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Ciberacoso que afecta la educación, Apuntes de Análisis de Textos Literarios

Ciberacoso en el ámbito universitario

Tipo: Apuntes

2020/2021

Subido el 23/06/2021

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El ciberacoso: una aproximación criminológica
Autora: Ariadna Boldú Pedro
Tutor del trabajo: Josep Maria Tamarit Sumalla
Barcelona, 14 de Julio de 2014
Máster en Criminología y Ejecución Penal
Curso 2013/2014
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El ciberacoso: una aproximación criminológica

Autora: Ariadna Boldú Pedro Tutor del trabajo: Josep Maria Tamarit Sumalla

Barcelona, 14 de Julio de 2014 Máster en Criminología y Ejecución Penal Curso 2013/

Resumen

El fenómeno del ciberacoso , también conocido como acoso cibernético o cyberbullying , es un área de alto interés científico para la criminología, pero a su vez constituye un tema controvertido y difícil de estudiar. En este contexto, el presente estudio está encaminado a explorar la complejidad de esta problemática y sus consecuencias para el individuo y la sociedad. Con este propósito, se ha llevado a cabo una revisión bibliográfica de las publicaciones existentes que hacen referencia a la prevalencia, incidencia y consecuencias de este tipo de victimización, así como el análisis de los resultados obtenidos de 150 cuestionarios administrados a jóvenes universitarios de Cataluña para poder determinar si los datos obtenidos a través de este estudio se ajustan a los encontrados en la literatura existente o por el contrario, existen diferencias en relación a este fenómeno. Así mismo, este estudio pretende contribuir a conocer un tipo de victimización poco estudiado y explorado.

Palabras clave: cyberbullying, acoso cibernético, ciberagresor, cibervíctima, ciclo de la violencia

Abstract

The cyberbullying phenomenon, also known as online harassment, is an area of increasing scientific interest to criminology, but is also controversial and a difficult topic to study. In this context, this research aims to explore the complexity of this problem and its consequences for both the individual and the society. For this purpose, it has been carried out a literature review of the current publications referring to the prevalence, incidence and consequences about this type of victimization, and the analysis of the results of 150 questionnaires filled out by university students of Catalonia to determine whether the data obtained from this analysis agrees with what has been found in the global literature or on the contrary, there are some differences in relation to this phenomenon. This paper also aims to contribute in the research of a kind of victimization which nowadays has not been enough studied.

Key words: cyberbullying, online harassment, cyber agresor, cyber victim, cicle of violence

1. Introducción

1.1 Estado de la cuestión

Desde que en 1973 Olweus comenzó a estudiar el fenómeno del maltrato entre iguales en el ámbito escolar han transcurrido casi cuatro décadas en las que se ha ampliado el conocimiento de este acto de violencia y se han desarrollado diversidad de programas de intervención en el ámbito escolar para prevenir este tipo de conductas e intervenir cuando aparecen. Paralelamente a esta evolución en los estudios sobre el acoso escolar , se han ido introduciendo cambios en la realidad del maltrato y han ido apareciendo nuevas formas de agredir a los iguales, nuevas modalidades de acoso (Garaigordobil, 2011, Bera y Li 2005, Bera y Li 2007).

La investigación sobre el cyberbullying surge de los trabajos sobre acoso escolar tradicionales. Como señala Smith (citado en Pereda y Tamarit, 2013), el trabajo sistemático sobre acoso escolar ha transcurrido a través de cuatro etapas, de las cuales la cuarta corresponde al cyberbullying. La primera etapa, durante los años 70-80, se caracterizó por los importantes desarrollos teóricos de Olweus, las medidas pioneras de autoinforme para medir el acoso y el primer programa de prevención aplicado a escuelas. Esta primera etapa transcurre principalmente en los países nórdicos. En la segunda etapa, durante los años 80 y primera mitad de los 90, tiene lugar la internacionalización del estudio de este fenómeno con investigaciones en diferentes continentes y la importante diferenciación entre acoso directo (agresiones físicas) y acoso relacional (p.ej., difusión de rumores). En la tercera etapa, entre mediados de los 90 y 2004 aproximadamente, se pone en marcha un programa de investigación internacional consolidado y se establece la diferenciación entre de distintos roles en la participación en el acoso escolar (acosador, víctima y espectadores). Finalmente, a partir del año 2004, partiendo de la tradición anterior e incorporando los elementos previos, se comienzan a investigar las principales características, el alcance y las variables asociadas al cyberbullying (Smith, 2012, citado en Pereda y Tamarit, 2013).

