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datación con informacion extensa, Apuntes de Arqueología

tema 3 con los apuntes de clase

Tipo: Apuntes

2017/2018

Subido el 24/11/2018

antoniioby
antoniioby 🇪🇸

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TEMA 3: EL MARCO CRONOLÓGICO, TÉCNICAS DE
DATACIÓN RELATIVA Y ABSOLUTA
INTRODUCCIÓN:
Uno de los aspectos más importante en arqueología es el ámbito temporal de los objetos,
así como el ámbito espacial. En Arqueología, una vez se tengan ambas dimensiones claras, el ar-
queólogo puede investigar el contexto y el acontecimiento que acaeció en el lugar. Hasta hace rela-
tivamente poco para la cronología solo se utilizaban distintas fuentes escritas (epigrafía, nu-
mismática, etc.), pero esto solo se puede aplicar en el caso de la cultura clásica o grecorromana,
pero en el caso del próximo oriente se necesitaba una fuente epigráfica o textos diferentes, como los
textos cuneiformes de Manetón. Por tanto, deducimos que cada cultura necesita unas fuentes u
otras para datar sus objetos, pero el problema nos surge cuando nos encontramos con sociedades
prehistóricas en las que no existe la escritura o que ni siquiera tienen contacto con una cultura que
la utilice (protohistoria). A partir de ese momento se empiezan a plantear una serie de métodos
diferentes. El primer invento fue el de la instalación del sistema de las tres edades: Edad de
piedra, bronce y hierro. Pero esta sistematización no era cronológica, sino una clasificación
tipológica debido a que no se pretendía fechar el objeto en sí, sino el contexto del mismo. Por lo
tanto, junto con la variable espacial, cultural, funcional etc. se considera primordial definir la
antigüedad de los objetos, así como la evolución cronológica de sus sociedades. Cuando se estudian
las sociedades que poseían escritura es posible conocer su cronología gracias a inscripciones, listas
dinásticas, monedas, calendarios, etc. Cuando se trata de sociedades ágrafas, no se poseen datos
cronológicos o hay que compararlos, son precisos otros métodos de datación: relativa y absoluta,
concebidas tanto para datar el propio objeto como, y especialmente, su contexto.
ASPECTOS DE LA CRONOLOGÍA ARQUEOLÓGICA. DATACIÓN RELATIVA
Y ABSOLUTA
Los primeros marcos cronológicos de la antigüedad clásica los hizo Winckelmann. Para el
resto de manifestaciones históricas, se desarrolló la cronología relativa, que ordenaba por orden de
antigüedad. Ya en el siglo XVII Nicolás Steno formuló las leyes de la estratigrafía geológica,
pero no sería hasta el siglo XIX cuando C. J. Thompsen ideara el sistema de las tres edades.
Tenemos dos métodos para datar un objeto. A la cronología absoluta (cronométrica) la
mayoría de las veces tenemos que restarle el tiempo actual en el que vivimos, con técnicas
como el Carbono 14, aunque en el caso de Egipto tenemos que sumar años a la cronología que nos
da. Tenemos otros métodos como la numismática, que tiene el problema de no saber cuántos años
estuvo en movimiento desde su acuñación hasta su desuso, por lo que es una cronología absoluta
con margen de error.
En cuanto a la cronología relativa lo que prima es qué es lo más antiguo y lo más moder-
no, o qué es contemporáneo a ciertos aspectos. Este método es mucho más interesante para el ar-
queólogo pues puede interpretar el yacimiento de forma propia, y no tiene que depender de un
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TEMA 3: EL MARCO CRONOLÓGICO, TÉCNICAS DE

DATACIÓN RELATIVA Y ABSOLUTA

INTRODUCCIÓN:

Uno de los aspectos más importante en arqueología es el ámbito temporal de los objetos, así como el ámbito espacial. En Arqueología, una vez se tengan ambas dimensiones claras, el ar- queólogo puede investigar el contexto y el acontecimiento que acaeció en el lugar. Hasta hace rela- tivamente poco para la cronología solo se utilizaban distintas fuentes escritas (epigrafía, nu- mismática, etc.), pero esto solo se puede aplicar en el caso de la cultura clásica o grecorromana , pero en el caso del próximo oriente se necesitaba una fuente epigráfica o textos diferentes, como los textos cuneiformes de Manetón. Por tanto, deducimos que cada cultura necesita unas fuentes u otras para datar sus objetos, pero el problema nos surge cuando nos encontramos con sociedades prehistóricas en las que no existe la escritura o que ni siquiera tienen contacto con una cultura que la utilice (protohistoria). A partir de ese momento se empiezan a plantear una serie de métodos diferentes. El primer invento fue el de la instalación del sistema de las tres edades : Edad de piedra, bronce y hierro. Pero esta sistematización no era cronológica, sino una clasificación tipológica debido a que no se pretendía fechar el objeto en sí, sino el contexto del mismo. Por lo tanto, junto con la variable espacial, cultural, funcional etc. se considera primordial definir la antigüedad de los objetos, así como la evolución cronológica de sus sociedades. Cuando se estudian las sociedades que poseían escritura es posible conocer su cronología gracias a inscripciones, listas dinásticas, monedas, calendarios, etc. Cuando se trata de sociedades ágrafas, no se poseen datos cronológicos o hay que compararlos, son precisos otros métodos de datación: relativa y absoluta, concebidas tanto para datar el propio objeto como, y especialmente, su contexto. ASPECTOS DE LA CRONOLOGÍA ARQUEOLÓGICA. DATACIÓN RELATIVA Y ABSOLUTA Los primeros marcos cronológicos de la antigüedad clásica los hizo Winckelmann. Para el resto de manifestaciones históricas, se desarrolló la cronología relativa, que ordenaba por orden de antigüedad. Ya en el siglo XVII Nicolás Steno formuló las leyes de la estratigrafía geológica, pero no sería hasta el siglo XIX cuando C. J. Thompsen ideara el sistema de las tres edades. Tenemos dos métodos para datar un objeto. A la cronología absoluta (cronométrica) la mayoría de las veces tenemos que restarle el tiempo actual en el que vivimos, con técnicas como el Carbono 14, aunque en el caso de Egipto tenemos que sumar años a la cronología que nos da. Tenemos otros métodos como la numismática , que tiene el problema de no saber cuántos años estuvo en movimiento desde su acuñación hasta su desuso, por lo que es una cronología absoluta con margen de error. En cuanto a la cronología relativa lo que prima es qué es lo más antiguo y lo más moder- no, o qué es contemporáneo a ciertos aspectos. Este método es mucho más interesante para el ar- queólogo pues puede interpretar el yacimiento de forma propia, y no tiene que depender de un

laboratorio que le dé directamente la interpretación del mismo. Esta cronología relativa se basa, en muchísimas ocasiones en la estratigrafía. Los primeros intentos de datación relativa fueron el cita- do sistema de las tres edades propuesto por Thompsen, que quizás fuese algo no intencionado. Quién si estableció esa datación arqueológica será Warssae, que aplicó la sistematización de Thomsen y comprobó que era correcto. También hay que añadir las subdivisiones posteriores, ya no se aceptan esa triple división, lo que hizo que se fuese más allá y se estableciesen poco a poco las que conocemos hoy día. Primero mediante la piedra tallada y pulimentada, y luego con Pale- olítico, Neolítico, etc. el problema es que posee una validez parcial, pues todas las civilizaciones no han evolucionado de la manera propuesta. El sistema de datación relativa tiene limitaciones que perjudicaban su utilización. Entre estas limitaciones encontramos una limitación geográfica, es decir, que no se puede aplicar a regiones externas a Europa, por lo que estamos hablando de un sis- tema eurocentrista. En el caso de América (formativo, clásico), Egipto (predinástico, protodinásti- co) o Mesopotamia (Período de Ur...) se utilizan distintas formas de periodización. Se proponen otras técnicas de datación relativa de base no tecnológica, contemporáneamente a esta sistemati- zación de Thompsen, como la de Braidwood y la de Steward. Se realizan nuevos sistemas rela- cionados con fenómenos que se desarrollan en esa época, Braidwood abandona los términos anteri- ores y se centra en la actividad económica de cada sociedad, diferenciando entre ellas según la misma (actividad agrícola o no). Por otro lado, Steward se basó en las características propias de cada hábitat. LA ESTRATIGRAFÍA COMO BASE DE LA CRONOLOGÍA RELATIVA. LOS PROBLEMAS DE LAS INTRUSIONES Y ELEMENTOS RESIDUALES. LOS SIS- TEMAS DE SERIACIÓN: La datación relativa utiliza la estratigrafía, que se basa en la deposición de estratos, en la mayoría de ocasiones naturales. Por tanto, si estas series estratigráficas cuentan con materiales ar- queológicos podremos realizar una datación a partir de los estratos. Los principios de la estrati- grafía son: superposición, continuidad, identidad paleontológica, ley de horizontalidad origi- nal, y ley de continuidad general. Montelius en el siglo XIX nos ofrece un tipo de seriación tipológica para la cultura material basándose en la clasificación de los materiales según los elementos decorativos y el soporte en el que está realizado (cerámica y metales). Pero esta seriación no es una tipología clara o real, sino que se fija en los elementos extrínsecos a la pieza. La gran diferencia de este método con la estrati- grafía es que se va a basar solamente en el objeto, mientras que la estratigrafía va a estudiar el contexto en el que se encuentra el objeto, es decir, parte de una base diferente. Estos sistemas de seriación son producto de las teorías evolucionistas. Otra de los inconvenientes que presentan es- tas seriaciones es que no se pueden aplicar a otros ámbitos (la mayoría de las seriaciones son de ámbito local), además de que no se pueden establecer relaciones con otros tipos de seriaciones basadas en otros objetos (seriación de fíbula con agujas). Cabe destacar también que estos métodos de datación relativa pueden a veces ayudarse de métodos de datación absoluta.

