Reconocimiento Internacional como Elemento Necesario para la Existencia del Estado Moderno, Tesis de Derecho Internacional
Alfredo.Reyes
Alfredo.Reyes

Reconocimiento Internacional como Elemento Necesario para la Existencia del Estado Moderno, Tesis de Derecho Internacional

152 páginas
14Número de descargas
999Número de visitas
100%de 2 votosNúmero de votos
Descripción
Esta tesis presenta la discusión sobre la necesidad del Reconocimiento Internacional para la correcta constitución del Estado Moderno.
30 Puntos
Puntos necesarios para descargar
este documento
Descarga el documento
Vista previa3 páginas / 152
Esta solo es una vista previa
3 páginas mostradas de 152 páginas totales
Descarga el documento
Esta solo es una vista previa
3 páginas mostradas de 152 páginas totales
Descarga el documento
Esta solo es una vista previa
3 páginas mostradas de 152 páginas totales
Descarga el documento
Esta solo es una vista previa
3 páginas mostradas de 152 páginas totales
Descarga el documento
Conclusiones

Jesús Alfredo Reyes Díaz

Reconocimiento Internacional de Estados como

Elemento necesario para la Existencia del Estado

moderno, contraste entre los casos de Kosovo y Sudán

del Sur.

Tesis presentada para optar por el título de Licenciado en

Derecho con Reconocimiento de Validez

Oficial de Estudios de la SECRETARÍA DE EDUCACIÓN PÚBLICA,

según acuerdo número 86809 con fecha 13-VIII-86

Zapopan, Jalisco, Diciembre de 2012.

UNIVERSIDAD PANAMERICANA

CAMPUS GUADALAJARA

4

ÍNDICE GENERAL

Índice de abreviaturas…………………………………………………..………….…-7-

Introducción……………………………………………………………….…….........-10-

Capítulo 1. Pensamientos y sucesos que dieron luz al Estado Moderno

1.1. Comentario sobre las comunidades perfectas de la antigüedad clásica y del Medioevo…………................................................................................................-13-

1.2. Pensamiento político moderno………………………………….……..……….-19-

1.3. Siglo XX: La búsqueda de la paz a través de la guerra…………...………...-29-

1.4. Año 1945: El Fin de la guerra y el amanecer de un nuevo derecho...…….-34-

Capítulo 2. Los Elementos del Estado: Población y Territorio

2.1 Introducción a los elementos del Estado……………………………….…….…-39-

2.2. Población………………………………………………………………….…….…-41-

2.2.1. De los términos análogos y sinónimos……………….………….…...-42-

2.2.1.1. Pueblo……………………………………………………….....-43-

2.2.1.2. País…………………………………………………….………-43-

2.2.1.3. Nación y Nacionalidad…………………..………………..…-46-

2.2.2. Del Principio de Autodeterminación de los Pueblos.……..……….-46-

2. 2.3. Del Principio de No Intervención…………………..……….……….-49-

2.3. Territorio…………………………………………………………….……………..-50-

2.3.1. Características del Territorio………………………………….………-52-

2.3.2. Relación Estado-Territorio…………………………………………….-53-

2.3.3. Doble función del Territorio…………………………………………...-55-

2.3.4. Modos de adquisición del Territorio…….…………………….……...-56-

2.3.4.1. Modos de adquisición originaria…………………...….…...-56-

5

a. La Ocupación………………………………………………...-56-

b. La Acreción…………………………………………………..-57-

2.3.4.2. Modos de adquisición derivada……………………………..-57-

a. La Conquista o Subyugación………………………………-57-

b. La Usucapión o Prescripción………………………………-59-

c. La Cesión……………………………………………………..-60-

2.3.4.3 Resolución de organismos internacionales…........…..........-61-

Capítulo 3. Los Elementos del Estado: Autoridad Pública y Soberanía.

3.1. Autoridad Pública y Soberanía…………………………………….…….………-65-

3.1.1. Autoridad Pública………………………………………….…….……...-66-

3.1.2. Soberanía………………………………………………………….…….-68-

3.1.2.1. Origen de la Soberanía: concepto Westfaliano…….……..-69-

3.1.2.2. Soberanía en el siglo XXI ¿Concepto absoluto?................-73-

3.1.2.3. Soberanía como Elemento del Estado Moderno…....…....-75-

3.1.3. Poder Público Soberano………………..……………………………..-77-

3.2. Fin del Gobierno: Un objetivo, dos tareas..….………….……….…….-78-

Capítulo 4. El Reconocimiento Internacional como elemento necesario para la existencia del Estado.

