



Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Prepara tus exámenes
Prepara tus exámenes y mejora tus resultados gracias a la gran cantidad de recursos disponibles en Docsity
Prepara tus exámenes con los documentos que comparten otros estudiantes como tú en Docsity
Encuentra los documentos específicos para los exámenes de tu universidad
Estudia con lecciones y exámenes resueltos basados en los programas académicos de las mejores universidades
Responde a preguntas de exámenes reales y pon a prueba tu preparación
Consigue puntos base para descargar
Gana puntos ayudando a otros estudiantes o consíguelos activando un Plan Premium
Comunidad
Pide ayuda a la comunidad y resuelve tus dudas de estudio
Ebooks gratuitos
Descarga nuestras guías gratuitas sobre técnicas de estudio, métodos para controlar la ansiedad y consejos para la tesis preparadas por los tutores de Docsity
ejemplos de cuentos para identificar sus partes
Tipo: Ejercicios
1 / 5
Esta página no es visible en la vista previa
¡No te pierdas las partes importantes!




Autora: Clara Pérez 3 personajes:
Julia sintiéndose confundida se queda pensativa por unos segundos, dudando si hacer lo que Rosa le pide, y luego responde Julia (decidida): Lo siento Rosa, no hay dinero que compre un buen amigo, los amigos no traicionan, así que lárgate de aquí. Rosa (molesta): ¿Perderás la calificación por sentimentalismos baratos? ¡Que torpe! Rosa se levanta de la banca y Julia va en busca de Ana que se encuentra leyendo el trabajo que deben entregar Julia (apenada): Ana, Rosa me pidió que robara tu trabajo y me pagaría lo que necesito por hacerlo, pero eres mi amiga y me negué, nunca te traicionaría. Ana (sonriendo y tomando la mano de Julia): Gracias amiga por tu lealtad, tú no tienes que traicionarme para conseguir ese dinero, yo te voy a dar lo que necesitas y tendrás tu calificación. Julia (alegre): ¿En serio? ¡Gracias amiga! Ana (abrazándola): gracias a ti por no traicionarme amiga, ahora vamos a pagar eso que debes. Ambas caminan por el patio, hasta perderse de vista. FIN
La rana se sube sobre el cocodrilo y emprenden el viaje al otro lado del lago. Mientras la tortuga lentamente sale de escena. ACTO 2 Ambientación: El lago. Introducción: La serpiente de agua juega en el lago, cuando aparece la rana intrigada. Rana: Hola serpiente ¿Has visto al cocodrilo? Serpiente: (Sin dejar de jugar) Si. Partió al otro lado del lago muy temprano en la mañana. Creo que lo vendrán a visitar algunos familiares y fue por ellos. Rana: (Algo perturbada) ¿Familiares? Eso no me gusta para nada. Serpiente: (En tono de burla) Supongo que no. No podrás utilizarlo si está entretenido atendiendo a su familia. De pronto se escucha el grito de la tortuga muy asustada. Tortuga: (Gritando despavorida y acercándose a la culebra y la rana) ¡Huyan! El lago está creciendo y se está llevando todo a su paso. Hay que llegar a la otra orilla y salvarse. Rana: (Realmente asustada) ¿Y cómo hago yo si el cocodrilo no está para llevarme? Tortuga: No lo sé. Yo no puedo ayudarte. Ya con el peso de mi caparazón tengo suficiente. La tortuga se lanza al agua y comienza a ir hacia la otra orilla, La rana asustada mira a todos lados y se queda mirando a la serpiente con una sonrisa simulando ser tierna. Rana: Serpiente, tu puedes ayudarme ¿Me pasas a la otra orilla? Serpiente: (Mirándola con desaprobación) ¿Por qué no cruzas tú sola? Rana: (Se queda callada un momento, mirando al suelo) Es que… No sé hacerlo, nunca lo he hecho, el cocodrilo me lleva siempre. Serpiente: (Reprochando) Y siempre lo tratas mal, y como lo tienes a él de aliado, tratas mal a todos los demás. Nunca te has ganado la voluntad de los animales de este lago ¿No sabes llegar a la otra orilla? Ya es hora que aprendas. La serpiente se sumerge en el agua emprendiendo la huida y la rana se queda sola y asustada, hablando en voz alta. Rana: ¿Y ahora qué hago? Es cierto, nunca me di cuenta lo útil que era el cocodrilo y toda la ayuda que me prestaba. Y jamás me gane al resto de los animales. Todo esto es muy feo. Pero lo peor es que nunca
aprendí a ganarme las cosas, a merecer esos favores. Ahora tendré que ver como salvo mi vida sola. La rana comienza a saltar de roca en roca hasta salir del escenario. FIN.