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Testi spagnolo socioculturali, Appunti di Lingua Spagnola

Testi esame di spagnolo di economia

Tipologia: Appunti

2019/2020

Caricato il 31/03/2020

martina-harizaj
martina-harizaj 🇮🇹

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Lengua, cultura y sociedad del mundo hispano
(Lecturas para la prueba oral de Español)
1. El español en el mundo
2. El español de América
3. Las lenguas indígenas de América y el español
4. La lengua española a través de la comida
5. El plurilingüismo en España
6. España contemporánea
7. Hispanoamérica
Università degli Studi di Milano-Bicocca
Scuola di Economia e Statistica
Lingua Spagnola
a.a. 2019-2020
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Lengua, cultura y sociedad del mundo hispano

(Lecturas para la prueba oral de Español)

1. El español en el mundo

2. El español de América

3. Las lenguas indígenas de América y el español

4. La lengua española a través de la comida

5. El plurilingüismo en España

6. España contemporánea

7. Hispanoamérica

Università degli Studi di Milano-Bicocca Scuola di Economia e Statistica Lingua Spagnola a.a. 2019- 2020

  1. El español en el mundo El español es la segunda lengua materna del mundo por número de hablantes, después del chino mandarín. En 2018, más de 480 millones de personas tienen el español como lengua materna. Además, el grupo de usuarios potenciales de español en el mundo (cifra que engloba el grupo de dominio nativo^1 , el grupo de competencia limitada^2 y el grupo de estudiantes de lengua extranjera) supera los 577 millones, lo que representa el 7 ,6 % de la población mundial. Por razones demográficas, el porcentaje de población mundial que habla español como lengua nativa está aumentando, mientras la proporción de hablantes de chino e inglés desciende. Más de 21 millones de alumnos estudian español como lengua extranjera. El español es la tercera lengua más utilizada en la Red, tras el inglés y el chino. El 8 , 1 % de los usuarios de Internet se comunican en español. México se encuentran entre los 10 países con mayor número de usuarios de Internet. El español es la segunda lengua más utilizada en las dos principales redes sociales del mundo (Facebook y Twitter) y la segunda lengua más importante de Wikipedia por número de visitas. El español ocupa la cuarta posición en el ámbito institucional de la Unión Europea y la tercera en el sistema de la ONU. Algunas características del español pueden explicar su importancia como lengua internacional: es un idioma homogéneo; es una lengua geográficamente compacta: la mayor parte de los países hispanohablantes ocupa territorios contiguos; tiene carácter oficial y vehicular en 21 países del mundo; es una lengua en expansión y es lengua de una cultura internacional. Mapa 1. Distribución del español en el mundo (^1) El Grupo de Dominio Nativo (GDN) es el conjunto de individuos cuya capacidad de usar una lengua determinada se corresponde con la de aquellos que la adquieren desde la infancia, en interacción con su familia, con los miembros de una comunidad o a través de la escuela. (^2) El Grupo de Competencia Limitada (GCL) es el conjunto de individuos cuya capacidad de usar una lengua está limitada lingüística (dominio precario), sociolingüística o estilísticamente (uso exclusivo para ciertos temas o situaciones comunicativas).
  • En España el español es cooficial con el catalán, el gallego y el vasco, y convive con otros dialectos.
  • En Puerto Rico el inglés es también lengua oficial.
  • En Guinea Ecuatorial convive con el francés, el criollo portugués, el pidgin guineano y varias lenguas africanas. El español o castellano es una lengua romance que deriva del latín vulgar y tiene su origen en Castilla. En España, se usa el nombre castellano para referirse a la lengua común del Estado en relación con las otras lenguas cooficiales en sus respectivos territorios autónomos. También se prefiere el término castellano en algunos países de Hispanoamérica, como en Argentina, Bolivia, Chile, Paraguay , Perú, Venezuela y El Salvador. Sin embargo, español es la denominación que se usa internacionalmente. La difusión del español en América inició en 1492 con la conquista y colonización del “nuevo mundo”. Sin embargo, después de tres siglos de colonización solo el 30% de la población hablaba español en las colonias españolas del continente americano. En realidad, la mayor difusión del español tuvo lugar en el siglo XIX cuando las excolonias americanas, al independizarse de la corona española, optaron por mantener el español como lengua oficial, símbolo de unidad e identidad de las nuevas naciones. Hoy en día son 19 los países americanos que tienen el español como lengua oficial o cooficial. La cantidad de hispanohablantes de diferentes zonas del mundo comporta una rica variedad lingüística que no impide una homogeneidad básica que garantiza la comprensión y la comunicación. Se puede hablar de “unidad en la diversidad”. La presencia de hispanohablantes en países donde el español no es lengua oficial responde a veces a causas históricas, como en el Sahara Occidental, primero colonia y posteriormente provincia española en África hasta 1975, cuando su administración fue cedida a Marruecos; o en Filipinas, que fue colonia española durante tres siglos. También es el caso de las comunidades sefardíes, que hablan el judeo-español o sefardita, distribuidas por países mediterráneos (Bulgaria, Marruecos, Túnez, Turquía, Israel) después de la expulsión de España de los judíos y musulmanes que no se convirtieron al cristianismo tras la unificación territorial, política y religiosa de los Reyes Católicos en 1492. En otros muchos casos las razones son demográficas; en la actualidad, los emigrantes de origen hispano contribuyen a la difusión del español en muchos países. Cuadro 2. Hispanohablantes en países donde el español no es lengua oficial País GDN GCL Antillas Neerlandesas Argelia Aruba Australia Belice Brasil Canadá China Estados Unidos Filipinas Guam (Estados Unidos) India 10 699 175 000 13 710 117 498 165 339 460 018 439 110 5 000 41 343 921 3 325 1 201 1 000 20 395 114 835 48 000 69 354 374 571 22 000 96 000 293 000 11 644 834 427 354 59 381

