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CUESTIONARIO EN CLASE, Apuntes de Análisis de Datos y Métodos Estadísticos

EJEMPLOS DE CUESTIONARIOS REALIZADO EN CLASE

Tipo: Apuntes

2021/2022

Subido el 01/10/2022

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Tema 2: El Cuestionario. Diseño del
Cuestionario
1.- Introducción
Una de los elementos básicos en el diseño de la encuesta es la elaboración del
cuestionario ya que, en gran medida, los resultados obtenidos estarán condicionados a lo
adecuado que sea el diseño de las preguntas. Sin embargo tendremos que tener en
cuenta que no existen principios básicos que garanticen la elaboración de un
cuestionario efectivo y eficiente. Esto quiere decir que las pautas seguidas en la
elaboración de un cuestionario válido son técnicas aprendidas por el investigador a
través de la experiencia y será realmente de esta experiencia acumulada de donde
surgirán una serie de reglas que nos pueden ser de gran utilidad a la hora de diseñar un
cuestionario “efectivo” y “eficiente”. Estas reglas harán referencia, por ejemplo, al tipo
o formato de preguntas a utilizar, a su redacción y al orden o secuencia de las mismas.
De ahí el conocido tópico que la realización del cuestionario es más un arte que una
técnica.
Podemos definir por cuestionario al “... medio de estructurar la entrevista de forma
ordenada, para garantizar que se van a plantear las mismas preguntas y con el mismo
orden a las personas encuestadas” (Miquel y cols.). Parasuraman (1986) lo define como
“un conjunto de preguntas diseñadas para generar los datos necesarios para lograr los
objetivos propuestos en un proyecto de investigación”. Para Dillon, Madden y Firtle
(1994) es un “instrumento para la recolección de datos, que ordena de manera formal
las cuestiones diseñadas para extraer la información requerida”. Las definiciones
conectan con los objetivos que se pretenden lograr con un cuestionario.
En resumen, podemos definir el cuestionario como el entorno físico utilizado para
recopilar la información de los encuestados, estructurado en preguntas y sus
correspondientes lugares destinados a las respuestas, con informaciones adicionales
referentes a normas y comentarios a seguir por los entrevistadores.
2.- Elaboración. Consideraciones Previas
Como ya hemos comentado, la elaboración de un cuestionario es una compleja tarea
donde se funden arte y ciencia, ya que no existen leyes que establezcan pautas de cómo
hacerlo, sino que para ello es preciso contar con una mezcla de sentido común, la propia
experiencia y los resultados de otros trabajos. El proceso de elaboración del cuestionario
es fundamental en el desarrollo de la investigación ya que contribuye de forma notoria
a la calidad de la misma. Hay que tener en cuenta que un cuestionario mal diseñado nos
proporcionará preguntas erróneas que posteriormente producirán sesgos o errores en la
interpretación de los resultados. A su vez, un cuestionario bien realizado asegurará una
recogida de información adecuada.
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Tema 2: El Cuestionario. Diseño del

Cuestionario

1.- Introducción

Una de los elementos básicos en el diseño de la encuesta es la elaboración del cuestionario ya que, en gran medida, los resultados obtenidos estarán condicionados a lo adecuado que sea el diseño de las preguntas. Sin embargo tendremos que tener en cuenta que no existen principios básicos que garanticen la elaboración de un cuestionario efectivo y eficiente. Esto quiere decir que las pautas seguidas en la elaboración de un cuestionario válido son técnicas aprendidas por el investigador a través de la experiencia y será realmente de esta experiencia acumulada de donde surgirán una serie de reglas que nos pueden ser de gran utilidad a la hora de diseñar un cuestionario “efectivo” y “eficiente”. Estas reglas harán referencia, por ejemplo, al tipo o formato de preguntas a utilizar, a su redacción y al orden o secuencia de las mismas. De ahí el conocido tópico que la realización del cuestionario es más un arte que una técnica.

Podemos definir por cuestionario al “... medio de estructurar la entrevista de forma ordenada, para garantizar que se van a plantear las mismas preguntas y con el mismo orden a las personas encuestadas” (Miquel y cols.). Parasuraman (1986) lo define como “un conjunto de preguntas diseñadas para generar los datos necesarios para lograr los objetivos propuestos en un proyecto de investigación”. Para Dillon, Madden y Firtle (1994) es un “instrumento para la recolección de datos, que ordena de manera formal las cuestiones diseñadas para extraer la información requerida”. Las definiciones conectan con los objetivos que se pretenden lograr con un cuestionario.

En resumen, podemos definir el cuestionario como el entorno físico utilizado para recopilar la información de los encuestados, estructurado en preguntas y sus correspondientes lugares destinados a las respuestas, con informaciones adicionales referentes a normas y comentarios a seguir por los entrevistadores.

