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Orientación Universidad
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cuaderno practicos, Apuntes de Psicopatología

Asignatura: pSICOPATOLOGIA, Profesor: Mª José Galdón, Carrera: Psicologia, Universidad: UV

Tipo: Apuntes

2016/2017

Subido el 03/10/2017

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PSICOPATOLOGÍA: CUADERNO DE PRÁCTICAS
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PSICOPATOLOGÍA
CUADERNO DE PRÁCTICAS
Amparo Belloch, Rosa M. Baños, y Conxa Perpiñá
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PSICOPATOLOGÍA

CUADERNO DE PRÁCTICAS

Amparo Belloch, Rosa M. Baños, y Conxa Perpiñá

ÍNDICE

  • Presentación Pág.
  • La exploración psicopatológica y el psicopatograma
  • Psicopatologías de la atención
  • Psicopatologías de la imaginación y la percepción
  • Psicopatologías de la memoria
  • Psicopatologías del pensamiento
  • Psicopatologías de la identidad y la conciencia de sí-mismo
  • Psicopatologías de los afectos y las emociones
  • Psicopatologías del comportamiento y la psicomotricidad
  • Psicopatogramas: casos completos

4 LA EXPLORACIÓN PSICOPATOLÓGICA Y EL PSICOPATOGRAMA La exploración psicopatológica es una parte fundamental del proceso de evaluación que se lleva a cabo en psicología clínica y en psiquiatría. Su objetivo fundamental es poder establecer el “retrato” del estado mental que presenta una persona en un momento determinado. Se trata pues de una exploración transversal y no retrospectiva, aunque en ocasiones puede ser necesario explorar si los problemas actuales se han presentado también en otros momentos o periodos anteriores de la historia vital. Esta exploración se realiza en contacto directo con la persona objeto de evaluación mediante un proceso de entrevista en el que se examinan los posibles problemas que pueda presentar en cada uno de los procesos, actividades, y/o funciones mentales, así como en su comportamiento motor, su apariencia, estado emocional, lenguaje gestual, y todos aquellos aspectos que resulten determinantes para que el evaluador pueda identificar la presencia de anomalías clínicamente significativas en todos y cada uno de esos ámbitos, o lo contrario: la ausencia de tales anomalías. Por tanto, no se debe confundir el psicopatograma o examen del estado mental con la propuesta diagnóstica según los manuales o criterios al uso, aunque un correcto psicopatograma es imprescindible para proponer un diagnóstico (categorial) final. Por otro lado, para realizar un psicopatograma es preciso tener en cuenta no solo la presencia de signos y síntomas sugestivos de problemas o anomalías clínicamente significativas en sí mismos, o aislados unos de otros, sino además las probables o posibles relaciones entre ellos de manera que se pueda realmente llegar a perfilar una articulación global de la psicopatología del evaluado. Para ello es necesario tener asimismo en consideración otros aspectos tales como el contexto socio-cultural del evaluado, su edad, género, capacidades expresivas, de introspección, de análisis, etc., así como la posible relación que se establece entre estos aspectos y los diversos signos y síntomas observados. Por tanto: no centrarse sólo en la presencia síntomas, sino en la posición de cada síntoma en relación con toda la información disponible. En palabras de Kurt Schneider: "La experiencia enseña que construir un diagnóstico psiquiátrico a partir de hallazgos psicopatológicos, presenta a menudo dificultades muy

