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Cuestionario para la ansiedad, Guías, Proyectos, Investigaciones de Psicología

Ansiedad, es un cuestionarios para la ansiedad.

Tipo: Guías, Proyectos, Investigaciones

2020/2021

Subido el 27/05/2021

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CUETIONARIO DE
ANSIEDAD ESTADO
RASGO
C.D. Spielberger, R.L. Gorsuch y R.E. Lushene
Consulting Psychologists Press, Inc. California
Adaptación española: Sección de Estudio de Tests
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CUETIONARIO DE

ANSIEDAD ESTADO –

RASGO

C.D. Spielberger, R.L. Gorsuch y R.E. Lushene

Consulting Psychologists Press, Inc. California

Adaptación española: Sección de Estudio de Tests

INDICE

Introducción

1. DESCRIPCIÓN GENERAL

1.1 Ficha Técnica 1.2 Fundamentos y datos históricos 1.3 Descripción de las escalas 1.4 Finalidad y aplicaciones 1.5 Material

  1. NORMAS Y APLICACIONES DE CORRECCIÓN 2.1 Instrucciones para la aplicación 2.2 Obtención de las puntuaciones A/E y A/R
  2. JUSTIFICACIÓN ESTADISTICA 3.1 Estudios originales 3.2 Adaptación española: fiabilidad y validez
  3. NORMAS INTERPRETATIAS 4.1 Muestra general de tipificación 4.2 Conversión de valores directos en puntuaciones transformadas 4.3 Obtención de puntuaciones factoriales 4.4 Grupos clínicos TABLAA DE BAREMOS BIBLIOGRAFIA INTRODUCCIÓN

1.1 FICHA TÉCNICA

  • Nombre original: “State – Trait Anxiety Inventory (Self Evaluation Questionnaire)”
  • Autores: C.D. Spielberger, R. L. Gorsuch y R. E. Lushene
  • Procedencia: Consulting Psychologists Press, Palo Alto, California
  • Adaptación española: Sección de Estudios de TEA Ediciones, S.A., Madrid
  • Duración: Aproximadamente unos 15 minutos
  • Aplicación: Adolescentes y adultos, con un nivel cultural mínimo para comprender las instrucciones y enunciados del cuestionario
  • Tipificación: Muestras de cada sexo de escolares y de población general de adultos, e información estadística de grupos clínicos.

1.2 FUNDAMENTOS Y DATOS HISTORICOS

Una primera versión del Cuestionario de Ansiedad Estado-Rasgo (STAI) está descrita y evaluada en la obra de Levitt (1967); en un capítulo dedicado a la ansiedad, el autor compara y contrasta el STAI con otros instrumentos psicológicos desarrollados para medir esta variable. El cuestionario STAI comprende escalas separadas de autoevaluación que miden dos conceptos independientes de la ansiedad, como estado (E) y como rasgo ( R). Aunque originalmente fue ideado como instrumento para investigar los fenómenos de la ansiedad en adultos “normales” (sin alteraciones psiquiátricas), el STAI ha mostrado ser útil para medir ambos conceptos tanto en escolares de estudios medios y superiores como en pacientes de diversos grupos clínicos. La ansiedad Estado (E/A) está conceptualizada como un estado o condición emocional transitoria del organismo humano, que se caracteriza por sentimientos subjetivos, conscientemente percibidos, de tensión y aprensión, así como por una hiperactividad del sistema nervioso autonómico. Puede variar con el tiempo y fluctuar en intensidad. La ansiedad Rasgo (A/R) señala una relativamente estable propensión ansiosa por la que difieren los sujetos en su tendencia a percibir las situaciones como amenazadoras y a elevar, consecuentemente, su ansiedad Estado (A/E). Como un concepto psicológico, la A/R posee características similares a los constructos que Atkinson llama “motivos” (esas disposiciones que permanecen latentes hasta que son activadas por algunos estímulos de la situación), y que Campbell alude como “disposiciones comportamentales adquiridas” (residuos de experiencias pasadas que predisponen tanto a ver el mundo de una determinada manera como a manifestar enas tendencias de respuesta vinculada al objeto). Ambos conceptos, en ciertos aspectos, se asemejan a las energías cinestésicas y potencial en el mundo de la física. La primera es una manifestación, en un determinado momento y con un grado de intensidad, de un proceso o reacción empírica, mientras que la segunda indica diferencias de fuerza en una disposición latente para manifestar un determinado tipo de reacción. De la misma manera que la energía potencial presenta diferencias entre los objetos en la cantidad de energía cinestésica de una fuerza apropiada, la ansiedad rasgo implica diferencias entre los sujetos en su disposición para responder a situaciones tensas con diferentes cantidades de ansiedad estado. En general, los sujetos A/R + (con mayor ansiedad rasgo) presentarán un A/E + (mayor aniedad estado) que los sujetos A/R - , porque los A/R + ven muchas más situaciones amenazadoras. Por tanto, los A/R + son más propensos a responder con un aumento de A/E en situaciones de relaciones interpersonales que impliquen

