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Asignatura: Psicologia Social I, Profesor: Burillo Burillo, Carrera: Psicología, Universidad: UCM
Tipo: Apuntes
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Términos clave
Agresión colectiva Agresión institucionalizada Análisis neoasociacionista Análogo Aprendizaje por experiencia directa Aprendizaje por experiencia indirecta (vicaria o supletoria) Catarsis Controversia natura-nurtura (naturaleza versus crianza) Creencia en un mundo justo Cultura del honor Definición operativa Deshumanización Desindividuación (desi nd¡vi duaIización) Desinhibición Efectos de las armas Estado agéntico Estudios de [a paz Etología Guión Hipótesis catárquica Hipótesis de la frustración-agresión Imprimación Insensibilización o desensibilización Instinto Instinto de lucha Liberadores Machismo Modelado o modelización Modelo de la transferencia de la excitación Modelo general de la agresión Neofreudianos Normas culturales Orden social Personalidad de tipo A Privación relativa Psicología social evolucionista Síndrome de abuso Subcultura de la violencia Teor{a del aprendizaje social Teorías biosociales Validez externa Valores
1444 1 CAPíTULO 12 LA AGRESiÓN
-+ La agresi ón en la sociedad
qué hay sobre un robo en su barrio o las lesiones graves sufridas por algún niño familiar
cercana? Algunos de estos hechos (aunque quizás no todos) son delitos o crímenes contra
muchas variables. Suponiendo que todas las estadísticas nacionales fueran igualmente fiable s, habría diferencias obvias debido a la guerra, la pobreza, el acceso a las armas
larmente evidencias y símbolos de actos o personas agresivas: grafitos y pintadas, vanda- lismo, discusiones violentas y exhibición de armas. ¿Considera que una persona que usa capucha en un centro comercial está tratando de provocar a alguien? La s víctimas de la agresión a menudo tienen menos poder y están en desventaja: los muy pequeños, los ancia- nos, los enfermos y las personas de diferentes grupos étnicos. En una encuesta a niños de
sus pares (Lind y Maxwell, 1996). La mayoría de noso tro s hemos "jugado" juegos agresivos : tiro al blanco, caza, lucha, video juego s. A menudo nos limitamos por el daño que podría ocurrir. Una encuesta realizada a J0.000 mujeres reveló que el 20% se sentía "muy inseg ura " caminando por la
mundo es cada vez más peligroso. Las ta sas de homicidios han aumentado en los países
violencia en lo s medios de comunicación entre los niños (Bushman y Huesmann , 2001),
lista de causas los efectos generalizados de la privación relativa, que consiste en la brecha que los pobres perciben cuando se comparan con los que más tienen. En este capítulo, analizaremos todos estos factores. Como telón de fondo, las décadas recientes han visto una cobertura má s vívida y frecuente de la violencia en los medio s: la agresión simple- mente es más notoria. Si la agresión es omnipresente, ¿es _parte integral de la naturaleza humana? J\lgunas
humano, ul)..patrón. ón innato que compartimos con otras especies, inclUida
base genética, probablemente sea un aspecto inevitable del ser humano. Otras teorías so n má s optimistas y afirman que podemos prevenir e incluso controlar la violencia, aun si las tendencias agresivas forman parte de nuestro repertorio de conductas. En este capítulo, exploraremos estos diferentes enfoques que se refieren a los orígenes de lugreS ión. El desafío inmediato para los psicólogos es identificar las causas por las cuales la s personas agreden a otras y encontrar la manera de minimizar los efectos nocivos so br e las víctimas, el agresor y la sociedad. Pero antes que todo, consideremos algunos de los intentos realiza- dos para definir la "ag re sión ".
~ CA PiTULO 12 LA AGRES ION
-+ Definiciones y formas de medirla
Valore s Conce pt os de or den su per ior que se co nsid era que aporta n una est ru ctu ra pa ra orga niza r la s actitudes.
Definiciones de La agresión
Formas de medir de La agresión
¿Qué debería inclui r una buena definición de la agre -
objetivo? ¿Hay situaciones más complejas en las que es más difícil tomar una decisión? Considere si las siguien- tes situaciones se calificarían como agresión:
Esta lista no es exhaustiva. Puede considerar otros ras - gos del comportamiento que pueden o no transfor- marlo en agresivo de acuerdo con su punto de vista. Converse sobre algunas de estas situaciones con un amigo. ¿Es difícil ponerse de acuerdo en una definición?
