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Descripcion problematica . PROYECTO EMPRENDEDOR, Resúmenes de Psicología

Este es un documento para el proyecto emprendedor pensamiento logico

Tipo: Resúmenes

2022/2023

Subido el 12/06/2024

maisorita
maisorita 🇵🇪

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La brecha salarial de género en Lima Metropolitana es un fenómeno complejo influenciado por factores
socioeconómicos y culturales. Según el censo realizado por la Organización Mundial del Trabajo en 2020,
de los 7 millones 608 mil 552 habitantes en edad de trabajar, el 52,2% eran mujeres. Sin embargo, esta
representación no se traduce en igualdad dentro de la Población Económicamente Activa (PEA), donde
las mujeres constituyen sólo el 43,7%, evidenciando una brecha de 12,6 puntos porcentuales en
comparación con los hombres.
Esto fue evidenciado en graficos donde se muestra una disminución general en la tasa de actividad para
ambos géneros entre 2016 y 2020, con una caída más pronunciada para las mujeres. Esta tendencia
sugiere no solo una reducción en la disponibilidad de empleo sino también una reducción en la
proporción de mujeres que participan activamente en la fuerza laboral, lo cual puede estar vinculado a
factores como la discriminación de género, la falta de oportunidades equitativas y la responsabilidad
desproporcionada de las mujeres en las tareas domésticas y de cuidado. Por otro lado, se destaca la
diferencia en el ingreso laboral real promedio mensual por sexo durante el mismo período. Evidenciando
que, a pesar de una disminución en la brecha salarial de 298 soles desde 2016, las mujeres aún ganan un
18.9% menos que los hombres en 2020. Esta disparidad salarial no solo refleja una valoración desigual
del trabajo femenino en comparación con el masculino sino que también tiene consecuencias directas
en la calidad de vida de las mujeres y sus familias, perpetuando ciclos de pobreza y limitando el
crecimiento económico general.
Las causas de esta brecha son multifacéticas, incluyendo la prevalencia de empleo a tiempo parcial entre
mujeres debido a responsabilidades domésticas no remuneradas y el cuidado de dependientes, así como
la concentración de mujeres en sectores laborales peor remunerados y posiciones de menor jerarquía.
Además, factores como la auto minusvaloración y la coacción laboral por falta de opciones contribuyen a
la perpetuación de esta brecha.Las consecuencias son igualmente variadas y profundas, afectando no
solo la economía personal de las mujeres sino también la dinámica familiar y la igualdad
intergeneracional. La persistencia de trabajos socialmente menos valorados y la ignorancia sobre las
condiciones laborales agravan el problema, impactando negativamente en la autoestima y las
aspiraciones de las mujeres.
La combinación de una menor tasa de actividad económica y una brecha salarial persistente subraya la
necesidad urgente de abordar estas desigualdades sistémicas. Las políticas públicas y las iniciativas del
sector privado deben enfocarse en crear un entorno laboral más inclusivo y equitativo, donde las
mujeres tengan las mismas oportunidades y remuneración que los hombres. Solo así podremos avanzar
hacia una sociedad más justa y próspera.

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La brecha salarial de género en Lima Metropolitana es un fenómeno complejo influenciado por factores socioeconómicos y culturales. Según el censo realizado por la Organización Mundial del Trabajo en 2020, de los 7 millones 608 mil 552 habitantes en edad de trabajar, el 52,2% eran mujeres. Sin embargo, esta representación no se traduce en igualdad dentro de la Población Económicamente Activa (PEA), donde las mujeres constituyen sólo el 43,7%, evidenciando una brecha de 12,6 puntos porcentuales en comparación con los hombres. Esto fue evidenciado en graficos donde se muestra una disminución general en la tasa de actividad para ambos géneros entre 2016 y 2020, con una caída más pronunciada para las mujeres. Esta tendencia sugiere no solo una reducción en la disponibilidad de empleo sino también una reducción en la proporción de mujeres que participan activamente en la fuerza laboral, lo cual puede estar vinculado a factores como la discriminación de género, la falta de oportunidades equitativas y la responsabilidad desproporcionada de las mujeres en las tareas domésticas y de cuidado. Por otro lado, se destaca la diferencia en el ingreso laboral real promedio mensual por sexo durante el mismo período. Evidenciando que, a pesar de una disminución en la brecha salarial de 298 soles desde 2016, las mujeres aún ganan un 18.9% menos que los hombres en 2020. Esta disparidad salarial no solo refleja una valoración desigual del trabajo femenino en comparación con el masculino sino que también tiene consecuencias directas en la calidad de vida de las mujeres y sus familias, perpetuando ciclos de pobreza y limitando el crecimiento económico general. Las causas de esta brecha son multifacéticas, incluyendo la prevalencia de empleo a tiempo parcial entre mujeres debido a responsabilidades domésticas no remuneradas y el cuidado de dependientes, así como la concentración de mujeres en sectores laborales peor remunerados y posiciones de menor jerarquía. Además, factores como la auto minusvaloración y la coacción laboral por falta de opciones contribuyen a la perpetuación de esta brecha.Las consecuencias son igualmente variadas y profundas, afectando no solo la economía personal de las mujeres sino también la dinámica familiar y la igualdad intergeneracional. La persistencia de trabajos socialmente menos valorados y la ignorancia sobre las condiciones laborales agravan el problema, impactando negativamente en la autoestima y las aspiraciones de las mujeres. La combinación de una menor tasa de actividad económica y una brecha salarial persistente subraya la necesidad urgente de abordar estas desigualdades sistémicas. Las políticas públicas y las iniciativas del sector privado deben enfocarse en crear un entorno laboral más inclusivo y equitativo, donde las mujeres tengan las mismas oportunidades y remuneración que los hombres. Solo así podremos avanzar hacia una sociedad más justa y próspera.