5 grandes. Y es que en este caso no se trata de sumar y combinar síntomas que pueden ser aprehendidos y mostrados objetivamente, como en el caso del diagnóstico somático, sino de dar un dictamen sobre declaraciones hechas por el sujeto investigado, de usar como criterio de valoración el modo de portarse y de comportarse del sujeto examinado y las impresiones recibidas por el examinador ( .. ). A menudo lo que pasa es que el diagnóstico clínico, por las razones que sean, va por delante, y posteriormente se valoran los síntomas en el sentido de aquel diagnóstico previo (..) De hecho, el camino correcto va en sentido contrario: primero vienen el aprehender y el nombrar sin prejuicios clínicos los síntomas y solo después viene el deducir de ellos el diagnóstico” A menudo los términos “psicopatograma” y “examen del estado mental”, se utilizan de forma intercambiable. En realidad ambos apelan al mismo objetivo (análisis “aquí y ahora” o transversal de la sintomatología psicopatológica de una persona), pero provienen de tradiciones o modelos diferentes. El término “psicopatograma”, más utilizado en la clínica psicológica y en la tradición psiquiátrica de origen germano, refiere a los términos greco-latinos “pathos” (sufrimiento) y “graphos” (gráfico, escrito), mientras que el de “estado mental”, más típico de la tradición psiquiátrica norteamericana, remite a una analogía con el examen del estado físico. Existen diversos formatos de psicopatograma, pero la mayoría incluye la revisión de los aspectos siguientes: ! Apariencia, comportamiento durante la entrevista y conciencia de enfermedad ! Conciencia, alerta, orientación, atención ! Memoria ! Percepción e imágenes mentales ! Forma del pensamiento, el lenguaje y el habla ! Contenido del pensamiento: creencias anómalas ! Conciencia de sí mismo, identidad ! Expresión afectiva y emocional ! Actividad motora y conducta intencional ! Funciones fisiológicas ! Inteligencia, capacidad intelectual, aptitudes ! Área social y relaciones interpersonales ! Reacción del examinador Por último, hay que tener en cuenta que no siempre todas las alteraciones se han encuadrado siempre en los mismos procesos y/o funciones, y además los aspectos diferenciales de cada proceso y función y sus elementos constituyentes, no siempre han

7 PSICOPATOLOGÍAS DE LA ATENCIÓN

I. EL ENFOQUE CLÁSICO: ALTERACIONES CUANTITATIVAS Y

CUALITATIVAS DE LA CONCIENCIA

CASO 1

! La actitud de Ana al ingresar era de sorpresa y extrañeza, parecía no entender dónde estaba, preguntaba constantemente si era de día o de noche, … … cuando se le preguntaba algo se quedaba mirando fijamente al interlocutor pero su mirada era como la de alguien que no ve o no comprende lo que tiene delante, y acto seguido se ponía a mirar atentamente sus manos, sus uñas, girándolas despacio ante su cara, como ensimismada en su contemplación…. al cabo de un rato pedía que le repitieran las preguntas, pero entonces no era capaz de exponer con claridad lo que le sucedía, no parecía poder sintetizar su experiencia de un modo claro y coherente… CASO 2 ! Cuando ingresó en el hospital, la paciente tenía los labios secos y partidos, y era evidente que había tomado pocos líquidos. Al principio no hacía nada por comunicarse y no respondía a las preguntas que se le formulaban. Cuando se le pedían datos acerca de ella y de su familia, simplemente respondía: “No sé”. Parecía no saber quién era, ni dónde estaba, ni qué día era, y también parecía estar desorientada para hechos recientes y pasados. Cuando no podía contestar alguna de las preguntas decía: “Algo se me descompuso en la cabeza. No recuerdo cosa alguna. No puedo decirle que pasó. Hay algo que funciona mal en mi cabeza. No puedo recordar. No puedo decirle que pasó”. A veces caminaba dando vueltas con inquietud, pero la mayor parte del tiempo estaba sentada e inmóvil. Su expresión facial era de infelicidad, y de vez en cuando emitía pequeñas frases de queja. De cuando en cuando se retorcía las manos, se tiraba de los dedos, se miraba las uñas y arrugaba sus ropas.

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II. EL ENFOQUE COGNITIVO: ALTERACIONES Y ANOMALÍAS EN LAS

FUNCIONES PROPIAS DE LA ATENCIÓN

CASO 3.