PRINCIPALES POSICIONES TEÓRICAS ~
significativamente de un investigador a otro y de una cultura a otra, y aun así llamarse
una pelea real? ¿una protesta de indígenas en reclamo de sus tierra s es comparable a los actos del terrori smo internacional? ¿o darle palmadas en las nalgas a un niño está en la
- clasificar el nivel de agresividad de un niño por parte de los maestros y compañeros
- elaborar un informe escrito por parte de adole sce ntes en un instituto de menores acerca
- expresar la intención de us ar la violencia en un experimento de labor atorio (Green,
Principales posiciones teóricas
Definición que permite manipular o medir un término teórico.
Disposit ivo o forma de medición que intenta imitar fielmente la "cosa real ".
Similitud entre las ci rcun stancias que rod ean un experimento y la s circunstancias halladas en la vida cotidiana.
+- Controversia natura - nurtura (naturaleza versus
Debate clásico sobre si son los factores genéticos o lo s ambientales los que determinan la conducta humana. En general los científicos aceptan que hay una interacción de ambos.
PRINCIPALES POSICIONES TEÓRICAS 1 4491
~ lib e radur es. Lorenz invocó principios evolucionistas para proponer que la agre-
Estímulos ambientales específicos que los etólogos creen desencadenan respuestas agresivas.
Impulso innato de agresión que los etólogos alegan que es compartido entre los seres humanos y otros animales.
Extensión de la psicología evolucionista que considera adaptativo el comportamiento social complejo, lo que ayuda a sobrevivir al individuo, la familia y la especie en su conjunto.
Muestras de
¡Qué agradable bienvenida! La agresión en los animales a menudo se puede calmar con gestos de apaciguamiento. ¿Piensa que estos gestos servirían para Mad Max'
~ CAPíTULO 12 LA AGRESION
la psicología social. La psicología social evolucionista es un enfoque ambicioso que no sólo
Derivado de la teoría de Darwin, el argumento evolucionista es provocador y exc itante:
genes, lo cual permite al individuo vivir lo suficiente como para pasar los mismos genes a la próxima generació n. La agresión es adaptativa porg ue debe aSOCIarse eSH vivjr el tiempo
.. ] decir que el individuo tiene un rasgo no quiere decir que su comportamiento sea in sensible al entorno [ ... ] Más bien, la manifestación de la conducta de un genotipo dado depende principa lm ente de los estímul os que recibe del ambiente y sus reacciones con respecto a él. (Kenrick, Li y BUD1Cl; 2003, p. 12 .)
~ CAPiTULO 12 LA AGRESiÓN
Esquema teórico Que sostiene que la expresión de la agresión es una función de un comportamiento aprendido, una excitación por otra fuente y la interpretación de la propia persona del estado de excitación o del aumento de la atención.
aprendizaje social Concepto sostenido por Bandura de que el comportamiento social humano no es innato, sino aprendido de modelos apropiados.
tal f ue facilita la probabilidad de una respuesta agresiva, especialmente si ef compor-
Un estudiante Nivel^ alto^ de excitación:
(El efecto continúa)
t
TIEMPO
Un automovilista fe roba el último espacio del estacionamiento
Figura 12.2 Aplicación del modelo de la transferencia de la excitación
Fuente: basada en Zillman (1979)
PRINCIPALES POSICIONES TEÓRICAS ~
Su defensor más reconocido es Bandura (Bandura y Walters, 1963), quien la aplicó espe- cíficamente al entendimiento de la agresión (Bandura, 1973). Por supuesto, si puede apren- derse un comportamiento antisocial, también puede aprenderse un comportamiento prosocial (véase capítulo 14). A pesar de que Bandura reconoció el rol de los factores biológicos en rela- ción con la agresión, el énfasis de la teoría está puesto en el rol de la expenencm. que puede ser Clifecta o mdirecta. A través de la socia1ización, los niños aprenden a agredir porque son recompensados en forma directa o porque alguien más parece ser recompensado por sus actos.
