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Cáncer Pulmón maligno, Apuntes de Fisiopatología

Afecta mayormente a fumadores o fumadores pasivos

Tipo: Apuntes

2018/2019

Subido el 04/05/2019

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Cáncer de pulmón
Descripción general
El cáncer de pulmón es un tipo de cáncer que comienza en los pulmones. Los
pulmones son dos órganos esponjosos ubicados en el tórax que toman oxígeno
cuando inhalas y liberan dióxido de carbono cuando exhalas.
El cáncer de pulmón es la principal causa de muerte por cáncer en los Estados
Unidos tanto en hombres como en mujeres. El cáncer de pulmón se cobra más
vidas por año que todos los cánceres de colon, próstata, ovario y mama juntos.
Las personas que fuman corren un mayor riesgo de padecer cáncer de pulmón,
aunque es posible que aquellas que nunca hayan fumado también tengan este
cáncer. Este aumenta con la cantidad de cigarrillos y la cantidad de tiempo que
hayas fumado. Si dejas de fumar, incluso después de haber fumado durante
muchos años, puedes disminuir de manera significativa las posibilidades de
padecer cáncer de pulmón.
Síntomas
El cáncer de pulmón en general no produce signos ni síntomas en los estadios
más tempranos. Los signos y síntomas del cáncer de pulmón generalmente se
presentan solo cuando la enfermedad está avanzada.
Los signos y síntomas del cáncer de pulmón pueden ser:
Una tos reciente que no se va
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Cáncer de pulmón

Descripción general

El cáncer de pulmón es un tipo de cáncer que comienza en los pulmones. Los pulmones son dos órganos esponjosos ubicados en el tórax que toman oxígeno cuando inhalas y liberan dióxido de carbono cuando exhalas.

El cáncer de pulmón es la principal causa de muerte por cáncer en los Estados Unidos tanto en hombres como en mujeres. El cáncer de pulmón se cobra más vidas por año que todos los cánceres de colon, próstata, ovario y mama juntos.

Las personas que fuman corren un mayor riesgo de padecer cáncer de pulmón, aunque es posible que aquellas que nunca hayan fumado también tengan este cáncer. Este aumenta con la cantidad de cigarrillos y la cantidad de tiempo que hayas fumado. Si dejas de fumar, incluso después de haber fumado durante muchos años, puedes disminuir de manera significativa las posibilidades de padecer cáncer de pulmón.

Síntomas

El cáncer de pulmón en general no produce signos ni síntomas en los estadios más tempranos. Los signos y síntomas del cáncer de pulmón generalmente se presentan solo cuando la enfermedad está avanzada.

Los signos y síntomas del cáncer de pulmón pueden ser:

  • Una tos reciente que no se va
  • Tos con sangre, incluso en pequeñas cantidades
  • Falta de aire
  • Dolor en el pecho
  • Ronquera
  • Adelgazamiento sin proponértelo
  • Dolor en los huesos
  • Dolor de cabeza

Causas

El tabaquismo causa la mayoría de los casos de cáncer de pulmón, tanto en fumadores directos como en el humo de segunda mano. Sin embargo, el cáncer de pulmón también se presenta en personas que nunca fumaron y en quienes nunca tuvieron una exposición prolongada al humo de segunda mano. En esos casos, tal vez, no haya una causa evidente del cáncer de pulmón.

De qué manera el tabaquismo provoca cáncer de pulmón

Los médicos creen que el tabaco provoca cáncer de pulmón al dañar las células que recubren los pulmones. Cuando inhalas el humo del cigarrillo, que está lleno de sustancias que producen cáncer (carcinógenos), se producen alteraciones en el tejido del pulmón casi de inmediato.

Al principio, el organismo puede reparar ese daño. No obstante, con cada exposición reiterada, las células normales que recubren los pulmones presentan un daño cada vez mayor. Con el tiempo, ese daño hace que las células comiencen a actuar de manera anormal y, finalmente, se puede producir el cáncer.

Tipos de cáncer de pulmón

Los médicos dividen el cáncer de pulmón en dos tipos principales en función del aspecto de las células cancerosas del pulmón vistas en el microscopio. Tu médico toma decisiones según cuál sea el tipo de cáncer de pulmón que tengas.