alguna amenaza a la autoestima (por ejemplo, enfrentarse a una tarea difícil o novedosa). Sin embargo, el hecho de que las personas que difieren en A/R muestren unas correspondientes diferencias en A/E, dependerá del grado en que la situación específica es percibida poe un determinado individuo como peligrosa o amenazadora, y esto está muy influido por las particulares experiencias pasadas. Los conceptos del estado y rasgo que guiaron la construcción del STAI son tratadas con detalle en la obra de Spielberger (1966), y las circunstancias y condiciones que parecen evocar niveles altos de A/E en personas que difieren en A/R se analizan en el trabajo de Spielberger y colaboradores (1971).

1.3 DESCRIPCIÓN DE LAS ESCALAS

La construcción del STAI comenzó en 1964, con la finalidad de desarrollar una única escala que permitiera medidas objetivas de autoevaluación e la ansiedad, tanto de estado como de rasgo. Durante el curso de los estudios, los resultados vinieron a introducir cambios en la concepción teórica de la ansiedad, y especialmente en lo que se refiere a la ansiedad rasgo; en consecuencia, se introdujeron modificaciones en el proceso de la construcción del STAI. En principio, se dio por supuesto que los elementos que presentasen relaciones con otros instrumentos de medida de la ansiedad, serían útiles en un cuestionario diseñado para medir el estado rasgo de la ansiedad. Como la mayoría de las escalas de ansiedad existentes medían el rasgo, se redactaron de nuevo muchos elementos, de modo que miedieran tanto el estado como el rasgo; y el resultado fue STAI único (Forma A) que, con diferentes instrucciones de aplicación, podía medir ambas variables. Sin embargo, se observó que las características psicolingüísticas de algunos elementos de esa Forma A (sobre todo las palabras claves) presentaban significados que interferían cuando se las utilizaba como medidas de ambas variables. Más aun, muchos de los mejores elementos de ambas habían sido excluidos porque, incluso alterando las instrucciones de aplicación, no se soslayaban las fuertes connotaciones estado o rasgo de las palabras claves utilizadas. Por ejemplo “ Me canso rápidamente”, que parecía tener la connotación de un rasgo relativamente estable de la personalidad, presentó elevadas correlaciones con otros elementos de A/R y no mostraba los cambios esperados como medida de A/E en condiciones experimentales de tensión o relajación. Sin embargo, “Me siento alterado” resultó un buen elemento de A/E y deficiente en A/R. Consecuentemente, se cambio la estrategia de selección de elementos para tomar aquellos que mejor midieran A/E y aquellos otros que discriminaran mejor A/R, y su resultado fue la Forma X (la utilizada para elaborar la versión española). Aunque todavía existen unos pocos elementos que miden bien ambas variables, la mayoría discrimina mejor una de ellas. En dicha Forma X existen cinco elementos con igual redacción en A/E y A/R (por lo menos en cuanto a la palabra clave). Las restantes 15 cuestiones de cada escala difieren suficientemente en cuanto a su contenido y sus connotaciones. En las primeras fases de su construcción se utilizaron muestras de estudiantes universitarios no graduados (con más de 3000 caos) que contestaron a la Forma A. En la siguiente fase se aplicó la Forma X a unos 33000 alumnos de enseñanza secundaria y universitaria, y se complementaron con más de 600 pacientes de medicina y neuropsiquiatría y unos 200 reclusos de prisiones. En la adaptación española, como se ha indicado anteriormente, se ha seguido un proceso de tipificación similar al original: obtención de muestras de estudiantes universitarios con una primera versión experimental (Bermúdez 1977), replicación de los resultados obtenidos con nuevas muestras de estudiantes y con una segunda versión experimental, y su contraste y validación con grupos clínicos (Urraca 1981; Iglesias 1982). En muestras de sujetos normales se ha alcanzado el millar de casos, lo cual ha permitido una buena fundamentación estadística de la versión española del STAI. La escala (E/A) consta de 20 frases con las que el sujeto puede describir cómo se siente “en un momento particular”, mientras que la escala R (A/R), también

2.1 INSTRUCCIONES PARA LA APLICACIÓN

En principio el STAI fue diseñado para una autoevaluación, y puede ser administrado individualmente y colectivamente. Las instrucciones necesarias para cada una de las dos partes (A/E y A/R) están impresas en el Ejemplar

