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El entretiempo de la sexuación en la adolescencia, Resúmenes de Psicología

Este documento analiza el concepto de 'entretiempo de la sexuación' en la adolescencia, propuesto por adrián grassi. Se discute cómo la adolescencia es un momento de configuración y expresión de síntomas y actos del trauma infantil reactivado por lo puberal, y cómo se requieren 'estaciones de recambio' para la construcción del aparato psíquico. Se abordan temas como la importancia de la representación 'cuerpo imaginado o sombra hablada', la vivencia sensorial de la corporeidad en la pubertad, la elección de objeto y la construcción de la identidad de género.

Tipo: Resúmenes

2021/2022

Subido el 17/04/2024

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ADOLESCENCIA: CONFLUENCIA DEL BIFASISMO SEXUAL EN EL
ENTRETIEMPO DE LA SEXUACIÓN.
Nestor Córdova.
En Tres Ensayos Freud plantea dos tiempos del desarrollo de la sexualidad:
1) Sexualidad infantil: caracterizada por las pulsiones parciales y el
autoerotismo
2) Conformación normal definitiva: iniciada con el advenimiento de la pubertad
y sus transformaciones que supondrán el primado de la sexualidad genital.
Córdova introduce el BIFASISMO de la sexualidad humana, esto implica pensar a
los dos tiempos de Freud rompiendo con la idea de un tiempo cronológico. Desde
el psicoanálisis se dejó en un segundo plano la consideración de una especificidad
teórica y clínica de la adolescencia como puesta en juego de decisivos trabajos
psíquicos requeridos en ese particular tiempo y espacio, que Grassi denomina
“entretiempo de la sexuación”.
Laplanche: teoría de la seducción generalizada. Esta teoría abre un campo al
estudio sobre la incidencia de la sexualidad inconsciente parental (la madre a partir
de los primeros cuidados) en la puesta en juego de la pulsión sexual y el implante
de significantes sexuales enigmáticos en el hijo.
Freud en metamorfosis de la pubertad dice que la madre se horrorizaba,
probablemente, si se esclarece que con todas sus muestras de ternura despierta la
pulsión sexual de su hijo y prepara su posterior intensidad.
La sexualidad infantil, entonces nace prematuramente, o precozmente despertada
por la sexualidad inconsciente genital y para gential parental, como consecuencia
de la operatoria de implantación de sus significantes sexuales.
Silvia Bleichmar: los dos tiempos de la sexualidad humana no corresponden a dos
fases de una misma sexualidad, sino a dos sexualidades diferentes, una de los
cuidados precoces, implantada por el adulto, productora de excitaciones que
encuentran vías de ligazón y descarga bajo formas parciales, y otra con primacía
genital, establecida en la pubertad.
A partir del advenimiento de la pubertad se dará lo que definimos como la
confluencia del bifasismo sexual en el entretiempo de la sexuación. Esta
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ADOLESCENCIA: CONFLUENCIA DEL BIFASISMO SEXUAL EN EL

ENTRETIEMPO DE LA SEXUACIÓN.

Nestor Córdova. En Tres Ensayos Freud plantea dos tiempos del desarrollo de la sexualidad:

  1. Sexualidad infantil: caracterizada por las pulsiones parciales y el autoerotismo
  2. Conformación normal definitiva: iniciada con el advenimiento de la pubertad y sus transformaciones que supondrán el primado de la sexualidad genital. Córdova introduce el BIFASISMO de la sexualidad humana, esto implica pensar a los dos tiempos de Freud rompiendo con la idea de un tiempo cronológico. Desde el psicoanálisis se dejó en un segundo plano la consideración de una especificidad teórica y clínica de la adolescencia como puesta en juego de decisivos trabajos psíquicos requeridos en ese particular tiempo y espacio, que Grassi denomina “entretiempo de la sexuación”. Laplanche : teoría de la seducción generalizada. Esta teoría abre un campo al estudio sobre la incidencia de la sexualidad inconsciente parental (la madre a partir de los primeros cuidados) en la puesta en juego de la pulsión sexual y el implante de significantes sexuales enigmáticos en el hijo. Freud en metamorfosis de la pubertad dice que la madre se horrorizaba, probablemente, si se esclarece que con todas sus muestras de ternura despierta la pulsión sexual de su hijo y prepara su posterior intensidad. La sexualidad infantil, entonces nace prematuramente, o precozmente despertada por la sexualidad inconsciente genital y para gential parental, como consecuencia de la operatoria de implantación de sus significantes sexuales. Silvia Bleichmar: los dos tiempos de la sexualidad humana no corresponden a dos fases de una misma sexualidad, sino a dos sexualidades diferentes, una de los cuidados precoces, implantada por el adulto, productora de excitaciones que encuentran vías de ligazón y descarga bajo formas parciales, y otra con primacía genital, establecida en la pubertad. A partir del advenimiento de la pubertad se dará lo que definimos como la confluencia del bifasismo sexual en el entretiempo de la sexuación. Esta