2.- Elaboración. Consideraciones Previas

Como ya hemos comentado, la elaboración de un cuestionario es una compleja tarea donde se funden arte y ciencia, ya que no existen leyes que establezcan pautas de cómo hacerlo, sino que para ello es preciso contar con una mezcla de sentido común, la propia experiencia y los resultados de otros trabajos. El proceso de elaboración del cuestionario es fundamental en el desarrollo de la investigación ya que contribuye de forma notoria a la calidad de la misma. Hay que tener en cuenta que un cuestionario mal diseñado nos proporcionará preguntas erróneas que posteriormente producirán sesgos o errores en la interpretación de los resultados. A su vez, un cuestionario bien realizado asegurará una recogida de información adecuada.

La necesidad de rigor, de comparabilidad y de replicación, que caracterizan la investigación científica, hacen que sea necesario el contar con un instrumento que permita estandarizar las variables objeto de estudio y, con ello, posibilitar que el mensaje llegue por igual a todos los sujetos, es aquí donde aparece el cuestionario.

Un factor que determina la efectividad del cuestionario es la clara definición de objetivos en la concepción teórica de la encuesta, ya que la formulación del cuestionario resultará más simple y fácil de realizar. Dicho de otro modo, no debe haber preguntas de más, sin fundamento, sino que, por el contrario, cada una de ellas debe estar ligada con algún aspecto del problema planteado en la investigación. La inclusión de preguntas irrelevantes en el cuestionario ocasionará el aumento de los costes de la investigación, sin que, por otro lado, aporten algo a la investigación. Con respecto a ésto, Dillon, Madden y Firtle (1994) señalan las siguientes directrices para la redacción de los ítems de un cuestionario:

  1. Redactar cada ítem después de una reflexión en profundidad sobre el problema que sustenta la investigación. Tal problema generará una serie de preguntas, que deben corresponderse con los ítems del cuestionario.
  2. Realizar el cuestionario teniendo siempre presentes las preguntas que se han planteado en la investigación.
  3. Para cada uno de los ítems del cuestionario, es preciso poder explicar de que forma la información obtenida se relaciona con las cuestiones planteadas en la investigación.

Todo este complicado proceso de formulación de un cuestionario hace que algunos autores (entre ellos, Azorín y Sánchez-Crespo) consideren que éste deba ser realizado tomando en cuenta la actuación de especialistas de diversos campos, con el objetivo de que en el diseño queden reflejados los siguientes aspectos:

  • La materia en cuestión, tomando en cuenta factores tales como la población a estudiar, las definiciones conceptuales y el error máximo tolerable para las estimaciones.
  • Muestreo, determinando el tamaño muestral en función de los parámetros a estimar, su nivel de medida y las clasificaciones cruzadas que se vayan a realizar.
  • La evaluación de resultados, realizándose una elaboración cuidadosa de las preguntas que evite una elevada tasa de ausencia de respuestas, o que estas lleven a errores en la comprensión.
  • Aspectos del trabajo de campo, realizándose las preguntas de forma precisa. El orden de presentación de las preguntas también resulta relevante.
  • Tratamiento informático, de tal manera que las preguntas y su codificación se hagan de forma racional. Es importante, además, respetar las definiciones y códigos que se hayan realizado en otras encuestas para conceptos análogos.

La recogida de información en una investigación mediante encuestas se puede llevar a cabo de diversas maneras, y de hecho se contemplan diversos grados de estructuración en la forma de recoger la información. Por ejemplo, se podría tener un guión más o menos elaborado, que guiase la entrevista, recabando la información pertinente. Sin embargo, tal forma de proceder, cuando se quiere acceder a un número grande de personas, produciría gran cantidad de sesgos, pues no se garantiza que el investigador

Adicionalmente, se aconseja contar con un guión previo a la elaboración del cuestionario que contemple algunos aspectos adicionales como:

  • El orden en el que se van a presentar las preguntas, y los tipos de preguntas y las formas técnicas que se van a utilizar.
  • Datos de identificación del encuestado: se puede incluir fecha y hora de la entrevista, nombre del entrevistador.
  • Petición de colaboración, dónde se incluye el nombre de quien hace la encuesta y los objetivos que se persiguen y el tiempo necesario para completar la encuesta.

3.- Orden, diseño y otros aspectos importantes

3.1.- Orden

El orden en que se coloquen las preguntas es también un tema de gran relevancia. Hay una serie de convenciones aceptadas en lo que se refiere al ordenamiento de los ítems, que pasamos a comentar:

  • El comienzo: se debe empezar con un breve mensaje de presentación, donde se diga claramente quién realiza la encuesta, siguiendo con una exposición de los objetivos perseguidos en la investigación, el tipo de información que se precisa y el procedimiento seguido para la selección de la muestra, motivando al encuestado con los beneficios que puede reportar su participación. Además, en esta presentación debe asegurarse la salvaguarda de su intimidad, garantizando el anonimato de sus opiniones. La clarificación de objetivos de la investigación ayuda a evitar suspicacias del entrevistado, contribuyendo también a mejorar el clima de colaboración. Si bien esta presentación preliminar es conveniente para cualquier procedimiento de recogida de información mediante encuesta, es absolutamente imprescindible en el caso de cuestionarios autoadministrados, como los postales y los de acceso electrónico (internet).
  • Cuidado con la primera pregunta: ya hemos comentado anteriormente la importancia de las primeras preguntas para la creación de un clima que ayude a la cumplimentación del cuestionario. No hay que olvidar que las primeras preguntas marcan el tono del cuestionario, por lo que el objetivo de esta primera parte del cuestionario es motivar lo suficiente al encuestado como para asegurar su colaboración. La utilización de preguntas que sean tanto cortas como interesantes provoca este efecto. En cualquier caso se debe evitar incluir ítems delicados al empezar el cuestionario. Por el contrario, las preguntas más fáciles deben de situarse lo antes posible, para que se agilice la respuesta y el encuestado se sienta motivado a colaborar.
  • Orden lógico: el flujo del cuestionario debe seguir un orden lógico. Un ordenamiento caótico produce en el encuestado frustración e indecisión, por lo que acaba afectando a su interés y a su cooperación. Las preguntas relativas a un mismo tema deben presentarse juntas, formando una batería de preguntas comunes, ya que si se sitúan de forma azarosa y son una fuente posible de error. Una vez finalizado un bloque de temas, se aconseja introducir alguna frase o alguna pregunta que haga de puente con el siguiente.
  • Pasar de lo general a lo específico. Este tipo de ordenamiento se conoce como de embudo. En él se asume que el encuestado tiene conocimientos de un tema dado. Si bien este procedimiento suele ser útil siempre, pero es esencial cuando la respuesta a una pregunta específica previa puede sesgar la respuesta a una cuestión formulada posteriormente. No se aconseja su uso en cuestionarios autoadministrados, ya que como el encuestado tiene opción a leer los ítems posteriores sin contestar los precedentes, nadie asegura que siga el orden que se pretende.

La secuenciación contraria, de embudo invertido, que exige empezar con una pregunta específica, pasando posteriormente a las más generales, es recomendable en dos circunstancias:

  • El encuestado no tiene demasiado conocimiento o carece de opinión o de sentimientos claros sobre un tema.
  • Se pretende aportar un marco de referencia que sea común a todos los encuestados, facilitando la memoria o dando un conjunto de criterios que sean comunes para fundamentar sus opiniones.
  • Se deben introducir preguntas de tipo control. Con estas se pretende verificar, en la medida de lo posible, la consistencia de las respuestas que se van obteniendo. Se definirán más adelante.
  • Situación de algunas preguntas. Las preguntas clave, esto es, las que se consideren de especial relevancia para la investigación, deben situarse en la mitad del cuestionario, de tal forma que ya se haya despertado el interés del encuestado pero antes de que esté demasiado cansado.

En cuanto a la disposición de las preguntas más comprometidas, experimentalmente se ha comprobado que es conveniente que se sitúen entre los dos tercios y tres cuartas partes de la longitud total del cuestionario, y no será aconsejable situarlas al final de éste para evitar que el cansancio del entrevistado influya en su respuesta

Por su parte, los datos de identificación se situarán al final, ya que pueden producir rechazo por parte del encuestado. No obstante, en ocasiones algunos datos personales puede interesar preguntarlos antes, por ejemplo cuando van a servir como filtro. Los datos de control deben incluir el número de orden del encuestado, nombre, dirección y teléfono, el nombre del entrevistador y la fecha y hora de la entrevista. Se debe consignar también si hubo sustitución del entrevistado.

Se recomienda también hacer algunas preguntas de relax antes de llegar al final de la entrevista, para disminuir la tensión que haya podido producirse. Al final de la entrevista, se debe agradecer la colaboración prestada.

  • Su formato profesional los hace más atractivos, y resultan preferibles para autoadministración. Una buena presentación aumenta la probabilidad de respuesta.

Resulta desaconsejado utilizar procedimientos que hagan parecer el cuestionario más pequeño, tales como tamaño de letra pequeña o poco espacio entre preguntas. Produce un efecto contraproducente, pues de una parte hace más difícil la lectura, a la vez que se incrementan los errores por la falta de espacio en el registro de las respuestas. Los cuestionarios excesivamente condensados son inadecuados también a la hora de su vertido al ordenador, dando también lugar a errores si el registro de las respuestas no ha sido posible que quede nítido. Cuando se quieren realizar varias preguntas que tienen el mismo conjunto de categorías de respuesta, Babbie (1995) aconseja presentarlas en un formato que denomina preguntas matriz : las preguntas comparten el mismo conjunto de respuestas, como se presenta en el ejemplo siguiente:

¿Cómo valoras los siguientes elementos del mobiliario de acuerdo a su grado de adecuación? Adecuados Inadecuados Mesas

Sillas

Archivos

Estanterías

Entre las ventajas de este tipo de formato, se pueden citar:

  • Una mayor eficiencia en la utilización del espacio del cuestionario.
  • A los encuestados les resultará más fácil responder
  • Facilita la comparabilidad de las respuestas.

