Sistema Financiero y Determinantes de la Oferta de Crédito, Monografías, Ensayos de Economía Monetaria
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Sistema Financiero y Determinantes de la Oferta de Crédito, Monografías, Ensayos de Economía Monetaria

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Cuales son los factores que determinan la oferta de crédito en una economía
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UNIVERSIDAD DE LAS AMÉRICAS

ECONOMÍA MONETARIA

Autores: Paula Bonifaz, Stephano Gutiérrez, Jorge Quinteros, Melanye Zambrano

MARCO TEÓRICO

El sistema financiero puede ser definido como el conjunto de establecimientos, activos

financieros, instrumentos y mercado; cuya función primordial se basa en canalizar el ahorro

que generan los agentes económicos con superávit, definidos como prestamista, hacia las

unidades de gasto con déficit, o prestatarios, a través de crédito, mismos que están sujetos a

estrictas regulaciones y normativas que operan en el mercado de dinero con la finalidad de

conferir seguridad frente al movimiento de capital (Calvo, Parejo, & Rodríguez, 2014). Cabe

destacar que cada economía comprende su propio sistema financiero nacional, donde se

presenta su propia institución, intermediarios, activos financieros (bonos y oblaciones emitidas

por el gobierno), y mercados financieros; los cuales permiten intermediar la compra y venta de

estos activos en la economía local, así como sus autoridades monetarias.

Este proceso resulta fundamental en una economía de mercado, debido a que la captación de

recursos sobre los excedentes de las unidades con superávit orientados hacia los prestatarios

así sean públicos o privados, satisface las necesidades de cada uno de los individuos, donde los

prestamistas prefieren gastar en bienes de consumo y/o bienes de inversión en relación a una

menor proporción de sus de ingresos considerando la actual tasa de interés en el mercado, por

otro lado, las unidades de gasto con déficit o prestatarios, prefieren gastar en bienes de consumo

y/o bienes de inversión en relación a una proporción mayor a los ingresos que estos generan

considerando la actual tasa de interés del mercado (Calvo, Parejo, & Rodríguez, 2014).

Por su parte, Chiriboga (2010) sostiene que los agentes económicos con superávit tienen una

amplia posibilidad de utilizar su excedente, a estos el autor los considera como “posibles

unidades económicas de consumo”, ya que dichos agentes pueden destinar sus recursos al gasto

o consumo; por otro lado, estos agentes pueden desear que su superávit tenga cierto

rendimiento, por lo que destinan sus recursos hacia inversiones financieras. Esto quiere decir

que los agentes con superávit que deseen generar un rendimiento sobre sus recursos

económicos emiten “activos financieros primarios” con la finalidad de establecer una

intermediación financiera, la cual reside en tomar dinero de los depósitos en préstamos de los

agentes económicos acreedores para entregar en préstamo a otros agentes que deseen invertir

este monto de dinero en distintas actividades económicas.

La intermediación financiera puede establecerse mediante dos maneras, la primera es la forma

directa, que se presenta cuando existe un acuerdo directo entre los agentes económicos, un

claro ejemplo que se puede observar es el del mercado de valores, en donde los agentes

económicos se relacionan a través de la oferta y la demanda. Por otro lado, la intermediación

financiera indirecta, es aquella generada por corredores o intermediarios financieros, así pues,

los agentes no tienen una relación directa con las instituciones financieras (Calvo, Parejo, &

Rodríguez, 2014).

Cabe destacar que la intermediación medida en márgenes, se puede constituir como una

herramienta óptima para observar el comportamiento del sistema financiero, en otras palabras,

que tan eficiente es su funcionamiento en el mercado. La intermediación permite describir el

proceso que conllevan los precios de las actividades principales del sistema financiero. A su

vez, muestra de forma precisa la manera en que el sector financiero emplea los recursos

necesarios para desempeñar su papel de intermediación, por lo que este se considera como un

indicador de eficiencia (Janna & Loboguerrero, 2001).

