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Concepcion Arenal, Apuntes de Trabajo Social

Asignatura: Bases teoricas del TS, Profesor: Maria Mendez, Carrera: Trabajo Social, Universidad: UCM

Tipo: Apuntes

2012/2013

Subido el 24/09/2013

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CONCEPCIÓN ARENAL. BIOGRAFÍA
Nacida en una casa del barrio conocido como Ferrol Vello. Su padre, Ángel Arenal
Cuesta, fue un eminente militar (sargento mayor) que sufrió muchas veces represión por
su ideología liberal y por estar en contra del régimen monárquico absolutista del rey
Fernando VII. Consecuencia de las estancias en prisión, cayó enfermo y murió en 1829,
quedando Concepción huérfana de padre a los 8 años. En 1829 marcha con su madre,
María Concepción Ponte Mandiá Tenreiro y sus dos hermanas, Luisa y Antonia,
a Armaño (Cantabria), a casa de su abuela paterna, donde recibió una férrea formación
religiosa. Un año después, fallece su hermana Luisa. En 1834 se trasladan a Madrid,
donde Concepción estudia en un colegio para niñas. Siete años después entra, contra la
voluntad de su madre, como oyente en la Facultad de Derecho de la Universidad
Central de Madrid, vistiendo ropas masculinas, puesto que en la época la educación
universitaria estaba vedada a las mujeres. Vestida también de hombre, Concepción
participa en tertulias políticas y literarias, luchando así contra lo establecido en la época
para la condición femenina.
Acabada la carrera, se casó en 1848 con el también abogado y escritor Fernando García
Carrasco. Años después colaborarían juntos en el periódico liberal La Iberia, hasta que
en 1857 Fernando murió de tuberculosis. Concepción viuda y con dos hijos (Fernando,
1850 y Ramón, 1852) se trasladó a Potes (Cantabria) donde conoce a un joven músico
Jesús de Monasterio, alumno de Santiago Masarnau, primer presidente de las
Conferencias de San Vicente de Paúl, que la invita a fundar en 1859 el grupo femenino
de las Conferencias de San Vicente de Paúl para ayuda de los pobres.
Para ellas, Concepción escribe en 1860, “La beneficencia, la filantropía y la caridad",
que dedica a la Condesa de Espoz y Mina, y que presentará al concurso que convoca la
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CONCEPCIÓN ARENAL. BIOGRAFÍA

Nacida en una casa del barrio conocido como Ferrol Vello. Su padre, Ángel Arenal Cuesta, fue un eminente militar (sargento mayor) que sufrió muchas veces represión por su ideología liberal y por estar en contra del régimen monárquico absolutista del rey Fernando VII. Consecuencia de las estancias en prisión, cayó enfermo y murió en 1829, quedando Concepción huérfana de padre a los 8 años. En 1829 marcha con su madre, María Concepción Ponte Mandiá Tenreiro y sus dos hermanas, Luisa y Antonia, a Armaño (Cantabria), a casa de su abuela paterna, donde recibió una férrea formación religiosa. Un año después, fallece su hermana Luisa. En 1834 se trasladan a Madrid, donde Concepción estudia en un colegio para niñas. Siete años después entra, contra la voluntad de su madre, como oyente en la Facultad de Derecho de la Universidad Central de Madrid, vistiendo ropas masculinas, puesto que en la época la educación universitaria estaba vedada a las mujeres. Vestida también de hombre, Concepción participa en tertulias políticas y literarias, luchando así contra lo establecido en la época para la condición femenina. Acabada la carrera, se casó en 1848 con el también abogado y escritor Fernando García Carrasco. Años después colaborarían juntos en el periódico liberal La Iberia, hasta que en 1857 Fernando murió de tuberculosis. Concepción viuda y con dos hijos (Fernando, 1850 y Ramón, 1852) se trasladó a Potes (Cantabria) donde conoce a un joven músico Jesús de Monasterio, alumno de Santiago Masarnau, primer presidente de las Conferencias de San Vicente de Paúl, que la invita a fundar en 1859 el grupo femenino de las Conferencias de San Vicente de Paúl para ayuda de los pobres.

