




Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
En este trabajo se analizan y comentan por medio de lecturas críticas cómo la nulidad de un propósito y de metas condujo al personaje de La Stranger a una espiral de autodestrucción y decadencia. Se utilizarán textos de Camus y otros autores para demostrar cómo el hastío, el aburrimiento y la cotidianidad llevaron al personaje a cometer actos sin sentido. La novela explora el absurdo y el existencialismo, y se desarrolla en un espacio real, utilizando espacios internos y externos. El protagonista, Meursault, es un forastero en cualquier lugar, un extranjero en el planeta Tierra, y su indiferencia y falta de sentimientos le condenan a muerte.
Tipo: Apuntes
1 / 8
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!





Lo absurdo y el existencialismo en El extranjero En este trabajo intentaré demostrar por medio de análisis y lecturas críticas como la nulidad de un propósito y de metas llevó al protagonista de la novela a un espiral de autodestrucción y decadencia. Mediante la utilización de otros textos de Camus y diferentes autores, me concentraré en evidenciar como el hastío, el aburrimiento y la cotidianidad llevaron al personaje a cometer actos sin sentido.
1. El existencialismo como guía de una nueva literatura y Mito de Sísifo "Un hombre es lo que hace, con lo que hicieron de él". Según Sartre en su manifiesto El Existencialismo es un Humanismo (1946) el hombre empieza por existir, se encuentra, surge en el mundo, y después se define. El existencialismo es una corriente filosófica literaria del siglo XX que incorporó temas fatídicos como la angustia y la desesperación. Como corriente literaria forjó el camino de la literatura moderna mientras que como corriente filosófica su objetivo fue analizar lo anímico del hombre. Según Sartre "el Existencialismo no es nada más que un esfuerzo por sacar todas las consecuencias de una posición atea coherente. No busca de ninguna manera hundir al hombre en la desesperación (…) El Existencialismo no es de este modo un ateísmo en el sentido de que se extenuaría en demostrar que Dios no existe. Más bien declara que aunque Dios existiera; es necesario que el hombre se encuentre a sí mismo y se convenza de que nada puede salvarlo a sí mismo, así sea una prueba válida de la existencia de Dios.” El Existencialismo intentó mostrar a un individuo sin ilusiones y consciente de la necesidad de participar en todas las instancias de la sociedad junto con la indiferencia del universo y la necesidad del compromiso en una causa justa. Es un movimiento filosófico que se caracterizó por criticar y buscar soluciones a los estragos y dramas socio-filosóficos. Estos se ocasionaron en su mayoría por las guerras, en especial la II guerra mundial. Un exponente de este movimiento fue Albert Camus y su libro El extranjero. Él trató de mostrar, a través de esta obra, los valores mundanos de la sociedad de su época. Su impasible protagonista, por culpa de su falta de sentimientos, expresión, capacidad de
reacción, es condenado a muerte por un absurdo crimen cometido sin ninguna justificación. La idea central de este libro es "nada, nada tiene importancia, y yo sabía bien por qué". Al mismo tiempo que el libro El extranjero fue publicado (1942), también lo fue el ensayo titulado El mito de Sísifo (1942). El autor se caracterizaba por editar un libro y un ensayo que planteara los mismos temas que su novela. En este ensayo se plantean cuestiones como el suicidio, la libertad, la religión, entre otros conceptos, desde las reflexiones de lo absurdo, que para Camus era una cuestión que determinaba los aspectos existencialistas de los seres humanos. Lo absurdo implicaba que nada tendría sentido y como consecuencia existiría un suicidio filosófico o bien un salto hacía la esperanza que conlleva la noción religiosa. El mito de Sísifo explora el concepto del absurdísimo, que sitúa al ser humano apartado de su entorno al no hallar sentido a la vida.
