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La decisión de Don Quijote: Iglesia, mercancía o rey - Prof. Palacios, Apuntes de Historia

En el capítulo xxxix de 'el ingenioso hidalgo don quijote de la mancha', miguel de cervantes saavedra relata cómo el padre de don quijote decide distribuir su hacienda entre sus tres hijos. Para que alcances una vida rica y valiosa, el padre les sugiere seguir la iglesia, la mercancía o servir a un rey en la guerra. Don quijote el mayor decide seguir el ejercicio de las armas, el segundo hermano se dirige a las indias y el menor desea terminar sus estudios en salamanca. La historia refleja la creencia popular de que 'quien quisiere valer y ser rico, siga, o la iglesia, o navegue ejercitando el arte de la mercancía o entre a servir a los reyes en su casa'.

Tipo: Apuntes

2013/2014

Subido el 07/01/2014

ivanramosabelaira
ivanramosabelaira 🇪🇸

3.7

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1.- Generosa.
2.- Lo que hoy denominamos estado civil.
3.- Es decir: mejor es el apoyo, por pequeño que sea, del monarca, que el de cualquier noble, aunque fuera grande.
4.- Corte. Instituciones.
5.- “Cuerdo y de buen juicio” (Diccionario de Autoridades).
Miguel de CERVANTES SAAVEDRA: El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, I,
Madrid, 1605.
Capítulo XXXIX: "Donde el cautivo cuenta su vida y sucesos".
...en un lugar de las montañas de León tuvo principio mi linaje, con quien fue más
agradecida y liberal
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la naturaleza que la fortuna, aunque en la estrecheza de aquellos pueblos
todavía alcanzaba mi padre fama de rico... [El padre, temiendo que, por ser muy gastador, pudiera
llegar a dilapidar lo que debería ser la herencia de los tres hijos que tenía -todos varones-, les
dijo:]
"- Hijos... para que entendáis desde aquí adelante que os quiero como padre, y que no os
quiero destruir como padrastro [gastando la hacienda], quiero hacer una cosa con vosotros que
ha muchos días que la tengo pensada... Vosotros estáis ya en edad de tomar estado
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o, a lo menos,
de elegir ejercicio, tal que, cuando mayores, os honre y aproveche. Y lo que he pensado es hacer
de mi hacienda cuatro partes: las tres os daré a vosotros, a cada uno lo que le tocare..., y con la
otra me quedaré yo... Pero querría que después que cada uno tuviese en su poder la parte que le
toca de su hacienda, siguiese uno de los caminos que le diré. Hay un refrán en nuestra España,
a mi parecer muy verdadero, como todos lo son, por ser sentencias breves sacadas de la luenga
y discreta experiencia; y el que yo digo dice: Iglesia, mar o casa real, como si más claramente
dijera: 'quien quisiere valer y ser rico, siga, o la Iglesia, o navegue ejercitando el arte de la
mercancía o entre a servir a los reyes en su casa', porque dicen Más vale migaja de rey que
merced de señor
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. Digo esto porque querría, y es mi voluntad, que uno de vosotros siguiese las
letras, el otro la mercancía y el otro sirviese al rey en la guerra, pues es dificultoso entrar a
servirle en su casa
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; que ya que la guerra no dé muchas riquezas, suele dar mucho valor y mucha
fama. Dentro de ocho días os daré toda vuestra parte en dineros... Decidme ahora si queréis
seguir mi parecer y consejo en lo que os he propuesto".
Y mandándome a mí, por ser el mayor, que respondiese, después de haberle dicho que
no se deshiciese de la hacienda, sino que gastase todo lo que fuese su voluntad, que nosotros
éramos mozos para saber ganarla, vine a concluir en que cumpliría su gusto, y que el mío era
seguir el ejercicio de las armas, sirviendo en él a Dios y a mi rey. El segundo hermano hizo los
mesmos ofrecimientos y escogió el irse a las Indias, llevando empleada la hacienda que le
cupiese. El menor y, a lo que yo creo, el más discreto
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, dijo que quería seguir la Iglesia o irse a
acabar sus comenzados estudios a Salamanca.
Así... mi padre nos abrazó a todos y..., dando a cada uno su parte... (porque un nuestro
tío compró toda la hacienda y la pagó de contado, porque no saliese del tronco de la casa)... en
un mesmo día nos despedimos todos tres de nuestro buen padre [...] y abrazándonos y
echándonos su bendición, el uno tomó el viaje de Salamanca, el otro de Sevilla y yo el de
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¡Descarga La decisión de Don Quijote: Iglesia, mercancía o rey - Prof. Palacios y más Apuntes en PDF de Historia solo en Docsity!

1.- Generosa.

2.- Lo que hoy denominamos estado civil.

3.- Es decir: mejor es el apoyo, por pequeño que sea, del monarca, que el de cualquier noble, aunque fuera grande.

4.- Corte. Instituciones.

5.- “Cuerdo y de buen juicio” ( Diccionario de Autoridades ).

Miguel de CERVANTES SAAVEDRA: El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha , I, Madrid, 1605.

Capítulo XXXIX: "Donde el cautivo cuenta su vida y sucesos".