confluencia implica el encuentro de dos sexualidades que se configuran como tales en forma recursiva y dialógica. Adrián Grassi , respecto a los dos tiempos o formas de sexuacion, aporta para el segundo tiempo, la noción de tres momentos lógicos: puberal-adolescente- juventud , que configuran el “entretiempo de la sexuacion”, dado que la sexualidad infantil, en el mejor de los casos, no culmina automáticamente en una “conformación definitiva adulta”. Se requieren “estaciones de recambio”, de su identidad infantil, de des-orden del cuerpo, del objeto familiar, de la reposición generacional. Aquí surge la urgencia de transformar y crear. La puesta en acción del cuerpo sexuado vincular inaugura una historia singular y configura la adolescencia delimitando la infancia en el campo de la historia familiar. Al crear un vínculo o el adolescente inventa un pasado, establece un límite entre dos historias y enlaza sexualidades. La historización del adolescente no es una historización para recordar, sino para crear nuevos sentidos. En el entretiempo de la sexuación se configuran, ensamblan y delimitan dos historias correspondientes a dos sexualidades y dos tiempos que confluyen en la construcción con otros de un horizonte en devenir. La adolescencia es el tiempo de historizar un futuro.

DE LO ORIGINARIO A LO ORIGINANTE.

Adrián Grassi. ¿Cómo es la puesta en marcha de la vida psíquica? Funciones del aparato psíquico: representar, metabolizar.

  • Representar es metabolizar: la actividad de representar del psiquismo es como un equivalente de la actividad de metabolizar que realiza el organismo. Ambas consisten en incorporar elementos que son ajenos, extraños a él, y transformarlos, homogeneizarlos a su propia estructura.
  • Lo que se metaboliza en lo originario es el encuentro del recién nacido con la madre, y con su propia corporeidad.
  • Para la madre, el naciente es un elemento heterogéneo a sí que tendrá que metabolizar, es decir, hay un proceso de metabolización también para la madre, que produce respuestas que se transmiten en el cuerpo a cuerpo al momento de la alimentación, las caricias, y los cuidados corporales.
  • El bebe va a metabolizar su cuerpo a partir de las sensaciones corporales, y así la corporeidad propia va a quedar representada en el psiquismo del naciente.
  • De la experiencia de satisfacción nace la vida psíquica, la pulsión, la sexualidad, la alimentación desborda el plano biológico. De lo simple a la complejidad

● Objeto y zona. Pecho y boca están fusionados. ● Representación y afecto. Para lo originario la representación es afecto y el afecto es la representación. Según Adrián Grassi se cuentan con dos recursos : I El proceso originario: Primer modo de vivenciar el nuevo cuerpo y registrar sus sensaciones eróticas inéditas. Experiencias a solas con el propio cuerpo (masturbación) o con otros (primera vez, beso, exploraciones genitales con otros) El principio de placer es garante de la inscripción pictogramática para lograr una integración de lo nuevo al yo. II La masa puberal: Vivencia sensorial de la corporeidad en una grupalidad con pares, donde se inscribe la propia extrañeza en una experiencia compartida de fusión corporal: “No sabemos qué sentimos pero lo sentimos juntos”. (Previas, recitales, pogos)

DEL TRAUMA PUBERAL AL ACONTECIMIENTO ADOLESCENTE.

