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Orientación Universidad
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CONTAMINACION VISUAL, Apuntes de Ingeniería Ambiental

Asignatura: Contaminacion del medio y su evaluacion, Profesor: fi fi, Carrera: Ciencias Ambientales, Universidad: UAM

Tipo: Apuntes

2016/2017

Subido el 19/04/2017

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Rayar las paredes, una conducta en los
niños que puede corregirse
Aunque estas 'obras de arte' hacen parte del desarrollo de los niños, generan problemas en casa.
Para todos los niños, especialmente después de los 2 años, las paredes son un lienzo en
blanco que, sin lugar a dudas, los inspira a pintar en ellas, mientras las madres y
cuidadores entran en pánico por el resultado.
Frente a esta situación, los padres deben saber que lo que se está despertando en ese
momento es el instinto de exploración y el desarrollo de habilidades y destrezas de la
mano, preámbulo para la motricidad fina y el inicio de los primeros trazos.
Para Isabel Guerrero, especialista en psicología comportamental cognoscitiva, “los menores
están en una etapa de exploración constante, en la que buscan darles sentido a las cosas que ven,
y, en el caso de las paredes, encuentran un espacio ideal para ello, donde el aliado es el lápiz, los
colores o el marcador”.
Sin embargo, encontrar la pared rayada es sinónimo de molestia para la mayoría, pues nadie
desea que la casa luzca desaliñada y sucia. A esto se suma que, como lo expone Franco, es
necesario también que los niños tengan límites y reglas como saber distinguir entre los espacios
que pueden o no rayar. Pero ¿cómo se logra este equilibrio?
Espacio para imaginar
Las expertas Guerrero y Franco sugieren que la principal estrategia es evitar los regaños y
disgustos y, por el contrario, acudir a las explicaciones claras acerca de los lugares propios para
realizar actividades como pintar. La segunda estrategia es involucrar al niño en la limpieza de
las paredes, y luego asignarle un espacio grande en el que pueda, de forma creativa, expresarse
con sus colores y crayolas.
“Lo ideal es que los padres dialoguen con los niños y les precisen cuál es el espacio para rayar,
pero también que sean cómplices, y, en tal caso, se recomienda desde conseguir un tablero,
pegar pliegos de papel en algún muro de la casa, hasta ceder una pared en la que puedan rayar”,
aconseja Guerrero.
Por su parte, Franco asegura que, además de los espacios para rayar, es básica la compañía de
los padres, quienes pueden motivarlos con instrucciones claras, lo que guiará aún más el
desarrollo artístico del menor, y se afianzará la relación del pequeño con los adultos.
No siempre es creación
Una vez se aclaren los límites, reglas y lugares para dibujar, si el menor sigue rayando las
paredes, Franco dice que es posible que esté llamando la atención de los padres, tal vez para que
compartan más tiempo con él.
Ante esto, la docente aconseja compartir más horas de juego y actividades con ellos.
“Ahora, si sucede de nuevo, es necesario volver a explicarle al niño, y, en algunos
casos, quitarle por un tiempo su elemento preferido; así entenderá que está haciendo
mal”, indica Franco y, agrega que esto le ayudará a entender que lo que hizo no estuvo
bien y a retomar el lugar indicado para rayar y pintar sin lío.
“Ahora, cuando la actividad no solo es repetitiva sino excesiva, es necesario preguntarse
hasta dónde el menor está retando la autoridad, o si está pasando por un momento de
adaptación o una dificultad. Hay casos en que estas manifestaciones puede ser la
respuesta a un cambio que impactó al niño, como llegar a una nueva casa o la falta de
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¡Descarga CONTAMINACION VISUAL y más Apuntes en PDF de Ingeniería Ambiental solo en Docsity!

Rayar las paredes, una conducta en los

niños que puede corregirse

Aunque estas 'obras de arte' hacen parte del desarrollo de los niños, generan problemas en casa.

