



Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
Clasificación de Cefalea Clasificación de las convulsiones
Tipo: Resúmenes
1 / 7
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!




Constituye una de las causas más frecuentes por la que los pacientes solicitan atención médica. Según la Organización Mundial de la Salud, la cefalea se caracteriza por dolores de cabeza recurrentes y es uno de los trastornos más comunes del sistema nervioso. Los dolores de cabeza, fundamentalmente los crónicos, están considerados por su frecuencia como una de las causas más importantes de incapacidad. Este impedimento dado por el dolor está presente en todas las esferas ya que, durante las crisis, la persona se ve limitada para realizar su trabajo, atender a su familia o realizar una actividad social, en especial en el caso de la migraña y, cuando está libre de esta, le resulta difícil programar actividades por la incertidumbre de que se presente el dolor y deba renunciar a su proyecto Clasificación: Desde 1988 está en uso la clasificación elaborada por la International Headache Society (IHS) que comprende, además de las cefaleas primarias, las secundarias o sintomáticas y las neuropatías craneales dolorosas y otras algias faciales. La última edición de la clasificación internacional es de 2018 (ICHD-III: clasificación internacional de trastronos por cefalea; 3era edición, versión beta). Las cefaleas primarias son aquellas en que el dolor y sus manifestaciones constituyen por sí mismos la entidad patológica, en tanto que las secundarias son las ocasionadas por trastornos exógenos (el dolor es un síntoma más de otra causa o patología). La forma primaria origina notable discapacidad y deterioro de la calidad de vida del paciente. La variante leve o benigna secundaria que surge junto con infecciones de la zona alta de las vías respiratorias es común, pero rara vez preocupante. La cefalea asociada a trastornos que amenazan la vida es relativamente rara, pero se necesita vigilancia para identificarla y tratar de manera apropiada a los pacientes que la presenten. Síndrome de dolor de cabeza primario
Características clínicas de las cefaleas primarias mas frecuentes Migraña: dolor que afecta un hemicráneo, casi siempre el mismo lado, aunque puede alternar; con frecuencias que varían de un individuo a otro y en el mismo paciente, y con desencadenantes. Los criterios para su diagnóstico son: a) Al menos cinco crisis que cumplen los criterios B-D. b) Episodios de cefalea de 4-72 horas de duración (no tratados o tratados sin éxito). c) La cefalea presenta al menos dos de las siguientes cuatro características: 1. Localización unilateral. 2. Carácter pulsátil. 3. Dolor de intensidad moderada o grave. 4. Empeora con la actividad física habitual o impide llevarla a cabo (p. ej., caminar o subir escaleras). d) Al menos uno de los siguientes síntomas durante la cefalea: 1. Náuseas y/o vómitos. 2. Fotofobia y fonofobia. e) No atribuible a otro diagnóstico de la ICHD-III. f) Comienzo: 10-40 años, predominio mujeres Existe una variedad menos frecuente de migraña, que es la migraña con aura. En este caso, antes del dolor se presentan síntomas neurológicos reversibles. a) Al menos cinco crisis que cumplen los criterios B y C. b) Uno o más de los siguientes síntomas de aura completamente reversibles: 1. Visuales. 2. Sensitivos. 3. Del habla o lenguaje. 4. Motores. 5. Troncoencefálicos. 6. Retinianos. c) Al menos tres de las siguientes seis características: 1. Propagación gradual de al menos uno de los síntomas de aura durante un período de 5 minutos o mayor. 2. Se suceden dos o más síntomas de aura. 3. Cada síntoma de aura dura de 5 a 60 minutos. 4. Al menos uno de los síntomas de aura es unilateral. 5. Al menos uno de los síntomas de aura es positivo. 6. El aura está acompañada de una cefalea o esta le sucede en los siguientes 60 minutos. d) No atribuible a otro diagnóstico de la ICHD-III. Epidemiologia: afecta con preferencia a jóvenes y a personas de mediana edad; después de la pubertad es más frecuente en las mujeres. En un tercio de los casos aparece en la 1era década; el acmé se presenta en la 2da y la 3era década. Existe una tendencia familiar a padecerla y la prevalencia es mayor por vía materna que paterna. Cefalea tensional: dolor de cabeza más frecuente, antes conocido como cefalea por contracción muscular, cefalea por estrés, etc. Sus criterios son: a) Al menos 10 episodios de cefalea que aparezcan en promedio menos de 1 día al mes (< 12 días/año) y que cumplen los criterios B-D. b) Duración de 30 minutos a 7 días.
