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Corrientes fotográficas, Ejercicios de Fotografía

Descripción y análisis del trabajo que realiza ana Mendieta

Tipo: Ejercicios

2021/2022

Subido el 19/09/2023

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jimena-fernandez-29 🇦🇷

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Corrientes fotográficas
Ana Mendieta
El exilio y el desarraigo han influido enormemente en el carácter de la obra artística de Ana
Mendieta. Los temas giran en torno a la vida, la muerte, el renacer y la transformación
espiritual. Las siluetas en la tierra hablan de una ausencia, de un cuerpo removido que dejó
una marca. El hecho de haber sido arrancada de su tierra y de su cultura trajo como
consecuencia la reelaboración de una percepción diferente sobre su identidad en el nuevo
contexto socio-étnico-cultural que le tocó como destino.
En los cenáculos del arte contemporáneo de Nueva York de principio de los 80 se intuí-a que
la joven Mendieta (recién llegada de Iowa) estaba a la vanguardia del arte. Ana es parte de un
nuevo hí-brido que se vení-a gestando desde finales de los 60, a sólo generación y media del
comienzo de la "performance", el arte/cuerpo y el arte/tierra. La expresión urgente en
respuesta a dos guerras mundiales, al Holocausto, la Cortina de Hierro y Vietnam.
Durante la década convulsa de los 60, el cuerpo del artista se convierte en el centro de la
exploración estética. La acción es tan auténtica como la escultura o la pintura. El gesto
propone contingencia, temporalidad y participación. El cuerpo deviene en tableau vivant;
recipiente y causante de la acción viva y efí-mera.
Desde los inicios de su actividad artística, el cuerpo tiene una presencia muy destacada en la
obra de Mendieta: constituye su tema y su obsesión. La artista se siente atraída en particular
por el cuerpo de la mujer, que para ella es el sujeto pasivo de la violencia, el erotismo y la
muerte, y a la vez es el instrumento y el material para la producción de arte. Su propio cuerpo
se convierte en eje de sus performances, acciones que parten de la misma idea del cuerpo
femenino como víctima del crimen y la violación, pero también como lugar sagrado.
Desembocó de esta manera en el body art, tamizando cierta espiritualidad caminando entre su
educación católica, y aquellos rituales de la santería cubana.
En este sentido, las performances de Ana Mendieta son auténticos rituales de purificación,
donde la sangre, con sus connotaciones mágicas y sus claras alusiones al sacrificio, asume un
protagonismo inquietante.
Movimiento
Arte feminista, land art
Género
Retrato y performance
El movimiento de arte y de critica feminista emergió en los años sesenta y se consolido a
lo largo de los setenta como parte del movimiento feminista más amplio, enfocándose en
examinar las representaciones de las mujeres en el arte y del arte producido por las mujeres.
Su desarrollo continuo hasta la actualidad. Abarca el estudio de los esfuerzos y logros del
movimiento feminista para hacer más visible el arte realizado por mujeres dentro de la
historia del arte y la practica artística; asimismo, examina conceptos y temas de la crítica de
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Corrientes fotográficas

Ana Mendieta

El exilio y el desarraigo han influido enormemente en el carácter de la obra artística de Ana Mendieta. Los temas giran en torno a la vida, la muerte, el renacer y la transformación espiritual. Las siluetas en la tierra hablan de una ausencia, de un cuerpo removido que dejó una marca. El hecho de haber sido arrancada de su tierra y de su cultura trajo como consecuencia la reelaboración de una percepción diferente sobre su identidad en el nuevo contexto socio-étnico-cultural que le tocó como destino. En los cenáculos del arte contemporáneo de Nueva York de principio de los 80 se intuí-a que la joven Mendieta (recién llegada de Iowa) estaba a la vanguardia del arte. Ana es parte de un nuevo hí-brido que se vení-a gestando desde finales de los 60, a sólo generación y media del comienzo de la "performance", el arte/cuerpo y el arte/tierra. La expresión urgente en respuesta a dos guerras mundiales, al Holocausto, la Cortina de Hierro y Vietnam. Durante la década convulsa de los 60, el cuerpo del artista se convierte en el centro de la exploración estética. La acción es tan auténtica como la escultura o la pintura. El gesto propone contingencia, temporalidad y participación. El cuerpo deviene en tableau vivant; recipiente y causante de la acción viva y efí-mera. Desde los inicios de su actividad artística, el cuerpo tiene una presencia muy destacada en la obra de Mendieta: constituye su tema y su obsesión. La artista se siente atraída en particular por el cuerpo de la mujer, que para ella es el sujeto pasivo de la violencia, el erotismo y la muerte, y a la vez es el instrumento y el material para la producción de arte. Su propio cuerpo se convierte en eje de sus performances, acciones que parten de la misma idea del cuerpo femenino como víctima del crimen y la violación, pero también como lugar sagrado. Desembocó de esta manera en el body art, tamizando cierta espiritualidad caminando entre su educación católica, y aquellos rituales de la santería cubana. En este sentido, las performances de Ana Mendieta son auténticos rituales de purificación, donde la sangre, con sus connotaciones mágicas y sus claras alusiones al sacrificio, asume un protagonismo inquietante. Movimiento Arte feminista, land art Género Retrato y performance El movimiento de arte y de critica feminista emergió en los años sesenta y se consolido a lo largo de los setenta como parte del movimiento feminista más amplio, enfocándose en examinar las representaciones de las mujeres en el arte y del arte producido por las mujeres. Su desarrollo continuo hasta la actualidad. Abarca el estudio de los esfuerzos y logros del movimiento feminista para hacer más visible el arte realizado por mujeres dentro de la historia del arte y la practica artística; asimismo, examina conceptos y temas de la crítica de