2. El extranjero como punto de partida Camus utilizó una escritura con una neotécnica y con una estética innovadora para la época, que trató de crear escenas al estilo de una tragedia. Entre estos aspectos podemos señalar algunos mencionados por el licenciado en Letras Walter Romero. En primer lugar, “la monotonía sintáctica”: desde el comienzo de la novela podemos notar oraciones simples. En segundo lugar, “la prosa disyuntiva” se pone de manifiesto en las primeras oraciones que se contradicen: “Hoy ha muerto mamá. O quizá ayer”. En tercer lugar, el “ritmo staccato” se percibe en la ausencia de articulación entre oraciones que carecen de conectores y se cortan con punto y seguido. En cuarto lugar, “la escritura neutra” busca darle a la narración ese grado cero en el que el escritor se vacía de toda ideología (Tomado de Panorama de la Literatura Francesa Contemporánea, de Romero Walter, página 15 ), para obtener la mayor transparencia en el relato. En quinto lugar, “el carácter fatalista de lo casual” puede verse no solo en la relación coherente y cohesivamente cortada que se da entre oraciones, sino también en la relación causa-efecto de muchas acciones que por momento parecieran incomprensibles, dado el contexto en el que se desarrollan. En sexto lugar, “el efecto retrospectivo” y “el uso de tiempos verbales que ‘dan impresión’ de
paré. Me dijo: « ¿No quiere usted?» Respondí: «No.» Se detuvo, y yo estaba molesto porque sentía que no debí haber dicho esto. Al cabo de un instante me miró y me preguntó: « ¿Por qué?», pero sin reproche, como si estuviera informándose. Dije: «No sé.»”. Tanto durante el velatorio como durante el entierro Meursault se va enredando en reglas de convivencia que supuestamente debe seguir. Un halo de apatía lo rodea permanentemente y su silencio es, por lo general, a que no tiene nada que decir: “Dije «sí» para no tener que hablar más”. Meursault vive indiferente a las leyes, tiene un enorme desconocimiento de las reglas de convivencia, se mueve al margen de ellas y son esas sutiles leyes no escritas las que conspirarán contra él y acabarán condenándolo a enfrentar muerte. Todas las cosas que le suceden al protagonista parecen súbitas. Lo que le pasa, pone en evidencia su falta de ubicación; su posición en el mundo es como la de un mecanismo que no encuentra su posición en el engranaje del mundo. Meursault es un forastero en cualquier lugar, un extranjero en el planeta Tierra. Su extrema sinceridad es vista como un defecto donde la norma es ocultar, vivir de falsedades. Su personalidad huye de complejidades, ve intranscendencia en todas las cosas; carece de tacto, de disfraces, de doble cara y es por eso que produce una extrañeza ante la mirada de los otros personajes. En la segunda parte Camus narra el encarcelamiento del personaje, junto con el juicio y su posterior condena a la horca. La acusación hacia Meursault parece más deberse a su comportamiento con respecto a la muerte de su madre que al asesinato en sí: "Los instructores se habían enterado de que «yo había dado pruebas de insensibilidad» el día del entierro de mamá. «Usted comprenderá», me dijo el abogado, «me molesta un poco tener que preguntarle esto. Pero es muy importante. Si no encuentro alguna propuesta será un sólido argumento para la acusación». Quería que le ayudara. Me preguntó si había sentido pena aquel día". La condena a muerte hacia Meursault es una condena social al fracaso de su reacción: haber fumado y bebido café frente a su madre muerta, no haber podido decir su edad, no haberse arrodillado frente a la tumba luego del entierro y haber comenzado una relación con una mujer al día siguiente de su muerte, más que agravantes parecen ser los motivos que lo llevaron a juicio. En Meursault, notamos una clara ausencia de sentimiento de culpa, él proyecta una imagen de insensibilidad, un ateo, una persona carente de corazón: "No creo en Dios, me aburre".
Cuando Meursault entra a la prisión, mientras está encerrado y con una pena de muerte en sus espaldas, él reflexiona: "Pues bien, habré de morir... pero todo el mundo sabe que la vida no vale la pena ser vivida".
