Época de exámenes, época de chuletas

Los estudiantes empezaron a copiar el mismo día que se inventaron los exámenes. Ya en algunos grabados sumerios se describe el castigo -50 latigazos- que el alumno podía recibir si cometía alguna falta deshonesta con el profesor. Desde entonces, se han inventado todo tipo de estratagemas para burlar las pruebas académicas: copiarse de un alumno más estudioso, notas al dorso de la mano, larguísimas lecciones miniaturizadas en papelitos, bolígrafos tallados con fórmulas matemáticas imposibles de memorizar ...

Aprovechando las nuevas tecnologías
Pero el mundo avanza a pasos gigantes y las nuevas tecnologías también. No es de extrañar, pues, que las clásicas chuletas de papel se hayan quedado antiguas para aquellos que no han estudiado o que no llevan demasiado bien el temario. Y aunque pensemos que somos muy modernos, el uso de las telecomunicaciones para copiar en los exámenes no es nuevo: ya en los años 30 era una práctica habitual que los alumnos intercambiaran información utilizando sus plumas para emitir mensajes en código Morse.

En la actualidad, los móviles y los auriculares -también llamados "pinganillos"- son los protagonistas en época de exámenes. Y no sólo es un recurso para los alumnos más perezosos: también es un lucrativo negocio.

Es el caso de Eduardo Hernando, responsable de SOS Espías, que hace más de 10 años registró las marcas "Pinganillo "y" Chuleta electrónica". Hoy no sólo los fabrica y reparte por las tiendas de toda España, sino que también exporta. En la web Pinganillo.es se puede adquirir uno por 90 €. El más caro, 900. Además, reconoce que, en época de exámenes -junio y septiembre-, se saturan las líneas telefónicas de la empresa con peticiones de información.

La Tienda del Espía también es experta en el tema. El kit completo compuesto por auricular -prácticamente invisible- y micrófono para colocar debajo la camisa cuesta 650 euros. Algunos lo utilizan para su uso exclusivo. Otros, los más oportunistas, además lo alquilan.

España, el país más permisivo
A pesar de que el porcentaje de alumnos que admiten copiar supera el 50% en la mayoría de países, España es sin duda el país más permisivo con los estudiantes que son sorprendidos copiando. Nuestros vecinos franceses, por ejemplo, parece que se toman muy en serio el asunto. El alumno que es descubierto no puede volver a presentarse a ningún examen durante cinco años. Lo mismo en EEUU, donde el estudiante puede ser expulsado para siempre de la universidad. Y, llevando la situación al extremo, en China incluso se ha planteado convertir en delito este comportamiento.

De todos modos, hoy en día tampoco hace falta gastarse 100 € en chuletas electrónicas cuando las puedes hacer tú mismo. Al contrario que la tecnología, que ha evolucionado con el tiempo, el ingenio de los estudiantes sigue siendo el mismo. Hay cientos de trucos y técnicas para copiar sobradamente y esquivar el profesor que no necesitan una inversión exagerada de dinero.

Y en el caso de que el ingenio falle, siempre se puede recurrir a páginas como Chuletas Rincon del Vago o
Xuletas.com, donde todo el proceso de fabricación de chuletas está explicado con pelos y señales.

Y si aún así alguien no lo consigue, siempre le quedará la tradicional, pero siempre efectiva, chuleta de papel.
17322   20/06/2012

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