recompensas o castigos (positivo o negativo) experimentados por el niño. Por ejemplo, si Jonathan le quita una galleta a Margaret y nadie hace nada, entonces Jonathan siente un refor- zamiento porque después de todo tiene la galleta. La idea de aprendizaje por experiencia indirecta (vicaria o supletoria ) es una contribución hecha por los teóricos del aprendizaje social que sostienen que el aprendizaje ocurre a través de procesos de modelado o modeliza- ción e imitación de otras personas. El concepto de la imitación no es nuevo en las teonas
imitación". Lo que es singular en la teoría del aprendizaje social es la proposición de que el comportamiento a imitar debe ser visto de algún modo como una recompensa. Algunos modelos, como los padres, los hermanos y los pares, son más adecuados para el niño que otros. La secuencia de aprendizaje de la agresión puede extenderse más allá de las interaccio- nes directas entre las personas e incluir las imágenes de los medios, como la televisión. Esto también puede aplicarse para entender cómo aprenden los adultos más adelante en la vida. En la opinión de Bandura, el hecho de que una persona sea agresiva en una situación determinada depende de:
Aprendizaje por
Comportamiento adquirido por haber sido recompensado·s por ello.
Aprendizaje por
supletoria' Comportamiento adquirido después de ver que otra persona fue recompensada por ello.
Modelado o
Los estudios de Bandura usaron una serie de situaciones experimentales para demostrar que los niños están bien predispuestos a imitar los actos agresivos de otros. Un adulto es un modelo particularmente potente, sin duda porque los niños perciben a sus mayores como figu- ras responsables y dominantes (véanse también los capítulos 5 y 14). Los primeros resultados señalaban un claro efecto de modelado o modelización cuando se veía a un adulto que actuaba agresivamente en una situación reaL Más preocupante aún fue ver que esta capacidad de adoptar la agresión como modelo también se confilmaba cuando el modelo adulto se veía actuando violentamente en la televisión (véase recuadro 12.2 y figura 12.3).
persona a reproducir las acciones, las actitudes y las respuestas emocionales de un modelo de la vida real o simbólica. Denominado también aprendizaje observacional.
¡
APrendizaje/
Los niños pueden aprender a ser agres ivos con los videojuegos en los que a los personajes heroicos se los incentiva a la agresión
~ PRINCIPALES POSICION ES TEÓRICAS ~
Un av an ce teó ri co reciente e interesante es una combinación entre la teoría de aprendi-
capítulO 2). Los niños aprenden las reglas de conducta de los que están a su alrededor, de Esquem a a ce rca de un modo que la agresión se internaliz3. Una situación se reconoce como frustrante o amena- even to. zant e, por ejemplo se identifica un obje ti vo humano y se establece un a rutina aprendida de compOltamiento agresivo (Perr y, Perry y Boldizar, 1990). Una vez que se estable ce en la niñ ez, la secuencia agresiva persiste (Huesma nn , 19 88; Anderson y Hues mann, 2003). Las in ves ti gaciones de las tendencias de la edad sobre los asesinatos y hom icidios sin premedi- tación en los Estados Unidos demuestran que esta forma de agresión aumenta considera- bl emente entre los 15 y los 25 años de edad y después declina sistemáticamente (US Departamento 01 Ju stice, 2001 ). En síntesis, el enfoque del aprendizaje social ha tenido un importante impacto en la in ves ti gación de la agresión y estimuló la realización de muchos otros estudios. También tocÓ un a fibra sensible de la sociedad sobre las causas de la agresión y ha aumentado de manera directa la investigación de los efectos de la violencia en los me di os visuales tanto en los niños como en los adultos. Si la violencia se aprende, la exposición a ] 05 modelos agresivos y ex it osos hará que la ge nte los imite. El ser agresi vo puede convertirse en un patrón de comporta mi ento esta bl ec ido, in cluso una forma de vida, que es probable que se repita por imitación a través de las generaciones (Huesmann, Eran, Lefkowitz y Walder, 1984). Es to no necesariamente significa que el cambio sea imposible. Si la agres ión puede aprenderse, presumiblemente también puede mod ifi carse y hasta remediarse. Ésta es la base de los programas de modificación de la conducta, como el del manejo de la ira, usados por psicólogos asistenciales para ayudar a las personas a tener un trato más armonioso con los otro s. Por último, ¿cuál es el efecto de darle nalgadas al niño so bre su desanoUo social? Según la teoría del aprendi zaje social, usted podría deducir que los niños aprenderán que pegarle a otro no está castigado, jal menos si el agresor es más fuerte! En un estudio longitudinal de hijos y padres que duró 2 años, Slrauss, Sugarman y Giles-Sims ( 1997) registraron cuán- tas veces p or semana se les daban nalgadas a un niño (de ninguna a 3 veces o más). A través de un período de 2 años, el resultado fue una relación casi lineal en el tiempo entre la canti- dad de veces que se les pegaba y el nivel de compo rt amiento antisocial. Má s aún, los ni ños a los que no se les pegó nunca fueron los que mostraron menos conductas antisociales luego de 2 años.