Néstor Córdova. El acontecimiento no se produce por sí mismo, requiere que el sujeto se implique activamente con las transformaciones y lo sancione como tal. El sujeto debe interpretar ese acontecimiento como la llegada de algo inédito. ¿Cómo pensar los acontecimientos que surcan el entretiempo de la sexuación más allá de la pubertad? Laso Eduardo (Licenciado en psicología y psicoanalista UBA) sostiene: “Badiou va a delimitar cuatro campos en los cuales se produce el advenimiento de acontecimientos-verdad: el arte, la ciencia, el amor, y la política”. “El amor es también un lugar de acontecimiento, ya que en el campo de las aventuras sexuales implica el encuentro de lo inesperado, lo incalculable, y traumatico con un objeto único que marca un antes y un después en la vida del sujeto, y reorganiza toda su economía psíquica.

El trauma es constitutivo del psiquismo

● Desde Freud el trauma es definido como acontecimiento en la vida del sujeto caracterizado por su intensidad, la incapacidad del sujeto para responder a él adecuadamente, el trastorno y los efectos patógenos duraderos que provoca en la actividad psíquica. Por lo tanto, el trauma es el encuentro con el goce sexual sin ese saber sobre la sexualidad. No es el sexo lo traumatico, sino la ausencia de saber y el enigma que esa ausencia trae. ● La adolescencia en Freud (en un primer momento) es el tiempo de florecimiento de los síntomas de la histeria, momento de interpretación a

posteriori, o resignificación de las vivencias infantiles que no fueros significadas adecuadamente ni elaboradas y devienen traumáticas a la luz de una nueva lógica. ● Freud escucha a sus pacientes histéricas y encuentra entre sus recuerdos infantiles una experiencia de seducción temprana por parte de un adulto , en general familiar. ● ¿De dónde proviene esta experiencia traumática de seducción? Laplanche denomina seducción generalizada. La sexualidad y deseo parental excitan y seducen. Por esta razón la adolescencia es un momento de configuración y expresión en síntomas y actos del trauma infantil reactivado por lo puberal, y a la vez la oportunidad de resignificar y conducir dicho trauma puberal a la dimensión de acontecimiento adolescente. ● El trauma entonces, es constitutivo del psiquismo. Pero solo se constituye como trauma para el sujeto en un movimiento temporal aprés coup. Antes de toda posibilidad de representar y significar por parte del sujeto estamos en un momento que Laplanche y Green denominan avant coup. Es el momento del encuentro, del impacto, de la excitación, el suceso que aun escapa a toda significación. En esto radica la importancia del despertar de la pubertad y lo puberal como momento de actualización y resignificación aprés coup, que configura como traumáticas ciertas vivencias infantiles. ● El trauma puberal es el resultado, entre otros factores, de la activación e interpretación de lo infantil y la vivencia de seducción por el Otro a la luz del presente junto a la desbordante sensualidad puberal que genera una desmesurada vivencia de excitación interpretada como auto seducción.

Trauma y acontecimiento según Ignacio Lewkowicz

  • Trauma: se trata de un estímulo excesivo que no puede ser captado por los recursos previos. Por eso mismo, ese estímulo tiene una masividad y evidencia suficientes para imponer un obstáculo al funcionamiento de la lógica en cuestión.
  • Acontecimiento: a diferencia del trauma, el acontecimiento requiere de una transformación subjetiva para ser tomado. En rigor, necesita de unos recursos y unas operaciones capaces de leer la novedad en su especificidad radical. De esta manera, el acontecimiento no se reduce a pura perplejidad frente a lo inaudito.

