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Análisis Turístico, Apuntes de Historia Económica

Asignatura: Historia de los Viajes y del Turismo, Profesor: Nuria Morere, Carrera: ADE + Turismo, Universidad: URJC

Tipo: Apuntes

2016/2017

Subido el 01/10/2017

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revista de
ANÁLISIS TURÍSTICO
Segundo semestre de 2006
Núm. 2
SUMARIO
AGUA Y TURISMO
Enrique Torres Bernier
ARTÍCULOS
Impacto de las instalaciones sobre el desempeño del sector hotelero español
Enrique Claver Cortés, Jorge Pereira Moliner y Rosario Andreu Guerrero
Segmenting future visitors to heritage sites: perceptions, motivations and expectations
Avital Biran, Yaniv Poria y Arie Reichel
El desempeño de un destino turístico. ¿Quién gestiona el destino?
¿Quién realiza el rol auditor?
Angelo Presenza
“¿Qué indica un indicador? Análisis comparativo en los destinos turísticos”
Amparo Sancho Pérez y Gregorio García Mesanat
“Turismo e historia: formación e información en el turismo. Un estado de la cuestión”
Nuria Morère Molinero
DEBATE
“¿Está la investigación en turismo suficientemente reconocida y valorada en España?”
Juan Ignacio Pulido Fernández (coord.)
NOTA
“Actividad investigadora de los socios de AECIT”
Amparo Sancho Pérez
RESEÑA
HUGHES, Edward. “Arts, Entertainment and Tourism”
Editorial Butterworth Heinemann, 2000
Robert Valls Tuñón
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revista de

ANÁLISIS TURÍSTICO

Segundo semestre de 2006

Núm. 2

SUMARIO

AGUA Y TURISMO

Enrique Torres Bernier

ARTÍCULOS

“Impacto de las instalaciones sobre el desempeño del sector hotelero español”

Enrique Claver Cortés, Jorge Pereira Moliner y Rosario Andreu Guerrero

“Segmenting future visitors to heritage sites: perceptions, motivations and expectations”

Avital Biran, Yaniv Poria y Arie Reichel

“El desempeño de un destino turístico. ¿Quién gestiona el destino?

¿Quién realiza el rol auditor?”

Angelo Presenza

“¿Qué indica un indicador? Análisis comparativo en los destinos turísticos”

Amparo Sancho Pérez y Gregorio García Mesanat

“Turismo e historia: formación e información en el turismo. Un estado de la cuestión”

Nuria Morère Molinero

DEBATE

“¿Está la investigación en turismo suficientemente reconocida y valorada en España?”

Juan Ignacio Pulido Fernández (coord.)

NOTA

“Actividad investigadora de los socios de AECIT”

Amparo Sancho Pérez

RESEÑA

HUGHES, Edward. “Arts, Entertainment and Tourism”

Editorial Butterworth Heinemann, 2000

Robert Valls Tuñón

REVISTA DE ANÁLISIS TURÍSTICO, nº 2, 2º semestre 2006, pp. 86-

TURISMO E HISTORIA: FORMACIÓN E INFORMACIÓN EN

EL TURISMO. UN ESTADO DE LA CUESTIÓN

Nuria Morère Molinero

Universidad Rey Juan Carlos

Revista de Análisis Turístico

ISSN: 1885 - 2564 Depósito Legal: B- 39009

©2006 Asociación Española de Expertos Científicos en Turismo (AECIT)

www.aecit.org email: analisisturí[email protected]

la laicización humanista, por lo que Italia y Roma llegarían a ser destinos preferentes,y cuyo gran momento serán los siglos XVIII y XIX^12. En el siglo XVIII, los monumentos y antigüedades ejercen su atractivo por el aspecto físico, la grandeza, la monumentalidad y la estética, pero también por considerarse una reliquia del pasado, una fuente para la historia, una historia racional entonces ya definitivamente y que necesita de esos testigos, de esos testimonios para documentarse, hacerse y para construirse. La Historia surge, entonces y por primera vez, de forma nítida, a la vez que el monumento, los vestigios y objetos del pasado que conforman el concepto de Legado (Patrimonio) se instituye en paralelo, en ese momento también, con la Ilustración, dentro del mismo movimiento de extracción, de obtención del mayor número de vestigios y de su conserva- ción, como fuentes para una historia científica^13. Se consolida así el coleccionismo aunque éste había nacido en los momentos humanistas del siglo XVI. El descubrimiento de objetos del pasa- do, de restos materiales y ruinas ocasionaría el inicio de grandes excavaciones como las de Pompeya e Itálica en España, iniciándose así la marcha hacia el nacimiento de la arqueología^14 , las fuentes de la historia, frente a la estética o la monumentalidad. Esta búsqueda del pasado atra- jo a viajeros y estudiosos a Italia^15 , y desde allí a

Grecia^16 y, posteriormente a Egipto tras la expe- dición de Napoleón y la publicación en Europa de la obra Description de l´Egypte. El pasado no será únicamente material, durante el siglo XIX, el pai- saje y vivir los ambientes del pasado histórico se encontrarán con el movimiento romántico: será un momento de búsqueda de libertad, del indivi- duo, el alejamiento hacia nuevos horizontes, lo que creará en viajeros y literatos un gran atracti- vo por el pasado^17. En ese entorno, la generaliza- ción de los viajes favorecidos por la mejora de los transportes y por una mayor seguridad verá nacer entonces el concepto de turismo moderno (toda- vía no de masas sin embargo)^18 con la introduc- ción de neologismos en las lenguas europeas ( tou- rist, touriste )^19. A partir del siglo XIX, testimonia- remos estrechos vínculos entre viajes e historia (o sus restos materiales con la arqueología) en toda una serie de publicaciones, tanto periódicas^20 como con la publicación de las primeras guías arqueológicas^21 ; historia entendida como conoci- miento, apertura de la mente a novedades, aprendizaje, pero también como deleite como demuestra la utilización del término de paseo en libros sobre turismo y visitas^22. Hemos querido marcar, a lo largo del tiempo, la conexión entre Historia y Turismo^23. En el mundo actual, su análisis se centraría en los turis- mos alternativos y, muy especialmente, en el

Análisis Turístico Análisis Turístico

el lugar donde se materialicen estas nuevas nece- sidades. Mucho antes de que acuñáramos pues el término de turismo cultural , donde el pasado y su legado serán uno de los componentes y atrac- tivos, están documentados viajes motivados por la curiosidad, la observación ante territorios y gentes diferentes y desconocidos. Los hitos más antiguos testimoniados son los viajes realizados durante el Imperio Nuevo egip- cio por parte de funcionarios y escribas testimo- niados en los graffiti encontrados en Saqqarah, Abusir (Egipto) donde la curiosidad y el disfrute parecen ser la justificación^5 y, en fechas más recientes, los viajes de Heródoto (siglo V a.c.) con las primeras descripciones de las pirámides egip- cias y de Babilonia y su ziggurat , en un momento éste de búsqueda de explicaciones racionales, de respuestas a las grandes incógnitas del entorno, de observación, es decir de “istorié” , término que daría lugar a la palabra “historia”, la cual en un primer momento significará “observación”. Será, en este sentido, en el marco de la civiliza- ción griega donde se asienten definitivamente estos tipos de motivaciones culturales e históri- cas: las grandes santuarios panhelénicos (Olimpia, Delfos) convertidos en auténticas joyas arquitec- tónicas y artísticas y allí trabajarían los grandes maestros (Fidias en Olimpia) serían visitados periódicamente con ocasión de las grandes cele- braciones religiosas^6 y se llegarán a convertir en auténticos museos donde los sacerdotes actuarían como guías^7 ; más tarde, en época helenística, serán además los grandes centros del saber (Alejandría o Pérgamo) los que se actuarán como grandes focos de atracción por sus bibliotecas, palacios y monumentos. Mientras, el ocio se irá materializando como lo testimonia la construc- ción de grandes teatros como el vinculado al san- tuario de Epidauro (17. 000 espectadores) en el siglo IV a.c. A Roma llegarán esos nuevos hábitos desde el siglo II a.c. como consecuencia de la con- quista de Grecia (conquista de Corinto en el 146 a.c.): serán viajes militares, oficiales, donde la

