Reflexiones de Sebastian Brock sobre la literatura aramea, Apuntes de Literatura Hebrea. Universidad de Salamanca (USAL)
rayn_larr-1
rayn_larr-1

Reflexiones de Sebastian Brock sobre la literatura aramea, Apuntes de Literatura Hebrea. Universidad de Salamanca (USAL)

5 páginas
3Número de descargas
10Número de visitas
Descripción
Asignatura: Literatura aramea 1, Profesor: Mª Isabel Perez Alonso, Carrera: Estudios Hebreos y Arameos, Universidad: USAL
20 Puntos
Puntos necesarios para descargar
este documento
Descarga el documento
Vista previa3 páginas / 5
Esta solo es una vista previa
3 páginas mostradas de 5 páginas totales
Descarga el documento
Esta solo es una vista previa
3 páginas mostradas de 5 páginas totales
Descarga el documento
Esta solo es una vista previa
3 páginas mostradas de 5 páginas totales
Descarga el documento
Esta solo es una vista previa
3 páginas mostradas de 5 páginas totales
Descarga el documento

REFLEXIONES DE SEBASTIAN BROCK ACERCA DE LA LITERATURA

ARAMEA

El arameo oriental o mal llamado siríaco, continúa a día de hoy siendo lengua litúrgica. Tanto la iglesia asiria oriental (nestoriana), como la ortodoxa siria (jacobita o monofisita); hacen uso intensivo de ella. Del mismo modo que la iglesia maronita; aunque en esta última ha ido perdiendo peso en favor del árabe durante las últimas dos décadas. Calificar al arameo como una lengua muerta, como muchos lo hacen, no es sino una falacia. Además de lengua litúrgica continua empleándose en la literatura, especialmente por los ortodoxos sirios, e incluso es hablada dentro de ciertos círculos.¿Pero que lleva exactamente a alguien fijar su atención en esta lengua?. El estudio del arameo ha estado casi siempre supeditado al del hebreo bíblico. El apelativo de “lingua franca” de su tiempo ha sido más un estigma que un punto positivo, que provocaba que los estudiosos la relegasen a un segundo plano. Pues bien; en verdad existe una gran cantidad de escritos nativos, del mismo modo que hay documentada una larga lista de traducciones tanto desde el griego como otras lenguas, desde el S.II hasta nuestros días.

ESTUDIOS BÍBLICOS:

La primera edición impresa del Nuevo Testamento en arameo data de 1555. Las Peshitta, la Biblia aramea, fue directamente sacada del hebreo; pero en distintas épocas y lugares (a diferencia de la Septuaginta). Ésta influyó indudablemente en las versiones políglotas de París y Londres. Se han querido encontrar relaciones entre el Pentateuco (y en concreto el Libro de Proverbios) y el “Tragumin arameo”. Existe una traducción anterior partiendo del griego, conocida como la “Syrohexapla” (Pablo de Tello, Alejandría, año 615); que viene a ser la traducción literal del texto de la Septuaginta contenido en la Hexapla. La versión más antigua datada del Nuevo Testamento en arameo es el Diatesarón de Taciano, del cual al no conservarse completo, conocemos a través del comentario que hizo sobre él San Efrén. Si nos preguntamos por los evangelios estrictamente, es más que probable que hubiese una versión plenamente aramea del cánon (el cual excluye el Libro del Apocalipsis, 2 Pedro, 2y 3 de Juan, 2y3 de Judas). Actualmente se tiene constancia de dos manuscritos: el “curetoniano” y el “sinaítico”. Por otro lado, a principios del S.VI, el teólogo ortodoxo sirio Filoxeno de Mabbug elaboró una versión de la Peshitta con algunos pasajes nestorianos. La concida como “Peshitta Filoxeniana”.

ESTUDIOS PATRÍSTICOS:

Cuantiosas obras de los padres de la Iglesia fueron traducidas hasta el S.VII; la mayoría en manuscritos del S.V. Con la invasión árabe esta labor decayó bastante. Gracias a esta labor, obras como la Teofanía de Eusebio pudieron preservarse, ya que su original griego se perdió.

CRISTIANDAD SIRÍACA PRIMIGENIA:

La literatura aramea temprana es el único resquicio que nos queda del cristianismo semita. Los

primeros autores, Afrates y San Efrén, que se remontan al S.IV; quedaron al margen del influjo helenístico que sí se produjo a partir del S.V.