Para todos los niños, especialmente después de los 2 años, las paredes son un lienzo en

blanco que, sin lugar a dudas, los inspira a pintar en ellas, mientras las madres y

cuidadores entran en pánico por el resultado.

Frente a esta situación, los padres deben saber que lo que se está despertando en ese

momento es el instinto de exploración y el desarrollo de habilidades y destrezas de la

mano, preámbulo para la motricidad fina y el inicio de los primeros trazos.

Para Isabel Guerrero, especialista en psicología comportamental cognoscitiva, “los menores están en una etapa de exploración constante, en la que buscan darles sentido a las cosas que ven, y, en el caso de las paredes, encuentran un espacio ideal para ello, donde el aliado es el lápiz, los colores o el marcador”. Sin embargo, encontrar la pared rayada es sinónimo de molestia para la mayoría, pues nadie desea que la casa luzca desaliñada y sucia. A esto se suma que, como lo expone Franco, es necesario también que los niños tengan límites y reglas como saber distinguir entre los espacios que pueden o no rayar. Pero ¿cómo se logra este equilibrio? Espacio para imaginar Las expertas Guerrero y Franco sugieren que la principal estrategia es evitar los regaños y disgustos y, por el contrario, acudir a las explicaciones claras acerca de los lugares propios para realizar actividades como pintar. La segunda estrategia es involucrar al niño en la limpieza de las paredes, y luego asignarle un espacio grande en el que pueda, de forma creativa, expresarse con sus colores y crayolas. “Lo ideal es que los padres dialoguen con los niños y les precisen cuál es el espacio para rayar, pero también que sean cómplices, y, en tal caso, se recomienda desde conseguir un tablero, pegar pliegos de papel en algún muro de la casa, hasta ceder una pared en la que puedan rayar”, aconseja Guerrero. Por su parte, Franco asegura que, además de los espacios para rayar, es básica la compañía de los padres, quienes pueden motivarlos con instrucciones claras, lo que guiará aún más el desarrollo artístico del menor, y se afianzará la relación del pequeño con los adultos. No siempre es creación Una vez se aclaren los límites, reglas y lugares para dibujar, si el menor sigue rayando las paredes, Franco dice que es posible que esté llamando la atención de los padres, tal vez para que compartan más tiempo con él.

Ante esto, la docente aconseja compartir más horas de juego y actividades con ellos.

“Ahora, si sucede de nuevo, es necesario volver a explicarle al niño, y, en algunos

casos, quitarle por un tiempo su elemento preferido; así entenderá que está haciendo

mal”, indica Franco y, agrega que esto le ayudará a entender que lo que hizo no estuvo

bien y a retomar el lugar indicado para rayar y pintar sin lío.

“Ahora, cuando la actividad no solo es repetitiva sino excesiva, es necesario preguntarse

hasta dónde el menor está retando la autoridad, o si está pasando por un momento de

adaptación o una dificultad. Hay casos en que estas manifestaciones puede ser la

respuesta a un cambio que impactó al niño, como llegar a una nueva casa o la falta de

una persona cotidiana para él. Entonces, hay que consultar con un psicólogo para que

les ayude a esclarecer el problema”, sostiene Guerrero.

Que fluya el artista en potencia que tiene en casa

Done una pared

Es posible que exista en casa un espacio, en un lugar no tan visible, en el que su hijo

tenga una pared para rayar que luego se pueda pintar rápidamente, cuando la etapa de

los rayones se supere. Puede ser un muro en el cuarto del bebé o en el área de juego

para que el pequeño se exprese. Obviamente, debe explicársele que solo puede hacerlo

en ese sitio exclusivo.

Papel a la pared

Otra opción para no molestarse y dejar que su niño pueda pintar y rayar con

tranquilidad, como parte de su desarrollo, es forrar con papel una pared en especial, con

lo que evitará que se dañe la pintura y podrá cambiar los pliegos cuantas veces sea

necesario.