visita e inspección podía revestir un intenso carácter cultural como la que realizó Paulo Emilio en el 168 a.c.^8 , paralelamente a la acumulación de espectaculares botines artísticos que se enca- minarían a Roma, arraigando el helenismo en la Península Itálica y casi simultáneamente en las recién creadas provincias (estructuras urbanas con pórticos y espacios abiertos, conjuntos para el divertimento, termas que se construyen en las casas y ciudades para el disfrute y el deleite del tiempo, jardines y peristilos que penetran en los espacios urbanos y en las viviendas). En Roma y durante el Imperio se consolidarían los viajes que podemos denominar culturales: visita a territorios exóticos y a sus monumentos como Egipto, cono- cimiento de Grecia y viajes formativos, e incluso viajes científicos, además del desarrollo del ocio y descanso especialmente plasmados en los vesti- gios de las grandes villae suburbanas, marítimas o rurales, abiertas al paisaje y a su disfrute. Volviendo al pasado y a sus reliquias, si en tiempos antiguos parece probado como hemos visto su facultad de atracción, en momentos más próximos a nosotros será el redescubrimiento de la Antigüedad lo que ocasione frecuentes despla- zamientos, de manera notoria desde el Renacimiento (algunos ejemplos medievales nos han dejado menciones y descripciones de ruinas como la de Benjamín de Tudela en Babilonia^9 ; o viajes definidos para aprender o por curiosidad como él de Al Idrisi^10 ). En un premier momento era la atracción por la Antigüedad la que transpor- taba a Roma a viajeros;los peregrinos del medie- vo –romeros- se estaban transformando en viaje- ros humanistas buscando lo histórico y cultural, los grandes monumentos del pasado. Y estos gran- des conjuntos atraerían cada vez a un mayor número de curiosos; especialmente relevantes y reconocibles son aquéllos que llegarían a practi- car la modalidad del Grand Tour , movimiento generado por los viajes formativos de los jóvenes aristócratas británicos^11 viajando y visitando luga- res históricos con un rico pasado y que arranca en

TURISMO E HISTORIA: FORMACIÓN E INFORMACIÓN EN EL TURISMO. UN ESTADO DE LA CUESTIÓN^ NNuurriiaa MMoorrèèrree MMoolliinneerroo

12. W. E. Mead: The Grand Tour in the Eighteenth Century, New Cork, 1972; J.Towner: “The GRAND TOUR. A key phase in the history of tourism”, Annals of tourism research , 12, 3, 1985, p. 297 ss. Entonces entroncarán, gracias a la mejora de los transportes, con el nacimiento del turismo. 13. J. Ballart: El patrimonio histórico y arqueológico: valor y uso , Ariel, 1997, p. 51 ss. y p. 169 ss. 14. Fue una larga marcha hasta el nacimiento de la arqueología en la segunda mitad del siglo XIX. 15. La confluencia de historia y vestigios arqueológicos será la que encontremos en el XVIII cuando eruditos viajeros británicos atraí- dos por los restos materiales que van a ir descubriendo en Italia reconstruyan la primera historia antigua. 16. Será en un primer momento localización de lugares míticos de la mano de la obra del periegeta Pausanias (siglo II d.c.). 17. Ian Robertson: Los viajeros impertinentes. Viajeros ingleses por españa desde la ascensión de Carlos III hasta 1855 , CSIC y ed. Serbal, 1988; A. Jiménez Cruz: La España pintoresca de David Roberts. El viaje y los grabados del pintor , Málaga, 2002. 18. C. Larrinaga Rodríguez: “El turismo en la España del siglo XIX”, Historia Contemporánea , 2002, 25, pp. 157- 179. 19. El vocablo inglés “tourism” está testimoniado en 1811, aunque era más usual “ touring ” o viaje por placer, o “ tour ” en el sentido de viaje. Del inglés lo tomará el francés en 1841, el español y las demás lenguas: Rey (dir.): Le Robert. Dictionnaire de la langue française , Paris, 1998. Antes encontramos en francés la obra de Stendhal: “Mémoires d´un Touriste”, 1838, en Voyages en France, Paris, Gallimard, 1992. 20. Annales des voyages, de la géographie, de l´histoire et de l´archéologie , Paris, 1866-70. 21. N. Persichetti : Viaggio archeologico sulla via Salaria nel circondario di Città ducale , Roma, 1893. Habrá en esa línea muchas publi- caciones, tiempo antes de nuestra actualidad del turismo cultural cuando han proliferado las Guías Arqueológicas. Como ejem- plo J. García Sainz de Baranda; L. Cordavias: Guía arqueológica y de turismo de la provincia de Guadalajara, Guadalajara, 1929; La Cueva de Altamira y la villa de Santillana del Mar: guía del turista, Espasa Calpe, 1926 ; Los Dólmenes españoles, Patronato Nacional de Turismo, 1929_._ La primera guía turística, la Guía Baedecker se había publicado por primera vez en 1839. 22. H. Lawrence: Paseos etruscos , Libros de Mirasol, 1961 (original 1920); El paseo arqueológico de Gerona , Diputación provincial, 1963. En este sentido, la palabra “tour” haya tenido en francés medieval un significado de paseo, vuelta: J. Coromina; J. A. Pascual: Diccionario crítico-etimológico castellano e hispánico , Gredos, 1980; mientras que algunas musealizaciones de yacimien- tos arqueológicos hacen de éstos unos jardines por los que pasear y disfrutar como puede ser el caso de Ampurias (Girona). 23. Se podrían citar otros muchos como las competencias del Ministerio de Fomento a principios del siglo XX y de su ministro el Conde de Romanotes quien realizaría en 1900 el RD para la catalogación de las “riquezas históricas” (inicio del Catálogo Monumental) y quien crearía en 1905 de la Comisión Nacional de Turismo. 5. L. Casson: Travel in the ancient world , London, 1974, p. 32-35. 6. A las pruebas atléticas y de música y danza de los Juegos Panhelénicos, abría que añadir el teatro durante las celebraciones en honor al dios Dionisios en Atenas y el desarrollado en torno al santuario curativo de Epidauro en honor al dios Asclepios. 7. J.-M. André; M.-F. Baslez: Voyager dans l´Antiquité , Fayard, 1993, pp. 40-42. 8. J.-M. André; M.-F. op.cit ., p. 106; R. Chevallier: Voyages et déplacements dans l´Empire Romain , A. Colin, 1988, pp. 217-218. 9. J.R. Magdalena Nom de Deú: Libro de viajes de Benjamín de Tudela , Barcelona, Riopiedras ed., 1982,p. 59 (Roma), p. 87 (Nínive), p. 95 (Babilonia), p. 118 (El Cairo). 10. IDRISI: Geografía de España , col Textos medievales 37, Valencia, 1974, p. 10: “Recreo de quien debe recorrer el mundo” es el títu- lo de la obra que Al Idrisi realizó por encargo de los duques de Sicilia Roger II y Guillermo II. 11. Al final del siglo XVIII y XIX se añadirán los hijos de la burguesía aparecida con la Revolución Industrial.