La principal desventaja de este formato es que puede facilitar sesgos de respuesta en los sujetos, puesto que puede producir que se responda de forma maquinal, no prestando los encuestados la atención necesaria. Babbie (1996) aconseja la utilización de dos formatos de respuesta: o bien dejar el espacio para responder marcado mediante corchete o paréntesis, o bien acompañar cada categoría de respuesta con un número. Este último procedimiento tiene la ventaja de facilitar la codificación de respuestas.

Otra cuestión relativa al procedimiento de realización de las preguntas es la utilización de tarjetas auxiliares. Se aconseja su uso cuando se hacen preguntas con diversas opciones de respuesta, de tal manera que resulta difícil la memorización de todas ellas. En este caso, a la vez que se pregunta en voz alta al encuestado la cuestión, se le presenta una tarjeta dónde él puede visualizar las distintas opciones. El objetivo de la presentación de la tarjeta es impedir que unas categorías de respuesta tengan más probabilidad de ser elegidas que otras.

Se sugieren también otras recomendaciones en el diseño del cuestionario:

  • Intentar que ni las preguntas ni el conjunto de sus categorías de respuesta queden separados entre páginas.
  • El espacio entre ítems deberá ser el adecuado, ni tan pequeño que dificulte su lectura ni tan grande que incremente el número de páginas.
  • No se debe incluir una pregunta breve al final de una página, tras una pregunta larga y con diversos apartados, pues es bastante probable que se omita inadvertidamente la pregunta final.
  • Dejar espacio suficiente para responder en preguntas abiertas. Hay que tener en cuenta que la amplitud del espacio condiciona la longitud de la respuesta, por lo que el investigador debe prever si desea una respuesta breve o más detallada, dejando el espacio en función de un propósito u otro.
  • Se deben numerar las preguntas, por dos razones: o Previene que se salten preguntas. o Ayuda al entrevistador a guiarse, sobre todo si se usan saltos o filtros.
  • Se debe utilizar tanto una buena calidad tipográfica como buen papel. En cuestionarios autoadministrados, el formato es fundamental, siendo imprescindible que parezca fácil de leer y de cumplimentar.

Aparte de los consejos generales, es también importante prestar atención a otros aspectos específicos. Así, Cea (1996) aconseja incluir una cubierta donde aparezca el título del estudio, y el nombre y la dirección de los investigadores. En la contraportada es interesante que se deje un espacio para aportar sugerencias, se agradezca la colaboración y, si se piensa enviar copias de resultados, incluir las instrucciones precisas para solicitarlos.

En un trabajo reciente, Díaz, Díaz y Manzano (2002) encontraron que, utilizando diversos formatos (grande/pequeño; color/blanco; con portada/sin portada) los que daban mejores resultados en cuanto a porcentaje de cuestionarios completados y devueltos resultaron ser los blancos, pequeños y con portada.

Una mención especial merece la utilización de instrucciones para el entrevistador. Deben de ir en caracteres tipográficos que permitan su diferenciación del resto del texto, evitando así que se le lean al encuestado. Estas instrucciones deben preceder al ítem si se refieren a la manera de hacer la pregunta, mientras que deben situarse detrás si tienen que ver con la forma de registrar la respuesta. Cuando se trata de preguntas filtro, se debe explicitar cuál será la próxima pregunta. Tal instrucción debe ir inmediatamente después de la respuesta, para evitar su omisión. También es conveniente incluir todas las clarificaciones que puedan ayudar al trabajo de campo. Por último, se debe dejar espacio para que el entrevistador pueda anotar todas las incidencias que considere oportunas.

El uso del color en el diseño del cuestionario puede facilitar la codificación y el tratamiento posterior de la información. Por ejemplo, se pueden asignar colores diferentes a bloques de preguntas. También se puede emplear para diferenciar entre submuestras.

La longitud del cuestionario es otro aspecto importante. Se debe evitar que su extensión fatigue al encuestado, eliminando los ítems repetitivos o que no tengan relación con los objetivos de la investigación. Ahora bien, aunque generalmente se desaconseja el

la mejora del Sistema Educativo? Está claro que la primera parte de la pregunta conlleva una respuesta positiva por parte de los encuestados.

  • Utilización de personas de autoridad o de consenso ( “La mayoría de las personas opina que...” ) encabezando una pregunta.
  • Presentación parcial del aspecto de la cuestión que se quiere estudiar. Es una forma más sutil de sesgar la pregunta. Por ejemplo, la siguiente pregunta incita a la contestación en postivo: ¿Considera usted que la empresa X ofrece un buen servicio post-venta? _Si _____ _No _____ No sabe/ no contesta _____________

Si la redacción hubiese sido: _¿Cómo encuentra usted el servicio post-venta de la empresa X? Bueno _________ Regular ________ Malo ___________ No sabe/ no contesta ___________

se permite al entrevistado que gradúe su respuesta, sin primar la parte positiva.