. El cuestionario no tiene tiempo limitado, y los estudiantes universitarios emplean entre seis u ocho minutos para cada parte, es decir, aproximadamente un cuarto de hora para la aplicación completa del STAI; cuando es necesario repetir la parte A/E, sólo se necesitan cinco minutos. Aunque algunos de los elementos del STAI tienen valide aparente como medida de la “Ansiedad”, el examinador procurará no emplear este término; es preferible referirse al instrumento y sus parte como “Cuestionario de autoevaluación”, como figura en la cabecera del ejemplar del STAI. Su validez descansa en el supuesto de que el sujeto evaluado entiende claramente las instrucciones referidas al ”estado” y refleja sus impresiones sobre lo que siente “en ese momento” mientras que en la parte referida al “rasgo” anota lo que siente “en general”. Conviene subrayar estas diferencias en las dos partes del STAI, y leer cuidadosamente sus respectivas instrucciones, aunque en principio parezcan casi iguales. Si el examinador las lee en voz alta mientras los sujetos lo hacen el silencio, se pueden resolver algunas dudas. Cuando, durante el desarrollo del examen, surja alguna pregunta, el examinador puede contestarla e forma que no influya en el resto de la prueba ni en los demás examinados. Casi siempre es suficiente contestar con un “Simplemente intente contestar de acuerdo con lo que usted siente o piensa en este momento o en general” La mayoría de las personas contestan con prontitud a todas las frases del STAI, pero, en ocasiones, hay que decir o subrayar que es necesario contestar a todas ellas. En la tipificación del STAI se ha aplicado siempre primero la parte A/E y luego la A/R, y se recomienda este orden. Como la medida A/E se ha diseñado para ser sensible a las condiciones o circunstancias que han aconsejado su uso, las puntuaciones en esta escala pueden verse afectadas por la atmosfera emocional creada si la parte A/R se aplicase primero. Por otra parte, se ha demostrado que la puntuación A/R no se afecta por esas condiciones específicas en las que se aplica el STAI. En las instrucciones de aplicación, el examinador pedirá a los sujetos que pongan un aspa sobre uno de los números 0 a 3 impresos en el Ejemplar después de cada frase. Cuando el STAI se aplique con Hoja de respuestas especial para su mecanización, el Ejemplar se utilizará como Cuadernillo (y se pedirá que no se hagan anotaciones en el mismo) y las respuestas se darán en la Hoja; en estas situaciones, el examinador adecuará sus instrucciones a estas exigencias y las impuestas por el diseño especifico de la Hoja que va a mecanizarse. No debería nunca modificarse las instrucciones impresas en la parte A/R; sin embargo, las referidas al A/E pueden alterarse para evaluar el nivel de intensidad “estado” en una determinada situación o para un específico intervalo de tiempo de interés para el investigador o para el psicólogo clínico. Así, por ejemplo, para fines de investigación, el examinador puede enfocar su interés en un determinado período de tiempo: “lo que sentía cuando realizaba la tarea experimental X”, “al enfrentarse a la tarea X” o “al terminar la tarea X”, “durante la escena A”, “cuando tenía delante el estímulo S” (en el caso de terapia conductual), etc. Para la mayoría de las personas no es difícil responder al STAI A/E de acuerdo con los sentimientos específicos en un momento determinado, siempre que éstos sean recientes y el sujeto esté motivado para colaborara con el experimentador.

Para medir los cambios de “estado” después de un tiempo, se recomienda aplicar la parte S/E en cada ocasión crítica. Se ha observado que la repetición de los tests de personalidad aumenta su fiabilidad para discriminar entre los sujetos, o al menos no influye significativamente en las puntuaciones. Cuando sea absolutamente necesario dentro de una investigación obtener medidas repetidas de A/E durante la realización de tareas experimentales, se pueden construir pequeñas escalas con cuatro o cinco elementos del STAI A/E de mayor calidez, con lo cual se alteraría poco o nada la área experimental.