! Estaba tan nerviosa antes del examen, que cuando la profesora dijo “den la vuelta al papel y comiencen a escribir”, me quedé bloqueada … ¡no sabía por dónde empezar, si por darle la vuelta al papel o por escribir!… me duró unos segundos pero me pareció una eternidad… me angustié muchísimo y ya no conseguí concentrarme lo suficiente durante todo el tiempo que duró el examen… CASO 4. ! Era una mañana soleada de invierno. El mar estaba en calma. Me tumbé al sol en la cubierta del barco, con los ojos cerrados. No dormía, no pensaba en nada: simplemente estaba ahí. De pronto, una ola saltó por la borda y me empapé. Me di cuenta entonces de que estaba muy lejos de la orilla. Miré el reloj: habían pasado 2 horas. No era capaz de recordar nada de lo que había hecho en ese tiempo. CASO 5. ! Puse el pastel en el horno y, mientras esperaba, me puse a leer una novela. Al rato escuché a mi hermana que me llamaba a gritos. La cocina estaba llena de humo y no me había enterado. El pastel se quemó, claro. CASO 6. ! Trabajo en unos grandes almacenes. Si un cliente me pide algo, lo que sea, no tengo problemas en atenderle, en enterarme de lo que dice… pero si cuando le estoy atendiendo, se acerca otra persona y me pregunta algo, ya no sé qué hacer… es como si me perdiera… no sé a dónde mirar, a quién atender… todo se hace confuso… hasta parece como si la música de fondo de pronto estuviera a todo volumen….. CASO 7. ! Estaba bajando las escaleras del metro y pensando si llegaría a tiempo a clase. De pronto se oyó un griterío y gente que subía las escaleras corriendo y gritando. Me quedé como clavado en medio de la escalera, no podía moverme…solo veía el humo, …lo veía como a través de un tubo… el resto, lo que había alrededor, incluso la gente, todo estaba como borroso….

10 PSICOPATOLOGÍAS DE LA IMAGINACIÓN Y LA PERCEPCIÓN CASO 10 ! “Tuve que marcharme de la fiesta porque empecé a sentirme fatal: veía mis manos y mis pies como si de pronto se hubieran convertido en las de un gigante, eran enormes” CASO 11 ! Luis era muy miedoso. Una noche tuvo que acudir a un cortijo apartado del pueblo, porque uno de sus hermanos que vivía allí se puso enfermo. No había aminado aún ni dos kilómetros cuando volvió precipitadamente y denunció a la guardia civil que había visto a cuatro hombres corpulentos agazapados que se levantaron cuando él se acercaba y que lo habían perseguido para atraparlo. Los agentes le acompañaron hasta el lugar y los presuntos “hombres corpulentos” no eran sino arbustos. Al cerciorarse de su error Luis se sorprendió mucho, ya que estaba seguro de haberles visto la cabeza y los brazos perfectamente. Al huir, estaba prácticamente seguro de que le perseguían corriendo detrás de él, pues incluso escuchaba el ruido de los pasos de sus perseguidores, confundiendo el rumor del viento al mover la maleza con pisadas humanas. CASO 12 ! “Hasta los objetos más insignificantes, como colillas de cigarrillos, fósforos quemados en el cenicero, los pedazos de tejas amontonados en el edificio en construcción que se veía desde la ventana, las manchas de tinta en el escritorio, las hileras monótonas de los libros…. todo se iluminaba al mismo tiempo en una brillantez de coloridos que es difícil de describir.... Incluso las sombras en el techo de la habitación y las paredes, o las sombras pálidas que reflejaban en el suelo los muebles, tenían un tono de color fino, tierno, que daba un encanto legendario a toda la habitación….” CASO 13 ! En el jardín un pequeño jilguero trinaba suavemente posado sobre una rama. El paciente se quejaba de no poder descansar porque el sonido del pájaro le resultaba insoportable por el enorme estruendo que hacía el pájaro al trinar….