El problema de la violencia escolar y el bullying es ya un fenómeno conocido por la sociedad y un viejo tópico en la investigación, pero las vías por la que se produce el

bullying han evolucionado en el tiempo y han surgido nuevas formas de intimidación, acoso y malos tratos (Ortega, Calmaestra y Mora-Merchán, 2008a y 2008b).

El propósito del presente trabajo es conocer el fenómeno del cyberbullying en nuestro entorno. Así, esta investigación se centra principalmente en aclarar cuatro aspectos fundamentales. En primer lugar, determinar los niveles de implicación de los alumnos de la muestra como acosadores y víctimas. En segundo lugar, analizar la posible influencia de las variables edad y sexo en la prevalencia del cyberbullying. El tercer objetivo se centra en establecer las formas más habituales de acoso cibernético y, finalmente, el cuarto objetivo pretende explorar la relación entre el hecho de ser victimizado y ser acosador en relación al ciberacoso ; es decir, si se produce el llamado “ ciclo de la violencia ”.

Este trabajo ha sido elaborado a partir de un extenso análisis bibliográfico con el fin de permitirnos ilustrar el alcance de este fenómeno tan novedoso, para a través de cuestionarios semiestructurados, comparar si los resultados de nuestro estudio son parecidos a los que podemos encontrarnos en la bibliografía actual y/o si ha habido variaciones en su desarrollo. Los cuestionarios que configuran la parte cuantitativa del trabajo, han sido administrados a alumnos de primer año universitario (eran mayoritariamente alumnos de 18 años que podían recordar muy bien una experiencia de victimización reciente). Seguidamente se ha procedido a realizar un análisis estadístico mediante el programa SPSS por tal de poder extraer los resultados de los cuestionarios y establecer las principales conclusiones.

Para todo ello, en el siguiente apartado se va a delimitar el concepto de cyberbullying , establecer la prevalencia de dicho fenómeno, describir las características de las diferentes personas que intervienen y finalmente, narrar las consecuencias que pueden apreciarse a través del acoso cibernético.

1.2 Delimitación del concepto de cyberbullying

El ciberacoso , también conocido como cyberbullying o acoso cibernético , es entendido como el daño repetido e intencionado ocasionado a través de medios electrónicos como teléfonos móviles o internet, realizado por un grupo o individuo contra el que la víctima

a) Envío/recepción de mensajes electrónicos con un lenguaje hostil o vulgar; b) Envío/recepción de mensajes amenazantes o que pretenden obtener algo a cambio de la víctima en contra de su voluntad (p.ej., favores sexuales, dinero, etc.) a través de chantajes; c) Difusión a través de Internet o envío de imágenes, fotos o videos con información intima o sexual, o que muestran a la víctima en una situación humillante o embarazosa; d) Acoso a la víctima con numerosos mensajes, correos electrónicos o llamadas, con el objetivo de molestarla o hacerla sentir mal; e) Difusión de comentarios crueles o rumores sobre una persona para dañar su reputación o sus relaciones con amigos; f) Infiltración en la cuenta de alguien y empleo de dicha cuenta para enviar mensajes que hacen quedar mal a su propietario, lo ponen en situación problemática o en peligro, o dañan su reputación y sus amistades; g) Exclusión intencional de un individuo de un grupo online , como por ejemplo, una lista de amigos, con el objetivo de causarle un daño o perjuicio; h) Divulgación de secretos o información embarazosa o comprometida de alguien; i) Grabación en video o captura de fotos de una víctima mientras se la obliga a llevar a cabo un comportamiento humillante, comprometido (p.ej., un comportamiento sexual) o se la agrede físicamente (fenómeno conocido como happy slapping ) para después difundirlo a través de Internet o el móvil.

Otras formas de victimización online menos estudiadas, pero que están cobrando especial relevancia en los últimos años, son el acoso sexual a menores a través de las nuevas tecnologías (fenómeno conocido como grooming ) y la violencia en las relaciones de pareja a través de las nuevas tecnologías (Tamarit y Pereda, 2013; Karmen, 2010). En este trabajo se van a trabajar de forma superficial estas nuevas tipologías.