¿Tiene sentido la teoría?
Como lo atestigua cada ca pítulo de este libro, la psicología social está repleta de teoría s. En el caso de la agresión, las teorías son muchas y muy debatida s. No hay signos de ca mbios en las corrientes de investigación (y no hay grandes sorpresas, dado que la agres ión es parte de la experiencia cotidiana en la sociedad y todos deseamos encontrarle una explicación) (véase capítulo 3). Algunos afirman que no ha habido mucho progreso desde el punto de vista teórico (Geen y Do nn erstein, 1983), pero oU·os dan mérito al desarrollo de "mi niteo-· rías" de la agresión que forman parte de un modelo más integral (Anderson y Bushman, 2002a; véase a continu ación ). Ning un a de las teorías actuales da un a explicación completa sobre la diversidad de la agresión, e incluso cuando un evento precipitante puede ser evidente, habrá indefectible- mente otro facto r co ntribu yente menos obvio. Considere la forma en que los valores cultu- rales (véase capítulo 16) y las presiones sociales pueden contribui r a una pelea de bar con inmigrantes desempleados, aunque la intoxicación alcohólica ag ud a parezca ser la ca usa. Otros ejemplos son los efectos subyacentes de la pobreza, la frustración cró ni ca y las desventajas sociales, que con el tiempo a men ud o llevan a actos de violencia tanto domés- tica como pública. Algunos de estos fac tores se analizan a continuación.
~ CAPíTULO 12 LA AGRESiÓN
-+ Factores personaLes y ambientaLes
Personalidad de tipo A Per sonalidad ' propen sa al infarto'; un correlato conductual de
caracterizado por la lu cha pa ra alcan zar logros, la imp ac ienc ia por la falta de tiempo , el espíritu c ompetitivo y la hostilidad.
Aunque es posible distinguir conceptualmen te entre la perso na y la situac ión cua nd o uno analiza cualq ui er comportamiento social, el sentido co mún sugiere que un a interacción de ambas es la qu e determin a el comportamiento de las persona s. Ross y Nisbett (1991) han
cam po de Lewin sobre la tensión que ex iste entre el indi viduo y el entorno (véase capítu- lo 1), las personas traen sus caracterís ti cas únicas a cada situación determina da y su form a partic ul ar de construirl a. Si aplicarnos di cha fOlma de pensar al estudi o de la agresión, la separación de las va ri a bl es personales y las variables ambientales es un asunto de co nve- niencia y h as ta una sim pLifi cación. Re fl eja el modo en el que se han realizado la mayoría de las investigaciones y di storsiona el hec ho de que las causas de la agresión Son comple- jas e interactivas. Piense en al gunas situaciones en las que existe agresió n: la reacción a nt e la burla de otros, las consecuencias de un accidente de tráfico, la reacción continua ante la pobreza, la forma en que tratamos a un compañero fa stidioso o el co ntrol que ejercen los padres sobre un niñ o rebeld e. Alg un as de ellas parece in vo lucrar variables de situación, pero una mirada en detalle sugiere que algunas tienen que ver con las personas, o con categorías de perso- nas (los pobres, la pareja, los padres). Además, no todas las persona s dentro de una catego- ría responden de igual manera, ni siq ui era en situaciones id én ti cas. Tenie nd o esto en cuenta, continuamos con el tema.
