Servicios de los ecosistemas - Apuntes - Biología, Apuntes de Biología general. Universidad de Sevilla (US)
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Servicios de los ecosistemas - Apuntes - Biología, Apuntes de Biología general. Universidad de Sevilla (US)

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Apuntes del curso universitario de Biología sobre la Biodiversidad -Servicios de los ecosistemas- Facultad de Biología
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Servivios de los ecosistemas - Apuntes - Biología.doc

Biodiversidad

Servicios de los ecosistemas

Proteger los ecosistemas es de vital importancia, dado los bienes y servicios que estos proporcionan. Entre las funciones naturales que éstos desempeñan se encuentran: purificación del agua y el aire, control de la erosión, regeneración del suelo, protección de cuencas, regulación de la temperatura, absorción y reciclaje de nutrientes y desechos, polinización y dispersión de semillas vía insectos, aves y mamíferos, entre otros. Junto con esto, los ecosistemas satisfacen las necesidades humanas básicas y son esenciales para la supervivencia humana en el futuro, ya que éstos proporcionan:

-Recursos para la agricultura, silvicultura, acuicultura y ganadería, de las que se obtienen alimentos, fibras, madera, papel, etc.; -Recursos medicinales y farmacéuticos; -Materias primas para los procesos industriales de bienes y servicios (turismo); -Valor recreativo, estético o científico.

Los bienes y servicios de los ecosistemas son la base de las economías nacionales, proporcionan empleo y generan bienestar social y ambiental. La reducción de la productividad de los ecosistemas tiene efectos directos sobre las economías locales y puede tener elevados costos sociales y ambientales, afectando de modo más fuerte a los grupos más vulnerables.

Asegurar la disponibilidad de alimentos: el dilema de los transgénicos La diversidad o el fondo genético de las especies tiene gran importancia económica para el desarrollo de la agricultura, ya que aporta los genes que ayudan a mantener los rasgos de resistencia de los cultivos y su adaptación a variadas condiciones climáticas, así como a controlar las plagas y a mejorar el rendimiento. Sin embargo, la limitada diversidad de la agricultura - trigo, maíz y arroz satisfacen el 50% de la demanda mundial de alimentos - la hace más vulnerable a los cambios, poniendo en peligro la seguridad alimentaria global. Para evitar que ello ocurra se generan constantemente nuevas variedades que resistan a la evolución de pestes y enfermedades, lo cual se hace a través de la modificación genética (o "biotecnología) de algunas especies. La aparición de los organismos genéticamente modificados (OGMs) ha generado un importante debate internacional sobre el tema de la "bioseguridad" y el impacto adverso que éstos pueden tener en la salud humana y en la diversidad de especies, particularmente en aquellas de importancia alimentaria y comercial en el ámbito mundial. El debate gira en torno al establecimiento de mecanismos de precaución, para evitar riesgos derivados de la comercialización de OGMs que puedan provocar un efecto de "contaminación" o "erosión" genética. Un grupo de países integrado por Estados Unidos, Canadá, Australia, Argentina, Uruguay y Chile, conocido como el "Grupo de Miami", objeta estos mecanismos en la medida en que puedan constituir "barreras" al comercio internacional. El Protocolo de Cartagena sobre Bioseguridad, adoptado finalmente en enero de 2000 (con el apoyo de Grupo de Miami), establece mecanismos de precaución, información y acuerdo previo para el traslado, manejo y utilización seguros de OGMs.

Por otro lado, la producción pesquera también es fuente fundamental de alimento para la humanidad, pero el estado deteriorado de los ecosistemas costeros y marinos hace difícil asegurar su producción alimentaria en el futuro. En las pesquerías de agua dulce la tendencia cada vez mayor es hacia la dependencia de la acuicultura y hacia una disminución de las poblaciones naturales de peces, lo cual tendrá graves consecuencias para una parte importante de la población mundial que depende de la pesca de subsistencia.

Cambio Global y Ecosistemas

Las historias de plantas y de vida salvaje afectada adversamente por el cambio climático en el nivel local son formidables, y advierten de los cambios futuros que ocurrirán si la temperatura global continúa elevándose. El cambio climático global, sin embargo, es sólo uno en el conjunto de cambios globales inminentes que tendrán consecuencias para toda la vida de la Tierra. Los cambios globales, más allá del cambio climático incluyen la pérdida y fragmentación de hábitat, la introducción en el ecosistema de especies no nativas – a menudo invasoras –, la elevación del nivel del mar, los depósitos de nitrógeno por residuos industriales y fuentes de contaminación agrícola, y un aumento de las concentraciones de dióxido de carbono en la atmósfera (Miller 2003, Sala 2000). Como estos factores son globales en la naturaleza, entrelazan y afectan los esfuerzos de áreas protegidas de todo el mundo.

Los factores de cambio se unifican por el hecho de que sus causas – sean económicas, políticas o sociales – se extienden más allá del nivel local. Entre otros, las causas principales de los cambios globales del ecosistema incluyen el crecimiento de la población, el uso intensivo del suelo, y los cambiantes sistemas de gobierno. Dado que los ecosistemas prestan servicios a la gente – incluyendo el control de efluentes, filtración de aguas, y control del clima local (WRI 2000)- junto con proporcionar hábitat para plantas y animales, el cambio global tiene inevitables consecuencias tanto para los humanos como para la vida silvestre.

De los cinco impulsores principales de cambio global, el cambio del uso del suelo es el primero – el delicado equilibrio de plantas, vida silvestre y microbios – en el siglo XXI (Sala et al 2000). Esta predicción es consistente con las tendencias pasadas (Vitousek et al. 1997, Pimm and Raven 2000). La destrucción del hábitat actúa como un "cuchillo de cocina", dejando fuera especies existentes en el pasado. En todo el mundo, los humanos ya han convertido aproximadamente el 29% de la superficie terrestre –casi 3,8 billones de hectáreas – en terrenos agrícolas y urbanos o en áreas construidas (WRI 2000). Es más grave aún la fragmentación del hábitat que su pérdida, y su resultado es el despedazamiento de hábitats originales que se hicieron demasiado estrechos para mantener las poblaciones de algunas especies (Meffe and Carroll 1997, p.148; Miller 2003).

Estrategia Nacional de Cambio Climático (ENCC) Lineamientos básicos para la definición y ejecución de líneas de acción en materias relativas al cambio climático, orientadas hacia la adaptación y la mitigación de sus impactos en el territorio nacional. El Consejo Directivo de CONAMA aprobó, en enero de 2006, el contenido de la ENCC, y sancionó asimismo, la conformación de su Comité Técnico y de su Directorio. La Estrategia Nacional de Cambio Climático está estructurada en base a tres ejes temáticos principales: > Adaptación > Mitigación > Creación y reforzamiento de capacidades nacionales.

Cada eje contiene, a su vez, objetivos para abordar integralmente el problema de cambio climático, siendo el tercer eje (capacidades), un eje transversal y central para abordar adecuadamente las acciones de adaptación y de mitigación. A noviembre de 2006, se debe tener elaborado el plan de acción de la ENCC.

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