Disciplina

Establezca horarios para pintar, cuando usted o quien esté a cargo del niño pueda

acompañarlo, y solo en ese momento saque los elementos de dibujo; de resto, mantenga

guardados lápices y colores, fuera del alcance del pequeño, y enséñele que para todo

hay un tiempo y un propósito.

“Los papeles hay que juntar, para nuestro medio ambiente cuidar”.

“Paz verde, para que todos podamos vivir en un ambiente mejor, más sano y limpio

“0% de basura, 100% aire puro, juntos conservemos limpia nuestra escuela"

“Soñar con un mundo mejor, es defender el medio ambiente, No tires basura"

Al Bagazo poco caso y a la basura un escobazo

"a la basura le llego su hora"

"la tierra nos necesita"

"la tierra merece respeto, cuidala" Suerte!!! " Si no ayuda a limpiar no ayude a ensuciar el que limpia no esta, y el que esta no es el que limpia y como ud. no ayuda a limpiar, por favor deje todo como esta "una escuela limpia habla muy bien de quienes están en ella" CUIDEMOS NUESTRO PLANETA LIMPIO PARA VIVIR MEJOR ESTEMOS MUY FELICES POR TENER UN BUEN PLANETA SI LO QUEREMOS CUIDAR NO ES MAS LIMPIO EL QUE MAS LIMPIA, SI NO EL QUE MENOS ENSUCIA el lugar en el cual estudio lo debo cuidar es por ello que a la basura debe estar en una lugar This article aims to present the results of a case study in three primary schools of Buenos

datos se diseñó una estrategia de registro gráfico y fotográfico, y entrevistas en profun- didad. El análisis cualitativo da cuenta de la complejidad, multiplicidad y valor didáctico de este aspecto del espacio escolar. RESUMEN ABSTRACT PALABRAS CLAVE Espacio dispuesto. Pared construida. Pared activa. Pared alegórica. Elección estilística /didáctica. KEY WORDS Pysical context. Environment. Constructed wall. Active wall. Allegorical wall. Stylistic / didactical choice. SUMARIO

  1. Introducción. 2. Las paredes del aula: estrategia metodológica para su abordaje. 3. Presentación del estudio de casos. 4. Conclusiones.
  1. Introducción Hojas de árboles secas en otoño, flores de papel en primavera, veinticinco dibujos exacta- mente iguales, veinticinco dibujos todos distintos entre sí, instructivos para combatir la pedi- culosis, un menú del comedor, carteles con reglas ortográficas, relojes, calendarios, láminas de revistas, son sólo algunos de los elementos que podemos encontrar en las paredes de pasillos y aulas de una escuela primaria. Esto resulta tan habitual, es tan «natural» que estén allí, que por lo general no constituyen un problema o un tema de reflexión; tanto es así, que son relativa- mente escasas las investigaciones empíricas que tratan sistemáticamente este aspecto particu- lar del espacio escolar 1 . Sin embargo, al abordar cuestiones vinculadas con la enseñanza, el entorno inmediato es un aspecto en el que vale la pena detenerse. Un niño/a que asiste a la escuela primaria transcurre un promedio de cuatro horas diarias entre las paredes de su aula. Es allí donde escribe, escu- cha, reflexiona, interactúa con sus compañeros/as, aprende o no. La enseñanza se desarrolla en ámbitos concretos, en espacios físicos que no son sólo el telón de fondo, el escenario de la acti- vidad educativa, sino que también forman parte de esta. Según M. Suárez Palos (1987), la estructura del espacio escolar y su equipamiento inciden en el desarrollo del proyecto didácti- co, ya sea como una condición inicial del proceso, o bien a través de las reorganizaciones que los usuarios realizan para adaptar el espacio a sus necesidades. Para C. Loughlin y J. Suina (1997), el ambiente de aprendizaje es más que una disposición del mobiliario o una colección de centros de interés, los elementos activos y explicativos que son dispuestos por los profeso- res/as dentro del ambiente de aprendizaje pueden ser un poderoso instrumento para la ense- ñanza. Al rastrear los orígenes de la presencia de imágenes en las aulas encontramos que, esta prác- tica cuenta con una larga tradición pedagógica. Ya en el año 1630 Joannes Amós Comenius planteaba en su obra «Escuela de la infancia» que los niños debían aprender por la experien- cia y a partir de imágenes: en libros o sobre paredes , (las imágenes), no deben ser negadas (a los niños), por el contrario, no