Islas Vírgenes (Estados Unidos) Israel Jamaica Japón Marruecos Noruega Nueva Zelanda Rusia Sahara Occidental Suiza Trinidad y Tobago Turquía Unión Europea (excepto España) Total 16 788 130 000 8 000 108 000 6 586 13 000 22 000 3 000 124 000 4 000 1 000 1 400 000 44 549 410 45 231 1 529 665 24 000 22 000 66 401 8 000 30 975 45 840 021 Una mención aparte merece la comunidad hispanohablantes en Estados Unidos. La población hispana de los Estados Unidos actualmente es aproximadamente de 55 millones de personas. Este dato la sitúa como la más numerosa, con diferencia, de entre las minoritarias de los Estados Unidos. Se calcula que en 2060, los Estados Unidos serán el segundo país hispanohablante del mundo, después de México. Esto supone que casi uno de cada tres residentes en los Estados Unidos será hispano. Además, el español es con mucha diferencia el idioma que se estudia con mayor frecuencia en todos los niveles de enseñanza estadounidenses.

Así pues, de los 21 países del mundo cuya lengua oficial es el español, 19 se encuentran en el continente americano. Y de los casi 470 millones de personas que tienen el español como lengua materna, 380 millones son americanos. Unidad frente a la diversidad A pesar de ser una lengua transnacional, la lengua española goza de una gran unidad. Dos hispanohablantes de cualquiera de los países que tienen este idioma como oficial y que acaben de conocerse se entenderán sin problema, a pesar de que de vez en cuando surjan en su diálogo tres tipos de palabras conflictivas (en muy diferente grado):