2.2 OBTENCIÓN DE LAS PUNTUACIONES A/E Y A/R

Las puntuaciones A/E y A/R pueden variar desde un mínimo de 0 untos hasta un máximo de 60 puntos. Los sujetos mismos se evalúan en una escala que va de 0 a 3 puntos en cada elemento. En cada parte, las categorías son las siguientes: STAI A/E STAI A/R 0 Nada 0 Casi Nunca 1 Algo 1 A veces 2 Bastante 2 A menudo 3 Mucho 3 Casi siempre En la versión española del STAI se ha cambiado la escala 1 – 4 original por otra (0 – 3) en la que a negación de un sentimiento (Nada o Casi nunca, respectivamente) tuviera un valor de cero puntos en la aparición del sujeto. Algunos elementos (como “Estoy tenso”) se han redactado de forma que el punto 3 de la escala señala un elevado nivel de ansiedad, mientras que otros (como “Me siento seguro”) el mismo punto 3 indica un bajo nivel de ansiedad. En este sentido, para obtener la puntuación el primer tipo de elementos se ponderan en el mismo sentido de la escala, mientras que en los segundos hay que invertir la escala (es decir, se conceden tres puntos si el sujeto marca el 0, dos si señala el 1, y un punto si el 2 y cero puntos si se da un 3). En la elaboración del STAI se han entremezclado los elementos de ambos tipos (escala directa y escala inversa) para soslayar el efecto de aquiescencia en las respuestas del sujeto. En la parte A/E hay 10 elementos de escala directa y otros 10 de escala invertida, mientras que en la parte A/R, como no se dispnía de suficiente número de elementos satisfactorios de escala invertida, sólo se incluyeron 7 de éstos, y los 13 restantes son de escala directa. Los elementos de escala invertida en cada parte son los siguientes: A/E: 1, 2, 5, 8, 10, 11, 15, 16, 19 y 20 A/R: 21, 26, 27, 30, 33, 36 y 39. Para evitar que el examinador tenga que hacer la inversión y recordar a cuáles elementos afecta esto, se ha construido una plantilla trasparente que facilita la tarea de corrección y puntuación. Basta colocar la columna izquierda de la plantilla (señalada con las letras A/E y el signo +) sobre el espacio destinado a las respuestas en la parte A/E y contar los puntos señalados por el sujeto; su suma puede trasladarse al recuadro impreso en el ángulo superior derecho del Ejemplar, a laprimera fila y detrás del signo +. A continuación se correrá hacia la izquierda la plantilla, de modo que ahora cincida sobre las respuestas del sijeto la segunda columna de la plantilla (Señalado con A/E y el signo - ). Y se contarán los untos obtenidos por el sujeto; este valor puede trasladarse al citado recuadro superior, detrás del signo -. En este momento puede resolverse la operación indicada (30 + - =) y el resultado será la puntuación en el STAI estado.

GRUPO N

ESTADO RASGO

X SX ALFA

X

SX ALFA

A- Varones 190 36,99 9,07 0,86 39,37 9,40 0, A- Mujeres 187 37,57 11,76 0,92 41,61 11,29 0, B- Varones 334 40,01 7,85 0,83 38,07 8,20 0, B- Mujeres 648 39,39 8,62 0,86 38,22 8,20 0, C- Varones 253 36,35 9,67 0,89 37,68 9,69 0, C- Mujeres 231 35,12 9,25 0,89 38,25 9,14 0, Total pacientes NP 416 47,74 13,24 46,62 12, Reacción depresiva 28 54,43 13,02 53,43 12, Reacción de ansiedad 60 49,02 11,62 48,08 10, Esquizofrenia 161 45,70 13,44 45,72 12, Lesión cerebral 31 46,94 13,41 44,64 11, Alteración de carácter 22 40,54 14,27 40,32 13, Total de casos MGC 161 42,38 13,79 41,91 12, Con complicación Psiquiátrica 34 42,35 15,66 44,62 14, Sin complicación Psiquiátrica 110 42,68 13,76 41,33 12, Jóvenes en cárceles 212 45,96 11,04 44,64 10, Cuando el psicólogo español compare sus resultados con los originales, debe recordar que en la versión española del STAI se ha cambiado la escala de respuestas (se ha reducido a 0 – 3 la original 0 – 4). Esto afecta únicamente a los promedios (medias) que se ven reducidos en 20 puntos; es decir, un valor de 46 puntos tiene la misma consideración que un dato español de 26 puntos. Este cambio no ha afectado a los demás estadísticos (desviación típica, índices de fiabilidad y correlación, etc.) y su comparación puede hacerse directamente. Estos resultados originales muestran que, aunque en el grupo A (alumnos de enseñanza secundaria), las puntuaciones son algo mayores en las mujeres, entre los universitarios ambos sexos obtienen puntuaciones similares. EN los grupos B y C se observó l efecto de la situación de tensión del examen (en el caso del grupo B el STAI fue aplicado en un proceso selectivo de ingreso a los estudios universitarios). En los grupos clínicos, la edad media de los sujetos NP era de 43 años, 55 años en los casos de MGC, y 21 años en los internos en prisiones. Aunque la edad y el nivel de formación parecen no tener correlación significativa con las puntuaciones de ansiedad, se encontró una rxy = - 0,22 con el nivel de formación y la puntuación A/R en casos MGC; algo parecido se puede observar en un análisis de los promedios de los grupos A, B y C Los coeficientes “alfa” son una medida de la consistencia interna; se obtuvieron mediante la fórmula KR-20 modificada por Cronbach, y los índices hallados en muestras de sujetos normales son bastante buenos (entre 0,83 y 0,92) Otro tipo de fiabilidad (Tabla 2) fue obtenido, en subgrupos de sujetos normales, mediante el procedimiento test – retest con diferentes intervalos de tiempo: 1 hora, 20 días y 104 días. En el primer caso, los alumnos que realizaron el retest, durante la hora de intervalo fueron expuestos a las siguientes condiciones experimentales: breve período de relajación, examen con un test difícil de inteligencia y exposición de una película de accidentes con heridos y muertos.