animales abiertos o desollados o láminas donde se presentan vísceras humanas. Estas láminas útiles en la enseñanza de las ciencias naturales, no deben estar a la vista del niño sino el tiempo necesario para lograr el servicio que de ellas se espera. (Bravo y Ramos, 1930: 52) El espacio del aula ha sido empleado también, durante la primera mitad del S. XX, con la manifiesta intencionalidad de impregnar y vehiculizar el discurso patriótico dentro de la escuela (Olorón, 2000). Mediante la dotación oficial de retratos de próceres y reproducciones de cuadros que evocan acontecimientos históricos, las paredes se constituyen en portadoras de los símbolos de la identidad nacional en su versión escolar 2 . El movimiento de la Escuela Nueva y sus postulados didácticos propiciaron algunos cambios importantes en el uso del aula, se introdujeron algunas innovaciones como el uso de áreas especializadas y la pérdida del espacio preferencial del escritorio del maestro. Los escolanovis- tas querían que la enseñanza se adaptara a la naturaleza del niño, veían en la naturaleza infan- til algo bueno, flexible y variado que debía servir de base para armar el aula (Suárez Palos, 1987; Dussel y Caruso, 1999). Estas ideas, junto con las reformas en la educación artística escolar, favorecieron la entrada de las producciones infantiles al aula. Más adelante, hacia las décadas de 1970-80, y debido en parte a la influencia de diversos enfoques que promueven el análisis de los medios masivos y la alfabetización visual; perió- dicos, revistas, afiches publicitarios, fotografías, comienzan a disputar su sitio en la escena escolar. En la actualidad, ¿Qué elementos se observan en las paredes del aula de la escuela primaria? ¿Qué características materiales y estilísticas poseen esos elementos? ¿Quién y de qué manera los introduce en el aula? ¿Qué relación existe entre estos elementos y la enseñanza? ¿Qué sig- nificado y función le asignan los docentes y los alumnos/as? Estos son algunos de los interrogantes que han guiado la investigación que se presenta a continuación. Estas preguntas han sido formuladas y abordadas a partir de una perspectiva

Gabriela Augustowsky Las paredes del aula. Un esudio del espacio dispuesto por docentes y alumnos/as ... 41 Arte, individuo y sociedad 2003, 15 39- 2 Muchos de esos retratos, escenas de batallas militares o la jura de la independencia pueden observarse todavía colgados en escuelas públicas de la Ciudad de Buenos Aires. sociocultural de la educación. Desde esta mirada los ambientes se conciben siempre vincula- dos a los modos en que los seres humanos se valen de los significados y medios tecnológicos y comunicacionales con los que cada uno construye su subjetividad, su vida mental. No es posible hablar de un entorno sociocultural que tenga identidad independiente (Hernández, 1997). La educación es parte de la cultura y ésta es entendida como superorgánica y a la vez como la encargada de dar forma a las mentes de los individuos. La expresión individual de cada sujeto es la que permite la creación de significados en contextos particulares. Estos sig- nificados «situados» son los que posibilitan su negociabilidad y comunicación. De esta for- ma la cultura, creación humana, posibilita el funcionamiento de la mente, también humana (Brunner, 1997).

