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Desarrollo Sustentable: Conceptos, Dimensiones y Aplicaciones en México, Apuntes de Desarrollo Empresarial

Ecosistemas, biosfera ..........

Tipo: Apuntes

2022/2023

Subido el 18/09/2023

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DESARROLLO SUSTENTABLE
1. Introducción al Desarrollo Sustentable.
1.1 Concepto de sustentabilidad.
El concepto desarrollo sustentable es el resultado de una acción concertada de las
naciones para impulsar un modelo de desarrollo económico mundial compatible con la
conservación del medio ambiente y con la equidad social.
Sus antecedentes se remontan a los años 50 del siglo XX, cuando germinan
preocupaciones en torno a los daños al medio ambiente causados por la segunda
guerra mundial. Sin embargo, es hasta 1987 cuando la Comisión Mundial del Medio
Ambiente y del Desarrollo (CMMAD) de las Naciones Unidas, presidida por la Dra.
Gro Harlem Brundtland, presenta el informe “Nuestro Futuro Común”, conocido
también como “Informe Brundtland”, en el que se difunde y acuña la definición más
conocida sobre el desarrollo sustentable.
“Desarrollo sustentable es el desarrollo que satisface las necesidades del
presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para
satisfacer sus propias necesidades” (CMMAD, 1987:24), el desarrollo
sustentable ha emergido como el principio rector para el desarrollo mundial a largo
plazo. Consta de tres pilares, el desarrollo sostenible trata de lograr, de manera
equilibrada, el desarrollo económico, el desarrollo social y la protección del
medio ambiente.
En 1992, la comunidad internacional se reunió en Río de Janeiro, Brasil, para discutir
los medios para poner en práctica el desarrollo sostenible. Durante la denominada
Cumbre de la Tierra de Río, los líderes mundiales adoptaron el Programa 21, con
planes de acción específicos para lograr el desarrollo sostenible en los planos
nacional, regional e internacional. Esto fue seguido en 2002 por la Cumbre Mundial
sobre el Desarrollo Sostenible, que se aprobó el Plan de Aplicación de
Johannesburgo. El Plan de Aplicación se basó en los progresos realizados y las
lecciones aprendidas desde la Cumbre de la Tierra, y prevé un enfoque más
específico, con medidas concretas y metas cuantificables y con plazos y metas.
En 2012, veinte años después de la histórica Cumbre de la Tierra, los líderes
mundiales se reunirán de nuevo en Río de Janeiro a: 1) asegurar el compromiso
político renovado con el desarrollo sostenible, 2) evaluar el progreso de su aplicación
deficiente en el cumplimiento de los compromisos ya acordados, y 3) abordar los
desafíos nuevos y emergentes. La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el
Desarrollo Sostenible, o Cumbre de la Tierra de Río 20, se centrará en dos temas: 1)
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¡Descarga Desarrollo Sustentable: Conceptos, Dimensiones y Aplicaciones en México y más Apuntes en PDF de Desarrollo Empresarial solo en Docsity!

DESARROLLO SUSTENTABLE

1. Introducción al Desarrollo Sustentable.

1.1 Concepto de sustentabilidad.

El concepto desarrollo sustentable es el resultado de una acción concertada de las naciones para impulsar un modelo de desarrollo económico mundial compatible con la conservación del medio ambiente y con la equidad social. Sus antecedentes se remontan a los años 50 del siglo XX, cuando germinan preocupaciones en torno a los daños al medio ambiente causados por la segunda guerra mundial. Sin embargo, es hasta 1987 cuando la Comisión Mundial del Medio Ambiente y del Desarrollo (CMMAD) de las Naciones Unidas, presidida por la Dra. Gro Harlem Brundtland, presenta el informe “Nuestro Futuro Común”, conocido también como “Informe Brundtland”, en el que se difunde y acuña la definición más conocida sobre el desarrollo sustentable.

“Desarrollo sustentable es el desarrollo que satisface las necesidades del

presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para

satisfacer sus propias necesidades” (CMMAD, 1987:24), el desarrollo

sustentable ha emergido como el principio rector para el desarrollo mundial a largo plazo. Consta de tres pilares, el desarrollo sostenible trata de lograr, de manera equilibrada, el desarrollo económico, el desarrollo social y la protección del medio ambiente. En 1992, la comunidad internacional se reunió en Río de Janeiro, Brasil, para discutir los medios para poner en práctica el desarrollo sostenible. Durante la denominada Cumbre de la Tierra de Río, los líderes mundiales adoptaron el Programa 21, con planes de acción específicos para lograr el desarrollo sostenible en los planos nacional, regional e internacional. Esto fue seguido en 2002 por la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible, que se aprobó el Plan de Aplicación de Johannesburgo. El Plan de Aplicación se basó en los progresos realizados y las lecciones aprendidas desde la Cumbre de la Tierra, y prevé un enfoque más específico, con medidas concretas y metas cuantificables y con plazos y metas. En 2012, veinte años después de la histórica Cumbre de la Tierra, los líderes mundiales se reunirán de nuevo en Río de Janeiro a: 1) asegurar el compromiso político renovado con el desarrollo sostenible, 2) evaluar el progreso de su aplicación deficiente en el cumplimiento de los compromisos ya acordados, y 3) abordar los desafíos nuevos y emergentes. La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible, o Cumbre de la Tierra de Río 20, se centrará en dos temas: 1)