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CASO 14

! Esta plasticidad de la fantasía me intrigaba a menudo cuando era niño. Hay una cosa que recuerdo especialmente. Por la ventana de la habitación, en casa de mis padres, me quedaba mirando una casa algo vieja. En algunos lugares de la fachada la pintura estaba muy ennegrecida, pero en otros se agrupaba en una especie de masas multiformes que sugerían el antiguo colorido. Cuando miraba a través de la ventana la pared de esa casa, conseguía reconocer, en los contornos de la pintura “desconchada” que había quedado, algunos rostros que llegaban a tener, a medida que me fijaba más en ellos, una expresión muy clara.... Cuando quería llamar la atención de los demás sobre esos rostros que veía, los otros decían no poder verlos…., pero yo los veía con toda claridad. En años posteriores, cuando volví a mi casa, ya no pude volver a encontrar esos rostros. CASO 15. ! Los rayos del sol palidecen ante mí cuando, al girarme hacia ellos, los miro fijamente. Puedo mirar tranquilamente al sol y apenas me deslumbra, mientras que en los días en que estoy sano, como le pasaría a cualquier persona, no me sería posible mirar hacia el sol ni un minuto. CASO 16. ! Desde que tuve la lesión en la cabeza experimento temporalmente una extraordinaria agudización del oído, y eso en intervalos de 4-8 semanas, nunca de día, sino por la noche en la cama. La transición es sorprendente y repentina. Rumores, que casi no se oyen en estado normal, resuenan ante mi con sonoridad absoluta, terriblemente clara. Trato de quedarme absolutamente inmóvil, pues incluso el ruido de la cama y de la almohada me causan un malestar extraordinario. El reloj en la mesita de noche parece convertirse en el reloj de la torre; el ruido habitual de los coches y los trenes que pasan y que habitualmente no me molestan, llegan hasta mis oídos como un alud estruendoso. Bañado de sudor, procuro quedarme absolutamente quieto y rígido, para comprobar después, de repente, que todo ha vuelto al estado normal sin transición alguna. Dura este fenómeno unos cinco minutos, que sin embargo me parecen infinitamente largos. CASO 17. ! A veces cuando estoy estresado, los olores son más intensos de lo habitual. Empiezo a oler olores suaves, que me recuerdan etapas felices de mi vida, de mi infancia. Otras veces son olores desagradables que me ponen triste y entonces

13 sudaba como un pollo, no sabía qué hacer y entonces me dio la impresión de que había alguien observándome a través de la cristalera del balcón… me dije a mi mismo: calma, levántate y enciende las luces. Así lo hice y, en ese mismo momento, me di cuenta de que mi gata no estaba donde siempre: en el sillón de mi cuarto.

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CASO 23.

! Estaba sentado hablando con María y de pronto María empezó a hacerse pequeñita, cada vez más pequeñita, y luego grande, grande, ... y luego otra vez pequeñita. CASO 24. ! “A veces cuando pongo la tele, oigo la voz de mi tío Antonio, el que se murió en la mina, que me dice “bájala, bájala, está muy alta”. Otras veces, a mitad de una película me dice “vamos a cazar”. CASO 25. ! Cuando voy a salir a la calle se me pone delante y me insulta. Me dice cosas como “¿dónde vas con esa pinta asquerosa, so pellejo?”. Otras veces me dice “pareces un tío normal, pero tu sabes que no lo eres, por eso las mujeres te huyen, porque no se fían..”. Es un tipo alto, rubio, que habla con un acento raro: no se si es alemán, o vasco, o qué, pero de aquí seguro que no es… CASO 26. ! Se subía a la mesa de la cocina y empezaba a gritar muerta de miedo: decía que uno de los aviones que acababa de despegar iba a venir hacia nuestra casa y se iba a estrellar. Decía que lo veía y lo escuchaba con toda claridad, y que también oía al piloto diciendo: “vamos a por ella, a por esa loca, vamos a tirarle el avión encima y verás cómo se calla…” CASO 27. ! Las dos primeras noches estaba muy agitada, y tuvieron que atarla en la cama con vendas porque no paraba de gritar y de decir que le quitaran los bichos asquerosos que tenía por todo el cuerpo y que le salían de las orejas y de la nariz. CASO 28. ! Durante el día lo llevo bastante bien. Pero cuando empieza a oscurecer, me vienen a la mente de nuevo todas las sensaciones horribles de aquel día: el olor a sucio, a sudor,… el sabor asqueroso del semen en mi boca…, sus manos agarrándome el cuello,… y entonces viene lo peor: veo su cara tan claramente como le veo a usted ahora, le oigo gritarme “puta, puta”… CASO 29.