Esto hizo que, aunque la fiabilidad en el A/R era relativamente buena, la fiabilidad A/E se vio afectada por los factores situacionales introducidos durante la hora de intervalo. Naturalmente, los mejores índices se obtienen en el A/R. Tabla 2 Fiabilidad test – retest en alumnos universitarios GRUPO

1 HORA 20 DÍAS 104 DÍAS

N r N r N r A/E Varones 88 0,33 38 0,54 25 0, A/E Mujeres 109 0,16 75 0,27 22 0, A/R Varones 88 0,84 38 0,86 25 0, A/R Mujeres 109 0,76 75 0,76 22 0, La validez del criterio del STAI fue tenida en cuenta en el proceso de construcción y selección de los elementos. En la tabla 3 se ofrecen algunos resultados de la validez concurrente, obtenidos originalmente; se pusieron en relación el STAI A/R, la Escala de Ansiedad de Cattell y colaboradores (IPAT), La Escala de Ansiedad Manifiesta de Taylor (TMAS) y el Inventario de Adjetivos de Afectos de Zuckerman (AACL), en dos grupos de estudiantes universitarios (varones y mujeres) y otro de pacientes neuropsiquiátricos (NP). Como las intercorrelaciones entre STAI, IPAT y TMAS son elevadas y se acercan a sus índices de fiabilidad, puede concluirse que los tres son medidas alternativas de la ansiedad, mientras que el AACL correlaciona sólo moderadamente con las citadas medidas de ansiedad. Tabla 3 Correlación entre el STAI A/R y otras medidas de ansiedad GRUPOS 80 varones universitarios 126 Mujeres universitarias 66 casos NP Tests STAI A/R IPAT TMAS STAI A/R IPAT TMAS STAI A/R IPAT TMAS IPAT 0,76 0,75 0,77* TMAS 0,79 0,73 0,80 0,85 0, AACL 0,58 0,51 0,41 0,52 0,57 0,53 - - -

  • N = 112 para la correlación entre el STAI A/R y el IPAT Una evidencia de la validez de constructo de A/E fue determinada analizando las diferencias entre los resultados en situaciones normales y suponiendo la inminencia de un examen entre los alumnos universitarios (332 varones y 645 mujeres); no sólo la puntuación final A/E, sino también todos los elementos (excepto el número () mostraban diferencias significativas a un nivel de confianza (N.c.) del 1 por ciento. Cuando se ha puesto en relación los resultados del STAI con otras pruebas de personalidad, se han encontrado índices positivos significativos entre el A/R (que son valores más importantes que los A/E al ponerlos en relación con las medidas de la personalidad) y la Agresión y la Impulsividad, y negativos con la Dureza, Afiliación, Dominancia, Cuidado y Orden; pero esta información puede resultar improcedente si no se tiene en cuenta el instrumento de personalidad utilizado. Por estas razones, y dado que en los estudios originales se citan cuestionarios de personalidad desconocidos en el ambiente psicológico español, tal vez sea más ilustrativo reflejar los índices encontrados utilizando un nstrumento más universalmente conocido, MMPI. En este estudio se utilizaron dos muestras de pacientes varones, veteranos de guerra, hospitalizados como casos neuropsiquiátricos (NP); además de los estadísticos obtenidos con el “Cornell Medical Index” y el test Beta de inteligencia. Los resultados de ansiedad rasgo presentados en la tabla 4 son bastante comparables en ambas muestras de pacientes neuropsiquiátricos; en cuanto a la ansiedad estado, se observa una mayor correlación en la primera muestra, que es, naturalmente la que tiene mayores elevaciones en las escalas clínicas del MMPI (lo cual señala la sensibilidad del STAI para mostrar esas diferencias), sobre todo en las escalas D, Pt y Sc (Depresión,