Diferencias individuaLes
la personalidad La tendencia a la agresión se de sarrolla en los primeros años de vida y se convielte en un patrón de comportamie nt o establ e. Hu esma nn y Guerra ( 1997) compro- baron que los niños agresivos a la edad de ocho años ti enen una mayor tendencia a ser más agresivos con el correr de los años. También parece probable que la agresión crónica esté asociada co n una te nd encia a atribuir intenciones hos ti les a otros (Graham, Hudley y Williams, 1992). Cuando un patrón de cond ucta es estable y se encuentra en niños, es fác il proponer que las personas agreden porque tienen una " personalidad agresiva". ¿ Pu ede usted clas ifi car a sus amigos seg ún cuánto o cuán poco ti e nd en a comportarse de una manera agresiva? La capacidad de evaluar a la s personas en relac ión con su agresivi dad es un a pa rt e importante de algunas evaluaciones psicornétricas (o sea, basadas en pruebas psicológicas) y clínicas (Sundberg, 1977 ): por ejemplo, determin ar las probabilidades de reincidencia entre crimi- nales violentos (Mullen, 1984). Es simplista la id ea de supon er que las per s ona s son naturalmente agresivas. Al mi smo tiempo, algun os podemos ser más ag resivos que otros por la edad, el sexo, la cultura y ex periencias personales. Existen rasgos individuales que son comunes entre delincuentes violentos, como la baja autoestima y la escasa tolerancia a la frustración. Las per so nas narcisistas parecen ser particularmente propensas a la agresión (Bushman y Baumei ster, 1998). Lo s as istentes sociales en gene ral reconocen a los niños que han sido exp uestos a niveles de violencia por encima de l promedio, es pecialme nte en sus hogares, y los ubican en la categoría de "situación de riesg o" y que ameritan una inter- vención inmediata.
la personalidad de tipo A Las investigaciones de los últimos años sugieren la ex isten- cia de un patrón de comportamiento denom in ado per s on alidad de tipo A (Matthews, 1982). Este síndrome se asocia con un a susceptibilidad mayor a las enfermedades corona- rias. Las personas con este patrón de cond ucta son hiperac ti vas y excesivamente compe ti - tivas en sus encuentros con otros. Las personas de tipo A pueden ser más agresivas hacia otros si perciben que compiten contra e ll os en una mi sma tarea importante (Carver y Glass, 1978). Nuevamente, las personas tipo A prefieren trabajar solas que con otros cuando están
~ CAPíTULO 12 lAAGRESIÚN
para el control de la ira donde ust ed puede concurrir para libera rl a; en este caso, pegándole a un muñeco
Dele puñetazos a un cojín o a un saco de arena. Péguele con todo el furor que pueda. Si está e noj ado con una per so na en pal1icular, imagine su cara en el cojín o en el saco y vuelque toda su ira fís ica y ve rbalmente. De esta mane ra , liberará su agresión contra el cojín y no se hará daño a sí mismo reprimiendo una ira que lo envenenará. (Lee. 1993, p. 96.)
vos. La figura 12.4 muestra los datos de un grupo de estudiantes que escucharon canciones
Los pares de palabras eran: agresivo-ambiguo o de control (agresivo-agresivo o ambiguo- amb iguo). Los inves ti gadores encontraron que al escuchar ca nciones con letras violentas aparecía un efecto de imprimación (mayor similitud) con los pares agresivo-ambiguo (p. ej.,
Este aumento en el pensamiento agres iv o no concuerda con la hipótesis catárquica. (La imprimación se anali zará más adelante.)