Tanto los perfiles (tipos) como las motivacio- nes coinciden en la existencia de un grupo minori- tario, entre un 5-10% de apasionados por el turis- mo cultural^30 , de eruditos, que serían, además, los más interesados, y lo planteamos como hipótesis, por la historia, por el pasado. Coinciden, en efec- to, estas percepciones con los resultados obteni- dos por Leone et alii sobre turismo arqueológico quienes hablan de una masa de curiosos (serían los visitantes de Pompeya, de la Roma arqueológica, o del valle de los Templos en Agrigento, Sicilia); un número de individuos motivados por intereses his- tóricos y culturales; y un número mínimo de estu- diosos y apasionados por la arqueología^31 , un 5 % de personas intelectualmente interesadas por la arqueología, por lo antiguo, es el público elitista de la arqueología erudita y científica que viene a coincidir con el turista cultural exigente; a lo que se añadiría un porcentaje importante de público motivado aun sin ser apasionados. El resto serían los inspirados, los curiosos, los paseantes etc. Es, por lo tanto, el llamado turismo arqueológi- co el que vuelve a marcar el vínculo entre turismo e Historia, entendiendo que los restos materiales están transmitiendo el pasado y la arqueología es una metodología de trabajo para reconstruir el pasado del hombre^32. Sobre él se ha definido un público objetivo, elitista, apasionado, pero convie- ne, ante todo, precisar qué se entiendo por turis- mo arqueológico y cuando los vestigios arqueológi- cos significan realmente Historia y pasado. La defi- nición de turismo como todo desplazamiento que supone, al menos, una pernoctación obliga a anali-

zar posibles razones para los viajes vinculados con la arqueología^33. Podría tratarse de desplazamien- tos para asistir a congresos sobre temática arqueo- lógica, en algunos casos con la asistencia de un gran número de participantes y que se suelen lle- var a cabo cerca de yacimientos; otra definición se referiría quizás a la asistencia a festivales de tea- tro, de música, de danza realizados en yacimientos y monumentos de la Antigüedad o que han sido sacados a la luz siguiendo una metodología como es el caso de los teatros de Mérida, Segóbriga (Cuenca), Verona (Italia), aunque su análisis (demanda, oferta) es más propio y representativo de eventos y festivales; es posible también pensar en yacimiento y sus vestigios como herramientas de un desarrollo rural, ya sea por la visita, por la participación en excavaciones arqueológicas, por trabajos de conservación y restauración, como en Mérdola en Portugal^34 , en Alarcos (Ciudad Real)^35 o en Aragón con la creación de los Parques Culturales, algunos de claro contenido arqueológi- co como los relacionados con las pinturas del Arco Rupestre del Mediterráneo (Albarracín, Río Vero, río Martín)^36. Nosotros entendemos es último caso cuando turismo arqueológico es todo desplaza- miento cuyo objetivo real sea la visita de un yaci- miento arqueológico, entendiendo por yacimiento arqueológico o conjunto arqueológico aquellas definiciones que se exponen en las diferentes leyes de Patrimonio Histórico Español y de las Comunidades Autónomas^37. Y en ese sentido, habí- amos planteado en otros estudios^38 la relación de esa motivación arqueológica, por la Prehistoria y la

Análisis Turístico Análisis Turístico

turismo cultural^24. Es en la década de los 80-90, cuando surgen turismos alternativos al Sol y Playa; nuevas formas de turismo que se convier- ten en objetos de estudio. En lo referente al espe- cíficamente Turismo Cultural parece ser la res- puesta a una serie de cambios sociales contempo- ráneos: mayores recursos económicos, tendencia a la fragmentación de las vacaciones, interés por los viajes cortos de fines de semana, mayor nivel cultural, interés por vacaciones activas, deseo de aprender durante el tiempo libre; el análisis de la oferta y la demanda, en uno de los primeros estu- dios parece mostrar cómo surge determinado por las nuevas condiciones sociales, y cómo una ofer- ta cuantitativamente importante existente moti- va y genera, a su vez, una mayor demanda^25. Por segmentaciones sociales se ha reconocido un grupo de personas de edad avanzada (turismo senior) con recursos limitados pero seguros y que realizan los viajes en cualquier época del año, un grupo de jóvenes (15-24 años) que buscan lo inédito y la aventura y que pueden ser la base de un turismo cultural de descubrimiento y participa- ción, un sector de hombres de negocio con recur- sos elevados para los que hay que elaborar un pro- ducto turístico de calidad, una clientela familiar que tiene necesidad de participar en la vida cul- tural del entorno y posee un radio de acción limi- tado a unos 100 km, y un grupo de clientes erudi- tos que viajan solos y buscan personal especializa-

do que le garantice un elevado nivel de calidad, tal y como lo recoge y expone Bote^26. Tratando de las motivaciones otros estudios que se han llevado a cabo entre los practicantes de un turismo cultural^27 reconocen un turista de motivación cultural que elige el destino en fun- ción de oportunidades culturales, un turista de inspiración cultural que escoge un destino inter- nacional conocido por su patrimonio cultural como un viaje de una vez en la vida y con poca intención de repetir el destino, o un turista atra- ído por la cultura, en el sentido de toda persona que pasa sus vacaciones en un destino cuya moti- vación principal no es la cultura pero al que no le importa visitar, puntualmente, un museo, un monumento u otros recursos culturales^28. Se han caracterizado, además, tipologías de turistas culturales, mostrando la presencia de apa- sionados o especialistas (10-15%) que están muy motivados, viajan sistemáticamente y con regula- ridad, y generalmente hay una relación entre sus actividades profesionales y sus prácticas turísticas; de los muy motivados (30-40%) que se interesan por el conjunto de la cultural, su motivación prin- cipal es la cultural aunque pueden unirse otras motivaciones; y de los turistas ocasionales (45- 60%) con un interés por las manifestaciones cultu- rales en general, son una clientela ocasional, curiosa pero irregular, y sus desplazamientos se producen a menos de 50 kilómetros^29.

TURISMO E HISTORIA: FORMACIÓN E INFORMACIÓN EN EL TURISMO. UN ESTADO DE LA CUESTIÓN^ NNuurriiaa MMoorrèèrree MMoolliinneerroo