4.1. La importancia de ser Estado……………………………………………………-81-

4.2. Del reconocimiento Internacional.…………………………………………...….-85-

4.3. Teorías del Reconocimiento Internacional……………………………………..-88-

a. Teoría Declarativa…………………………………………………………..-89-

b. Teoría Constitutiva…………………………………………………………..-91-

6

4.4. Niveles de Reconocimiento Internacional..……………………….……..……..-95-

a. Reconocimiento Óptimo...……………….…………………………..……..-96-

b. Reconocimiento Necesario……………………………………..…….……-99-

c. Reconocimiento Insuficiente o Precario…………………………………-100-

4.5. Reconocimiento de Gobierno…………………………………………………-102-

4.6. Estados que no son Estados………………………………………………..…-103-

4.7. Palestina y su estatus en la ONU…………………………………….………..-105-

4.8. Derecho a VETO y los nuevos miembros..………………………….………..-107-

Capítulo 5. Sudán del Sur y Kosovo

5.1. Yugoslavia, un Estado y varias naciones………………………………….....-112-

5.2. Un conflicto cobra millones de vidas………………………………………….-115-

5.3. Paz impuesta por Naciones Unidas…………………………………………...-117-

5.4. Proceso de Independencia…………………………………………………….-120-

5.5. Aprobación y rechazo de la Comunidad Internacional……………………..-121-

5.6. Estatus actual……………………………………………………………………-123-

5.7 Sudán y el Condominium……………………………………………………….-125-

5.8 Después de la independencia, la guerra……………………………….……...-129-

5.9 La paz y el Comprenhensive Peace Agreement……………………….……..-132-

5.10 Proceso de Independencia…………………………………………….………-134-

5.11 Aprobación y rechazo de la Comunidad Internacional…………………….-135-

5.12 Estatus actual……………………………………………………………….…..-136-

Propuestas…………………………………………………………………………...-137-

Conclusión…………………………………………………………………………...-139-

Bibliografía…………………………………………………………………………...-143-

7

ÍNDICE DE ABREVIATURAS

Carta de la Organización de las Naciones Unidas………………………….La Carta

Comprehensive Peace Agreement……………………...…………………………..CPA

Consejo de Administración Fiduciaria……………………………………………..CAF

Corte Internacional de Justicia………………….………...….………………..La Corte

Ejercito de Liberación de Kosovo…………………………………………………….ELK

Ejército/Movimiento de Liberación del Pueblo Sudanés………….…………SPLA/M

Mercado Común del Sur………………………………..……………..……MERCOSUR

Misión de las Naciones Unidas en Kosovo…………………………………..…UNMIK

Organización de Estados Americanos……………………………………………..OEA

Organización de las Naciones Unidas..............................................................ONU

Organización del Tratado Atlántico Norte……………………………………….OTAN

Organización Mundial del Comercio………………………………………………OMC

Unión de Naciones Suramericanas……………….…………..……………….UNASUR

DEDICATORIA

Son muchas las personas quienes merecen un especial nombramiento en este

apartado, desde cada miembro de mi familia hasta el Dr. Guillermo Gatt Corona,

quien no solo accedió a asesorar el presente trabajo de investigación, sino que

con increíble paciencia tuvo a bien guiarme a través de los obstáculos

intelectuales con los que me encontré durante mi investigación. Estoy libre de

dudas de que sin su ayuda no hubiese podido terminar esta tesis con prontitud.

Quiero también agradecer a dos personas que no solo me han ofrecido una

invaluable amistad, sino que su presencia en mi vida durante el desarrollo de esta

tesis fue clave para el éxito de la misma. A Karla Gudiño debo agradecer su

inagotable paciencia y su infinita voluntad a ayudarme y ofrecerme siempre una

visión muy particular, fresca y actual del Derecho Internacional Público. A Paola de

La Torre debo agradecer su rol como compañera de trabajo, sabiendo que sin su

invitación a trabajar en la tesis, a pesar del cansancio y de la fatiga, así como su

siempre agradable personalidad, este trabajo no hubiese sido culminado en la

fecha en que fue culminado.

Por último, pero no menos importante, a Dios, por haberme puesto en mi

camino a todas las personas que hicieron este trabajo posible y por haberme

otorgado los medios necesarios para haber llegado hasta aquí.

10

INTRODUCCIÓN

“El conocimiento está constituido por respuestas correctas a

preguntas determinadas”1

JOHN FINNIS

En la presente investigación buscaremos demostrar a través de argumentos

teóricos y prácticos que el reconocimiento internacional es un elemento necesario

para la existencia del Estado moderno, como consecuencia del rápido y violento

proceso de globalización e internacionalización del sistema político y jurídico

actual.