  • Hay que evitar la ambigüedad , de tal manera que el encuestado sepa siempre qué se le está preguntando. La ambigüedad se puede producir por dos razones. En primer lugar, por la redacción de la pregunta, utilizando términos que carecen de un significado uniforme. Otra forma de producir ambigüedad es la inclusión de preguntas dobles, como por ejemplo: ¿Has tenido alguna experiencia de acoso en el trabajo o sabes de alguien que la haya tenido?

Si se responde que sí, no es posible saber si ha sido el encuestado el que ha tenido la experiencia o alguien a quién conoce. Obviamente, desdoblando la pregunta se evitará el problema.

  • La redacción de las preguntas será de forma personal y directa , evitando generalizaciones en lo posible. Véase, por ejemplo, como una pregunta del tipo ¿ Qué sentiría si le robaran? , exige que el encuestado haga una inferencia, mientras que si se desdobla la pregunta: - ¿Le han robado alguna vez? - En caso afirmativo ¿qué sintió?, la información que se obtiene es mucho más veraz.
  • La preguntas de contenido íntimo se deben hacer de forma indirecta. Habitualmente las cuestiones más comprometidas se formulan en baterías de preguntas, con distintas posibles elecciones en cada pregunta, de forma que se le quite trascendencia a la cuestión que se persigue. Otro método consiste en hacer que el entrevistado responda a través de un código de forma que la hipotética violencia de la cuestión disminuya considerablemente.
  • No deben incluir temas difíciles o en los que hayan de realizarse cálculos. Salvo en cuestionarios industriales, de empresas o específicos de otro tipo, es conveniente que el individuo no realice cálculos innecesarios (p.e. cuanto dinero gasta al año en ocio) que le harán perder el tiempo innecesariamente. Por otra parte, en cuanto a los temas difíciles, no es adecuado que el individuo se esfuerce en considerar una actitud si no sabe del tema en cuestión.
  • Deben excluir palabras que tengan connotaciones no deseables. Se deben evitar términos discriminatorios o con un significado negativo. Además, es preferible evitar la redacción de preguntas negativas, ya que se comprenden peor que las formuladas de forma positiva.
  • Su redacción debe invitar a la colaboración. La secuencia de preguntas debe ser amena y despertar interés, de forma que el entrevistado no parezca sometido a un examen.
  • Hay que asegurar que el encuestado puede y quiere responder a la pregunta. En ocasiones, la exactitud de la respuesta se ve comprometida porque el encuestado no puede responder a la pregunta. Ello puede darse por dos razones: o El encuestado no conoce la respuesta. En este caso se sabe que hay tendencia por parte del encuestado a proporcionar una respuesta, tal vez por que no desea confesar su ignorancia: los encuestados tienden a inventar en lugar de no opinar. Así Babbie (1995), en una encuesta política, preguntaba si conocían 15 figuras políticas de la comunidad, incluyendo un nombre de un personaje inventado, encontrando que un 9% de los sujetos entrevistados afirmó conocerlo. Para solucionar este problema, se debe ofrecer la alternativa No sabe/No contesta , plantear unas cuestiones previas sobre el conocimiento del individuo sobre el tema en cuestión, o bien facilitar toda la información que parezca pertinente antes de hacer la pregunta en cuestión.

o El encuestado no sabe cuál será su conducta, sobre todo si es cuestionado sobre situaciones hipotéticas: Si fuera probable que el Partido X ganara las elecciones, ¿les votaría usted?, la respuesta dependerá de que al encuestado le parezca razonable que el mencionado partido gane las elecciones.

o El encuestado ha olvidado la respuesta, por ejemplo en preguntas que exijan hacer cálculos o ejercicios de memoria. Para este tipo de preguntas, varios autores (Converse y Presser, 1994; Sudman y Bradburn, 1987, citados por Cea, 1997) proponen empezar preguntando por hechos recientes, tales como los que han ocurrido en el pasado más inmediato, como por ejemplo lo que ha pasado en la última semana. Una vez que el encuestado ha respondido y se ha anclado en el tiempo, se puede preguntar por sucesos anteriores. En cuanto a los cálculos, deben ser sencillos. Por ejemplo, es más fácil que un ama de casa pueda estimar el consumo de un producto en un mes que a lo largo de un año.

Las preguntas se pueden clasificar en función del grado de libertad de la respuesta o en función de los objetivos precisos que se persigan. En el primer caso, existen dos grandes grupos: preguntas abiertas, en las que dentro del marco de una pregunta formulada, se puede contestar libremente, tanto en extensión como en contenido, y preguntas cerradas, en las que el entrevistado seleccionará sólo puede seleccionar un número de respuestas prefijadas. La utilización de uno u otro tipo de preguntas en los cuestionarios ha suscitado más de una controversia que actualmente están superadas. Ello se ha debido sobre todo al desarrollo de la técnica estadística denominada Análisis de Datos Textuales (Lebart et al.), en la que, entre otras cosas, proporciona una metodología para la construcción de preguntas cerradas (de más fácil tratamiento), a partir de preguntas abiertas.

