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Las decisiones económicas individuales son fundamentales en la vida cotidiana y en la configuración de la economía en su conjunto.
Tipo: Apuntes
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Muchas veces piensas que lo que estudias no te servirá para tu vida – ¿esto cuando lo voy
a utilizar? – te preguntas. Por suerte para mí, eso no ocurre con economía, una materia que
te permitirá resolver muchos de tus problemas. – Pero ¿qué es esto de la economía ticher?
- El fallecido José Luis Sampedro te diría que la economía eres tú. Pero supongo que
querrás una respuesta más elaborada ¿no? Empecemos.
Dicho así puede que no te quede claro, así que vamos a mirar un poco más a fondo.
Lamentablemente, los recursos con los que cuenta cualquier familia son escasos para
satisfacer todas sus necesidades. Esto se debe a dos motivos :
que puede que tú tengas una paga, tus padres tienen un salario limitado
con el que tendrán que decidir qué cosas quieren comprar.
Incluso aunque tuviéramos muchísimo dinero y pudiéramos comprar lo que
deseamos, el día solo tiene 24 horas y muchas veces no podremos satisfacer
dos necesidades a la vez.
Si vas al centro comercial seguro que hay cientos de productos que deseas comprar. Te
encantaría tener ese móvil último modelo o una gran cantidad de ropa de diferentes marcas.
Seguro que tu familia estaría encantada de comprar una mejor TV, un nuevo frigorífico o ir
a lujosas vacaciones. El dicho “si más tienes, más deseas” parece explicar perfectamente
el comportamiento humano. El problema es que cuando satisfacemos una necesidad,
siempre nos surge una nueva. Puedes pensar que los millonarios pueden satisfacer todas
sus necesidades, ya que les sobra el dinero, pero hay dos cosas que estás olvidando:
Si empiezas a ganar más dinero querrás una casa más grande y un coche mejor. En ese
momento te surgirá la necesidad de proteger estos bienes tan caros. Necesitarás un
garaje grande y una buena seguridad para tu hogar. Además, si ganas mucho dinero
necesitarás alguien que te asesore para invertir, un abogado y otro tipo de servicios.
Como ves, a medida que satisfaces unas necesidades te surgen otras nuevas.
No puedes satisfacer todas tus necesidades porque simplemente no tienes tiempo
ilimitado. Aunque tuvieras dinero infinito para comprar todo lo que quieres, te faltaría
tiempo para poder realizar todas las actividades que quieres.
Como nuestros recursos son escasos (el dinero y el tiempo) pero nuestras
necesidades son ilimitadas (se reproducen) tenemos que elegir cómo
usaremos estos recursos y qué necesidades vamos a cubrir.
Así, por ejemplo, si solo tienes 20 euros, tendrás que elegir si quieres
comprarte esa camiseta tan chula o ese pantalón que te ha gustado.
También es importante no olvidar tu otro recurso escaso, el tiempo. Si mañana tienes un
examen de Economía y tienes que estudiar, y tu amigo te propone irte por la tarde de
fiestuki , también tendrás que elegir entre estudiar o irte con tu amigo. En ambos casos,
solo satisfaces una necesidad.
Es aquí donde surge la economía, una ciencia que te ayudará a decidir cómo usar
tus recursos escasos (dinero y tiempo) de la mejor manera posible para que
puedas satisfacer el mayor número de necesidades.
¿Qué es la economía?
ACTIVIDAD 1. LOS RECURSOS ESCASOS.
Para reflexionar sobre uno de los recursos escasos de los que disponemos, mira el
siguiente vídeo de Dani Rovira: https://www.youtube.com/watch?v=b5bAUn0l3u
TAREA. Responde a las siguientes cuestiones:
a. ¿Qué cosas dice Dani Rovira que no tendrá tiempo de hacer?
b. ¿Recuerdas alguna vez concreta en la que hayas querido hacer o ver algo
que te guste, y no lo hayas podido hacer por falta de tiempo? ¿El qué?
c. Di 3 cosas que te gustaría hacer a lo largo de tu vida pero que no te podría
dar tiempo a hacerlas completamente.
d. ¿Crees que Ibai o Bad Bunny podrán satisfacer todas sus necesidades a lo
largo de su vida? ¿Por qué?
Observa las siguientes viñetas:
TAREA. Explica el significado que crees que reflejan las dos viñetas que se
muestran a continuación, y relaciónalas con lo visto en clase.
La economía está en todas partes. Para que seas consciente de ello, realiza la
siguiente tarea:
TAREA. Describe un día normal de tu vida e identifica, al menos, 3 acciones en
las que intervenga la economía en dicho día, explicando de qué forma lo hace.
Después, imagina que los recursos fueran ilimitados ¿seguiría existiendo la
economía? Razona tu respuesta
ACTIVIDAD 2. ADMINISTRANDO RECURSOS.
TAREA. Responde a las siguientes cuestiones:
Pon 3 ejemplos de situaciones en las que no has podido satisfacer tus
necesidades porque los recursos son escasos.
Explica la diferencia entre recursos, bienes y necesidades. Pon 3 ejemplos
de cada uno de ellos.
¿Cuál es la diferencia entre un bien y un servicio? Pon 2 ejemplos de cada
uno.
Indica, al menos, dos necesidades diferentes que pueden satisfacer cada
uno de los siguientes bienes: harina, ropa, coche, cine, cama y móvil.
Llega el 3 de agosto, un día muy esperado porque te vas
con un grupo de amigos de vacaciones a unas islas del
océano Pacífico. Aterrizáis en vuestra isla y vais hacia
el puerto, pues teníais reservado un barco en el que
pensabais pasar 5 día maravillosos. Estáis navegando tranquilamente en vuestro barco
durante horas y, de repente, una tormenta comienza a remover bruscamente el mar.
Empieza a entrar agua en el barco y veis que la única solución es saltar y nadar hacia una
pequeña isla que parece desierta y que se encuentra a escasos metros. Los bienes que
se encuentran en vuestro barco son:
A. Por parejas tenéis 5 minutos para decidir qué 10 bienes de los que tenéis en el
barco os lleváis hacia la isla desierta, ordenándolas de mayor a menor
importancia y justificando dicho orden.
B. Ahora agruparos las parejas de 3 en 3 (es decir, grupo de 6 alumnos) y decidid
de los objetos que pusisteis en el apartado anterior, qué 5 bienes os lleváis
finalmente (os tenéis que poner de acuerdo todos los integrantes del grupo,
convenciéndoos unos a otros).
C. Imagina que podéis llevaros un bien extra (por grupo) que no estuviera en
vuestro barco. Reflexionad sobre qué bien elegiríais, ¿por qué?
D. Compartid todos los grupos los resultados, incluyendo los bienes del apartado
B y del C, y debatid hasta llegar a una lista común entre toda la clase de los 4
bienes que finalmente os llevaríais.
E. ¿Qué necesidad satisface cada uno de los bienes escogidos?
TAREA 3. Visión emprendedora
En los últimos años han aparecido cada vez más bienes y servicios que me permiten
ahorrar tiempo a las personas. Aquí un par de ejemplo:
Bienes. En los últimos años ha aparecido gran cantidad de comida precocinada en los
supermercados. Como las personas no tienen tiempo para cocinar, compran estos
productos para los que solo se necesita unos pocos minutos en el microondas o el horno
(a veces ni siquiera eso).
Servicios. Algunas personas se ofrecen a pasear los perros de aquellos que no tienen
tiempo a cambio de una cantidad de dinero.
TAREA. En grupos de 3 personas, pensar en productos o servicios que
todavía no existen y que podrían ahorrar tiempo a ti o a tu familia (tienen que
ser realistas y poder llevarse a cabo). Podéis rellenar una tabla como esta.
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Acabamos de ver que la economía intenta satisfacer el mayor número de necesidades
posible dado los recursos escasos que tenemos, pero antes de ver cómo podemos
conseguir tan difícil tarea, necesitamos saber las características de estas necesidades.
Las necesidades son ilimitadas.
Como ya hemos dicho en el punto anterior eso se debe a que las necesidades se
reproducen y siempre queremos más, y a que nuestro tiempo está limitado.
La misma necesidad puede satisfacerse de varias maneras.
José Luis es un apasionado de los videojuegos y todos los sábados por la noche se los
pasa con la videoconsola. Sus compañeros de clase le llaman friki y le dicen que es
muy aburrido por no querer salir de fiesta a tomarse unas Coca-Colas con ellos.
¿Tienen razón sus compañeros? Ciertamente no. José Luis tiene la necesidad de
entretenimiento, al igual que la tienen ellos, pero mientras sus compañeros satisfacen
su necesidad saliendo de fiesta, lo que le divierte a José Luis es jugar al Fortnite.
Podemos decir que las personas compartimos la mayoría de necesidades: seguridad,
alimentación, comunicación, etc. Aquí la clave es que cada una de esas necesidades
puede satisfacerse de manera diferente a través de diferentes bienes.
Entender la diferencia entre necesidades y bienes es clave en economía. Así, para la
necesidad de entretenimiento mucha gente utiliza Netflix, otros ven un partido de fútbol,
algunos salen de compras y otros leen un libro. Lo que debe quedar claro es que la
economía no entra en si es mejor salir de fiesta o jugar a videojuegos. Lo que le interesa
a la economía (y a ti) es saber si satisfaces tu necesidad.
Las necesidades se sienten de manera diferente.
- Oye profe, he mirado en tu Instagram y eres la persona que menos se conecta de
todos mis contactos, ¿por qué no usas la aplicación?
- Pues mira, la mayoría de los adolescentes reconocéis la necesidad de estar
conectado a redes sociales, pero eso no le pasa a todo el mundo.
Hay personas que desarrollan unas necesidades en un mayor grado que otras.
Esto se debe a que las necesidades se ven influidas por muchos factores:
que tengamos unas necesidades diferentes. Todos necesitamos
sentirnos seguros, pero en países como Estados Unidos esa
necesidad parece más desarrollada y muchos tienen una pistola en
casa, algo poco probable si vivimos en España. Curiosamente las
estadísticas dicen que tener un arma aumenta la probabilidad de que te disparen.
Irónico ¿verdad?
mucho más desarrollada dependiendo de con quién nos relacionamos. Si miras a
tus compañeros, es muy probable que muchos lleven zapatillas Nike, Adidas,
Reebok o Converse y que la mayoría de ella sean blancas.
publicidad al día, así que la publicidad puede hacernos que
sintamos algunas necesidades de manera más fuerte. Algunos
sienten necesidad de tener siempre lo último que sale.
varía con los años. Los jóvenes suelen necesitar estar todo el día conectado y
pasan horas en las redes sociales, mientras que la gente más mayor no suele
tener tan desarrollada esta necesidad (el 75% de la gente que usa Instagram tenga
menos de 35 años).
Las necesidades no son fijas.
Con el brote del COVID-19 pudimos ver como aparecían
nuevas necesidades y como otras muchas se desarrollaron
mucho más. Una nueva necesidad fue, sin duda, la necesidad
de protegerse del contacto de personas y objetos, lo que
multiplicó la compra de mascarillas y guantes de tal manera
que durante semanas fue imposible comprarlos en ningún sitio.
Una necesidad que ya teníamos era la de higiene, pero con la pandemia esta
necesidad se desarrolló a niveles antes insospechados. Muchas personas
desinfectaban todo aquello que tocaban o compraban en supermercados lo que
disparó la venta de alcohol y lejía. Lavarse las manos se convirtió en la mejor
manera de evitar el contagio, lo que multiplicó la venta de gel hidroalcoholico.
Por ejemplo, antiguamente la gente vivía en pequeñas aldeas y
muchos apenas salían de allí. Pero con la evolución a grandes
ciudades las personas se fueron separando de sus conocidos.
Muchas necesidades se desarrollaron, como la necesidad de
mantener el contacto. Con el desarrollo de la tecnología, tener
internet o un teléfono móvil se ha hecho imprescindible para
satisfacer estas necesidades.
Características de las necesidades.
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Las necesidades no es algo fijo, sino que varía con los tiempos. La
propia evolución de la sociedad o los cambios en la tecnología
pueden provocar que surjan nuevas necesidades (también si hay una
guerra o un virus letal).
Todo lo que ocurrió en torno al 14 de marzo de 2020 con el confinamiento por el COVID- 19
forma ya parte de la historia de España. Es increíble cómo se precipitaron los hechos. A
principios de marzo llamaban locos a aquellos que compraban mascarillas. El viernes 13 de
marzo miles de personas huían de los sitios donde el virus actuaba con más fuerza. El día
14 por la tarde, era imposible comprar papel higiénico, un filete de carne o una lata de atún.
El día 15, la gente ya confinada salía a los balcones a aplaudir durante diez minutos. ¿Pero
qué demonios pasó en tan solo unos días? La pirámide de Maslow había entrado en escena.
La escala de las necesidades de Maslow se describe a menudo como una pirámide que
consta de cinco niveles. La idea básica de esta jerarquía es que las necesidades más
altas ocupan nuestra atención solo cuando se han satisfecho las necesidades
inferiores de la pirámide. Es decir, hasta que no cubro una necesidad de un nivel
inferior, no sentiré las necesidades del siguiente nivel.
Vamos a explicar estos 5 niveles.
NIVEL 1: Necesidades básicas. Son necesidades fisiológicas básicas para mantener
la supervivencia: comer, dormir, protegerse del frío, etc. Mientras el ser humano no satisface
estas necesidades, no se preocupa por las demás. Esto lo vimos, por ejemplo, a partir del
10 de marzo, cuando los casos de COVID-19 empezaron a multiplicarse en Madrid. Como
muchos madrileños tienen casa en lugares de playa, algunos aprovecharon el viernes 13
para marcharse allí. En las redes llovían las críticas a estas personas a las que llamaron
egoístas por poner en riesgo a las ciudades a donde acudían. No nos confundamos, aquí
hay que distinguir a aquellos que simplemente querían pasar el fin de semana en un sitio de
playa de aquellos que literalmente huyeron atemorizados de un virus letal. En estos últimos
se activó la necesidad más básica de todas: la de conservar la vida.
NIVEL 2: Necesidades de seguridad y protección. Estas surgen cuando
las necesidades fisiológicas ya se han cubierto. Son las necesidades de sentirse seguro
y protegido. El ser humano siempre quiere consolidar lo conseguido y garantizarse que
podrá estar seguro. El sábado 14 parecía claro que el confinamiento que ya había
ocurrido en Italia llegaría a España. El temor por lo que iba pasar activó el siguiente
nivel de necesidad, garantizarse una seguridad. Las familias acudían a los
supermercados a comprar 20 kilos de carne para congelar, 50 latas de conserva y 80
rollos de papel higiénico entre otras cosas. Las mascarillas, botes de alcohol y gel
hidroalcohólico se agotaron junto a otros muchos productos de higiene.
NIVEL 3: Necesidades sociales. Una vez que el ser humano se sienta seguro,
buscará relacionarse con los demás, ser parte de una comunidad, agruparse en
familias, amistades, una pareja, etc. Entre estas necesidades se encuentran: la
amistad, el compañerismo, el afecto y el amor. El día 15 ya estábamos confinados y
seguros en nuestros hogares con la despensa y el frigorífico lleno.
En ese momento se activó el siguiente nivel, las necesidades
sociales. Las llamadas y vídeollamadas telefónicas aumentaron un
50% ante la necesidad innata que tenemos de relacionarnos con
los demás. Los niños pintaban arcoíris y los pegaban en las
ventanas como manera de interactuar con otros niños a los que no
podían ver.
NIVEL 4: Necesidades de estima o reconocimiento. Una vez que el
individuo pertenece a un grupo querrá tener un cierto reconocimiento dentro del mismo.
Todos queremos sentirnos reconocidos y valorados por los demás_. En una guerra_
contra un virus, nuestros soldados fueron los sanitarios. A los 8 de la tarde la gente se
lanzaba a los balcones para aplaudir a los sanitarios que arriesgaban la vida por
nosotros. Ellos salían 5 minutos a la calle del hospital para recibir los aplausos. Durante
dos meses los aplausos continuaron, pero pronto se convirtieron en un reconocimiento
a nosotros mismos. Salíamos a los balcones a aplaudir y recibir los aplausos de los
demás, la canción “sobreviviré” fue nuestro lema durante esos aplausos. Nuestra
manera de contribuir a frenar al virus era encerrarnos en casa. A veces pensamos que
es un defecto de aquellos que buscan reconocimiento. No te confundas, la necesidad
de reconocimiento es tan humana como todas las demás.
NIVEL 5: Necesidad de autorrealización. Este último nivel es algo diferente y
Maslow utilizó varios términos para denominarlo: “motivación de crecimiento”, “necesidad
de ser” y “autorrealización”. Consiste en llegar a ser lo máximo posible, “la máxima
expresión del yo”. Según algunos sociólogos, hay gente que nunca llegan a satisfacer
esta necesidad, ya que una vez que consiguen sus objetivos, se marcan otros.
Durante la pandemia más de 50.000 sanitarios fueron contagiados en España y muchos
de ellos murieron. Ante la escasez de efectivos, muchas personas se hicieron voluntarios
para ayudar arriesgando su salud e incluso su vida. En muchos de ellos, se había
La pirámide de Maslow. activado la necesidad de autorrealización.
ACTIVIDAD 4. CLASIFICANDO TUS NECESIDADES.
TAREA. Completa la siguiente tabla, indicando en la primera columna 5 necesidades
humanas, en la segunda productos que permitan cubrirlas, y en la tercera en qué
nivel de la pirámide de Maslow se encontraría.
Las personas que se muestran a continuación necesitan cubrir diferentes necesidades.
TAREA. Clasifica a las siguientes personas dentro de la pirámide de Maslow
atendiendo a la necesidad que desean satisfacer:
ascienden a sus compañeros mientras que ella se encuentra estancada en su
puesto, a pesar de mostrar resultados extraordinarios.
le está costando mucho poder llegar a final de mes, más teniendo en cuenta que tiene un
hijo al que mantener.
mundo. Eso sí, últimamente tiene demasiado trabajo de oficina y no ve mucho
a sus compañeros.
porque su contrato acaba dentro de 1 mes y no sabe si lo van a renovar.
esfuerzos necesarios para tratar de conseguir su sueño, que es entrar a Operación
Triunfo para aprender más y darse a conocer.
Dibuja en tu libreta la pirámide de Maslow y clasifica las siguientes App en el escalón
de la pirámide correspondiente, indicando qué tipo de necesidad te permite satisfacer
dicha App y argumentando por qué la has colocado en dicho escalón:
A lo largo de tu vida tienes que tomar muchas decisiones importantes. ¿Qué carrera
estudio? ¿empiezo a buscar trabajo? ¿me independizo de mis padres? Pero también hay
decisiones que nos acompañan en el día a día que tomamos casi sin darnos cuenta ¿estudio
una hora más de inglés o me voy con mis amigos a tomar una Coca-Cola? ¿Me compro
esas zapatillas que me gustan o ahorro dinero?
Durante los primeros puntos hemos visto que el problema económico básico consistía en
que tenemos unos recursos escasos para satisfacer nuestras necesidades. Esto provoca
que tengamos que tomar decisiones de manera continua, pero ¿en qué me baso para tomar
una decisión u otra? La clave para empezar es el análisis coste beneficio.
Los economistas consideran que las elecciones que hace la gente son racionales. Una
elección racional es aquella que se basa en una comparación entre costes y beneficios.
Para determinar la racionalidad de la elección, solo son importantes los deseos de la
persona que la hace. Por ejemplo, si yo disfruto más con series que con la play, para mí lo
más racional será gastarme dinero en Netflix antes que en videojuegos. Después de realizar
el análisis de coste-beneficio de cada decisión, la elección más racional será́ aquella en la
que los beneficios superan a los costes en mayor proporción.
La economía ayuda a entender cómo realizar este análisis coste-beneficio. Así, vamos a ver
4 principios económicos que nos pueden ayudar a tomar las decisiones.
- Primer principio: el coste de oportunidad.
Al inicio del brote del COVID-19 muchos países se vieron ante la situación de tomar una
importante decisión: confinar o no confinar a los ciudadanos. La decisión no era baladí. Si
no se confinaban, el virus se seguiría expandiendo y el coste sería la muerte de muchas
miles de personas.
La otra opción era confinar a los ciudadanos, pero eso llevaría al cierre de miles de
empresas y a la pérdida de cientos de miles de trabajos que dejarían a muchas familias
en graves problemas económicos. ¿Y tú que hubieras hecho? ¿la bolsa o la vida?
Cada vez decidimos tomamos una decisión de cómo utilizar nuestros recursos (nuestro
dinero o nuestro tiempo), estamos renunciando a hacer otras cosas con ese dinero o ese
tiempo. Dicho de otra manera, cada decisión tiene un coste de oportunidad.
Para entenderlo vamos a ver diferentes casos.
CASO 1. Decisión con coste de tiempo, pero no de dinero. Has ganado la olimpiada
de economía y te ofrecen una beca con la que puedes estudiar gratis la carrera que
quieras. Tus opciones son estudiar Economía o Derecho. Como solo puedes elegir
una, el coste de oportunidad queda claro; si estudio Economía, mi coste de oportunidad
es que renuncio a estudiar Derecho. Obviamente el coste de oportunidad de estudiar
Derecho es que no puedo estudiar Economía.
En esta ocasión, como tenemos una beca vemos que no hay coste de dinero. Si
suponemos que tardamos el mismo tiempo en sacar cada carrera, la decisión no tiene
más misterio que quedarnos con aquella carrera que nos gusta más, es decir, a
igualdad de costes, nos quedamos con la carrera que nos da más beneficios. En
nuestro caso, elegiríamos estudiar economía, ya que es bastante sublime.
Lo mismo se aplicaría en el caso de que de la matrícula de cada carrera costara la
misma cantidad de dinero. Si estudiar derecho cuesta 15.000 euros, y estudiar
economía cuesta lo mismo, seguiré estudiando economía sí esta es la carrera que me
gusta más (me da más beneficios). Pero ¿qué ocurre si una de elecciones incluye un
coste monetario y la otra no? ¿o sí una elección tiene un coste mayor que la otra?
CASO 2. Decisión coste de tiempo y de dinero. Al ganar la Olimpiada de Economía
te dicen que la beca es solo para la universidad de tu ciudad, y allí no se ofrece
Economía. Ahora si quieres estudiar Economía tendrías que irte fuera, y pagar las tasas
de matrícula y el coste de vivir fuera. Vamos a suponer que en 4 años el coste total de
matrícula, vivienda y alimentación son 30.000 euros. En este caso estudiar El coste de oportunidad.
Lo que se gana. El beneficio de una decisión es la ganancia o la satisfacción que
ofrece, y está determinado por las preferencias de las personas.
A lo que se renuncia. El coste de una decisión es aquello a lo que renunciamos.
Economía tiene un coste añadido, no solo no puedo estudiar Derecho, sino que además me
gastaría 30.000 euros.
Ahora, aunque estudiar economía sea sublime, debo sopesar los beneficios y los costes
cada decisión. Estudiaré economía solo si los beneficios de hacerlo son superiores a los
costes. Es decir, elegiré economía si para mí el beneficio de estudiar esta carrera es mayor
que la suma del coste de 30.000 euros y de no poder estudiar derecho.
CASO 3. Decisión con coste de dejar de ganar dinero (costes monetarios más costes
invisibles) Imagina que ahora la decisión es estudiar economía (sin beca) o empezar a
trabajar. ¿Cuál sería el coste ahora de estudiar? Podríamos pensar que el coste serían los
30.000 euros de coste de la matrícula y de vivir fuera, pero estaríamos cometiendo un gran
error. Nos hemos olvidado de que si estudiamos estamos renunciado a trabajar y por tanto
estamos renunciado a todos los ingresos que obtendríamos en esos 4 años. El dinero que
dejo de ganar es lo que llamamos un coste invisible o no monetario.
¿Y el coste de empezar a trabajar? No tienen ningún coste monetario inmediato, pero tiene
un importante coste invisible: no tendré tiempo para estudiar, con lo que lo normal es que
acceda a peores trabajos en el futuro y acabe ganando mucho menos dinero.
En el año 2000 muchos alumnos abandonaron los estudios y empezaron a trabajar en el
boom de construcción. Se necesitaban miles de albañiles que podían cobrar más de
2000 € al mes. Estos compañeros solían venir con sus cochazos BMW a “fardar” delante
de los que hoy son tus profesores, pobres universitarios entonces, que nos reuníamos a
tomar las tristes Coca-Colas que nuestro pobre presupuesto nos permitía. En ese
momento, esos “ricos” albañiles se sentían los ganadores, y nuestro coste de
oportunidad era realmente alto. Habíamos renunciado a mucho dinero para conseguir
una buena educación. Lo que es la vida, años más tarde llegaría la crisis y los albañiles
se quedaban sin trabajo, vendían sus coches y se apuntaban al bachillerato nocturno.
Tu amigo Borja Mari te propone un plan de ir al cine y luego a tomar
un helado McChurry en el centro comercial por unos 10€. El
problema es que tienes que hacer un importante trabajo de
Economía, cuya fecha límite es ese mismo día. Borja Mari te jura por
Snoopy que si no vas con él se enfada contigo. ¿Cuál es el coste de
oportunidad de irte con Borja Mari?
Como hemos visto, el coste de oportunidad es aquello a lo que renunciamos cuando
tomamos una decisión. Debemos tener en cuenta tanto los costes monetarios (dinero
a pagar) como los invisibles (tiempo que perdemos que nos impide hacer otra cosa o
dinero que dejaría de ganar en ese tiempo).
Si decides ir con Borja Mari no solo te gastarás 10€ (coste monetario de ir al cine),
sino que estás renunciando a hacer el trabajo de Economía. De manera que el coste
de oportunidad de ir con él son los 10€ que te vas a gastar y, ADEMÁS, vas a tener
un 0 y te voy a catear (coste invisible).
Si decides estudiar no tendrás ningún coste monetario, pero si uno invisible: Borja
Mari se enfadará contigo. Tranquilo, lo superarás.
El coste de oportunidad.
A veces, al tomar una decisión renunciamos a dinero (costes monetarios) pero
también a nuestro recurso más valioso, el tiempo. Por tanto, al coste
monetario debemos añadir los costes invisibles de aquello que dejamos
de hacer o el dinero que dejamos de ganar en ese tiempo.
No todos los costes invisibles están relacionados con el tiempo, si mi
padre quiere estudie y yo decido trabajar, esta decisión tendrá un coste
invisible (no monetario): que mi padre se decepcione conmigo.
En definitiva, podemos
aplicar la frase “ el que
algo quiere, algo le
cuesta ”, cada vez que
tomamos una decisión
estamos renunciando
a las alternativas no
elegidas.
ACTIVIDAD 5. NUESTRO COSTE DE OPORTUNIDAD.
TAREA. Responde a las siguientes cuestiones:
Indica 3 momentos en los que hayas tenido que tomar una decisión importante. ¿Cuál
fue el coste de oportunidad de cada decisión?
¿Cuál es el coste de oportunidad que tienes por estar ahora mismo aquí sentado en
la clase de economía?
Tu tía tiene plan de salir esta noche y te pide que hagas de canguro de tu sobrino. Si
lo haces te pagará 20 euros como compensación. Pero tu amigo Borja Mari, que
siempre está proponiendo planes, te ofrece ir con él a cenar y a tomar un helado a la
Heladería Inma. Ese plan costaría unos 10 euros. ¿Cuál es el coste de oportunidad
de irte con Borja Mari? Distingue, además, entre los costes monetarios e invisibles.
Esta noche es el concierto de tu cantante favorito. Las entradas
se venden tanto en el centro comercial que está a las afueras de
la ciudad como en una tienda debajo de tu casa. Si compras la
entrada debajo de tu casa, el precio es de 15 euros y te la dan al
instante. En el centro comercial las entradas son solo 10 euros,
pero como son más baratas todo el mundo está yendo allí y hay
una cola de 2 horas. Además, para llegar al centro comercial
tienes que ir en autobús que cuesta 1 euro. ¿Cuál es el coste de oportunidad de
comprar la entrada debajo de tu casa? ¿Y de comprarla en el centro comercial?
Mañana es el cumpleaños de mi amiga Jessica y se me ha olvidado comprarle el
regalo. Sé que tiene un nuevo móvil y que quería comprarse una funda y un protector
para evitar que se dañe, por lo que he decidido que ese va a ser mi regalo. El precio
de la funda más el protector en la tienda de al lado de mi casa es de 15 euros. La
misma funda y protector se encuentran en internet por 10 euros, pero hay costes de
envío y el producto tarda unos días en llegar. Las opciones son:
¿Cuál sería el coste de oportunidad de comprarlo en la tienda al lado de
casa? ¿Cuál sería el coste de de oportunidad de elegir el envío a un día?
¿Y el coste de oportunidad de de elegir el envío a 7 días? ¿Qué opción
elegirías tú?
Lee la siguiente noticia y responde a las cuestiones planteadas:
Casi el 37% de los adolescentes pasa más de 6 horas diarias con el móvil.
Celeste López, La Vanguardia (16- 03 - 2022) – ADAPTADO.
Actualmente, los niños ya tienen un smartphone propio antes de cumplir los 10
años. Y ahí pasan gran parte de su tiempo. Un estudio de Cáritas revela que el
36,7% de los adolescentes de entre 12 y 17 años pasa más de seis horas al día, lo
que califica como un uso abusivo de las pantallas; mientras que uno de cada cinco
se encuentra en riesgo de adicción (interfiere en su quehacer diario).
El 49% de la adolescencia que pasa más de 6 horas frente a las pantallas ha
suspendido 3 o más asignaturas y hasta el 60% cuando hay un uso adictivo.
Las chicas, registran en mayor medida rasgos de uso adictivo que los chicos
adolescentes (20,1% entre chicas frente al 18% entre ellos) lo cual está
fuertemente vinculado con el uso redes sociales.
Los chicos suelen hacer más uso de los videojuegos. El posible trastorno por uso
de videojuegos entre los adolescentes varones (21%) cuadriplica al de las chicas
(4,9%). El tiempo de dedicación e interés a esta actividad entre ellos también es
completamente diferente, mientras que solo para el 7,8% de las chicas los
videojuegos suponen una actividad integrada en su día a día, entre los chicos se
cuadriplica esa cifra implicando al 30,6% de los adolescentes.
Las familias están preocupadas porque los dispositivos interfieren negativamente
en las relaciones con los menores, pero también les preocupa el impacto de este
hábito en la relación de sus hijos e hijas con su entorno, temiendo que pueda
derivar en un aislamiento social (30,1%). La dificultad para descansar ante el uso
constante de las pantallas es otra preocupación de los adultos (34,3%).
T AREA. Responde a las siguientes cuestiones sobre el texto:
A. ¿Qué opinas acerca de los hábitos de consumo del móvil
entre los jóvenes?
B. ¿Consideras que dedicar tanto tiempo a esta actividad
supone un buen aprovechamiento del tiempo? ¿Por qué? Explícalo
teniendo en cuenta el concepto del coste de oportunidad.
C. ¿Los jóvenes que tienen este tipo de conducta
consideran el consumo de móviles como una necesidad
primaria o como una necesidad secundaria? Justifica tu
respuesta.
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D. Explica el significado de esta viñeta relacionándola con lo visto en clase.
1. Triana se compró el año pasado una moto nueva por 3.500€
para ir a su trabajo, pues estaba en un lugar en el que es muy
difícil encontrar aparcamiento con el coche. Es una Vespa roja
preciosa que le encanta, sin embargo, hace 5 meses se
compró una casa justo al lado de su oficina, y lleva todos estos
meses sin coger la moto. La puso en venta por 3.000€,
asumiendo que iba a perder parte del dinero invertido, pero no le importaba, pues
durante los 7 primeros meses le vino muy bien para ir al trabajo; sin embargo, la
mayor oferta que ha conseguido es de 2.000€. Se niega a venderla a ese precio,
así que ha decidido dejarla aparcada en su garaje, aunque no la utilice.
TAREA. ¿Está haciendo Triana lo correcto? Justifica tu respuesta.
2. Tu amiga Fiona adora ir de compras. Hace un par de meses
vio un vestido espectacular para lucir en la fiesta de
graduación. Sin dudarlo entró en la tienda y lo compró por 200
euros. No se lo probó en la tienda porque tenía pensado
hacerlo en casa, el problema es que se le olvidó y ahora, a los
dos meses, el vestido no le entra porque se equivocó y cogió
uno que es 2 tallas menor a la suya.
Cuando va a devolverlo a la tienda, la dependienta le dice que ha pasado
demasiado tiempo y que ya no lo puede devolver. Fiona se lo ofrece a todas sus
amigas e incluso lo intenta vender por internet. La mejor oferta que recibe es de
100 euros.
Fiona se niega a venderlo porque le costó el doble y lo guarda en su armario. En
realidad, no está segura de sí está tomando una buena decisión y acude a ti, que
estás estudiando economía y ya entiendes bastante de estas cosas.
TAREA. ¿Qué le recomendarías? Justifica tu respuesta.
3. En muchas ocasiones tomamos malas decisiones por no tener en cuenta los
costes irrecuperables..
TAREA. Piensa en una situación real en la que hayas tomado una
mala decisión por no haber tenido en cuenta el concepto de coste
irrecuperable, y explícala
El análisis marginal.
Es el cumpleaños de Borja Mari y quiere invitar al cine y después a cenar y a tomar un
helado McChurry a tres amigas: Ana, María y Miriam. El problema es que las tres tienen
un importante trabajo de economía que entregar al día siguiente.
Afortunadamente han aprendido que el análisis marginal te permite saber cuántas horas
estudiar. Por tanto, no está todo perdido, tal vez puedan hacer las dos cosas. Esto es lo
que ellas valoran:
alta para estudiar la carrera que quiere.
plan con Borja Mari.
han ofrecido.
Cada alumna cuenta que cada hora extra que emplean en el trabajo su nota subirá, pero
podrán hacer menos cosas con Borja. Toca hacer el análisis marginal.
Solución:
Ahora las alumnas no tienen que decidir si “estudiar o no estudiar”. La decisión es cuántas
horas van a estudiar.
¿Estudiar la primera hora?
Deben comparar el beneficio marginal de estudiar la primera hora con el coste marginal.
¿Estudiar la segunda hora?
El beneficio marginal de la segunda hora son 3 puntos extra (pasando a tener un 8). El
coste marginal de esta segunda hora será no ir a cenar (el helado ya lo habían perdido).
¿Estudiar la tercera hora?
Esta última hora supone un beneficio marginal de 2 puntos extra (y tener un 10 y la
gloria). El coste marginal es no poder ir al cine (helado y cena ya estaba perdido).
No está claro que pasará con María, que debe elegir entre los 2 puntos extra
o que le inviten a cenar. ¿Y tú qué harías?
Ninguno: voy al
cine, a cenar y
tomar un helado.
1 HORA 5 5 puntos más
Puedo ir al cine y
a cenar, pero no
al helado.
Pierdo
helado
2 HORAS 8 3 puntos más
Puedo ir solo al
cine
Pierdo cena
3 HORAS 10 2 puntos más
No puedo ir a
nada
Pierdo cine
Aquellas alumnas que prefieran los puntos extra a que les
inviten al cine, estudiarán la tercera hora. Si prefieren el
cine, no estudiarán. Parece claro que Miriam estudiará,
pues para ella lo más importante es el 10.
Una vez más, si las alumnas dan más valor a 3 puntos
extra que ir a cenar con su amigo, estudiarán la segunda
hora. Si por el contrario prefieren el plan de irse a cenar a
los 3 puntos, no estudiarán esta segunda hora. Parece
que esta es la opción que elegiría Ana que solo busca
aprobar y por tanto no les da valor a estos 3 puntos extra.
Si las alumnas dan más valor a aprobar que a ir tomar un
helado, estudiarán la primera hora. Parece obvio que lo
harán las 3, ya que hemos dicho que todas desean aprobar.
Aprobar
pierdo un
helado
- Cuarto principio: las personas responden a incentivos.
Cuando llegas a la universidad ves que hay muchos que se lo toman con calma. Imagina el
caso real de Carlos, no tiene ningún problema de aptitud, simplemente adora su vida como
estudiante y no tiene ganas de empezar a trabajar. Teniendo en cuenta que todos los gastos
de la universidad los pagan sus padres su análisis es el siguiente:
“Si empiezo a trabajar, mi beneficio marginal es el salario con el que
empezaría de 800 euros. Por otro lado, mi coste marginal es que NO
podré seguir con mi vida de ocio y tranquilidad que me estoy
pegando”. El análisis es bien sencillo. Carlos prefiere su vida de ocio
antes que 800 euros.
Pero los padres de Carlos saben que esto es una pésima decisión. No tiene en cuenta que
cuanto más tarde en empezar a trabajar, más difícil será encontrar un buen trabajo y
alcanzar un salario digno. Dicho de otra manera, no tiene en cuenta que el verdadero coste
de oportunidad son todos los costes presentes (los 800 euros que pierde al no trabajar) y
futuros (ganarás más en el futuro). Pero, imagina que el padre de Carlos le propone lo
siguiente: hacerle director de su empresa con un sueldo de 3000 euros al mes el día
después de acabar la carrera.
Tú puedes ser uno de esos alumnos que te conformas con un 5, lo cuál
te haría estudiar solo 1 hora en el ejemplo del apartado anterior y así
irte al cine y cenar con tu amigo. Pero si tu padre te dice que te compra
una moto, una consola o el móvil último modelo si sacas un 10 en ese
trabajo de Economía, es bastante probable que le dediques las 3 horas
necesarias para el 10.
Los incentivos pueden ser positivos (recompensa) o negativos (castigo ). Si tu padre
te dice que te quita el móvil sino sacas un 10, es bastante probable que también te esfuerces
más. En este caso el incentivo sería negativo.
Los incentivos son muy importantes en economía. Por ejemplo, cuando hace
mucho calor las terrazas de los bares se llenan y las mesas de dentro están vacías. En
esta situación, un bar pierde la mitad de su clientela posible. Un incentivo que a veces
usan los bares es poner los precios de la terraza más caros, para así incentivar a la
gente a entrar en el bar. Lo mismo hacen algunas tiendas como Telepizza, que cobran
más barato sus productos si los recoges tú mismo y no pides que te lo lleven.
Así, cuando el Estado quiere desincentivar el consumo de algún bien (como el
tabaco, muy perjudicial para la salud), lo que hace es aplicar un impuesto para
encarecer el producto. Si eres uno de esos insensatos que fumas, que sepas que de
los 5 euros que cuestan algunas marcas de tabaco, 4
son de impuestos. Al aumentar los costes de fumar
hay menos gente que lo hace. El Estado “castiga” la
decisión de fumar aumentando sus costes. Este es
uno de los motivos por los que mucha gente cambia
su decisión de “fumar” a “dejar de fumar”.
¿Qué pasó con Carlos?, decirte que terminó la carrera en 6 meses y empezó como
director de la empresa de su padre al día siguiente. Digamos que Carlos consideraba
que su vida de estudiante valía más de 800 euros al mes, pero no más que los 3000
euros que le ofrecía su padre. El incentivo claramente funcionó.
Alberto prefería comprarse el Samsung antes que el BQ, pero el primero
costaba 250 euros más. Como no quería quedarse sin ahorros, finalmente eligió
el BQ.
Su padre, viendo esto, le dice que, si saca buenas notas, le dará la mitad del
dinero que cuesta el móvil Samsung. ¿Cambiaría esto decisión?
El Samsung costaba 400 euros, mientras que el BQ 150. Alberto decidió que no le
compensaba. Sin embargo, como ahora su padre pone la mitad, el Samsung solo le
costaría 200 euros. Dicho de otra manera, el coste marginal de comprar el Samsung
es de 50 euros (coste de pasar de BQ a Samsung)
Si Alberto decide ir finalmente a por el móvil Samsung, su padre habrá
conseguido su objetivo: su incentivo habrá hecho a su hijo cambiar de
decisión al disminuir sus costes marginales. Ahora Alberto deberá sacar las
buenas notas que su padre desea.
Los incentivos.
Ahora Alberto podrá disfrutar de mejor móvil poniendo solo
50 euros más. Si considera que un mejor sistema operativo y
cámara vale más que esos 50€, acabará comprándolo.
La economía estudia el comportamiento humano, pero no es la única ciencia que lo hace.
La psicología también trata de explicar cómo las personas toman decisiones. Aunque
psicología y economía se centran en problemas diferentes, recientemente se han unido en
lo que se conoce como la economía conductual o del comportamiento.
Algunos de los puntos de vista que incorpora esta área son:
Las personas no siempre son racionales.
Los libros de economía están llenos de personas que forman parte de una especie muy
particular: “el Homo Economicus”. La economía supone que estas personas siempre son
racionales. Si dirigen una empresa, siempre tomarán aquellas decisiones que les permite
conseguir los máximos beneficios. Como consumidores, siempre elegirán aquellos
productos a aquellos precios que les permiten llegar a su mayor satisfacción posible. Todo
esto lo consiguen haciendo un perfecto análisis de sus costes y beneficios.
Pero las personas reales no son “Homo Economicus”, sino
Homo Sapiens. Aunque algunas pueden ser muy racionales
y analíticas, las personas son mucho más complejas.
Pueden ser impulsivas o emocionales en sus compras.
Así, algunos estudios han detectado que las personas cometen una serie de errores:
A. Las personas son demasiado confiadas. La mayoría de las personas está muy segura
de sus habilidades y conocimientos. Por ejemplo, un experimento hizo preguntas numéricas
del tipo ¿cuántos países hay en Europa? y pedía que la gente respondiera con un intervalo
con el que estuviera casi seguro de que acertaría (por ejemplo, si digo que hay entre 30 y
40 países estoy casi seguro de que es así). El experimento demostró que la gente confiaba
mucho en sus habilidades, ya que daba intervalos muy pequeños, y sin embargo cometía
errores con frecuencia (por cierto, Europa tiene 50 países).
B. Las personas dan demasiada importancia a un número pequeño de experiencias
vividas. Por ejemplo, supongamos que queremos comprar un ordenador en Amazon. Nos
ponemos a revisar y vemos que hay uno que es el mejor valorado por miles de usuarios.
Luego, una amiga nuestra nos dice que lo compró hace un mes y que ya se le ha estropeado.
Si somos racionales, pensaremos que nuestra amiga solo es una
persona más dentro de las miles que han opinado en Amazon. Pero
debido a que la historia de nuestra amiga es tan real, muchas
personas le darán más importancia de la que deberían a la hora
decidir.
C. Las personas son reacias a cambiar su manera de pensar. Las personas suelen
mirar a los hechos de manera que confirman sus opiniones. Por ejemplo, en un partido
Real Madrid-Barcelona, la mayoría de aficionados creen que el árbitro suele beneficiar
al otro equipo. Si hay un penalti que pueda ser dudoso para el Barcelona, la mayoría de
los aficionados del Barcelona interpreta que fue penalti claro, y la mayoría de los
aficionados del Madrid considera que claramente no lo fue.
Las personas se preocupan por la justicia.
En ocasiones, puede que las personas tomen decisiones poco
racionales porque consideran que se ha cometido una injusticia. Por
ejemplo, imaginemos que tenemos un jardín en casa y cae una gran
nevada. Para que se no estropee dicho jardín, debemos retirar la
nieve, pero en casa tenemos unas herramientas con las que nos llevaría un gran
esfuerzo. Vamos a una ferretería a comprar una pala y nos dicen que cuesta 60 euros.
Si somos racionales compraremos la pala si consideramos que el esfuerzo que nos
vamos a ahorrar (el beneficio de la pala) es mayor que los 60 euros de coste.
Pero ahora imagina que sabemos que esa pala valía 20 euros la semana pasada, y que,
ante la nevada, todas las ferreterías se han aprovechado y han subido los precios.
Muchas personas, aunque estarían dispuestas a pagar los 60 euros, al saber que la
ferretería se está aprovechando de la situación, se marcharían indignadas sin la pala.
Las personas son impacientes a corto plazo.
Los libros de economía también suponen que las personas tienen unas
preferencias estables donde el horizonte temporal no importa. Si somos
impacientes, lo seremos hoy, mañana y dentro de 10 años. Pero la economía
del comportamiento defiende que las personas somos mucho más impacientes en el
corto plazo que en el largo plazo.
A largo plazo un fumador se promete que dejará de fumar porque es malo para su salud,
pero pasan 10 minutos y se enciende otro cigarro. Una persona que quiere perder peso
se compromete a llevar una dieta equilibrada, pero luego la rompe a las primeras de
cambio tomando pizza o patatas fritas. Un alumno sabe que tiene que hacer los deberes
y estudiar día a día para sacar mejor nota, pero llega la tarde y coge el móvil varias horas.
En todos estos casos el deseo de tener una satisfacción inmediata (un cigarro, una
pizza, o un rato en tik-tok) lleva a romper los planes a largo plazo , planes que las
personas consideraban que eran lo mejor para ellos, pero que no cumplen a corto plazo.
Esta inconsistencia de tomar decisiones a largo plazo para luego romperlas a corto
plazo es irracional y en ocasiones puede tener costes económicos. Por ejemplo,
una persona que se compromete a ir al gimnasio 3 o 4 veces por semana y compra una
suscripción completa.
Luego acaba por romper su promesa y apenas va unos pocos días al mes, por lo
que le hubiera salido más rentable la modalidad “pagar por visita”, una modalidad
mucho más barato si solo vas al gimnasio unas pocas veces.
1
2
3
- Sesgos cognitivos y toma de decisiones.
Los psicólogos y economistas del comportamiento han identificado una serie de sesgos
cognitivos que afectan la toma de decisiones de las personas.
Algunos de estos sesgos cognitivos son:
Contabilidad mental. Las personas solemos dividir el dinero en diferentes
categorías conocidas como cuentas mentales, en función de en qué lo empleamos. Así,
algunas personas derrochan el dinero cuando están de vacaciones porque consideran que
se lo han ganado, o porque ya se han gastado mucho dinero y ¿qué más da gastar 20 euros
más en estas vacaciones, si ya me he gastado mucho más? Sin embargo, esas mismas
personas pueden mirar con lupa los precios en un supermercado para ahorrarse esos
mismos 20 €.
Las personas también tienen diferentes cuentas mentales según de
donde venga el dinero. Concretamente, las personas suelen dar
mayor valor al dinero que ha costado mucho trabajo ganar o ahorrar
y lo gastarán con más cuidado. Por otro lado, dan menor valor al
dinero que se obtiene de manera fácil, por ejemplo, al ganar un
premio, por lo que lo gastan más fácilmente. No tiene sentido, ya que
deberían tratar el mismo dinero con el mismo cuidado.
Efecto ancla. Las personas suelen dar demasiada importancia a la primera
información que reciben, ya que se crea un ancla en su subconsciente. Por ejemplo, si te
pregunto ¿piensas que Cervantes vivió más o menos de 40 años? y a continuación te
preguntó ¿a qué edad crees que murió Cervantes? El número 40 se ha quedado anclado
en tu mente, y probablemente des una cifra parecida (Cervantes murió con 68 años).
Un ejemplo de ancla es el precio que se viene a la mente en el primer
momento que vemos un producto. Esta es una estrategia muy usada por
muchas tiendas, que primero informan de que algo tiene un precio muy
elevado, para luego bajarlo y así parecer más barato.
Efecto manada. En ocasiones, las personas hacen ciertas cosas porque las
demás las hacen. Por ejemplo, si a medio curso te cambian a una clase y ves que todo el
mundo toma notas del profesor, es bastante probable que tú también tomes notas. Si
queremos tomar un café en una terraza, elegimos sentarnos en una cafetería porque está
más llena que otra.
Muchos pubs y discotecas intentan aprovechar este efecto, y a primera hora ofrecen
ofertas o descuentos con el objetivo de que entren clientes a sus locales, lo que servirá
así de reclamo para que otros entren más tarde.
Efecto marco. Las personas pueden estar inclinadas a tomar
decisiones diferentes dependiendo de como se les presenten las opciones.
Así, solemos elegir las opciones que se presentan de una manera positiva.
Por ejemplo, si te planteasen dos opciones, ¿cuál elegirías, una marca de
leche cuyo 99% estuviese libre de grasas, u otra que contuviera solo un
1% de ella? Muchas personas eligen la primera opción porque les parece más sana,
cuando en realidad, las dos marcas tienen el mismo porcentaje de grasa.
Así, empresas de cosméticos siempre nos presentan el mensaje “te sentirás más joven”,
en lugar de “frenará el envejecimiento”.
Efecto dotación. Las personas suelen dar más valor a un bien cuando ya lo
tienen. Por ejemplo, el dueño de una casa suele pedir un precio más alto para venderla,
de lo que ofrecería para comprar esa misma casa.
Muchas empresas aprovechan este efecto para ofrecer un producto a un precio inicial
muy bajo (como una suscripción a una plataforma de televisión de pago). Una vez que
el consumidor ya considera el producto como “suyo”, los clientes están más dispuestos
a aceptar subidas de precios.
Aversión a las pérdidas. La mayoría de personas
prefieren evitar pérdidas antes que obtener ganancias. Si
caminando por la calle y encontramos un billete de 5 euros,
estaremos contentos. Sin embargo, si perdemos ese dinero
después, la sensación de pérdida que aparecería sería mayor que
el sentimiento positivo inicial.
Imagina que hay posibilidad de hacer una inversión donde hay un 50% de posibilidades
de ganar dinero y un 50% de posibilidades de perder. La posible ganancia sería 10 0
euros y la posible pérdida sería 50. Lo lógico sería llevar a cabo la inversión, pero mucha
gente no lo hará por el miedo a la posible pérdida, aunque la posible ganancia sea mucho
mayor.
Efecto señuelo. Muestra como la introducción de un tercer
producto puede cambiar la elección entre los dos primeros. Por
ejemplo, si nos ofrecen un móvil por 300€ y otro por 350€, habrá gente
que se decante por el primero y otros por el segundo.
Sin embargo, si nos introducen otro modelo mucho más caro, a 800€ por
ejemplo, la mayoría de personas elegirán ahora el móvil de 350€, ya que
consideran que por solo 50 euros más, pueden llevarse el “modelo
intermedio”.
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F
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