El primer capítulo lo dedicaremos a hacer un análisis histórico, realizando

un recuento desde los antecesores del Estado hasta la configuración del Estado

moderno mismo, comenzando por las comunidades perfectas de la antigüedad

clásica griega y romana hasta llegar, al nacimiento de lo que se considera el

Estado más joven, revisando de manera concisa y clara el pensamiento filosófico

de los grandes autores modernos más importantes, a saber, Maquiavelo, Hobbes,

Rousseau y Locke, así como las repercusiones que tuvieron sus ideas en la

construcción del Estado.

El segundo capítulo lo dedicaremos a analizar los elementos más clásicos

del Estado, y que han sido aceptados por la mayoría de los autores

contemporáneos. Iniciaremos el segundo capítulo con el análisis de la población,

así como de los términos análogos que tienen una estrecha relación con este

elemento. No finalizaremos el apartado sin hacer referencia a dos importantes

principios de derecho internacional que residen en el pueblo.

1 FINNIS, John, Ley Natural y Derechos Naturales, Abeledo-Perrot, Buenos Aires 2000,p. 96

11

Una vez finalizado el estudio de la población, pasaremos a estudiar de

manera profunda el territorio, donde hablaremos de sus características, de su

relación con el Estado y de su función. Finalizaremos haciendo un comentario

breve sobre los modos de adquisición de territorios.

El capítulo tercero estará dedicado a hacer un análisis de la autoridad

pública soberana, donde se explica la opinión del autor sobre este elemento y se

menciona la forma en la que distintos autores conciben este elemento. Aunque se

analiza de forma separada la autoridad pública y la soberanía, esto es sólo para

fines de investigación ya que se considera como un sólo elemento. Ese capítulo

no podía finalizar sin explicar cuál es el fin del gobierno.

Los capítulos IV y V son los capítulos medulares de esta investigación, pues

se planteará la propuesta tanto de manera teórica (Capítulo IV), como de forma

práctica (Capítulo V). Este último ejercicio se hará a través de un contraste entre

dos casos reales que fueron foco de la opinión internacional.

El capítulo cuarto tiene como propósito el explicar en qué consiste el

reconocimiento internacional como acto político de un Estado a otro, en la cual se

da la definición de varios autores modernos y de suma importancia, seguido por

las teorías que intentan explicar el reconocimiento internacional. El autor de igual

forma refiere la diferencia entre reconocimiento de Estados y de Gobiernos, y

enumera y explica los órganos facultados para otorgar el reconocimiento

internacional. Antes de dar por finalizado el capítulo, el autor se detiene a hacer un

análisis sobre el rol de veto en el Consejo de Seguridad en temas referentes a

admisión de nuevos miembros, así como para mencionar a aquellas comunidades

que aún no han logrado el reconocimiento internacional deseado.

En el quinto y último capítulo se buscará aterrizar la propuesta hecha por el

autor en esta investigación y se hará un contraste de dos casos que comparten

bastantes elementos similares y que tuvieron un desenlace bastante distinto. La

comparación de los casos de Kosovo y de Sudán del Sur va marcada por un

conflicto interno que destrozó ambas regiones, famosa por genocidios y nefastos

crímenes de guerras, que gracias a una paz impuesta por la comunidad

12

internacional, con un fuerte impulso de la Organización de las Naciones Unidas

fue seguida por el camino de la escisión de ambas regiones y se explicará como

una de las comunidades logró alcanzar la categoría de Estado gracias al

reconocimiento internacional, mientras que la otra aún lucha por hacerse de ese

grado.

Por último el autor dedica algunos párrafos para ofrecer sus aportaciones y

ofrecer sus conclusiones finales.

13

CAPÍTULO 1

PENSAMIENTO Y SUCESOS QUE DIERON LUZ AL ESTADO MODERNO

1.1 Comentario sobre las comunidades perfectas de la antigüedad clásica y

del Medioevo

El hombre en su carácter de animal social, siempre ha estado impulsado por la

necesidad de asociarse a otros, bien como mecanismo de supervivencia o bien

por un instinto natural de sociabilidad. La historia nos enseña que ya los griegos -

y otros pueblos antes que ellos -, siglos antes de Cristo se constituían en ciudades

denominadas Polis las cuales eran, según nos explica GONZÁLEZ URIBE, la forma

básica política fundamental de Grecia en su época de mayor esplendor.2 El mismo

Aristóteles en la Política define a la ciudad como una comunidad humana que

apunta hacia el bien mayor.3 No eran ciudades de grande extensión territorial, sin

embargo fueron en gran parte el caldo de cultivo cultural para la constitución de

las comunidades políticas de Grecia, y su posterior exportación a Roma

Desde el nacimiento de Roma, (754-753 AC) los hombres libres se

agrupaban sobre un pequeño territorio, con un sentimiento de identificación y

2 GONZÁLEZ URIBE, HÉCTOR, Teoría Política, Editorial Porrúa, Sexta Edición, México, p. 144.

3 ARISTÓTELES, Política, Editorial Universidad Nacional Autónoma de México, Segunda Edición,

México 2000, p. 1.