arte desde la óptica feminista, tales como la representación, las estrategias materiales y la estética. Entre algunos de los temas presentes en este movimiento y que están normalmente excluidos en otros movimientos de arte, como las funciones biológicas femeninas o la maternidad. Es por lo tanto un arte político, que pretende ser hecho por mujeres y sobre las mujeres y su situación social, tratando temas como la violación, el racismo o las condiciones laborales. Los medios fueron diversos, desde las performances a las artes menores como el bordado, telas, papel recortado o el patchwork. Desde que comenzaron los diversos movimientos feministas a fines de los sesenta, la temática del cuerpo tomó mayor fuerza. En el arte, el cuerpo dejó de ser idealizado, admirado y tratado como objeto de deseo y se transformó en un proyecto de exploración personal y político en primera persona. Se transformó en un material artístico para explorar la realidad personal y social de las mujeres. A partir de esta re-significación, muchas comenzaron a explorar y reflexionar nuevas posibilidades de la realidad femenina, desde diversas prácticas artísticas. Así el cuerpo, para algunas artistas se transformó en campos de batalla, en espacios de resistencia y un lugar para cuestionar las prácticas institucionales represivas que oprimían a las mujeres de la época. También, para otras artistas, el cuerpo se transformó en nuevas instancias de re-significación, transformando su hacer en libertad femenina y un lugar para recolocar el deseo de ser como afirmación. El objetivo y las expectativas que una artista feminista tiende a crear es transmitir una conversación que está vinculada desde el espectador de la obra hasta el propio artista. Al destacar las diferencias sociales y políticas entre las mujeres y las personas de otras experiencias de identidad de género en sus vidas. Dentro del arte feminista destaca la corriente pattern painting (pintura de patrones y decorativa, o Pattern & Decoration). Su nombre deriva de Pattern, motivo decorativo. Fue una corriente que nace de un grupo de artistas californianas opuestas al minimalismo, que usaron técnicas artesanales de naturaleza «femenina». Obras de arte feministas fotografas Karin Mack: La serie de imágenes de Karin Mack atrae particularmente su serie 'Zerstörung Einer Illusion' de 1977, que se traduce como 'Destruir la ilusión'. El simbolismo del título es un reflejo del significado.Aborda directamente el tema del feminismo a través de sus imágenes y critica el trato injusto a la mujer de una manera dura pero cómica y directa.Mack se burla de los estereotipos y las expectativas de la sociedad sobre las mujeres al comenzar su progresión de imágenes con un escenario normal, lo que se habría considerado típicamente "femenino". La fotografía se convirtió en un medio común utilizado por los artistas feministas. Se usó, en muchos sentidos, para mostrar a la mujer «real». Por ejemplo, en 1979, Judith Black tomó un autorretrato que representaba su cuerpo con tanta luz. Mostraba el cuerpo envejecido de la artista y todos sus defectos en un intento de retratarse a sí misma como un ser humano en lugar de un símbolo sexual idealizado. Hannah Wilke también utilizó la fotografía como su forma de expresar una representación no tradicional del cuerpo femenino. En su colección de 1974 llamada SOS – Stratification