Los dos tipos usuales de cáncer de pulmón son:

  • Cáncer de pulmón de células pequeñas. El cáncer de pulmón de células pequeñas se presenta casi exclusivamente en las personas que fuman mucho y es menos frecuente que el cáncer de pulmón de células no pequeñas.
  • Cáncer de pulmón de células no pequeñas. «Cáncer de pulmón de células no pequeñas» es un término genérico que se usa para denominar varios tipos de cáncer de pulmón que se comportan de manera parecida. Los tipos de cáncer
  • Líquido en el tórax (derrame pleural). El cáncer de pulmón puede hacer que se acumule líquido en el espacio que rodea el pulmón afectado en la cavidad torácica (espacio pleural).

La acumulación de líquido en el tórax puede provocar falta de aire. Hay tratamientos disponibles para drenar el líquido del tórax y reducir el riesgo de que vuelva a ocurrir un derrame pleural.

  • Cáncer que se disemina a otras partes del cuerpo (metástasis). El cáncer de pulmón se suele diseminar (hacer metástasis) a otras partes del cuerpo, como el cerebro y los huesos.

Cuando el cáncer se disemina, puede provocar dolor, náuseas, dolores de cabeza u otros signos y síntomas, en función del órgano que esté afectado. Una vez que el cáncer de pulmón se disemina más allá de los pulmones, en general, no se puede curar. Hay tratamientos disponibles para aliviar los signos y síntomas y prolongar la vida.

Prevención

No existe una forma segura de prevenir el cáncer de pulmón, pero puedes disminuir los riesgos si haces lo siguiente:

  • (^) No fumes. Si nunca fumaste, no comiences a hacerlo. Habla con tus hijos sobre lo que significa no fumar, así podrán comprender cómo evitar este factor de riesgo importante de cáncer de pulmón. Inicia con anticipación conversaciones con tus hijos sobre los peligros del cigarrillo, para que sepan cómo reaccionar ante la presión de grupo.
  • Deja de fumar. Deja de fumar ahora. Hacerlo disminuye el riesgo de cáncer de pulmón, incluso si has fumado durante años. Habla con el médico acerca de las estrategias y ayudas para dejar de fumar que te pueden servir para abandonar el hábito. Las opciones comprenden sustitutos de la nicotina, medicamentos y grupos de apoyo.
  • Evita el humo de segunda mano. Si vives o trabajas con un fumador, insiste en que deje de fumar. O al menos, pídele que fume afuera. Evita los lugares en donde se fuma, como bares y restaurantes, y trata de hallar opciones de salidas sin humo de cigarrillo.
  • Haz un análisis de radón en tu casa. Haz verificar el nivel de radón en tu casa, sobre todo si vives en una zona donde se sabe que hay problemas con el radón. Los niveles altos de radón se pueden resolver para que tu casa sea más segura. Para obtener información sobre el análisis de radón, comunícate con el departamento local de salud pública o con una delegación local de la American Lung Association (Asociación Americana del Pulmón).
  • Evita los carcinógenos en el trabajo. Toma medidas para protegerte de la exposición a sustancias químicas tóxicas en el trabajo. Sigue las precauciones de tu empleador. Por ejemplo, si te dan una mascarilla facial para protegerte, úsala siempre. Pregúntale al médico qué más puedes hacer para protegerte en el trabajo. El riesgo de lesión pulmonar por carcinógenos en el lugar de trabajo aumenta si fumas.
  • Sigue una dieta con muchas frutas y vegetales. Elige una dieta saludable con variedad de frutas y vegetales. Las fuentes alimenticias de vitaminas y nutrientes son las mejores. Evita tomar grandes dosis de vitaminas en pastillas, ya que pueden ser dañinas. Por ejemplo, los investigadores que querían disminuir el riesgo de cáncer de pulmón en fumadores empedernidos les dieron suplementos de betacarotenos. Los resultados revelaron que los suplementos, en realidad, aumentaron el riesgo de cáncer en los fumadores.
  • Haz ejercicio la mayoría de los días de la semana. Si no haces ejercicio con regularidad, comienza de a poco. Trata de hacer ejercicio la mayoría de los días de la semana.