1.3 Prevalencia del cyberbullying

Garaigordobil (2011) hizo un trabajo muy relevante donde se analizaban los estudios que han investigado la prevalencia y los efectos del cyberbullying. Los resultados de esta revisión permiten concluir que en todos los países se constata una alta prevalencia

de acoso cibernético. Aproximadamente entre un 40 y un 55% de los escolares están implicados de algún modo (víctimas, agresores u observadores). Entre un 20% y un 50% informan experiencias de victimización, aunque únicamente entre un 2 y un 7% han sido víctimas de forma severa. Se constatan variaciones en función de los países, las edades de las muestras y el período de tiempo. No obstante, estos datos no son nada uniformes en la literatura. Así, Ortega, Calmaestra y Mora Merchán (2008) encuestaron a 830 escolares de entre 12 y 18 años y los resultados muestran que la prevalencia del fenómeno en nuestro entorno sociocultural no es especialmente grave comparada con la que se produce en otros países. Uno de cada cuatro escolares está involucrado en problemas de cyberbullying , aunque un porcentaje no superior al 4% se hallaría implicado de forma severa. Félix, Soriano, Godoy y Sancho (2010), en una muestra de escolares de la Comunidad Valenciana detectaron que de todos los tipos de violencia escolar, el cyberbullying representaba un 74,4% de la misma, siendo la mayoría de los acosos perpetrados a través de SMS. Finalmente, otro estudio que aporta datos muy relevantes y fiables debido al tamaño de la muestra, es el realizado por, Pereda, Abad y Guilera (2012). Estas autoras llevaron a cabo un trabajo muy exhaustivo en relación a la incidencia y repercusiones de la victimización y la polivictimización en jóvenes catalanes, donde encontraron en relación a la victimización a través de Internet que aproximadamente un 32,5% de la muestra femenina y un 11,1% de la masculina, había sido victimizada a través de las nuevas tecnologías en algún momento de su infancia/adolescencia temprana. Asimismo pudieron establecer que las victimizaciones por Internet se inician en la etapa de la adolescencia inicial, pero cuando tienen connotaciones sexuales aparecen más bien en la adolescencia media.

1.4 Características de los sujetos que intervienen

En relación a las características de la conducta de los menores protagonistas (acosadores, víctimas y espectadores) existe poca bibliografía (Bartrina, 2012). No obstante, se pueden destacar algunas diferencias en las conductas según el rol de los protagonistas. En relación con las características de los acosadores, se dice que estos necesitan imperiosamente dominar a los demás y les gusta hacer valer su fuerza física. Asimismo suelen presentar un bajo rendimiento académico e impulsividad y baja tolerancia a la

como un poco=2 , regular=3 , y bastante=4. De este modo pudieron concluir que los menores víctimas de ciberacoso y de solicitudes sexuales no deseadas a través de Internet presentan el máximo nivel de malestar (5). En relación con la frecuencia, también destacaron que estas victimizaciones, en general, suelen ser bastante esporádicas y se producen entre una y dos veces al año. A fin de determinar el nivel de sintomatología psicológica de los adolescentes ciber- victimizados utilizaron una escala llamada “Youth Self Report”, con la que obtuvieron tres puntuaciones por cada participante: a) sintomatología internalizante , que incluye las escalas de Ansiedad/Depresión, Aislamiento/Depresión, y Quejas somáticas; b) sintomatología externalizante , que incluye las escalas de Transgresión de normas y Conducta agresiva; y c) sintomatología general , que además de las dos puntuaciones anteriores incluye las escalas de Problemas sociales, Problemas de pensamiento, y Problemas de atención. Así, encontraron que el tipo de victimización estudiado suele presentar sintomatología internalizante con mayor frecuencia que las otras. Los resultados de este trabajo, también los corroboran otros estudios como el de Ybarra, Kimberly y Mitchel (2007) o el de Hinduja y Patchin (2008). En relación con el suicidio, Hinduja y Patchin (2010) encontraron que el cyberbullying se relaciona con la ideación suicida entre los adolescentes. En su muestra encontraron que un 20% de los que habían reportado haber sufrido acoso cibernético (19,7% del sexo femenino y 20,9% del sexo masculino), habían pensado alguna vez en hacerse daño a ellos mismos con el propósito de suicidarse. Así mismo, de este 20%, un 19% lo había intentado alguna vez de forma seria.

Otros trabajos han observado que los menores victimizados, ya sea de forma directa o indirecta, también desarrollan actitudes negativas e intolerantes y una mayor aceptación de la violencia como forma de relación, que posteriormente serán muy difíciles de erradicar (Widom, 1989; Pereda, Guilera y Abad, 2012, Gámez, 2013).

Finalmente un dato muy interesante que presentan Pereda, Guilera y Abad (2012) en relación con la victimización por Internet es que el acoso mediante este medio es un acontecimiento que puede llevar a que tanto la víctima como el acosador presenten una alta tasa de polivictimización. Es decir, que sean víctimas de una multiplicidad de acontecimientos adversos a lo largo de su adolescencia y adultez.

Tal y como hemos podido apreciar en este apartado y tal y como afirman varios autores, actualmente no hay datos claros y uniformes sobre este fenómeno que afecta de forma bastante generalizada y muy perjudicial a los menores. No obstante, la literatura sí que muestra un consenso muy relevante en determinar que las mujeres son en mayor medida víctimas de ciberacoso y los varones muestran un perfil de acosadores mayoritariamente (Félix, Soriano, Godoy y Sancho, 2010; Ortega, Calmaestra y Mora Merchán, 2008; Garaigordobil, 2011); Las estadísticas recientes apuntan que los acosadores serían chicos en un 58,9% y en un 41,1% chicas (Bartina, 2012). Es muy interesante tener en cuenta la poca diferencia entre los géneros en relación al rol de agresor, si lo comparamos con otras formas de agresión, hecho que ilustra el papel activo que tienen las chicas delante de este tipo de comportamientos. Respecto a la victimización por Internet con connotaciones sexuales el mayor riesgo se concentra, según los resultados obtenidos, en chicas en la adolescencia media. Desde el ámbito victimológico, las explicaciones al predominio de víctimas de sexo femenino son diversas y, principalmente, se relacionan con las conductas que estas menores mantienen en Internet, con un uso más frecuente de la Red para comunicarse, establecer relaciones sociales, tanto con conocidos como con desconocidos, y una mayor tendencia a utilizar este medio para compartir intimidades y experiencias personales, lo que las sitúa en una posición de alto riesgo (Pereda, Abad y Guilera, 2012, Félix, Soriano, Godoy y Sancho, 2010; Li, Cross y Smith, 2012).

2. Metodología

Contexto La presente investigación, centrada en el análisis de las experiencias de victimización a través de las nuevas tecnologías en jóvenes catalanes, se ha realizado a través de encuestas administradas a estudiantes universitarios que durante el curso 2013/2014 se encontraban cursando el primer curso del Grado de Derecho en la Universitat de Lleida, el primer y segundo curso del Grado en Criminología en la Universidad de Barcelona y el primer curso del Grado de Criminología en la Universitat Autónoma de Barcelona.

Participantes La selección de esta muestra no se ha realizado de forma aleatoria, sino a través de un muestreo no probabilístico intencional. La forma más adecuada de llevarla a cabo,

Instrumentos El cuestionario administrado ha sido elaborado específicamente para este estudio. El mismo está dividido en tres partes diferenciadas: datos sociodemográficos, datos en relación a las experiencias de victimización y otros datos relevantes^2. Para facilitar la recogida de datos a través del cuestionario, las posibles respuestas a cada pregunta eran todas cerradas con una lista de opciones configurada a partir de los datos recogidos de la literatura, a excepción de la edad, año de nacimiento y país de nacimiento y residencia.

Datos socio demográficos. La primera parte del protocolo engloba los datos socio demográficos más relevantes del joven encuestado, como el sexo, la fecha de nacimiento, país de nacimiento, país de residencia, estudios que se encuentra cursando, (también si había repetido algún curso durante la educación primaria o secundaria), el nivel de estudios de sus padres, el número de hermanos, y finalmente, el tipo de escuela en la que cursó los estudios secundarios (escuela pública, escuela concertada o escuela privada).

Experiencias de victimización. En este bloque se ha preguntado sobre las experiencias de victimización^3 a través de las nuevas tecnologías que hubieran podido sufrir en algún momento los encuestados: acoso, divulgación de cosas malas o crueles sobre su persona y divulgación de videos o fotos personales con ánimo de perjuicio. Así mismo, se ha preguntado sobre el número de veces que hubiera podido ocurrir dicha situación, la persona que le había victimizado y la edad del acosador y del encuestado en el momento que sucedió dicha situación (si había ocurrido en varias ocasiones se les pedía que contestaran pensando en la que más les hubiera afectado). Finalmente se preguntó cuál creían que había sido el motivo por el cual habían sido acosados y otra vez las veces que creían que había podido ocurrir esa situación a modo de pregunta control (Corbetta, 2003). Después de estas tres preguntas, también se les preguntó si habían vivido algún episodio concreto (de una lista cerrada de opciones) a través de las nuevas tecnologías y cuál fue (^2) Para más información, pueden consultar la encuesta. Esta se encuentra anexada al final del trabajo.