  1. Las que uno de los dos no reconoce como parte de su léxico pero entiende perfectamente: un español no se bañará en una “pileta”, sino en una “piscina”, pero sabrá a qué se refiere su interlocutor argentino cuando le proponga nadar un rato en ella.
  2. Otras que se desconocen por completo: ¿qué querrá decir un mexicano que se refiere a su achichincle? (ayudante de poca importancia).
  3. Los términos que se conocen pero no significan lo mismo en según qu é sitio: guagua significa autobús en Puerto Rico y Cuba, pero en Perú es un lactante (viene del quechua wawa ). En cualquier caso, se trata de pequeñas dificultades que se suelen superar con el contexto y que enriquecen el idioma. Las diferencias entre el español hablado en España (variedad peninsular) y el español hablado en América se deben a la evolución que esta lengua ha tenido a lo largo de la historia, a su capacidad de adecuarse a las nuevas circunstancias históricas, culturales y sociales, así como al contacto con otras lenguas. Sin perder su unidad esencial, el español de América ha ido adquiriendo su propia fisonomía. El término americanismo hace referencia al vocablo o rasgo de la lengua (fonético, gramatical o semántico) que es propio del español hablado en algún país de América o que pertenece o proviene de alguna lengua indígena de América. En ocasiones, los americanismos han tenido su origen en términos hispanos que han pasado a ser arcaísmos (en desuso) en la península y se han mantenido en el español de América; por ejemplo, fierro por hierro, farina por harina, anteojos por gafas, pararse por ponerse de pie. Diferencias entre el español peninsular y el español de América Los países de habla castellana o española en América tienen un léxico con características propias, una fonética que distingue el habla de cada zona determinada y algunos rasgos gramaticales determinados. Estas son las principales diferencias: El pronombre vosotros es la forma empleada en la mayor parte de España para el tratamiento informal. Esta forma pronominal, así como las formas verbales de segunda persona del plural que le corresponden (calláis, bebíais, escribisteis, saldréis, etc.), no se usan en América ni en algunas áreas meridionales españolas, como Canarias y Andalucía occidental, donde tanto en el tratamiento formal como en el informal en plural se emplea ustedes. El voseo es el uso de vos como pronombre de segunda persona del singular en lugar de tú y de ti ( Vos tenés razón , en lugar de Tú tienes razón ; Esto es para vos , en vez de Esto es para ti ). El voseo es propio de distintas variedades regionales o sociales del español americano e implica acercamiento y familiaridad. Se da en gran parte de Hispanoamérica, aunque en diferente grado. Argentina, Uruguay y Paraguay son áreas de voseo generalizado.

El seseo consiste en pronunciar las letras c (ante e, i) y z con el sonido que corresponde a la letra s ; así, un hablante seseante dirá [serésa] por cereza, [siérto] por cierto, [sapáto] por zapato. El seseo es general en toda Hispanoamérica y, en España, en Canarias y en parte de Andalucía, y se da en algunos puntos de Murcia y Badajoz. También existe seseo entre las clases populares de Valencia, Cataluña, Mallorca y el País Vasco, cuando hablan castellano, y se da asimismo en algunas zonas rurales de Galicia. El seseo meridional español (andaluz y canario) y el hispanoamericano gozan de total aceptación en la norma culta. También el léxico marca la diferencia entre el español peninsular y el español de América. El uso de arcaísmos y de indigenismos, pero también de anglicismos, dada la proximidad y la influencia de los Estados Unidos. Términos como banana, clóset, computador, esmog, manejar, papa o tiquete son de uso extendido en América, mientras en España se prefiere usar plátano, armario, ordenador, contaminación, conducir, patata y entrada. Es frecuente el uso del verbo platicar en América , considerado arcaísmo en España, donde es más común emplear los verbos conversar o charlar. Variantes léxicas en el español de América Para ilustrar la rica variedad léxica presentamos algunos términos empleados en España con sus correspondencias en diferentes países hispanoamericanos:

  • acera es también andén (Guatemala), banqueta (México), sardinel (Colombia) y vereda (Ecuador y Perú);
  • autobús es bus (Colombia), camión (México), colectivo (Argentina), guagua (Cuba), ómnibus (Bolivia);
  • coche o automóvil es auto (Argentina, Chile, Uruguay), carro (en varios países como México) o máquina (Cuba);
  • la falda es pollera para los argentinos, enagua para los mexicanos y saya para los cubanos;
  • un niño es un chamaco o un escuincle en México, un chamo en Venezuela, un cipote en Honduras, un gurí en Uruguay, un patojo en Guatemala, un pelado en Colombia, un pibe en Argentina;
  • un rubio es un canche en Guatemala, un catire en Venezuela, un güero en México y un mono en Colombia;
  • las tapas son las botanas mexicanas, los ingredientes argentinos, los pasapalos venezolanos y los abrebocas colombianos;
  • y para contestar al teléfono, los españoles dicen ¿Dígame? , mientras en México prefieren ¿Bueno? ; en Guatemala, Hola ; en Argentina, Paraguay y Uruguay, ¿Hola? ; en Cuba, Oigo ; en Puerto Rico, ¿Helow? ; Hola, buenos días en Perú y ¿Aló? en los demás países. En cuanto a los alimentos, muchas palabras tienen diferentes significados en cada país: hay que diferenciar entre la tortilla de maíz que se come en México y Centroamérica y la tortilla española hecha con huevos y patatas; la caña en América se refiere a la caña de azúcar, mientras que en España es un vaso de cerveza. Si en Colombia pides un tinto te servirán una taza de café y no una copa de vino como en España.
  1. Las lenguas indígenas de América y el español El español, al llegar al continente americano, entró en contacto con las numerosas lenguas nativas existentes en el territorio. Durante los más de cinco siglos de convivencia, la lengua española se ha enriquecido gracias a los préstamos lingüísticos de estas lenguas. Aunque en la mayoría de los países hispanoamericanos el español cuenta con muchos más hablantes y tiene mayor prestigio que las lenguas indígenas – en muchos casos lenguas minoritarias relegadas a un ámbito local–, en la actualidad, algunas de esta lenguas son consideradas cooficiales o nacionales en los países donde se hablan. Mapa 3. Distribución del español en América Los pueblos indígenas de América Latina hablan 420 lenguas distintas, de las cuales casi el 25% son lenguas transfronterizas que se utilizan en dos o más países. Destaca el quechua, que se habla en siete países distintos: Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador y Perú. Los países con mayor cantidad de hablantes de lenguas nativas son, por una parte, México y Guatemala (área mesoamericana) y, por otra, Perú, Bolivia y Ecuador (área andina). Se trata de áreas culturales ocupadas en época prehispánica por etnias que dominaban a otras y que alcanzaron un grado de desarrollo importante. Los aztecas (o mexicas) y sus aliados sometieron un vasto territorio en lo que ahora es México, así como los incas en la zona andina. Tanto el náhuatl de los aztecas como el quechua de los incas fueron lenguas francas antes de la llegada de los conquistadores españoles y se extendieron aún más con la evangelización. Por su parte, el guaraní, lengua mayoritaria en Paraguay, fue lengua franca en una extensa zona de América del Sur en época precolombina. Aunque los misioneros españoles en la evangelización utilizaron las lenguas indígenas para hacerse entender, una de las prioridades de la Corona española era la castellanización de los pueblos indígenas. Sin embargo, la empresa no tuvo mucho éxito, ya que solo el 30 % de la población amerindia hablaba español cuando las colonias americanas se independizaron a principios del siglo XIX. La adopción del español como lengua oficial de las nuevas naciones independientes fue el hecho decisivo para la posterior difusión y consolidación del idioma en el continente americano.

A partir del siglo XIX el español se extendió y las lenguas indígenas retrocedieron de forma alarmante. Aún así, muchas de ellas han resistido la penetración cultural y en la actualidad existen millones de hablantes de lenguas indígenas. Las más difundidas son las siguientes:

  • el quechua, lengua de los antiguos incas, en la actualidad cuenta con más de 12 millones de hablantes y es lengua oficial en Perú, Bolivia y Ecuador;
  • el guaraní, lengua oficial en Paraguay donde lo habla la mayor parte de la población y hablado minoritariamente en el noreste argentino y el sur de Bolivia, con más de 8 millones de hablantes en total;
  • las lenguas mayas, más de 30 lenguas diferentes habladas en Guatemala, en el sureste de México y en Belice por unos 6 millones y medio de personas;
  • el aimara, hablado en Bolivia y en Perú, con un total de casi 3 millones de hablantes;
  • el náhuatl, lengua del antiguo imperio azteca y hablado en México por unos 2 millones de personas;
  • el mapuche o mapudungun, lengua hablada en Argentina y Chile por unas 200 000 personas. Mapa 4. Principales lenguas amerindias Cada una de las lenguas indígenas le es útil a sus hablantes para la comunicación diaria y para la transmisión de la cultura, representa un elemento de identidad. Cada una posee un sistema de sonidos que a su vez forman raíces y desinencias, palabras, frases y oraciones. Cada una es reconocida por la Unesco como patrimonio intangible de la humanidad. El resultado del contacto con las lenguas indígenas explica la presencia de voces americanas en el español. La riqueza de la tierra – flora y fauna– y de las costumbres cotidianas y festivas han regalado al español una serie de vocablos que ya forman parte de su léxico. Los primeros americanismos que se introdujeron a través del “Diario de a bordo” de Cristóbal Colón fueron
  1. El español a través de la comida La evolución de la alimentación está relacionada con la historia de la humanidad. El fuego marcó un paso determinante en el desarrollo de la civilización: el hombre empieza a cocer sus alimentos, puede calentarse cuando tiene frío e iluminar su habitación. Los primeros habitantes de la península ibérica fueron los celtas, los vascones y los íberos que vivían de la caza, la pesca, la recolección y el cultivo de algunos cereales. Comerciaban con los griegos y los fenicios, quienes al ver la abundancia de conejos en la península le dieron el nombre de Hispania, “tierra de conejos”. Fueron los fenicios los que llevaron a la península el olivo y la vid, iniciaron la cría del cerdo e introdujeron el consumo de cereales (trigo y cebada). Más tarde, con la llegada de los romanos, en el siglo II antes de Cristo, se difundió el cultivo y el consumo de trigo, haciendo del pan un alimento básico en la alimentación. Se intensificó el cultivo del olivo y la producción de aceite y se introdujo el cultivo de la vid y la elaboración del vino. Además de dar a conocer el proceso de elaboración de embutidos con la carne de cerdo, introdujeron nuevas legumbres (lentejas, guisantes y garbanzos) y verduras (col, lechuga, nabos). Se adoptaron entonces los nombres latinos de vegetales como el ajo, la almendra, el apio, la avena, la cebada, la cebolla, el haba, la lechuga, la menta, el nabo y el puerro; y de frutas como la castaña, la cereza, la ciruela, el dátil, el higo, el melón, la nuez, la pera, el piñón, etc.. Asimismo, nombres de animales como la cabra, el pollo, la vaca, y sus derivados, carne y miel, tienen el mismo origen. De esta época son también los verbos de origen romano que indican procesos de preparación de la comida como asar, freír y cocer. Con la caída del Imperio Romano en el siglo V después de Cristo, varios pueblos bárbaros llegan a la península ibérica. Los visigodos, quienes ocuparon la península hasta principios del siglo VIII, transformaron la sociedad y la manera de producir y consumir alimentos. La dieta de estos nuevos habitantes se basaba en el consumo de cereales, vino, carne, queso, legumbres y de algunas pocas verduras. Nos han dejando algunas palabras como ganso, brindis, buñuelo. Los árabes, provenientes del norte de África, se asentaron en la península desde el siglo VII hasta el siglo XV. Junto a técnicas elaboradas de cultivo, introdujeron las hortalizas, enriquecieron con nuevos elementos la dieta hispánica y con ello el léxico: frutas como el limón, la toronja (pomelo), la naranja y el albaricoque; verduras como la acelga, la alcachofa, la berenjena, la zanahoria y la albahaca; y otros productos como la alcaparra, el alcohol, el arroz, el azafrán, el azúcar, el escabeche, el fideo, el gazpacho, el jarabe, el mazapán y el pato son nombres de origen árabe. Al encuentro entre la cultura española y la árabe se debe el uso del aceite de oliva en la fritura y la costumbre de comer por etapas. La búsqueda de nuevas rutas para el comercio motivó el viaje con el que Cristóbal Colón descubrió el Nuevo Mundo, iniciándose desde entonces un rico e importante intercambio de productos y alimentos entre Europa y América. El desarrollo del comercio colonial que acompañó las expediciones europeas hacia América, África y Asia intensificó la corriente de alimentos y de especies exóticas hacia el Viejo Mundo. Así, llegaron entre otros productos el ají (pimiento), el ananás (piña), la batata (boniato), el cacahuete, el cacao, el cajú (anacardo), la calabaza, la chirimoya, el frijol, el girasol, la habichuela, el maíz, la patata, el pavo, el tabaco, el tomate, etc. Los europeos, por su parte, llevaron a América algunos cereales (el trigo, el arroz y la avena), el algodón, el café, la caña de azúcar, los cítricos, la lechuga, la oliva, la pera, el plátano; además de la cría de animales, abejas, cerdos, gallinas, ovejas, vacas y también caballos – que tanto asustaron

