Tema 2. Derecho Constitucional, Ejercicios de Sociología de Trabajo y Empleo. Universitat de Girona (UdG)
elaisa1996
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Tema 2. Derecho Constitucional, Ejercicios de Sociología de Trabajo y Empleo. Universitat de Girona (UdG)

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Asignatura: Dret social comunitari, Profesor: ddd eeee, Carrera: Ciències del Treball, Universidad: UdG
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TEMA 2: POESIA ELEGIACA DE LA EDAD MEDIA.

Jorge Manrique.

Hay grandes figuras poéticas en el siglo XV en la literatura castellana: Juan de Mena (El

laberinto de fortuna), El Marqués de Santillana, Pedro López de Ayala y Jorge Manrique.

Mena, Santillana y López de Ayala fueron tenidos por grandísimos poetas entre sus

contemporáneos. Pero esas obras tan aclamadas en su momento y muy representativas del

S. XV se han quedado fosilizadas en ese momento.

Manrique, en cambio, que pasó desapercibido en su época, es un poeta cuyas copias entran

en la categoría de obras maestras. Su obra encierra todos los tópicos habituales del S. XV,

pero Manrique supo utilizar esos tópicos para transformarlos y ofrecer un mensaje

novedoso y sobre todo perdurable.

Manrique es un ejemplo muy claro de la transformación que se sufre en Castilla en las clases

nobiliarias en el S. XV: la nobleza se transforma de guerrera a cortesana. Por otro lado,

Manrique era un compendio de todas las virtudes de un cortesano: era poeta diplomado, un

adiestrado militar, provenía de las familias más arraigadas de la nobleza... y toda su fama se

la debe a las coplas.

En su obra el cultiva dos tipos diferentes de poesía: lírica- cortés, poesía amatoria- cortesana

(el amor es dolor, la dama acepta o rechaza al caballero, la pasión se vive con zozobra,

angustia, inquietud y el caballero es un vasallo de la dama), pero esto no es nada original. Y

por otro lado la poesía elegiaca.

El tema de la muerte en la poesía anterior a Manrique formaba parte de un tipo de poesía

de carácter doctrinal. La poesía doctrinal es aquella que trata de contenidos serios. Expone

qué es la muerte, a qué nos enfrena la muerte... como un discurso moral, filosófico de

contenido serio.

El tema de la muerte también se va a ver reflejado en las llamadas danzas de la muerte. Es

un tipo de poesía dialogada que se desarrolla en toda la Europa Occidental en la baja Edad

Media, en estas nos encontramos un mismo esquema: la muerte es un personaje, y ese

personaje en estilo directo va interpelando a cada representante de la sociedad. La muerte

llama por orden jerárquico, siempre de más a menos, a los representantes de todos lo

estamentos sociales.

Este género, que aparece avanzada la Edad Media, parece que pudo haber tenido un origen

burgués porque las coplas encierran siempre una carga irónica de critica dirigida a las clases

dirigentes y no sería lógico que estas se criticaran a sí mismas.

La muerte que aparece personificada en las danzas es impersonal. Adopta la forma de un

personaje, pero no tiene características individuales. En cambio, en la elegía de Manrique

ocurre lo contrario, tiene rasgos humanos.

Dentro de este género elegiaco y dentro de la Edad Media nos encontramos con un tipo de

poemas denominados planto o defunción/llanto o muerte, pero estos problemas no son

propiamente una elegía, se sitúan en ese contexto.

En una elegía encontramos una serie de reflexiones generales sobre la muerte (la muerte

alcanza a todos), el llanto de los que quedan vivos y un elogio de la persona fallecida.

Cuando Manrique recibe esa tradición va a respetar esas partes, pero las va a tratar de

forma diferente, y en esa renovación es donde está en parte la originalidad.

Dentro de S. XV nos vamos a encontrar elegías que con esas tres partes son de carácter

doctrinal, ya que en ellas muere alguien, pero la muerte de ese personaje sirve para abordar

reflexiones de carácter filosófico. En cambio, en oras elegías, llamadas laudatorias, lo que

predomina es la alabanza al difunto.

En ninguna de las dos variedades que nos encontramos en la poesía elegiaca del S. XV

aparece lo que para nosotros es esencial: el lamento por la pérdida de una persona querida.

Eso es lo que hará Manrique.

-Tópica.

Manrique va a hacer un uso muy inteligente de los tópicos característicos que existían en su

época. Va a hacer uso también de los tópicos filosóficos de la Edad Media no aparecían en la

poesía.

• El desprecio del mundo.

• Ubi sunt.

• La inconsistencia de la Fortuna.

Esos tres tópicos que alimentan las coplas de Manrique nos muestran que está más influido

por una atmosfera ideológica que por autores individuales. La originalidad de Manrique

reside en el tratamiento la actitud que el adopta ante esta tradición (tiene una enorme

herencia y la transfigura).

Por un lado, extrae aquello que es más auténtico esa tradición y una vez se queda con lo

esencial le da nueva vida.

En sus coplas hay un aspecto tanto filosófico como aleccionador al igual que motivo. La

pérdida de un ser querido es el núcleo que hace arrancar el poema: la muerte del padre y el

dolor que siente el hijo. Ahora bien, el dolor por la muerte del padre, aunque es el punto de

partida no es el tema central. De la misma manera ese hecho permitió dar vida a los tópicos

literarios, y estos lo que permiten es universalizar el valor del poema.

Para Pedro Salinas el poema encierra una posición entre temporalidad y eternidad. Esas dos

ideas están expresadas en la contraposición entre bienes materiales y bienes espirituales.

El tema central es entonces la contraposición poética entre vida y muerte.

Coplas de Manrique

-Copla Manriqueña.

Es una combinación creada por Manrique. Duplica la sextilla (por lo que hay doce versos). La

sextilla además es de pie quebrado, es decir tiene algún verso más corto que los demás, y

siempre es el tercero de cada sextilla. (versos 3,6,9,12).

Hay octosílabos excepto en los versos 3,6,9,12 los que hay tetrasílabos.

La rima es asonante de arte menor: abc abc def def.

-Estructura general del poema.

Hay una primera parte que comprende las trece primeras estrofas. En ellas desarrolla el

tópico del desprecio del mundo.

La segunda parte comprende de la copla catorce a la veinticuatro, en ella desarrolla el

tópico del ubi sunt.

La tercera parte, desde la copla veinticinco hasta el final, esta toda dedicada al padre, y en

ella hay dos subpartes: la primera parte, desde la copla veinticinco hasta la treinta y dos,

porque en esa subparte desarrolla el elogio al padre fallecido, mientras que desde la treinta

y tres hasta la cuarenta se da la descripción de la muerte del padre.

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