En cuanto a los objetivos que se persiguen, se pueden establecer dos grandes grupos: los que persiguen objetivos en el desarrollo de la encuesta, tales como preguntas filtro, alivio, etc., y los que van dirigidos a recabar información concreta.

Pasemos a describir con más detenimiento cada uno de estos tipos:

4.2.1.- Preguntas según su Objetivo

Hay dos grandes grupos de preguntas en función de los objetivos que se persiguen: las preguntas orientadas a recabar directamente información y las que tienen finalidades de facilitar el desarrollo de la encuesta.

Preguntas orientadas a recabar directamente información, relativa a la investigación. Son a su vez de dos tipos:

  • Información sobre conductas: preguntas orientadas a conocer comportamientos presentes, pasados o futuros, intentando también, en ocasiones, averiguar las motivaciones o las pautas de tales comportamientos.
  • Preguntas destinadas a la detección de actitudes, las cuales persiguen cuantificar el sentido y la intensidad de las actitudes objeto de estudio. Suelen presentarse mediante escalas.

Preguntas relativas al desarrollo de la encuesta , en el sentido de presentar la información de la forma más adecuada, con objeto de asegurar la exactitud de las respuestas. Algunos de los tipos más importantes son:

  • Preguntas introductorias o de contacto. Son las que se sitúan al principio del cuestionario, con el objetivo de crear un clima de confianza e interés que facilite la cumplimentación del cuestionario. Resultan aconsejables aquí preguntas abiertas, que ayudan a que el encuestado pueda expresar su opinión. Incluso no es preciso que se pregunte del tema objeto de estudio, basta con que ayude a interesar al encuestado, de forma que reciba las restantes cuestiones de la mejor forma posible. Por el mismo motivo, en estas preguntas introductorias nunca se deben incluir cuestiones complicadas, controvertidas o delicadas. Conviene recordar que estas primeras preguntas son las que marcan el tono del cuestionario.
  • Preguntas de control. Su objetivo es contrastar la información que se está recabando. El control es doble; por una parte, sirve para estimar si el encuestado responde de forma sincera; por otra, sirve para corroborar que el entrevistador está realizando bien su trabajo, sin falsear resultados y ajustándose al guión del cuestionario. Son muy útiles para eliminar cuestionarios incoherentes. Estas preguntas de control son, fundamentalmente de dos tipos: o Repetición de una misma pregunta o una parte de esta a lo largo del cuestionario, tratando de determinar si hay coherencia en las respuestas sucesivas. o Incluir información falsa. Por ejemplo, se puede preguntar si vio en una fecha concreta un programa de televisión que no existe o que ya no se encuentra en antena, o bien pedir su opinión sobre una figura pública inventada.
  • Preguntas de cambio de tema. Son preguntas que hacen el papel de puente, con la finalidad de cambiar de un tema al siguiente. También sirven de distensión, funcionando como alivio tras un grupo de preguntas difíciles.
  • Preguntas de recuerdo. Son convenientes cuando se van a realizar preguntas que requieran hacer uso de la memoria, o bien cuando se va a preguntar sobre hechos ocurridos hace tiempo, con lo que este tipo de preguntas ayuda a fijar el recuerdo. Las hay de dos tipos: de recuerdo espontáneo, dónde simplemente el encuestador responde sin ninguna guía, o bien sugerido, en cuyo caso se presentan algunas alternativas de respuesta entre las que tiene que optar.
  • Preguntas filtro. En ocasiones, algunas preguntas de la encuesta tienen sentido sólo para una submuestra, mientras que no resultan relevantes para los restantes encuestados. En ese caso, la respuesta afirmativa o negativa a una cuestión conduce o excluye la siguiente pregunta, o una serie de preguntas. En ocasiones, una alternativa de respuesta sirve de filtro, sin otras preguntas que le sigan, como por ejemplo: ¿Cuántos hijos tiene vd.? No tiene hijos _Nº de hijos ________

Las preguntas filtro han de usarse con precaución, pues se corre el riesgo de alargar demasiado el cuestionario si se utilizan mucho. Las preguntas filtro sólo se deben usar cuando las preguntas siguientes son embarazosas o puedan carecer de significado para el encuestado.

  • Preguntas delicadas. Hay determinadas cuestiones que son embarazosas de responder o que comprometen el prestigio del encuestado. Se trata de temas de tabú social, entre los que cabe citar sanidad e higiene personal, incumplimiento de normas legales, comportamientos sexuales, ideologías políticas o religiosas e ingresos personales.