24. Han sido varios los intentos de proporcionar definiciones de Turismo Cultural: Para la asociación ATLAS (European Association for Tourism and Leisure Education) en un proyecto encargado en el año 91 por la Comisión Europea para realizar una base de datos internacional sobre turismo cultural, la motivación es la principal raíz del turismo cultural: R. Greg: “Cultural tourism in Europe: recent developments”, Actas del Congreso Europeo sobre itinerarios culturales y rutas temática Logroño 20-22 noviembre de 1997 , 1998 p. 10. Y según la Unión Europea, para hablar de turismo cultural hacen falta tres condiciones: un deseo de cultivarse, es decir de conocer y comprender los objetos, las obras y los hombres; la utilización de un recurso que tenga un significado cul- tural (monumento, obra de arte, espectáculo, intercambio de ideas); la intervención de un intermediario, persona, documento escrito o material audiovisual: V. Bote: “Turismo de ciudad y patrimonio cultural en España: algunas características estructurales desde el punto de vista económico”, Turismo y Municipio. Tercer Seminario: Turismo de ciudd y patrimonio cultural Marbella 5- 7 de Mayo de 1997 , mecanografiado, p. 2. Por ello, podemos decir que el turismo cultural es una actividad turística apoyada en unos recursos (base de la actividad turística) que proceden de la cultura en un sentido global, derivado del propio concepto actu- al de cultura: como un complejo que incluye todas las manifestaciones del hombre como miembro de un grupo social, tanto los modos de comportamiento como los productos de sus actividades, es decir los bienes inmuebles, la cultura popular y participa- tiva es decir fiestas etc, las artes (plásticas y visuales, escénicas, música, literatura y audiovisual) y sectores emergentes como la ciencia y la técnica. En la reciente publicación sobre demanda de turismo cultural en Andalucía, es patente la gran diversidad de actividades comprendidas en este tipo de turismo: compras, senderismo, rutas en bicicleta etc, observación de la naturaleza, visita a parques naturales, asistencia a eventos culturales, visitas a monumentos y a museos, cursos y talleres, otros entreten- imientos: La demanda de Turismo Cultural en Andalucía 2003 , Sevilla, Consejería de Turismo, Comercio y Deporte, 2004, p. 20. Es decir que existe un componente cultural antropológico (vinculado con la naturaleza en parte) y uno basado en los bienes pat- rimoniales, que sería el marco genérico para la historia. 25. G. Richards: “Production and consumption of european cultural tourism”, Annals of Tourism Research , 23, 2, 1996, p. 270. 26. V. Bote:”Turismo de ciudad y patrimonio cultural en España. Algunas características estructurales desde el punto de vista económi- co ”, Turismo urbano y patrimonio cultural: una perspectiva europea , Sevilla, Patronato Provincial de Turismo, 1998, pp. 37-45. 27. G. Richards: “European Cultural Tourism”, Annals of Tourism Research: Heritage and Tourism , 23,2, 1996, p. 272. 28. Tinard también, a partir de las motivaciones, propone otra segmentación: los apasionados por la cultura, los nostálgicos del pasado, las personas interesadas por la historia particular de un monumento próximo a su vida o cultura, los amantes de la esté- tica, los curiosos, los paseantes, los “forofos” de las visitas: Y. Tinard: Turismo. Economía y gestión , Barcelona, Bosch, 1996, pp. 488-89. 29. X. Greffé: La gestion du patrimoine culturel , Paris, 1999, p. 15. 30. G. Richards: “ art. cit .”, p. 278. 31. M.S.Leone, M. Valentini, R. Mazza: “Il turismo archeologico”, Nono rapporto sul turismo italiano 2000, Ministerio dell´Industria, del commercio e dell´artigianato , Dipartamento del turismo, pp.443-458. 32. La interacción es cada vez más perceptible. La última publicación del monográfico dedicado a Alésia, el gran hábitat de la Edad del Hierro galo, por parte de la prestigiosa revista divulgativa Dossiers de l´ Archeólogie, incluye un capítulo dedicado al Parque Arqueológico: J.-P. Derinck; C. Grapin; P. Mathieu: “Le parc archeólogique d´Alésia”, Dossiers de l´Archéologie , 305, juillet-aôut 2005, p. 4 ss. 33. M.S. Leone; M. Valentín; R. Mazza: art. cit., pp. 443-458. 34. Incentivando el turismo rural, atrayendo otros sectores como la agricultura tradicional y biológica, y llevando a la práctica los beneficios de un turismo cultural controlado C. Torres: “Proyectos y experiencias. Campo arqueológico de Mértola (Portugal )”, BoletínIPHA , 2003, p. 35. Juan García, A. de: “Parque arqueológico de Alarcos-Calatrava”. Escuela Taller Alarcos (Ciudad Real)”, Boletín del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico , 54, julio 2005, pp. 113-115. Caesaraugusta”, Boletín del Museo de Zaragoza ; 15, 2001, pp. 105-127. 36. L. Pomed Sánchez: “El patrimonio cultural factor de desarrollo local: los parques culturales” en J. Tudela (ed.): Régimen jurídi- co de los Recursos Turísticos”, Zaragoza, 1999, p. 249 ss.; B. Esteban: “Parques culturales de Aragón: el río Martín”, Boletín Museo de Zaragoza , 15, 2001, pp. 205-218. 37. Conllevaría esta caracterización la diferenciación entre un sitio arqueológico y un monumento, obra de la Antigüedad. Ejemplos serían las murallas romanas de Lugo o el acueducto de Segovia que por sus características externas, su forma de inclusión en los productos turísticos y su difusión se comportan dentro de la actividad turística como monumentos, no siendo indispensable la interpretación pues otros criterios como la grandiosidad o la estética los hacen atractivos y visitables por sí mismos. El sitio arque- ológico, en cambio, necesita una labor de comunicación en la que se incorporaría el valor cultural, informativo y estético: A. Melucco Vaccaro; Anna Misiano: “Un passato commune. Come salvare il nostro patrimonio archeologico?”, Archeo , 11, nov. 2000, p. 92: interpretaciones buscando la estética pueden ser la musealización como lugares de paseo y como jardines. 38. Conferencia: N Morère: “Archaeological Tourism in Spain”, en International Tourism Student Conference:The future of the past. Challenges heritage for tourism, May 14-18 2003 Porto Carra (Greece) , Technological Educational Institution, Thessaloniki, Greece.

indicando que la historia no se considera solamen- te como un conocimiento que se adquiere en las aulas, sino, también o aun más, durante el tiem- po libre y de manera más lúdica. La proliferación de novelas históricas en librerías y tiendas dedica- das al gran público sobre cualquier periodo histó- rico, incide aun más en ello^63. Pero este papel social de la Historia es percep- tible también en el enfoque del Patrimonio histó- rico y su valoración, como se desprende de las actuaciones legislativas e iniciativas en torno a él. Existe una idea de un patrimonio material basado en la monumentalidad de los vestigios, en la rique- za externa, visión decimonónica que ha continua- do hasta prácticamente las Leyes vigentes de patrimonio (LPH85 y Leyes autonómicas. Sin embargo, frente al protagonista anterior que era lo material, los vestigios históricos y artísticos^64 , ahora el nuevo centro es el hombre y el pasado^65 , y surge el patrimonio intangible como valor a ser protegido y desarrollado: los trabajos del Icomos con la creación de las rutas históricas y la declara- ción de Lugares de batalla como bienes de interés cultural^66 son algunos ejemplos de esta evolu- ción^67. Coincide con la apertura de la historia al territorio, al entorno^68. El territorio, escenario del pasado, será como recurso turístico escenario de

la actividad humana presente, de la actividad turística y de nuestra historia contemporánea^69. Si desde la sociedad así es la realidad con res- pecto a este campo como es la Historia, cabe pre- guntarse qué respuesta se está proporcionando desde la formación, la enseñanza, y desde el pro- pio sector turístico. En primer lugar analizaremos el papel de la Historia en la formación turística actual (Planes de estudios vigentes) y en las pro- puestas publicadas en la actualidad para llevar a cabo la Convergencia europea del 2010. Por otra parte, estudiaremos la información aparecida en las páginas webs oficiales de las Comunidades Autónomas respecto a la Historia: como recurso turístico y como marca o como elemento de posi- cionamiento de las propias regiones. Según los planes actuales de estudio^70 , las asignaturas vinculadas a la Historia se pueden clasificar en 5 grandes grupos: Historia General, Historia Regional o de la Comunidad Autónoma, Arqueología, Viajes (puede ser historia o litera- tura), Historia del Turismo, conforme al cuadro- de la pàgina siguiente. Se puede apreciar cómo no son muy numerosas las universidades que, al impartir la Diplomatura de Turismo, han introducido asignaturas de Historia, únicamente las incluidas más arriba^71. 4