...en un lugar de las montañas de León tuvo principio mi linaje, con quien fue más agradecida y liberal^1 la naturaleza que la fortuna, aunque en la estrecheza de aquellos pueblos todavía alcanzaba mi padre fama de rico... [El padre, temiendo que, por ser muy gastador, pudiera llegar a dilapidar lo que debería ser la herencia de los tres hijos que tenía -todos varones-, les dijo:]

"- Hijos... para que entendáis desde aquí adelante que os quiero como padre, y que no os quiero destruir como padrastro [gastando la hacienda], quiero hacer una cosa con vosotros que ha muchos días que la tengo pensada... Vosotros estáis ya en edad de tomar estado^2 o, a lo menos, de elegir ejercicio, tal que, cuando mayores, os honre y aproveche. Y lo que he pensado es hacer de mi hacienda cuatro partes: las tres os daré a vosotros, a cada uno lo que le tocare..., y con la otra me quedaré yo... Pero querría que después que cada uno tuviese en su poder la parte que le toca de su hacienda, siguiese uno de los caminos que le diré. Hay un refrán en nuestra España, a mi parecer muy verdadero, como todos lo son, por ser sentencias breves sacadas de la luenga y discreta experiencia; y el que yo digo dice: Iglesia, mar o casa real , como si más claramente dijera: 'quien quisiere valer y ser rico, siga, o la Iglesia, o navegue ejercitando el arte de la mercancía o entre a servir a los reyes en su casa', porque dicen Más vale migaja de rey que merced de señor^3. Digo esto porque querría, y es mi voluntad, que uno de vosotros siguiese las letras, el otro la mercancía y el otro sirviese al rey en la guerra, pues es dificultoso entrar a servirle en su casa^4 ; que ya que la guerra no dé muchas riquezas, suele dar mucho valor y mucha fama. Dentro de ocho días os daré toda vuestra parte en dineros... Decidme ahora si queréis seguir mi parecer y consejo en lo que os he propuesto".

Y mandándome a mí, por ser el mayor, que respondiese, después de haberle dicho que no se deshiciese de la hacienda, sino que gastase todo lo que fuese su voluntad, que nosotros éramos mozos para saber ganarla, vine a concluir en que cumpliría su gusto, y que el mío era seguir el ejercicio de las armas, sirviendo en él a Dios y a mi rey. El segundo hermano hizo los mesmos ofrecimientos y escogió el irse a las Indias, llevando empleada la hacienda que le cupiese. El menor y, a lo que yo creo, el más discreto^5 , dijo que quería seguir la Iglesia o irse a acabar sus comenzados estudios a Salamanca.

Así... mi padre nos abrazó a todos y..., dando a cada uno su parte... (porque un nuestro tío compró toda la hacienda y la pagó de contado, porque no saliese del tronco de la casa)... en un mesmo día nos despedimos todos tres de nuestro buen padre [...] y abrazándonos y echándonos su bendición, el uno tomó el viaje de Salamanca, el otro de Sevilla y yo el de

6.- Aunque

7.- Alessandria della Paglia, en el Milanesado.

8.- Condes de Egmont y Horn

9.- Cervantes mezcla ficción y realidad. Diego de Urbina fue el capitán a cuyas órdenes sirvió él mismo como soldado en Lepanto.

Alicante, adonde tuve nuevas que había una nave genovesa que cargaba allí lana para Génova.

...[desde que salí de casa], puesto que^6 he escrito algunas cartas, no he sabido dél ni de mis hermanos nueva alguna. Y lo que en este discurso de tiempo he pasado lo diré brevemente. Embarquéme en Alicante, llegué con próspero viaje a Génova, fui desde allí a Milán, donde me acomodé de armas y de algunas galas de soldado, de donde quise ir a asentar mi plaza al Piamonte; y estando ya de camino para Alejandría de la Palla^7 , tuve nuevas de que el gran duque de Alba pasaba a Flandes. Mudé propósito, fuime con él, servíle en las jornadas que hizo, halléme en la muerte de los condes de Eguemón y de Hornos^8 , alcancé a ser alférez de un famoso capitán de Guadalajara, llamado Diego de Urbina^9 y, a cabo de algún tiempo que llegué a Flandes, se tuvo nuevas de la liga que la Santidad del Papa Pío Quinto, de felice recordación, había hecho con Venecia y con España contra el enemigo común, que es el Turco, el cual en aquel mesmo tiempo había ganado con su armada la famosa isla de Chipre, que estaba debajo del dominio del Veneciano: y pérdida lamentable y desdichada [...]

OBSERVACIONES IMPORTANTES:

El texto propuesto para el comentario es, por su naturaleza, histórico-literario. Por lo tanto, en lo referente a su datación, se deben tener en cuenta dos fechas, la de publicación, que aparece en el documento que se entrega, y aquella a la que se refiere, que se deberá deducir de los acontecimientos históricos aludidos en el relato.

No deberán hacer sobre el autor sino una mera alusión. Tampoco deberán extenderse sobre los acontecimientos históricos citados: un par de líneas, en todo caso, sobre éstos será suficiente.

Aunque Cervantes utiliza elementos autobiográficos en lo relativo a su actuación en la batallas de Lepanto, no es asunto éste que deba ser esto tratado en el comentario.

Se pide expresamente que los comentarios no sean demasiado sucintos.