Para ellas, Concepción escribe en 1860, “La beneficencia, la filantropía y la caridad", que dedica a la Condesa de Espoz y Mina, y que presentará al concurso que convoca la

Academia de Ciencias Morales y Políticas. Después de una serie de conflictos sobre la forma incorrecta de introducir su escrito en el concurso, se le concede el premio y será la primera mujer premiada por la Academia. En 1863 se convierte también en la primera mujer que recibe el título de Visitadora de Cárceles de Mujeres, cargo que ostentó hasta 1865. Posteriormente publicó libros de poesía y ensayo como Cartas a los delincuentes (1865), Oda a la esclavitud (1866) — que fue premiada por la Sociedad Abolicionista de Madrid—, El reo, el pueblo y el verdugo o La ejecución de la pena de muerte (1867). En 1868, es nombrada Inspectora de Casas de Corrección de Mujeres, y tres años después, en 1871, comienza a colaborar con la revista La Voz de la Caridad, de Madrid, en la que escribe durante catorce años sobre las miserias del mundo que la rodea. Posteriormente colabora organizando en España la Cruz Roja del Socorro, para los heridos de las guerras carlistas, poniéndose al frente de un hospital de campaña para los heridos de guerra en Miranda de Ebro. En 1877 publica Estudios Penitenciarios. Con Concepción Arenal nace el feminismo en España. Concepción Arenal, autora poco leída y citada de forma descontextualizada, fue para la mayoría de los católicos de su época una heterodoxa. Con la creación de la Acción Católica de la Mujer, el feminismo católico y conservador propugnado por el Movimiento católico, realizará una constante labor de hostigamiento al feminismo católico y reformista arenaliano, que a principios del siglo XX representa la Asociación Nacional de Mujeres Españolas.

Concepción Arenal actuó como intermediaria de la Reina María Victoria de España, que desde el exilio, siguió hasta el último instante de su vida mandando muchas ayudas para españoles necesitados, con la exigencia de que los donativos se hicieran anónimamente. Murió el 4 de febrero de 1893 en Vigo, donde fue enterrada. Es su epitafio el lema que la acompañó durante toda su vida: A la virtud, a una vida, a la ciencia. Sin embargo, su

pues diría que la mujer de su época "no tiene otra carrera que el matrimonio". Un ejemplo de a donde llegaban sus ideas es que entro como oyente en la Facultad de Derecho de la Universidad Central, vistiendo ropas masculinas, puesto que en la época la educación universitaria estaba vedada a las mujeres. Igualmente vestida de hombre, participa también en tertulias políticas y literarias. Tras acabar la carrera se traslado a Cantabria donde conoce al primer presidente de las Conferencias de San Vicente de Paúl, que la invita a fundar en 1859 el grupo benéfico femenino de las Conferencias de San Vicente de Paúl. En 1860 su obra "La beneficencia, la filantropía y la caridad" es premiada por la Academia de Ciencias Morales y Políticas, siendo ella así la primera mujer premiada por la Academia. En 1863 Arenal se convierte también en la primera mujer que recibe el título de Visitadora de Cárceles de Mujeres, cargo que ostentó hasta

  1. En 1868, es nombrada Inspectora de Casas de Corrección de Mujeres. En 1871, comienza una colaboración de catorce años con la revista madrileña La Voz de la Caridad, en la que escribe sobre las miserias del mundo que la rodea, y más tarde en esa misma década es nombrada secretaria general de la Cruz Roja española, puesto en el que acabaría su vida profesional.

Algunas otras obras de Concepción Arenal respecto a la mujer son:

■ La mujer del porvenir. Artículos sobre las conferencias dominicales para la educación de la mujer, celebradas en el Paraninfo de la Universidad de Madrid, Sevilla-Madrid, Eduardo Perié-Félix Perié, 1869.

■ La mujer de su casa, Madrid, Gras y Compañía Editores, 1883.

■ "La educación de la mujer", Boletín de la Institución Libre de Enseñanza, T. XVI (

■ "Estado actual de la mujer en España", Boletín de la Institución Libre de Enseñanza, T. XIX (1895 )

El liberalismo es un sistema político, filosófico que promueve las libertades civiles y se opone a cualquier forma de despotismo. Esta ideología aboga principalmente por un estado de derecho donde todas las personas sean iguales ante la ley sin privilegios ni distinciones. Dicho esto a Concepción Arenal la podemos catalogar como una mujer con ideas liberales.