tiene). Por otra parte, en estos análisis se utilizó la escala original 1 – 4 puntos en cada elemento, y se ahí que s sus puntuaciones directas sea necesario restarle 20 puntos para poder compararlas con las obtenidas en la tipificación y análisis que vienen en las párrafos siguientes; cuando se hace esta diferencia se observa que sus promedios en Estado (16,81) y Rasgo (18,15) son comparables a los de la tipificación. En los análisis factoriales que realiza Bermúdez (1977) con sus datos, los resultados son también muy parecidos a los que se han obtenido ahora: cuatro dimensiones con saturaciones muy similares a las actuales. Un segundo antecedente de esta adaptación española es otra Tesis doctoral (Urraca 1981), en la que, mediante las aplicaciones de varios cuestionarios (entre ellos el STAI, versión Bermúdez 1977), se han estudiado las actitudes ante la muerte. La muestra era más amplia que la anterior (N = 1282) y diversa (estudiantes y enfermos). No se ha podido disponer de las puntuaciones directas de este estudio para su comparación con las de la versión definitiva, y en los análisis factoriales de Urraca sólo se introducen los 20 elementos de cada escala, es decir, se independiza estado de rasgo a la hora de conocer su estructura factorial. Sin embargo, los elementos de cada escala se agrupan de modo muy similar a como resultan en los análisis de Bermúdez y en los actuales; se encuentran dos factores en cada escala, de tipo afirmativo y negativo de la ansiedad (transitoria o permanente). En este trabajo, la ansiedad se presenta como una variable concomitante en las actitudes ante la muerte. Tal vez habría sido interesante e instructivo conocer los valores promedios del STAI A/R en los diversos subgrupos que pueden formarse en la amplia muestra de Urraca (por edad, sexo, estado de salud, etc.); abrís sido ilustrativo de las manifestaciones y estructura de la ansiedad en muestras españolas. A partir de los trabajos anteriores y la citada versión experimental de Bermúdez, se retocó la redacción de los elementos del STAI y se preparó una adición expresamente destinada a los estudios y tipificación. Se han obtenido más de mil aplicaciones de las mismas y clasificadas de varios modos han sido utilizadas en los análisis que se describen a continuación.

  1. Elementos y escalas: Fiabilidad y valor discriminativo Como se ha indicado anteriormente, existen 20 elementos en cada escala (Estado y rasgo), que son puntuados en 0 – 3 según su carga y dirección hacia la ansiedad; existen 10 elementos en A/E y 13 en A/R que son afirmativos de ansiedad y 10 y 7, respectivamente en A/E y A/R, negativos de la misma. En la tabla 5 los negativos de ansiedad vienen señalados con un asterisco después de su número de orden. En esta tabla 5 se presentan los resultados de varios análisis de elementos; en la mitad izquierda de la tabla se encuentran os elementos de A/E y en la mitad derecha los de A/R. estos análisis se refieren a cuatro muestras; A(N= varones y mujeres, entre los cuales se encuentra un grupo de escolares de enseñanza secundaria), B (N= varones de profesiones diversas), C (N=376 mujeres de profesiones diversas) y D ((¡ casos clínicos). En cada elemento se presentan las medias aritméticas obtenidas en la escala de puntuación 0 – 3. Tabla 5 Análisis de elementos de varias muestras (normales u clínicas) Nº ANSIEDAD ESTADO Nº ANSIEDAD RASGO

A B C D A B C D

X

X

SX 11,22 11,54 11,80 12,11 SX 9,56 9,14 9,50 10,

KR 20 0,92 0,92 0,93 0,90 KR 20 0,87 0,84 0,86 0,

EDAD 13 - 59 16 - 57 16 - 52 15 - 72 EDAD 13 - 59 16 - 57 16 - 52 15 - 72

Una observación detallada de la tabla 5 mostrará que, en general, la muestra clínica obtiene mayores promedios en los elementos afirmativos de ansiedad y menor en los negativos de la misma. Profundizando el análisis de las diferencias, a nivel de sexo y en varios grupos de edades, se encontraron elementos discriminativos de estas variables, en número suficiente como para aconsejar una tipificación atendiendo a estas dos variables diferenciadoras. Aunque alguna evidencia de esta se muestra en la misma tabla 5, ésta no puede ofrecer su verdadero alcance porque en la composición de las muestras A, B y C no se conjugaron equilibrada y ponderadamente el peso de dichas variables diferenciadoras. En la base de la tabla se encuentran algunos estadísticos de los grupos: media aritmética ( X ) en estado y rasgo, su desviación típica (Sx), el coeficiente de consistencia interna KR-“= (fórmula 20 de Kuder – Richardson) y el ámbito de edad en cada grupo. En resumen, arece que los elementos del STAI son suficientemente discriminadores y diferenciadores ( en variables tan fundamentales como la edad, el sexo u naturalmente, en la que el instrumento intenta medir la ansiedad) y poseen una buena consistencia interna (entre 0,90 y 0,93 en la ansiedad /estado y entre 0.84 y 0.87 en ansiedad/rasgo). En la muestra más amplia y heterogénea (N=(%$) se calculó también la fiabilidad por el procedimiento de las dos mitades (pares – impares), y los coeficientes obtenidos son similares a los anteriores: 0,94 en A/E y 0.86 en A/R. Conviene recordar que estos índices de fiabilidad se refieren a la consistencia interna del instrumento; se asemejan a los obtenidos en estudios originales (véase la tabla 1, en el apartado anterior). Estos elevados índices de fiabilidad sólo se mantienen en la variable rasgo cuando se han realizado análisis de test – retest (en estudios originales, en tabla2), mientras que la fiabilidad de A/E se ve muy afectada por la situación cuando se intenta una aplicación retest. Por otra parte, parece ser que la consistencia interna del A/E es más elevada en condiciones experimentales o situaciones en las que existe un mayor grado de estado de ansiedad.