16 terapeuta intentó hacerle razonar, respondió que tenía el don de ver a través de la nuca lo que estaba detrás de él. Cuando se le dijo que eran “imaginaciones”, protestó vehementemente, diciendo que no se trataba de imaginaciones sino de una verdadera aptitud excepcional para ver ese tipo de cosas. CASO 36 ! Voy a comer y se me pone el filete de carne en la boca.... No lo veo, pero es así, porque siento el contacto del filete, aunque éste esté en el plato... Es que se pone en contacto con mi boca sin que se salga del plato…. CASO 37 ! Estaba con mi cuñado cogiendo aceitunas y oí voces en unos matorrales; se lo dije a mi cuñado y me dijo que no era verdad, que eran figuraciones mías. Las voces eran como un murmullo y decían: “no cojas las aceitunas que amargan”. CASO 38 ! Entrevistador.- ¿Cómo sabe usted que le quieren estrangular? Paciente.- Porque me lo dicen ellos, no dejan de atormentarme con sus amenazas. E.- Pero, ¿oye Usted sus voces? P.- Perfectamente, me hablan como me está hablando usted. E.- ¿Y las escucha por sus oídos, igual que mis palabras? P.- No, son seres espirituales y por los oídos de fuera no puede oírseles, les oigo por los oídos de dentro. Son voces reales como las de usted o de cualquiera, pero inaudibles por los oídos (se toca el pabellón de la oreja) sino por el que tiene nuestra mente en medio de la cabeza. E.- ¿No será imaginación suya? P.- Sé cuando imagino y cuando aparecen esas voces. No son de mi imaginación porque son extrañas a mi persona, pero tan reales como usted o como yo. Puedo reconocer hasta el tono de su pronunciación. CASO 39 ! Había estado ocupado ininterrumpidamente durante gran parte del día recolectando manzanas. Encima de una escalera, manejaba el colector de manzanas, mirando constantemente hacia las copas de los árboles y tirando de las tijeras recolectoras ligadas a la punta de un palo largo. Cuando volvía luego, de noche, por las calles apenas iluminadas de la ciudad hacia la estación, al avanzar me sentía molesto por el hecho de ver ante mí constantemente la rama cargada de manzanas. El fenómeno fue tan imperioso que tuve que avanzar con el

17 bastón por delante -sacudiendo el aire vacío-; duró varias horas hasta que fui a la cama y me dormí. CASO 40 ! Me introdujeron una plancha en el cerebro. Lo vi como lo hacían: mientras estaba en el dentista, el médico cogió algo y me lo metió en el cerebro. Desde entonces, la plancha aumenta la tensión interior y la cabeza me pesa mucho…., tengo mucho peso en la cabeza. CASO 41 ! Veo hombrecillos muy enanos a mi lado que se ponen a hacer cochinerías, sin importarles que los veamos todos los que estamos allí. Pero parece que los demás no les importa que las hagan y no les dicen nada. CASO 42 ! Estaba junto a la lavadora para hacer la colada, y al ponerla en marcha noté que me hablaba el aparato. Junto a su ruido salían voces insultantes o me amonestaban dándome consejos y recomendaciones. Al parar la lavadora, inmediatamente dejé de oír esas palabras. Volví a ponerla en marcha y al momento comenzó otra vez el aparato a hablar. Me asusté mucho. No quise lavar más aquel día. A la mañana siguiente probé de nuevo y, otra vez, al empezar el ruido, vinieron las conversaciones. Entonces preferí lavar a mano, lejos del aparato. Pero al abrir los grifos del lavadero, en el ruido del agua volvieron a aparecer también las voces: eran también fuertes y de hombre. Al final, bastaba que moviera algún mueble para que esas espantosas palabras aparecieran. Por esto, asustadísima y desconcertada, no quise hacer nada, pues en el silencio no se escuchaban. Lo que no me explico es que mi familia diga que no oye esas voces. Son lo suficientemente altas para que las oiga cualquiera. CASO 43 ! Alma W. ha venido a España a rodar una película. Visitando Granada, de repente se da cuenta que desde las terrazas de los edificios cercanos al hotel resuenan unos altavoces a la máxima potencia. Al preguntarse que será, oye que los altavoces, dicen “se pregunta qué será”. Se asusta muchísimo. ¿Cómo podrán coincidir con su pensamiento?. Aún no ha salido de su asombro cuando los altavoces anuncian: “Está asustada”. ¿Cómo es posible que lo que digan coincida con lo que pienso?. Adrede quiere pensar en algo para ver si lo repiten. Al instante oye: “Voy a pensar en algo a ver si los altavoces lo repiten”. Piensa en llamar a su marido que está en la planta baja del hotel y las voces comentan: “Voy a llamar a mi marido”. Mientras le avisa por teléfono las voces de los micrófonos

