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LOS SUFIJOS -ARIO, -DOR, -ERÍA, -ERO, -ISTA Y -ORIO EN LOS TERMINOS ARTISTICOS Por FRANCHO NAGORE LAIN INTRODUCCIÓN. En un principio se pensó centrar este trabajo en el análisis del su- fijo -ero- dentro de un léxico particular concreto: el de los términos artísticos. Para ello se tomó, como corpus el Diccionario de términos artísticos de José Luis MoraLes Y Marín (Editorial Unali, Zaragoza, 1982). Existían anteriormente diversos diccionarios: particulares sobre el tema, el más conocido quizá el de G. Borrás y G. FatÁs, Diccionario de términos de arte y arqueología, Guara Editorial, Zaragoza, 1980*, El de J. L. MoRaLEs añade no sólo la novedad de su reciente publicación, sino además el hecho de que es el más amplio hasta el momento! y 1. Luis Cervera Vera, en un breve comentario introductorio titulado “In- terés de los términos arquitectónicos y constructivos de este Diccionario” (pá- ginas XVH-XIX), comenta entre otras cosas: “Nuestro vocabulario arquitectó- nico es muy completo, pues no solamente contiene las voces empleadas en su creación artística, sino que, también, recoge aquellas destinadas a describir sus elementos estructurales o decorativos, así como las que definen con precisión los distintos elementos y materiales integrantes de los variados oficios de la construcción”, “Y más adelante: “José Luis Morales... nos presenta el más extenso repertorio de términos arquitectónicos, fruto de una meticulosa y exhaustiva revisión de 326 FRANCHO NAGORE LAIN que tiene en cuenta algunos aspectos de interés para la lengua, aparte de los propiamente artísticos. Así, por ejemplo, para cada término se hace constar la etimología, la fecha de aparición y de empleo y referencia exacta a los autores y obras en donde aparece (desde el Vocabulario del romance en latín de NEBRIJA, 1492, hasta artículos de CAMÓN AZNAR, pasando por numerosos diccionarios anteriores sobre este léxico parti- cular, como el de REJÓN DÉ SILVA, 1788, o el de TERREROS, 1786-93). En este sentido es un auténtico diccionario de Autoridades. Buena prueba del interés lingilístico, y no meramente técnico-artís- tico, del Diccionario es que esté prologado por D. Manuel ALVAR, quien realiza un interesante estudio “Sobre el valor de los -léxicos particu- lares. Consideraciones acerca de un Diccionario de términos artísticos”, en el que, basándose solamente en los vocablos que integran la A, hace un análisis de los cultismos y semicultismos, helenismos, arabismos, etc., y un recuento de las voces que faltan en el DRAE o que observan cambios semánticos, Precisamente, lo que hace notar el Dr. ALVAR es que aunque muchos de los términos están recogidos en el DRAE (y así lo hace constar en aquellos casos ]. L. MORALES), algunos de ellos ofre- cen cambios de significado con respecto a la acepción del DRAE. Y además hay una apreciable cantidad de términos no incluidos en el DRAE, pero usuales o al menos documentados en obras sobre arte o historia del arte. De ahí el interés adicional que ofrece este Diccionario. Se pensó en principio circunscribir el estudio a un solo sufijo, con el objeto de no desparramar la atención en otros que, con ser también interesantes, podían dar lugar a un trabajo excesivamente prolijo. Y se eligió el sufijo -ero porque resultaba atractivo e interesante centrarse en la consideración de un sufijo tan productivo en español y que interviene en la formación de palabras con tan diversos sentidos. Efectivamente, el sufijo -ero, puede indicar: 1) persona con un oficio o una ocupación determinada (carpintero, cartero) 2) objeto (cartera, papelera) 3) lugar (carretera, cabecera) obras especializadas”. “Por otra parte, también queda recogido el léxico mo- derno, con lo cual su contenido es completo y actualizado. En consecuencia, ej presente Diccionario, en cuanto se refiere a términos arquitectónicos, cons- tructivos y estilísticos, es el más completo aparecido hasta la fecha en nuestro idioma”. 