Diagnóstico

Las personas con un riesgo más elevado de tener cáncer de pulmón pueden considerar someterse a pruebas de detección del cáncer mediante tomografías computarizadas de dosis baja. La prueba de detección del cáncer de pulmón suele ofrecerse a personas de 55 años o más que fumaron mucho durante varios años y, por lo demás, son sanas.

Análisis para diagnosticar el cáncer de pulmón

Si existe un motivo que te haga pensar que puedes tener cáncer de pulmón, el médico puede pedir varios análisis para buscar células cancerosas y descartar otras enfermedades.

Tratamiento

Cirugía de cáncer de pulmón Tú y tu médico eligen un plan de tratamiento oncológico en función de un número de factores, como tu salud general, el tipo y la etapa del cáncer, y tus preferencias.

El equipo de atención médica puede incluir a los siguientes profesionales:

  • Oncólogos
  • Patólogos
  • Neumonólogos
  • Oncología radioterápica
  • Radiólogos
  • Cirujanos torácicos
  • Otros especialistas, según sea necesario, como médicos que se especializan en cuidados paliativos

El hecho de contar con un equipo multidisciplinario de expertos significa que todos los médicos que te atienden trabajan en sintonía. Esto es particularmente beneficioso al momento de coordinar protocolos de tratamiento complejos que comprenden varias terapias.

Cirugía

Durante la cirugía, el cirujano trata de eliminar el cáncer de pulmón y un margen de tejido sano. Estos son los procedimientos para eliminar el cáncer de pulmón:

  • Resección en cuña para eliminar una pequeña parte del pulmón donde está el tumor más un margen de tejido sano
  • Resección segmentaria para eliminar una parte más grande del pulmón, pero no un lóbulo entero
  • Lobectomía para eliminar el lóbulo entero de un pulmón
  • Neumonectomía para eliminar un pulmón entero

La cirugía puede ser una opción si el cáncer está limitado a los pulmones. Si tienes un tipo de cáncer de pulmón más grande, es posible que el médico recomiende quimioterapia o radioterapia antes de la cirugía para reducir el tamaño del cáncer. Si existe un riesgo de que hayan quedado células cancerosas después de la cirugía o de que el cáncer pueda reaparecer, es posible que el médico recomiende quimioterapia o radioterapia después de la cirugía.

Las técnicas quirúrgicas avanzadas, como la cirugía mínimamente invasiva y la videotoracoscopia, pueden reducir la cantidad de tiempo que debes permanecer en el hospital después de la cirugía de cáncer de pulmón y pueden ayudarte a retomar tus actividades normales más rápido. Las investigaciones demuestran que las personas que se someten a una cirugía de cáncer de pulmón mínimamente invasiva, en hospitales que realizan muchas de estas operaciones cada año, tienden a presentar menos dolor y complicaciones.

Radioterapia

La radioterapia usa haces de energía de gran potencia, de fuentes como los rayos X o los protones, para destruir las células cancerosas. Durante la radioterapia, te recuestas sobre una camilla mientras una máquina se mueve a tu alrededor y dirige la radiación a puntos específicos del cuerpo.

Para las personas con cáncer de pulmón localmente avanzado, se puede usar radiación antes o después de la cirugía. Con frecuencia, se combina con tratamientos de quimioterapia. Si la cirugía no es una opción, la combinación de quimioterapia y radioterapia puede ser tu tratamiento primario.

Para los tipos de cáncer de pulmón avanzados y para aquellos que se han expandido a otras partes del cuerpo, la radioterapia puede ayudar a aliviar los síntomas, como el dolor.

Quimioterapia

La quimioterapia utiliza medicamentos para destruir las células cancerosas. Es posible que te administren uno o más medicamentos de quimioterapia a través de una vena del brazo (vía intravenosa) o por vía oral. Por lo general, se administra una combinación de medicamentos en una serie de tratamientos, durante un período de semanas a meses, con descansos en el medio, para que puedas recuperarte.

Cuidados paliativos

Las personas con cáncer de pulmón suelen tener signos y síntomas del cáncer, además de los efectos secundarios del tratamiento. La atención complementaria, también conocida como «cuidados paliativos», es un campo especializado de la medicina que consiste en trabajar con un médico para disminuir al mínimo los signos y síntomas.