  1. Las paredes del aula: estrategia metodológica para su abordaje Este trabajo se enmarca dentro de las perspectivas cualitativas interpretativas de investiga- ción, opción que se sustenta en las características del objeto y los enunciados interrogativos realizados. Se trata de un proceso cuyo objeto fundamental es generar teoría en una estrategia espiralada de construcción de categorías que permitan comprender el objeto de estudio, (Goetz y Le Compte, 1988; Sirvent, 1998). Se ha realizado un estudio de casos que, desde una lógica intensiva, enfatiza la inducción analítica, la búsqueda de comprensión, la generación de teoría y la especificidad. El universo de análisis está conformado por las aulas de escuela primaria dependientes de la Sec. de Educación del Gobierno de la C. de Buenos Aires. El muestreo intencional está cons-

aula hubiera implicado la pérdida de valiosa información propia del discurso visual. La bús- queda de antecedentes referidos al uso de la fotografía en investigaciones didácticas muestra el lugar secundario que se asigna a este tipo de registro en la investigación cualitativa. Según J. Prosser (1998), su limitado status y la marginación del registro fotográfico se debe a razones históricas vinculadas con la ortodoxia de los ámbitos académicos en los que el énfasis está puesto en la palabra en desmedro de la imagen. Además se han llevado a cabo entrevistas en profundidad con cada una de las profesoras. Estas entrevistas se han desarrollado dentro de sus aulas para poder hacer referencia con mayor facilidad y exactitud a los elementos que en éstas se encuentran. Para finalizar se han realizado cuestionarios orales en pequeños grupos de entre cinco y diez alumnos usuarios del aula-caso. Para realizar el análisis de la información empírica obtenida, se empleó un procedimiento cualitativo de análisis de los datos: el método comparativo constante (Glaser y Strauss, 1967; Strauss y Corbin, 1991). La identificación de cuestiones que se observan como recurrentes en los tres casos, así como los interrogantes planteados en la dimensión epistemológica y el encuadre teórico han permitido elaborar un conjunto de categorías interpretativas para el aná- lisis de la información empírica. Resulta sumamente importante destacar que estas categorías no han sido elaboradas a priori, no han sido construidas antes de realizar la recolección de los datos, sino que surgen del continuo interjuego entre la teoría y la empiria. Estas categorías son: a) Formas de representación: características materiales y sintaxis. b) Modos de tratamiento de las formas de representación: expresivo, mimético, conven- cional. c) Tipos de discurso de las formas de representación. d) Proceso de conformación de las paredes del aula. e) Significado y función de las formas de representación para docentes y alumnos.

  1. Presentación del estudio de casos 3.1. La pared construida Este caso corresponde a una institución cuyo proyecto se centra en la educación a través del

arte. El arte es entendido como un medio, un punto de vista para abordar los contenidos de enseñanza, incluso los científicos, los que se estructuran por proyectos o ejes temáticos. El proceso creativo de las artes plásticas, desde sus inicios hasta la revisión crítica, es la ana- logía utilizada por la coordinadora institucional para explicar el proyecto y la orientación peda- Gabriela Augustowsky Las paredes del aula. Un esudio del espacio dispuesto por docentes y alumnos/as ... 43 Arte, individuo y sociedad 2003, 15 39- gógica de la escuela. Desde esta perspectiva una de las características fundamentales de la moda- lidad de trabajo radica en la elaboración de «productos», parciales y finales, individuales y colectivos y su relación la evaluación. La autoevaluación es una de las estrategias que se utiliza con el fin de promover que los alumnos/as reflexionen críticamente acerca de sus producciones. El edificio escolar es una antigua «casa chorizo» 3 que ha sido refuncionalizada. En el aula caso, de dimensiones pequeñas, hay almohadones apilados en un rincón los que conjunta- mente con los bancos individuales se acomodan de acuerdo al tipo de actividad que se realiza. La profesora del curso la define como un «taller», un espacio transformable de acuerdo a las necesidades y flexible en función del tipo de tarea que realiza con sus alumnos/as. Una visión general del aula permite reconocer que las paredes están cubiertas casi en su totalidad. Resulta evidente el contraste entre fuera y dentro del salón de clase, en una primera impresión la imagen resulta abrumadora, casi no hay sectores de pared vacíos. Se destacan especialmente las producciones plásticas de los alumnos/as, por ejemplo: Esculturas en arcilla y dibujos a lápiz de la figura humana en movimiento. Estampas de «pája- ros», elaboradas con rotulador y cola plástica de color, con poemas escritos, sobre hojas de papel de 30 x 40 cm. aprox. (Foto 1). Gabriela Augustowsky