Según el estudio de Rojas-Suarez, “El acceso a los servicios bancarios en América Latina”

(2006), existe una dinámica de correlación entre la capacidad del sistema financiero para

transmitir recursos y el crecimiento económico, por lo que resulta fundamental para el

desarrollo de una economía realizar una eficaz distribución de los recursos económicos

mediante entidades financieras para su sistema financiero nacional, y así éstas puedan generar

cierto nivel de seguridad sobre sus recursos (Rojas-Suarez, 2006).

A continuación, se describe a las principales entidades financieras, que según la perspectiva de

Chiriboga (2002), tienen la mayor capacidad de estimular el ahorro de agentes económicos y

distribuirlos entre los agentes que más requieran este recurso.

Una compañía de seguro se constituye como una institución con la posibilidad de emitir pólizas

de seguro, las cuales están consideradas como un activo financiero, además ofrecen una

compensación económica en caso de que la persona que contrató este servicio se vea envuelta

en un accidente, o se produzca alguna perdida sobre su patrimonio afianzado. Ahora bien, las

cooperativas de ahorro y crédito están consideradas como instituciones financieras de ámbito

privado, mismas que están formadas por sus socios, sean estas personas naturales o jurídicas.

Una cooperativa de crédito no tiene como finalidad primordial la rentabilidad o lucro, por el

contrario, esta entidad financiera esta dispuesta a cumplir con las necesidades financieras,

diligencias de trabajo y el beneficio social sobre sus principales socios (Chiriboga Gonzales,

2002).

Entre los intermediarios más importantes del sistema financiero nacional se encuentran los

bancos, que son quienes se encargarán de captar los recursos de capital de los distintos

individuos, para así transferirlos a los sectores productivos, trasladando la riqueza que han

depositado los clientes en los bancos y distribuyéndola a otros individuos que tienen la

finalidad de plasmarlos en objetivos económicos (Chiriboga Gonzales,2002). Se puede

observar que la banca privada se encargará de crear valor, el cual será repartido en los distintos

sectores productivos de la economía con la finalidad de generan empleo y rentabilidad laboral.

Todas las transacciones que se han generado en los bancos van a intentar controlar el riesgo y

respaldar la confianza de sus clientes convirtiendo a la banca en un sistema de ahorro y de

productividad para la sociedad.

Calvo (2014) afirma que: “El dinero, tanto legal como bancario, es el instrumento financiero

plenamente líquido, que representa un pasivo para la institución que lo genera: el Tesoro, si se

trata de la moneda metálica, el Banco emisor, si se trata de los billetes de curso legal y las

entidades bancarias en el caso de los depósitos a la vista” (Calvo, 2014, pag.8)

La idea presentada anteriormente brinda un panorama global de todos los determinantes que

componen el banco y que lo convierten en la entidad principal en el sistema financiero, el cual

se encarga de otorgar los créditos a los distintos sectores de la economía, además de observar

la manera como los individuos se desarrollaran en los mercados de crédito.

Por su parte, el mercado de crédito se caracteriza por el otorgamiento de crédito que se facilita

a los diferentes individuos en un juego de oferta y demanda de crédito; para detonar, una oferta

de crédito se enfrenta a la disminución de las provisiones de los bancos, en cambio para ver

afectada a la demanda de crédito esta podrá ser afectada por sucesos económicos, los cuales

perjudicaran a la población y por ende a estos no les convendrá pedir financiamiento a las

entidades bancarias, se encuentra que en un mercado de crédito en él se tiene información

perfecta de cómo se comporta el juego de oferta y demanda, se puede diferenciar a los

individuos que son más riesgosos en la obtención de créditos y por ende se clasifican en

personas que si cubrirán la totalidad de la deuda y las que no, pero cabe recalcar que por otro

lado se encuentra al mercado que maneja una información asimétrica, en la cual no distingue a

las personas u proyectos que son más riesgosos de los que no tienen tanto riesgo, por lo cual

obligara a que los bancos mantengan una tasa de interés constante como medida de protección

(Murcia & Piñeros, 2006), y no con la finalidad de reducir a la demanda, ya que si se aumenta

la tasa de interés afectara a los deudores que no son riesgosos. Por lo cual se puede observar

que el comportamiento de la tasa de interés que poseen los créditos se ajustara cuando se

conozca la información de una muestra del comportamiento de los clientes y de su historial

crediticio.