poco fiable que aseguraba que por cada metro de estrato se correspondían con un milenio de antigüedad. Otros experimentos pasaron por darle validez a las fuentes escritas y epigráficas a la hora de datar algunos yacimientos, los cuales ayudaron mucho a datar puntos fijos o jalones cronológicos en el tiempo, como la fundación de las colonias griegas fechadas por los textos, identi- ficación de los niveles de destrucción y de colmatación en grandes ciudades como Roma en 340 a.C. y Atenas en 480 a.C., los cuales nos dan a conocer la fecha en la que fueron abandonados, yacimientos bien datados como marco de referencia (Delos y Pompeya). Otro experimento tiene que ver con la historia del arte y la concepción dada por Wilkelmann, que intentó realizar una cronología absoluta a partir de la escultura grecorromana como método de datación por criterios estilísticos (peinados, vestidos, etc.). El valor de la moneda para el yacimiento de época clásica y post clásica será importante porque en ella nos aparece el busto de los emperadores, a los cuales conocemos gracias a las fuentes escritas y podemos establecer una datación arqueológica a partir de estas fuentes. Los criterios para correcta utilización de estas referencias se pueden resumir en con- siderar siempre listas completas, comparar las fechas con las del calendario existente y nunca uti- lizarlas de forma aislada. EL PROBLEMA CRONOLÓGICO DE LAS SOCIEDADES ÁGRAFAS. LA BÚSQUEDA DE MÉTODOS DE DATACIÓN ABSOLUTA Los primeros métodos de datación aportaban cronologías relativas, ya que mediante la tec- nología todavía no se podían conseguir fechas absolutas de los materiales. Ello suponía un prob- lema en especial para las sociedades ágrafas prehistóricas, ya que carecen de cualquier tipo de texto y la única evidencia que nos dejan para su estudio es la evidencia material. Se realizaron diversos intentos no científicos para intentar conseguir una cronología absoluta de estas sociedades sin escritura: El Varón Gerard de Geer intentó datarlas según las “varvas” que dejan los depósitos glaciares en regresión, que se basa en ciclos anuales, permitiendo obtener fechas desde 14. a.C. La dendrocronología es el estudio de los anillos de los árboles y fue descubierta en los años treinta por A. E. Douglas, que se centró en estudios de época paleolítica (en los palafitos suizos se conservaba mejor la madera gracias al ambiente lacustre) ofreciéndonos un término post quem. Pero fue H. Swess el primero que la utilizó. Sin embargo la madera puede ser almacenada y no utiliza- da en años lo cual supone un problema para datar una casa, dando lugar a imprecisiones cronológicas. Datamos pues la fecha de nacimiento del árbol, pero lo que nos interesa es la fecha en la que se corta, aunque queda limitado a las zonas fuera de los trópicos, donde se den climas diferentes, además de tener problemas con algunos tipos de hormigas. Para esto servirán especial- mente el pino y el roble. Cronológicamente es útil para cronología desde el 7.000 a.C. en Améri- ca y desde el 5.000 a.C. en Europa. Terminamos con el calendario egipcio. Este tipo de datación se puede considerar datación cruzada o comparada, aunque no esté basada en el análisis de laborato- rio, pero nos sirve en la medida que el calendario estaba basado en ciclos anuales de la crecida del Nilo. Esto lo encontramos en las listas reales de Seti I en Sakkarah o en la Piedra de Palermo de la Dinastía V donde se encuentra el nombre de los faraones, los acontecimientos y la altura del nivel del Nilo ese año. Pero esto no nos permite ver todo el entramado social, cultural y religioso de estos