en un primer momento a los indígenas para después pasar a ser un elemento importante de la cultura de los pueblos nativos de América del Norte–. Pintura vigesimoctava del Lienzo de Tlaxcala, siglo XVI. De este modo, la alimentación cambió profundamente a ambos lados del océano y continuó transformándose a medida que aumentaron los espacios conquistados y se aseguraban y mejoraban las comunicaciones entre las colonias y la metrópolis. América ofreció al mundo europeo una gran variedad de productos hasta entonces desconocidos, pero, a su vez, recibió especies inexistentes en el nuevo mundo. Las especies vegetales domesticadas que llegaron de América a Europa constituyen el 17% de todas las cultivadas en el mundo. En Europa muchas de ellas pasarían a incorporarse a la dieta cotidiana de sus habitantes. El maíz, una vez demostrada su capacidad para alimentar poblaciones densas, fue aceptado rápidamente por los europeos; así como el cacao, con el que mayas y aztecas fabricaban el preciado chocolatl , y con este se transmitió la utilización de la vainilla. La patata, aunque fue aceptada más lentamente que otros productos americanos, llegando a los países del norte de Europa a fines del siglo XVI, pronto se convirtió en el componente principal de la dieta de los pobres y, en el siglo XVII, las hambrunas pudieron ser superadas gracias a ella. Mapa 5. Intercambio de productos entre Europa y América

El gallego es hablado en Galicia, en el noroeste de la península. Es una lengua romance (lenguas derivadas del latín), como el castellano y el catalán. Está estrechamente emparentado con el portugués (lengua del país vecino) y tiene una larga tradición literaria. También se habla en zonas de Asturias y León, sin ser lengua oficial. Algunos ejemplos de gallego son: Xunta (gobierno autónomo gallego), conselleiro (miembro del gobierno autónomo gallego), bos días (buenos días). El vasco o euskera se habla en el País Vasco o Euskadi y en parte de Navarra, en el norte de España. Fuera de España se habla en el País Vasco francés. Es una de las pocas lenguas habladas en Europa que no desciende del tronco indoeuropeo y su origen es incierto. Palabras vascas son, por ejemplo, Eusko Jaurlaritza (gobierno autónomo vasco), lehendakari (jefe del gobierno vasco), egun on (buenos días). Existen otras lenguas minoritarias o dialectos como el bable, que se habla en algunas zonas de la Comunidad Autónoma de Asturias; la fabla aragonesa, que se habla en los valles pirenaicos de Aragón; y el aranés, que se habla en el Valle de Arán, en el Pirineo catalán (Lérida), donde es lengua oficial. Además, la comunidad gitana española, que se concentra principalmente en las comunidades de Andalucía, Madrid y Cataluña, habla el caló, lengua mixta de base gramatical española y vocabulario gitano (romaní).