En cuanto al proceso de conformación, de armado de lo que se observa en las paredes, las entrevistas han permitido reconocer que existe un espacio de discusión y acuerdo entre la pro- fesora y los alumnos/as con relación a lo que se pega en la pared. Lo que se ve en las paredes va cambiando permanentemente y acompaña los proyectos de clase. En lo referente a la produc- ción cabe destacar que la profesora escribe con su propia letra y en gran formato los carteles cuyo contenido ha sido elaborado por los niños/as. Esto se debe a que ella decide priorizar su uso, y de este modo resuelve problemas de legibilidad y comprensión. Estos carteles son refe- ridos por la docente y consultados por sus alumnos/as habitualmente durante las clases. En relación con la enseñanza la función que cumplen las paredes de este aula son: Testigos- memoria del proceso de trabajo, la profesora señala: « la pared es nuestra memoria», consti- tuye una parte fundamental del registro escrito de la tarea de los niños/as. Síntesis y evalua- ción permanente del desarrollo de los proyectos y del proceso de cada uno de los alumnos/as. El registro en las paredes posibilita volver sobre lo realizado y facilita que los alumnos/as reco- nozcan y aborden el error. Estímulo para seguir trabajando, a partir del análisis de la produc- ción propia y de los pares. Comunicación hacia fuera del grupo, por ejemplo hacia los padres. Pertenencia al grupo y el reconocimiento de los niños/as de su aula como un espacio para aprender. Los alumnos/as coinciden con su profesora al definir la función y al explicar el uso que ellos hacen de las paredes de su aula. 3.2. La pared activa Este caso corresponde a una escuela que participa de un programa, diseñado desde Israel y adaptado a las características de la educación argentina, denominado «Educación para la diversidad». Este proyecto, en su origen, se vincula con la necesidad de dar respuestas didác- ticas a la multiplicidad cultural y lingüística de las escuelas públicas israelíes y en este caso ha sido redefinido para abordar las características individuales de los alumnos.

Gabriela Augustowsky Las paredes del aula. Un esudio del espacio dispuesto por docentes y alumnos/as ... 46 Arte, individuo y sociedad 2003, 15 39- Foto 3. Detalle del fondo. «Las reinas». El edificio construido en la década de 1960, cuenta con dos plantas y amplios espacios para el desarrollo de diferente tipo de actividades. Se destacan las dimensiones de los corredores adyacentes a las aulas que permiten ampliar su uso más allá de la simple circulación (Foto 4) . Cada una de las aulas se encuentra equipada con bancos individuales para los alumnos, un ordenador, un televisor con vídeo, cajoneras para guardado de materiales y un pizarrón móvil además de los pizarrones fijos . Gabriela Augustowsky Las paredes del aula. Un esudio del espacio dispuesto por docentes y alumnos/as ... 47 Arte, individuo y sociedad 2003, 15 39- Foto 4. Amplio corredor de circulación. Como parte del proyecto institucional las profesoras elaboran e instalan dentro del aula los denominados «Centros de aprendizaje». Éstos se emplazan en sectores de la pared delimita- dos por marcos de madera y con telas rugosas (alfombras) como base, lo que facilita el pegado de diferente tipo de objetos. Sus dimensiones son de 1,50 mts. de alto x 3 mts. de ancho apro- ximadamente; en éstos se destaca la utilización de ilustraciones predeterminadas y tipografía de ordenador y la organización espacial en forma de grilla. Los Centros de aprendizaje cuentan con un horario, un calendario y cajas, abiertas en el lado