ligero descenso en la situación experimental, parece que ésta no afecta en gran medida a las intercorrelaciones de las variables. Finalmente, en casi rodas las muestras de los análisis españoles citados se ha estudiado la intercorrelación de las dos escalas del STAI. Como han señalado los autores, el grado de esta relación depende del nivel de tensión existente cuando se aplique el A/E; en condiciones normales de aplicación y en muestras de mujeres se han encontrado índices que varían entre 0,44y 0,55, mientras que entre los varones se ha encontrado índices que van de 0,51 a 0,57; esta elevación entre los varones parece mostrar que cuándo éstos presentan un elevado grado de A/R suelen tener también un elevado A/E con mayor frecuencia que las mujeres. En las muestras españolas se han observado los siguientes datos: a) 0,37 y 0,36 en los dos momentos del estudio de B. Sandín (1981) b) 0,43 como promedio en los análisis de J. Bermúdez (1978) c) 0,62 en 311 varones y 0,55 en 266 mujeres profesionales del estudio de Tarilonte d) 0,51 en 81 casos clínicos de síndrome tóxico (comparado con 0,59 en 276 profesionales normales) del estudio de R. Iglesias. e) 0,58 en 854 V + M de un estudio general; 660 sujetos de esta muestra fueron clasificados por edad (adolescentes y adultos) y sexo, y los resultados mostraron el mismo sentido de diferencias intersexos en los adultos (0,60 y 0,52) Así, pues, en la muestra de tipificación española se ha observado también que entre los varones (sean adolescentes o adultos) existe una mayor interrelación entre A/E y A/R que entre las mujeres. C. Análisis factoriales Los primeros análisis factoriales en la adaptación española fueron realizados por J. Bermúdez (1978) con la versión experimental. En el estudio se incluyeron los 40 elementos del STAI y se obtuvieron cuatro dimensiones que, en los distintos análisis, explicaban entre el 62% y el 68% de la varianza común. En el trabajo de Urraca (1981) se introdujeron separadamente los 20 elementos de cada escala del STAI, y en cada grupo se hallaron dos dimensiones, similares a las de Bermúdez. Utilizando la versión definitiva del STAI se han replicado estos resultados en diferentes muestras (casos normales y clínicos), tanto con soluciones ortogonales (Varimax) como oblicuas (Direct Quartimin). Se han obtenido cuatro dimensiones, similares a las de Bermúdez (1978); atendiendo a las saturaciones más significativas en los elementos, se podrían definir por la escala y dirección o signo de la siguiente manera:

  • Factor I: Ansiedad Estado Afirmativo (nerviosismo, tensión, preocupación e intranquilidad).
  • Factor II: Ansiedad Estado Negativo (activación positiva, animación, bienestar, satisfacción y confianza en sí mismo)
  • Factor III: Ansiedad rasgo afirmativo (melancolía, desesperanza y sentimientos de incapacidad)
  • Factor IV: Ansiedad Rasgo Negativo (estabilidad y ausencia de cambios de humor) Tabla 7 Saturaciones factoriales de los 40 elementos del STAI (se han señalado con los que niegan ansiedad) en las cuatro dimensiones Elemento I II III IV h^2
  • 1 - 358 212 369 41

VT % 8,34 7,96 7,04 3,08 12,

VC% 32,60 29,70 26,24 11,47 -

Los valores h^2 representan el cuadrado de las correlaciones múltiples (covarianzas) de cada elemento

con los factores, y en la base de la tabla se encuentra su suma total. Por la cuantía de estas

comunalidades `puede observarse que en algunos elementos todavía queda mucha varianza sin

explicar por estos cuatro factores.

