






Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
un trabajo sencillo, espero les pueda servir de mucho. gracias.
Tipo: Diapositivas
1 / 12
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!







VIII
SINÓNIMO ANTÓNIMO Amago Síntoma Defender Encapotados Nublarse Oculto Mojiganga Farsa Verdad Furibundo Violento Pacífico Berenjenal Lío Orden Gratificarte Recompensar Castigar Petrificado Rígido Ablandar Sumido Abstraído Construir Sesudas Discreto Continuo Prolongó Alargó Encoger
—Si nos hubieras informado a tiempo lo que estaba tramando mi papá, nosotros parábamos la cosa, aunque fuera con la policía —insistió Miki. Asimismo hablaba aún con forzada tristeza, pero no podía evitar que en su tono apuntara ya un amago de cólera. Ahora sus ojitos medio encapotados amenazaban a Rigoberto.
Pero, tú, en vez de prevenirnos, te prestaste a la mojiganga esa y hasta firmaste como testigo, tío —levantó la mano e hizo un pase furibundo en el aire Escobita—. Incluso, a Narciso. Hasta al chofer, un pobre analfabeto, lo embarraron ustedes en esta intriga fea, feísima. Una mala acción, abusar así de un ignorante. Por otro lado, no esperábamos semejante cosa de ti, tío Rigoberto. No me cabe en la tutuma que te prestaras a esta payasada de lo peor.
La anulación del matrimonio está en marcha y el fallo no tardará —le informó Escobita—. Asimismo, lo mejor que podrías hacer es ayudarnos, tío Rigoberto. Lo mejor para ti, quiero decir. Por lo que, no queremos que nos ayudes a nosotros sino a mi papá, tío Rigoberto. A tu amigo de toda la vida, a la persona que ha sido un hermano mayor para ti. Por otro lado, queremos que salgas de ese berenjenal de las mil putas en que te has metido y nos has metido a nosotros. ¿Te das cuenta?
No tomes a mal esta pregunta —quiso arreglar las cosas Miki, bajando también la voz y moviendo la mano para tranquilizarlo—. No tienes por qué avergonzarte, debido a que, todo el mundo tiene sus necesidades. Él te lo pregunta ya que, si se trata de plata, pues estamos dispuestos a gratificarte. Porque, hablando de verdad, te necesitamos, tío.
Rigoberto los escuchaba sin pestañear ni mover, es decir, petrificado en el asiento, como si estuviera sumido en sesudas reflexiones. Ellos esperaban su respuesta, ansiosos. Asimismo, el silencio se prolongó cerca de un minuto. Por otro lado, a lo lejos, se oía de cuando en cuando ya muy débil el silbatoflauta del afilador.
—Si nos hubieras informado a tiempo lo que estaba tramando mi papá, nosotros parábamos la cosa, aunque fuera con la policía —insistió Miki. Asimismo hablaba aún con forzada tristeza, pero no podía evitar que en su tono apuntara ya un síntoma de cólera. Ahora sus ojitos medio nublarse amenazaban a Rigoberto.
Pero, tú, en vez de prevenirnos, te prestaste a la farsa esa y hasta firmaste como testigo, tío —levantó la mano e hizo un pase violento en el aire Escobita—. Incluso, a Narciso. Hasta al chofer, un pobre analfabeto, lo embarraron ustedes en esta intriga fea, feísima. Una mala acción, abusar así de un ignorante. Por otro lado, no esperábamos semejante cosa de ti, tío Rigoberto. No me cabe en la tutuma que te prestaras a esta payasada de lo peor.
—La anulación del matrimonio está en marcha y el fallo no tardará —le informó Escobita—. Asimismo, lo mejor que podrías hacer es ayudarnos, tío Rigoberto. Lo mejor para ti, quiero decir. Por lo que, no queremos que nos ayudes a nosotros sino a mi papá, tío Rigoberto. A tu amigo de toda la vida, a la persona que ha sido un hermano mayor para ti. Por otro lado, queremos que salgas de ese lío de las mil putas en que te has metido y nos has metido a nosotros. ¿Te das cuenta?
No tomes a mal esta pregunta —quiso arreglar las cosas Miki, bajando también la voz y moviendo la mano para tranquilizarlo—. No tienes por qué avergonzarte, debido a que, todo el mundo tiene sus necesidades. Él te lo pregunta ya que, si se trata de plata, pues estamos dispuestos a recompensar. Porque, hablando de verdad, te necesitamos, tío.
Rigoberto los escuchaba sin pestañear ni mover, es decir, rígido en el asiento, como si estuviera sumido en dicretas reflexiones. Ellos esperaban su respuesta, ansiosos. Asimismo, el silencio se alargó cerca de un minuto. Por otro lado, a lo lejos, se oía de cuando en cuando ya muy débil el silbatoflauta del afilador.
Pero, tú, en vez de prevenirnos, te prestaste a la mojiganga esa y hasta firmaste como testigo, tío —levantó la mano e hizo un pase furibundo en el aire Escobita—. Firmaste junto a Narciso. Hasta al chofer, un pobre analfabeto, lo embarraron ustedes en esta intriga fea, feísima. Una mala acción, abusar así de un ignorante. La verdad, no esperábamos semejante cosa de ti, tío Rigoberto. No me cabe en la tutuma que te prestaras a esta payasada de lo peor.
La anulación del matrimonio está en marcha y el fallo no tardará —le informó Escobita—. Asimismo, lo mejor que podrías hacer es ayudarnos, tío Rigoberto. Lo mejor para ti, quiero decir. Por lo que, no queremos que nos ayudes a nosotros sino a mi papá, tío Rigoberto. A tu amigo de toda la vida, a la persona que ha sido un hermano mayor para ti. Por otro lado, queremos que salgas de ese berenjenal de las mil putas en que te has metido y nos has metido a nosotros. ¿Te das cuenta?
No tomes a mal esta pregunta —quiso arreglar las cosas Miki, bajando también la voz y moviendo la mano para tranquilizarlo—. No tienes por qué avergonzarte, todo el mundo tiene sus necesidades. Escobita te lo pregunta ya que, si se trata de plata, nosotros también estamos dispuestos a gratificarte. Porque, hablando de verdad, te necesitamos, tío.
—Si nos hubieras informado a tiempo lo que estaba tramando mi papá, nosotros parábamos la cosa, aunque fuera con la policía —insistió Miki. Hablaba aún con forzada tristeza, pero no podía evitar que en su tono apuntara ya un amago de cólera. Ahora sus ojitos medio encapotados amenazaban a Rigoberto.
Rigoberto los escuchaba sin pestañear ni moverse, petrificado en el asiento, como si estuviera sumido en sesudas reflexiones. Los mellizos esperaban su respuesta, ansiosos. El silencio se prolongó cerca de un minuto. A lo lejos, se oía de cuando en cuando ya muy débil el silbatoflauta del afilador.
con sus fotos íntimas https://peru21.pe/peru/la-libertad-capturan-a-sujeto-que-chantajeaba-a- menor-con-sus-fotos-intimas-nnpp-noticia/?ref=p21r
¿Cómo solucionar el chantaje? Marcar el propósito de acabar con esa situación y prepárate para soportar Ias quejas, amenazas y malas caras de la otra persona sin ceder a su chantaje. Negocia a tu favor: Valorar qué parte de lo solicitado estás dispuesto a aceptar y cuál es conveniente rechazar. Tomar cartas en el asunto y denunciar.