Concepción Arenal, fue una mujer con ideología liberal, ya que tuvo un deseo conmovedor de ayudar a que la sociedad fuera más justa y generosa. La autora dedicara su pluma a la reivindicación de las situaciones marginadas. Uno de los aspectos a destacar de la autora es la consideración de la mujer como ser humano marginado, a quien hay que ayudar y respetar. También podemos destacar el papel que cumple en cuanto a la ayuda que realiza con las personas más desfavorecidas

LLAMAMIENTO AL SACERDOTE Y A LA MUJER COMO INDISPENSABLES

AUXILIARES

Concepción Arenal hace un llamamiento a la sociedad en general pero centrándose sobre todo tanto en mujeres como en los sacerdotes, personas indispensables según ella para llevar a cabo la Beneficencia.

la Condesa de Mina volvió a llevar a analizar el pan pero esta vez a la Real Academia de medicina de Madrid y efectivamente el pan además de llevar harina y avena también contenía gusanos por lo que se declaró que el pan era la causa del mal y se impuso una multa de 2000 reales al contratista y al Gobernador. Desde ese hecho los niños comieron buen pan ya que se creó una panadería dentro del Hospicio a cargo de las hermanas de la caridad.

Otra de las cuestiones que trata Concepción Arenal es que la caridad no puede ser una virtud aristocrática ya que es la virtud de la humanidad y la clase pobre no tiene tiempo ni muchas veces sensibilidad para ocuparse de los males ajenos agobiándose siempre por los suyos pero sí que es verdad que la clase media y la clase alta deben participar en que la situación mejore prestando el auxilio en la proporción que se debe dar.

Dar a la beneficencia el auxilio de las ciencias

La beneficencia en España marcha empíricamente en el más fatal aislamiento de las ciencias que pudieran auxiliarla.

La educación, el trabajo y la asociación son las tres puertas que se deberían utilizar para disminuir el número de pobres. La idea del texto no puede centrarse simplemente en las ventajas de una buena educación, pero no hay que olvidar el abandono que se les da a los niños pobres debido a su situación. La beneficencia no puede eliminar las causas de

las grandes masas de pobreza, pero debería alejar a los niños de ese ámbito que heredan al nacer. Por educación entendemos “la gimnasia de todas las facultades útiles, de todos los buenos instintos, y la extinción de los malos por falta de ocasiones en que ejercitarse”. Primero hay que enseñarles a los niños a ser buenos, y después él se ocupara de decidir que trabajo quiere ejercer. No hace falta que los niños pobres lleguen a la mendicidad, su educación ya se encuentra en el peor de los estados, y la Beneficencia debería encargarse de crear sociedades que combatan la inercia, la ignorancia de los padres y los malos ejemplos que dan con sus actuaciones.

El pobre necesita un esfuerzo menor para soportar el hambre que para evitarla ya que en el la materia prevalece sobre el espíritu, y no es fácil que la idea de pecar prevalezca sobre el hecho de un goce. Así mismo, el hombre, pobre o rico, resiste mejor al dolor que a la tentación, ya que tiene más fuerza en su cuerpo que energía en su voluntad. Partiendo de este principio, la Beneficencia debe actuar ante la imprevisión del pobre como un mal inevitable y poner todo su cuidado en luchar contra sus consecuencias. Las asociaciones de socorros mutuos cumplen este objeto a la perfección, y nada hay más fácil que organizarlas para que no tuvieran los inconvenientes que pueden hacerlas peligrosas. Nuestro trabajo no nos permite otra cosa que sentar principios, y uno de los más importantes es el de que las ciencias sociales, como las otras, se complementan, y que la Beneficencia si ésta separada de estas ciencias no puede saber lo que hace, ni hacer lo que debe.

  • Propaganda Literaria, 1880.
  • "La educación de la mujer", Boletín de la Institución Libre de Enseñanza, T. XVI (1892), p. 305-312.
  • El pauperismo, Madrid, Librería de Victoriano Suárez, 1897.