El médico puede recomendarte que consultes con un equipo de cuidados paliativos poco después del diagnóstico, para asegurarse de que estés cómodo durante el tratamiento oncológico y después de este.

En un estudio, las personas con cáncer de pulmón avanzado de células no pequeñas que comenzaron a recibir atención complementaria poco después del diagnóstico vivieron más tiempo que las personas que continuaron con los tratamientos, como la quimioterapia y la radiación. Los que recibieron atención complementaria informaron una mejoría en el humor y en la calidad de vida. En promedio, sobrevivieron casi tres meses más que quienes recibieron la atención

Estilo de vida y remedios caseros

Lidiando con la dificultad para respirar

Muchas personas con cáncer de pulmón tienen falta de aire en algún momento de la evolución de la enfermedad. Existen tratamientos, como la administración de oxígeno, y medicamentos para que te sientas más cómodo, pero no siempre alcanzan.

Para afrontar la falta de aire, te podrían servir los siguientes consejos:

  • Intenta relajarte. Tener falta de aire puede provocar temor. Pero el miedo y la ansiedad dificultan más la respiración. Cuando empieces a sentir falta de aire, trata de controlar el miedo haciendo algo que te ayude a relajarte. Escucha música, imagina tu lugar favorito para vacacionar, medita o reza.
  • Ponte en una posición cómoda. Inclinarte hacia delante puede ayudarte cuando tengas falta de aire.
  • Concéntrate en tu respiración. Cuando sientas falta de aire, concéntrate en tu respiración. En lugar de tratar de llenar los pulmones con aire, concéntrate en mover los músculos que controlan el diafragma. Trata de respirar con los labios fruncidos haciendo que tus respiraciones sigan el ritmo de tu actividad.
  • Ahorra energía para lo que es importante. Si tienes falta de aire, podrías cansarte con facilidad. Descarta las actividades diarias que no sean esenciales de manera que puedas usar esa energía en cosas que tienes que hacer.

Medicina alternativa

Los tratamientos alternativos y complementarios contra el cáncer de pulmón no pueden curar el cáncer. Pero, por lo general, estos tratamientos se pueden combinar con la atención médica para ayudar a aliviar los signos y síntomas.

El American College of Chest Physicians (Colegio Estadounidense de Médicos Especializados en Tórax) recomienda que las personas con cáncer de pulmón tengan en cuenta las siguientes terapias:

  • Acupuntura. Durante una sesión de acupuntura, un acupunturista capacitado inserta pequeñas agujas en puntos específicos del cuerpo. La acupuntura puede aliviar el dolor y los efectos secundarios del tratamiento oncológico, como las náuseas y los vómitos, pero no existen pruebas de que tenga algún efecto en el cáncer.
  • Hipnosis. La hipnosis habitualmente la realiza un terapeuta que te guía con ejercicios de relajación y te pide que te concentres en pensamientos placenteros y positivos. La hipnosis puede disminuir la ansiedad, las náuseas y el dolor en personas con cáncer.
  • Masajes. Durante una sesión de masajes, el masoterapeuta usa las manos para aplicar presión sobre la piel y los músculos. El masaje puede ayudar a aliviar la ansiedad y el dolor en las personas con cáncer. Algunos masoterapeutas están especialmente capacitados para trabajar con personas que tienen cáncer.
  • Meditación. La meditación es un momento de reflexión en silencio en el cual te concentras en una cosa, como una idea, una imagen o un sonido. La meditación puede disminuir el estrés y mejorar la calidad de vida de las personas con cáncer.
  • Yoga. El yoga combina movimientos de estiramiento suaves con respiración profunda y meditación. El yoga puede ayudar a las personas con cáncer a dormir mejor.

