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Tipo: Apuntes
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Describe las características más importantes de la Constitución de 1978 y comenta su relevancia en el contexto de democratización de la vida política española Tras la muerte de Franco en 1975 y la instauración de Juan Carlos I como rey, España emprendió un proceso de democratización que culminó con la aprobación de la Constitución de 1978, en el contexto de la transición hacia un sistema democrático y la superación de la dictadura franquista. El proceso de elaboración de la Constitución comenzó tras las elecciones de junio de 1977, cuando las nuevas Cortes designaron una comisión constitucional integrada por siete miembros que representaban a los principales partidos. Un 43% de la comisión procedía de UCD y un porcentaje del 14% para cada uno de los restantes partidos, es decir: PSOE, PCE, Alianza Popular y del partido nacionalista catalán. La Constitución de 1978 fue fruto del consenso, con el objetivo de elaborar un texto flexible y abierto que evitara en el futuro cambios de régimen traumáticos. La nueva ley constitucional presenta varias características novedosas con respecto a las anteriores. La forma de Gobierno se establece como monarquía parlamentaria, en la que el rey reina pero no gobierna. La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan todos los poderes del Estado. Hay una división clara de poderes: legislativo, ejecutivo y judicial independientes. Estado social y democrático de derecho donde se garantiza una amplia declaración de derechos fundamentales, como la libertad de opinión, de reunión, de religión y el respeto a los derechos de las personas detenidas. La organización territorial reconoce la "indisoluble unidad de la Nación española" pero también el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones, configurando un Estado de las Autonomías. El Estado social recoge el compromiso de garantizar la protección a la salud, el acceso a la cultura, el derecho a una vivienda digna, el pleno empleo y la política de pensiones y previsión social. Con respecto a la participación política, se promueve la participación activa de los ciudadanos en la vida política mediante el derecho al voto y a ser elegido, así como a través de mecanismos de democracia directa como la iniciativa legislativa popular, que permite a los ciudadanos presentar propuestas de ley ante el Parlamento. Se crea el Defensor del Pueblo, nueva institución para proteger los derechos fundamentales frente a posibles abusos de las administraciones públicas. El texto fue aprobado por una amplísima mayoría en el Congreso y el Senado el 31 de octubre de 1978 y ratificado por referéndum el 6 de diciembre del mismo año. La Constitución de 1978 ha sido fundamental para establecer las bases de la convivencia democrática más prolongada de la historia de España, garantizando un sistema político plural, respetuoso con los derechos humanos y basado en el consenso político y social.