No es escencial definir el concepto en claridad sino en su manera compleja, es necesario considerar el crecimiento desde perspectivas que lo tomen en su complejidad. El “estado del creciente” su estructuración psíquica considera una complejidad de factores relativos y cambiantes, marcados por circunstancias sociales, políticas, familiares, corporales, históricas, culturales, vinculares, transgeneracionales y sexuales. Entretiempo de la sexuación: el adolescente necesita tiempo para la construcción de su aparato psíquico, cuando termina la adolescencia queda constituído el aparato. Es el momento de producción de subjetividad. El termino “creciente” hace referencia a un proceso vivo que se va realizando en su propio devenir. Es un proceso que transita por bordes, desbordes y desvíos, más que por logros y metas claras, fijas, predeterminadas y prefijadas. Estudiar el desarrollo saludable del creciente implica tener en cuenta sus demoras, detenciones, sus progresiones y regresiones (el adolescente va y viene desde su actualidad a su infancia), sus relaciones con el ambiente y la cultura. Winnicott plantea: “La inmadurez es un elemento esencial de la salud de la adolescencia. No hay más que una cura para ella y es el paso del tiempo y la maduración que este puede traer” que no requiere de diagnósticos que fijen y coagulen el proceso (desde el positivismo lógico y mecanisista, cuando el desarrollo no cumple con los programas, los ritmos de sus carriles naturales, normales y preestablecidos, rápidamente se reparten diagnósticos y recetas, se estigmatiza al adolescente como irresponsable), sino de proveer apoyaturas y apuntalamientos adecuados por parte de la responsabilidad adulta. A la hora de realizar un diagnóstigo diferencial entre salud y patología en la adolescencia (y también en la niñez) es fundamental preguntarse “¿En qué trabajos anda este chico? ¿Coincide aproximadamente con el trabajo psíquico que podríamos suponerle por su edad?” En relación a esto, podemos plantear tres grupos de trabajos psíquicos al momento de transitar este período de crecimiento: lo puberal, lo adolescente, la juventud. Un rasgo como la irresponsabilidad adolescente (valorado negativamente en las teorizaciones clásicas) es, en medidas dosis, un ingrediente propio del momento adolescente y que su positividad consiste en posibilitar la libre expresión creativa. Como plantea Winnicott en 1971: “La inmadurez es ua parte preciosa de la escena adolescente. Contiene los rasgos mas estimulantes del pensamiento creador, sentimientos nuevos y frescos, ideas para una nueva vida. La sociedad necesita ser sacudida por las aspiraciones de quienes no son responsables”.

Algunas puntuaciones para tener en cuenta para la evaluacion de un creciente saludable:

  1. No hay verdadero proceso adolescente sino se toma el desvío de la no- responsabilidad, que tiene el sentido de un soltarse, pero soltarse amarrado. La angustia es una señal y un indicador clínico fundamental.
  2. El primer lugar donde se crece es en el deseo, en la fantasía, en el juego, en la creación artística. Hay un impulso vital creativo fundamental a la hora de crecer.
  3. La creación de espacios de grupalidad en los cuales experimentar la novedad (sobre todo la novedad del nuevo cuerpo con sus nuevas sensaciones).

EXTRAVÍO SEXUAL DE LA PUBERTAD Y NEUROSIS DEL DESARROLLO.

DE EPIFANÍAS Y PARTIDAS.

Nestor Córdova.

El arte como recurso epistemológico del psicoanálisis

● Las intuiciones artísticas y literarias fueron fuente de inspiración del pensamiento freudiano y forman parte del andamiaje teórico psicoanalítico, dado que Freud se apoyó en el genio de los poetas para validar sus descubrimientos. ● Los recursos epistemológicos del psicoanálisis son aquellas producciones artísticas, literarias, históricas, mitológicas, que contribuyen a la formulación de nuevas conceptualizaciones y a construcción de conocimientos transmisibles. ● Despertar y trauma: la pubertad de Munch. Es una obra de Edvard Munch titulada Pubertad (1895), representa el momento del segundo despertar sexual, cuando lo real del sexo irrumpe como traum puberal. En este cuadro cada uno de los detalles tiene un valor significante: la mirada, la posición de las manos, las sutiles manchas de sangre, la asimetría del cuerpo que sugiere una parte aún niña y la otra siendo ya mujer. Este cuadro captura el instante del “extravío de la pubertad”, tiempo de desconcierto y punto de partida de esa travesía, azarosa e incierta que cada adolescente deberá realizar con tiempo e ingenio, en soledad y en grupo, hacia la conquista del mundo adulto.

El extravío de la pubertad

Adolescencia: el artificio de “enfermar y curarse de y con los padres”

● Erik Porge (1990) deduce que los estados neuróticos por los que atraviesan muchos niños son neurosis de transferencia y no una neurosis clínica u ordinaria. Los niños organizan la neurosis de transferencia ante un cambio de lugares o situación particular en la familia, y la focalizan en el padre, la madre, alguno de sus hermanos, etc. Dado que los padres se sienten interpelados por la crisis y los síntomas, el niño se vuelve persecutorio porque supone que esas manifestaciones son dirigidas “contra el”. ● Porge señala que la función del analista es lograr que los padres toleren la neurosis de transferencia y permitir entonces que el niño la desarrolle hasta su resolución. ● En el caso de la neurosis de transferencia adolescente, los aspectos más pasionales (puberales) de la transferencia se dirimen con los padres, mientras que el grupo de amigos, y ciertas figuras adultas de relevo son objeto de transformaciones idealizadas, división y desplazamiento que permite al adolescente preservar en otros espacios no familiares la función de apuntalamiento, mientras se libra de esta decisiva confrontación transferencial. ● Los padres deben posicionarse de modo de acompañar y sostener la transferencia sin responder especularmente ni implicarse pasionalmente ante la virulencia de la crisis que los toma como objeto y los interpela como sujetos al agitar sus propios fantasmas edípicos infantiles y puberales. La clave reside en no impedir el desarrollo de la neurosis ni tampoco exacerbarla. ● La resolución del complejo de Edipo posiciona al adolescente de cara al horizonte característico de la juventud.

De epifanías y partidas

● Para el adolescente, librarse de la neurosis edípica y desasirse de sus padres requiere de un largo y doliente proceso hasta asumir su paradójica condición de sujeto doblemente determinado: determinado en tanto marcado por su historia personal, familiar y epocal, pero a la vez, determinado en el sentido de decidido a asumir su propio deseo.

LO PUBERAL - ADOLESCENTE - JUVENTUD

Mariana Soler power teórico.

Lo puberal

  • Recurso que vivencia lo corporal, lo representa por medio de pictogramas.
  • Pulsa a la repetición genitalizando lo infantil, incestuoso.
  • El coito y la masturbación: modos de inscripción de lo corporal, pictogramático.
  • Orgasmo: inscripción sensación inédita, en complementariedad con el otro par genital
  • Co-operaciones con los pares
  • El otro objeto parcial complementario confirma la potencia sexual. Lo adolescente
  • Fuerza que pulsa a la diferencia, creación , sublimación y exploración en fantasía.
  • Desgenitalización incestuoso por Excorporización y confrontación.
  • (Prohibición incesto)
  • Exogamia
  • Idealización: el objeto es el amor ideal: enamorado del amor.
  • Otro objeto parcial narcisista confirma la capacidad de amar
  • Yo ideal La juventud
  • Fuerza construye proyectos con ideales compartidos con otros.
  • Obsolescencia: (Caída, disolución C. de Edipo)
  • Desinvestimiento parental e inscripción de la castración, falta.
  • Heterofamiliar
  • Hallazgo de objeto por alteridad
  • Yo y el otro devienen sujetos de deseo, del vínculo.
  • El otro ya no confirma algo propio sino como garante de un proyecto
  • Falta motoriza búsqueda.
  • Ideal del Yo.

METAMORFOSIS DE LA PUBERTAD: EL HALLAZGO (?) DE OBJETO

Adrián Grassi.

Freud enseña que existen dos caminos para el hallazgo de objeto: por apuntalamiento y narcisista. La cátedra agrega por alteridad del objeto. Se destaca la importancia de la no fijeza ni exclusividad en ninguno de los modos, sino que la combinatoria en la elección es lo que da sutileza al hallazgo. El otro es alguien que

Con la llegada del psicoanálisis, el sujeto queda del lado del pensamiento inconsciente. Freud: “El Icc es más bien algo vivo, susceptible de desarrollo, y mantiene con el Pcc una serie de relaciones, entre ellas la de cooperación. A modo de síntesis debe decirse que el Icc se continúa en los llamados retoños, es asequible a las vicisitudes de la vida, influye de continuo sobre el Pcc y a la vez está sometido a influencias de parte de éste.” Esta idea de movilidad e intercambio acompaña al concepto de sujeto. Sujeto y desde esta perspectiva, sujeto psíquico, es actividad de intercambio entre los sistemas de la organización del aparato psíquico, pero también “asequible a las vicisitudes de la vida”, es sistema en intercambio con el medio, con la cultura. El sujeto es sujeto de deseo inconsciente. Sujeto e historiación: Hay términos cercanos a la noción de sujeto provenientes del psicoanálisis para los cuales es necesaria una diferenciación: ● Uno muy controvertido y cercano es: el yo (instancia psíquica de la tópica freudiana). Lacan traza diferencias entre el sujeto y el yo: mientras que el yo forma partes del orden imaginario, el sujeto es parte del orden simbólico. ● Piera Aulagnier (escuela francesa de psa) realiza otros aportes y otorga nuevas funciones del yo, entre las cuales se destaca la de historización. Esta función de historiador es propia del yo, es una necesidad de su funcionamiento situarse y anclar en una historia que sustituye un tiempo vivido y perdido por la versión que el sujeto se procura merced a su reconstrucción de las causas que lo hicieron ser, que dan razón de su presente y hacen pensable e investible un eventual futuro. ● Winnicott destaca la relación de la inmadurez adolescente que lo único que la cura es el paso del tiempo, que en verdad, no se trata del paso del tiempo como quien dice “ya va a crecer, ya va a madurar” sino del paso del tiempo por el aparato psíquico, la marca que el paso del tiempo deja en el psiquismo, es decir, su inscripción. ● El yo requiere inscribir dar continuidad a su existencia a través del paso del tiempo. Ahí la subjetividad trabaja. ● Subjetividad es historización en varios sentidos:

  • En la medida en que produce la categoría tiempo.
  • produce con la historia, la genealogía, y el devenir como proyecto
  • produce en y con el contexto histórico y la cultura contemporánea. Producción subjetiva es movimiento articulado con las marcas de la época.

Sujeto es función psíquica, entidad no corpórea: ¿El sujeto es cuerpo o mente? Freud dice que el yo es sobre todo una esencia cuerpo, no es solo una esencia superficie, sino él mismo la proyección de una superficie (se refiere a la superficie corporal), o sea, que el yo deriva en última instancia de sensaciones corporales. Cabe entonces considerarlo, desde Freud, como la proyección psíquica de la superficie del cuerpo, además de representar como se ha dicho, él mismo la superficie del aparato. Si para el cuerpo el crecimiento es signo de salud, su correlación para la vida psíquica es la integración de: ● Un trabajo de anudamiento o trabajo de integración psicosomática. Hay ligazón constante entre la proyección de la imagen del cuerpo reformulada por el crecimiento, la propia mirada, las sensaciones corporales y la mirada del otro. ● Un trabajo de integración en relación a la fantasía correlativa del crecimiento. “Crecer en la fantasía es un acto agresivo” Decía Winnicott. Integración amor- odio por la destructividad que implica crecer. ● Un trabajo de integración en cuanto la fantasía Icc, aun hundiendo sus raíces en lo corporal, tocando lo originario, será territorio exclusivo de la escena de juego. Subjetividad y adolescencia: Lo propio del sujeto en la adolescencia es crear sentidos que enriquecen al yo, en un juego de identificaciones y desidentificaciones. La adolescencia transcurre en lúdica adquisición de nuevas identificaciones y cancelaciones de otras. La pregunta ¿Quién soy? Es un signo de que existen procesos adolescentes en marcha, se refiere a las identificaciones que habitan el yo y que comienzan a estar cuestionadas por el sujeto. La subjetividad es materia psíquica viviente, mientras hay vida, hay vida psíquica, y consecuentemente, posibilidad de producción subjetiva. SOBRE LOS INTERESES (LIBIDINALES) DE LOS JÓVENES Y LA SUBJETIVIDAD EN DEVENIR. Adrián Grassi En referencia a “la difícil tarea de ser jóven” de Silvia Bleichmar.