Estrategias de afrontamiento y apoyo

El diagnóstico de cáncer puede ser abrumador. Con el tiempo, encontrarás maneras de afrontar el sufrimiento y la incertidumbre del cáncer. Hasta ese momento, los siguientes consejos quizás puedan ayudarte:

  • Obtén suficiente información sobre el cáncer de pulmón para tomar decisiones sobre tu atención médica. Pregúntale al médico sobre tu cáncer de pulmón, incluso sobre las opciones de tratamiento y, si así lo deseas, sobre el pronóstico. Mientras más sepas sobre el cáncer de pulmón, más confianza tendrás para tomar decisiones respecto del tratamiento.
  • Mantente cerca de tus familiares y amigos. Fortalecer el vínculo con las personas con las que tienes una relación estrecha te ayudará a enfrentar el cáncer de pulmón. Los familiares y amigos pueden brindar el apoyo práctico que necesitas, como ayudarte a cuidar tu casa si te encuentras en el hospital. Pueden ser un apoyo emocional cuando te sientas abrumado por el cáncer.
  • Efectos del radón: El radón es un gas radiactivo que se halla en las rocas y en el suelo de la tierra y que se forma por la descomposición natural del radio. Al ser invisible e inodoro, la única manera de determinar si uno está expuesto al gas es medir sus niveles. Además, la exposición al radón combinada con el cigarrillo aumenta significativamente el riesgo de contraer cáncer de pulmón. Por lo tanto, para los fumadores, la exposición al radón supone un riesgo todavía mayor.
  • Exposición a carcinógenos: El amianto es tal vez la más conocida de las sustancias industriales relacionadas con el cáncer de pulmón, pero hay muchas otras como el uranio, arsénico, ciertos productos derivados del petróleo, etc.
  • (^) Predisposición genética: Se sabe que el cáncer puede estar causado por mutaciones (cambios) del ADN, que activan oncogenes o provocan que los genes supresores de tumores permanezcan inactivos. Algunas personas heredan mutaciones del ADN de sus padres, lo que aumenta en gran medida el riesgo de desarrollar cáncer.
  • Agentes causantes de cáncer en el trabajo: Entre las personas con riesgo se encuentran los mineros que tienen posibilidad de inhalar minerales radiactivos, como el uranio, y los trabajadores expuestos a productos químicos como el arsénico, el cloruro de vinilo, los cromatos de níquel, los productos derivados del carbón, el gas de mostaza y los éteres clorometílicos.
  • Marihuana: Los cigarrillos de marihuana contienen más alquitrán que los de tabaco. Igualmente, el humo se inhala profundamente y se retiene en los pulmones por largo tiempo.
  • Inflamación recurrente: La tuberculosis y algunos tipos de neumonía a menudo dejan cicatrices en el pulmón. Estas cicatrices aumentan el riesgo de que la persona desarrolle el tipo de cáncer de pulmón llamado adenocarcinoma.
  • Polvo de talco: Algunos estudios llevados a cabo en mineros y molineros de talco sugieren que éstos tienen un mayor riesgo de desarrollar dicha enfermedad debido a la exposición al talco de calidad industrial. Este polvo, en su forma natural, puede contener amianto.
  • Otros tipos de exposición a minerales: Las personas con silicosis y beriliosis (enfermedades pulmonares causadas por la inhalación de ciertos minerales) también tienen un mayor riesgo de padecer cáncer de pulmón.
  • Exceso o deficiencia de vitamina A: Las personas que no reciben suficiente vitamina A tienen un mayor riesgo de desarrollar cáncer de pulmón. Por otra parte, tomar demasiada vitamina A también puede aumentar el riesgo.
  • Contaminación del aire: En algunas ciudades, la contaminación del aire puede aumentar ligeramente el riesgo del cáncer de pulmón. Esta posibilidad es mucho menor que la que provoca el hábito tabáquico.

Síntomas

Según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), las personas que tienen cáncer de pulmón suelen presentar la mayoría de las veces los mismos síntomas (aunque no siempre es así) o síntomas similares a otras enfermedades que no son mortales.

Estas manifestaciones son:

  • Cansancio.
  • (^) Pérdida de apetito.
  • Tos seca o con flemas.
  • Tos con sangre en el esputo.
  • Dificultad para respirar (disnea).
  • Dolor. En algunos casos, los pacientes no presentan síntomas y el cáncer se suele detectar mediante una radiografía en los pulmones que se realiza por otros motivos. Sin embargo, la mayoría de los diagnósticos se producen cuando el tumor crece y empieza a interferir con los órganos y estructuras cercanos a los pulmones.

pulmón en etapa precoz se diagnostican accidentalmente, como resultado de pruebas médicas que se llevan a cabo por otro problema de salud no relacionado con el cáncer.

