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Acuerdo comercial entre la UE y EEUU: cuando la lógica económica choca con la geopolítica
Ursula von der Leyen y Donald Trump reunidos en Turnberry, Escocia (27/07/2025). Foto: Andrew
Harnik / Getty Images.
Federico Steinberg, Publicado el 29 Jul 2025 //
Tras meses de negociación y muchos quebraderos de cabeza, la Unión Europea (UE) ha
aceptado que Estados Unidos (EEUU) imponga a las exportaciones europeas aranceles del 15%,
unos 10 puntos más de lo que pagaban hasta ahora, y hasta el 50% para el acero y el aluminio
(algunos productos específicos, como las aeronaves y sus componentes, ciertos medicamentos
genéricos, equipos para semiconductores y algunos productos agrícolas estarían exentos de
aranceles). También ha acordado que los productos estadounidenses entren en el mercado
europeo sin pagar aranceles (hasta ahora pagaban una media de menos del 3%). Y lo ha hecho sin
rechistar; es decir, sin establecer medidas compensatorias, activar su mecanismo anti-coacción
(cuando Washington ha coaccionado a la Unión) o tomar medidas en el sector servicios, donde
EEUU tiene un abultado superávit comercial con Europa. Además, la UE se ha comprometido a que
sus empresas inviertan 500.000 millones de dólares en EEUU, a comprar 750.000 millones de
dólares en gas natural estadounidense en tres años y a adquirir grandes cantidades de armamento
a empresas de EEUU. Muchos titulares lo están definiendo como un mal acuerdo para Europa. ¿Es
esto correcto?
Más allá de que nos falta por conocer muchos detalles, lo primero que hay que decir es que el
acuerdo es malo para todos. Al igual que liberalizar el comercio genera ganancias
mutuas, establecer aranceles destruye bienestar a nivel agregado, aunque siempre habrá algunos
sectores concretos que ganen con el proteccionismo y pierdan con la liberalización comercial.
Pero como Donald Trump, que ignora los principios básicos del comercio internacional y además
considera que “la Unión Europea se creó para fastidiar a Estados Unidos” había dejado claro que
quería aranceles más altos, lo que hay que evaluar es cómo de malo es el resultado para la UE y
también para EEUU.
(…) la UE ha hecho lo que dicen los manuales de economía que hay que hacer: no responder con
aranceles ante la imposición de aranceles estadounidenses.
El problema es que hay dos lógicas diferentes para juzgar el acuerdo: la económica y la geopolítica.
Y no coinciden. La UE sale mal parada en términos geopolíticos porque se ha mostrado débil y no
ha podido liderar una coalición internacional de países afines para plantar cara de forma conjunta
a los abusos de Trump. Esto es especialmente negativo dada la debilidad del sistema multilateral
de comercio y la elevada demanda internacional de que alguien lidere un sistema de reglas que
permita evitar la fragmentación de la economía global al margen de EEUU. Además, si la UE piensa
que con este acuerdo se ha acabado la incertidumbre, probablemente se equivoque. Es bien
sabido que cuando un abusón de patio de colegio consigue algo sin que se le ofrezca resistencia,
suele volver a por más. Seguramente en otoño la Administración Trump argumente que, por
motivos de seguridad nacional, los aranceles al sector farmacéutico (y tal vez a los
semiconductores) tengan que subir todavía más. Y cuando Trump vuelva a sentirse agraviado por
algo, se saltará su propio acuerdo y amenazará con subir más los aranceles (ya lo ha hecho varias
veces). Por último, no responder al elevadísimo arancel al acero y al aluminio ahonda en la
percepción de vasallo de Europa en relación con EEUU, que ya cristalizó en la cumbre de la
Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en la que los europeos aceptaron aumentar su
gasto en defensa hasta un 5% del PIB cuando a EEUU le basta con gastar el 3,38% para ser la gran
superpotencia militar global.
Pero desde el punto de vista económico, y dejando claro que este acuerdo es malo porque
destruye comercio y hará daño a algunos sectores exportadores europeos (sobre todo alemanes,