328 FRANCHO NAGORE LAIN tas diferentes, en las cuales se ha ido señalando el valor o los valores con los que funciona en cada caso. La indicación de varios valores para un sufijo en un mismo término se debe: a) a las varias significaciones con que el término viene registrado en el Diccionario; b) a las diversas posibilidades de interpretación y clasificación a que se presta el término. Este último aspecto ha constituido una de las mayores dificultades «el trabajo. En algunos casos, ni una ni otra interpretación convencía plenamente, Seguro, pues, que hay algún error o fallo interpretativo. En todo caso, me he guiado siempre por las definiciones que da el Dic- cionario para cada término, que se han repasado una a una. La dificultad en asignar a cada sufijo el valor exacto que pueda tener en cada término ha llevado a deslindar, incluso de una manera quizá excesiva, los matices correspondientes. Así, por ejemplo, si está claro cuándo el término indica "objeto? o 'individuo caracterizado por una función u oficio', no está tan claro cuándo se refiere a un "objeto en general” (o con una función específica, pero estática) o a un objeto de otro tipo o incluso a un conjunto de objetos. Por ello se ha diferenciado: a) objeto en general, con una función específica, pero estática b) objeto con el que se puede realizar una acción, es decir, ims- trumento c) cosa, producto u obra resultado de una acción d) conjunto de objetos; es decir, valor colectivo. Hay, por otra parte, algunos matices diferenciados que quizá no.son relevantes o hubieran podido ser asimilados a otros (como, por ejem- plo, "tipo de representación”), pero no se ha visto la forma de supri- mirlos. También ha' habido dificultades en clasificar como "objeto o como lugar” algunos términos, principalmente en -ero. Los casos excesivamente dudosos se han indicado con un signo de interrogación o un paréntesis. Para cada sufijo y la elaboración de las listas correspondientes pue- «den hacerse algunas anotaciones y comentarios. LOS SUFIJOS -ARIO, -DOR, -ERIA, -ERO, -ISTA Y -ORIO 329 EL surijo -ario. Se han recogido tanto los términos en -ario como en -aria, inclu- yendo algunos que parecían dudosos, como alaria. El Diccionario de TJ. L. Moraes indica que proviene de ala. Aun así queda la duda y, de cualquier forma, se trata de un elemento extraño al conjunto de los términos en -ario; buena prueba de su excepcionalidad es que el único término que indica 'instrumento”. Entre -ario y -aría no hay diferencias de matiz observables con total regularidad, aunque a grandes rasgos vemos la siguiente distribución : -ario se emplea generalmente para indicar 'inidividuo caracterizado por su oficio” (anticuario, estatuario) lugar” (caldario, campanario, sagrario, solario) objeto” farmario, incensario, relicario); -aría indica generalmente "sustantivo abstracto que se refiere a un tipo de arte o técnica feboraria, . musivaria, plumaria, lapidaria, etc.). El último término, lapidaria, es un buen ejemplo para ver la dife- rencia entre -arío y -aria: tenemos lapidario (individuo caracterizado por su oficio; objeto), frente a lapidaria (arte específico de la talla de las piedras). Para la idea de 'colectivo', aunque aparece alguna vez -aria (musi- varia 'conjunto de mosaicos”), predomina -ario (bestiario, columbario, ideario, mobiliario), contra lo que podía pensarse. En latín vulgar el sufijo -aria indicaba “nombres de oficio o de co- mercio obtenidos por elipsis de grupos, como taberna o ars argentaria” ?. Por ejemplo, argentaria 'banco”, salsamentaria 'salchichería”, saccaria *ofi- cio de descargador”. Esta última acepción es la-que tenemos en los tér- minos (arte) plumaria, eboraria, estatuaria, clasificados como 'sustanti- vos abstractos que indican un tipo específico de arte o técnica”. Así, por ejemplo, eboraria es 'técnica o arte del trabajo en marfil. Pero no aparece la acepción de 'comercio”. 2. VAANANEN, Veikko, Introducción al latín vulgar, Ed. Gredos, Madrid, 1968, p. 143. LOS SUFIJOS -ARIO, -DOR, -ERIA, -ERO, -ISTA Y -ORIO 331 -ARIO -ARIA TERMINO in caracterizado por su función lugar objeto con una función específica conjunto de fcolectivo) instrumento producto, u propía de... objeto, obra tipo de repre- sentación adjetivo sustantivo abstracto que indica un tipo esp. de arte alaria anticuario argentario armario bestiario caldario calvario campanario cellario ceriolario columbario columnario contario contestatario eboraria eborario escenario estatuaria estatuario frigidario ideario imaginario incensario lacunario lapidaria tapidario larario leccionario lucernario luminaria miliario mobiliario musivaria ornamentaria ovario perlario plagiario (arte) plumaria plumario x Po 199) xXxxx>r x x 4 2 $ < e 2 £ 2 8 57 als 2: 2 pS -ARIO ON gus les] s sg ¿ll sl [| ¿255 -ARIA Z3_