El interès y la regla. Multilateralismo y Naciones Unidas - Fonseca, Schemi riassuntivi di Relazioni Internazionali. Università del Salento
fredgirl85
fredgirl85
Questo è un documento Store
messo in vendita da fredgirl85
e scaricabile solo a pagamento

El interès y la regla. Multilateralismo y Naciones Unidas - Fonseca, Schemi riassuntivi di Relazioni Internazionali. Università del Salento

PDF (120 KB)
6 pagine
1Numero di download
288Numero di visite
Descrizione
Commentario critico sul saggio di Fonseca "El interès y la regla. Multilateralismo y Naciones Unidas". Lingua SPAGNOLA. Massimo punteggio
2.99
Prezzo del documento
Scarica il documento
Questo documento è messo in vendita dall'utente fredgirl85: potrai scaricarlo in formato digitale subito dopo averlo acquistato! Più dettagli
Anteprima1 pagina / 6
Questa è solo un'anteprima
1 pagina mostrata su 6 totali
Scarica il documento
Questa è solo un'anteprima
1 pagina mostrata su 6 totali
Scarica il documento

POLÌTICA INTERNACIONAL ALUMNO: Federica Nastasia

Grao en Ciancia Polìtica e da Administraciòn A.A. 2012/2013

Facultade de Ciencias Políticas e Sociais

FONSECA JR., G., El interès y la regla. Multilateralismo y Naciones Unidas, Madrid, Catarata, 2009,

114 pàginas

Este ensayo es el resultado de la experiencia directa de Gelson Fonseca Jr., diplomático

brasileño, estudioso y analista de los fenómenos internacionales, durante la Misión de Brasil en las

Naciones Unidas en Nueva York. Como el autor afirma en la introducción a su libro "El intères y el

regla. Multilateralismo y Naciones Unidas": «la esperencia de trabajar en la Organizaciòn de las

Naciones Unidas (ONU) ofrece un modo privilegiado de ver el mundo»1.

Siendo muchos los problemas que se ponen sobre el camino de los Estados, según Fonseca

es necesaria una obra de cooperación para superarlos. El modo más eficaz para llegar a una solución

está por la cooperación internacional y la ONU es, en la opiniòn del autor, la insituciòn multilaterale

màs completa en este sentido.

Teniendo en cuenta que cada entidad estatal se vale, por su misma naturaleza, de la

excepción de soberanía, no queda que entender porque decidan someterse a las decisiones de un

ente colectivo de este tipo. Es evidente que esta constricción tiene que ser compensada por ventajas.

Y es así que Fonseca introduce el concepto de intereses multilateralizables2, es decir aquéllos

intereses que se realizan exactamente a travez de la cooperación.

Lo que concilia el interés y la regla es la legitimidad en cuanto un interés particular,

proyectado multilateralmente, tiene que ser demostrado que se proyectará colletivamente. Es la

Carta que da legitimidad a la ONU en este sentido, cuyo reglas han estado, a su vez, el resultado de

la concertaciòn entre los Estados.

Fonseca explica bien cuales sean las funciones de la ONU y los servicios que presta a la

comunidad internacional, insistiendo, en particular, sobre su papel de mediador pacífico en las

controversias internacionales. «La suma de esos servicios, si son realizados plenamente, estarìa en

la base de la articulaciòn de un modelo de “gobernanza global”»3; tan concebida, la ONU

representaría el espacio político por excelencia por la creación de intereses comúnes, atenuando, al

menos formalmente, las disparidades de poder.

1 FONSECA JR., G., El interès y la regla. Multilateralismo y Naciones Unidas, Madrid, Catarata, 2009, p.4. 2 Ibid., p. 8. 3 Ibid., p. 17

Las decisiones tomaron por el ONU no son algo si no que las decisiones de los Estados

miembros, asistidos por el Secretariado. Estas constituyen la voluntad multilateral: «una decisiòn

adoptada en algùn òrgano de las Naciones Unidas pasa a valer po si y no se confunde màs con el

proceso deliberativo que la generò. De cierta manera, està “encima” de los Estados y vale para

todos, para los que la propusieron, la aprobaron e incluso para los que la rechazaron»4.

El multilateralismo puede ser considerado una creación histórica, «reflejo de la voluntad

humana de vivir en mejores condiciones, lo que significa tambièn vivir en paz»5. El papel de la

ONU como un tipo de "mesa redonda", en que todos los Estados pueden enfrentarse en un campo

"neutral", representa a uno de los pilares de la historia diplomática posbélica. No se habla de

"equilibrio de poder", sino que de un sistema en que cada entidad estatal, a cuyo permane

garantizado el principio de soberanía, cede las suyas competencias en aquéllos cuestiones que

conciernen el mantenimiento de la paz.

