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Este documento detalla las técnicas de patronaje para la confección de ropa de hombre, abarcando desde camisas hasta sacos y abrigos. Incluye instrucciones paso a paso para el trazado de mangas, cuellos, canesus y bolsillos, proporcionando medidas y ajustes específicos para diferentes tipos de prendas y tejidos. Se enfoca en la precisión y la adaptación de los patrones a las características individuales del diseño, ofreciendo una guía completa para estudiantes y profesionales del diseño de moda interesados en el patronaje masculino. El documento destaca la importancia de los márgenes de costura y la nomenclatura adecuada en cada pieza, asegurando un proceso de confección eficiente y de alta calidad.
Typology: Study notes
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Este compendio sobre patronaje para caballeros es la continuación del libro , anteriormente, desarrollado sobre técnicas de patronaje femenino, el cual fue una introducción al mundo del patronaje en general. La publicación se planteó para ser utilizada como una ayuda didáctica y guía para los alumnos de patronaje o cualquier persona que quiera incursionar en el fascinante mundo de los patrones y la costura masculina. Este será el camino a seguir en el atractivo universo del patronaje masculino, el cual está compuesto por cortes clásicos llenos de historia que llevarán, a los lectores, a conocer la vestimenta de los hombres de cada década. El objetivo de este nuevo libro es que el lector pueda transformar los patrones básicos propuestos en novedosos diseños con los cual renovar la moda masculina local. Por ello, este compendio incluye tablas de medidas las cuales servirán como una guía durante el aprendizaje de estos patrones; mas no deben ser tomados como medidas estandarizadas a ser utilizadas para la posterior confección y venta de prendas de vestir. El lector también encontrará parte de la historia del mundo de la moda masculina, anécdotas de personajes �que impusieron de moda prendas icónicas�, temas iniciales del patronaje como las proporciones y contexturas además de patrones básicos hasta patrones modificados en gran variedad de modelos: camisas, pantalones, chalecos, chaquetas, etc. En la publicación se podrá apreciar como a través de los gráficos se pueden utilizar las líneas de hilo, costura, basta, etc. Todas aquellas indicaciones necesarias culminarán en una confección exitosa a nivel industrial. Se espera que esta guía sea el inicio para muchos diseñadores de modas o aficionados a la costura en general. Por medio de este compendio, los interesados en la moda podrán desarrollar toda esa creatividad que tienen en mente, logrando que sus ideas se vean plasmadas en tela al final del proceso complejo de confección de las prensas masculinas. Asímismo, se desea que este libro sea un amigo constante y un compañero en el desarrollo personal de cada nuevo diseñador en el apasionante mundo de la moda masculina.
Desde finales del siglo XVIII, los hombres han renunciado a lo glamoroso, convirtiendo la sastrería en un arte muy sobrio. El traje masculino, tal y como lo conocemos hoy en día, es originario de Inglaterra. En aquella época, la chaqueta era la protagonista; por ello, esta se confeccionaba en un tejido diferente al del pantalón y el chaleco. A finales del siglo XIX y a inicios del siglo XX, el traje masculino comenzó a tomar formas y medidas tal como lo conocemos en la actualidad. Una prueba de aquello es la aparición del traje de tres piezas confeccionado con la misma tela y; por esta razón, fue llamado terno (tres piezas). Esta prenda surge en el año 1855 y empieza su rápida evolución hasta convertirse en un traje sastre moderno como se conoce hoy por hoy. Los patrones de aquellas épocas todavía siguen siendo válidos en el tiempo actual, sirviéndonos como patrones bases o guías que aceptarán las modificaciones necesarias según las nuevas tendencias de la moda contemporánea, tan cambiante de temporada a temporada. La prenda que más ha evolucionado, a través de la historia del traje masculino, es el pantalón, que es una prenda varonil por excelencia hasta que la