En el proyecto original se prevé que las consignas de trabajo colocadas dentro de las cajas puedan presentarse en más de un idioma, posibilitando así que los alumnos reciban también materiales escritos en su lengua de origen. Foto 5. Centro de aprendizaje los alumnos/as participan en alguna instancia de su elaboración (Foto 6). Los paneles se utilizan durante las horas de clase cuando la docente necesita trabajar con un grupo de alumnos/as en particular, en este momento la profesora indica al grupo de niños/as que no debe quedarse con ella que se dirija, por ejemplo, al «Panel de Tecnología» localizado en el pasillo del primer piso, y realicen allí una actividad. De este modo durante las horas de clase es habitual encontrar a pequeños grupos de niños/as sentados en el piso o en sillas en los corredores de circulación escribiendo y realizando tareas en sus cuadernos o carpetas. Cabe destacar que la implementa- ción sostenida de este proyecto desde el jardín de infantes hace que el salir del aula no sea con- cebido por los alumnos/as como un momento de «recreo». Los pasillos son para los niños/as también áreas de trabajo de su espacio escolar, los alumnos/as entrevistados perciben el traba- jo en los paneles como parte de sus actividades de aprendizaje y a esto contribuye el hecho de que sus profesoras controlen y evalúen posteriormente las tareas que allí realizan. Los Centros y Paneles son dos intervenciones sobre las paredes que forman parte de un pro- yecto de innovación en la organización del tiempo y el espacio escolar. En el caso de esta escuela las paredes funcionan fundamentalmente como proveedoras de actividad, pautan el desarrollo de la tarea. Constituyen una estrategia para dar consignas de trabajo a los alumnos/as. Resulta importante señalar el lugar protagónico de la docente como productora de la propuesta, la que forma parte de un programa delineado y supervisado minu- ciosamente por la institución. Gabriela Augustowsky

Las paredes del aula. Un esudio del espacio dispuesto por docentes y alumnos/as ... 49 3.3. La pared alegórica Este caso corresponde a una escuela pública que cuenta con un amplio prestigio dentro de la comunidad debido a su calidad educativa. Desde el año 1983 ocupa un gran edificio de esti- lo clásico francés que ha sido refuncionalizado atendiendo a todas las necesidades de las acti- vidades escolares contemporáneas. La participación activa de la Asociación de padres de la escuela y los vecinos ha posibilitado la recuperación de una amplia zona de terrenos públicos para uso exclusivo de la institución. El edificio está organizado alrededor de un espacio globalizador al que concurren la mayor parte de las aulas y dependencias principales, este espacio tiene las proporciones adecuadas para desarrollar las actividades comunes y posee iluminación natural que proviene de una importante claraboya cenital (Foto 7). En las paredes de este espacio común se han estableci- do sectores de exhibición que son compartidos por los diferentes cursos. En las reuniones del personal docente se elaboran y discuten proyectos que involucran a toda la escuela y que fre- cuentemente hacen referencia a las paredes. Por ejemplo, los alumnos/as de 4.º curso realiza- ron una campaña relativa al uso racional del agua potable y realizaron carteles que fueron colo- cados en pasillos y patios de uso común. También desde la institución se asignan zonas en los espacios compartidos, tales como el hall central o el patio cubierto, para las áreas Educación Plástica y Educación Tecnológica. Gabriela Augustowsky Las paredes del aula. Un esudio del espacio dispuesto por docentes y alumnos/as ... 50 Arte, individuo y sociedad 2003, 15 39- Foto 7. Patio cubierto central. En cuanto a las paredes del aula-caso se destaca la presencia de láminas extraídas de revis- tas para niños referidas a las efemérides escolares