Análisis Turístico Análisis Turístico

tista y cuya motivación última es el aprendizaje, el conocimiento^56. Otros autores han intentado establecer distinciones dentro de todos los recur- sos patrimoniales o históricos ( Heritage ) con una serie de criterios como los objetivos de la presen- tación realizada, los valores del recurso, los cam- pos profesionales considerados en dichos recursos. De esta manera, obtendríamos unas atracciones basadas en la educación y la Historia donde se aplicaría la interpretación y a la que estarían dedi- cados conservadores y gestores culturales y otras dedicadas al entretenimiento cultural, cuyas prio- ridades serían el marketing y el mercado, estando en manos de profesionales de la industria turísti- ca^57. Se han establecido otras diferenciaciones entre Heritage tourism , Cultural tourism , Creative tourism en función del periodo tratado (pasado-presente), el tipo de cultura y la forma de consumo (productos, productos y procesos, expe- riencias), o bien diferenciando funciones en los recursos: de educación versus entretenimiento y el periodo (pasado o presente): las que se refieren al pasado con un componente educativo se deno- minarían Heritage Attractions^58. Toda una serie de matizaciones dentro de cuyos debates estaría la delimitación precisa de los recursos históricos. Lo expuesto anteriormente deja patente la necesidad de definir y caracterizar los recursos turísticos o atractivos para poder responder a las expectativas de los visitantes durante su tiempo libre^59. Para nosotros, la diferencia estriba en esta fase de nuestra investigación y para conocer el valor de la Historia en relación con el Turismo en la interpretación o comunicación para el público del significado del yacimiento. Sin embargo, recalquemos la necesidad de un valor científico en la intervención que se realice, la autenticidad y seriedad de los trabajos, la apli-

cación de importantes estudios sobre comporta- miento de los visitantes en lugares patrimonia- les^60 y sobre las motivaciones y expectativas de los visitantes para evitar esa historia de ciencia ficción que denunciaba Liverani y que ha levan- tado a un grupo de escépticos entre los historia- dores contra las interpretaciones^61. Si bien desde la actividad turística, la Historia se está creando su propio espacio (demanda de turismo cultural, oferta a través de la interpreta- ción de lugares y territorios históricos), desde la sociedad hallamos una línea convergente en ese nuevo interés, en un contexto de socialización de la cultura tan característico de finales del siglo XX y principios del XXI. El hombre se interesa cada vez más por su pasado, se sienta atraído por la historia, quizás como origen del desarrollo de una memoria colectiva para hallar a través de ella la justificación y explicación del propio ser y del destino. Y de esta manera busca el hombre una información, una formación, una comprensión, unas vivencias y una comunicación con su pasado y su propio origen. La historia puede ejercer en nosotros una fascinación indiscutible semejante a la de nuestra infancia, algo así como nuestra bio- grafía. Esta conjunción de la historia con lo social no se refiere únicamente a los periodos más pró- ximos a nosotros o con interrogantes sociales y/o políticos, sino que los momentos antiguos tam- bién entran en esta demanda, demanda acrecen- tada, a su vez, por un nivel superior de instruc- ción, por el desarrollo de los estudios secundarios y universitarios. La historia ya no concierne sólo al historiador profesional o a los estudiantes como asignatura, sino también al gran público que se quiere acercar a ella, llegando incluso a ser pro- tagonista. El éxito de algunas exposiciones sobre nuestro pasado^62 , aunque muy mediatizadas, está

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56. J. Robb: “Tourism and Legends: archaeology of heritage”, Annals of Tourism Research , 25, 3, 1998, p. 580. 57. M. Jansen-Verbeke; E. Lievois:” Analysing heritage resources for tourism urban in European Cities” en D.G. Pearce; R.W.Butler (eds.): Comporary issues in tourism development , London and New York, Routledge, 1999. 58. G. Richards: Cultural attractions and European tourism , Cabi, 2001, p. 24 ss; p. 65 ss. Este ultimo calificativo de Heritage Atraction es, sin embargo, contradictorio con la diferenciación antes señalada entre Heritage y History , donde History engloba- ría el recurso realmente histórico con fines educativos. 59. Hay una gran confusión todavía en el debate, objetivos de los recursos por definir y la necesidad de nueva terminología norma- lizada. Estamos ya muy lejos de las tipologías y clasificaciones tradicionales como la de la Organización de Estados Americanos con un gran conjunto denominado “Museos y manifestaciones culturales” donde se integrarían los lugares históricos y las ruinas y lugares arqueológicos; o de la Organización Mundial del Turismo distingue entre “Recursos arqueológicos, históricos, culturales”. Muchos otros criterios deberían ser considerados. 60. Por ejemplo: G. Moscardo: art. cit ., p 383. 61. En un principio la falta de interés de los arqueólogos por socializar el espacio científico pudo abrir la entrada a nuevos profesio- nales como consultores y gestores creando anacronismos, pastiches, eclecticismos Actualmente, los arqueólogos e historiadores se han incorporado a estas funciones; desde las administraciones se están criterios a la hora de poner en valor para la sociedad y el turismo un yacimiento (importancia física de los vestigios, especificidad e interés científico en el caso de la Generalitat de Cataluña). 62. En la actualidad podemos hablar de varios proyectos sobre el pasado: Atapuerca (Burgos) con un proyecto de Parque Arqueológico, de un Museo; la Neocueva de Altamira en Santillana del Mar. 63. Han surgido voces discrepantes: la historia se ha vuelto fácil, se la divulga por televisión, mediante espectáculos de luz y sonido, se la está deformando. Se da prioridad al relato (más cómodo), a la anécdota (sin verificar) frente a la explicación histórica. No aparecen notas ni bibliografía ni control de fuentes. Es, dicen, la banalización de la historia. Algunos historiadores son los enemi- gos de la divulgación, se les considera enemigos de la historia, la cual en una tendencia imparable se está socializando y abrien- do al gran público: Ch Charle: “Etre historien en France: une nouvelle profession?”, L´Histoire et le métier d´historien en France 1945-95 , Paris, CNRS,1996, p. 43. 64. Tarea de los arqueólogos que fueron los que empezaron a ocuparse de la musealización de los yacimientos arqueológicos. 65. Nueva tarea de los historiadores. No sólo la de “construir” la historia sino la de transmitirla, comunicarla. 66. M.G. López Payer; Mª D. Rosado Llamas; M. Son Lerma; J.M. Gallardo Fuentes; R. Villegas: “Prospecciones arqueológicas superfi- ciales en la zona de desarrollo de la Batalla de las Navas de Tolosa (Santa Elena, Jaén)”, Anuario Arqueológico de Andalucía , 1999, t. II, pp. 176-182; Batalla de Somosierra: resolución 19 de febrero de 2002 (BOCM 11 de marzo de 2002) incoación de expedien- te a favor del Campo de Batalla de Somosierra 30-XI-1808 como BIC, sitio histórico. 67. Folletos turísticos del “Parco Archaeologico di Cannedella Battaglia- Barletta”: Archaeoclub d´Italia: Barletta. Canne della Battaglia , ed. Rotas, 1997; ICOMOS : El Patrimonio intangible y otros aspectos relativos a los itinerarios culturales, Congreso internacional del Comité internacional de Itinerarios culturales (CIIC), Pamplona (Navarra) 20-24 junio de 2001, Pamplona, 2002, p. 529 ss. 68. Estudio del vínculo de la arqueología con el territorio en: I. Rodríguez Temido: “Nuevas perspectivas en la protección del patri- monio arqueológico en el medio rural”, Complutum 9, 1998, pp. 293- 69. Preocupación por el espacio entre los historiadores: C.F.S. Cardoso : Introducción al trabajo de la investigación histórica , Barcelona, 1985, pp. 124-125: Escuela de los Anales. 70. Universidad de Alicante: Patrimonio arqueológico y Turismo (4,5 cr.) y Historia del Turismo (4,5 cr.): optativas; Universidad Carlos III de Madrid: obligatoria: Historia, civilización y cultura (6 cr.), Literatura de Viajes (6 cr.): op.; Universidad de Extremadura:: Obligatoria, Historia de España (4,5 cr.); Universidad de Girona: Literatura y Viajes (4,5 cr.), optativa; Universidad de Huelva: Patrimonio histórico-arqueológico andaluz (4,5 cr.); Universidad de las Islas Baleares:opt. Historia de las Islas Baleares (6 cr.); Universidad de La Laguna: opt. Mundo contemporáneo (6 cr.); Universidad de Las Palmas de Gran Canaria: opt. Historia de Canarias (4,5 cr.); Universidad de Málaga: Historia del Turismo (4,5 cr.) y Monumentos arqueológicos de interés turísticos (4,5 cr.); Pompeu Fabra (E.U. El Maresme, centro adscrito): Historia del turismo (4,5 cr.), opt.; Universidad de Salamanca (Avila ): Historia de España (4,5cr.) y Patrimonio arqueológico, etnográfico y museístico (4,5 cr.); Universidad Autónoma de Barcelona (E. Universitaria de Turismo adscrita): - Historia del Turismo (4,5 cr.). Obligatoria; Universidad Autónoma de Madrid: CM. Patrimonio Histórico y Arqueológico (6 cr.) opt.;Universidad Central de Barcelona (Centro adscrito CETT): Historia del turismo (6 cr.); Universidad Complutense (Centro de Estudios Superiores Felipe II): buscar; Universidad Rey Juan Carlos: Obligatoria: - Viajes y desplazamientos en la Antigüedad. Origen del Turismo (6 cr.); Turismo e Historia de las Civilizaciones (4,5 cr.). 71. El enfoque empresarial es el más difundido y más raramente la óptica de geografía y territorio.