POESÍA ARAMEA:

San Efrén y su buen hacer con sus madrashe coloca a la poesía aramea entre las grandes de la lírica religiosa. Sus maravillosos “himnos”, plagados de paradojas y con un uso extensivo de simbolismos y exégesis tipológica; lo hacen considerarlos a muchos como el preludio a la postura filosófica de Paul Ricoeur. San Efrén fue indiscutiblemente el autor más prolífico y exquisito de madrashe. Numerosos madrashe nacieron de su pluma, pero cabe hacer especial mención al “Himno de la perla” o “Himno del alma”. Contenido en los Hechos de Tomás, su composición silábica de 6+6 rompió con el arquetípico 7+7. A pesar de todo esto, obras posteriores también son dignas de mención. Los poemas de Simeón del Alfarero (S.V-VI) son un ejemplo de ello.

En otro plano, hablamos de Harmonio. El hijo de Bardaisán fue el primer poeta en someter la lengua aramea a la métrica griega. Y fue la cuestión de la métrica un tema que trajo controversia en cuanto a quién influyó a quién y en qué medida. Los estudioso de las corrientes clásicas siempre han negado que la lírica aramea pudiese si quiera inspirar a la lírica griega; del mismo modo que creen feacientemente que la métrica aramea nació de la griega. Estas afirmaciones son altamente cuestionables y las evidencias lo constatan. La métrica aramea es silábica; no cuantitativa como lo es la griega. Del mismo modo, es altamente probable, que el madrashe arameo sirviese de punto de partida para el himno silábico griego conocodo como “kontakion”, surgido entre el S.V y VI.

EL ALCANCE DE LA LITERATURA ARAMEA:

A grandes rasgos, la literatura aramea es divisible en tres grandes periodos: La edad dorada (desde sus inicios hasta el S.VII), el periodo arabeizante (hasta el 1300) y el periodo que va desde el 1300 hasta la actualidad.

EDAD DORADA:

Los autores de esta primera etapa son de largo los más creativos. Entre el S.III y IV surgieron del anonimato dos grandes figuras: Afrates con sus 23 demostraciones y San Efrén; que a parte de lírica escribió prosa como los comentarios al Libro del Génesis y Éxodo, el comentario al Diatesarón de Taciano y las refutaciones de Marción, Bardaisán y Manés; que constituyen un punto de acceso a las enseñanzas de estos “heresiarcas”.

PERIODO ARABEIZANTE:

Este periodo se caracteriza por ser proclive a la consolidación y compilación de las obras anteriores. Si bien es cierto, también se crea la “literatura enciclopédica”. Su máximo exponente fue Gregorio Abul Faraj, conocido como Barhebraeus (S.XIII). Escribió sobre todos los aspectos del conocimiento humano relevantes en su tiempo y es equiparado a su coetáneo occidental Sto Tomás de Aquino.

Del S.V-VI se produjo una helenización progresiva en el estilo y el pensamiento literarios. Mas este influjo fue menos profundo en la lírica. Dentro de este periodo tenemos a Narsai y Jacobo de Serugh. Maestro y dicípulo, que congeniaron con la “Escuela persa”de Edesa (luego de su clausura en el 489 por el emperador Zeno, reubicada en Nísibe).

1300- ACTUALIDAD:

El S.XVII supuso un florecimiento de la literatura aramea “moderna”, de la mano de la escuela nor irakí de Aqosh; aunque su difusión no empezó a generalizarse hasta el establecimiento de la imprenta en Urmia (S.XIX). El S.XXI trajo consigo un renovado interés por ésta, sobre todo en países como Irak e Irán.

OTROS GÉNEROS LITERARIOS:

Evidentemente la literatura aramea aúna a su vez géneros de otro corte. Tenemos obras teológicas como las de Filoxeno de Mabbug (S.VI), Babai (S.VII) e Isaac de Nínive (S.VII); exégesis bíblicas como las de Ishodad de Meru (S.IX), Dionisio bar Salibi (S.XII) o el famoso “Hexaemerón” de Jacobo de Edesa (S.VII).

Por otro lado, el desarrollo de la literatura filosófica y científica también tuvo cabida. De ésta, gran parte fue traducida desde el griego o basada en obras en esta lengua. Sin embargo la cultura arameoparlante contó con sus propios eruditos: Sergio de Reshaina (S.VI), Jacobo de Edesa (S.VIII), Jorge el obispo de los árabes (S.VIII), Moshé bar Kepha (S.IX) o Severo de Sebokht (S.VII).

No hay comentarios
Esta solo es una vista previa
3 páginas mostradas de 5 páginas totales
Descarga el documento