevado lirismo y gran delicadeza, de composiciones breves y con gran riqueza metafórica.

Otras formas poéticas comprendían el canto y la danza. La expresión lírica más completa de los indios fue el “waynu”, que era música, danza y poesía a la vez.

4.3 El teatro Estos géneros poéticos están muy próximos en ciertos aspectos a la representación dramática, bastante cultivada entre los incas. Se trata en estas representaciones temas relacionados con la agricultura, con la casa y con la familia y no componían ni representaban comedias deshonestas.

No ha llegado hasta nosotros ninguna de la época prehispánica a excepción del drama de Ollantay, que es de descubrimiento tardío. La obra está escrita en versos irregulares y breves. El texto no presenta contaminaciones lingüísticas castellanas. Se cuenta en él la historia de un amor contrariado, el que siente el joven y valeroso guerrero Ollantay por Kusi Qoyllur, hija del Inca Pachacuti. La diferencia de categoría social y de sangre es la causa de la oposición al matrimonios y, por ende, de la rebelión armada de Ollantay. Los “arawis” introducen la música en la obra.

En épocas posteriores se han descubierto otros textos dramáticos entre los que mencionamos el llamado Usqha Páuqar. Presenta una particular belleza en su sencillez. Se trata de una especie de leyenda que narra las rivalidades entre dos hermanos a causa de la conquista de una misma mujer; cuando está a punto de estallar entre ellos una guerra sangrienta, el mayor y más fuerte se retira dejando campo libre al menor, y le permite así coronar su sueño.

De los primeros años de la conquista es el drama titulado Atabualpa. Se trata de un drama escrito en verso, que trata las últimas vicisitudes del emperador inca cuando, tras la entrada de los españoles en su reino, fue hecho prisionero y ejecutad. Es de destacar especialmente la desesperación del llanto de las “ñustas” a la muerte de su señor, que es a la vez una dura acusación de la codicia de los invasores.

4.4 Prosa La prosa quechua es de carácter relgioso y narrativo. Se ocupa de leyendas, fábulas, relatos que llegaron a nosotros utilizando el mismo medio que la poesía: la memoria. Existen incluso oraciones e invocaciones a la divinidad, algunas de las cuales revisten un valor poético singular, como la que está dirigida al Dios hacedor, señor del mundo.

Hablar de prosa en el caso de estas composiciones no es muy propio, por más que así nos las hayan transmitido los frailes y los cronistas. Resulta interesante la prosa didáctica, también presente en el mundo incaico.

Como conclusión final, cabría decir que poesía, sabiduría, sentido religioso y dramático de la vida son los elementos que dominaban el antiguo mundo americano. La conquista española no destruyó su profundo mensaje, que, al contrario, sigue operando en nuestros días.

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