dial para los “Recursos y Productos Turísticos”, básico para los “Fundamentos y Dimensiones del Turismo” y opcional para “Destinos turísticos” y para “Lenguas extranjeras aplicadas al turismo”^78. El estudio pone, en efecto de relevancia, una cierta valoración de las Ciencias del Hombre (no hay diferenciaciones entre la Historia con Historia del Arte u otras asignaturas humanísticas) apare- ciendo el área humanística como básica en rela- ción únicamente con el área de Recursos y Productos^79. Un análisis inverso, el del Libro Blanco de Historia, permite averiguar la adaptación desde la otra perspectiva: la imbricación de la Historia a los campos turísticos: recursos, difusión y comuni- cación. En el análisis de las Inserciones laborales^80 a partir de los Licenciados actuales en Historia, sobre una muestra que afectaba a estudiantes que terminaron entre 97/98 y 2002/2003, se determinó que entre el 35, 04% de los licenciados que se insertaron laboralmente en un campo vin- culado con la Historia, el 2, 80% lo hacía en la Gestión de Patrimonio Cultural y un 0, 57% en Asesoramiento Cultural. A estos porcentajes se podrían añadir los que dedican a estudios arqueo- lógicos, un 5, 45% puesto que su conversión en recursos turísticos visitables es una opción; y los que se dedican al campo de Administraciones Públicas (5, 57%) donde el área de Cultura y el de Turismo pueden estar unidos en los mismos depar- tamentos, Consejerías o Concejalías. Si calcula- mos como 100 el número de egresados trabajan- do, la enseñanza representaría un 27,29%, la arqueología un 18, 56%, la investigación un 15,77%, la Gestión del patrimonio histórico y cul- tural un 9, 84%, las Administraciones Públicas un 3, 69% y el Asesoramiento Cultural un 1, 78%, ocu- pando pues la Gestión del Patrimonio un quinto lugar^81. Y entre las competencias específicas dis- ciplinares y profesionales, es donde la historia aparece en 10 de 13 competencias^82 especialmen-

te relevantes para la Gestión del Patrimonio Cultural, mientras que el conocimiento de la estructura diacrónica general del pasado se consi- dera la competencia específica mejor valorada^83 en dicho campo del patrimonio cultural. Es previsible prever, a partir de estos datos y si dentro de los estudios de Turismo se sigue impartiendo un número bajo de créditos de Historia (aun incluyendo todos los créditos de asignaturas humanísticas^84 ) la paulatina incorpo- ración de estudiantes procedentes de otros cam- pos y de otros estudios humanísticos, allí donde se requieran grandes conocedores y especialistas en estas materias, ahora que los recursos, su conser- vación y su gestión se están sabiendo crear su espacio dentro del turismo, o bien puede ocurrir algo similar a lo que hemos detectado en el Reino Unido con la diferenciación entre history (para un tipo de especialistas más estrictos y eruditos, con unos objetivos concretos) y heritage^85 para un público más amplio y generalista. Más una cierta diferenciación puede empezar a dibujarse dentro de estos recursos vinculados con el hombre. Pero junto a la formación, es muy significati- vo para el conocimiento del enfoque histórico, la información proporcionada por las Comunidades Autónomas y cabe preguntarse qué importancia dan las administraciones públicas a la Historia dentro de los destinos turísticos (recursos, posi- cionamiento) y qué transmite una web sobre con- tenidos históricos para lectores y navegantes. La web y los documentos escritos turísticos son los principales vehículos de difusión de un destino. Se trata pues de analizar las páginas oficiales, tanto para valorar la información histórico-arqueológica de cada comunidad como para ver si los recursos histórico-arqueológicos forman parte de la ima- gen de la comunidad autónoma, algo así como si la Historia fuera una marca en relación con el Turismo Cultural. En efecto, la página web atien- de a una doble funcionalidad: página informativa

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universidades solamente han creado una asignatu- ra obligatoria de Historia sobre un total de más de 50 Centros universitarios y predomina la optativi- dad ampliamente en la impartición de estos conte- nidos. En 5 universidades se pueden cursar dos asignaturas, con no más de 10, 5 créditos frente a estudios de Diplomatura de unos 200 créditos. Y dentro de estos enfoques, una manera de incorpo- rar la enseñanza de la historia ha sido en forma de Historia del Turismo; escogiendo las comunidades autónomas insulares Historias regionales; la Historia del Turismo (6 centros) y el Patrimonio arqueológico (5 centros) están representados mayoritariamente. Por otra parte, el estudio de los Viajes puede presentar un enfoque histórico (URJC) o enfoque literario (Carlos III). De todo ello, se deduce una importancia mínima de los estudios de Historia, dependiendo en gran medida del dise- ño del estudiante, al tratarse de asignaturas opta- tivas en gran medida^72. La Historia también está presente en los estu- dios llevados a cabo previos a la Convergencia europea y publicados en forma de Libros Blancos. Los Planes de Estudio de la Diplomatura de Turismo actualmente vigentes verán su final con la implantación de los nuevos estudios. El Libro Blanco del Turismo es la fuente más próxima y el

documento de trabajo que sintetiza los objetivos profesionales y las enseñanzas donde se imparten los estudios de Turismo, durante estos meses pre- vios al catálogo de títulos que presentará el Ministerio y posteriormente hasta la puesta en marcha del nuevo título. La Historia se halla allí explicitada de la siguiente manera^73 : Por Perfiles Profesionales a los cuales se pue- den dirigir los estudiantes de Turismo, se enume- ran el de Técnico Asesor de Gestión de Patrimonio Cultural, el Guía, el de Guía Intérprete, el de Guía especializado, el de Director de Oficina de Turismo e Informador (Planificación y Gestión Pública de destinos) y el de Profesor e investiga- dor (Formación, Investigación y Consultoría) 74. Por tipos de empresas donde se pueden emplear los Diplomados se especifican las de Turismo Cultural 75 : Museos, Yacimientos Arqueológicos, Centros Culturales, Espectáculos y Bienes Patrimonio Cultural^76. Por Ámbitos de conocimiento , entendiendo por ello áreas de conocimiento agrupadas en fun- ción de enfoques relacionados con el turismo. A la Historia le corresponde el Grupo AmC5 en relación con una visión humanística del turismo^77. El Grupo AmC5 se presenta, por otra parte, como primor-