que Htodo salgaH puede ser que inút il
¿Alguna vez se ha sentido muy enojado y ha dejado que "todo salga" gritando, pegándole a un cojín o rompiendo platos? ¿Se sintió mejor después? Hay una percepción generalizada de que estos "estallidos" de agresión son una forma eficaz de controlar la ansiedad y la agresión. Wann y cols. (Wann y cols., 1999) vieron que muchos sujetos de sus experimentos creían que la catarsis, especialmente siendo espectadores de depor- tes violentos, podía disminuir la probabilidad de agre- sión posterior. Sin embargo, a la hipótesis de la catarsis le faltan fundamentos; las investigaciones indican que ocurre lo contrario: hacer catarsis de la agresión de hecho aumenta la agresión en general. De ser así, la percepción frecuente de que la catarsis es un remedio eficaz para el enojo y la agresión reprimida es un error de concepto riesgoso. En un estudio, Bushman, Baumeister y Stack (1999) analizaron la hipótesis de la catarsis; les pidieron a estudiantes que leyeran 1 de 3 artículos ficticios del pe- riódico: 1) un artículo a favor de la catarsis en el cual un prominente investigador de la universidad afirmaba que la conducta catártica disminuía la tendencia a agredir, 2) un artículo en contra de la catarsis que ha- cía referencia a una investigación que no encontró una correlación entre la catarsis y la disminución posterior de la agresión, y 3) un artículo "control" que no esta- ba relacionado con la agresión o la catarsis. Luego se les pidió a los estudiantes que escribieran un ensayo que sería criticado por otro estudiante (en realidad, el evaluador) mientras ellos esperaban. Les devolvieron los ensayos con comentarios muy negati-
FA CTORES PER SONALES Y AMBIENTALE S ~
vos como para inducir el enojo, por ejemplo, "éste es uno de los peores ensayos que he leído en mi vida". Los estudiantes enojados que habían leído el artículo procatarsis se inclinaron más a descargar contra un saco de gimnasio, como medio opcional, que los estu- diantes que habían leído los otros 2 artículos. Aquellos que no se enojaron por la crítica a su ensayo fueron más propensos a elegir pegarle al saco si habían leido el artículo procatarsis, que los que no 10 leyeron. Los resultados de este estudio destacan cómo los medios y la creencia popular pueden influir en la decisión de las personas de descargar las tensiones mediante la catar- sis, y cómo dicha opción está influida por la dimensión del enojo que las personas sienten. El estudio inicial se aplicó después a una situación en la que el autor del ensayo podla interactuar con su crítico. Después de leer 1 de los 3 artículos, a algunos estudiantes se les dijo que golpearan el saco durante 2 minutos. Luego se les pidió que compitieran en una actividad en la que se media la capacidad de reacción; en ésta tenían que elegir una intensidad de castigo (intensidad de ruido) que aplicarían a un contrincante (supuestamente en otra habitación) cuando éste iba perdiendo. Como si esto fuera poco, antes de este encuentro se les hizo creer a un grupo de estudiantes que este contrincante era la persona que criticaba sus ensayos. Los que esperaban encontrarse con su crítico fueron más propensos a pegarle al saco antes de su "encuen- tro". También los que habían leído el artículo procatar- sis mostraron mayor agresividad durante la actividad (ejecutaban sonidos más intensos), incluso después de haber descargado contra el saco, lo que, de acuerdo con la creencia popular, deberla ser un ejercicio de catarsis y reducir la agresividad. Este estudio sugiere que la catarsis no alivia las tensiones y de hecho es "peor que inútil".
¿Liberar la ira apaga o alimenta la llama? Los re sultados de la presente investigación deiñ'uestran que liberar las emociones para reducir la ira es como usar gasolina para apagar el fuego: alimenta la lla~a. (Bus/unan, 2002, p. 729.)
Cooper , 1990; Bartholow, Pearson, Gratton y Fiabiani , 2003 ; Giancola , 2003) , yestu -
nas que beben más son má s agresivas (Bailey y Taylor, 1991). Incluso las personas que
y Taylor , 1994).
FACTORES PERSONALES Y AMBIENTALES ~
Desinhibición, desindividuación y deshumanización A veces las personas se dejan
Desinhibición Falla de los controles aprendidos (convenciones sociales) contra comportarse impulsivamente o, en este contexto, agresivamente. En algunas personas, el alcohol ejerce un efecto desinhibidor.
Desindi yjd"Bci ÓQ
Proceso por el cual la gente pierde su sentido de identidad indlvl ffiTIil socializada y adopta c6mportamientos no soéializados, a men udo antisociales.
Deshumanización Acto mediante ercual se.J:mSllQj-ª----a las pe.rs.onas..de su dig ~ dad y humanidad.
Agres i ón colectiva Agresión unificada de un grupo de individuos, que a veces ni siquiera se conocen entre sí, contra otro individuo o grupo.
