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Documento utilizado para un debate sobre cambio climático.
Tipo: Apuntes
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El cambio climático es definido como un cambio estable y durable en la distribución de los patrones de clima en periodos de tiempo que van desde décadas hasta millones de años. Pudiera ser un cambio en las condiciones climáticas promedio o la distribución de eventos en torno a ese promedio (por ejemplo, más o menos eventos climáticos extremos). El cambio climático puede estar limitado a una región específica, como puede abarcar toda la superficie terrestre.
El término, a veces se refiere específicamente al cambio climático causado por la actividad humana, a diferencia de aquellos causados por procesos naturales de la Tierra y el Sistema Solar. En este sentido, especialmente en el contexto de la política ambiental, el término “cambio climático” ha llegado a ser sinónimo de “calentamiento global antropogénico “, es decir un aumento de las temperaturas por acción de los humanos.
En las revistas científicas, “calentamiento global” se refiere a aumentos de temperaturas superficiales, mientras que “cambio climático” incluye al calentamiento global y todos los otros aspectos sobre los que influye un aumento de los gases de efecto invernadero.
La evidencia se basa en observaciones de los aumentos de temperatura del aire y de los océanos, el derretimiento de hielos y glaciares en todo el mundo y el aumento de los niveles de mar a nivel mundial y otras señales claras de cambio.
El aumento de las temperaturas a nivel mundial, 11 de los últimos 12 años han sido de los años más calurosos que se tienen en registro desde 1850. El aumento de temperatura promedio en los últimos 50 años es casi el doble del de los últimos 100 años. La temperatura global promedio aumentó 0.74ºC durante el siglo XX.
Hay más CO2 en la atmósfera, el dióxido de carbono es el contribuidor principal y dominante al cambio climático actual y su concentración atmosférica ha aumentado desde un valor de 278 partes por millón en la era preindustrial hasta 397 ppm en la actualidad.
¿Es posible que la actividad humana pueda alterar el clima? La mayoría de los días en un país como Paraguay son soleados, claros y brillantes; pero dentro de cien años ¿Cómo serán los días si el clima en la Tierra se ve alterado por la actividad industrial? No hay duda de que la Tierra se está calentando: los glaciares en las montañas desparecen, la costa en el Ártico se derrite, el valor promedio de las temperaturas globales alcanza un nuevo récord año tras año. Las temporadas de crecimiento en los cultivos han estado alargándose y se empiezan a planear los desalojos de las islas tropicales que se van hundiendo en el Océano Pacífico. Las compañías navieras esperan que, con el deshielo del Ártico, se abra el pasaje noroeste que los primeros exploradores buscaron en vano. Por supuesto, el mundo posee un tiempo naturalmente variable ¿Es probable que algunos de los cambios recientes hayan sido inducidos por la actividad humana? o ¿En qué proporción los cambios hubiesen sucedido independientemente de dicha actividad? Si la actividad humana está cambiando el clima ¿Estamos conscientes de que ello acarreará muchos problemas? ¿Cómo se compara la evolución futura del clima con los cambios que estamos viendo ahora? Y ¿Con los cambios en el pasado prehistórico?