14

pertenencia tal, que todos estaban dispuestos, según comenta Juan Iglesias, a

defenderlos contra cualquier injerencia extraña.4

Sin embargo, y ya que en esta tesis hablaremos del Estado, es menester

preguntarnos, ¿Podemos identificar el Estado moderno con las comunidades

políticas que existían en la antigüedad clásica? ¿Podemos hablar por igual de la

polis y de las civitas y del Estado moderno o simplemente fueron etapas en la

larga evolución de los modelos de organización jurídica y política que ha tenido la

humanidad hasta desembocar en el Estado?

Los siguientes apartados los dedicaremos exclusivamente a describir un

panorama al servicio del lector, el cual le permitirá colocarse y entender de

manera plena el pensamiento y circunstancias que desarrollaron los más

influyentes pensadores y, que a través de la constitución de unidades político-

sociales, jugaron un rol fundamental en la construcción del concepto moderno de

Estado.

Si bien en el presente capítulo haremos un análisis histórico de la evolución

de algunos de esos modelos de organización jurídica y política, tal no será

realmente detenido ni profundamente detallado, ya que nuestra investigación tiene

como objetivo analizar específicamente uno de los elemento del Estado. El hacer

un análisis detallado de la evolución histórica del Estado, podría ser una tesis en sí

mismo, sin embargo es imposible lograr un análisis objetivo del Estado moderno si

no se comentan aunque sea de manera breve, sus orígenes.

Ya que el vocablo “Estado” propiamente no aparece sino hasta el siglo XVI

cuando en 1513 lo acuña NICOLÁS MAQUIAVELO en su obra política El Príncipe,5

algunos autores previos a esta época utilizaban términos como Respublica, civitas,

communitas,6 para describir la comunidad política perfecta, un ejemplo de esto es

4 IGLESIAS-REDONDO, JUAN, Derecho Romano¸ Editorial Ariel, S.A., Décimo Quinta Edición, Madrid

2004, p. 11. 5 MAQUIAVELO, NICOLÁS, “El Príncipe Comentado” Editorial Heliasta, Quinta Edición, Buenos Aires

1998, p. 109. 6 GATT CORONA, GUILLERMO A., “La Guerra Justa en Francisco de Vitoria: La definición del acto

bélico y su eticidad en el mundo contemporáneo, a la luz de la doctrina de Salamanca”, Universidad Panamericana, Tesis Doctoral, México, 2011, p. 300

15

la forma en que FRANCISCO DE VITORIA define respublica como “la multitud reducida

a unidad organizada por la autoridad, o bien, la unidad organizada de la multitud,

efectuada por la autoridad”.7

Nihil novum sub solem.8 El Estado es el producto de una constante y muy

larga evolución de las comunidades políticas greco-romanas. Algunos aspectos

vitales de nuestra vida dentro del Estado, como por ejemplo el principio del imperio

de la ley, ya se empezaban a vislumbrar en Grecia y Roma donde la autoridad

estaba sujeta a la lex.9 Sin embargo el hecho de que sea resultado evolutivo, no

nos permite establecer una identidad perfecta entre, por ejemplo, la civita romana

y el Estado moderno. El Estado cuenta con características particulares que, como

veremos más adelante, lo diferencian y separan de esas comunidades políticas.

Si bien podríamos estar tentados a referirnos a las comunidades políticas

del Medioevo como Estados, grandes autores consideran esto como un graso

error, CARRÉ DE MALBERG por ejemplo diferencia el Estado de cualquier otra

comunidad perfecta, estableciendo que éste se caracteriza por tratarse de “una

colectividad pública que se sobrepone a todas las agrupaciones particulares de

orden doméstico o de interés privada, o inclusive de interés público local.”10

Para CARRÉ DE MALBERG, los individuos previos al nacimiento del Estado, a

pesar de que compartían un suelo, se agrupaban en pequeños grupos sociales,

tales como familias, tribus, gens, y buscaban sobre toda las cosas la satisfacción

de sus necesidades personales. Con la aparición de las comunidades estatales los

individuos se agruparán, bajo el sistema de una cooperación única y, teniendo

como base el interés general,11 buscarán la satisfacción de las necesidades de

todos los miembros de la comunidad.