mujer, luego de la revolución industrial y la guerra mundial, se vio obligada a adoptarla como propia para poder cumplir con las nuevas funciones que la cambiante sociedad de aquellos tiempos le demandaba. En un principio, los hombres en general, vestían un pantalón corto debajo de la rodilla dejando al descubierto las medias o calzas. Estos pantalones tenían forma de bombacho y las calidades variaban, dependiendo del nivel social de los usuarios. A inicios del siglo XX, el pantalón se alarga, considerable- mente, y comienza a tomar las formas y estilos de los modelos actuales. En la primera década del siglo XX, aparecen dos detalles en los pantalones masculinos que van a mantenerse a través del tiempo: las vueltas en la basta y las líneas de aplomo o planchado en el centro de la pierna. En la misma época, los caballeros se vestían con unas chaquetas largas, las cuales, con el paso del tiempo, se han ido acortando, considerablemente, para dar mayor comodidad a los usuarios, debido a los cambios en las actividades diarias de los hombres contemporáneos. La chaqueta de caballero es una prenda muy laboriosa de confeccionar. Su complejidad se debe a la necesidad de cortes precisos y un minucioso montaje de las piezas que la componen. Para la adecuada elaboración de una chaqueta de sastrería se requiere la utilización de tres o más tejidos dife- rentes que son: la tela principal o tejido de moda; la entretela, que dará cuerpo; el armazón a la prenda; las hombreras para una buena estructura y el forro para un acabado impecable. La camisa de vestir masculina por excelencia es de color blanco, símbolo de pureza y dignidad. En sus inicios, las camisas, no contaban con botones y se vestían, directamente, por la cabeza. Las primeras eran abiertas con abotonadura y aparecieron en Inglaterra en 1871. Posteriormente, las camisas evolucionaron con una propuesta de botones y; luego, aparecieron las nuevas tendencias de moda como la camisa de rayas o camisa de “regatas”, esta última versión se utilizaba solo en eventos deportivos. Con el paso del tiempo, la camisa a rayas fue utilizada como la prenda de vestir, ya que
TÉCNICAS DE PATRONAJE: TOMO II - HOMBRE
primero se le incorporó cuello y puños blancos para, finalmente, ser toda a rayas tal como se utiliza actualmente. El chaleco de hombre, antiguamente, contaba con varias funciones, además de la de simplemente abrigar, como sujetar la corbata en la posición deseada y luego, por la cantidad de bolsillo, la de guardar el reloj que antiguamente era de cadena y se llevaba siempre en el chaleco. Es por esto que los caba- lleros antiguamente utilizaban el chaleco debajo de sus chaquetas tanto en invierno como en verano para tener un lugar donde guardar reloj de bolsillo. Tradicionalmente, el chaleco es visible a pesar que la chaqueta se encuentre abotonada; esta es la causa por la que los chalecos se elaboraban con telas bordadas o brocadas y en distintos colores a nivel decorativo. En los casos más sobrios y clásicos, los chalecos cuentan con el delantero de la misma tela del saco y la espalda en una tela satinada (razo) a tono de la tela principal. En la actualidad, un traje para caballeros es, generalmente, usado para el trabajo, si este lo requiere, o para eventos sociales, si lo demandan, pues la utilización del mismo es sinónimo de elegancia, crea una cierta imagen o simplemente como una expresión de respeto.
1.1 Formas y características del cuerpo masculino
La ropa, desde sus orígenes, aparece con la finalidad de cubrir el cuerpo humano en su totalidad o parcialmente para protegerlo del medio ambiente y el clima. Toda persona, además de sentir placer por una prenda bien diseñada y confeccionada, debe sentir comodidad con lo que eligió para vestir al momento de estar parada, sentada o en movimiento. Es por ello, que las prendas de vestir deben tener el tamaño y la forma del cuerpo humano. Esto nos obliga a realizar un estudio profundo de la contex- tura del público al que las prendas van dirigidas.
Para desarrollar los patrones de prendas de vestir masculinas tenemos que tener en cuenta las siguientes características: tamaño, proporciones, complexión y postura.
