10 cosas que hacer en verano si te quedas solo (y sin dinero)

El verano es esa época del año que todos esperamos con mucha ansia pero nunca sabemos qué hacer para llenar los tres meses enteros. Siempre hay un momento del verano en que todos tus colegas están en el pueblo (o tú estás en el pueblo, desolado), tu ligue se ha ido de vacaciones una semana con sus padres y te ves tirado como una colilla u obligado a hacer planes familiares.
Aquí te dejo una selección de ideas random que puedes hacer para matar el rato sin salir de casa en lo que esperas a que tu vida social se reactive.

1.    Hacer patchwork con tu madre
. Por si no lo sabes, el patchwork consiste en realizar piezas de tela a base de usar "parches", es decir, extractos de telas de otras piezas. Se puede hacer de todo, desde tapetes hasta mantas, pasando por fundas de cojines, alfombras... Sí, ya sé que huele muy a viejo, pero puedes hacerte una colcha chula que llevarte después al piso y dejar de pasar frío, que no eres un milico en guerra. Peor es el ganchillo, ¿no?



2.    Robarle el walkie-talkie a tu hermano y rastrear las radiofrecuencias de los camioneros. Si tienes balcón y walkie, asómate y empieza a espiar las retransmisiones de la gente: si el trasto es potente, puedes incluso escuchar conversaciones de teléfono y radio de los alrededores. Te sorprendería lo graciosos que pueden llegar a ser los camioneros cuando hablan entre ellos. Además, te sentirás un espía internacional y te subirá la moral (al menos hasta que te pille alguien y mueras de la vergüenza).



3.    Contar el gotelé. Una práctica muy usual entre los prisioneros (al fin y al cabo es como te sientes ahora mismo). Se trata de contar toooodos los puntitos del gotelé de tu cuarto. Ya, no es lo más divertido del mundo pero echarás el rato y, con suerte, te dormirás, cayendo en un profundo letargo de 3 horas de siesta.



4.    Salir al patio/jardín con un secador y apuntar a la gente a la cara. Esto te parecerá una subnormalidad (y lo es), pero desde lejos el secador parece una pistola y la gente se asusta. Es el derivado de tirar pinzas a la cabeza que hacías de pequeño, pero ahora con más malicia. Si además gritas "¡arriba las manos!" le darás un punto dramático. Es posible que te insulten por loco o gilipollas, pero bueno, hasta que te canses.



5.    Borrar mierda del escritorio del PC. Ahora que no tienes nada que hacer no es mal momento para preparar el PC para el curso que viene. Debería darte vergüenza, aún tienes el escritorio lleno de mierda de cuando estuviste con los finales en junio e ibas tan agobiado que ni siquiera ordenabas las cosas como tocan. Es el momento de archivar el "versión final 5" copiado siete veces por todo el escritorio. Mete todos los documentos en sus carpetas, borra todo lo innecesario y ábrete camino para el curso que viene.



6.    Beber 8 vasos de agua. ¿Y qué tiene esto de divertido? Pues nada, pero es sano, lo recomienda el médico.
No preguntes, joder, si tuvieras algo mejor que hacer no estarías leyendo esto.



7.    Preparar brownies. El arte del brownie es muy sofisticado. Parece un simple bizcocho de chocolate, pero para que coja la textura ideal necesita de una cocción muy precisa y de mucho amor mientras lo cocinas. Hay miles de recetas de brownies por Internet que pueden servirte para preparar unos. Echarás el rato y engordarás como una foca, pero al menos ya podrás decir que sabes preparar brownies y te convalidan primero de Cocina.



8.    Meditar. Este es un buen momento para empezar con la meditación. Es una práctica muy positiva para nuestro cuerpo y mente porque con ella aprendemos a controlarnos y a conocer nuestro interior. Te ayudará muchísimo cuando vuelvas a estar agobiado con los exámenes y evitarás que te peten los ojos cuando no puedas más.
Si no tienes ni idea de qué va esto, puedes leer este artículo en el que te explicamos cómo iniciarte en el mundo de la meditación, con ejercicios para principiantes muy sencillitos.



9.    Enseñarle trucos a tu perro/gato. Puedes aprovechar los ratos muertos para enseñar a tu perro a hacerse el muerto, a que te traiga las chanclas o a poner lavadoras. Eso ya depende de las ganas que le pongas y lo buen instructor que seas. Puedes ponerte unos vídeos de César Millán, a ver si pillas algo.
Si tienes gato va a ser más difícil, pero siempre puedes optar por tocarle los cojones sin más. Despiértalo cuando duerme, retírale la comida mientras esté comiendo o ponle en alto el cuenco del agua. Ráscale las orejas por detrás (normalmente les hace muchas cosquillas) y mira cómo se sacude constantemente la cabeza. Sigue molestándolo hasta que te arañe o muerda. Entonces paras.



10.    Hacer fotos aleatorias a gente desconocida y subirlas a Instagram. Sal a la calle y toma fotos descaradas a todo el mundo que veas, en plan robado. Se te quedarán mirando raro y algunos te dirán que "qué coño haces, subnormal". Sólo ten cuidado que no te persigan o peguen. Después, súbelas a Instagram con un hashtag con mucho swag del tipo #realhumanity y comentarios profundos y filosóficos. Quién sabe, igual un entendido de la fotografía y el arte conteporáneo te ficha esa mierda.



Esto es lo que se me ocurre que puedes hacer para pasar el rato. Si querías un artículo interesante, lamento que no lo haya sido. Uno de mis planes para matar el rato era escribir un artículo sobre cómo matar el rato, así que no podíais esperar nada muy elaborado.

Ale, a contar el gotelé.

12626   23/07/2015

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