7 NASZALYI EMILIO, O.C., El Estado según Francisco de Vitoria, Ediciones Cultura Hispánica, Madrid,

1948, p. 136. 8 Nada nuevo bajo el sol

9 PEREIRA MENAUT, ANTONIO-CARLOS, “Lecciones de Teoría Constitucional”, Editorial Porrúa,

México 2005, p. 79 10

CARRÉ DE MALBERQ, RAYMOND, “Teoría General del Estado”, Editorial Fondo de Cultura

Económica, Segunda Edición, México, p.22 11

Ídem.

16

Con todas las referencias comentadas hasta este punto, observamos que si bien

podemos establecer una relación entre las comunidades político-sociales previas

al Estado y el Estado, aventurarnos a decir que ambas contienen los valores

suficientes para decretar que son lo mismo, es bastante arriesgado. Lo que si

podemos concluir es que las comunidades previas a Estado, asumieron un

importante rol en la concepción del Estado.

FRANCISCO PORRÚA PÉREZ nos explica que el nacimiento del Estado se

debió a ese “ingrediente específico de soberanía”.12 El elemento soberano dio a

las distintas comunidades políticas un carácter de unidad que, ausente en épocas

anteriores, generaban un desorden político, un aire de inestabilidad y una

constante lucha de poderes.

La clave para la aparición del Estado, más allá del concepto de soberanía

que jugó un grande papel, fue el logro alrededor del siglo XVI, en manos del

monarca absolutista de una unidad de poder político “en perjuicio” de los otros

factores reales de poder que cohabitaban con el mandatario de una misma

sociedad, sobre todo una “degradación” del poder político en gran medida de la

iglesia y en mayor medida aun, de los señores feudales.13

Esta sustracción de poder político que haría el monarca de los otros

factores reales de poder sería el elemento determinante en la consolidación del

Estado, (y para nuestros efectos académicos, el principal diferenciador de aquellas

comunidades previas) sin embargo no sería lo único. Nos continúa diciendo

FRANCISCO PORRÚA PÉREZ que a diferencia de las previas comunidades, existen

otras diferencias sustanciales, “tales son su estructuración constitucional como

una comunidad nacional organizada de acuerdo con las funciones que ha de

realizar y, además, poseyendo un orden jurídico que regula las relaciones entre el

Estado y los individuos”.14

12

PORRÚA PÉREZ, FRANCISCO, Teoría del Estado, Editorial Porrúa, Cuadragésima Edición, México 2009, p.83. 13

Ibídem, p. 84 14

Ídem.

17

Por su lado NICOLÁS MAQUIAVELO, autor que por primera vez usará el vocablo

“Estado” como concepto teórico, no hace una gran aportación teórica en El

Príncipe, más bien prefiere dar una serie de puntos guías a los príncipes de cómo

gobernar. Si observamos con cuidado descubrimos que para este controversial

autor, una característica necesaria del Estado es que el príncipe ejerciera una

autoridad soberana sobre los hombres,15 y que la ejerciera de forma única.

NICOLÁS MAQUIAVELO rechazaba profundamente la idea de que alguien pudiese

diezmar el poder político del príncipe.

En conclusión, y según ya hemos comentado, la estructura sociopolítica en

la que nos desarrollamos hoy en día, fue ciertamente el producto de la evolución

de las distintas comunidades políticas previas al Estado. Sin embargo el utilizar

este concepto e identificarlo antes de su real nacimiento es un graso error, ya que

como hemos señalado, (y profundizaremos más adelante) el Estado posee

elementos únicos e invariables que permiten marcar una diferencia con aquellas

comunidades de la antigüedad clásica e incluso de los modelos de organización

propios del Medioevo.

Es imprudente continuar con el desarrollo de esta tesis, que pretende

analizar a profundidad un elemento necesario para la existencia del Estado, si

antes no le presentamos a nuestro lector la definición de Estado, y ya que estas

materias no son un asunto matemático, no existe una sola definición de Estado, la

cual dependerá de la rama de estudio de la cual provenga la definición.