1.1.1 Tamaño
El tamaño se caracteriza por las medidas principales: estatura y contorno de pecho. En el transcurso de la vida, estos parámetros se van modificando:
Mientras tanto, el contorno de pecho depende de un conjunto de factores tales como:
TÉCNICAS DE PATRONAJE: TOMO II - HOMBRE
1.1.4 Postura
Es la configuración del cuerpo en su posición natural y vertical. Se caracteriza por la curvatura de la columna en las zonas del cuello y cintura. Asimismo, por la posición de los brazos y la altura de los hombros. En un individuo adulto podemos diferenciar tres diferentes posturas: normal, encorvada y arqueada.
Normal Encorvada Arqueada
Posición de cintura
Posición de cadera
Posición de pecho
Posición de cuello Posición de hombro
Para lograr con éxito el desarrollo de los patrones para un individuo, debemos tomar las medidas correctamente, con mucha exactitud y observar con detenimiento las características corporales. En el caso que se estén desarrollando patrones para un grupo de individuos, tendríamos que tomar medidas a varias personas para luego sacar una medida promedio. Además debemos tener en cuenta la edad y el estilo de vida de este grupo de personas, como ya se mencionó.
Capítulo 1 | Los inicios, el proceso histórico y la evolución de la vestimenta para hombres
1.2 Materiales y herramientas de trabajo
Para trabajar eficientemente, el patronista debe tener todas las herramientas apropiadas. Para que sus patrones puedan ser entendidos y utilizados por otros patronistas o confeccionistas, debe conocer la terminología utilizada en la industria de la moda. En esta sección, se presentan las herramientas y los complementos para poder desenvolverse en esta industria con facilidad. En primer lugar, cada patronista debe tener las siguientes herramientas de trabajo:
Capítulo 1 | Los inicios, el proceso histórico y la evolución de la vestimenta para hombres
TÉCNICAS DE PATRONAJE: TOMO II - HOMBRE
1.1-
1 2 3 4 5 6 7
8
1 3914 1 7^31 (^1 31) 1 2 (^3133134135136)
TÉCNICAS DE PATRONAJE: TOMO II - HOMBRE
1.4 Nomenclatura
Es la terminología que se emplea para nombrar una lista o nómina. En el Patronaje Industrial se emplea la nomenclatura, la cual estará escrita en el patrón. Además esta nomenclatura sirve para identificar y diferenciar los juegos de patrones, orientar al cortador en el momento del tizado y corte y a los opera- rios de producción en el momento de la confección. La información forma parte de la nomenclatura del patrón modelo; por ello, es indispensable que los siguientes datos se coloquen en cada una de las piezas del patrón:
El sentido de hilo no forma parte de la nomenclatura propiamente, pero es imprescindible que se indique dentro de cada pieza porque según esta dirección se posicionará, correctamente, el patrón sobre la prenda y esto garantizará una correcta caída de la tela.
Sentidos del hilo Contra - hilo
Al bies Recto - hilo
Orillo
Capítulo 1 | Los inicios, el proceso histórico y la evolución de la vestimenta para hombres
1.5 Toma de medidas
1.5.1 Medidas de origen horizontal
1
2
5
4
8
6
7
11
3 9
12
10
13
1. Contorno de pecho. Tomar la medida colocando la cinta métrica a 2.5 cm debajo de las axilas, alrededor de la espalda y sobre el pecho. 2. Contorno de cintura. Tomar la medida colocando la cinta métrica en la zona más angosta del torso. 3. Contorno de cadera. Tomar la medida colocando la cinta métrica a la altura de los puntos más prominentes de los glúteos. 4. Contorno del cuello. Tomar la medida colocando la cinta métrica alrededor de la base del cuello exacto sin ajustar. 5. Contorno del brazo (Bíceps). Tomar la medida colocando la cinta métrica alrededor del bíceps. 6. De hombro a hombro. Tomar la medida colocando la cinta métrica, a través de la espalda, entre los puntos de acromion (puntos altos de omoplatos).