El procedimiento multilateral es un procedimiento político por que cada decisión tiene que

ser aprobada a causa de negociaciones; el fundamento del multilateralismo, en cambio, permane

siempre la cooperación la que implica un cambio de comportamiento que no esta previsto por

normas jurídicas. El mecanismo de la negociación multilateral obliga que todos tengan que escuchar

y tener en cuenta las razones del otro así que, en este ámbito, el comportamiento del poder del foro

es, por definición, limitado.

Cuando se realiza la convergencia entre el interés particular y la regla se puede hablar de

interés multilateralizable; justo a causa de la expansión de estos intereses, el número de las

instituciones es aumentado en este último siglo medio, pero queda el rasgo esencial del

multilateralismo es es decir que, para deliberar, los Estados son iguales, independientemente de la

tamaño o del poder.

En último análisis, se puede decir que la ONU «no eliminò las manifestaciones de poder,

pero mostrò que hay alternativas para organizar el sistema internacional»6. No hay dudosos, como

afirma el mismo Fonseca, que el sistema de las Naciones Unidas no sea perfecto y que sus faltas,

sobre todo a nivel de efectividad, sean muchas; pero, sin embargo no se puede negar que nos se

encuentra frente al mejor sistema posible, el más longevo y de mayor peso en el panorama

internacional.

4 Ibid., p. 26 5 Ibid., p. 44 6 Ibid., p. 113

No todos los intereses son multilateralizables . El caso del Tratado de No Proliferaciòn Nuclear

Los últimos meses han sido caracterizados por el miedo a causa de la tensión internacional

creada por las amenazas procedentes de la Corea del Norte. En efecto, el régimen totalitario de

Pyongyang ha anunciado, al principio de abril, la calle libre a un ataque nuclear contra los Estados

Unidos. No contento, en cambio, el líder nordcoreano Kim Jong-un ha declarado que su país ha

entrado en un estado de guerra con la Corea del Sur. En una serie de adecuados oficiales, el régimen

de Pyongyang ha emprendido actitudes hostiles respecto a los surcoreanos. En un primer momento

ha declarado nulo el armisticio del 1953, tiene luego completamente desmantelado la línea roja, que

permitió el diálogo entre el Norte y el Sur, y por fin ha prohibido el acceso a los trabajadores

surcoreanos en la ciudad más a Sur de la Corea del Norte, Kaesong7.

En muchos, en cambio, no recuerdan el verdadero motivo por que la Corea del Norte lleva

de muchos años al centro de la atención de parte de la Comunidad Internacional. El problema se

llama: Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP). Este tratado fue suscrito el 1 de julio de 1968 y

entró en vigor el 5 de marzo 1970. El TNP prohibe a los estados firmantes que no contaran con

armamentos nucleares (“no-nucleares”) de recibir o construir tales armamentos o de procurarse

tecnologías y material utilizable por la construcción de armamentos nucleares. El tratado prohibe a

los "estados nucleares" firmantes de ceder a estados no-nucleares armas nucleares y tecnologías o

materiales útiles a la construcción de éste armas. Además, el traslado de material y tecnologías

nucleares, de utilizarse por objetivos pacíficos, debe, según el tratado, ocurrir bajo el estrecho

control del IAEA (Agencia Internacional por la energía Atómica), agencia especializada de la

Organización de las Naciones Unidas.

El TNP es constituido de un preámbulo y de 11 artículos. Sobre la base de tales

disposiciones, con un sistema análogo a aquél adoptado por el Estatuto de la ONU, el objetivo del

no proliferación se es basada en dos aproches teóricos distinguidos: el desarme y el control del

crecimiento de los armamentos.

Lo primero, de un punto de vista estratégico, parte del presupuesto que la existencia de los

armamentos no es una consecuencia, si no que la causa principal de inseguridad y conflictos. Según

este aproche con una reducción o, mejormente, con la eliminación de los armamentos sobre escala

planetaria, se conseguiría una ausencia de conflictos. Sin embargo, es evidente que, frente a la

perdurante anarquía de la Comunidad Internacional, debida a la inexistencia de una autoridad

efectivamente capaz de dirimir las individuales controversias, el desarme da lugar al c.d. “dilema de

la seguridad”. Cada Estado, en ausencia de sólidas garantías internacionales, percibe en efecto como

7 CHIAPPERINI, G. E., Il Trattato di non Proliferazione Nucleare, en The Fielder, 16 de Abril, 2013.

amenazas las medidas adoptadas en función defensiva de los Estados confinantes, optando por el

mantenimiento del propio arsenal.