Para definir el Estado, sería tal vez lo mejor buscar en El Príncipe de

MAQUIAVELO, pero éste sólo introdujo el término, mas nunca dedicó su estudio en

aportarnos un concepto preciso del Estado. En ausencia de tal, comenzaremos

con otro gran teórico del Estado, CARRÉ DE MALBERG, quien apunta que partiendo

de los elementos del Estado (población, territorio, potestad pública) podríamos

definirlo como una comunidad de hombres fijada sobre un territorio propio, y que

posee una organización de la que resulta para el grupo, considerado en sus

15

MAQUIAVELO, NICOLÁS, Óp. Cit., p. 109

18

relaciones con sus miembros, una potestad superior de acción, de mando y

coerción.16

Por su lado, y también teniendo como base los mencionados elementos,

FRANCISCO PORRÚA, otro teórico del Estado, lo define como: “Una sociedad

humana establecida en el territorio que le corresponde, estructurada y regida por

un orden jurídico, que es creado, definido y aplicado por un poder soberano, para

obtener el bien público temporal, formando una institución con personalidad moral

y jurídica.”17

Los conceptos que hemos introducido anteriormente son definiciones de

autores teóricos del Estado, sin embargo ya que el objeto de esta tesis es la de

plantear la hipótesis (y buscar demostrarla) en el sentido de que el reconocimiento

internacional se ha constituido en un elemento necesario para la existencia del

Estado, consideramos oportuno saber cuál es, desde la perspectiva del derecho

internacional, la definición del Estado. Para tal recurrimos a LORETTA ORTÍZ AHLF,

quien lo define como “comunidad humana perfecta y permanente capaz de

gobernarse plenamente a sí misma en forma independiente, la cual debe tener la

capacidad necesaria para imponer su propio ordenamiento jurídico y mantener

relaciones jurídicas internacionales con el resto de la comunidad internacional”.18

MODESTO SEARA VÁZQUEZ nos ofrece un concepto distinto de Estado al

definirlo como una institución jurídico-política, compuesta de una población

establecida sobre un territorio, y provista de un poder llamado soberanía.19

ANTONIO CASSESE nos dice por su lado, que un Estado es una entidad que

cuenta con una estructura capaz de ejercer un control efectivo sobre una

comunidad humana viviendo en un territorio determinado. Los cuerpos dotados

16

CARRÉ DE MALBERG, RAYMOND, Op. Cit. p. 26 17

PORRÚA PÉREZ, FRANCISCO, Óp. Cit. p. 27 18

ORTÍZ AHLF, LORETTA, Derecho Internacional Público, Editorial Harla, Segunda Edición, México 1993,p. 64. 19

SEARA VÁZQUEZ, MODESTO, Derecho Internacional Público, Editorial Porrúa, Vigésimo tercera Edición, México 2009. p. 89.

19

con autoridad suprema deben ser, en principio, independiente de cualquier otro

Estado. Su ordenamiento legal debe ser originario y no derivado.20

Por su lado, y desde una perspectiva mucho más jurídica,GEORG JELLINEK

define al Estado como “la corporación formada por un pueblo, dotada de un poder

de mando originario y asentada en un determinado territorio”.21

Estas breves definiciones que hemos dado del Estado no son más que una

noble intención de presentarle al lector la base sobre la cual estaremos trabajando

en los próximos capítulos de esta investigación, especialmente en el segundo

capítulo donde analizaremos a mayor profundidad cada uno de sus elementos.

Por ahora, y en los apartados siguientes dedicaremos algunas páginas a un breve

análisis histórico sobre la construcción del Estado.

1.2 Pensamiento político moderno

Como breve introducción a este apartado, quisiéramos señalar la situación política

y social en la que se encontraba Europa a finales del Medioevo, a pocos pasos del

umbral de la modernidad, etapa histórica que es de nuestro profundo interés, pues

es cuando se consolida el Estado.

La oscuridad del Medioevo ha sido un tema que ha ocasionado grandes e

intensos debates entre la comunidad de académicos e historiadores, ya que decir

con aire tajante que por cerca de 1000 años no hubo algún avance o

descubrimiento en la ciencia pareciera ser un poco injusto, sin embargo intuimos

que la oscuridad22 del Medioevo se debe más al poco avance que hubo durante

tanto periodo de tiempo, en razón principalmente, de las deficientes vías de

comunicación y del monopolio intelectual a manos del clero.23

20

CASSESE, ANTONIO, International Law, Editorial Oxford, Segunda Edición, Oxford 2005, p.73. 21

PORRÚA PÉREZ, FRANCISCO, Óp. Cit., p. 197. 22

RODRÍGUEZ ARVIZU, JOSÉ, Historia Universal, Noriega Editores, Segunda Edición, México 1999, p.

19. 23

Idem.