Al lado del título se han incluido entre paréntesis los conceptos descriptivos utilizados por

Bermúdez (1978). Probablemente, en realidad, la bipartición de cada escala (Estado o rasgo) en dos

dimensiones (afirmativa y negativa de ese tipo de ansiedad) pueda entenderse como un artefacto

estadístico en cuanto que la agrupación de los elementos en cada dimensión sea debida al signo o

Grupo adolescentes Grupo adultos Total varones Grupo adolescentes Grupo adultos Total mujeres EA

N

X

SX

EN

N

X

SX

RA

N

X

SX

RN

N

X

SX

4.1. MUESTRA GENERAL DE TIPIFICACIÓN

La muestra española e 1109 casos normales ha sido tomada en muy diversas situaciones (centros escolares o profesionales) de varias partes del país. No se ha intentado una recogida sistemática y representativa de diferentes variables personales, culturales, económicas y sociales. Pero, en realidad, éstas han intervenido de la siguiente manera:

  • EDAD: entre 16 y 62 años, X = 25,45 y Sx = 10,18 años
  • SEXO: 45% de varones y 55 5 mujeres
  • ESTADO: 73% de solteros y 26% de casados
  • PROFESIÖN: 45% de estudiantes y el resto de profesionales diversos. Dado que tanto el sexo como la edad han sido las dos variales que han mostrado, aunque pequeña, alguna influencia en las puntuaciones directas del STAI, para el proceso de tipificación y elaboración de los baremos se han formado los siguientes grupos: a) Por el sexo: - Varones
  • Mujeres b) Por la edad:
  • Adolescentes (hasta 19 años inclusive)
  • Adultos (20 y más años)

4.2 CONVERSIÓN DE VALORES DIRECTOS EN PUTNUACIONES

TRANSFORMADAS

Aunque en los estudios se ha utilizado la escala T (media = 50, desviación típica = 10), en la tipificación española se ha creído más conveniente obtener las puntuaciones transformadas en las escalas de centiles y decatipos. La puntuación centil indica tanto el tanto por ciento del grupo normativo al que un sujeto determinado es superior en la variable apreciada por el test; los centiles no forman una escala típica, sino ordinal, y no pueden emplearse para calcular promedios con los centiles obtenidos en otras variables. Las puntuaciones decatipos constituyen una escala típica de diez puntos (media = 5,50 y desviación = 2) que puede ser fácilmente comprendida por el público en general. Una vez obtenidas las puntuaciones directas mediante la aplicación de la plantilla a las respuestas del sujeto y la utilización de la adecuada fórmula (apartado 2.2), y determinadas las características (sexo y edad) del sujeto cuyos resultados se van a interpretar, es fácil buscar en la tabla 9 de baremos las dos columnas (Estado y rasgo) correspondientes a ese sexo y edad. En cada una de estas columnas se buscará la puntuación directa obtenida por el sujeto y, a la misma altura, horizontalmente, se encontrará la puntuación centil en la primera columna de la izquierda y la puntuación decatipo en la columna final de la tabla. Cuando una puntuación directa no aparezca expresamente indicada en la tabla, debe hacerse una interpolación y asignarle un centil o decatipo comprendido entre los correspondientes a los valores inmediatamente superior e inferior registrados. No ha parecido convenientemente la utilización de todos los centiles, pues con ello se daría la impresión de una excesiva exactitud que el error de medida de la prueba no garantiza.

4.3 OBTENCIÓN DE PUNTUACIONES FACTORIALES

No es difícil obtener las puntuaciones factoriales en las dimensiones definidas en el punto C del apartado 3.2; basta aplicar los correspondientes pesos factoriales a las puntuaciones obtenidas por el sujeto en los 40 elementos del STAI. Pero esto puede resultar miu laborioso para el usuario normal del instrumento cuando no dispone de un sistema mecanizado para realizar estos cálculos. Por estas razones, y como procedimiento de aproximación, tal vez sea más asequible utilizar el método indicado en el párrafo final del citado punto C: utilizar unas plantillas que puntúen únicamente los elementos afirmativos o negativos de cada subescala (Estado y raso) y contrastar sus resultados con los que ofrece la tabla 8 obtenidos en la muestra de tipificación. Si se obtienen estas puntuaciones mediante un procedimiento mecanizado, las saturaciones factoriales presentadas en la tabla 7 no son directamente utilizables; para calcular la matriz de pesos factoriales y constantes adecuadas, es necesario transformarlas a la escala típica (decatipos u otra) que se desee emplear. En estos casos, el usuario puede solicitar la tabla de pesos y constantes elaboradas por la Sección de estudios de TEA Ediciones.

4.4. GRUPOS CLINICOS