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78. Título de Grado en Turismo: op. cit ., pp. 199-205. 79. Ver supra, nota 36. 80. Título de Grado: Título de Grado en Historia , Agencia nacional de la Calidad y Acreditación, Madrid, 2004 , p. 49 ss. 81. Título de Grado en Historia: op. cit. , p. 78. 82. Título de Grado en Historia: op. cit, p. 90. 83. Título de Grado en Historia: op. cit , p. 107. 84. El porcentaje aumenta si, en vez de considerar únicamente asignaturas de Historia, se computara todas las asignaturas de carác- ter humanístico, entre las que podemos considerar el Patrimonio Cultural, asignatura troncal. Un estudio inédito hasta ahora que hemos llevado a cabo para la Universidad Rey Juan Carlos revela que formando su propio itinerario (troncales, obligatorias y todas las asignaturas optativas posibles), el estudiante puede llegar a cursar más de 50 créditos de asignaturas humanísticas en la Universidad Carlos III, la Universidad Ramón Llull (ESADE), en la Universidad de Salamanca (Avila) y la Universidad Rey Juan Carlos; los mínimos lo marcan la Universidad Pompeu Fabra (19,5 créditos); y menos de 30 créditos en las universidades de Alcalá de Henares, Almería, Deusto, Las Palmas, Murcia (Centro adscrito), Oviedo, CEES. 85. Ver supra, en relación con la investigación planteada sobre los recursos turísticos.

HHiissttoorriiaa GGeenneerraall HHiissttoorriiaa rreeggiioonnaall AArrqquueeoollooggííaa VViiaajjeess HHiissttoorriiaa ddeell ttuurriissmmoo Alicante optativa optativa Carlos III oobblliiggaattoorriiaa optativa Extremadura oobblliiggaattoorriiaa Girona optativa Huelva optativa Islas Baleares optativa La Laguna optativa Las Palmas optativa Málaga optativa optativa Pompeu Fabra optativa Salamanca optativa optativa Barcelona Aut. oobblliiggaattoorriiaa Madrid Autónoma optativa Barcelona Cent. optativa URJC optativa oobblliiggaattoorriiaa

72. Algo menos negativo es el análisis de las Humanidades en relación con los planes de estudio de Turismo que también hemos lle- vado a cabo, pues se incluyen asignaturas como Historia del Arte, que es troncal. Sin embargo, el objetivo del presente trabajo es el de analizar únicamente la historia como disciplina y, por eso obtenemos estos resultados tan reducidos. 73. En la fuente utilizada, el Libro Blanco del Turismo, no se diferencian las Historias de la Historia del Arte. 74. Título de Grado: Título de Grado en Turismo , Agencia nacional de la Calidad y Acreditación, Madrid, 2004, p. 97. Los otros gru- pos considerados son: Alojamientos, Restauración, Intermediación, Transporte y Logística. 75. M. E. André Romero: “Cataluña”, La Actividad turística en Cataluña en 2003 , Aecit, 2004, p. 352. 76. Título de Grado en Turismo , p. 109. 77. Título de Grado en Turismo: op. cit ., p. 193.

la portada 94. Cuatro han sido los criterios de comparación que hemos seleccionado: la forma de acceder a los recursos históricos (cuando hay una o varias), las características de la informa- ción y/o venta, la alusión a la Historia o a perio- dos históricos, la información arqueológica, las particularidades o especificidades de algunas webs sobre el tema en cuestión de la Historia. En cuanto al primer punto, al acceso a los recursos históricos, éste ha resultado realizarse lo más habitualmente a través de Rutas (Andalucía, Cantabria –parcialmente-, Castilla la Mancha, Castilla y León, Cataluña, Euskadi, Extremadura y Murcia y a partir de Cultura^95 (Turespaña, Asturias, Baleares, Cantabria, Castilla y León -Turismo cultural-, Ceuta^96 , Murcia, Navarra y La Rioja; en alguno casos se han introducido frases como Qué visitar/ Qué se puede hacer/ Qué ver (Andalucía, Cantabria -No te pierdas- Cataluña, Galicia) o Conocer ( Aragón, Castilla la Mancha -información y enlace con la página de Cultura- y Murcia). En menor medida se accede a partir de Patrimonio (Canarias -da acceso a la página de Cultura-, Cantabria (No te pierdas), Galicia, Murcia, y en el caso de Melilla con el vocablo de Imprescindible. Puede haber varios caminos, es decir que desde distintos vocablos se llegue a la misma información o a información complementaria. Tal es el caso de Andalucía (Rutas y Qué visitar), Baleares (Arte y Cultura, Historia), Cantabria (Cultura y Ocio, No te pierdas qué visitar, No te pierdas Patrimonio), Castilla la Mancha (Conoce la región, rutas), Castilla y León (Rutas, Turismo cultural), Cataluña (Rutas, Qué se puede hacer, Cultura), Ceuta (4 culturas y Arte y cultura), Galicia (Qué ver, Qué hacer, conjuntos históri- coartísticos), Murcia (Conoce, Patrimonio Cultural, Rutas Turísticas, Cultural y Civil). Por otra parte, las webs muestran que las comunidades autónomas se han centrado en un tipo específico y concreto de recurso histórico, en unos nombres, en unos recursos preferentes, para informar pero también vender e impactar al lector. Tal es el caso de Turespaña con el Patrimonio de la Humanidad, de Andalucía con nombres míticos y legendarios en las rutas: Los

ríos antiguos de Tartessos, La Puerta de Oriente, Las Columnas de Hércules … (además de sus grandes rutas como el Legado Andalusí y la Ruta Vía Bética romana), de Aragón con los Parques Culturales y la ciudad de Zaragoza, de Asturias con el Museo del Jurásico y la Vía de la Plata, de Cantabria con su “No te pierdas” que accede a15 lugares preferentes, de Castilla la Mancha con sus Rutas (entre ellas la de los Parques Arqueológicos), de Castilla y León (Turismo cul- tural) con grandes nombres como Atapuerca, Patrimonio de la Humanidad, Exposición (Celtíberos), de Euskadi donde desde Rutas se accede a las páginas de las Diputaciones, y de Extremadura con la Ruta Via de la Plata. Pero junto a los recursos históricos, se encuentran alusiones muchas veces preferentes a la Historia de la comunidad y a periodos histó- ricos como en Andalucía, Aragón, Baleares, Asturias, Castilla la Mancha (Conoce la región), Ceuta: 4 culturas, Extremadura (rutas por perio- dos), Murcia, La Rioja (a la Historia se llega desde el apartado de Ruinas arqueológicas). En cuanto a los recursos arqueológicos pro- piamente dichos (o a la arqueología) aparecen en Asturias (segunda página), en Baleares (segunda página), en Castilla la Mancha: segun- da página (Ruta de los parques arqueológicos), en Castilla y León (segunda página), en Cataluña (la enumeración de Monumentos per- mite acceder a los yacimientos arqueológicos que están diferenciados de pinturas rupestres y dólmenes a los que se accede desde Rutas), en Ceuta (desde Patrimonio cultural, tercera pági- na), en Murcia (no aparece este vocablo pero se llega a ellos a partir de la Ciudad de Cartagena y sus Huellas de la historia), en Navarra (Restos arqueológicos separados de los megalíticos pero están incluidos en Patrimonio artístico), en La Rioja (segunda página). Es decir, numerosa pre- sencia pero de una gran complejidad y con una cierta falta de normalización y tipificación que, seguramente, enmarañará al posible visitante y le restará al pasado una parte de su credibili- dad, dificultando el acceso a la información. 97 Una normalización más precisa de los vestigios y monumentos del pasado incluidos en varias

Análisis Turístico Análisis Turístico

De este primer análisis, el de la página prin- cipal, podemos deducir cuáles son las comuni- dades autónomas que parecen dar más relevan- cia a todos los aspectos culturales, humanísti- cos y específicamente a la Historia: a partir de 4 indicadores son páginas muy completas y muy representativas desde esos puntos de vista.