(^3) Después de los datos socioeconómicos y antes de responder a estas preguntas, se les preguntaba si previamente habían sufrido acoso escolar

su nivel de malestar en el momento que ocurrió dicho episodio y en la actualidad, en referencia al mismo. Adicionalmente se les pidió que indicaran si habían denunciado el episodio sufrido a la policía o comunicado a sus padres, familiares, amigos, profesores,… Para medir otra vez de modo indirecto el perjuicio que les pudo causar dicha situación o episodio, también se les pregunto si creían que las personas que les habrían tenido que apoyar (o ellos esperaban que les apoyaran), lo habían hecho, y cuál creían que era la gravedad de la situación ocurrida. Finalmente, si habían pensado alguna vez en suicidarse o hacerse daño por consecuencia de la situación y si alguna vez lo habían intentado. Siguiendo con las experiencias de victimización, también se preguntó a los participantes si tenían algún conocido que hubiera vivido alguna de las situaciones que se habían expuesto con anterioridad, y la frecuencia de las mismas. Por otro lado, en relación a las experiencias victimizantes, también se ha preguntado a los encuestados si habían victimizado alguna vez a alguna persona a través de este medio y el porqué de tal conducta.

Otros datos relevantes sobre el cyberbullying. En este apartado se han englobado las preguntas relativas al medio que ellos creen que es utilizado con mayor frecuencia para victimizar a través de las nuevas tecnologías así como la conducta empleada para acosar cibernéticamente.

Finalmente, los datos recogidos de las encuestas fueron introducidos es una base de datos creada para tal efecto y posteriormente procesados a través del programa estadístico SPSS.

3. Resultados

La media de edad de la muestra es de 21 años. La persona de mayor edad tiene 37 años (es decir, ha nacido en el año 1977) y la más joven 19 (ha nacido en el año 1995), siendo la desviación típica de 2,81. Asimismo todos ellos se encuentran cursando estudios universitarios, un 64,66 % en el graduado de criminología (N=97) y un 35, % en el graduado de derecho (N=53). Uno de los encuestados se encontraba cursando otros estudios.

La misma situación sucede en relación a la pregunta ¿Alguna vez alguien ha usado internet para divulgar o hacer llegar a la gente cosas malas o crueles sobre ti?, donde 9 chicos revelan haber sufrido esta conducta frente a 13 chicas y donde tampoco se ha encontrado una relación significativa entre el sexo y la pregunta referida.

Tabla 3. Alguna vez alguien ha usado internet par divulgar o hacer llegar a la gente cosas malas o crueles sobre él/ella No Sí Total Sexo Masculino 43 9 52 Femenino 80 13 93 Total 123 22 145

Medidas simétricas

Valor

Error típ. asint.a^ T aproximadab

Sig. Aproximada Nominal por nominal Phi - ,045 , 592 V de Cramer ,045 , Coef. contingencia ,044 , Interv. por intervalo R de Pearson - ,045 ,085 - ,533 ,595c Ordinal por ordinal Correl. de Spearman - ,045 ,085 - ,533 ,595c N de casos válidos 145 a. Asumiendo la hipótesis alternativa. b. Empleando el error típico asintótico basado en la hipótesis nula. c. Basada en la aproximación normal.

Por el contrario, en relación a la pregunta ¿Alguna vez alguien ha usado internet para divulgar videos o fotografías tuyas?, las estadísticas nos muestran que 10 chicos han vivido dicha experiencia frente a 6 chicas. Adicionalmente, se ha encontrado que esta experiencia es estadísticamente significativa en relación al sexo de los encuestados, así las chicas de nuestra muestra tienen más probabilidades de sufrir este tipo de victimización.

Tabla 4. Alguna vez alguien ha usado internet para divulgar videos o fotografías suyas No Sí Total Sexo Masculino 41 10 51 Femenino 88 6 94 Total 129 16 145

Medidas simétricas

Valor

Error típ. asint.a^ T aproximadab

Sig. Aproximada Nominal por nominal Phi - ,202 , V de Cramer ,202 , Coeficiente de contingencia

,198 ,

Intervalo por intervalo

R de Pearson - ,202 ,086 - 2,461 ,015c

Ordinal por ordinal Correlación de Spearman

  • ,202 ,086 - 2,461 ,015c

N de casos válidos 145 a. Asumiendo la hipótesis alternativa. b. Empleando el error típico asintótico basado en la hipótesis nula. c. Basada en la aproximación normal.