año permitieron reconocer sucesivamente y en algunos casos superpuestas como capas imáge- nes de escenas y retratos de próceres relativos a las diferentes efemérides 7 . Estas láminas se presentan tal cual como se las ha tomado de las publicaciones o en algunos casos recortadas y pegadas sobre cartulinas o papeles de color de grandes dimensiones (50x 70 cm) como fondo. Se trata de una especie de ready made escolar (Foto 9). En un pequeño panel se observan algunos trabajos de alumnos en hojas pequeñas, las que los alumnos utilizan individualmente en sus archivadores. Estos trabajos no han sido realiza- dos especialmente para ubicar en la pared sino que han sido tomados de los que los alumnos realizan como tarea durante su clase. Se encuentran además carteles vinculados con actividades de la Asociación de padres, cam- pañas nacionales o municipales de salud. También se registran mensajes dirigidos a quienes utilizan ese aula por la noche como: «prohibido fumar», « no sacar los bancos». Gabriela Augustowsky Las paredes del aula. Un esudio del espacio dispuesto por docentes y alumnos/as ... 52 Arte, individuo y sociedad 2003, 15 39- 7 En el mes de mayo la imagen del cabildo de Buenos Aires, símbolo de la Revolución de Mayo; en Junio el retra- to de M. Belgrano, creador de la bandera nacional; en Julio la imagen de la casa de Tucuman, sitio en el que se firmó la declaración de la independencia, etc. Foto 9. Lámina de prócer. Las observaciones y el análisis de las entrevistas, permiten reconocer en este caso la fuerte conciencia tanto en los docentes como en los alumnos/as del edificio escolar como ámbito compartido, como espacio público.

La libertad y la autonomía para utilizar las paredes es un elemento muy valorado por los docentes de esta institución las que recuerdan a lo largo de las entrevistas las restricciones al uso del espacio en tiempos de dictadura. En cuanto a la selección de elementos y criterios para la disposición del espacio, las maestras reconocen el empleo de pautas en las que se valora el orden, la limpieza y la prolijidad, no se incluyen los trabajos de todos los niños, sino aquellos que cuentan con estas condiciones. Es posible reconocer en este caso la influencia de la tradición, de modos de hacer que se vinculan más con los hábitos, con la cultura escolar incorporada que con la enseñanza de algún contenido curricular específico. Con relación al uso y la función de las paredes, este aula actúa como un gran calendario que va siguiendo el ritmo de las efemérides escolares. Las fechas patrias y otros festejos, como el día de la primavera o el aniversario de la escuela, estructuran y organizan lo que se cuelga en las paredes . Las maestras señalan en las entrevistas que éste es uno de los motivos fundamentales que originan el pedido de materiales a los alumnos. Por otra parte los niños también recono- cen y describen claramente este mecanismo y destacan sobre todo la posibilidad de «adornar» también el aula para el festejo mensual de los cumpleaños 8 .

  1. Conclusiones El estudio realizado ha permitido establecer tres modalidades diferentes de conformar el espacio dispuesto por los usuarios en la escuela primaria: La pared construida, La pared activa y La pared alegórica. Estas categorías no constituyen una tipología, sino que expresan de modo sintético, simbólico, las características propias y singulares de cada caso. Estas categorías ponen en evidencia que las paredes del aula participan, en mayor o menor medida, de los lineamientos didácticos-pedagógicos de cada institución y muestran cómo el espacio dispuesto por docentes y alumnos/as se encuentra en estrecha relación con el espacio arquitectónico. A partir del análisis de las características materiales de las formas de represen- tación encontradas y su sintaxis, se ha podido establecer que cada uno de los casos presenta materiales, formatos, técnicas de elaboración y un tipo de organización espacial particular que