economía verde en el contexto del desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza y 2) el marco institucional para el desarrollo sostenible.

1.2 Principios de la sustentabilidad.

Desarrollo respetuoso del medio ambiente El desarrollo no debe degradar el medio ambiente biofísico ni agotar los recursos naturales. La premisa central que sostiene esta tesis implica que el desarrollo no debe degradar el medio ambiente biofísico ni agotar los recursos naturales. Esta premisa es la que le ha dado sentido a toda la concertación internacional desde la Cumbre de Estocolmo en 1972, que pasa por el informe “Nuestro Futuro Común” en 1987, pero sobre todo con un sentido estratégico a partir de la Cumbre de Río en 1992, promoviendo la reflexión sobre cómo compatibilizar las necesidades y aspiraciones de las sociedades humanas, con el mantenimiento de la integridad de los sistemas naturales. Además, se reconoce que el deterioro ambiental de las actividades humanas no es un fenómeno homogéneo, sino que depende de los estilos de desarrollo, el modo de vida y las condiciones del entorno. Desarrollo sin sacrificar los derechos de las generaciones futuras La justicia intergeneracional es una condición ligada tanto a la equidad social como a la conservación del medio ambiente en el momento actual. Si bien es difícil definir cuáles podrían ser las necesidades básicas de las generaciones no nacidas, qué deberán satisfacer y cómo lo harán, la justicia intergeneracional es una condición ligada tanto a la equidad social como a la conservación del medio ambiente en el momento actual. En otras palabras, la pobreza no puede aumentar ahora ya que los pobres no pueden ser más pobres en el futuro y los sectores y países ricos deben necesariamente reducir sus niveles de vida y de consumo a fin de no hipotecar el presente y el futuro del planeta. Asimismo, mantener a largo plazo la integridad del ecosistema planetario es también un requisito de la sustentabilidad de las generaciones presentes. De esta manera, la noción de desarrollo, centrada principalmente en el crecimiento material progresivo, ha sido desafiada por una visión más amplia, compleja y holística –donde lo cuantitativo está subsumido en lo cualitativo– que articula el cuidado del medio ambiente, así como la integridad de los ecosistemas, las relaciones sociales solidarias orientadas hacia la equidad y los entornos institucionales de la política para el ejercicio de la gobernanza democrática, ejes constitutivos de la visión holística del desarrollo sustentable. En efecto, desde esta perspectiva, el concepto desarrollo sustentable emerge como una propuesta conceptual holística que articula al menos cinco dimensiones: la económica, la ambiental, la social, la política y la cultural. Dentro de estas

redefinición de prioridades, de opciones sustanciales que coloquen lo material en su justa dimensión para que el ser humano se realice plenamente y en armonía con su entorno natural y con la comunidad a la que pertenece. ***** Desarrollo sustentable en México ***** Durante decenios, las políticas de desarrollo en México no dieron importancia a los costos económicos y sociales del crecimiento demográfico. La desigual distribución territorial de la población, el impacto de las actividades productivas y la urbanización sobre la calidad del aire, el agua y los suelos, ignorando las implicaciones de la degradación y destrucción de los recursos naturales, provocaron el surgimiento de graves crisis ambientales, especialmente en las zonas metropolitanas, así como la degradación de los suelos provocada por la deforestación en las zonas rurales. Ante el creciente reclamo de la sociedad civil por la aparición de estas crisis, en la década de los setenta se crearon las primeras instituciones para atender los problemas derivados de la contaminación: en 1971 se promulgó la Ley Federal para Prevenir y Controlar la Contaminación Ambiental; en 1972 se creó la Subsecretaría de Mejoramiento del Ambiente, en el marco de la Secretaría de Salud y Asistencia Pública, y en 1976 se estableció la Dirección General de Ecología Urbana dentro de la Secretaría de Asentamientos Humanos y Obras Públicas. Sin embargo, el concepto de desarrollo sustentable como tal comenzó a dársele importancia en México hasta finales de los años ochenta, gracias al trabajo realizado por grupos de investigación que lo impulsaron desde la academia y la postura oficial de cumplir con acuerdos internacionales que proponían su implementación, transitando de esta forma hacia una segunda etapa de creación de nuevas dependencias y leyes para la realización de este proceso orientado a la sustentabilidad a nivel nacional y local. Aunque el primer antecedente en el país data de 1983, cuando se creó la Subsecretaría de Ecología en el seno de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología (SEDUE), con lo cual se asignaron nuevas responsabilidades y se reagruparon funciones vinculadas con el medio ambiente que se encontraban dispersas en distintas dependencias federales, fue en 1988 cuando el proceso mundial agitado por el “Informe Brundtland” abre el tránsito hacia la sustentabilidad y de manera particular hace eco en México con la promulgación de la Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente (LGEEPA). En 1992, la SEDUE se transformó en la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL) para propiciar un marco institucional más articulado entre las políticas sociales y ambientales. Poco tiempo después la Subsecretaría de Ecología separó sus funciones de normatividad y las de inspección y verificación, dando origen al Instituto Nacional de Ecología (INE) y a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente

(PROFEPA). En el mismo año también se creó la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO). En 1994, México da un gran salto institucional con la creación de la Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca (SEMARNAP), lo que fortaleció la gestión gubernamental considerando la conservación ecológica y el uso sustentable de los recursos. En el 2000, la SEMARNAP pasó a ser la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) y el ámbito de responsabilidad de la pesca fue absorbido por el sector agropecuario. Y a partir de ese momento se han producido diversos cambios en la ingeniería institucional del sector gubernamental asociado a la gestión ambiental, los cuales buscan responder mejor a las complejas tareas que supone esta actividad.

1.3 Dimensiones de la sustentabilidad

Muchas de las interpretaciones de desarrollo sostenible coinciden en que, para llegar a ello, las políticas y acciones para lograr crecimiento económico deberán respetar el medio ambiente y además ser socialmente equitativas para alcanzar el crecimiento económico. En el Consejo Europeo de Gotemburgo de 2001 su presidenta Nicole Fontaine recalca "la voluntad de la Unión Europea a favor de un desarrollo sostenible, cuyas tres dimensiones, la económica, la social y la medioambiental, son indisociables". Dimensión ambiental La dimensión ambiental surge de la premisa “El futuro del desarrollo depende de la capacidad que tengan los actores institucionales y los agentes económicos para conocer y manejar sus reservas de recursos naturales renovables y su medio ambiente”. Por lo tanto, la dimensión ambiental fomenta la protección de recursos naturales, cuida que el impacto de actividad humana en un ecosistema no sobrepase la capacidad natural de este ecosistema en recuperarse y, al mismo tiempo, contempla el requerimiento del aumento de la producción para satisfacer poblaciones en crecimiento demográfico (Duran y Lara, 2002). Así la dimensión ambiental cuida, como se mencionó en el párrafo anterior, que la actividad humana sobre un ecosistema no supere la capacidad de carga de este ecosistema; es decir, a la magnitud de la naturaleza para absorber y recuperarse de las influencias antrópicas. La capacidad de carga es el máximo número de personas que pueden ser soportadas por los recursos de un territorio, y se define normalmente en relación con la máxima población sustentable, al mínimo nivel de vida imprescindible para la supervivencia.

población, y se concentra, sobre todo, en sus formas de organización y participación en la toma de decisiones. (Reynoso, 2011). El origen de los problemas ambientales mantiene una relación estrecha con los estilos de desarrollo de las sociedades avanzadas y aquellas en vías de progreso. En las avanzadas, el sobreconsumo deriva en insustentabilidad, en tanto que en las que todavía no alcanzan este mismo progreso, la pobreza es la causa primaria por la que los recursos naturales se subutilizan, y debido a que no es posible satisfacer las necesidades básicas, surgen otros problemas, como la deforestación, la contaminación o la erosión de los suelos. Es importante contemplar que la sustentabilidad social conlleva la promoción de un nuevo estilo de desarrollo que ampara el acceso a los recursos naturales, el uso de éstos, y contribuye a la preservación de la biodiversidad, además de ser: “socialmente sustentable en la reducción de la pobreza y de las desigualdades sociales y promueva la justicia y la equidad; que sea culturalmente sustentable en la conservación del sistema de valores, prácticas y símbolos de identidad que, pese a su evolución y reactualización permanente, determinan la integración nacional a través de los tiempos; y que sea políticamente sustentable al profundizar la democracia y garantizar el acceso y la participación de todos en la toma de decisiones públicas. Este nuevo estilo de desarrollo tiene como norte una nueva ética del desarrollo, una ética en la cual los objetivos económicos del progreso estén subordinados a las leyes de funcionamiento de los sistemas naturales y a los criterios de respeto a la dignidad humana y de mejoría de la calidad de vida de las personas”.