El land art establece un diálogo, muchas veces de carácter arquitectónico, pero siempre bajo el imperativo artístico, con la naturaleza. Expone delante del espectador un mundo que requiere de este para su comprensión que se compenetre con mucha más intensidad que la empleada para la simple visión de un paisaje. Para conseguir que el hombre pueda apropiarse del territorio, modificándolo y reinterpretándolo según su sensibilidad, es necesario que el artista entienda el lugar en el cual va a trabajar, compenetrándose con él. Con el land Art , el hombre deja su huella en la Naturaleza, estructurando un nuevo paisaje bajo su sensibilidad y su capacidad de interpretación de la misma. La obra resultante es mucho más efímera que la resultante del arte convencional. De ahí que se fotografía o se recoge en planos, bocetos o grabaciones audiovisuales. Cuando así es mostrada al público en exposiciones y galerías, el espectador debe «re-construir» mentalmente lo ocurrido. Artistas Fotógrafos: Richard Long Land Art: Sus obras más importantes son sus esculturas resultantes de sus recorridos por zonas rurales, remotas y agrestes de lugares que visita como Bolivia, Canadá, Mongolia, Europa. La dialéctica de su obra gira en torno a lo efímero de sus obras, la acción del recorrido, el viaje, la ampliación de los espacios del arte y la intervención del público. Ana Mendieta: Mendieta se concentró en una relación física y espiritual con la Tierra, muy especialmente en su serie « Silueta » (1973-1980) en la que representó siluetas femeninas en la naturaleza —en barro, arena y hierba— con materiales naturales que iban desde hojas y ramas, hasta sangre, imprimiendo sobre su cuerpo o pintando su silueta en una pared. Andy Goldsworthy: Se le considera el padre del arte con piedras en equilibrio moderno. En sus obras efímeras solo trabaja con sus manos, sus dientes y con algún objeto que encuentre que pueda utilizar como herramienta. Jan Dibbets: una referencia esencial en la fotografía del land art y el arte conceptual heredado de aquel fenómeno nacido en Nueva York a finales de los sesenta. Dibbets lleva diez años creando ventanas. El fotógrafo se ha tomado muy en serio un mundo en que la luz y la visión se entrecruzan.

Biografía Ana María Mendieta nació en el seno de una familia de clase media en La Habana el 18 de noviembre de 1948. Su padre, Ignacio, era una figura política destacada que se contraponía al gobierno de Fidel Castro; su madre, Raquel, era profesora de Química. Ana Mendieta nació en La Habana en una prominente familia de la política y la sociedad cubana. Llegó a Estados Unidos como refugiada en 1961 cuando tenía 12 años a través de la Operación Peter Pan y regresó a Cuba en varias ocasiones para recuperar sus raíces. Estudió en la Universidad de Iowa donde inició su trayectoria artística. Recibió un B.A. en 1969 y la maestría en Bellas Artes en 1972. En el mismo año se incorporó a Intermedia, un programa de la universidad fundado en 1968 - fue el primer programa interdisciplinar de arte del país - donde se animaba al alumnado a ir más allá de los límites tradicionales de la pintura, el grabado o la escultura a campos emergentes como el vídeo o el arte conceptual- bajo la instrucción del artista y académico Hans Breder, una de sus principales influencias en su periodo de formación. Figura clave del movimiento artístico Performance, Ana Mendieta fue pionera en utilizar su cuerpo como medio para representar sentimientos como la ausencia o lo etéreo. Ya sea por esa paradoja o porque los tiempos han cambiado, la obra de Mendieta, que mientras estuvo viva fue ignorada por el mercado del arte, los críticos y el gran público, ha venido ganándose un lugar importante en los últimos años. Primero, como un ícono de los movimientos de arte feminista y, más recientemente, desde un par de retrospectivas en el Museo Whitney de Arte Estadounidense (2004) y la galería londinense Haywart (2013), como una artista innovadora que abordó temas hoy mucho más relevantes que hace cuarenta o cincuenta años: la relación del hombre con la naturaleza, la violencia contra la mujer y la importancia política del cuerpo. Ana Mendieta muere un 8 de septiembre de 1985, tras caer desde la ventana de su apartamento en Nueva York. Ana Mendieta escribió: “Mi arte se basa en la creencia de una energía universal que corre a través de todas las cosas. (…) Mis obras son las venas de la irrigación de ese fluido universal. A través de ellas asciende la savia ancestral, las creencias originales, la acumulación primordial, los pensamientos inconscientes que animan el mundo. No existe un pasado original que se deba redimir: existe el vacío, la orfandad, la tierra sin bautizo de los inicios, el tiempo que nos observa desde el interior de la tierra. Existe por encima de todo la búsqueda del origen.”