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CASO 45

! Mi pensamiento sonaba aunque yo no quisiera y los demás me contestaban a lo que yo pensaba. Yo no tenía que hablar, salían las palabras del pensamiento. Yo dije: “Soy de la ETA”, no es que lo dijera, es que lo pensé, y entonces me contestaron: “¿Por qué dices que eres de la ETA si no lo eres?”, y yo entonces le respondí: “no soy de la ETA, es que lo pensé”. CASO 46 ! La comida aquella, era una tortilla, tenía un sabor muy raro, y cuando me la tomé noté que me daba unos ardores en el estómago y un dolor en las tripas y se me descompuso la barriga.... A mí me drogaron o lo que fuera.... Entonces empezaron las cosas raras y los calambres en el mismo ombligo y aquí (se señala los genitales). Son como corrientes débiles.

20 PSICOPATOLOGÍAS DE LA MEMORIA CASO 47 ! El enfermo M.L.M. de 75 años mantiene el diálogo con el psiquiatra sin ningún inconveniente. Recuerda bien todo lo referente a su vida hasta hace dos años, cuando se casó una nieta suya, boda a la que asistió pero ya no recuerda. Con frecuencia pregunta por la fecha en la que va a celebrarse la boda; y aunque le han repetido muchas veces que la nieta ya se casó, continúa preguntando por lo mismo, olvidándose hasta del hecho de que ya lo ha preguntado. Después de más de media hora de entrevista, pasa a otra estancia donde se le hacen unos test. Horas más tarde, vuelve a entrevistarse con el primer médico, al que reconoce, comentando incluso que hacía un rato que había estado hablando con él. Al día siguiente vuelve para continuar la entrevista. Ya no se acuerda de nada. Cree que ve al médico por primera vez y no ha quedado en él nada fijado de la entrevista del día anterior. Transcurridos seis meses, vuelve para una revisión. Al ver al psiquiatra que lo atendió, le saluda atentamente. Pero al preguntarle si ya lo había conocido antes, contesta que no; que es ahora cuando ha tenido el gusto de conocerle por primera vez. CASO 48 ! Estaba sentado en la Facultad. Me encontraba allí hacía sólo un mes. Estaba sentado en un pupitre a la altura de la primera fila, de espaldas a la tarima. En el lado opuesto a mí, había tres chicos. Estábamos hablando, cuando tuve que callarme de repente. Me puse muy nervioso porque estaba muy preocupado con lo que me estaba sucediendo: de pronto sentí que ya en otra ocasión todo pasó exactamente, como ahora; yo dije exactamente las mismas palabras y estaban las mismas personas. Durante una hora estuve afectado por esta impresión, que me dejó taciturno y me llenó de inseguridad. CASO 49 ! Una mañana, durante un largo viaje en coche, iba dando cabezadas. Lo último que recuerdo fue haber visto una señal de carretera, tras lo cual me dormí. Luego oí un enorme estruendo. El neumático exterior derecho estalló. Me asusté al darme cuenta de lo que estaba ocurriendo: el coche iba a estrellarse contra el puente. Durante el tiempo en que el coche se deslizaba pensé en todas las cosas que había hecho. Sólo vi algunas, las más importantes, pero eran muy reales. En el primer recuerdo seguía a mi padre mientras caminaba por la playa; tenía 2 años. En orden cronológico fui viendo más cosas de mis primeros años y recordé haber