Todas las entidades financieras mencionadas pueden decidir entre usar los activos financieros

para otorgar crédito o realizar inversiones. Por esa razón las instituciones son la parte más

importante del Sistema Financiero Nacional, ya que tienen el poder de decisión para afectar al

mercado de crédito. El cual esta complementado por dos partes, la demanda y oferta de crédito.

En lo que respecta a demanda de crédito, puede ser definida como la necesidad de los

individuos al adquirir un bien o servicio en un momento dado sin la necesidad de esperar a

ahorrar para poderlo conseguir en un periodo de tiempo mayor, este mecanismo será utilizado

por los consumidores, inversionista y los gobiernos; los factores que ayudarán a precisar a la

demanda serán el ingreso presente y futuro que se generan de las personas (Chen & Chivakul,

2008). Los determinantes más importantes en la demanda de crédito serán las distintas políticas

que se tomarán en las economías, como por ejemplo, una política monetaria contractiva, que

reducirá la demanda de dinero generando un aumento de la tasa de interés, misma que se verá

reflejada en una reducción de los créditos, ya que a las personas les resulta mucho más caro

endeudarse, sin embargo, una política monetaria expansiva, provocará una reducción de la tasa

de interés con un aumento de la cantidad de dinero en la economía, que dará como resultado

un aumento en el otorgamiento de créditos, ya que a estas tasas no son altas.

Para Larraín (1980) la oferta de crédito se define como el financiamiento que las entidades

autorizadas pueden proporcionar al sistema económico, cuyos recursos según Rodríguez

(1996) provienen de depósitos y ahorros del público, mismos que pueden ser concedidos a

corto, mediano o largo plazo a terceros. Bajo el mismo concepto tanto para Murcia y Piñeros

(2006); Stiglitz y Weiss (1981) y Holub, Nyklíček y Sedlář (2014), los principales

determinantes de la oferta crediticia son: el Producto Interno Bruto (PIB), los depósitos, el

crédito otorgado, las expectativas y la tasa de interés real.

El Producto Interno Bruto es un determinante en la oferta de crédito, y una de las variables con

mayor importancia en la economía de un país, ya que a través de este es posible medir el

movimiento del capital productivo, y el crecimiento comercial, que conlleva a un movimiento

de capitales mediante establecimientos financieros y finalmente a la oferta de crédito. (Murcia;

Piñeros, 2006). Según Murcia y Piñeros (2001) el PIB tiene una relación directa con la oferta

de crédito, así pues, las entidades financieras otorgarán créditos dependiendo del ciclo

económico por el que el país este atravesando, es decir, las personas consumirán menos cuando

el ciclo económico del país se encuentre en niveles bajos, por ende, los agentes dejarán de

requerir créditos de consumo. (Murcia; Piñeros, 2006).

Por otro lado, en el momento que la actividad económica crece, hay menos riesgo en el

incumplimiento de los pagos, y los bancos colocarán más créditos en la economía, esto debido

a que tendrán un mayor nivel de depósitos. Los depósitos provenientes del publico son la fuente

primordial de liquidez para los bancos, y a su vez son los mismos depósitos quienes determinan

la capacidad prestataria (Larraín, 1980).