Al contrario, el control del crecimiento de los armamentos se basa en un aproche diferente.

Partiendo del principio que las raíces y la naturaleza misma de los conflictos son tan fuertes que no

poder ser eliminados, se cree que la existencia de los arsenales militares no es la causa, pero

bastante el efecto de las tensiones internacionales. Sin embargo, se reconoce que un crecimiento

incontrolado de los armamentos puede contribuir a hacer desembocar una simple crisis en un

conflicto internacional, así que el control de tal crecimiento aspira a mantener el nivel de crisis bajo

el umbral de peligro8. Los dos aproches teóricos examinados, aparentemente contradictorios, se

ponen complementarias en el art.6 del TNP9, aclarando los fundamentos del Tratado y su dúplice

objetivo de evitar la proliferación sea en sentido “horizontal” que “vertical”.

Un número siempre mayor de Estados ha llegado a percibir la proliferación nuclear como

antitética a los intereses de la colectividad de los estados y al orden global. Además, un número

siempre mayor de estados no-nucleares ha aceptado el carácter intrínsecamente discriminatorio

(entre “estados nucleares” y “estados no-nucleares”) del tratado, porque ha reconocido que los

proyectos de construcción de armamentos atómicos son contrarios a los propios específicos

intereses, más allá de que a los intereses globales. De otra parte un número harto limitado de

estados ha emprendido, a vario nivel, actividades conexas al desarrollo de armamentos nucleares:

muchas de estas actividades han sido abandonadas o han sido tenidas en todo caso bajo control. En

todo caso este no ha impedido que, alrededor del régimen de no-proliferación, se estableciera un

vasto consentimiento internacional, como demuestra el alto número de estados adherentes al tratado

mismo. Los que siguen son algunos datos acerca de esto:

1. Estados Nucleares , oficialmente reconocidos como tales del Tratado

Éste son, según la definición misma del TNP, Estados Unidos, Rusia (como estado sucesor de

ex-USSR), Gran Bretaña, Francia y China. Los primeros tres estados son miembros del TNP del

principio, mientras que él últimos dos estados le han adherido al TNP en el 1992. Además,

provisionalmente armas nucleares estratégicas están presentes sobre el territorio de tres otras

Repúblicas de ex-USSR (Bielorrusia, Kazakistan y Ucrania), pero estas Repúblicas ya le han

adherido como al TNP no-nucleares. Éste implica que, en un período limitado de tiempo, todo

las armas nucleares de ex-USSR, situado fuera del territorio de la Federación Rusa, tendrán que

ser recolocadas en la misma Federación.

8Comitato Atlantico Italiano: Studi e ricerche, Sicurezza cooperativa, Formazione e informazione, en www.comitatoatlantico.it. 9 Treaty on the Non-Proliferation of Nuclear Weapons (NPT)en www.un.org/disarmament/WMD/Nuclear/NPT.shtml.

2. Estados , no miembros del TNP, que se puestos nucleares después del principio de validez del

TNP (1970)

Del 1970 a hoy, un solo nuevo Estado nuclear (Israel) parece haber construido una fuerza

nuclear dotada de un consistente número de periódicos. Otro Estado no miembro del Tratado un

arma nuclear ha estallado (India, 1974) y se sospecha que un tercer Estado en No-miembro

(Pakistán) haya entrado en posesión de armas nucleares. Estos nuevos estados nucleares, si tales

son, no se declaran oficialmente tales. Éste puede ser considerado una directa consecuencia del

afirmarse régimen de no-proliferación nuclear, que ha atribuido fuertemente una caracterización

rechazo a los estados que contribuyen directamente a la proliferación nuclear.

Aunque la creación de estados neo-nucleares representa una violación del régimen de no-

proliferación (y por lo tanto una "derrota" padecida por los países miembros del TNP), hay que

considerar la relativamente limitada dimensión de esta violación, ocurrida en un período de

tiempo de 25 años.

3. Tentaciones nucleares entre los estados miembros del TNP

Argelia, Irak, Irán, como incluso la Corea del Norte, ha sido sospechada a vario título de

desarrollar actividades conexas a proyectos nucleares. Las actividades de Irak han estado, como

es conocido, atascadas militarmente (bombardeo israelí a Osiraq en el 1981 y ataques durante la

guerra del Golfo). El caso de Irak es el único caso en cuyo actividades contrarias al tratado de

no-proliferación he estado objeto de específicas acciones militar10.

