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Aprende sobre las celdas electroquímicas, sus componentes básicos (dos electrodos, conductor eléctrico y conductor iónico o electrolito), y los dos tipos: galvánicas y electrolíticas. En las primeras, la reacción de oxidación y reducción ocurren espontáneamente, generando un flujo de electrones y un potencial eléctrico. En las segundas, se necesita suministrar energía para que funcionen y forzar la corriente eléctrica y la reacción redox.
Tipo: Apuntes
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Una celda electroquímica consiste de cuatro elementos básicos que son: dos electrodos (en donde se lleva a cabo el intercambio de electrones), un conductor eléctrico que conecte a los electrodos (normalmente un alambre metálico) y un conductor iónico o electrolito (que cierta el circuito eléctrico mediante la trasferencia de carga debida al movimiento de iones) Existen dos tipos de celdas electroquímicas Celdas galvánicas: almacenan energía eléctrica. En éstas, la reacción de oxidación y reducción en los electrodos ocurren espontáneamente y producen un flujo de electrones desde el cátodo al ánodo (a través de un circuito externo conductor). Dicho flujo de electrones genera un potencial eléctrico que puede ser medido experimentalmente. Celdas electrolíticas: las celdas electrolíticas por el contrario no son espontáneas y debe suministrarse energía para que funcionen. Al suministrar energía se fuerza una corriente eléctrica a pasar por la celda y se fuerza a que la reacción redox ocurra.