~ CApITULO 12 LA AGRESiÓN
Los efectos de la desindividuaci6n y la deshumanización
La desindividuación nos da la sensación de menor probabilidad de castigo por comportamientos agresivos. Un ejemplo dra mático de cómo esta menor proba- bi li d ad de castigo, real o percibida, puede aumentar la agresión y la violencia se observa en el incidente de My Lai, du rante la guerra de Viet nam, en el cual so ldados norteamericanos masacraron toda una población de (iviles inocentes. La investigación oficial reveló que el mismo bata ll ón habla torturado y matado a civiles sin ningún t ipo de acción disciplinaria posterior; que el área era "zona liberada", de manera que se conside- raba legítimo disparar a cualquier cosa que se moviera, y que de hecho el rasgo ca racterístico de la guerra era el de violencia glorificada (Hersh, 1970). Además había una sensación de anonimato, o desindividuación, que surgía de se r parte de un grUpO grande, y esto a su vez alimentó la percepción de los soldados de qUf, no serían castigados individualmente. (Véase los efectos de la desindividuación en el capítu- lo 11). Se cree que esta sensación de anonimato con - tribuye con la materialización de emociones ag resivas en violencia real : puede ocurrir al sentirse parte de un gr upo grande o de una muchedumbre, como la turba que al i en t a al suicida a saltar (Mann, 1981) o una viola- ción múltiple en un encuentro de pandillas; o puede ocurrir cu ando algo protege el anonimato, como las capuchas blancas de l os miembros del Ku Klux Klan (Middlebrook, 1980), la media en la cabeza que se pone un ladrón armado o las máscaras de Halloween con l as que niñ os se animan, roban du lces o dinero (Diener, Fraser, Beaman y Kelem, 1976). Un estudio real izado por Malamuth (1981). sorprendentemente, reveló que casi un te rcio de los estudiantes masculin os de una uni versi d ad norteamericana admitieron que existía la posibilidad de que cometieran una violación si tenían la seguridad de que no serían atrapados.
Una variable de la desindividuación en el agresor puede ocurrir cuando la vfctima es anónima o ha sido deshumanizada de manera tal que el agresor no se enfrenta al dolor y al daño infligido en la víctima. Esto debilita cualquier tipo de control que la persona pueda tener por sentirse avergon zado o culpable. Existen ejemplos terri b les de este fenómeno, como el tratamiento violento de paci en t es ps iquiátri- cos o presos a los que se l os dejaba desnudos o vesti - dos en forma idéntica de tal manera que no se los distinguía como individuos (Stei r, 1978). También, el hecho de que las películas o la televisión violenta muest ren víctimas sin rostros o desindividuadas pue- de hacer que ciertos espectadores se desinhiban, mi- nimicen los daños y estén más predispuestos a imitar un acto violento (Bandura, 1986). Ejemplos extremos e inhumanos de desinhibición provienen de las guerras: la exterminación de miles y miles de personas por la explosión de la bomba ató - mica en Hiroshima y luego en Nagasaki en 1945. (ohen (1987) presentó un análisis revelador de las maneras en que los milita res le restaban importancia y justificaban el uso de armas nucleares. Utilizaban una semántica que deshumanizaba la víctima proba- ble o real; se refe r ían a ella como "el blanco", "el ag r edido" o incluso "daño colateral". Los militares norteamericanos utilizaron esta misma estrategia semántica durante la guer ra de Vietnam para raciona - lizar y justificar las muertes de civiles vietnamitas, a l os que denominaban gook, un térmi no despectivo que significa lodo, barro o estiércol (Sabini y Silver, 1982). En 1993, en lo que antes era parte de Yugoslavia, los serbios bosnios llamaron "limpieza étnica" a los actos de genocidio contra la población musulmana. Lo s medios también pueden reducir sin quererlo el impacto del horror de las matanzas en gran escala. Du rante las campañas de bombardeo de los Aliados en la guerra de Ira q en 1991, en la televisión se usaba muy a menudo la frase "teatro de operacio- nes", invitando así a la audiencia a ver y entrete- ner se.
ort od ox os contra jud íos ultraort odo xo s. medida en té rmino s de una fu ert e op os ici ón hacia l as in stitucione s ortodo xas. En co ntr aron 2 factores c ontribu yent es: y na pe r ce pción de un cQ nfli c to de inter eses in tergrup al (véase tambi én capítulo 11 ) y y- na tend enc ia a cons ld erar a lo s ' udíos ortodoxos c omo " inhumanos".
br itáni co, se as oció con una clase es pecial de va ndali sm o o gamberri smo ll amada hooliga-