  1. España contemporánea La estructura político-administrativa España está situada en el extremo suroccidental del continente europeo. Su superficie ocupa gran parte de la Península Ibérica y los archipiélagos de las islas Baleares y Canarias. Su capital es Madrid, que es la capital europea situada a mayor altura. Está dividida en 17 comunidades autónomas, más dos ciudades autónomas, Ceuta y Melilla, situadas en el norte de Marruecos. Mapa 7. Comunidades Autónomas, provincias y capitales de España España es un estado democrático y social de derecho que se basa en los principios de igualdad, libertad y pluralismo político. Su régimen político es la monarquía parlamentaria y el rey D. Felipe VI es el Jefe de Estado. La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado: ejecutivo, legislativo y judicial. El sistema de representación nacional son las Cortes Generales, órgano legislativo del Estado, formadas por el Congreso de los diputados (Cámara de representación popular) y el Senado (Cámara de representación territorial). Las elecciones generales se celebran cada cuatro años. La economía España es la décimo segunda potencia económica mundial. Desde 1986 forma parte de la Unión Europea. Es el primer productor mundial de aceite de oliva, el primer país de la UE en productos agrícolas biológicos y el tercer productor de cítricos, vino y carne. El sector de los servicios es el que ocupa a la mayor parte de la población. La tasa de población activa es mayor entre los

los principios fundamentales de libertad y democracia donde la ley es expresión de la voluntad popular. Felipe González, líder del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), estuvo en el poder durante cuatro legislaturas (de 1982 a 1996). Durante su gobierno tuvo lugar una importante modernización de la infraestructura y de la economía y España entró en la Comunidad Económica Europea (1986). En 1992 se conmemoró el V Centenario del Descubrimiento de América y de la publicación de la primera Gramática Castellana, de Antonio de Nebrija. También se celebraron los Juegos Olímpicos de Barcelona, la Exposición Universal de Sevilla y Madrid fue designada Capital Europea de la Cultura. En las elecciones de 1996 y de 2000 gana el Partido Popular (PP), de centro-derecha reformista, dirigido por José María Aznar. En muy pocos años, España se había transformado en una democracia parlamentaria y había sustituido el centralismo por el modelo autonómico. La estabilidad política favoreció la economía y permitió la incorporación de España a la Unión Monetaria en 2002. En las elecciones generales de 2004 y 2008 los socialistas, liderados por José Luis Rodríguez Zapatero, vuelven al gobierno; mientras que el vencedor de las elecciones anticipadas de 2011 fue el Partido Popular, bajo la dirección de Mariano Rajoy. En las elecciones generales de 2015, en las que ningún partido obtuvo los suficientes votos para gobernar, entraron en escena dos nuevos partidos, Podemos y Ciudadanos. En 2016 se volvieron a celebrar elecciones generales con resultados parecidos. La crisis interna del PSOE permitió a Rajoy formar su segundo Gobierno. El 1 de octubre de 2017 se realizó un referéndum de independencia en Cataluña no reconocido por el Estado. El parlamento catalán proclamó la independencia el 27 de octubre por lo que el Gobierno español intervino declarándola anticonstitucional y convocando elecciones autonómicas en Cataluña. En las elecciones al Parlamento de Cataluña del 21 de diciembre de 2018, los tres partidos independentistas consiguieron mayoría absoluta. A raíz del caso de corrupción del Partido Popular, el Partido Socialista presentó una moción de censura ante las Cortes que llevٌ ó a Pedro Sánchez a ocupar la presidencia del gobierno el 1 de junio de 2018. La sociedad La baja tasa de nacimientos y el aumento de la esperanza de vida tienen como resultado el envejecimiento de la población española. Este hecho comporta la necesidad de servicios asistenciales para los ancianos, aunque es la familia la que se encarga en mayor medida de estas personas, sobre todo las hijas. Las principales causas del bajo índice de nacimientos son el frecuente uso de anticonceptivos, las dificultades para encontrar vivienda, el alto índice de precariedad laboral y la entrada de la mujer en el mundo del trabajo. España depende de la inmigración para renovar sus recursos humanos y mantener las prestaciones sociales actuales. Aunque las mujeres y los hombres son iguales ante la ley, la discriminación de la mujer se produce sobre todo en el ámbito laboral: pocas mujeres trabajadoras acceden a puestos de alta dirección, las mujeres ganan menos que los hombres, el número de mujeres paradas o que desempeñan un trabajo temporal es superior al de los hombres y la mujer encuentra más dificultades que el hombre para acceder al mercado laboral. Sin embargo, estas desigualdades están disminuyendo: las mujeres que estudian y que acceden al mercado laboral son cada vez más numerosas, el

