Los 10 mejores picaderos de la universidad

Todos nos hemos dado cuenta del enjambre de hormonas que corre por la universidad. No pasa un solo día sin que nos pille un calambre de calentura provocado por una mirada, un rozamiento, un cuerpazo o una invitación directamente sexual. Demasiadas veces tenemos un momento de "ahora mismo te empotraba y..."  o sentimos el deseo incontrolable de entrarle a aquella persona que nos pone a 100.

Lo que puede que no te hayas planteado es la infinidad de sitios dónde beneficiarte sexualmente a alguien dentro mismo de la universidad. Podemos dividir estos espacios en 10 picaderos, cada uno de los cuales cuenta con sus puntos fuertes y sus debilidades a la hora de mojar:

 

1.     El WC
Un clásico. Seguramente es el primero que nos viene a la mente cuando llega el subidón hormonal. Nadie te ve y cuentas con unos metros de privacidad. Sin duda, también es el mejor sitio para "practicar sexo con uno mismo" cuando no encontramos otra forma de bajar el calentón. 
EN pareja, pero, es un poco más complicado. El tema de las posturas de baño está muy estudiado así que no hace falta profundizar. El mayor inconveniente es que cada vez que entra alguien, el tema se corta y la cosa afloja. En principio no es grave, a menos que te pille en esos mágicos minutos de éxtasis. 

2.     El Parking
También reconocido como uno de los sitios estrella. Aquí es improbable que te molesten, así que puedes soltarte un poco y hasta gemir. En el caso de que la práctica se dé fuera del coche, o medio dentro medio fuera, el eco en las lejanas paredes multiplica el morbo, créeme.
Si no te encuentras dentro del coche vigila dónde pones la mano, la pierna, la espalda... Dentro del coche, bueno, los inconvenientes posturales son históricamente conocidos. Mi recomendación es el formato mixto: medio-dentro-medio-fuera. Aunque siempre depende de la práctica sexual que estés llevando a cabo ;)

3.     La Biblioteca
Este picadero no es apto para los que se cortan. El morbo de hacerlo en público juega un papel primordial, ya que de inicio descarta la posibilidad de que nadie lo note. No obstante, si tienes lo que hay que tener, te juro que lo recordarás toda la vida y cuando lo cuentes serás el puto centro de atención y de envidias (ya sabemos  que esto ayuda a conseguir nuevos polvos).
Nadie te asegura que al día siguiente no estarás en Youtube o en un viral de programa de Zapping de la tele. Además, a no ser que te encante que te señalen durante meses o años, las posturas son realmente limitadas y dependen de la disposición del mobiliario.

4.     El pasillo de la facultad o el hueco de las escaleras.
Si eres de la rama conservadora quizá ni te lo hayas ni planteado. El pasillo de la facultad no se limita al principal. Piénsalo. ¿Cuántos rincones y pasillos desiertos te has encontrado alguna vez? Seguro que más de uno. Después de un quiqui de pasillo el día se llena de luz y de colores.



Existe la posibilidad de que alguien os vea, por lo que es necesario tener una buena posición desde donde entrever o escuchar si alguien se acerca. Es bueno tener una estrategia de evasión preparada, por lo que no te quites demasiada ropa. Damos por sentado que el fondo de armario de un buen universitario contempla el quiqui esporádico.

5.     La clase
Todos nos hemos planteado pinchar encima de la mesa del profe. Si lo niegas, mientes. Las expectativas se cumplen, es uno de los mejores sitios. Piensa que cada día de uni durante el resto del curso te verás allí arriba. En el fondo es una decisión académica para mejorar en asistencia.
Ten muy en cuenta los puntos desde donde se te puede observar. Es un momento hacer correr una foto de tu culo por toda la uni. Controla todas las ventanas y cristales. Si tienes tiempo, observa desde fuera para ver qué perspectiva de ofrece.

6.     El césped, jardín o bosque
Todas las unis tiene césped, o por lo menos una zona verde. Si tienes ganas de echar un polvo, tranqui, igual que en el parking, siempre hay un rincón donde nadie te molestará. Seguramente es uno de los picaderos que requiere menos imaginación en tema de posturas.
El tiempo, los mosquitos y la vegetación urticante son los principales inconvenientes, pero ninguno de ellos gana contra la subida hormonal. ¡Desahógate al natural!

7.      El laboratorio o aulas especiales
Son las aulas que normalmente están vacías y tu y pocos más sabéis como entrar y dónde están. También suele ser un espacio tranquilo y se ofrece posibilidades muy variadas en función del carácter o especialidad del aula. Por ejemplo, En un laboratorio puedes aprovechar para dar un nuevo uso a las batas, en una aula de traducción puedes utilizar micros y auriculares de forma original, también en un locutorio de radio para prácticas, y también hay aulas de conferencias, salas de reuniones, etc.
Más vale que tengas estudiada la jugada, porque si te pillan no hay escapatoria ni justificación que valga.

8.     El rectorado
No tiene una gran diferencia con algunos de los otros picaderos. Principalmente se trata de cuestionar el poder, de ir al edificio más institucional de la universidad y demostrar que sigue siendo parte de la universidad. Si eres rebelde, sabrás vestirlo de causa noble.
El rectorado no suele acoger estudiantes, así que por poco que estés haciendo, tu presencia ya despierta curiosidad. Vete con cuidado y disfruta de la mejor burla a la autoridad.

9.     El tejado
Todos los edificios tienen unas escaleras de emergencia que suelen acabar en un tejado de facultad. Stairway to heaven. Se te ofrece un espacio que no te lo acabarás. Si eres capaz de subir sin hacer saltar ninguna alarma, tienes un picadero perfecto donde las limitaciones sólo estarán en tu cabeza.
Ten en cuenta que el viento y las condiciones climatológicas suelen acentuarse un poco arriba de los edificios. 

https://youtu.be/F6DusvaRmyY

10.     El gimnasio o pabellón deportivo
En cualquier universidad tenemos algún espacio inmenso dedicado a algún tipo de práctica deportiva. Pues de eso se trata, ¿no? Busca un momento sin demasiado público y métele caña. No serás el primero ni el último.
Ten en cuenta que si es un lugar cerrado la reverberación juega en tu contra. Si hay alguien más, da por sentado que te escuchará.
La universidad ofrece muchas oportunidades para chuscar, solo se trata de ser receptivo y tener un poco de imaginación. Ahora ya sabes dónde llevarte el pivón de la clase. Y si no mojas, por lo menos ya sabes dónde encontrar los que si lo hacen. Grábalos y aumenta visitas en tu canal de Youtube. Y no te cortes en dejar un link de comentario ;)

¡A mojar, que la vida son dos días!

14566   02/10/2015

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