4.2.2.- Tratamiento de Preguntas Delicadas

Haciendo uso de la fórmula de Bayes, podemos conocer el porcentaje de respuestas afirmativas. Supongamos que hemos entrevistado a 320 personas, obteniendo 62 respuestas afirmativas. La probabilidad de responder a una u otra cuestión se conoce y es de 0,5, ya que la probabilidad de obtener cara en una moneda es de 0,5. Por otra parte, la respuesta inocua debe tener también una probabilidad conocida, en este caso 1/10, ya que son 10 las posibles terminaciones de la numeración, todas con igual probabilidad (otras posibilidades de plantear la respuesta inocua pueden ser la terminación de su DNI, el mes de nacimiento (1/12), etc.

En la tabla siguiente se presenta la forma de proceder para estimar el porcentaje de respuestas afirmativas.

PREGUNTA

Tamaño de la muestra

Probabilidad a priori de Sí Respuestas Responde a A (^) 160 ¿? X

Responde a B (^) 160 1/

Total (^) 320 62

La proporción de respuestas positivas a la cuestión planteada la podremos estimar mediante la siguiente fórmula:

( )

( ) ( ) ( )

P ( A )

B

Psí PB Psí A P sí

dónde P(sí) es la probabilidad de dar una respuesta afirmativa. Este dato se conoce ya, pues 62 encuestados de los 320 han respondido afirmativamente, lo que hace una probabilidad de 0,19375. La probabilidad de responder a la opción B es 0,5, al igual que responder A; la probabilidad de dar una respuesta afirmativa a B es 1/10=0.1. Por tanto, la probabilidad que buscamos será:

( ) 0 , 2875 0 , 5

0 , 19375 0 , 5 0 , 1

− ⋅ Psí A =

Esto quiere decir que podemos estimar que un 28 % de los encuestados han estado en prisión. Evidentemente, es una estimación, y tiene como inconveniente añadido que no permite cruzar esta información con otras obtenidas en el cuestionario, lo que imposibilita identificar el perfil de aquellos que han respondido afirmativamente a la pregunta delicada. No obstante, es más apropiado que plantear la pregunta directa ¿Ha estado usted encarcelado? , ya que es dudoso que se hubieran primando sólo la parte positiva obtenido respuestas veraces.

4.2.2.- Preguntas según la información obtenida: Preguntas Abiertas

Son aquellas que dejan en total libertad al encuestado para responder lo que estime pertinente. El entrevistador se limita a reproducir con la mayor precisión la respuesta

dada por el entrevistado. Son especialmente útiles en las primeras fases de una investigación, cuando aún no se tienen muy claras las posibles opciones de respuesta. Es también recomendable su uso cuando se entrevista a personas que puedan aportar una información rica en matices.

Otra situación dónde resulta conveniente es en el caso que sea inadecuado listar todas las posibles opciones. Por ejemplo, es más fácil dejar abierta una pregunta como profesión que realizar una lista exhaustiva que las incluya todas. También resultan las más idóneas cuando se quiere obtener una respuesta numérica, exacta, como por ejemplo la edad. Dillon y cols. (1994) señalan estas otras razones para su uso:

  • Para corroborar los resultados de un estudio cuantitativo.
  • Para obtener comparaciones directas y áreas más específicas de preferencia o rechazo cuando dos o más estímulos forman el test
  • Se puede usar para determinar si un vehículo de comunicación está de acuerdo a sus objetivos.
  • Sirve para determinar las reacciones afectivas o los sentimientos del encuestado como resultado de la pregunta formulada.

Además utilizaremos preguntas abiertas en estas otras situaciones:

  • Cuestiones introductorias. Tienen como principal utilidad fundamentar la realización posterior de preguntas más específicas.
  • Para la obtención de argumentos. Con la finalidad de emplear tales argumentos en preguntas posteriores.
  • Como tests de conocimientos o de memoria. Se suelen usar para clasificar a los entrevistados según el nivel de información de que disponen.
  • Para obtener informaciones necesarias para el estudio de la encuesta. Se tratará de recabar información difícil de obtener mediante preguntas cerradas.

Las preguntas abiertas tienen una serie de ventajas:

  • Las respuestas que se obtienen son más variadas y más ricas.
  • Permiten interpretar otras cuestiones.
  • Son cómodas para los entrevistados: son útiles para aportar un clima adecuado en la entrevista, situándolas al principio de la misma, de tal forma que permitan al encuestado dar sus opiniones sin trabas.
  • Permite descubrir nuevas opiniones que no habían sido tenidas en cuenta por el investigador.
  • Evita que las respuestas aportadas por el investigador vengan sesgadas por una hipótesis de trabajo errónea.
  • Su formulación es más sencilla que la de las preguntas cerradas y ocupan menos espacio en el cuestionario.
  • Las respuestas reflejan la verdadera opinión de los entrevistados. Son poco influenciables.
  • Ayuda a descargar los sentimientos negativos de los entrevistados.