Una biopsia del tejido del pulmón sirve para confirmar o desmentir un posible diagnóstico de cáncer, además de proporcionar información valiosa para determinar el tratamiento adecuado. Si finalmente se detecta un cáncer de pulmón, se realizarán pruebas adicionales para determinar hasta qué punto se ha propagado la enfermedad, entre ellas:

Historial clínico y examen físico

En el historial clínico se registran los factores de riesgo y los síntomas que presenta el paciente. El examen físico proporciona información acerca de los indicios del cáncer de pulmón y otros problemas de salud.

Estudios radiológicos

Estos estudios utilizan rayos X, campos magnéticos, ondas sonoras o sustancias radiactivas para crear imágenes del interior del cuerpo.

Con frecuencia se utilizan varios estudios radiológicos para detectar el cáncer de pulmón y determinar la parte del cuerpo adonde haya podido propagarse. La radiografía de tórax se suele utilizar para ver si existe alguna masa o mancha en los pulmones.

Tomografía computarizada (TC)

Da información más precisa acerca del tamaño, la forma y la posición de un tumor, y puede ayudar a detectar ganglios linfáticos aumentados de tamaño que podrían contener un cáncer procedente del pulmón.

Las tomografías computarizadas son más sensibles que las radiografías de tórax de rutina para detectar los tumores cancerosos en etapa inicial.

Exámenes de imágenes por resonancia

magnética (RM)

Utilizan poderosos imanes, ondas radiales y modernos ordenadores para tomar imágenes transversales detalladas. Estas imágenes son similares a las que se producen con la tomografía computarizada, pero son aún más precisas para detectar la propagación del cáncer de pulmón al cerebro o a la médula espinal.

Tomografía por emisión de positrones

(PET)

Utiliza un indicador radiactivo sensible de baja dosis que se acumula en los tejidos cancerosos. Las tomografías óseas requieren la inyección de una pequeña cantidad de sustancia radiactiva en una vena. Esta sustancia se acumula en áreas anormales del hueso que pueden ser consecuencia de la propagación del cáncer.

Citología de esputo

Se examina en el microscopio una muestra de flema para ver si contiene células cancerosas.

Biopsia con aguja

Se introduce una aguja en la masa cancerosa mientras se visualizan los pulmones en un tomógrafo computarizado. Después se extrae una muestra de la masa y se observa en el microscopio para ver si contiene células cancerosas.

Broncoscopia

Se introduce un tubo flexible iluminado a través de la boca hasta los bronquios. Este procedimiento puede ayudar a encontrar tumores localizados centralmente u obstrucciones en los pulmones. También puede utilizarse para hacer biopsias o extraer líquidos que se examinarán con el microscopio para ver si contienen células cancerosas.

Mediastinoscopia

Se hace un corte pequeño en el cuello y se introduce un tubo iluminado detrás del esternón. Pueden utilizarse instrumentos especiales que se manejan a través de este tubo para tomar una muestra de tejido de los ganglios linfáticos mediastínicos (a lo largo de la tráquea y de las áreas de los principales tubos bronquiales). La observación de las muestras con un microscopio puede mostrar si existen células cancerosas.

Biopsia de médula ósea

Se utiliza una aguja para extraer un núcleo cilíndrico del hueso de aproximadamente 1,5 milímetros de ancho y 2, centímetros de largo. Por lo general, la muestra se toma de la parte posterior del hueso de la cadera y se estudia con el microscopio para ver si existen células cancerosas.

Además, los pacientes pueden tener efectos secundarios como pérdida de cabello, llagas en la boca, náuseas, vómitos y fatiga.

Inmunoterapia

El desarrollo de cualquier tipo de cáncer se asocia a un fallo del sistema inmunológico, incapaz de detectar y destruir las células tumorales. Hasta hace poco, no se había logrado que el sistema inmunológico actuara de forma activa contra el tumor, de modo que el abordaje tradicional de esta enfermedad se centraba en eliminar las células cancerígenas mediante fármacos (quimioterapia) o radiación (radioterapia). Con la inmunoterapia, el tratamiento deja de dirigirse al tumor para dirigirse a reforzar los recursos del sistema inmunológico del enfermo.

https://cuidateplus.marca.com/enfermedades/cancer/cancer-pulmon.html