20

Para el siglo V de nuestra época, Europa estaba dividida bajo el amparo de dos

imperios que, poco antes de que finalizara el siglo IV se había separado con el

propósito de poder defenderse mejor 24 en un Imperio Romano de Occidente, cuya

capital era Ravena, y en el Imperio Romano de Oriente, el cual tendría como

capital Constantinopla.25 “El final de Roma estuvo impregnado de sangre, ruina de

edificios, lamentos y aflicción”, consecuencia típica de las guerras bárbaras de la

época.26

El poder centralizado del que gozaba el Emperador por una rígida

administración civil y militar, se fue diluyendo, para eventualmente dar paso a un

nuevo sistema jurídico-político. En la Edad Media, la única forma de potestad

pública de la que nos es posible hablar entonces, es aquella que se enmarca

dentro de principios feudales.27 Este sería el sistema político predominante del

medioevo europeo.

El sistema feudal es un contrato en el cual se transfiere de una persona a

otra, los derechos de posesión sobre una tierra, a cambio de fidelidad y homenaje.

“Esta fidelidad y homenaje vienen a simbolizar la dependencia de quien recibe el

feudo respecto de aquel que lo otorga”.28

En este contrato participan dos sujetos, a saber quien otorga la tierra

haciendo una reserva del señorío directo sobre el feudo (a quien llamaremos

Señor Feudal), y aquel que recibe la posesión de la tierra, a quien llamaremos

Vasallo.29 El sistema feudal afectaba por igual a pequeños señores y a grandes

reyes feudales, al Papa y al Emperador.30

El monarca otorgaba feudos a los señores feudales, quienes contaban con

amplias facultades y poder para ejercerlas en estas grandes extensiones

24

DIFUSORA INTERNACIONAL, S.A., Temporama de la Historia, Editorial Difusora Internacional

S.A, Madrid 1978, p. 82. 25

Ídem. 26

HIPONA, AGUSTÍN, Ciudad de Dios, Editorial Porrúa, Décima Edición, México 1990, p. 7 27

WECKMAN, LUIS, El Pensamiento Político Medieval y los Orígenes del Derecho Internacional, Fondo de Cultura Económica, México 1993, p. 48. 28

Ibídem, p.49 29

ídem 30

Ibídem, p. 50.

21

territoriales. Fue a través de este sistema de vasallaje que se desarrolló el

feudalismo como sistema político y económico.31

A lo anterior, es necesario agregar que fue en esta etapa donde la Iglesia

Católica consolidó su dominio territorial y espiritual.32 Dicha consolidación iba en

perjuicio del poder de los monarcas, lo cual acabaría en generar rivalidades entre

el papado y los líderes políticos.33

Sin embargo, y como hemos podido ver hasta este punto, toda la Edad

Media estuvo caracterizada por un poder político diluido, por un constante choque

entre los emperadores, príncipes y señores feudales, así como por una persistente

batalla por la acumulación de poder entre los Emperadores y el Papa.34

El régimen político y económico que presentaba el feudalismo decayó

cuando la agricultura, actividad económica predominante y fuente de ingreso de

los señores feudales, fue substituida por el comercio,35 el cual alcanzó su auge

con la llegada de las cruzadas a finales del siglo XI.36

A pesar de la fuerza – así como de su extensión casi milenaria – que tuvo el

sistema feudal en Europa, no nos atrevemos a identificar este sistema como

Estado, pues seguimos viendo cómo los elementos necesarios para la existencia

de éste están ausentes en esta etapa y en este sistema, aunque no negamos la

influencia que tuvo para la consolidación del Estado. El sistema medieval era

poliárquico, diluido en distintas autoridades de las esferas civiles y religiosas.

El contexto histórico recién comentado, lo hemos desarrollado con el fin de que el

lector lo tenga en mente cuando a continuación analicemos los distintos

pensamientos político-filosóficos de los grandes pensadores que reaccionaron

ante esta peculiar situación.

De los autores que nos ocupan, el principal sin duda es NICOLÁS

MAQUIAVELO (1469-1527) quien es famoso por haber escindido el pensamiento

31

RODRÍGUEZ ARVIZU, JOSÉ, Óp. Cit., p. 13 32

Ibídem, p. 12 33

Ídem. 34

CARBONELL, CHARLES OLIVIER, Una Historia Europea de Europa, Idea Books, Madrid 2000, p.183. 35

RODRÍGUEZ ARVIZU, JOSÉ, Óp. Cit. p. 13. 36

DIFUSORA INTERNACIONAL, S.A., Óp. Cit., p. 160.

22

político del teológico,37 dándole así una independencia total de la Iglesia, lo cual le

permitiría desarrollarse libre y rápidamente.

MAQUIAVELO, como desarrollaremos en este breve apartado, introduce a la

teoría del Estado la necesidad de la concentración del poder en el príncipe,

haciendo un análisis no de carácter teórico, sino atendiendo a la realidad tan

caótica y desordenada que había dejado el sistema feudal, donde el príncipe no

era más que un señor feudal, el primero entre todos.