TIEMPO VERSUS CLIMA
Aunque el término es erróneo, usaremos el vocablo tiempo para referirnos al estado meteorológico durante lapsos cortos, uno o algunos días. Sabemos que este estado es caótico, es decir, no se puede predecir su comportamiento durante lapsos grandes; los pequeños errores en la predicción crecen con el transcurso del tiempo hasta que eventualmente la predicción es exclusivamente errónea. El término clima es una especie de comportamiento promedio del estado meteorológico, digamos, durante diez años o lapsos similares. Los modelos para el comportamiento del tiempo no pueden predecir si lloverá o no en un día particular en el futuro lejano; por lo contrario, los modelos del clima pueden llegar a predecir la cantidad promedio de lluvia en algún lugar en alguna época del año. Si bien el tiempo es caótico, su comportamiento promedio no lo es y al parecer, se vuelve en algunas formas predecible. Se espera que los cambios en el clima inducidos por la actividad humana sean pequeños en comparación con la variabilidad del tiempo. Se ha proyectado que la temperatura aumente por algunos grados centígrados en el siguiente siglo; algunos grados es poco en comparación con las diferencias de temperatura que hay entre el ecuador y los polos, entre el verano y el invierno o aún entre el día y la noche. La primera desventaja que enfrentamos es la de poder discernir un cambio tan pequeño en el promedio cuando la variabilidad es mucho más grande que la tendencia. Hay, sin embargo, personas que pasan todas sus vidas calculando las tendencias del valor promedio de la temperatura global a partir de los registros que cubren ya más de 100 años. Otra desventaja consiste en que un valor 3 pequeño hace más difícil el que podamos saber si los cambios son naturales o si son impulsados por el hombre. El pequeño cambio en el promedio, en comparación con la enorme variabilidad, propicia la pregunta de si un cambio en el promedio sería notable. Un aspecto en donde el promedio temporal es importante es la lluvia. El agua subterránea tiende a acumularse e indica la cantidad de lluvia durante las semanas o meses previos. A un agricultor no le importará que no llueva un día y no lo haga en el siguiente, pero si el promedio de lluvia en una región cambia, eso podría significar la diferencia entre una cosecha productiva o una fallida. Un cambio en el clima promedio modificará la duración de la temporada de crecimiento, la frecuencia de los eventos
Muchos de estos impulsores de cambios en el clima responden a su vez a dichos cambios, produciendo una retroalimentación que puede ser estabilizante o 5 desestabilizante. Las reconstrucciones de los cambios en el clima prehistórico muestran con frecuencia una mayor variabilidad que la predicha por los modelos; ello se podría deber a la existencia de retroalimentaciones positivas que no se han incluido en los modelos. Por ejemplo, al enfriarse el clima, los bosques se vuelven tundra, permitiendo una mayor reflexión de la luz incidente y ayudando a que la temperatura baje aún más. Un modelo del clima en el que los bosques no respondan a los cambios en el clima subestimaría el enfriamiento total. Las retroalimentaciones juegan un papel central en el pronóstico del calentamiento global. El pronóstico para el próximo siglo es intrincado debido a que algunas partes del sistema climático tardan mucho tiempo en responder, como, por ejemplo, el derretimiento de una capa de hielo o el calentamiento de las profundidades del océano. Es difícil predecir la respuesta del clima a la acción de algunos agentes forzadores en una situación de equilibrio, pero es mucho más difícil el predecir que tan rápido lo hará
El calentamiento producido por la quema de combustibles fósiles es el problema ambiental más desafiante que ha enfrentado la humanidad debido a que las emisiones de CO2 están en el centro de la forma en la que producimos energía, y que ésta está en el centro de lo que llamamos el estándar moderno de vida (desigual e inequitativo). La producción agrícola que sostiene a una población de casi 7 mil millones tiene en su centro a la producción industrial de químicos que serán utilizados como fertilizantes, un proceso desmesuradamente demandante de energía. Todo ello hace que no sea tan fácil para las economías del llamado primer mundo, el disminuir las emisiones de CO2, tanto sus empresas como las demandas de sus habitantes, generan intereses muy fuertes y poderosos para seguir haciéndolo. La energía que extraemos de los combustibles fósiles se genera en los hornos nucleares del Sol; su radiación la transporta a la Tierra, donde faculta la fotosíntesis en las plantas y el consecuente almacenamiento de energía en los enlaces de los átomos de carbón con átomos de hidrógeno, oxígeno y otros elementos. Las plantas tienen dos motivos en su funcionamiento, el almacenamiento de energía y la construcción de la maquinaria bioquímica de la vida. La mayoría del carbón biológico que utilizamos como combustibles fósiles, fue fotosintetizada hace millones de años. Parte de ese carbón biológico se ha convertido a lo largo de escalas geológicas, en alguno de los combustibles conocidos: petróleo, gas natural o carbón (que es el más abundante); el petróleo tradicional (barato) se agotará en unas cuantas décadas. La energía almacenada se usa para realizar alguna forma de trabajo en plantas, animales, autos, etc. permitiendo que el carbón reaccione con el oxígeno en la atmósfera y produzca CO2. El motor de un auto necesita gasolina y aire para funcionar liberando la
energía química mediante la combustión. En los seres vivos, al proceso de extracción de energía se le llama respiración y explica él porque debemos tanto respirar (obtener oxígeno y deshacernos del CO2) como comer (obtener compuestos con carbón biológico). El CO2 se libera a la atmósfera para incorporarse al proceso conocido como ciclo de carbón en la biosfera. Los árboles y los suelos liberan y atrapan carbón al igual que lo hace el océano. La liberación de carbón tiene lugar cuando los bosques son talados y la captura de CO2 atmosférico se realiza en los bosques a grandes latitudes. La mayoría del CO2 liberado por la actividad humana se verá eventualmente disuelto en los océanos; sin embargo, éste es un proceso que tarda varios siglos. Una fracción de ese mismo CO2, cercana al 10%, continuará afectando al clima durante cientos de miles de años.
EVALUANDO EL RIESGO
¿Está creando la humanidad una tendencia hacia el calentamiento global? Los científicos que trabajan sobre el clima han intentado responder a esta pregunta mediante la comparación de la historia de la temperatura terrestre con la historia de las diversas razones por las que la temperatura pudo haber cambiado, lo que llamamos forzamientos o impulsores del clima. La intensidad de la radiación solar es mayor en ciertas épocas, los volcanes eyectan ocasionalmente neblina o ceniza a la atmósfera, en donde refleja la radiación solar hacia el espacio. Los llamados gases de efecto invernadero y las partículas producidas en las chimeneas son dos ejemplos de forzamientos antropogénicos del clima. La temperatura global varía en forma natural impulsada por los cambios en la intensidad solar o las erupciones volcánicas. Sin embargo, la Tierra se ha venido calentando desde la década de los años 1970 en una forma que sólo se puede explicar como un calentamiento global producido por los gases de efecto invernadero. La teoría sobre este fenómeno se conoce desde hace más de un siglo y se requiere para explicar la razón por la cual y en forma natural, la Tierra tenga una temperatura como la que tiene (explicación igualmente necesaria en el caso de otros planetas, como Venus o Marte). La explicación de la susceptibilidad climática de la Tierra, basada tanto en los registros de temperatura como en modelos, resulta ser consistente con los cambios climatológicos prehistóricos documentados en los registros geológicos. No existe modelo o teoría climatológica alguna que pueda reproducir el clima natural actual sin que se produzca un calentamiento considerablemente elevado bajo las proyecciones de emisión de CO2 que se tendrían en el caso de que la actividad humana siga como hasta ahora. El pronóstico del clima durante el siguiente siglo indica un aumento de entre 2 y 5 ˚C para el año 2100. Dichos valores no parecen ser tan grandes hasta que se les compara con los impactos causados por cambios naturales previos, como La Pequeña Edad de Hielo o la Anomalía Climática Medioeval, en los que los valores de los cambios en la temperatura fueron de tan sólo -1 ˚C y +0.5 ˚C, respectivamente. Estos cambios fueron notables en cualquier sitio y redefinieron el curso de la vida en muchos de ellos. La variable menos conocida en el pronóstico del clima es la cantidad de CO que será liberada finalmente. Ya es inevitable un cierto grado de calentamiento global, pero la gran mayoría del carbón que podría liberarse para el 2100, se encuentra aún en el suelo. La decisión debe tomarse ahora o dentro de la próxima década, después será demasiado tarde. Las proyecciones económicas indican que una reducción substancial de emisiones de CO2 podría costar un cierto porcentaje de la producción económica neta mundial, lo que resultaría en una gran montaña de dinero si se le quisiese ver apilado, pero una cantidad insignificante si 7 consideramos que la economía mundial ha
¿Qué es el Acuerdo de París?
El acuerdo sobre cambio climático adoptado por 195 países en diciembre de 2015 en París trazó el camino hacia un mundo sostenible mediante cambios drásticos en la economía global.
El objetivo del acuerdo es contener el aumento de la temperatura "muy por debajo de los 2ºC" respecto a la era preindustrial y "de seguir esforzándose por limitar este aumento a 1,5ºC", aunque muchos expertos dudan de que se pueda lograr.
Dos o 1,5°C son objetivos muy ambiciosos, dado el nivel actual de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Los expertos del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC) estiman que es necesario reducir las emisiones entre 40% y 70% entre 2010 y 2050 para permanecer por debajo de los 2°C.
El acuerdo no especifica metas obligatorias a cada país, como sí lo hace el protocolo de Kioto. Cada nación se fija a sí misma sus propios objetivos de reducción de emisiones para 2025 o 2030.
Estados Unidos, cuyo presidente actual Donald Trump estudia seriamente retirarse del Acuerdo de París, se comprometió bajo las riendas de Barack Obama a reducir sus emisiones entre un 26% y un 28% de aquí a 2025, respecto a los niveles de 2005.
Los planes de acción nacionales evitarían los cataclísmicos +4/5°C previsibles en ausencia de políticas climáticas, pero colocarían al planeta en una situación sumamente peligrosa con +3°C.
De ahí la necesidad de revisar estos compromisos, para colmar la diferencia entre 1,5/2°C y 3°C, que corresponden a impactos muy diferentes.
Sobre una base voluntaria se prevé un balance en 2018: las ONGs presionan para que unos máximos de países cumplan y revisen al alza sus ambiciones a partir de 2020, sobre todo tomando en cuenta que las tecnologías "verdes" serán más accesibles.
En el acuerdo, la primera revisión obligatoria está prevista para 2025, fecha muy tardía para poder respetar la meta de los 2ºC.
Los países también deben comunicar para 2020 su estrategia de desarrollo para la emisión de baja cantidad de dióxido de carbono para 2050.
El acuerdo de París prevé que los países rindan cuentas de las acciones programadas y de sus resultados. Es necesaria cierta flexibilidad para algunos Estados, en particular los más pobres.
Más allá de este principio general, quedan por determinar las reglas precisas de transparencia. ¿Qué informaciones deben incluirse en los planes nacionales y con qué grado de detalles? ¿Qué indicadores presentar? La fecha límite es la COP24 a finales de 2018 en Polonia.
La transparencia también se aplica a la ayuda financiera, y los países desarrollados deben comunicar "cada dos años" medidas adoptadas para ayudar a los países en desarrollo.
Cualquiera de los 147 países que ratificaron el acuerdo puede abandonarlo. Pero no antes de los tres años tras su entrada en vigor (noviembre de 2016). La retirada se hace efectiva tras un año suplementario de preaviso.
La opción más radical consiste en abandonar la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), que puede hacerse en un año.
En 2009, los países ricos habían prometido que su ayuda aumentaría hasta alcanzar a los 100.000 millones de dólares en 2020, para financiar infraestructuras energéticas limpias y adaptarse al impacto negativo del calentamiento global.
El texto de París establece que los 100.000 millones de dólares son apenas un mínimo anual y que se fijará un nuevo objetivo para 2025.
Una hoja de ruta publicada en octubre por la OCDE y unos cuarenta países estima que, sobre la base de los compromisos anunciados, la ayuda alcanzaría a 67.000 millones anuales en 2020 (gobiernos, bancos de desarrollo y otras instituciones). En función de los efectos de estímulo a la inversión privada, los financiamientos pasarían de 77.000 a 133.000 millones de dólares en 2020.
El acuerdo de París prevé un reequilibrio entre las ayudas a la reducción de las emisiones, muy mayoritarias, y la adaptación al impacto del calentamiento. Según la OCDE, sólo un 16% de la ayuda financiera se destina actualmente a la adaptación.
La suma de 100.000 millones puede compararse con los 3.000 a 4.000 millones de dólares necesarios, según New Climate Economy, para asegurar una transición hacia economías de bajo nivel de carbono, lo cual sólo podrá lograrse a través de una reorientación masiva de las finanzas.
LAS POLÍTICAS DE TRUMP Y EL MEDIO AMBIENTE.
Los primeros y tumultuosos meses de Trump en el gobierno han traído consigo una oleada de cambios -ya ejecutados y anticipados- en la política medioambiental estadounidense. Muchas de estas acciones anulan las políticas de la era Obama que tenían el objetivo de disminuir los efectos del cambio climático y limitar la contaminación. Otras amenazan con limitar la financiación federal para la ciencia y el medio ambiente.
Hay mucho en juego. Trump ha asumido la presidencia en los primeros días de acciones internacionales significativas contra el cambio climático, un problema en el que la polarización política se encuentra todavía profundamente arraigada. Y por primera vez en años, los republicanos tienen el control de la Casa Blanca y de ambas cámaras del Congreso, lo que les proporciona la oportunidad de rehacer las leyes medioambientales del país a su parecer.
ESTADOS UNIDOS SE RETIRA DEL ACUERDO DE PARÍS
El 1 de junio de 2017, el presidente Trump retiró a Estados Unidos del acuerdo del clima de París. Así, se separó de un grupo de 194 países que han prometido reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero. Esta noticia llegó pocos días después de que