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Tipo: Guías, Proyectos, Investigaciones
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Influencia de las redes sociales en el comportamiento del ser humano
En el pasado eras lo que tenías, luego fuiste lo que hacías, ahora eres lo que compartes.
Honorables miembros del jurado calificador, distinguidos profesores, compañeros, público en general. Mi nombre es, Aileen Silva Astudillo, estudiante del tercer año de Bachillerato de la Unidad Educativa Particular del Pacífico.
Hablar sobre la influencia de las redes sociales en el comportamiento humano implica el estudio profundo de todas las generaciones del siglo XXI. Ya no somos sólo los jóvenes los que hacemos uso de este medio de comunicación. Las redes sociales han logrado conectar al mundo y han unificado sociedades.Entonces, ¿Por qué hemos crecido atormentados sobre el uso de las redes de comunicación? Pero mucho más importante, ¿Por qué a pesar de ser una red social nos está convirtiendo en seres asociales?
La respuesta a estas dos preguntas no resulta sencilla y está directadamente interconectada con hilos profundos en la psiquis humana: la vanidad y la prepotencia. Como muchos de los grandes inventos humanos, usados para el bien, las redes sociales tienen increíbles bondades, pero en su aspecto negativo descubren muchas de las peores tendencias de nosotros; los llamados seres racionales. Justo ahora pienso en la energía atómica; usada con fines pacíficos ,es fuente de energía limpia y ha salvado miles de vidas de enfermedades como el cáncer, pero cuando ha sido usada para demostrar fuerza y prepotencia ha dejado una estela de muertes como las de Hiroshima y Nagasaki, donde todavía nacen personas deformadas por la radiación.
Es cierto, que las redes sociales constituyen nuevos espacios de apertura para socializar, informar e intercambiar conocimientos. Sin embargo, a diario vemos como el contenido de plataformas como facebook, whatsapp y google se inundan de pornografía, noticias falsas e insultos en una carrera que vanaliza el alcance de un gran invento. ¿Cuántas veces encontramos comentarios y fotos irrespetuosas que muestran a seres humanos muriendo? ¿Dónde quedó el respeto por la intimidad y el dolor ajeno? ¿Cómo nos resulta fácil insultar a un compañero por las redes y de frente no tenemos el valor para repetir nuestras ofensas?
Y he aquí otra de las caras negativas de la llamada explosión de las telecomunicaciones…Muchos jóvenes y niños van perdiendo sus habilidades básicas de comunicación interpersonal. Hoy muy pocos jóvenes son capaces de fijar la mirada en el interlocutor cuando discursan, algunos sufren al hablar en público y se pierde gran parte de la humanidad y el calor del debate de antaño.. Es más fácil sincerarme con alguien a miles de kilómetros que expresar con valentía lo que me afecta …y esa es, en mi opinión, la peor impronta de las redes sociales en la actualidad.
En lugar de obtener rápida información de cualquier parte del mundo, la manipulamos a nuestro gusto y engañamos a los usuarios, en vez de conectarnos con familiares y amigos, exponemos de forma constante nuestra vida personal a terceros, sin
detenernos a sopesar que incluso ponemos en juego nuestra seguridad. Viven algunos en la cúspide de una carrera exhibicionista, donde parecería que si no está en la red nunca sucedió, resulta gracioso que personas que en el trabajo o la escuela jamás están a gusto, aperecen en las redes siempre sonrrientes, como si se tratase del único mundo donde realmente encajan. Hemos llegado a extremos de descontextualización y no son pocos los que antes de dar los buenos días a sus familiares, antes de desayunar, prefieren revisar su celular.
Cada vez son más las personas y compañías que realizan sus actividades en línea. Actualmente, hay más de 600 millones de personas interconectadas en todo el mundo. Los potenciales beneficios sociales, intelectuales y comerciales aumentan si se dispone de conexión a Internet.
Y es que ya no solo constituyen un medio social. Crear contenido es una forma contemporánea de obtener ganancias. Con tan solo trabajar desde el hogar, editando imágenes, videos, publicando información de interés, creando blogs, inclusive con expresar artículos de opinión, muchos talentosos y otros no tanto, obtienen más de lo suficiente para el diario vivir. Pero cuidado no es tarea fácil, no sólo requiere tiempo sino también una personalidad en contexto de feria y la disposición a permitir que otros escarben directamente en tu intimidad.
Si me preguntaran cual es el mayor alcance de una red social, yo respondería el engañar. Engañamos al editar las fotos para que las demás personas noten nuestras cualidades. Engañamos al compartir pensamientos ajenos solo porque queremos viralizar el contenido. Pero no solo engañamos al resto sino que también a nosotros mismos, al no disfrutar los plácidos momentos de la vida por documentarlos para que el resto los vea, al hacernos creer que las reacciones que reciban nuestras publicaciones determinan la calidad de nuestras ideas, al aceptar extraños a nuestras vidas privadas sin medir las consecuencias de este acto.
Si las redes sociales han hecho que este mundo luzca mas pequeño, aprovechemos sus bondades con signo positivo y sin exclavizarnos. Expresemos de forma responsable y respetuosa nuestras ideas, juntemos voluntades para solucionar problemas cercanos, dejemos de hacer catarsis sobre cuestiones intrascendentes y dirijamos nuestros esfuerzos en mejorar nuestro entorno más próximo.
La clave del buen uso de cualquier plataforma digital, desde mi modesta opinión, radica en usarlas sin perder nuestra esencia humana. Si hoy con un clic podemos saber lo que pasa al otro lado del mundo, que esta enorme ventaja no nos vuelva frívolos o cínicos, sino todo lo contrario, nos ayude a comprender cuan pequeños somos cada uno en este minuto de la historia, pero cuan grandes podríamos ser todos juntos, unidos para construír un futuro mejor.