Por lo que se refiere al hecho de haber sido como mínimo una vez víctima de acoso cibernético, tal y como podemos observar, respecto a las 9 conductas que podían haber vivido nuestros encuestados, estas se han producido como mínimo un total de 72 ocasiones (25 veces las chicas y 47 veces los chicos). La diferencia más grande la encontramos en el hecho de que 3 chicos reconocen haber sido engañados para que facilitasen información personal, mientras que ninguna chica ha reportada haber sido victimizada con esta conducta. Por lo que hace a las siguientes victimizaciones: seguimiento mediante software espía, distribución de fotos/videos de carácter sexual sobre su persona, recepción de fotos y/o vídeos de carácter sexual y la promoción de rumores difamatorios, ambos sexos reportan casi las mismas frecuencias de victimización.

Medidas simétricas Valor Error típ. asint.a^ T aproximadab^ Sig. Aproximada Nominal por nominal Phi - ,311 , V de Cramer ,311 , 000 Intervalo por intervalo R de Pearson - ,311 ,086 - 3,807 ,000c Ordinal por ordinal Correlación de Spearman - ,311 ,086 - 3,807 ,000c N de casos válidos 137 a. Asumiendo la hipótesis alternativa. b. Empleando el error típico asintótico basado en la hipótesis nula. c. Basada en la aproximación normal.

A continuación se presentan los resultados que muestran una relación estadísticamente significativa al cruzar la variable ser cyberacosador (VI) con haber sido víctima (VD) de alguna de las conductas expuestas en la encuesta. En primer lugar tenemos que haber sido víctima de acoso a través de internet se relaciona con ser o haber sido cyberacosador. Es decir, una persona que ha sido molestada o acosada a través de internet, tiene más probabilidades de ser cyberacosadora en este estudio.

Tabla 7. Alguna vez alguien ha usado internet para molestarte o acosarte/ ser ciberacosador

Es ciberacosador

No ciberacosador Total Alguna vez alguien ha usado Internet para molestarte o acosarle

No 17 70 87 Sí 16 27 43 Total 33 97 130

Medidas simétricas

Valor Error típ. asint.a^ T aproximadab

Sig. Aproximada Nominal por nominal

Phi ,191 , V de Cramer ,191 , Intervalo por intervalo

R de Pearson ,1 91 ,091 2,202 ,029c

Ordinal por ordinal

Correlación de Spearman

,191 ,091 2,202 ,029c

N de casos válidos 130

a. Asumiendo la hipótesis alternativa. b. Empleando el error típico asintótico basado en la hipótesis nula. c. Basada en la aproximación normal.

Tal y como se puede observar en la siguientes tablas, los mismos resultados comentados con anterioridad se han obtenido al cruzar la variable ser ciberacosador con que alguna vez alguien haya usado internet para divulgar o hacer llegar a la gente cosas malas o crueles sobre ella.

Tabla 8. Alguna vez alguien ha usado internet para divulgar o hacer llegar a la gente cosas malas o crueles sobre ti / ser ciberacosador Es ciberacosador No ciberacosador Alguna vez alguien ha usado internet par divulgar o hacer llegar a la gente cosas malas o crueles sobre él/ella

No 27 86 113 Sí 10 12 22

Total 37 98 135

Medidas simétricas

Valor

Error típ. asint.a

T aproximadab

Sig. aproximada Nominal por nominal

Phi ,179 , V de Cramer ,179 , Intervalo por intervalo

R de Pearson ,179 ,094 2,092 ,038c

Ordinal por ordinal Correlación de Spearman

,179 ,094 2,092 ,038c

N de casos válidos 135 a. Asumiendo la hipótesis alternativa. b. Empleando el error típico asintótico basado en la hipótesis nula. c. Basada en la aproximación normal. . En relación al hecho de haber sufrido acoso escolar y ser o haber sido ciberacosador, no se ha encontrado relación entre ambas variables. Tampoco se ha encontrado relación entre ser víctima de envío y/o divulgación de fotografías personales y ser o haber sido ciberacosador (o viceversa).

Asimismo, en relación con las conductas de ciberacoso empleadas por los encuestados, la explotación de las encuestas nos muestra que de los 150 estudiados 38 de ellos han llevado a cabo alguna de las conductas de acoso cibernético a lo largo de su vida; es decir, como mínimo han perpetrado una de las conductas del gráfico de sectores y como