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Opinamos que este fenómeno social se estuvo arrastrando desde hace muchos años atrás, pero con el paso del tiempo hubo autores que aportaron con diversas posturas para desaparecer este fenómeno, pero a pesar de todo no se pudo erradicar esta problemática.
Tipo: Apuntes
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Comprensión y Redacción de Textos II Ciclo 2021-marzo Semana 13, sesión 1 INTEGRANTES DELGADO CHAHUA CALEB LOPEZ MEZA REYMI GABRIEL JESICA SOTO GUTIERREZ LEONARDO MONTERROSO YUPANQUI El artículo de opinión
La adicción al smartphone es un problema de todos La adicción a los smartphones me parece un monstruoso lío de la sociedad en general. De ti, de mí, de tus amigos, de tu familia y del resto de círculos que componen tus redes sociales 1.0. ¿El motivo? Sencillo: no nos gusta que nos pidan cosas, pero sí nos encanta pedir. Desde mi punto de vista, el ser humano comete el grave error de pedir al prójimo algo que él mismo no está dispuesto a dar, como es su tiempo. Eso sí, cuando nosotros necesitamos el tiempo de otro, más le vale que nos lo dé, “porque nosotros siempre lo hacemos”. Podría pasarme divagando sobre este caso toda una vida, pero prefiero mostrarlo con un ejemplo que todos entenderemos: WhatsApp y el tic azul. Estás tan tranquilo en tu sofá, haciendo lo que sea que estás haciendo. Alguien te manda un WhatsApp y te dice que necesita que hagas o que le envíes algo. Tú, inmediatamente, piensas en dos posibilidades: primero, “si abro la conversación, va a saber que lo he leído” y, segundo, “¿qué pasa, que tengo que hacerlo cuando esta persona quiera?”. Entonces, decides no abrir el mensaje, por miedo a las posibles consecuencias que pueda tener el “he visto que lo leíste y no respondiste”. Es ahí cuando pensamos “es que yo tengo una vida, unos amigos, una familia… parece que a la gente no le importa lo que esté haciendo yo en ese momento. Es que si no quiero contestar no contesto”. Ese pensamiento está genial, pero ahora vamos a darle la vuelta a la tortilla. Ahora eres tú el que manda el mensaje, un mensaje “súper importante”. La persona lo recibe, lo lee y lo deja en visto, y no responde. ¿Ahora qué? ¿Quién es el malo ahora? ¿Él/ella, por decidir invertir su tiempo como quiere y no responderte? ¿Tú, por presionar a la otra persona a que mire su teléfono cuando no tiene motivo para hacerlo? Es ahí cuando nos convertimos en agentes de presión social. Queremos que la gente nos preste su tiempo, y lo queremos ya. Si no lo hace, lo está haciendo mal, y llegamos a presionar para que eso pase. “¿Así que no lees el mensaje? Pues te llamo al teléfono, y lo primero que voy a hacer es preguntarte si has visto WhatsApp”. Sabes que no, que no lo ha hecho, pero vas a poner a la otra persona en el compromiso de reconocerte que no lo ha mirado. Eso ejerce presión social sobre la otra persona y favorece esa adicción al teléfono. Tenemos que aprender que tenemos una esfera privada que nadie puede invadir sin nuestro permiso. Cuando dejamos que eso pase, estamos cometiendo un grave error, porque, una vez hecho, no hay vuelta atrás. García, N. J. (2017). La adicción al smartphone es cosa de todos. Adaptado de https://bit.ly/2BfnFpf 1
¿Por qué es importante el uso del leguaje subjetivo y la libertad expresiva del lenguaje? Es importante hablar sobre el leguaje subjetivo, ya que, esto refiere a la percepción y valoración personal y parcial sobre un asunto, idea, pensamiento o cultura. Además, se asocia a la incorporación de emociones y sentimientos al expresar nuestras ideas sobre temas diversos. La libertad expresiva protege el derecho de expresar ideas y creencias de la forma que escojas, por lo tanto, protege lo que dices, escribes y hasta la capacidad de protestar. De este modo, la importancia del lenguaje subjetivo es la opinión propia de cada persona, sin embargo, somos diferentes respecto a nuestra particular manera de pensar y de comportarnos. Por su parte cuando nos referimos a la libertad expresiva del lenguaje, podemos expresarnos de acuerdo con cómo nos sentimos y percibimos la realidad, puesto que es una comunicación en la cual hablamos, escribimos, vestimos, protestamos y de tantas otras formas, es básicamente el derecho a comunicarnos. Por ende, usamos términos o palabras en sus distintas o diversas formas, para así hacer saber tu opinión frente a otras personas. En suma, manifestar tu opinión mediante un lenguaje subjetivo y una libertad expresiva conlleva a dar a conocer tus valoraciones sobre las perspectivas que tengas, así como transmitir tu punto de vista. Por lo que, ambas características apelan al análisis, a la interpretación y al enjuiciamiento sobre aspectos de la realidad política, económica, cultural o social. Asimismo, la libertad de expresión y un lenguaje subjetivo es de gran importancia para poder llegar a enfocar lo que deseamos expresar, de acuerdo con nuestros saberes previos o mediante una investigación sobre lo que queremos decir. 2