pueblos, nos limita mucho. Aunque no esté basado en ciclos anuales debemos destacar la invención en el siglo XX de la datación a través de flúor, de los restos óseos. Otra de las limitaciones es que en todos estos casos nos circunscribimos a una zona y esta servirá para depositar restos geológicos más que humanos. LOS NUEVOS SISTEMAS DE DATACIÓN EN ARQUEOLOGÍA. LAS TÉCNICAS DE LABORATORIO -Métodos basados directamente en fenómenos nucleares naturales: Ya en el siglo XX surge la física nuclear y se estudian los primeros materiales radiactivos naturales, descubriéndose procesos de desintegración a velocidad constante y precisa. Este “reloj atómico” permitía es- tablecer calendarios mediante medidores de frecuencia. El radiocarbono es un método de dat- ación radiométrica que utiliza el isótopo carbono-14 (C 14 ) para determinar la edad de materi- ales que contienen carbono (madera, cenizas, huesos, conchas, etc.) hasta unos 60.000 años, pero a partir de los 40.000 ya empieza a darnos problemas por la contaminación por otros el- ementos externos. Dentro de la arqueología es considerada una técnica de datación absoluta. En 1946 el químico estadounidense Willard Libby dio a conocer los mecanismos de formación del isótopo C 14 a través de reacciones nucleares en la atmósfera. Pasados los primeros 5730 años la materia orgánica habrá perdido la mitad de los isótopos de Carbono-14. El problema es que requiere muestras relativamente grandes. En 1967 H. F. Suess inventó la curva de cali- bración para comparar la dendrocronología con el C 14 , puesto que su concentración en la at- mósfera varía con el tiempo. En este mismo grupo nos encontramos la datación de potasio-argón 40 es un método surgi- do en la década de los 60 y utilizado por los geólogos para datar rocas volcánicas de hasta 5 mil- lones de años y no menor de 100.000 años, procedentes de la solidificación del magma. Al igual que la datación radiocarbónica, se basa en el principio de desintegración radioactiva, en el cual la concentración del isotopo radioactivo de Potasio-40 (K40) se desintegra a un ritmo conocido en el gas inerte Argón-40 (Ar40), formando así un cúmulo de rocas volcánicas impregnadas de tal ele- mento. Este método se aplica básicamente a objetos hechos con materias primas como la obsid- iana o la piedra tosca, y para medir dichos instrumentos se necesitan 10 gramos de muestra de roca volcánica. Así pues no solo desempeña un papel importante en cuestiones geológicas sino también en el ámbito arqueológico. Un ejemplo es que se llevó a cabo en Olduvai. Everden y Curtis fueron los primeros en utilizarlo. El desequilibrio de la serie del uranio y las huellas de fusión (solo fiable un 10% entre 100 huellas de fisión) se aplica sobre calizas, maderas, sedimentos, corales, huesos y conchas. Se utiliza frecuentemente en cuevas de zonas kársticas y permite obtener dataciones comprendidas entre 50.000 Y 500.000 años. Las huellas de fisión se aplican sobre cristales volcánicos, cristal y cerámica hechos por el hombre. Permite validar los resultados del Potasio-Argón 40 y de la Termoluminiscencia, y obtener fechas comprendidas entre 300.000 Y 2.500.000 años.