Los agentes económicos consideran a los depósitos a la vista como fuente de reserva de riqueza,

mientras para los bancos son la fuente principal de liquidez, que les permite incrementar la

colocación de crédito (King, 1986). En época de crisis los depósitos caen y a su vez la oferta

de crédito, hay una relación existente entre ambas, la cual muestra la manera en que los bancos

inicialmente otorgan los créditos demandados, sin preocuparse por atraer los depósitos

suficientes para mantener los niveles de reservas necesarios a través de la creación de cuentas

corrientes para la captación de depósitos. Los bancos proporcionan efectivo a los prestatarios

a través de aumentos en los saldos de sus cuentas, de esta forma crean depósitos. Entonces, si

todos los bancos tienen la capacidad de aumentar la oferta de crédito, esta se incrementaría de

manera significativa (Roca, 2002). Frente a lo mencionado anteriormente existe una relación

positiva entre los depósitos y la oferta crediticia, ya que al incrementar el nivel de depósitos las

entidades financieras tendrán mayor liquidez y esto permitirá que suba la oferta.

Por otro lado, la oferta de crédito se relaciona con el crédito otorgado, en donde las entidades

financieras muestran una aversión al riesgo; en este sentido a pesar de tener los fondos

suficientes para efectuar prestamos no lo hacen, dada la información del cliente que puede

presentar un historial riesgoso para las entidades o no estar bien identificado. (Murcia; Piñeros,

2006). El otorgamiento de un crédito se debe respaldar mediante los requisitos estipulados en

el sistema bancario, “dichos requisitos son: identidad del prestatario, cantidad de dinero

reembolsable al vencimiento del instrumento, cantidad correspondiente a intereses y fecha de

pago.” (Rodríguez, 1996)

Dentro de las expectativas se puede decir que son las ideas que los agentes económicos tienen

a futuro acerca de algunas de las variables económicas más importantes como son: inflación,

precios, desempleo, salarios, etc. En otras palabras, dichos agentes están a la espera de algo.

Respecto a las expectativas como determinantes de la oferta de crédito King y Plosser (2001)

aseguran que, a través de ellas es posible establecer pronósticos acerca del desarrollo de la

economía en un periodo de tiempo dado, para así tomar decisiones respecto al aumento de la

oferta de crédito.

Desde luego, debido a las expectativas, las instituciones financieras pueden decidir en qué

grado aumentar, disminuir o desistir del otorgamiento de crédito; dada la aversión al riesgo que

presentan estas entidades al otorgar crédito, que como sabemos a pesar de contar con la

capacidad suficiente para créditos se niegan a hacerlo por la asimetría de información (Murcia;

Piñeros 2006).

Finalmente, para definir a la tasa de interés Roca (2002) la identifica como la cantidad

monetaria que el agente económico está obligado a cancelar por las prestaciones de un capital

desembolsado por una institución financiera, en donde es necesario tomar en consideración que

las entidades son las que deciden cual va a ser el porcentaje a cobrar por el monto asignado,

dicho de otra manera, es el costo que las personas deben asumir por el uso de recursos externos

(Roca, 2002).

Stiglitz y Weiss (1981) modelaron al racionamiento de crédito mediante la relación de la tasa

de interés y la oferta de crédito, donde demostraron que la relación entre ambas no siempre

tiene que ser directa, ya que si la tasa de interés sobrepasa el punto máximo al que los agentes

económicos están dispuestos a afrontar riesgos, la relación se invierte.