NICOLÁS MAQUIAVELO padecía de un grande sufrimiento, su Florencia amada

no es ni tranquila ni ordenada,38 Italia está dividida en pequeños demarcaciones

políticas, y convertida en un constante campo de batalla.39 Italia estaba

profundamente sumida en la lucha entre distintos partidos políticos, así como entre

los distintos factores reales de poder40 y el secretario florentino veía con urgencia

la necesidad de un Estado fuerte y sano, impregnado de vivas energías y

sostenido con el valor del pueblo,41 un Estado fuerte donde ningún ente pudiera

retar su autoridad. Es entonces cuando el concepto de soberanía comienza a

filtrarse dentro del pensamiento político, y MAQUIAVELO abogaba por la utilización

de cualquier método, virtuoso – o no virtuoso - por parte del príncipe, acciones sin

las cuales, difícilmente pueda salvar el Estado.42

NICOLÁS MAQUIAVELO, en un afán por concentrar en el príncipe todo el poder

político, veía con severo desprecio la gran influencia política que tenía la Iglesia

Católica, y abogaba por que ésta asumiera, de seguir existiendo, un rol

exclusivamente espiritual.

De lo anterior podemos sustraer que, de las muchísimas aportaciones a la

ciencia política de NICOLÁS MAQUIAVELO, las dos tal vez más importantes (por su

multiplicidad de consecuencias) son a saber, la introducción de una teoría política

37

ZIPPELIUS, REINHOLD, Teoria General del Estado, Editorial Porrúa, Tercera Edición, México 1998, p. 5 38

CHABOD, FEDERICO, Escritos Sobre Maquiavelo, Editorial Fondo de Cultura Económica, Segunda Edición, México 1994, p. 15. 39

PORRÚA PÉREZ, FRANCISCO, Óp. Cit., p. 88 40

CHABOD, FEDERICO, Óp. Cit. p. 15. 41

Ídem. 42

MAQUIAVELO, NICOLÁS, El Príncipe, Editorial Delma, México 2008. p. 51

23

deslindada de la moral – especialmente de la moral cristiana -, así como la

introducción de la noción de soberanía al otorgarle al príncipe el poder político

absoluto y negar todo factor que pudiera restar poder al gobernante.

MAQUIAVELO proponía que en el gobernante se concentre todo el poder, no

limitado ni por el cielo ni por sus súbditos,43 - en clara referencia al Papa o a otros

príncipes. Hoy por hoy todo Estado debe contar con este elemento, todo Estado

debe ser soberano. No obstante, ninguno lo es en el contexto que lo planteaba

MAQUIAVELO.

De la mano del pensamiento maquiavélico llegaría THOMAS HOBBES (1588-

1669), quien introduce al pensamiento moderno de la política, el concepto de

“estado de naturaleza”, punto de partida en el que se encuentran los individuos

desde una perspectiva individual.44

HOBBES en un afán de deslindar el pensamiento político de las vestiduras

clericales plantea una concepción antropológica cientificista, donde el hombre es

una máquina, que aunque compuesta de tejidos y corazón, no deja de ser un

artefacto, que trabaja como tal, sin ninguna chispa sobrenatural.45 De la anterior

concepción resulta, que la cooperación entre todos los artefactos de una sociedad

crearía un monstruo gigante, de mayor tamaño y robustez que la de un hombre

natural, cuyo objeto es proteger a los miembros de la sociedad y que por alma

tiene la soberanía,46 y es dentro de esta bestia que la sociedad puede alcanzar su

bien común, pues el leviatán impone sobre la comunidad una paz que los hombres

individualmente nunca hubiesen podido alcanzar por encontrarse en un estado

natural de guerra.

En este estado de naturaleza los individuos viven independientemente de

su voluntad, y sus actos son ordenados por las pasiones, viven en una lucha

43

CROSSMAN, R.H.S., Biografía del Estado Moderno, Fondo de Cultura Económica, Cuarta Edición, México, p. 34. 44

FERNÁNDEZ SANTILLÁN, JOSÉ F., Hobbes y Rousseau Entre la autocracia y la democracia, Editorial Fondo de Cultura Económica, México 1996,p. 1945

CROSSMAN, R.H.S., Op. Cit. p. 66 46

HOBBES, THOMAS, El Leviatán, Editorial Fondo Cultura Económica, Segunda Edición, México 1980, p. 3.

No hay comentarios
Esta solo es una vista previa
3 páginas mostradas de 152 páginas totales
Descarga el documento