número de científicas es superior al de científicos; además, para la mayoría de los españoles, en la familia ideal ambos cónyuges trabajan fuera de casa y se reparten equitativamente las tareas del hogar y el cuidado de los hijos. El rechazo que provocan la violencia de género y el maltrato doméstico es prueba de la sensibilización de la sociedad hacia la discriminación de la mujer. Aunque la familia es prioritaria para el 99% de los españoles, en los últimos años ha perdido cohesión y perdurabilidad. Las parejas de hecho y los matrimonios homosexuales son cada vez más numerosos. La familia llamada ''nuclear'' (padre, madre y uno o dos hijos) ha sustituido a la familia tradicional; además, ha aumentado el número de separaciones y de divorcios. Los padres son cada vez menos exigentes y más flexible en cuestiones de disciplina con sus hijos. La mayoría de los jóvenes españoles es contraria a la violencia, acepta la homosexualidad y se muestra poco interesada en la política y optimista ante el futuro, a pesar de tener muchas preocupaciones como la vivienda, el paro, el terrorismo, la inmigración y los problemas económicos. Los jóvenes suelen ser tolerantes y liberales; aunque entre los jóvenes españoles persiste el machismo. Nueva mentalidad, nuevos comportamientos Entre los siglos XX y XXI, España ha vivido una transformación radical de sus valores y de su visión del mundo. El desarrollo económico, los valores globales, los descubrimientos tecnológicos y la digitalización han modificado la manera de ser y de pensar de muchos españoles. Las clases sociales se mezclan y la religión católica tiene siempre menos poder. Hay menos estabilidad en donde vivir la propia existencia, a causa de las ofertas de trabajo y de estudio, y eso implica un cambio frecuente de empresa, domicilio y también de pareja. Los españoles se identifican menos con el país que con su provincia o lugar de residencia. En consecuencia, el sentimiento nacional desciende en beneficio de nuevas identidades (autonómicas, regionales o locales) o de otro tipo, por ejemplo, el fútbol. En general, los españoles no participan mucho en la política y prefieren colaborar en asociaciones no gubernamentales. Se declaran multiculturales y respetuosos con las minorías. La Constitución garantiza la aconfesionalidad del Estado y la sociedad española es cada vez más laica. Para amplios sectores de la sociedad española, el catolicismo es, hoy día, una forma de manifestación cultural más que una religión. El número de practicante es mucho menor que el número de españoles que se declaran católicos. Otras religiones oficialmente reconocidas son el protestantismo, el judaísmo, el islamismo, los testigos de Jehova y el budismo. Entre las transformaciones que España ha sufrido en estos últimos años, un ejemplo interesante es el de los hábitos alimentarios. Tradicionalmente, en el país ibérico se han consumido alimentos mediterráneos, como pescado, aceite de oliva, cereales, verduras y frutas. De gran calidad son los productos derivados del cerdo, como el jamón serrano, los quesos y los vinos. Pero hoy, la tradición esta dando paso a la modernidad y a sus necesidades. La vida frenética impone comer precocinados, carne, embutidos y bollos industriales. Esta nueva alimentación está aumentando hasta un nivel preocupante la obesidad entre los niños y los jóvenes.