La Dolarización

El concepto dolarización involucra la sustitución de la moneda de un país determinado por el

dólar estadounidense. El dólar es un buen candidato para desempeñar las funciones de medios

de pago, activos para mantener ahorros y unidad de cuenta dado su valor estable, su amplio uso

en transacciones internacionales y como moneda de reserva. (Quispe-Agnoli & E.Whisler,

2006)

Diversos países que forman parte de América Latina han adoptado de manera oficial el dólar

como moneda de uso, entre estos países se encuentran: Argentina, Perú y varios países de

América Central. Argentina formó parte de los países que adopto la dolarización mediante el

amparo de una junta monetaria ligada al dólar para el año de 1991. Para el año 2000 Ecuador

pasó hacer uno de los países que adopta una dolarización de manera absoluta, mientras que El

Salvador para fines del año 2000 e inicios del 2001 siguió los mismos pasos que los países

anteriormente mencionados. Al suprimir sus monedas nacionales y suplirlas con el dólar, los

países que estiman la dolarización esperan conseguir estabilidad en sus variables

macroeconómicas (tipo de cambio, tasa de interés y balanza de pago), y al mismo tiempo

conseguir un crecimiento económico. La dolarización favorece a la estabilidad económica a

corto plazo, pero los problemas que se presentan de manera estructural e institucional también

deben tocarse si un país que es dolarizado debe lograr un crecimiento y a la vez un desarrollo

económico a largo plazo (Quispe-Agnoli & E.Whisler, 2006).

La demanda y la oferta son dos elementos que tuvieron un gran impacto durante el proceso de

la dolarización. En el caso de la demanda, la dolarización afectó a varias empresas y por ende

a varios individuos, ya que comenzaron a vivir una época de inestabilidad donde no sabían

cómo manejar o controlar la moneda que en ese momento estaba en circulación en el mercado.

Por el lado de la oferta, afectó a las políticas monetarias existentes ya que estas actuaban de

manera independiente y con la dolarización tuvieron que adoptar políticas extranjeras en este

caso las de Estados Unidos. La dolarización se ha transformado en una de las políticas más

debatidas entre los países de América Latina los cuales se encuentran en una constante lucha

en contra de las altas tasas de inflación e incertidumbre económica (Berg & Borensztein, 2000).

La dolarización acarrea algunos beneficios importantes entre ellos la disminución de las tasas

y expectativas de inflación; cabe recalca que también descarta el riesgo de depreciación de la

moneda nacional, un factor que aporta a la aceleración de la inflación. Otro beneficio para

mencionar es la notable mejora en la credibilidad de la política económica. Al incrementar la

credibilidad de la política monetaria se intensifica la disminución de los temores inflacionarios.

Apertura de la economía a la movilidad del capital. Dadas las regulaciones prudenciales, estos

flujos de capital podrían promover la intermediación financiera, alentando el desarrollo de un

sistema financiero sólido y su integración con el resto del mundo (Berg & Borensztein, 2000).

Las economías dolarizadas pagan un costo elevado porque se las relaciona con la pérdida de la

autonomía en el manejo de la política monetaria, además de la pérdida en la función de última

instancia. La política monetaria es un instrumento relevante comúnmente usado para responder

ante shocks de manera inmediata incluso cuando estos presentan rigideces nominales y

mercados con información asimétrica, las autoridades solo pueden adoptar políticas fiscales,

por lo que, si no existe una política fiscal que sea sostenible, la dolarización no obtendrá los

resultados esperados. Por otra parte, la pérdida de la función de prestamista de última instancia condiciona drásticamente a las autoridades en su puesto de proveedores de liquidez al sistema

bancario en épocas de crisis, al tiempo que presenta un problema de riesgo moral por lo que

las autoridades pueden necesitar más incentivos para poder monitorearlos de manera correcta

(Quispe-Agnoli & E.Whisler, 2006).

Evidencia empírica

Ecuador se caracteriza por ser una economía dolarizada a partir del año 2000; cuando en medio

de una época llena de crisis no solo financiera o económica sino también social, el presidente

Jamil Mahuad dispuso la inserción de la dolarización. Esta inserción tuvo algunas

consecuencias entres ellas, el renunciamiento a todo un conjunto de funciones propias de un

país que emite moneda propia, como, por ejemplo: la posibilidad para regular la cantidad de

dinero que circule en la economía o alterar la variación del tipo de cambio nominal.