No obstante, las preguntas abiertas presentan importantes inconvenientes.

  • Cuestiones de elección múltiple. En éstas el encuestado puede seleccionar más de una opción entre un número limitado. Obviamente no son aplicables para establecer grados de intensidad, ya que éstos han de ser excluyentes. Siguiendo el ejemplo anterior, podríamos formular la pregunta como sigue: Marque, entre los siguientes, los deportes que practica : Fútbol Tenis Baloncesto Atletismo

También en este tipo de cuestiones se suele incluir la categoría “ _Otro. Especifique cuál ___________ ”. Tienen como ventaja que aportan más información que las cuestiones de elección simple, pero son de mayor dificultad de codificación y tratamiento informático.

En general son varias las ventajas de las preguntas de respuestas cerradas:

  • Facilidad tanto en el registro como en la tabulación de las respuestas debido a la uniformidad de las mismas. Permite una cumplimentación más rápida del cuestionario y una mayor facilidad en el vertido de los datos a un soporte informático.
  • Eliminación de la posible tendenciosidad o subjetividad del entrevistador, así como de los posibles errores en la transcripción de las respuestas.
  • Es especialmente adecuado para cuestionarios autoadministrados o para aquellos que han de responderse con rapidez: encuestas postales o telefónicas.
  • Permite centrar las respuestas del encuestado sólo a los aspectos que sean relevantes para la investigación en curso.
  • Permite la comparación de las respuestas y elimina la ambigüedad.
  • El número limitado de respuestas posibles da cierta concentración de repuestas.
  • Es relativamente fácil su tratamiento estadístico.
  • Son beneficiosas para los procedimientos de codificación y necesarias en los de depuración e imputación.
  • Disminuyen el tiempo de la entrevista.
  • Los entrevistadores anotan homogéneamente.

No obstante, las preguntas cerradas no se hallan libres de problemas. En general, tienen como inconvenientes las ventajas que ofrecen las cuestiones abiertas. Algunos de los más importantes son:

  • Pueden forzar artificialmente las respuestas, no reflejando de forma adecuada la forma de pensar del encuestado, lo que produciría obtener una información inexacta.
  • El diseño de una respuesta cerrada es más laborioso que el de la pregunta abierta. El investigador debe hacer un esfuerzo mayor para asegurar que las alternativas de respuesta se entenderán y que quedarán incluidas todas las posibles categorías.
  • No están libres de ambigüedades, ya que es posible que se den interpretaciones diversas a una misma opción de respuesta

La utilización de preguntas cerradas presenta más ventajas que las abiertas, lo que hace que sea preferible su uso en general. La elección de un tipo u otro de preguntas dependerá de diversas cuestiones (Cea, 1996):

  1. El tiempo y los recursos que el investigador quiera o pueda dedicar a la codificación de respuestas.
  2. El grado de exactitud que se quiera obtener con las respuestas.
  3. El conocimiento previo del tema de investigación.

En general, los ítems con respuestas abiertas parecen más adecuados para las primeras etapas de una investigación, con objeto de poder apresar las diversas categorías de respuesta. Sin embargo, la redacción final del cuestionario deberá incluir la mayoría de las preguntas cerradas, en ocasiones con una última opción de respuesta abierta.

Gallup propone una serie de consejos en cuanto a la composición de un cuestionario en términos de preguntas abiertas y cerradas:

  • Cuestiones filtros o discriminantes, relativas al conocimiento sobre la materia objento de la encuesta. Estas podrían articularse mediante cuestiones abiertas o bien de elecciones múltiples.
  • Una o varias preguntas abiertas sobre la actitud inicial de los entrevistados frente al tema que se trate en la encuesta.
  • Un grupo de cuestiones cerradas de tipo dicotómico o de vías múltiples, para medir la reacción de los entrevistados frente a propuestas concretas.
  • Cuestiones abiertas sobre las razones de dichas actitudes.
  • Cuestiones cerradas de vías múltiples sobre la intensidad de estas opiniones

4.3.- Precodificación

Debido a los grandes volúmenes de información que pueden ser manejados durante el desarrollo de una investigación mediante encuestas, se hace ineludible una fase previa a la grabación de los datos. Nos referimos a la fase de codificación que consiste en la asignación de claves o códigos que faciliten el tratamiento de los datos.

La precodificación es el paso previo a la codificación misma, que se suele llevar a cabo en la fase de diseño y creación del cuestionario. Se trata de incorporar las claves iniciales a las preguntas propuestas en el cuestionario, de acuerdo a ciertas recomendaciones. La adecuación de dichas claves redundará en un mejor tratamiento de los datos y hará posible localizar con más facilidad ciertos errores.

Es evidente que este proceso se refiere a las cuestiones cerradas, ya que las preguntas abiertas solo se codificarán una vez que se hayan obtenidos las respuestas de los encuestados. El siguiente esquema muestra el proceso de codificación en su totalidad: