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Cefalea y Convulsiones, Resúmenes de Semiología

Clasificación de Cefalea Clasificación de las convulsiones

Tipo: Resúmenes

2022/2023

Subido el 17/11/2023

sahida-mego-saucedo
sahida-mego-saucedo 🇵🇪

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CEFALEA
Constituye una de las causas más frecuentes por la que los pacientes solicitan atención médica. Según la
Organización Mundial de la Salud, la cefalea se caracteriza por dolores de cabeza recurrentes y es uno de los
trastornos más comunes del sistema nervioso.
Los dolores de cabeza, fundamentalmente los crónicos, están considerados por su frecuencia como una de
las causas más importantes de incapacidad. Este impedimento dado por el dolor está presente en todas las
esferas ya que, durante las crisis, la persona se ve limitada para realizar su trabajo, atender a su familia o
realizar una actividad social, en especial en el caso de la migraña y, cuando está libre de esta, le resulta
difícil programar actividades por la incertidumbre de que se presente el dolor y deba renunciar a su
proyecto
Clasificación: Desde 1988 está en uso la clasificación elaborada por la International Headache Society (IHS)
que comprende, además de las cefaleas primarias, las secundarias o sintomáticas y las neuropatías
craneales dolorosas y otras algias faciales. La última edición de la clasificación internacional es de 2018
(ICHD-III: clasificación internacional de trastronos por cefalea; 3era edición, versión beta).
Las cefaleas primarias son aquellas en que el dolor y sus manifestaciones constituyen por mismos la
entidad patológica, en tanto que las secundarias son las ocasionadas por trastornos exógenos (el dolor es
un síntoma más de otra causa o patología). La forma primaria origina notable discapacidad y deterioro de la
calidad de vida del paciente. La variante leve o benigna secundaria que surge junto con infecciones de la
zona alta de las vías respiratorias es común, pero rara vez preocupante. La cefalea asociada a trastornos que
amenazan la vida es relativamente rara, pero se necesita vigilancia para identificarla y tratar de manera
apropiada a los pacientes que la presenten.
Síndrome de dolor de cabeza primario
- patología: no surge de una patología subyacente
- Etiología: base etiológica desconocida
- requiere: generalmente no requiere imágenes o evaluación urgentes
- enfoque: tratamiento
- epidemiología: el 90% de los dolores de cabeza
- Ejemplos: migraña, cefalea tensional, cefalea en racimos.
síndrome de dolor de cabeza secundario
- resulta de una patología subyacente (médica o quirúrgica)
- Debe encontrar la etiología subyacente del dolor de cabeza.
- imagenología, evaluación o intervención
- Primero el diagnóstico y luego el tratamiento.
- el 10% restante, pero puede poner en peligro la vida
- Tumor cerebral, hemorragia subaracnoidea, glaucoma.
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¡Descarga Cefalea y Convulsiones y más Resúmenes en PDF de Semiología solo en Docsity!

CEFALEA

Constituye una de las causas más frecuentes por la que los pacientes solicitan atención médica. Según la Organización Mundial de la Salud, la cefalea se caracteriza por dolores de cabeza recurrentes y es uno de los trastornos más comunes del sistema nervioso. Los dolores de cabeza, fundamentalmente los crónicos, están considerados por su frecuencia como una de las causas más importantes de incapacidad. Este impedimento dado por el dolor está presente en todas las esferas ya que, durante las crisis, la persona se ve limitada para realizar su trabajo, atender a su familia o realizar una actividad social, en especial en el caso de la migraña y, cuando está libre de esta, le resulta difícil programar actividades por la incertidumbre de que se presente el dolor y deba renunciar a su proyecto Clasificación: Desde 1988 está en uso la clasificación elaborada por la International Headache Society (IHS) que comprende, además de las cefaleas primarias, las secundarias o sintomáticas y las neuropatías craneales dolorosas y otras algias faciales. La última edición de la clasificación internacional es de 2018 (ICHD-III: clasificación internacional de trastronos por cefalea; 3era edición, versión beta). Las cefaleas primarias son aquellas en que el dolor y sus manifestaciones constituyen por sí mismos la entidad patológica, en tanto que las secundarias son las ocasionadas por trastornos exógenos (el dolor es un síntoma más de otra causa o patología). La forma primaria origina notable discapacidad y deterioro de la calidad de vida del paciente. La variante leve o benigna secundaria que surge junto con infecciones de la zona alta de las vías respiratorias es común, pero rara vez preocupante. La cefalea asociada a trastornos que amenazan la vida es relativamente rara, pero se necesita vigilancia para identificarla y tratar de manera apropiada a los pacientes que la presenten. Síndrome de dolor de cabeza primario

  • patología: no surge de una patología subyacente
  • Etiología: base etiológica desconocida
  • requiere: generalmente no requiere imágenes o evaluación urgentes
  • enfoque: tratamiento
  • epidemiología: el 90% de los dolores de cabeza
  • Ejemplos: migraña, cefalea tensional, cefalea en racimos. síndrome de dolor de cabeza secundario
  • resulta de una patología subyacente (médica o quirúrgica)
  • Debe encontrar la etiología subyacente del dolor de cabeza.
  • imagenología, evaluación o intervención
  • Primero el diagnóstico y luego el tratamiento.
  • el 10% restante, pero puede poner en peligro la vida
  • Tumor cerebral, hemorragia subaracnoidea, glaucoma.

Características clínicas de las cefaleas primarias mas frecuentesMigraña: dolor que afecta un hemicráneo, casi siempre el mismo lado, aunque puede alternar; con frecuencias que varían de un individuo a otro y en el mismo paciente, y con desencadenantes. Los criterios para su diagnóstico son: a) Al menos cinco crisis que cumplen los criterios B-D. b) Episodios de cefalea de 4-72 horas de duración (no tratados o tratados sin éxito). c) La cefalea presenta al menos dos de las siguientes cuatro características: 1. Localización unilateral. 2. Carácter pulsátil. 3. Dolor de intensidad moderada o grave. 4. Empeora con la actividad física habitual o impide llevarla a cabo (p. ej., caminar o subir escaleras). d) Al menos uno de los siguientes síntomas durante la cefalea: 1. Náuseas y/o vómitos. 2. Fotofobia y fonofobia. e) No atribuible a otro diagnóstico de la ICHD-III. f) Comienzo: 10-40 años, predominio mujeres Existe una variedad menos frecuente de migraña, que es la migraña con aura. En este caso, antes del dolor se presentan síntomas neurológicos reversibles. a) Al menos cinco crisis que cumplen los criterios B y C. b) Uno o más de los siguientes síntomas de aura completamente reversibles: 1. Visuales. 2. Sensitivos. 3. Del habla o lenguaje. 4. Motores. 5. Troncoencefálicos. 6. Retinianos. c) Al menos tres de las siguientes seis características: 1. Propagación gradual de al menos uno de los síntomas de aura durante un período de 5 minutos o mayor. 2. Se suceden dos o más síntomas de aura. 3. Cada síntoma de aura dura de 5 a 60 minutos. 4. Al menos uno de los síntomas de aura es unilateral. 5. Al menos uno de los síntomas de aura es positivo. 6. El aura está acompañada de una cefalea o esta le sucede en los siguientes 60 minutos. d) No atribuible a otro diagnóstico de la ICHD-III. Epidemiologia: afecta con preferencia a jóvenes y a personas de mediana edad; después de la pubertad es más frecuente en las mujeres. En un tercio de los casos aparece en la 1era década; el acmé se presenta en la 2da y la 3era década. Existe una tendencia familiar a padecerla y la prevalencia es mayor por vía materna que paterna.  Cefalea tensional: dolor de cabeza más frecuente, antes conocido como cefalea por contracción muscular, cefalea por estrés, etc. Sus criterios son: a) Al menos 10 episodios de cefalea que aparezcan en promedio menos de 1 día al mes (< 12 días/año) y que cumplen los criterios B-D. b) Duración de 30 minutos a 7 días.

CONVULSIONES

Episodio paroxístico producido por descargas anormales, excesivas o actividad neuronal sincrónica en el cerebro. Aunque una gran variedad de factores influye en la incidencia y prevalencia de las convulsiones, entre 5 y 10% de la población tendrá al menos una convulsión durante su vida; siendo la incidencia mayor en la primera infancia y al final de la vida adulta. Accesos de movimientos musculares involuntarios, más o menos violentos, generalizados, con pérdida de la conciencia. Crisis epilépticas: manifestación clínica de una descarga anormal de una población neuronal, localizada en la corteza cerebral o en la profundidad del parénquima cerebral. Cualquiera puede sufrir una crisis epiléptica si se llega al umbral en ciertas situaciones agudas como traumatismo de cráneo, intoxicaciones, ataque cerebrovascular, hipoxia, hipocalcemia, síncope convulsivo, hipoglucemia o consumo de drogas ilícitas, sin que se diagnostique epilepsia. Estas se denominan crisis epilépticas sintomáticas agudas o provocadas. CLASIFICACIÓN: de acuerdo con la Liga Internacional contra la Epilepsia (International league Against Epilepsy, ILAE), 2017, las crisis epilépticas se clasifican como "de inicio focal: ·de inicio generalizada: "de comienzo focal a bilateral tónico-clónicá' y de ·inicio desconocido”. Este sistema se basa en las manifestaciones clínicas y en los hallazgos encefalográficos. Existen dos tipos de convulsiones: Las crisis focales se originan en las redes limitadas a una región cerebral y por lo general aparecen en caso de anormalidades estructurales del cerebro. Las crisis generalizadas se originan en el interior y se conectan rápidamente con las redes distribuidas en ambos hemisferios cerebrales y son consecuencia de anormalidades celulares, bioquímicas o estructurales que tienen una distribución más amplia. Convulsiones focales: tipo de crisis más frecuente. En el sistema nuevo de clasificación se han eliminado los términos "crisis focales simples" y complejas". En lugar de eso, hace énfasis en la conciencia (intacta o alterada) y la naturaleza del inicio (motor o no motor). Algunas crisis focales llegan a convertirse en generalizadas. El electroencefalograma (EEG) interictal (entre convulsiones) suele ser normal o muestra descargas breves (espigas epileptiformes u ondas agudas). Puesto que algunas crisis focales se originan desde la porción medial del lóbulo temporal o la porción inferior del lóbulo frontal (regiones lejanas a la piel cabelluda) el EEG que se registra durante la convulsión no confina la lesión a un solo sitio.

  • Convulsiones focales sin alteración de la conciencia pueden tener manifestaciones motoras (movimientos tónicos, clónicos o mioclónicos) o no motoras (síntomas sensitivos, autonómicos o emocionales) sin alteración de la conciencia. Se deben destacar otras características de las crisis focales motoras. La primera es que en algunos los movimientos anormales comienzan en una región muy restringida, como los dedos de la mano y avanza de manera gradual (durante seg a min) hasta abarcar gran parte de la extremidad (marcha jacksoniana), fenómeno descrito por Hughlings

Jackson; representa el avance de la actividad convulsiva sobre una región cada vez más extensa de la corteza motora. La segunda es que, después de la convulsión, algunos pacientes sufren una paresia focal (parálisis de Todd) de la parte afectada durante varios minutos a horas. La tercera es que en raras ocasiones la convulsión se prolonga durante varias horas o días (epilepsia parcial continua), a menudo es muy resistente al tratamiento. También se manifiestan en forma de alteraciones sensoriales somáticas (parestesias), de la visión (destellos luminosos o alucinaciones elaboradas), del equilibrio (sensación de caída o vértigo) o de la función autonómica (enrojecimiento facial, sudación, piloerección). Las crisis que se originan en la corteza temporal o frontal causan alteraciones en la audición, olfato o estado emocional, que comprenden la percepción de olores intensos y poco habituales (olor a goma quemada o gasolina), sonidos raros (toscos o muy complejos) o bien una sensación epigástrica que asciende desde el estómago o tórax hasta la cabeza. Algunos refieren sensaciones extrañas, como de miedo, algún cambio inminente, distanciamiento, despersonalización, déja vu o ilusiones en las que los objetos se vuelven más pequeños (micropsia) o más grandes (macropsia). Estos eventos subjetivos, "internos", no observables por terceros, se conocen como aura.

  • Convulsiones focales con alteración de la conciencia: las crisis a menudo comienzan con un aura (crisis focal sin trastorno cognitivo), que es estereotípica en cada paciente. El inicio de la fase ictal consiste en una interrupción brusca de la actividad del paciente, que se queda inmóvil y con la mirada perdida, lo que marca el comienzo del periodo de merma de la conciencia. Los testigos ven al paciente confuso o aturdido, y se producen actos motores automáticos complejos e involuntarios (automatismos), como chasquido de labios, deglución, tocarse la ropa o caminar sin propósito. Casi siempre duran entre 1-3 minutos, y el paciente, en general, no puede recordar lo sucedido. El periodo de transición hasta que recupera por completo la conciencia puede durar desde segundos hasta 1 h o más. La exploración inmediata posterior a la convulsión puede mostrar amnesia anterógrada o deficiencias neurológicas transitorias (afasia, negligencia hemicorporal o pérdida visual) causadas por la inhibición posictal de las regiones corticales más afectadas en la propia convulsión. Evolución de las convulsiones focales a convulsiones generalizadas: Algunas crisis focales se propagan hasta abarcar ambos hemisferios cerebrales y producen una convulsión generalizada, por lo general del tipo tónico-clónico. Esta evolución se observa frecuentemente en el caso de las crisis focales originadas en el lóbulo frontal, aunque también pueden acompañar a las crisis originadas en cualquier parte del cerebro. Es difícil distinguir entre una crisis focal con generalización secundaria y una crisis de inicio generalizado tónico-clónica primaria, dado que los testigos tienden a prestar más atención a la fase generalizada convulsiva y a ignorar los síntomas focales más sutiles que aparecen al inicio. En algunos casos, el comienzo focal de la convulsión sólo se hace aparente cuando una anamnesis detallada identifica el aura previa. Sin embargo, con frecuencia el comienzo focal no es clínicamente evidente y sólo puede establecerse estudio minucioso con EEG. Convulsiones generalizadas:
  • Tónico-clónico: tipo de crisis más frecuentes como consecuencia de trastornos metabólicos, convulsión generalizada que evoluciona en dos fases: una fase tónica , en la que el paciente pierde la conciencia, con caída y rigidez corporal. La contracción tónica inicial de los músculos de la espiración y de la laringe produce un gruñido o "grito ictal". Posteriormente, esta fase se entrecorta por períodos breves de relajación; luego los períodos de relajación son más frecuentes y dan comienzo a la fase clónica. En esta etapa las extremidades se sacuden y aumentan la frecuencia cardíaca y la tensión arterial. Toda la crisis epiléptica dura entre 1 y 2 minutos; una vez finalizada, la conciencia se recupera lentamente y el paciente se encuentra confuso (dura entre 5-15 minutos). La fase posictal se caracteriza por la ausencia de respuesta, flacidez muscular y salivación excesiva, que producen respiración con estridor y una obstrucción parcial de la vía aérea. También en este

jacksoniana o evoluciona a bilateral tónico-clónica) o generalizada, sin alteración de la conciencia o con ella; si la forma de presentación es motora (tónica, clónica, atónica, mioclónica, espasmos epilépticos), sensorial o como crisis generalizada de ausencia; si está precedida por signo-sintomatología autonómica (aura); si hay relajación de esfínteres; circunstancias de su aparición (posibles factores desencadenantes como insomnio, alcohol, estímulos ópticos); frecuencia y duración. Inmediatamente después de finalizar la crisis, el paciente se encontrará inconsciente y flácido y se recuperará de manera lenta, con bradipsiquia, somnolencia, algias generalizadas o cefalea. Este "estado posictal" es fundamental para diferenciar las crisis epilépticas generalizadas del síncope, ya que en el último la recuperación es rápida, con estado de lucidez a los pocos minutos de recuperar la conciencia y sin los síntomas antes mencionados. Con respecto a los antecedentes del paciente, se prestará especial atención a la presencia de lesiones durante el parto o perinatales; enfermedades infecciosas, neurológicas o congénitas; antecedentes de traumatismos, convulsiones febriles y enfermedades cerebrovasculares, y gliosis residual (la causa más frecuente de epilepsia en el adulto mayor). Examen físico: En general suele ser normal fuera de la crisis. Luego de una crisis de inicio focal motora, es frecuente observar una debilidad muscular transitoria en los músculos afectados. Este fenómeno se conoce como parálisis de Todd o paresia posictal y, por lo general, dura de minutos a unas horas, aunque puede prolongarse hasta las 48-72 horas y simular, en algunos casos, un ataque cerebrovascular u otro tipo de lesión cerebral.