La dolarización en la economía ecuatoriana afectó algunas variables macroeconómicas (nivel

de inflación, nivel del PIB real, crecimiento del PIB real, variación de la inflación y la relación

que existe entre dinero y precio), de la siguiente manera: Por un lado, la inflación cayó, el PIB

aumentó, la incertidumbre que existió con la variación de la inflación bajó, y la oferta de dinero

pasó a ser de una variable exógena a una endógena (Onur Tas & Togay, 2014). La adoptación

del dólar desempeñó a lo largo del tiempo un papel muy importante, ya que permitió al Ecuador

tener flujos de capital sean privados o públicos, es decir, que tenga un acercamiento a recursos

de carácter internacional. (Onur Tas & Togay, 2014)

Dolarización en El Salvador

El Salvador cuenta con una economía dolarizada oficialmente desde enero de 2001, pero a fines

del año 2000 el gobierno salvadoreño tomó dicha decisión de manera independiente, es decir,

sin consultar de manera previa un acuerdo para la integración monetario con Estados Unidos.

Esta decisión se llevó acabo con la aprobación de la Ley de Integración Monetaria, la cual tenía

entre sus disposiciones primordiales la instauración del dólar como moneda de uso legal,

además de imposibilitar al Banco Central de la emisión monetaria. La dolarización trajo

consigo importantes beneficios para el país a largo plazo, como, por ejemplo: la baja inflación

hasta coincidir con la tasa de inflación estadounidense y derribar tanto el nivel de las tasas de

interés como sus volatilidades al acortar el riesgo cambiario y, de alguna manera, el riesgo país.

De igual forma, reforzará el sistema financiero, y extenderá la oferta de crédito a largo plazo

para obtener más inversión. (Ibarra, Moreno-Brid, García, & René, 2004)

El Salvador presentó varias características aptas para constituir una integración monetaria con

Estados Unidos. Es una economía abierta, que consta de una cantidad significativa de

intercambio comercial, además, es intensiva en la movilidad de mano de obra, cosa que

favorece al permitir un aumento en las remesas familiares. Pero, así como tiene elementos que

la favorecen también posee otros que la cuestionan; tanto la apertura como la liberación de

mercados no garantizan que vaya a existir un crecimiento económico. Con la liberación de

mercados se logra crear oportunidades mas no unas buenas estrategias. La dolarización en

economías como la de El Salvador corre el riesgo de ser prematura. (Ibarra, Moreno-Brid,

García, & René, 2004)

Antes de la dolarización El Ecuador vivió una fuerte crisis financiera por la creación y

aprobación de la Ley de Instituciones Financieras, que provocó una caída en los intereses para

aumentar así la liquidez en el mercado crediticio permitiendo que muchas personas o empresas

ampliaran sus actividades económicas a través de la otorgación de créditos, también El Ecuador

se encontraba vinculado a una crisis fiscal, una evidente inflación y por ende una recesión de

la economía; tomando en cuenta que dicha inflación generó efectos en los ahorros de la

población, por tanto, el banco central como medida de respuesta ante lo que ocurría comenzó

a cambiar la moneda nacional por moneda extranjera, que brindaba un poco más de confianza

a los agentes económicos. (Aguilera, 2015)

En los primeros años de la dolarización el mercado de crédito se vio afectado de manera

negativa por la devaluación del sucre ante el dólar. Las personas o empresas que adquirieron

créditos en años anteriores por cantidades elevadas tuvieron un efecto contrario ya que sus

deudas se redujeron a cantidades muy pequeñas. (Díaz Valencia, 2011)

Una gran cantidad de la población que poseía crédito no podía pagar de inmediato dichos

montos, y esto provocó que el riesgo de impago vaya aumentando continuamente. Conforme

han pasado los años la dolarización se ha ido afianzando con tasas de interés bajas al igual que

la inflación y cada año han incrementado la cantidad de depósitos y créditos.

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