Práctica de Derecho Civil I., Proyectos de Derecho Civil. Universidad Complutense de Madrid (UCM)
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Práctica de Derecho Civil I., Proyectos de Derecho Civil. Universidad Complutense de Madrid (UCM)

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Forma parte de las prácticas que el profesor González Lao ordenó el curso 2017-2018.
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Alumno Tania Pérez González.

1ºC.

Asignatura Derecho civil.

Caso práctico.

1. Los alimentos en el Derecho Civil son todos aquellos medios que son indispensables para que una persona pueda satisfacer todas sus necesidades básicas. Se pueden diferenciar los gatos ordinarios de los extraordinarios. Los ordinarios son los que comprenden los gastos de a, habitación y vestuario, mientras que los extraordinarios serían los que deben ser satisfechos por el alimento, como los gastos por enfermedades, Litis expensas…

2. La obligación de alimentos entre parientes es una obligación ordinaria, ya que el deudor está obligado con su patrimonio , que soporta a su vez la deuda y la coacción.

3. Se dice que la deuda alimenticia es de carácter personalista debido a que solo los familiares reconocidos legalmente pueden reclamar o estar obligados a prestar alimentos. Por ello, el Art. 151 Cc dictamina que el derecho de alimentos es irrenunciable e intransmisible. Es recíproca porque según los artículos 143 y 144 los parientes que en ellos se mencionan serán deudores o acreedores de la prestación alimenticia si se dan los casos establecidos. Es decir, implica un derecho-deber por parte de dichos familiares. Y por último, es también de carácter relativo, ya que puede ser ejercitado sólo por el familiar que se encuentre en situación de penuria en cualquier momento, siempre que el obligado se encuentre en capacidad económica de proporcionárselos. Por lo tanto, los alimentos dados dependerán de la situación económica del acreedor.

4. La obligación alimentaria tiene su nacimiento desde que un individuo decide prestar alimentos a sus parientes necesitados o desde que sea obligado a ello judicialmente, de acuerdo con el Art. 148 Cc "La obligación de dar alimentos será exigible desde que los necesite, para subsistir, la persona que tenga derecho a percibirlos, pero no se abonará sino desde la fecha en que se interponga la demanda". Existen dos posturas distintas con respecto a la obligación alimenticia, los alimentos amplios o civiles y los alimentos estrictos o naturales. Los primeros se dan entre cónyuges y parientes en línea recta, los cuales están obligados a darse alimentos recíprocamente en sentido amplio. Los segundos son los que se dan entre hermanos y son de contenido limitado, tal y como aparece en el Art. 148 "La obligación de dar alimentos será exigible desde que los necesite, para subsistir, la persona que tenga derecho a percibirlos, pero no se abonará sino desde la fecha en que se interponga la demanda".

5. En el caso en que exista más de un alimentista y un solo alimentario sin la capacidad económica de prestar alimentos a todos ellos, según el Art. 145 ‘‘se guardará el orden establecido en el artículo anterior, a no ser que los alimentistas concurrentes fuesen el cónyuge y un hijo sujeto a la patria potestad, en cuyo caso éste será preferido a aquél’’. El orden establecido por el Art. 144 es ‘‘1º al cónyuge, 2º a los descendientes de grado más próximo, 3º a los ascendientes, también en el grado más próximo y 4º a los hermanos, pero estando obligados en último lugar los que sólo sean uterinos o consanguíneos’’.

6. No existen sanciones graves para el caso de incumplimiento de la obligación alimentaria; sin embargo, cabe señalar que según el Art. 1098 si el deudor no entrega lo

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que ha sido establecido que debería entregar, deberá ejecutarse a su costa y podrá decretarse que se deshaga lo mal hecho.

CASO PRÁCTICO:

1. Doña Bárbara no tendría legitimación para demandar a sus suegro en petición de alimentos para ella, ya que según el Art. 143 Cc solo están obligados a darse alimentos recíprocamente los cónyuges, los ascendientes y descendientes y los hermanos, los cuales solo han de proporcionarse los alimentos indispensables para la vida. Por otra parte, sí que podría demandarlo en petición de alimentos para sus hijos en el caso de que, como dicta el Art. 149, el deseo de don Fulgencio de acogerlos y alimentarlos en su casa contradiga con la situación de convivencia determinada para el alimentista por las normas aplicables o por resolución judicial, cuando concurra justa causa o perjudique el interés del alimentista menor de edad.

2. No. Si lo que doña Bárbara quisiera reclamar fuera la obligación de alimentos para sus dos hijos deberá reclamárselos a don Fulgencio primeramente, ya que es el ascendiente de los menores en grado más próximo y después a Abel, hermano de estos, según dictamina el Art. 144; sin embargo, Abel sólo les debería los alimentos necesarios para la vida y se podrán extender a los que se precisen para su educación, tal y como decreta el Art. 143. Por otro lado, si lo que quisiera doña fuera pedir alimentos para ella también, según el Art. 144 debería pedírselos a su hijo Abel, ya que éste es su descendiente de grado más próximo.

3. Sí, don Abel estaría obligado a suministrarle alimentos a su madre y hermanos. Estaría obligado a prestarle todos los alimentos que abarca el Art. 142 a su madre, mientras que, tal y como resuelve el que le sigue, sólo estaría obligado a garantizarle a sus hermanos debería los alimentos necesarios para la vida, que se podrán extender a los que se precisen para su educación. Doña Águeda nunca podría estar obligada a brindarle alimentos a su suegra o sobrinos, ya que no son parientes consanguíneos.

4. Sí, don Fulgencio deberá ser el deudor alimentario de sus nietos, pero no de su nuera.

5. Sí, ya que ningún artículo del Código Civil obliga a prestarse alimentos recíprocamente a los parientes políticos.

6. Sí, mientras que no sea efectiva ninguna de las cláusulas que anulen la posibilidad de que se cumpla la obligación alimenticia acogiendo a los menores en su casa tal y como decreta el Art. 149 ‘‘Esta elección no será posible en cuanto contradiga la situación de convivencia para el alimentista por las normas aplicables o por resolución judicial. También podrá ser rechazada cuando concurra justa causa o perjudique el interés del alimentista menor de edad’’. Si alguna de estas se cumpliese, don Fulgencio deberá pagarles la pensión que se fije.

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