Episodio paroxístico producido por descargas anormales, excesivas o actividad neuronal sincrónica en el cerebro. Aunque una gran variedad de factores influye en la incidencia y prevalencia de las convulsiones, entre 5 y 10% de la población tendrá al menos una convulsión durante su vida; siendo la incidencia mayor en la primera infancia y al final de la vida adulta. Accesos de movimientos musculares involuntarios, más o menos violentos, generalizados, con pérdida de la conciencia. Crisis epilépticas: manifestación clínica de una descarga anormal de una población neuronal, localizada en la corteza cerebral o en la profundidad del parénquima cerebral. Cualquiera puede sufrir una crisis epiléptica si se llega al umbral en ciertas situaciones agudas como traumatismo de cráneo, intoxicaciones, ataque cerebrovascular, hipoxia, hipocalcemia, síncope convulsivo, hipoglucemia o consumo de drogas ilícitas, sin que se diagnostique epilepsia. Estas se denominan crisis epilépticas sintomáticas agudas o provocadas. CLASIFICACIÓN: de acuerdo con la Liga Internacional contra la Epilepsia (International league Against Epilepsy, ILAE), 2017, las crisis epilépticas se clasifican como "de inicio focal: ·de inicio generalizada: "de comienzo focal a bilateral tónico-clónicá' y de ·inicio desconocido”. Este sistema se basa en las manifestaciones clínicas y en los hallazgos encefalográficos. Existen dos tipos de convulsiones: Las crisis focales se originan en las redes limitadas a una región cerebral y por lo general aparecen en caso de anormalidades estructurales del cerebro. Las crisis generalizadas se originan en el interior y se conectan rápidamente con las redes distribuidas en ambos hemisferios cerebrales y son consecuencia de anormalidades celulares, bioquímicas o estructurales que tienen una distribución más amplia. Convulsiones focales: tipo de crisis más frecuente. En el sistema nuevo de clasificación se han eliminado los términos "crisis focales simples" y complejas". En lugar de eso, hace énfasis en la conciencia (intacta o alterada) y la naturaleza del inicio (motor o no motor). Algunas crisis focales llegan a convertirse en generalizadas. El electroencefalograma (EEG) interictal (entre convulsiones) suele ser normal o muestra descargas breves (espigas epileptiformes u ondas agudas). Puesto que algunas crisis focales se originan desde la porción medial del lóbulo temporal o la porción inferior del lóbulo frontal (regiones lejanas a la piel cabelluda) el EEG que se registra durante la convulsión no confina la lesión a un solo sitio.
Jackson; representa el avance de la actividad convulsiva sobre una región cada vez más extensa de la corteza motora. La segunda es que, después de la convulsión, algunos pacientes sufren una paresia focal (parálisis de Todd) de la parte afectada durante varios minutos a horas. La tercera es que en raras ocasiones la convulsión se prolonga durante varias horas o días (epilepsia parcial continua), a menudo es muy resistente al tratamiento. También se manifiestan en forma de alteraciones sensoriales somáticas (parestesias), de la visión (destellos luminosos o alucinaciones elaboradas), del equilibrio (sensación de caída o vértigo) o de la función autonómica (enrojecimiento facial, sudación, piloerección). Las crisis que se originan en la corteza temporal o frontal causan alteraciones en la audición, olfato o estado emocional, que comprenden la percepción de olores intensos y poco habituales (olor a goma quemada o gasolina), sonidos raros (toscos o muy complejos) o bien una sensación epigástrica que asciende desde el estómago o tórax hasta la cabeza. Algunos refieren sensaciones extrañas, como de miedo, algún cambio inminente, distanciamiento, despersonalización, déja vu o ilusiones en las que los objetos se vuelven más pequeños (micropsia) o más grandes (macropsia). Estos eventos subjetivos, "internos", no observables por terceros, se conocen como aura.
jacksoniana o evoluciona a bilateral tónico-clónica) o generalizada, sin alteración de la conciencia o con ella; si la forma de presentación es motora (tónica, clónica, atónica, mioclónica, espasmos epilépticos), sensorial o como crisis generalizada de ausencia; si está precedida por signo-sintomatología autonómica (aura); si hay relajación de esfínteres; circunstancias de su aparición (posibles factores desencadenantes como insomnio, alcohol, estímulos ópticos); frecuencia y duración. Inmediatamente después de finalizar la crisis, el paciente se encontrará inconsciente y flácido y se recuperará de manera lenta, con bradipsiquia, somnolencia, algias generalizadas o cefalea. Este "estado posictal" es fundamental para diferenciar las crisis epilépticas generalizadas del síncope, ya que en el último la recuperación es rápida, con estado de lucidez a los pocos minutos de recuperar la conciencia y sin los síntomas antes mencionados. Con respecto a los antecedentes del paciente, se prestará especial atención a la presencia de lesiones durante el parto o perinatales; enfermedades infecciosas, neurológicas o congénitas; antecedentes de traumatismos, convulsiones febriles y enfermedades cerebrovasculares, y gliosis residual (la causa más frecuente de epilepsia en el adulto mayor). Examen físico: En general suele ser normal fuera de la crisis. Luego de una crisis de inicio focal motora, es frecuente observar una debilidad muscular transitoria en los músculos afectados. Este fenómeno se conoce como parálisis de Todd o paresia posictal y, por lo general, dura de minutos a unas horas, aunque puede prolongarse hasta las 48-72 horas y simular, en algunos casos, un ataque cerebrovascular u otro tipo de lesión cerebral.