4. Los nombres y los significados Hay un dicho que dice “todo tiene que ver con todo, todo se relaciona”. Esta novela no escapa de ese dicho. Los nombres en las novelas son puestos con un propósito, para orientar o dar insinuación al lector acerca de los temas que se tratarán o de qué va el hilo conductor. Tanto el título de la novela como el nombre del protagonista, nos guían a través de la temática de la obra y nos hacen cuestionarnos a nosotros mismos. El título ( El extranjero) cabe perfecto a Meursault en cuanto al desarraigo con respecto a la sociedad, porque en realidad el personaje nunca tuvo arraigo alguno con ésta. El título quizás no hace referencia a la condición en sí de la palabra extranjero como tal, sino más a la cercanía de lo extraño (L'étranger, que quiere decir “el extraño”. La extrañeza del mundo, de la sociedad, de los sentimientos, la extrañeza del conocimiento y de los vínculos con los otros). Hasta él era extraño para sí mismo inclusive, por eso no se cuestionaba nada. Meursault es un extranjero con el correr de las hojas. El nombre del protagonista también tiene un significado, también nos da una un panorama de la novela. Meursault, es un compuesto de dos palabras que nos remiten a su Argelia natal: “mar” y “sal” (meur y sault en francés). De allí se entiende la fuerte impronta que posee la narración en relación con la naturaleza. Es en el mar en donde toma lugar el conflicto de la historia: “En el extremo de la playa llegamos al fin a un pequeño manantial que corría por la arena hacia el mar detrás de una gran roca”. El protagonista lleva en su nombre un “sello”, una marca que lo hace parecer como un ser a merced de las fuerzas de la naturaleza. En relación con este paralelismo que se da entre el universo y el ser humano, tomamos las palabras de Roland Barthes: “Meursault es un hombre carnalmente sometido al Sol, y creo que hay que entender esta sumisión en un sentido casi sacro […]. Los tres episodios de la novela (el entierro, al playa, el proceso) están dominados por esa presencia del Sol…” Barthes sostiene que este astro posee una incidencia tan fuerte en la vida de Meursault que
inerte en el que las balas se hundían sin que se notara. Y era como cuatro breves golpes que daba en la puerta de la desgracia." Este es el segundo sol de la novela: un sol que produce o provoca la muerte. Pesa como el plomo; detiene el día dos horas, a la expectativa paciente de los acontecimientos por él designados; explota sobre las piedras, detrás de las que se esconden los árabes; sobre el agua, en la que cae uno de los árabes lastimado, sobre la arena, en donde se produce el asesinato, y sobre Meursault. Este intenta vencer al astro, pero no puede; luego trata de huir y esconderse en las sombras; y finalmente es vencido y el calor lo obliga a jalar el gatillo. Un asesinato absurdo, sin sentido, provocado por el cansancio, el calor, el sudor e inconscientemente, las ganas de terminar con algo.
6. Conclusión Meursault personifica la carencia de valores del hombre, degradado por el absurdo de su propio destino. Ni el matrimonio, ni la amistad, ni la superación personal, ni la muerte de una madre, nada tenía la suficiente importancia ya que la angustia existencial del protagonista inundaba todo su ser. Meursault se transforma así en un extranjero que juzga y remueve los fantasmas de una sociedad angustiada, cuya moral, carente de sentido, regula la vida de un todo social. Esa moral que condena a muerte a un hombre por no llorar la muerte de una madre y no por ser un asesino. A todos les llama la atención la actitud de Meursault. A su jefe cuando le ofrece trasladarlo a Paris y no se alegra. A Maria el hecho de que al día siguiente al entierro de su madre, vaya a bañarse, la invite al cine, al director y al conserje que no llore y no quiera ver el cuerpo de su madre. Actitudes que denotan indiferencia, insensibilidad, desamor. La indiferencia es la actitud esencial de Meursault a lo largo de todo el relato, así cuando Raimundo le pregunta repetidas veces si quiere ser su camarada Meursault le contesta "que me era indiferente". Esta misma respuesta la que le da cuando le pregunta si quería testificar en favor suyo, de la misma manera cuando María le pregunta si le amaba y quería casarse con ella. El protagonista refleja la filosofía de lo absurdo, la sensación de desencanto frente a la vida, el aburrimiento, como la cotidianidad lo va haciendo insensible, indiferente y hasta casi despiadado.
Bibliografía