En el enero del 2003, la Corea del Norte anuncia que se apartará, “con efecto inmediato”,

del Tratado de No Proliferación Nuclear. Al origen de la decisión habría “la continua violación de

la soberanía y la seguridad de la nación a causa de la política hostil y a viciosa de los Estados

Unidos”. El líder Pyongyang firmó en el 1992 con el AIEA el acuerdo de salvaguardia del Tratado

de No Proliferación; pero, a causa de la expulsión de los inspectores del suelo nacional, la Agencia

condenó la reanudación del programa nuclear del País aunque los nortcoreanos hubieran precisado

que no se tratara de un rearme. Pero la resolución ha sido rechazada por la Corea del Norte, que la

ha juzgado “un grave atentado a su soberanía y a la dignidad de la nación coreana”, añadiendo que

en realidad el AIEA es “un instrumento de los Estados Unidos y su política, hostil a la República

Popular de Corea”11.

La entera historia de la Corea del Norte se ha desarrollado en el contexto de la estrategia

nuclear americana en el Océano Pacífico. La división de la Península coreana en Norte y Sur en el

1945 ocurrió sobre la estela de las bombas de Hiroshima y Nagasaki. Tramada por Estados Unidos

10 ALCARO, R., Il regime di non-proliferazione nucleare. Obiettivi, struttura e fattori di rischio, Instituto Asuntos Internacionales (AIA) con el Senato de la Repùblica Italiana, Dossier n. 66, marzo 2007 11 Non Proliferazione Nucleare. Corea del Nord esce dal Trattato, en La Repubblica, 10 de enero, 2003.

y Unión Soviética, este cómoda y (en las intenciones) temporal división sobrevivió al final de la

Segunda Guerra Mundial. Sobre la península nacieron dos régimenes rivales y en el junio del 1950

entre los "dos Corea" estalló una real guerra civil. El robusto empeño militar de los Estados Unidos

en los años Cincuenta y Sesenta, testimoniado por la presencia de los armas nucleares en Corea y de

los debates sobre su empleo, influyó fuertemente a su vez en los cálculos nucleares y estratégicos de

los dos Corea. A pesar del obstracismo de parte de sus "protectores", USSR y China, la Corea del

Norte logró por fin inaugurar en el 1980 un reactor experimental. El 24 de abril de 2003 la Corea

del Norte admitió públicamente, por la primera vez, de haber logrado construir un arma nuclear.

Tres años después, el 9 de octubre de 2006, fue probado el primer mecanismo atómico.

El 2011 fue un año de grandes esperanzas, con el relance de las negociaciones a seis, entre

Corea del Norte, Corea del Sur, Estados Unidos, China, Rusia y Japón, sobre el programa nuclear

nortcoreano. Pero luego, el 17 de diciembre de 2011, el líder nortcoreano Kim Jong-li ha sido

golpeado por infarto: su muerte ha borrado quizás estos modestos progresos, con las consecuencias

que hoy estamos viviendo12.

Esta particular coyuntura histórica nos dice que, entre los principales puntos de debilidad del

Tratado, la ausencia de membership universal sea el mayor. A esto problema se suma la dificultad

de inspeccionar los programas nucleares. Los parámetros de verificación fijados del Estatuto del

AIEA dejan amplio margen de discreción en la valoración del estadio de adelanto de las actividades

nucleares, amenazando de fijar umbrales, según los casos, o demasiado flexibles o demasiado

rígidas. Una ulterior debilidad del Tnp es la ausencia de mecanismos automáticos de castigo de los

incumplimientos. El Tratado se limita a posponer a la autoridad del Consejo de Seguridad del Onu

la gestión de los casos de no conformidad. El caso de la Corea del Norte es un ejemplo de las

dificultades que la fallida sanción automática del Estado insolvente comporta13.

Es evidente que no se pueda hablar de quiebra total del multilateralismo pero esta

circunstancia devuelve bien la idea de como no todos los intereses sean multilateralizables o como

un interés que lo deba ser potencialmente, pueda convertirse en un instrumento de reivindicación de

poder.

12 KRAUS, C., Bomb or death! Why Pyongyang does not give up its atomic weapons, en Limes, 28 junio 2012. 13 RAFFAELLI, S., Lo stato di attuazione del Trattato di Non Proliferazione Nucleare. Problematiche e prospettive, Instituto de los Asuntos Internacionales (AIA), Diciembre 2009.

commenti (0)
non sono stati rilasciati commenti
scrivi tu il primo!
Questa è solo un'anteprima
1 pagina mostrata su 6 totali
Scarica il documento