Las comunidades autónomas con más de 4 indicadores coinciden con aquellas comunida- des que incluyen la Arqueología o Historia en la página (con la excepción de las Islas Baleares que tiene sólo 2 indicadores); son Andalucía, Aragón, Baleares (2), Cantabria, Castilla y León y Ceuta 93. La única excepción es, pues, Baleares. Pero en este caso, el segundo análisis confirmará el peso de la Historia y su valoriza- ción para el turismo, aun cuando cuantitativa- mente ofrezca pocos indicadores (tiene, sin embargo, uno muy relevante: la Historia). De entre estos territorios, dos comunidades pre- sentan una gran cifra de indicadores. Son pági- nas muy completas: Cantabria con 6 indicado-

res y Castilla y León con 8. Por otra parte, dos grandes destinos de Sol y Playa como Andalucía y Murcia, junto con Baleares, presentan a su vez páginas con más de 4 indicadores; esto puede explicarse por una diversificación de la oferta (creación de una nueva oferta en el caso de Murcia), la gran variedad de recursos del desti-

no, muchos de ellos legado del pasado. Dos gran- des destinos de interior, además, como Aragón y Castilla y León parecen apostar por la Historia y áreas afines, mientras que Cantabria, destino tradicional de vacaciones estivales aunque no masificado se afianza con un nuevo nicho de mercado, lo cultural e histórico como contrapo- sición a una posible adversidad climatológica. Este primer análisis, basado en unos indica- dores y su valoración cuantitativa se completa, a continuación, con un segundo análisis cualita- tivo. Se han considerado para ello todas las páginas de una web, viendo de qué manera están presentes los recursos históricos y la Historia, abriendo hasta 3 páginas, además de

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92. Al margen del buscador que está generalizado. 93. Ceuta, al ser una ciudad autónoma, tiene además los componentes propios de las ciudades, las páginas webs municipales tien- den a valorar la Historia.

1 1 iinnddiiccaaddoorr^9922 :: Canarias Ceuta Comunidad Valenciana Extremadura Galicia Madrid Melilla 2 2 iinnddiiccaaddoorreess Baleares Euskadi Navarra La Rioja Turespaña 3 3 iinnddiiccaaddoorreess Asturias Castilla la Mancha Cataluña 4 4 iinnddiiccaaddoorreess Andalucía Aragón Murcia MMááss ddee 44 iinnddiiccaaddoorreess Cantabria Castilla y León

94. Sería muy extenso presentar los cuadros, todas las tematizaciones y características de las webs después de 4 ventanas. Aquí sólo presentamos las conclusiones. 95. Puede ser Cultura únicamente o Cultura y otro campo como Arte (Turespaña), Etnografía (Asturias). 96. Hemos considerado para este análisis la página de Turismo: www.turiceuta.es 97. Aun siendo conocedores del tema, nos ha resultado de gran dificultad localizar en algunas páginas la información que estábamos buscando y que sabíamos que existía.

Análisis Turístico

webs sería necesaria, incluso imprescindible para la correcta transmisión del pasado 98 , o la justificación de los yacimientos arqueológicos se presenten separados (con accesos distintos) de dólmenes o pinturas rupestres 99. Algunas comunidades, prescindiendo de tipologías, dan acceso directamente a los yaci- mientos como en Baleares y Cantabria o, a par- tir de la arqueología, como en Castilla y León. Así pues mientras en algunas Comunidades son los recursos históricos y sus tipos, caracte- rísticas los que aparecen como dominantes en la web: tal es el caso de Andalucía, Asturias, Baleares, Cantabria, Castilla la Mancha o Castilla y León, en el lado opuesto, prevalece el factor geográfico sobre el tipo de recurso a la hora de hacer la búsqueda: hay que conocer el nombre propio del lugar para acceder a él: Extremadura, Galicia, Cataluña. Esta última conclusión alude, en efecto, a los resultados del primer análisis cuantitativo (número de indicadores) y viene a coincidir con él. Habíamos reconocido grandes diferencias regio- nales y una serie de comunidades autónomas que estaban trabajando, según se deduce de la información aparecida en las webs, por la valo- rización de los recursos históricos, por ofrecer al visitante una información más completa y

rigurosa sobre el pasado, seguramente como elemento de atracción y de posicionamiento. A veces pueden ser destinos turísticos emergen- tes y grandes regiones de interior, a veces se trataba de territorios costeros que buscaban presentar una oferta complementaria, pero otras veces nos hallamos ante destinos tradicio- nales de Sol y Playa, maduros en su desarrollo pero que basan la continuidad de su calidad y porvenir en su pasado y restos materiales. Es demasiado pronto para cuantificar el papel de la Historia como recurso turístico o la Historia como atractivo, elemento de posicio- namiento, por la dificultad actual de su dife- renciación de lo artístico, cultural por una parte, y por lo incipiente de los planteamientos teóricos aunque en toda la primera parte hemos pretendido exponerlos. Pero cualitativamente sí hemos podido determinar su presencia, al menos en algunas Comunidades autónomas y, con ello, reconocer una voluntad política, administrativa, una planificación, basadas en este elemento diferenciador, es decir una pre- sencia y función para la Historia, así como en la formación, pese a la disparidad de planes de estudios y enfoques según las universidades. Con ello, hemos entreabierto unas puertas, quedan todavía muchos trabajos por hacer.

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98. Una clasificación científica la encontramos en Asturias, aun cuando dispone de recursos más uniformes en cuanto a tipos. 99. Esta separación parece responder a la prioridad de la Actividad Turística: los dólmenes y pinturas se relacionan con actividades de naturaleza, de turismo rural, frente a la visita del monumento que se interpreta como actividad cultural.

Eugeni Aguiló Universitat Illes Balears Salvador Antón Universidad Rovira Virgili Enrique Bigné Universitat de València Luis de Borja Universitat de Barcelona Águeda Esteban Universidad de Toledo Manuel Figuerola Universidad Antonia de Nebrija Ana González Universidad de León Diego López Olivares Universitat de Castelló Xulio Pardillas Universidad de Vigo Juan Ignacio Pulido Universidad de Jaén

Jafar Safari Universidad Wisconsin. Visiting Profesor Universitat Illes Balears Amparo Sancho Universitat de València Enrique Torres Universidad de Málaga Miguel Angel Troitiño Universidad Complutense de Madrid Luis Valdés Universidad de Oviedo Fernando Vera Universitat de Alacant Mar Vila Centro Dirección Turístico ESADE

COMITÉ DE EVALUACIÓN DE LA REVISTA DE ANÁLISIS TURÍSTICO