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Este documento ofrece una introducción a la profesión de entrenador de fútbol, destacando las múltiples cualidades que debe reunir un buen entrenador y la importancia de su papel de maestro y educador. Además, se presentan diferentes estilos de entrenamiento y se discuten los aspectos pedagógicos a tener en cuenta. El documento incluye recopilaciones de datos y resúmenes de textos relacionados con el tema.
Tipo: Monografías, Ensayos
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Un buen entrenador de fútbol debe reunir múltiples cualidades, la profesión, el arte del entrenador, dedicado a chicos y jóvenes no es una tarea nada fácil. Se trata de un puesto de enseñanza, de maestro, de educador que tiene que saber encausar al joven a un nuevo estilo de vida. Para introducir a estos jóvenes a la esfera del fútbol, a fin de que se fusionen con él, es indispensable, hoy más que nunca exigirles mucho, exigirles esfuerzos y sacrificios constantes y continuos, para que así puedan desarrollar todo su caudal físico, técnico, táctico, humano y social. El entrenador debe ser y conservar dentro del equipo una posición central y equilibrada y a la vez saber estar muy cerca de cada uno de los jugadores y convertirse en el líder absoluto, pero no, por el lugar que ocupa, sino más bien por su acusada personalidad y dotes de mando. Es necesario que tenga una gran ilusión y pasión por todo lo relacionado con el fútbol, mucha madurez y especialmente estar convencido de que va ha lograr lo que se propone. De esta auto convicción nacerá su fuerza, su voluntad, su poder de persuasión y su forma de entrenar. La relación de admiración, de confianza y de alegría que debe reinar entre jugador y entrenador será la base para un buen rendimiento y al poco tiempo la clave del éxito. El entrenador tratará de comprender a cada jugador “individualmente” con todos sus defectos y con todas sus virtudes. A continuación voy a exponer una recopilación de datos que he recogido a lo largo de mi carrera como entrenador y docente, son resúmenes de algunos textos, de artículos de revistas, de participación en seminarios y visión de algunos técnicos con los que he tenido la oportunidad de compartir. Pensando que todos aquellos que nos dedicamos a la profesión de técnico de fútbol podemos sacar algo positivo de esto.
TECNICO DE FUTBOL: Es el especialista en temas futbolísticos, es el entrenador que se preocupa por las cuestaciones que conciernen a este deporte. DIRECTORES DE EQUIPO: Son técnicos en fútbol que podrían encargarse de los cometidos propios de la dirección del equipo, sin ocuparse necesariamente de su entrenamiento. ENTRENADORES: Son los que preparan, adiestran y entrenan al equipo. VALENCIAS QUE DETERMINAN EL PERFIL DE UN ENTRENADOR:
Pedagogía significa enseñanza y la pedagogía del deporte hace referencia a la ciencia y el arte de enseñar las técnicas y habilidades del deporte, por lo tanto:
“Cuando un entrenador logre que cada jugador sienta que pertenece al equipo, estará posibilitando un rendimiento máximo, dependiendo lógicamente de su potencial”. EL ARTE DE ARMAR EL EQUIPO La primera gran virtud de un técnico es saber elegir bien los jugadores que deben llevar sus ideas a la cancha. Saber perfectamente que jugadores pueden jugar en su equipo y quienes no. Quienes pueden jugar con quien y a la vez si estos pueden asociarse con aquel y con aquel otro, saber enganchar las características de los distintos jugadores para armar entre todos un conjunto. Esa calidad de saber elegir que distingue al buen director técnico tiene tres momentos perfectamente diferenciados. Primero cuando debe armar su plantel para el campeonato, seleccionando con quienes se queda, de quienes prescinde y a quienes pide. Segundo cuando debe formar el equipo que sale a la cancha, eligiendo los once mejores entre los concentrados y quienes van al banco. Tercero cuando debe hacer un cambio durante el partido, buscando mayor eficacia, o para resolver problemas de lesiones o expulsiones.
Tienen el poder, lo deciden todo sobre el equipo, pero cuando los resultados van mal son los primeros en ser destituidos. Son artistas de la teoría cuya práctica ejecutan los jugadores motivados por ellos. Son magos, encumbrados a lo más alto y a veces arrojados injustamente al abismo. Pertenecen a una casta aparte en el fútbol: La de los creadores de triunfos o de fracasos. No hay medias tintas, no hay segundas oportunidades, condenados a encarnar el objeto de las pasiones de las hinchadas, desatan polémicas y están permanentemente en el centro de los medios de comunicación. Son líderes natos y sufren en el banquillo la eternidad que es para ellos los noventa minutos de un partido de fútbol. “El director técnico es tan desechable como cualquier producto de consumo de la sociedad. Hoy el publico le grita ¡no te muras nunca! Y el próximo domingo lo invitan a morirse. El fútbol es una ciencia y la cancha un laboratorio, pero los dirigentes y la hinchada no solo le exigen la genialidad de Einstein y la sutileza de Freud, sino la capacidad milagrosa de la virgen de Lourdes y el aguante de Ghandi”. COMO TENDRIA QUE SER LA ACTITUD “IDEAL” DEL ENTRENADOR:
mejor. Pasado unos días habla con sus jugadores sobre posibles fallas en las hubieran incurrido.
repeticiones si no acaba de salir bien. Exige sacrificio y paciencia a sus jugadores.